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Tiempos Convulsos en las Tierras Centrales
9. Ladrones de Barcos

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Director
Director
14/09/2009, 09:40
Arien Evea Wade 

Evea y Wade caminaron taciturnos por la neblinosa Marsember. La ciudad parecía una inmensa rata de pantano que hubiera crecido alimentándose de carroña. Por todas partes se veían edificios de madera podrida y paredes desmoronadizas. Había más canales que calles, y más puentes que plazas. Apenas había árboles, y los que había eran raquíticos y nudosos. La vegetación también escaseaba, si uno ignoraba las nauseabundas algas que se descomponían en algún punto bajo sus pies.

Wade se detuvo ante un edificio indistinto fue a abrir la puerta, pero el pestillo estaba echado. Un instante después, Arien lo descorrió y abrió las puertas. Era La Red de Perlas: la tienda de antigüedades que regentaba Tannut Ormbryr. Estaba lleno de antiguos cofres y atestadas estanterías repletas de artículos. Del techo pendían redes de pesca y cascarones de navíos rescatados de la rocosa costa de Marsember. Se podían ver cosas tan comunes como un manojo de llaves antiguas o tan vistosas como máscaras de teatro de Khessenta pintadas a mano.

Ormbryr estaba sentado a horcajadas sobre una silla, con los membrudos brazos apoyados en el respaldo.

Notas de juego

Gica, todo tuyo.

Wade
Wade
15/09/2009, 11:37
Arien Evea Wade 

Era raro ver caminar en silencio a Wade, especialmente cuando junto a él iba una mujer bonita y desconocedora de muchos de los lugares ocultos de Marsember, todo el mundo decía que era una ciudad fea y sucia, pero eso era porque no habían descubierto muchos de sus rincones. Pero el caso es que estaba pensando, dando vueltas a la situación, a la brusca salida de Arien. Algunas veces era mejor dejarla sola, lo había aprendido a través de la experiencia.

Este sitio es de lo más peculiares que te encontrarás en todo Cormyr dijo ensayando una sonrisa, pero no duró demasiado, pues al entrar, hubo algo que no le gustó, no sabría decir si fue la expresión de Arien, o la presencia de Ormbyr.

Hola alzó una mano un poco desganado, esta ciudad a veces era capaz de matar el ánimo más alegre, o lo mismo eran sus habitantes, o una mezcla de todo Hemos decidido separarnos, iremos a los muelles, tal vez Naerdurr el Tuerto haya visto algo expuso la idea con menos convicción la que había expresado justo antes, mirando con cierto recelo al viejo, de alguna manera, lo coartaba.

¿Vienes con nosotros verdad? desvío rápidamente la vista buscando los verdes ojos de su amiga con anhelo.

Tannut Ormbryr
Tannut Ormbryr
18/09/2009, 12:24
Arien Evea Wade 

Ormbryr saludó a los recién llegados. Desplegó cierta familiar con Evea, como si fuera la vieja amiga que en verdad era.

Ese Naerdurr es un pirata de la más baja estofa resopló Tannut. Si hay alguien enterado de lo que se cuece en los bajos fondos es él. Pero tened cuidado, por favor.

Chasqueó la lengua. Vaya, creía que Dereck os acompañaría a esto. Él sabe muy bien moverse en estas circunstancias.

Notas de juego

De cara a preparar la siguiente escena... ¿sois los tres mayores de edad?

Lo digo porque el lugar donde podéis encontrar al pirata no es un sitio muy respetable xD.

Evea
Evea
18/09/2009, 17:48
Arien Evea Wade 

 

Evea había permanecido en silencio durante toda la reunión con los Stormwind. Sin duda sabía como negociar con los nobles, pero prefirió dejar las negociaciones y demás quehaceres a sus nuevos compañeros, los cuales parecían más entrenados para este tipo de menesteres. Aún era joven e inexperta, y temía meter la pata.

La reunión con los Stormwind pareció llegar a buen puerto. Se había decidido que acompañara a Wade y Arien. Por lo visto tenían contactos en las zonas bajas de la ciudad y pretendían averiguar algo mas sobre el robo. No le pareció mal la idea, aquel chico Wade, aunque parecía en ocasiones una marioneta de Arien, parecía simpático y amigable. No era malo conocer gente nueva, aparte que eran grandes conocedores de Marsember.

Durante el camino por las oscuras calles de Marsember, su acompañante no la dirigió la palabra. Evea tuvo que morderse la lengua para mantener ese silencio, no sabia hacia donde se dirigía y lo mismo importunaba a Wade con sus preguntas y curiosidades, que no eran pocas.

Al fin llegaron a su primer destino, al parecer Wade pretendía reunirse con Arien en una de las casas del barrio bajo. Al entrar observó a Tannut Ormbryr. El viejo guerrero parecía estar en todos lados.

- Salud Arien, - comentó alzando una mano y dirigiendo una alegre sonrisa a su compañera. Tras eso, giro de nuevo la cabeza hacia Tannut - Maese Ormbyr, ¿que tal se encuentra? No esperaba encontrarlo aquí. –

Echó un largo vistazo por la tienda sin tocar nada. Había multitud de cosas que llamaban su atención, sabía valorar en su justa medida la belleza de aquellas piezas de arte.

- No se preocupe Maese Ombyr, tendremos cuidado. Aparte contamos Wade, seguro que no dejará que nos pase nada.- Respondió a Tannut con una leve sonrisa en su rostro.

 

Notas de juego

Por mi no hay problema, creo que soy mayor de edad, al menos fisicamente. XD.

Por otro lado, intento llevar a Evea mas o menos en la misma linea del antiguo propietario. Master, si me equivoco en algo te pido que me avises.

Arien
Arien
20/09/2009, 23:07
Arien Evea Wade 

Wade y Evea. Entre la niebla y los polvorientos vidrios de la ventana, sus siluetas son dos sombras coloreadas por rápidas pinceladas.

Tenemos companía, susurro y corro el pestillo. Una irrupción oportuna. El asunto que precipitó mis pasos hacia la Red de Perlas está finiquitado y no me huelgo mucho en companía de Ormbryr. Aún paladeo esa desazón que me dejaron sus últimas palabras. Suspiro, somos dos mundos muy distintos.

Wade parece deseoso de partir cuanto antes. Naerdurr, el Tuerto. Suena interesante...y peligroso. Muchas historias se tejen en torno a ese sujeto, y ninguna es buena. Sonrío ante la pregunta de mi amigo y asiento. Mis dedos juguetean con una hebra rusiente y contemplo a Wade. ¿Ocurrió algo?

Devuelvo el saludo a Evea con una sonrisa y una leve inclinación de la cabeza y descubro que conoce de antaño a Ormbryr. ¡Vaya! no me sorprendería que la 'ankheg' también. Una media sonrisa se insinúa en mis labios cuando imagino una conversación entre Ormbryr y Yaril·la: los interminables relatos del viejo sobre batallas, emboscadas y peleas, aderezados con las teorías sobre el honor y como asesinar honorablemente. La sonrisa torna en mueca ante el recuerdo de la mujer encorsetada en metal hablando, exaltada, sobre el asunto.

Me vuelvo hacia Ormbryr cuando nombra a Dereck. Creo que nuestro compañero tiene inquietudes religiosas... Es una suerte que ni Dereck ni Yaril·la nos acompañen: dos locos armados hasta los dientes acarrean más problemas que soluciones.

Mis ojos se pasean entre Wade y Evea —¿Partimos?— y me envuelvo en la oscura pañoleta de gasa.

Director
Director
21/09/2009, 23:22
Arien Evea Wade 

Los tres aventureros pusieron rumbo al Sirénido Enmascarado, que es el sitio en el que Wade sabía que se podía localizar a Naerdurr el tuerto. El Sirénido se encontraba en la Orilla Posterior, en una calle que era la única que tenía la particularidad de atravesar la ciudad desde la Fortaleza del Starwater, así que les fue fácil localizarla. El bajorrelieve que había en la entrada tampoco les dio mucho lugar a la confusión, pues en el se veía a un sirénido y una sirénida enmascarados y abrazados; era difícil pasarlo por alto.

El custodio de la entrada les pidió sus armas (una costumbre muy habitual en muchas ciudades cormytas), y penetraron en el "refugio preferido de los marsembianos más ardientes" según aseguró el portero a un marinero que iba antes de ellos. Lo cierto es que el Sirénido era un sitio muy animado. La gente parecía no sólo reunirse para intimar con las chicas del local, sino que la pista de baile también estaba repleta. Aquella noche tocaban los Trovadores Rojos de Alsajir, y parecía que había una degustación de vino de Murann. Un malabarista caminaba por un cable cruzando la pista de baile de lado a lado, sólo un par de palmos por encima de la cabeza de la gente.

Los tres aventureros se sentaron en una mesa que acababa de quedar libre, y una camarera pronto se acercó hacia ellos contoneando sus caderas mientras lanzaba una sonrisilla tonta a Wade.

Director
Director
21/09/2009, 23:29
Wade 

Notas de juego

Sabes que el método habitual de contactar con alguien en el Sirénido es darle la nota a una de las camareras y pagar 5 piezas de plata. Ellas se encargan de hacérselo llevar al susodicho y este decide si le interesa contactarte o no. Así que tendrás que redactarme la nota como si lo escribiera tu pj.

Wade
Wade
22/09/2009, 12:38
Arien Evea Wade 

Wade sonrío a la chica morena cuando dijo que las protegería, asintiendo con la cabeza, más bien debería yo protegerme de ellas se acercó al mostrador, y echó un vistazo debajo del mismo, tal vez debería llevar la espada, aunque, no es lo habitual, sospecharían enseguida luego intercambió una mirada con el viejo, una que no ayudaba a tranquilizarlo.

Preparó la nota para el tuerto, unas breves palabras, donde el dinero y los Stormwind destacaban, al terminarla, la dobló con cuidado e introdujo una moneda equivalente a cinco piezas de plataVolveré más tarde dijo con solemnidad a Ormbyr, casi parecía una despedida, sacudió la cabeza y se abrió camino entre las dos chicas, hacia la puerta. La abrió gentilmente para ellas y echó a andar calle abajo, trazando mentalmente la ruta más rápida para llegar al destino.

Pero Arien ya había echado a andar por delante, suspiró y siguió tras ella apremiando a Evea con un pequeño agarrón de la manga de su brazo izquierdo como si Arien no se supiera el camino mejor que yo, ¿qué hará cuando se marcha sola?, me gustaría preguntarle, pero al recordar la mirada que me echó las primeras veces que intenté averiguarlo… hablando en susurros, el muchacho empezó a contar a Evea pequeñas anécdotas sobre algunos de los lugares por los que pasaban, algunas eran propias, y otras sobre hechos de relevancia ocurridos, en su mayoría de tintes cómicos.

Wade gesticulaba al hablar, y de vez en cuando miraba a la pelirroja, que ya había oído aquellas historias más de una vez, pues conocía bien al chico. Casi sin darse cuenta, se había plantado en el edificio. Debemos tener cuidado aquí dentro, en especial vosotras, ya sabéis, las chicas aquí dicho esto, entró sin más dilación, con el pecho erguido, saludando a un par de tipos de aspecto poco recomendable, a un muchacho que lo miró con cierta envidia. No podía evitar pensar que ganaría cierta fama entre sus conocidos al entrar con dos chicas, una a cada lado. Tomó el brazo de Arien con familiaridad y luego colocó su mano libre sobre la espalda de Evea para guiarla esquivando a dos bailarines que se había ido algo de madre.

Cuando se sentaron, Wade ya lucía una amplia sonrisa, que tornó a una algo más lela brindada a Bell, una hermosa muchacha, rubia, de aspecto algo delicado, que no cuadraba del todo con aquel ambiente, a Wade le era simpática.

Yo quiero una cerveza oscura dijo sin perder la sonrisa y espero a que las mujeres pidieran, y en cuanto lo hizo depositó discretamente la nota que había sacado disimuladamente del bolsillo de su camisa, en la mano de la camarera.

Enseguida nos llamará el tuerto miró a la pista de baile ojalá estuviera aquí para divertirme y pasar un buen rato, casi he olvidado la última vez que me fui de fiesta con Arien, sólo casi, porque nunca olvidaría algunas cosas de las que la pelirroja le dijo aquella noche, bajo los efectos del alcohol, la lengua se soltaba con fluidez fijó entonces su vista en su amiga, con expresión seria, y finalmente sacudió la cabeza.

¿Alguna sabe bailar? preguntó, y de inmediato regresó la alegre y despreocupada sonrisa.

Arien
Arien
26/09/2009, 04:27
Arien Evea Wade 

El crepúsculo tiñe de púrpura el -eternamente- gris cielo de Marsember. El tiempo se detiene expectante: espera que la enorme bola de fuego sea engullida por la tierra voraz y una nueva noche de inicio. "La noche en Marsember es irreal pero más elocuente que el día: posee un lenguaje propio que sólo los que nacimos aquí conocemos. Y es entonces cuando de la umbría niebla surgen los fantasmas de los sueños perdidos, el gorgoteante quejido de aquello que nunca fue..." Esbozo una sonrisa al recordar las palabras de aquel viejo borracho, patrañas para impresionar a aquellos sedientos de asombro, cuentos por los que algunos arrojan gustosos unos pulgares.

 Abro el paso: avanzo rápida y silenciosa por callejuelas húmedas y lúgubres. Detrás mío, Wade camina junto a Evea. Escucho el suave susurro de su voz, aquel tono simpático y confiable conque articula cada frase, aquellas historias narradas a los oídos de cuanta chica bonita se le cruce. Sonrío para mí, mal no le va. Mi amigo hará contacto con aquel sujeto en Sirénido Enmascarado, según dijo. ¿Por qué decidió venir flanqueado por dos chicas? ¿Por pura diversión o vendrá a cuento de algo?

 En la esquina del sitio donde se emplaza aquel antro, me vuelvo y espero a los otros dos mientras, con un rápido movimiento, me envuelvo en la pañoleta y cubro el generoso escote que remata en mi vestido, mejor evitar malos entendidos. Contemplo con mirada inquisitiva a la gente que se congrega en la puerta y tomo el brazo de Wade. Al fin, ingresamos al Sirénido Enmascarado, un recinto amplio y sombrío, bullicioso y hediondo, como todo en Marsember. Huele a tabaco y a vino barato, a sudores rancios y a sueños prohibidos, a humedad y a mugre: huele a mi ciudad.

 Echo una rápida mirada circular y saludo con una discreta sonrisa a algún que otro conocido. ¡Vaya! Miren quién anda por allí... Observo a Morlan, quien parece a punto de ‘cerrar un trato’ con una de las chicas del lugar, mientras nos ubicamos en la primera mesa que Wade acapara, presto. A unos pasos, el funambulista se contorsiona sobre la cuerda, ignorado por el gentío que se agolpa en las mesas y en la vasta pista de baile. Su figura de colorido traje contrasta contra la sombría bóveda.

 La  camarera acude a nuestra mesa con una sonrisa bobalicona en los labios... sonrisa que mi amigo retribuye en igual tono. Suspiro -En fin... Mientras se olvide de la elfa.- y me encojo de hombros. Hago mi pedido -algo ligero: el alcohol nunca me sentó bien- y vuelvo los ojos hacia Evea y sonrío. Joven -¿Qué edad tendrá? Parece demasiado joven para haber vivido tantas aventuras como narraba la ‘ankheg’-, bonita y simpática. ¿Tendrá un prometido? Hago un vago mohín. No lo creo, no estaría correteando por Faerüm.

 Estoy por preguntarle la edad a la muchacha de melena azabache cuando, de soslayo, intercepto la ceñuda mirada de Wade posada en mi rostro. ¿Y a éste que bicho le picó ahora? Arqueo una ceja y me vuelvo hacia él, interrogante. En ese mismo momento, mi compañero pregunta, mientras esboza una enorme sonrisa: “¿Alguna sabe bailar?”

 Me incorporo rauda. La soñadora –¿o somnolienta?- mirada de Wade se eleva hacia mí. Sonrío pícara y señalo a Evea. Mírala. Es indudable que sabe sacarle lustre al piso. Luego, con una sutil inclinación de la cabeza, señalo a Morlan que se aproxima con la sorpresa y la contrariedad estampados en el rostro. Me inclino y susurro al oído de mi amigo: Me deshago de él y regreso.

Camarera
Camarera
26/09/2009, 09:18
Arien Evea Wade 

Bell asintió, dándose por enterada de las bebidas que habían ordenado los tres jóvenes. Se sorprendió cuando Wade le tendió en papel, y palideció cuando vio a la atención de quién estaba. Lanzó una atónita mirada al muchacho, y la falda de intenso color carmín revoloteó cuando su dueña giró sobre sus talones y se dirigió a la barra. Intercambió unas palabras con la mujer y esta salió de detrás del mostrador y desapareció en los reservados. Salió un minuto más tarde, habló con Bell y esta se hizo camino entre la multitud de bailarines hasta llegar a Wade.

-Naerdurr os verá ahora. Si queréis acompañarme...

Arien lo contemplaba todo desde la mesa en la que un atribulado Morlan daba respuestas lacónicas. El enojo era visible en su rostro, como si creyera que la joven había decidido saludarlo sólo por molestar.

Evea
Evea
29/09/2009, 17:18
Arien Evea Wade 

Permanecía en silencio esperando una contestación por parte de Ombyr que nunca llegaría. El hombretón estaba tan sumido en sus asuntos que parecía no hacerla caso. Al fin se dio por vencida y prosiguió admirando la belleza de los objetos allí presentes. Poco más podía hacer, ya que no conocía al tal Naerdurr ni conocía bien estas calles, así que por ahora, se dejaba llevar.

Esto ocurrió literalmente cuando Arien decidió que su tiempo en aquella tienda había acabado y echó a andar. Wade, apresurado, salió tras ella agarrando del brazo a la débil bardo. – Pero!! -  sus palabras se perdieron en la noche. Evea sabía que poco podía hacer para detenerles, parecían moverse por impulsos, o esa es la sensación que le había dado.  

Permaneció en silencio durante unos minutos mientras recorrían las oscuras calles de Marsember, hasta que Wade por fin bajó el ritmo y comenzó a hablar con ella. Aquel chico parecía conocer bien estas tierras, pues contaba historias verdaderamente interesantes, al menos para Evea. La joven Bardo tomó mentalmente nota de cada una de ellas como buen bardo, siempre era interesante conocer diferentes culturas y los diferentes relatos e historias de éstas.

El tiempo pasó rápido. Aquel chico había hablado sin callar durante todo el camino, pero a Evea no se le había hecho nada pesado. Al fin se hallaban ante la puerta de un gran edificio. El sirénido Enmascarado, aquel lugar con pinta de prostíbulo de mala muerte ponía los pelos de punta a la joven. Aun habiendo pasado por muchas ciudades en sus múltiples viajes, no la agradaba en demasía este tipo de lugares. Aun así, hizo de tripas corazón y se adentró junto a sus compañeros. Tomó asiento y pidió una cerveza oscura, le había picado la curiosidad su compañero.

Aquel lugar no era todo lo malo que le había parecido a Evea a la entrada. La pista de baile, y esos músicos tocando la hicieron sentirse algo más cómoda. La petición de baile por parte de Wade la cogió desprevenida. Había algo en ese muchacho que la atraía, pero a la vez la inquietaba. Miró a Arien,  la cual parecía tener todos los derechos de Wade reservados, pero cuando ésta la cedió el paso, no dudó en salir junto con su acompañante bailar.

Wade
Wade
01/10/2009, 11:28
Arien Evea Wade 

Wade asintió a las palabras de Arien y desvió su mirada al hombre durante un instante, estúpido patán pero el aparente enfado apenas duró nada, lo justo, hasta que sintió la mirada de Evea sobre él, se la devolvió con una amplia sonrisa y se levantó de la silla, tendiendo la mano a la joven.

La llevó hacia un pequeño hueco que había libre en la pista de baile, aferrada de la mano, la del joven tenía un tacto duro, más de lo que podría aparentar su aspecto, y enseguida se acopló al ritmo de la música. Sonría, y manejaba a Evea con firmeza, moviendo los pies con una notable destreza, sin dejar de mirar a los ojos a la chica.

¿De dónde eres? preguntó cuando en un momento dado la música les dio una pequeña tregua acercando ligeramente sus rostros. Bailar era divertido, pero también ayudaba a conocer a las personas.

Seguro que ha viajado por muchos sitios, seguro que ha estado en muchos lugares, ¿Cuántos años tendrá? Seguía fija su mirada en aquel tibio gris que destacaba por encima de sus demás rasgos

Director
Director
01/10/2009, 11:43
Arien Evea Wade 

Notas de juego

Parece que por aquí todos estáis muy interesados en interpretar todos los detalles. Así que os dejo a vuestra bola. Cuando estéis listos, por favor, responded a la camarera.

Ah, y por cierto. Perdón si a veces corto una escena abruptamente, o da la impresión de que tengo "prisas". En realidad, la tengo. Ya sabéis la lentitud que de por si tiene el rol por foro. Trato de intentar avanzar la trama a toda costa, para mantener las cosas moviéndose. Necesito que entendáis que si a veces corto escenas no es por menospreciar vuestras acciones, sino por evitar que la cosa se estanque, os aburráis y haya abandonos. Pero entiendo que queráis pararos de tanto en cuanto a disfrutar de paisaje, como en esta escena. Por mi no hay problema. Dirijo para que os divirtáis.

Arien
Arien
01/10/2009, 19:59
Arien Evea Wade 

Mis dedos repiquetean sobre la superficie grasienta de la mesa, una vieja y oscura mesa surcada de cicatrices. Mis ojos atisban por allá, se detienen un poco ahí y espían más acá. Sumerjo mis sentidos en el gentío que bulle dentro del Sirénido Enmascarado, en sus rostros, en sus risotadas, en sus improperios, en sus hedores. Es difícil otorgar más realidad a estos personajes que a las palabras conque me refiero a ellos.

Suspiro y niego con un movimiento de la cabeza. No me interesan tus escusas. Acomodo un mechón que resbala sobre mi rostro, una mueca burlona se dibuja en la comisura de mis labios. Hazte un favor, Morlan: desaparece. Bajo la voz y susurro dulce y suavemente. Imagina si llegara a los oídos de tu ama que obstruyes una investigación por ella encomendada, ¿qué pensaría? Quizá debamos investigarte a tí... Lo apunto con el índice y golpeteo sobre su pecho.

En la otra mesa, Bell regresa y le comunica algo a mi amigo, pero éste tiene toda su atención puesta en otra cuestión: Wade toma a Evea de la mano y la conduce a la pista de baile. Sonrío para mí, cuando descubro el gesto de estupor estampado en el rostro de la camarera. Me incorporo, presta, y dejo a Morlan balbuceando no-sé-qué.

Regreso a la mesa y me dejo caer sobre la silla mientras observo al muchacho marcharse visiblemente contrariado. Mis dedos horadan el suave tejido de la pañoleta y mi mirada se pasea del agradable cuadro que conforman Wade y Evea girando a unos pocos pasos al asombrado rostro de Bell. Creo que Wade no te escuchó, sonrío burlona. Recién arribamos, aún no sirvieron las bebidas, me deshice de Morlan -No es grato que un lacayo de los Stormwind ronde cerca, sea cual fuere la causa- y la noche apenas principia. Demasiada premura. Por favor, no me digas que es el tuerto: ese sujeto no tiene estilo. ¿Le decías...?

Me cruzo de piernas y con la punta del pie sigo el ritmo de la música. A lo lejos, veo el generoso perfil de Cley, el loco Cley... ¡Vaya! Este lugar sí que es concurrido... por la Elite de Marsember. Apenas contengo la carcajada. Me vuelvo hacia la camarera y sonrío, mientras espero su respuesta.

 

 

Camarera
Camarera
02/10/2009, 14:32
Arien Evea Wade 

Bell abría y cerraba la boca, como un pez boqueando fuera del agua. La camarera no podía creerse que alguien ignorara deliberadamente la contestación de alguien tan peligroso como el infame bucanero conocido como El Tuerto. La joven se encogió mentalmente de hombros, y depositó de malos modos las bebidas encima de la mesa.

Haced lo que queráis con vuestro dinero y con vuestros pellejos rezongó echando una mirada de soslayo a los dos bailarines.

Giró sobre sus talones y... ahogó un chillido sobresaltado al toparse con la risueña Arien. Bell se sonrojó, deseando que la amiga de Wade no hubiera escuchado sus murmuraciones: Arien tenía un genio acorde a sus cabellos de fuego.

Decía que... el tono de Bell era contrito, y evitaba mirar a Arien a los ojos. Jakkara me ha dicho que el señor Naerdurr os recibirá ahora. Si sois tan amables de acompañarme...

La camarera parecía querer estar en cualquier otro sitio.

Evea
Evea
05/10/2009, 13:41
Arien Evea Wade 

Se dejó llevar por Wade mientras sonaba la hermosa música de los trovadores de Alsajir. Al parecer, su acompañante resultó ser un gran bailarín, y eso Evea lo veía con buenos ojos. Hacia tiempo que nadie la guiaba de esa forma, ese chico era una caja de sorpresas.

- Nací en una pequeña aldea al noroeste de Comyr. Muy cercana a las Tierras Pétreas. Ese fue mi hogar durante una corta parte de mi vida, después he viajado de aquí para allá, conociendo nuevas gentes, nuevas culturas, ya sabes… - respondió la joven muchacha sonriente – ¿Y vos? Seguro que el caballero Wade tiene una interesante historia que contar. – comentó guiñando el ojo a su acompañante. En todo momento aguantó la compostura, pese a los acercamientos del chico.

De reojo pudo observar que la impaciente camarera comentaba algo a Arien. Se despegó de nuevo de Wade, dejando que el aire volviera a pasar entre ellos. – Vaya, creo que la historia tendrá que esperar. Parece ser que ya pueden atendernos. -

 

Tannut Ormbryr
Tannut Ormbryr
07/10/2009, 13:02
Arien Evea Khumara Wade 

Al mirar en la dirección en que Arien hablaba con Bell, Evea se percató de que Ormbryr penetró en el atestado Sirénido Enmascarado. El veterano aventurero iba acompañado por una elfa menuda... de cuyo cinto pendían dos fundas vacías de espadas. ¿Quién era ella?

Ormbryr cruzó la mirada con Evea, y vio también a Wade. La sonrisa cómplice que le echó a la trovadora no daba lugar a dudas de lo que pensaba de aquél baile. Saludó a ambos jóvenes con la mano y condujo a su invitada entre la multitud de bailarines.

¿Vosotros no teníais que estar investigando el robo del vestido? les regañó el viejo aventurero, aunque la jovialidad de su mirada desmentía la preocupación de sus palabras. Os presento a Khumara, una elfa aventurera y vuestra nueva compañera. Espero que no necesitéis de su habilidad con la espada. ¡Pero nunca se sabe!

Notas de juego

Khumara es el nuevo pj de Estigia ¡bienvenida!

Wade
Wade
08/10/2009, 12:06
Arien Evea Khumara Wade 

Wade se sentía cómodo hablando con la gente, siempre le había gustado, y si a este hecho se unía que su interlocutora era una joven y atractiva chica, pues es fácil entender el comportamiento del muchacho. No perdió en ningún momento el ritmo mientras ella habló, mirándola en todo momento, como debía ser, muchos trompicones había tenido con Arien cuando la obligaba a ensayar, por lo menos ahora se veían aquellos frutos.

Una aldeana, de un lugar que seguramente le importará a quienes vivan allí, y un afán aventurero, algo que compartimos sin duda, sueños de grandeza, o simplemente curiosidad

Sonrío cuando ella le guiñó, respuestas ensayadas y superficiales, algo normal, para andar un camino, siempre había que andar el primer paso. Siguió los ojos de la chica cuando estos se desviaron, y una ligera sensación de desencanto cuando sus cuerpos se separaron dando por finalizado el baile. Asintió con un suspiro, el trabajo les reclamaba, que no se dijera que él no era todo un profesional, mudó de inmediato su gesto a uno más serio y se encaminó hacia el lugar donde les esperaban la camarera y Arien.

Pero apenas echó a andar, quedó petrificado cuando escuchó la voz de Ormbryr, mierda, mierda, ya la he liado tan compungido estaba que no fue capaz de mirar a los ojos a su patrón, y únicamente pareció reaccionar cuando nombraron a una elfa. Resultaba imposible resistirse a mirar a una de las de su raza.

Hola tendió la mano a la recién llegada, y intentó hablar alto, para imponerse en el bullicio, pero se quedó en un estúpido carraspeo, del que tardo unos instantes en recuperarse. Trago saliva y finalmente su voz salió con naturalidad, Soy Wade, y mi compañera es Evea consiguió sonreír, aunque no todo lo bien que le hubiera gustado, pues la sombra de Ormbryr le ponía nervioso es un placer miró hacia la camarera, pues sabía que el viejo pirata no esperaría eternamente.

Debo atender un asunto urgente de la misión que nos ocupa, ¿por qué no vais con Arien un momento y así soluciono el asunto más rápido? tampoco era cuestión de que entrara una multitud, aunque sinceramente me sentiría más tranquilo si vinieran conmigo.

Khumara
Khumara
08/10/2009, 14:17
Arien Evea Khumara Wade 


La cabeza de Khumara giraba suavemente de un lado a otro inspeccionando la sala mientras seguía a Ormbryr, su expresión era imperturbable y tranquila, tampoco decía una palabra pero por algún motivo los ojos verdes de la elfa estaban abiertos de par en par y sus pupilas se habían vuelto pequeñas como cabezas de alfiler mientras contemplaba lo que para ella debía ser un "escándalo" de música, charla y gente bailando.

"Dioses..."

Cuando se encontró delante de sus nuevos compañeros, agarró los bordes de la capucha de su capa y la echó hacia atrás dejando al descubierto la cabeza, el largo cabello entre castaño y rojizo que asemejaba la melena de un león le cayó sobre los hombros.
Miró una vez más de reojo a ambos lados y apartó un mechón de la frente para llevarlo tras una de las puntiagudas orejas antes de fijar su atención finalmente en las personas a las que Ormbryr se dirigía para quedarse con sus caras. Un humano, una humana...

Entonces el humano habló.

Wade:

Hola. Soy Wade, y mi compañera es Evea, es un placer.


Khumara miró durante unos segundos la mano extendida del recién presentado Wade, en un principio no tuvo muy claro cómo debía responder ya que no estaba ni mucho menos acostumbrada a moverse entre tal tumulto aunque finalmente levantó su propia mano que contrastaba enormemente con la del humano por su aspecto mucho más estilizado y la estrechó con suavidad.

Encantada...—no es que luciese una sonrisa de oreja a oreja precisamente pero su rostro se mostraba iluminado con una expresión afable. Ladeó un poco la cabeza para mirar detrás de su interlocutor y así localizar a Evea a la que dedicó un leve saludo con la otra mano—soy Khumara.

Soltó a Wade cuando éste propuso "ir con Arien", al parecer había más gente...

"Un grupo de cuatro... bueno, cinco en realidad, espero que a ninguno le moleste..."

Como no tenía ni idea de quien era Arien ni de dónde estaba no podía hacer nada más que limitarse a parpadear con gesto interrogante... Observó entonces a Evea esperando que fuese ella quien respondiera antes.


 

 

Arien
Arien
08/10/2009, 23:24
Arien Evea Khumara Wade 

Echo un ligero vistazo a las bebidas, tomo entre mis dedos un pequeño vaso con un líquido cristalino y lo huelo. Mmm... Vuelvo mis ojos hacia la camarera y sonrío, una sonrisa fugaz y ligera, apenas esbozada. ¡Oh, sí...! La dulce Bell y y sus delicados modales... Mis dedos juguetean con el vaso cuyo contenido se arremolina al compás de la música. La mujer disimula -infructuosamente- su confusión y su azoro, un leve rubor tiñe sus mejillas, la mirada esquiva, los ademanes -repentinamente- torpes. Mi voz se eleva cantarina, con un leve dejo de burla. ¿Decías...? Oh, sí, Naedurr... Contemplo el rostro de la camarera con los ojos entornados, Bell, dulce Bell, ¿quieres jugar? Un pequeño sorbo y paladeo aquella bebida de matices algo ásperos, pero dulce. Como verás -Señalo con un leve movimiento de la cabeza hacia mi amigo y Evea-, Wade está...

En ese momento, y a unos pocos pasos, Tannut Ormbryr aparece ante mis ojos acompañado de una... ¿elfa? Ahora mis ojos y mis oídos están atentos a lo que acontece poco más allá, a un costado de la pista de baile. Wade y Evea cesan sus giros y se dirigen hacia el viejo guerrero. ¿A cuento de...? Alzo la cabeza y contemplo la escena. La voz grave y vibrante de Ormbryr se alza entre el bullicio y llega a retazos, como un susurro en el viento, mis oídos sólo perciben: "Os presento a Khumara, una elfa aventurera y vuestra nueva co..." Me inclino hacia atrás y suspiro. ¡No! Otra elfa. Alzo la mirada hacia el oscuro y ruinoso techo como buscando una respuesta divina. ¡Por Tymora!, una invocación, una muda imprecación, un suspiro, un encogimiento de hombros, en fin.

Mi mirada se cruza con la de Wade y le hago una rápida señal: alzo el índice ante mi ojo, hago un guiño y señalo con el mismo dedo a la camarera. ¡Vamos, muchacho! Tienes trabajo, el tuerto te espera.

Luego, mis dedos vuelven a juguetear con el vaso y mis ojos se posan en la elfa, escrutándola: sonrío ante la visión de su atuendo -¿Los elfos ignoran al frío?- y una breve mueca al contemplar las dos fundas que penden de su cinto. Me libro de la ‘ankheg’ y...

Cruzo mis piernas hacia el otro lado y contemplo a la camarera. Allí viene Wade. Me vuelvo hacia él, alzo el vaso, brindo y sonrío burlona. Dos esmeraldas auscultan en el profundo azul. Por las elfas, por la ‘ankheg’, por nuestro asesino, por... ¡Por Tymora! ¿Valen dos mil quinientos leones tal companía?

Notas de juego

¡Bienvenida! =)

(¿El gatito quedó afuera?)

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