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Tiempos Convulsos en las Tierras Centrales
15. Un Secreto Sumergido

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Director
Director
09/12/2009, 14:42
Addar Theragetia Dammon Dereck Evea Kaiser Khumara Naolind Yaril·la Bennessen 

La propuesta de Dereck no prosperó. Tras un breve intercambio de pareceres los aventureros decidieron continuar con el plan que habían trazado el día anterior. Quizá La Señora de las Olas hubiera conseguido algo en sus pesquisas nocturnas y no les fuera necesario consultar al peligroso pirata. 

Cuando salieron al exterior se encontraron, no sólo con la deprimente bruma y el olor a pez muerto, sino también al chico que les había guiado la noche anterior. Deseoso de conseguirse unas monedas de más o quizá por el placer de acompañar a unos aventureros, les guió hasta el Templo de Umberlee. 

Los cambios no se habían hecho esperar. Un hombre con la librea de los Stormwind estaba dentro de un grupo de gente entre la que había varios umberlinos y varios hombres que tomaban medidas y hacían cálculos. Pasando entre ellos, traspusieron las puertas y penetraron en el interior del templo marino. 

Daba la sensación de haberse sumergido bajo el mar. La alargada estancia a la que penetraron estaba dominada por cuatro pares de columnas azuladas cuyas estrías se rizaban caprichosamente en espiral a lo largo del fuste. De los soportes brotaban de pequeños estanques de agua cantarina, que corría por pequeños y llenaba el aire con el familiar olor a salitre. Unos farolillos, como los que los barcos empleaban para hacer señales, colgaban de las columnas, apagados en aquella temprana ora del día.  Al otro extremo de la sala se alzaban unas puertas dobles, talladas con la forma de un enorme cefalópodo que las estuviera custodiando. Suelos, paredes y techos estaban decorados con mosaicos en diferentes tonos de azul, y formaban dibujos de diversas criaturas marinas. En el suelo del centro de la habitación el mosaico formaba el símbolo sagrado del Umberlee: una ola partida en dos. Diseminados por toda la habitación se alzaban andamios y se acopiaba material e instrumentos de construcción.

La Señora de las Olas
La Señora de las Olas
09/12/2009, 15:18
Addar Theragetia Dammon Dereck Evea Kaiser Khumara Naolind Yaril·la Bennessen 

La Señora de las Olas se dirigía hacia la salida, flanqueada por dos guardias armados con sendos tridentes. No parecía esperar a los aventureros tan pronto, pero se dirigió hacia ellos en cuanto los vio. La Suma Sacerdotisa parecía muy cansada y tenía profundas ojeras bajo unos ojos muertos.

Que Umberlee os bendiga con piedra y sal saludó a los aventureros. Tras detenerse unos instantes a bostezar, continuó hablando. Creo que tengo una pista sobre a dónde pudieron ir vuestros ladrones. Buscad en el extremo sur de la isla más suroriental de Marsember, donde se alza el Club de los Marineros Ahogados. Allí, bajo el mar, hay un túnel subterráneo. Sospecho que es el que utilizaron los atacantes para llevarse el botín. Debe conectar con alguna esclusa de aire, o algo así. Pero yo que vosotros tendría a mano algún medio para respirar bajo el agua, o estaréis muertos antes de alcanzarla. 

Se frotó los ojos.

¿Alguna otra cuestión, aventureros?

Yaril·la Bennessen
Yaril·la Bennessen
10/12/2009, 10:19
Addar Theragetia Dammon Dereck Evea Kaiser Khumara Naolind Yaril·la Bennessen 

Yaril·la caminó al lado de Evea durante el paseíto hasta el templo, andando tranquilamente y charlando de cualquier banalidad.
Su expresión se volvió más concentrada al avistar el templo, y una vez en la puerta, se quitó el casco y cogió bastante aire antes de entrar.

Bueno... a ver qué se puede sacar en claro de todo esto...

Saludó con una inclinación de cabeza a la Señora de las Olas cuando habló y les dijo lo que había descubierto.

 Creo que tengo una pista [...] tendría a mano algún medio para respirar bajo el agua, o estaréis muertos antes de alcanzarla. ¿Alguna otra cuestión, aventureros?

Yaril·la asintió y llevó un dedo del guantelete al labio, pensando.
Sí, una última cosa... ¿Tiene algún medio para facilitarnos? Alguna poción o pergamino de hechizo que nos permita respirar bajo el agua, o algo así... Necesitaríamos, depende de lo que duren, siete o catorce, para la ida y la vuelta...

Miró a Káiser de reojo con la mano tapando la boca. 

Al 'gato' podemos llevarlo en mi mochila mágica, que por caber, cabe... Si es que se deja, vaya. Luego se lo comento a Khumara...

La Señora de las Olas
La Señora de las Olas
10/12/2009, 12:18
Addar Theragetia Dammon Dereck Evea Kaiser Khumara Naolind Yaril·la Bennessen 

La Señora de las Olas pareció percatarse de la presencia del Dragón Púrpura, y le sostuvo la mirada durante unos instantes antes de contestar a Yaril·la.

¡Vaya! Ahora resulta que hacemos el trabajo no sólo de aventureros sino de los Dragones Púrpura también. Me pregunto por qué no prescindo de vosotros, envío directamente a mis hombres y cobramos la recompensa nosotros. ¿Responde eso a tu pregunta Yaril·la de Tempus?

Addar Theragetia
Addar Theragetia
10/12/2009, 13:14
Addar Theragetia Dammon Dereck Evea Kaiser Khumara Naolind Yaril·la Bennessen 

Addar caminó en silencio durante todo el trayecto, intentando atar algún cabo, pero era incapaz de llegar a ninguna conclusión sólida, lo único que tenía claro era que había varias personas implicadas y que todo apuntaba a que esto iba más allá del robo de un vestido, por muy costoso que este fuera.

Además estaba el otro asunto de la sierpe, podría haber implicaciones a cualquier escala, se alegraba de haber contactado con los aventureros, es mucho más fácil saber las intenciones de alguien que se movía por dinero, sus motivaciones, sin entrar en la nobleza de las mismas, era por lo menos evidentes. No le agradaba la idea de tratar con sirvientes de Umberlee, pero mientras que cumplieran las leyes, no eran asunto suyo, así que como otras veces había hecho, se limitó a esperar acontecimientos.

Escuchó, aunque sólo comprendió a medias, las palabras de la atractiva sacerdotisa, ¿por qué les relevaba esa información?, ¿acaso ella no era capaz de saber lo que pasaba en sus “dominios”? Pero lo que más le sorprendió es que Yaril-a estuviera dispuesta a seguir el camino que La Señora de las Olas le trazaba, ¿o tal vez era eso lo que quería hacer creer?, aún conocía lo suficiente a la joven como para saber cuan inteligente o astuta era.

Tardó en reaccionar a la mirada a la que fue sometido, algo intimidado, después de todo se encontraba frente a una Suma Sacerdotisa, pero no podía olvidar que él representaba a la ley, así que se erguió dando un paso hacia el frente y miró con seriedad a la mujer

Eso mismo me estaba preguntado su voz le sonó algo diferente en aquella hermosa estancia Decidme señora, ¿por qué no lo hacéis? Si encontrarais el vestido y a sus supuestos ladrones me ahorrarais mucho trabajo

 

La Señora de las Olas
La Señora de las Olas
10/12/2009, 13:24
Addar Theragetia Dammon Dereck Evea Kaiser Khumara Naolind Yaril·la Bennessen 

Una sonrisa sardónica se dibujó en el rostro de la Señora de las Olas, mientras enarcaba las cejas.

¡Ahorraros trabajo! repitió y, como si fuera algo muy gracioso, echó la cabeza atrás y se puso a reír. Los Dragones Púrpura de esta ciudad no dejan de sorprenderme. Así que cobráis la soldada que pagamos los ciudadanos con nuestros impuestos y luego os lo gastáis en emborracharos en cualquier taberna de mala muerte... mientras los demás os ahorramos el trabajo. Con esa actitud, seguro que sois el orgullo de Cormyr. ¿Puedo conocer el nombre de tan excelso funcionario del gobierno?

Dereck
Dereck
10/12/2009, 13:46
Addar Theragetia Dammon Dereck Evea Kaiser Khumara Naolind Yaril·la Bennessen 

 

Cita:

Así que cobráis la soldada que pagamos los ciudadanos con nuestros impuestos y luego os lo gastáis en emborracharos en cualquier taberna de mala muerte... mientras los demás os ahorramos el trabajo

 

Ante tales palabras Dereck sonríe ligeramente.

Creo que tu explicación ha sido bastante realista, Señora de las Olas. Sin embargo, creo que una ayuda de su parte no nos vendría nada bien. Al fin y al cabo, la casa Storwind sabría perfectamente lo mucho ha colaborado y el tiempo que a perdido con nosotros ante este espinoso asunto. Creo que la donación a su magnífica orden sería mucho más gratificante... espero no haberos ofendido ante estas palabras, no es mi intención tal cosa.

 

Yaril·la Bennessen
Yaril·la Bennessen
10/12/2009, 16:03
Addar Theragetia Dammon Dereck Evea Kaiser Khumara Naolind Yaril·la Bennessen 

Yaril·la asintió a la pregunta de la Suma, y aunque iba a despedirse, Addar se la adelantó, así que fue escuchando la conversación de Addar con la Señora de las Olas, con un brazo en jarra, sujetando el casco, y otro en la cadera, mirando los trabajadores y la decoración mientras la conversación tomaba otro cariz, como tratando de hacer que no se iba a entrometrer.

Fantástico, ahora la consigue incordiarla. ¡Brillante! ¡Joder, es que no saben que con éstas no se juega?

Dereck habló de nuevo, volviendo a pedir ayuda, y Yaril·la se rascó la frente un segundo, mirándole mientras hablaba

Pero si ya ha dicho que no, ya tiene lo que quería, el oro para su maldito templo, ahora como si se nos traga la tierra, ya no tenemos más que ofrecerle... salvo diversión y que nos haga alguna trampa cuando vayamos a entrar en ese lugar sumergido, por tocarle las narices... que estas Umberlinas están de la cabeza.

Que me hace una gracia echarme a nadar que no lo sabe Valkur, vamos...

Antes de que hablara la Suma sacerdotisa, lo hizo Yaril·la de nuevo.

Dereck, creo que la Señora de las Olas ya ha sido clara: Además, se la ve cansada y parece que hay mucho trabajo por hacer, ya nos ha sido de mucha ayuda Miró a la Sacerdotisa e inclinó de nuevo la cabeza, tranquila, pero queriendo acabar con la visita.

A ver si con la frase correcta...
Si nos disculpa, hemos de continuar con nuestro trabajo... el de la Guardia, vaya. Guiñó un ojo discretamente a la Sacerdotisa y se fue dando la vuelta.
Con permiso... tenemos un poco de prisa.
Con el tintineo de su armadura, puede que no todos la oyeran, pero la Señora de las Olas menos aún, puesto que estaba de espaldas.

Mejor movámonos...
Murmuró mirando a los demás. Puede que no estuviesen tan al corriente de los asuntos entre templos, pero Yaril·la sí, y Umberlí era una diosa cruel y caprichosa, sus sacerdotes podrían decidir traicionarles, ya que no tenían nada en común. El trato había terminado, y lo idóneo era tenerles cuanto más lejos mejor. Si no les prestaba atención, no les haría nada malo.

A Yaril·la no se le quitaba de la cabeza la posibilidad de que tuvieran algo que ver, que quisieran sabotear la investigación, y por eso meterse en el agua sin la armadura, a merced de cualquier criatura marina, le parecía una expectativa muy poco agradable.

Addar Theragetia
Addar Theragetia
10/12/2009, 17:57
Addar Theragetia Dammon Dereck Evea Kaiser Khumara Naolind Yaril·la Bennessen 

Aquello fue un golpe bajo, Addar era consciente de que los Dragones Púrpuras de aquella ciudad distaban mucho del ideal que implantaban en la academia, pero que se lo recordaran de aquella manera le afectó. Él mismo había sido víctima de la incompetencia de sus compañeros, pero estaba seguro de que no todos eran tal y como los pintaba aquella arrogante mujer.

Podía demostrar a muchos que erraban con aquellas afirmaciones, tenía que hacerlo, lo haría. Lo malo es que no tenía ni idea de cómo hacerlo. Tal vez se estuviera echando una carga demasiado pesada en sus hombros. Precisamente algo parecido fue lo que aparentó el muchacho, su gesto fue como si algo pesado le hubiera caído encima de su espalda.

Juzgáis a todos por igual señora no iba a perder la compostura, a pesar de que tuvo que hacer un notable esfuerzo para tragar las inadecuadas palabras que estaban a punto de brotar de su boca Addar Theragetia nunca ha cometido ni cometerá las acciones que contáis levantó los hombros y la mirada y si pronuncié tales palabras fue únicamente porque me resultó intrigante que supierais tanto de un asunto del que cuesta tanto averiguar cualquier cosa aquello sonó a mitad de camino entre estúpida justificación y la no tan velada acusación.

Ni siquiera prestó atención a las intenciones de soborno propuestas por su oscuro compañero, pero si se  arrepintió de haberse dejado llevar a pesar de las conciliadoras frases que había pronunciado la chica. Desvió su mirada, que había permanecido fija en la Suma Sacerdotisa, hacia Yaril-a, y en sus ojos se vislumbró una disculpa que acompañó con una ligera inclinación de cabeza.

Deberíais estar agradecida de la paz que disfruta Cormyr, en vez de criticar a quienes ayudan a conservarla pero aquello también le sonó a excusa, así que decidió callar, y no meterse en un lío.

Ha sido un placer conversar con vos realizó un saludo formal y se emplazó junto a la cleriga del dios de la guerra.

Khumara
Khumara
10/12/2009, 20:37
Addar Theragetia Dammon Dereck Evea Kaiser Khumara Naolind Yaril·la Bennessen 

 

Khumara se mantuvo en silencio toda la conversación pero el hecho de que tuviera los brazos cruzados y el rostro serio denotaban que, o bien no estaba agusto en aquel lugar, o bien estaba escuchando cosas que no le agradaban.
De vez en cuando incluso miraba al lince de reojo que permanecía a su lado sentado sobre sus cuartos traseros... y lo más curioso era que el felino le devolvía la mirada y todo.

Cuando Yaril·la se fué, soltó un suspiro apagado y negó ligeramente con la cabeza murmurando algo en su armónico idioma. Addar y Dereck también intervinieron, y de hecho les prestó atención pero tampoco se pronunció. Cuando el Dragón Púrpura también hizo ademán de largarse, la elfa miró al resto de aventureros esperando quizá a ver si tenían algo que decir...

 

Dammon
Dammon
10/12/2009, 23:31
Addar Theragetia Dammon Dereck Evea Kaiser Khumara Naolind Yaril·la Bennessen 

Dammon asintió ante las repetidas despedidas del resto de sus compañeros. Había permanecido en silencio y, a decir verdad, parecía haber disfrutado con el papel pasivo que había decidido tomar. Las dotes diplomáticas de la guerrera de Tempus y las pullas bien encajadas por el Dragón Púrpura debían ser de su gusto, porque mostraba mucha atención y poca intención de influir en el encuentro con la Señora de las Olas.

Cuando todo mostraba haber sido dicho, no obstante, el elegante señor de ropajes verdes hizo una inclinación que más parecía una muestra de respeto que una despedida. Sin darse demasiada importancia ni elevar el volumen de su voz, como si solo quisiera añadir algo, de forma más personal hacia la Señora, Dammon habló.

Disculpad nuestra insistencia y modales. Ha sido una descortesía traer con nosotros a un representante de los Dragones como si vuestro templo mismo fuera juzgado. Sin duda una Señora tan sabia sabrá que a veces debes aliarte con un Baatezu para acabar con un Tanaari.

Las corteses palabras del mayor del grupo son acompañados con otra inclinación. A pesar de que la diplomacia de sus palabras parece fuera de toda duda, los que conocen ya lo suficiente a Dammon y su misteriosa forma de hablar no pueden dejar de pensar que esa misma expresión de "aliarse con un Diablo" podría aplicarse a sus tratos con el clero de Umberlii.

Interpretad nuestra inapropiado interés en vos tan solo como un deseo de culminar la profunda alianza de la que hablamos la última vez. Ya os han preguntado qué más podéis hacer por nosotros, por lo que yo os pregunto... ¿en qué más podemos servir a su Señora?

La Señora de las Olas
La Señora de las Olas
11/12/2009, 10:20
Addar Theragetia Dammon Dereck Evea Kaiser Khumara Naolind Yaril·la Bennessen 

La Señora de las Olas ladeó la cabeza y miró al Dragón Púrpura cuando este habló de nuevo.

No hay nada misterioso, ni siniestro, en que Umberlee haya triunfado donde todos los demás fracasaron, Addar Theragetia. Yo más bien lo veo como el orden natural de las cosas. He lanzado mis hechizos de adivinación y mi señora, que es la señora absoluta de los mares, me ha respondido. Ella sabe todo lo que ocurre en las estancias acuosas de sus dominios y añadió con un tono de malevolencia: yo más bien me preguntaría por qué vuestros maguillos de guerra no lo han conseguido... o intentado siquiera.

Se giró entonces para responder a Dammon.

Desde luego resopló ante el comentario de las alianzas del mago de verde. Si interpretó que también podía referirse a ella no lo acusó de ninguna manera. Hay una forma de que sirváis a la Reina Rabiosa, sí. Cuando hayáis capturado a esos ladrones, decidle a todo el mundo que fue Umberlee la que dirigió vuestra espada para que vosotros pudierais golpear. El Mar siempre se cobra sus deudas. Y ahora si me permitís, tengo asuntos que resolver.

Con un revoloteo de la túnica, la Señora de las Olas y sus guardias se abrieron camino entre los aventureros hacia la entrada, donde les esperaban los obreros. 

En un lado de la estancia, junto a una de las columnas talladas, esperaba el adepto que les había abierto las puertas del templo a cuatro de ellos la noche anterior. Parecía haber oído toda la conversación... y estar indeciso sobre si abordar al grupo o no.

Notas de juego

Lo dejo aquí porque creo que Estigia quería añadir algo más. 

Khumara
Khumara
11/12/2009, 12:45
Addar Theragetia Dammon Dereck Evea Kaiser Khumara Naolind Yaril·la Bennessen 

 

Khumara parpadeó al oir las últimas palabras de la Señora de las Olas y finalmente descruzó los brazos.

"Eso ya suena más... normal"

Por desgracia la elfa no tenía ni idea de qué clase de trato parecían haber hecho los demás antes de su llegada al grupo. Y dicho sea de paso, nadie había tenido el detalle de explicárselo... el hecho de qu ehubiese dinero de los Stormwind de por medio y que el templo pareciese estar bajo reformas le daba una idea pero como eran lo único a lo que podía atenerse decidió que era mejor no pronunciarse a favor ni en contra de nadie.

En lo que sí estaba de acuerdo era en que había motivos para que Umberlee tuviera ese apodo unido a "Reina de las Profundidades" y la propuesta de Dammon era bastante razonable.

—Desde luego señora, lo haremos, gracias por su tiempo...

Fue lo único que dijo antes de despedirse educadamente y esperar a que el mago siguiera al resto, por cortesía más que nada.

Yaril·la Bennessen
Yaril·la Bennessen
11/12/2009, 13:28
Addar Theragetia Dammon Dereck Evea Kaiser Khumara Naolind Yaril·la Bennessen 

Yaril·la cogió mucho aire cuando Dammon empezó a hablar.

Si no la lía más... qué rayos, seguro que la lía otro poco.... 

Dammon comenzó a comprometer al grupo para ensalzar a la Reina Rabiosa, algo con lo que Yaril·la no iba a tener nada que ver, de manera que no aminoró el paso y salió dle templo.

...si me lo figuraba yo. Por mí que la ensalcen otros. Hmpf.

Director
Director
11/12/2009, 14:39
Addar Theragetia Dammon Dereck Evea Kaiser Khumara Naolind Yaril·la Bennessen 

Notas de juego

Yaril·la y Addar han abandonado el templo. Los encontraréis hablando entre ellos dos cuando salgáis. 

Dereck
Dereck
11/12/2009, 15:24
Dammon Dereck Evea Kaiser Khumara Naolind 

 Dereck escucha las palabras de Dammon. Había que reconocer que el mago tenía una buena oratoria. Aunque no iban a lograr nada más de la Señora de las Olas, era mejor estar de buenas con ella, y Dereck creía que las palabras del joven mago podían haber ayudado a tal efecto.

Al menos ya tenemos la información que necesitábamos- piensa mientras se da la vuelta para salir del templo.

Creo que aquí hemos terminado. Vámonos

Evea
Evea
11/12/2009, 16:53
Dammon Dereck Evea Kaiser Khumara Naolind 

Escuchó con atención la conversación. La Señora de las Olas no parecía alguien de fiar, pero por lo menos les estaba apuntando hacia un lugar. Es posible que sólo quisiera ganar respeto en la ciudad y por eso había decidido ayudarnos. Era algo inquietante para Evea.

Sabia que no era su batalla en este templo, por lo que dejó hablar a sus compañeros y se limitó a escucharlos por si acaso metía la pata.

Cuando Yaril se dispuso a salir del templo, la acompañó. Tenía cosas que hablar con ella, pero no dentro del templo, las paredes podían oír.

Naolind
Naolind
11/12/2009, 20:10
Dammon Dereck Evea Kaiser Khumara Naolind 

La conversación con la Señora de las Olas empezaba a incomodar a Naolind, y más cuando parte del grupo sale de la estancia. Indecisa se les queda mirando dudando si ir tras ellos o esperar al resto. Finalmente, por no parecer falta de modales, permanece en la estancia junto a ella.

Por fin la conversación finalizó y se dispusieron a salir del lugar. Cuando ya estaban lo suficientemente lejos de la Señora de las Olas, Naolind refunfuñó.

No me gusta esa mujer. ¿Tenemos que fiarnos de ella?

 

Dammon
Dammon
12/12/2009, 14:15
Dammon Dereck Evea Kaiser Khumara Naolind 

Dammon se había mostrado satisfecho con la respuesta de la Señora, y no parecía tener intención de demorar más su estancia. Mirando a su alrededor y cruzando la mirada con el mismo adepto que les franqueó el paso al templo por primera vez, el individuo de verde mostró una última señal de cortesía al esperar ser acompañado a la salida por él.

Escoltado por el indeciso clérigo, Dammon se dirigió a la salida con aires de satisfacción por el encuentro finalizado. Si era consciente de esos momentos en los que casi todas las miradas del grupo se posaban en él, no lo parecía, pero al pasar cerca de Naolind le hizo un guiño como gesto de confianza.

Adepto
Adepto
12/12/2009, 22:05
Dammon Dereck Evea Kaiser Khumara Naolind 

El adepto se acercó al hombre que negaba ser un mago.

Hola Dammon lo saludó evitando su mirada. El tono que usaba era bajo, confidencial. No he podido evitar escuchar vuestra conversación con la Señora de las Olas. Sé que a veces fabrican amuletos para respirar bajo el agua a petición de importantes capitanes de barcos... y piratas. Quizá podáis encontrar algo así en el mercado negro.

El novicio miró por encima del hombro, para comprobar que nadie en el templo le había visto hablar con los aventureros. Sonrió al hombre que se hacía llamar Dammon, como si fuera importante para él devolverle algún favor.

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