Partida Rol por web

A Sangre y Fuego (Conan RPG)

Castillo de Tarantia.

Cargando editor
29/08/2011, 15:27
Director

Desde aquí los reyes de Aquilonia han contemplado la ciudad con orgullo durante los tiempos de paz o donde se esconden como cobardes cuando los enemigos llegan a las puertas, pero la corte puede ser aun mas peligrosa que un campo de batalla, y no hay muros que puedan detener los rumores.

Cargando editor
21/09/2011, 20:55
Director

La mañana iba llegando a su fin y los pastelitos de limón hacía rato que se había acabado, pero el arpista seguía tocando.

Te encantaba gastar la mañana en la terraza de la Torre Dorada hablando con Lady Luinee y Lady Annet, las hijas de Lord Iolus de Mulderon, en Poitán. Su acento del sur de Aquilonia era de lo más entretenido.

Desde allí podías ver todas las villas al sur de la ciudad y enterarte de si pasaba algo, y además, para alejarse un poco del humo y del frío del interior del castillo el sol era muy agradable (de ahí el nombre de la torre). También estaban, como de costumbre, otros miembros de la corte, caballeros, damas y señores, de muchas regiones, en especial de la propia Tarantia, que gozaban del privilegio de vivir en el castillo.

Estaba el atractivo Ser Proetos, La vieja gorda de la señora Octavia, un Dragón Negro bárbaro llamado Grorgj, el putón dé Beliana... vamos, los de siempre a esas horas, incluidas las otras damas de la reina.

En unos minutos el consejo real terminaría y deberías volver con tu señora, su alteza, la Reina Zenovia se ocupaba de los asuntos del castillo y algunos temas de la ciudad en ausencia del rey, pero no tenías permiso para asistir a las reuniones, además, mostrar demasiado interés por el papeleo y la burocracia no te haría ningún bien.

Notas de juego

diría que en conan no hay ni apellidos ni titulos tipo "lady y Ser", me equivoco? :S

Cargando editor
21/09/2011, 22:29
Lady Annet

Annet resopló y apoyó un codo sobre la cornisa que hacía las veces de almenaras.

-Utra cansiun que mu se... Siempge las mismus... Empiesu a estag cansada de siempge lu mismu aquí...

 

Nu sabrás algún secgetitu que yu nu se pa, vegdad? Ultimamente nu pasa nada en esta ciugdad.

 

Algo pareció captar la atención de la chica, que dedicó una mirada juguetona al gentío que había abajo, en la plaza del mercado.

Cargando editor
21/09/2011, 22:47
Lady Luinee

  Ah! Pueis yu se algu que tu nu sabes! Dijo con su entusiasmo característico la doncella.

-El utru día, cuandu estbamus en el lus bañus... vi a la donsella de Lady Atia, la Britunia, estaba mas gurda que de custumbre...

Se hizo la tonta durante unos segundos, como si estuviese pensando en algo

Seguru que algún valet d'écurie la ha dejadu pgeñada... Ya vegás cuandu se entege Lady Atia... Seguru que la despide... hu hu hu... Mejue, ega demasiadu guapa...

 

Qué migas hegmanita?

 

Luinee se asomó también a la cornisa. Al seguirlas viste como estaban mirando en dirección a al pabellón donde entrenaban a los nuevos soldados.

Uno de los soldados parecía bastante novato, y algo despistado, pero tenía un cierto atractivo para las hermanas.

Notas de juego

Podrás leer lo que pase en Tarantia algunas veces, como ahora, cuando esa escena esté lista. Mientras tanto, puedes hacer la cotilla y relacionarte socialmente cuanto quieras por el castillo.

Cargando editor
22/09/2011, 13:05
Laetizia Molari

¡¡Oigh!! Era todo taaaaaaaaaaaaaaaaaan decadente. Un castillo sin rey... ¡¡¿donde se había visto eso?!! Y para colmo la reina haciendo el trabajo de llevar el reino era la hija de un soldado que había sido vendida como concubina de un harén. Laetizia se preguntaba como era posible que Aquilonia estuviera despuntando como la nación de referencia por encima de Nemedia... y si un mundo en el que una nación así es la que brilla por encima de las demás y Nemedia caía, sería un mundo en el que merecería más la pena estar viva o estar muerta, enterrada y agusanada. Por si eso fuera poco, el arpista repetía las canciones de su repertorio, como bien apuntaba la dama Annet, y los tentempiés del refrigerio eran escasos (o los invitados demasiados... o demasiado poco refinados, puesto que no habían dejado ni un pastelillo). Al menos sus compañeras eran damas de sangre noble y refinados gustos, con un acento pintoresco que le divertía.

- Oh, si, querida. - le responde desde su diván a Annet, extendiendo la mano con la palma hacia abajo con un gesto afectado - Te reconozco que estás en lo cierto. Desde hace tiempo tooooodos los días parecen el mismo, que interesante sería tener alguna novedad. Además, desde que el rey partió la reina ha estado de lo más ocupada con esos complejos asuntos de estado. Que si reuniones, que si consejos, que si papeles, que si decretos... como si estar lejos de su amado esposo no fuese suficiente tormento. Pobrecilla...

Laetizia se quedar un rato mirando un pajaro que planea mientras Luinee cuenta el cotilleo sobre la doncella de lady Atia.

- ¡¡Oh, no seais dura con la doncella!! Puede que solo este cogiendo algo de peso y su... aumento de volumen no sea el fruto de un amor prohibido. Aunque de serlo... ¿quién creéis que podría ser el galán que la sedujo? Mmmmmmm.... yo me decantaría por... ¡Eh! ¿Qué pasa ahi abajo? - exclama al ver que las dos jóvenes miran al patio. Viendo una posibilidad de huir del tedio (y con ganas de saber que ocurre allí) se levanta todo lo rápido que la decencia y el decoro le permiten y se dirige a la cornisa con ellas.

- Mmmmm... así que eso es lo que os llama la atención, ¿eh?. - dice mirando al guardia novato. - Si estais interesadas puedo tratar de conseguir algo de información sobre el nuevo recluta. Su nombre, su procedencia, su título... si será destinado a alguna escolta... - Laetizia abre el abanico y se tapa para mirar pícaramente a las hermanas - Eso si, debéis prometer que dentro de poco no empezaréis a ganar peso. ¡Me encantan los pastelillos de limón y no quiero que os los comais todos!

Tras sonreir se gira y se dirige hacia donde está Grorgj mientras murmura Puede que el día no sea tan aburrido como esperaba visto su comienzo...

- Perdóneme capitán Grorgj. No es que quiera molestarle, pero es que seguro que no hay nadie aqui que sepa taaanto como usted de esto. Se rumorea que hay una nueva incorporación en las filas de los soldados, un joven queeee... bueno, que todavia necesita practicar mucho. Lady Annet mantiene que ese porte es distintivo de la provincia de Poitain, de donde ella procede, y dijo el nombre de un par de familias de las que podría proceder mientras que su hermana, seguramente por la poca destreza del soldado, mantiene que su estilo es diferente del de su tierra y que es de más al norte. Como no se ponen de acuerdo, ahi puede verlas comentando entre ellas, y para evitar una discusión he pensado que lo mejor era tratar el tema discretamente, ya que si supieran que esto se sabe se sentirían avergonzadas por estar tratando temas tan triviales, y poner fin a la discusión. Así que me preguntaba... si sabría quién es ese joven y de donde proviene

Notas de juego

Cita:

diría que en conan no hay ni apellidos ni titulos tipo "lady y Ser", me equivoco? :S

En principio no, aunque esta claro que hay titulos nobiliarios y que los mas bajos (y los hijos de los que tienen titulos) deben definirse de algun modo... asi que señor, dama, lady, lord, sir, etc, no me parece que estén mal usados

Cargando editor
15/11/2011, 14:35
Dragón Negro

El capitán Grorgj sonrió ampliamente, visiblemente encantado de que una bella dama le dedique unas palabras y algo de atención.
Esbozando su mejor sonrisa y su galantería mas pedante, el enorme bárbaro de mas de dos metros embutido en una armadura de placas de acero negro que le hacía parecer mas fiero y enorme todavía hizo una torpe y chirriante reverencia, fingiendo besar la mano de Laetitia, pero sin llegar a hacerlo.

-Será un placer ayudarla, hermosa doncella. Sin mucha discreción, se acercó también a la cornisa para observar el combate.

-Hmmm, a ese no lo conozco, debe se de nuevo. Muy nuevo, quiero decir, ayer mismo pasé revista a los novatos y ese no estaba. Debe de haberse reclutado hoy mismo.
Su pedantería romántica dejó paso a una curiosidad mas marcial, escrutando cada uno de los movimientos y posibles detalles. El Oficial que le estaba haciendo luchar contra los demás, no hacia mas que dar gritos y asentir complacido cada vez que asestaba un golpe a su rival o él encajaba uno.

-No... No es de Poitán. Ese tipo sabe esgrima.

Esgrima de la que se aprende en la escuela, no en la guerra. Hay algunas escuelas de esgrima en Poitán, que copian el estilo de los zíngaros, pero esa... Fíjese como busca siempre la linea recta entre su la punta de su espada, la del rival y sus ojos... Eso lo enseñan aquí, en Tarantia. Si tienes dinero, claro...

Hizo una pausa mas larga en la que tu pareciste desvanecer para él. Tu presencia para él era menos significativa que la de la hierva que crecía entre las piedras de los muros.

No es muy bueno, pero sabe lo que hace... dijo casi para si mismo, Además es zurdo... Eso le da ventaja. Un zurdo luchará nueve de cada diez veces contra un diestro, pero un diestro solo lo hace contra un zurdo una de cada diez. Puede que por eso le estén machacando tanto el primer día, para entrenar a los otros...

Yo lo haría.

Grorgj sería un bárbaro sin mucha educación ni etiqueta, pero para llegar a dragón negro hace falta mucho mas que ser grande y fuerte. Se notaba que Grorgj había luchado en mas guerras y contra mas adversarios de los que sabría contar. Si seguía vivo sería por algo.

Poco a poco, la curiosidad y el aburrimiento fue haciendo que mas público se reuniera en la cornisa para admirar el combate.

Cargando editor
15/11/2011, 14:57
Laetizia Molari

Poniendo una gran sonrisa y asintiendo a todo lo que dice el dragón negro como si fuera un experto en la materia, Laetizia toma buena nota mental de todo lo que le dice. - Así que de una buena escuela de esgrima local, ¿eh?. Aprovechando el grupo de gente que se dedica a mirar el recien descubierto espectáculo, Laetizia se desliza discretamente hacia las hermanas para cotillear acerca del jóven esgrimista y darles novedades mientras le observan desde la distancia.

Tras un rato de cuchichear comentarios velados sobre el joven y su pericia (y alguna risita picarona al comentar su arte manejando la espada y las acometidas que realiza), el nuevo recluta consigue impactar a su adversario, lo cual arranca unos aplausos del grupo... que hacen que el pañuelo que la nemedia lleva en la mano se caiga al patio.

- ¡Oigh, que contrariedad! - exclama poniendo los brazos en jarras y frunciendo el ceño - Ahora tendremos que bajar para recuperarlo... - dice guiñándoles un ojo discretamente a las dos hermanas

Notas de juego

Vamos a intentar conspirar, chismorrear y agrupar personajes en una escena para que asi tengas menos trabajo :D

Cargando editor
15/11/2011, 16:04
Lady Luinee

Ooohh... Que togpe eges...

Dice fingiendo un falso fastidio que su sonrisa delata abiertamente.

Vamus, hay que dagse pgisaa antes de que alguien lu encuentge angtes

Cargando editor
15/11/2011, 16:11
Lady Annet

¿Egtais lucaas o que us pasaa? Dijo en susurros la hermana mayor en susurros. La geigna sagdra en un mumentu u utru y quega vegte... Y si us pasa alguu?

Sus susurros pronto se perdieron entre la multitud cuando os alejabais.
Eh! espegagme...

Cargando editor
22/11/2011, 17:22
Laetizia Molari

Notas de juego

Si no hay ninguna novedad, las 6 horas del turno se dedican a cotillear L. Annet y L. Luinee sobre el soldado (Pretorius) mientras siguen esperando a la reina y si la cosa va para largo, prepararse para la comida

Cargando editor
16/01/2012, 17:18
Director

Quién iba a decir que la hermana de la mantequera fuera a saber tantas cosas? y menos aun, lo divertido que iba a ser cotillear por ahí sin ningún pudor. Era cierto que estaba algo mal visto, mezclarse tanto con el servicio, podría ser incluso una baza que jugara alguna lagarta para sacarte terreno en la corte, pero merecía correr el riesgo.

-Si si, tenía un hermano, mi laidy. Uno mayor. Yo lo conocí en una de las fiestas que daban en casa de sus padres. Era bastante joven pero me acuerdo bien. La verdad es que siempre se llevaban muy mal, pero su padre...

Luego fueron los soldados de castillo quienes poco a poco fueron soltando la lengua a medida que tu soltabas los suspiros y las miradas seductoras.

-Le enseñaron en la escuela del Maese Aramis. No era el mejor, pero aprendía rápido y era fuerte.

También escuchaste docenas de mentiras y exageraciones, solo lógicas en la escala a la que juegan las habladurías en la corte, pero supiste hacerte una idea rápida de que tipo de persona era y de cuantas estupideces podía decir una misma persona.

Notas de juego

*En definitiva, sabes lo que pone la historia de su ficha por que yo no se más. XD

Estaría bien si te inventas algún rumor falso y se lo cuentas a ver si cuela, pero recuerda que... (ojo desilusiones...) es lvl 2 XDD

Cargando editor
16/01/2012, 17:34
Director

De pronto toda la diversión se acabó. Tocó la onceaba campanada en la torre de Mitra y te diste cuenta de lo tarde que era. Habías estado corriendo de un lado a otro como una chiquilla y habías olvidado presentarte ante la reina. Su reunión sobre el estado del reino habrá acabado hacia más de tres horas y ya le habrían servido la cena.

El deber de una dama está junto a su señora y tu no lo estabas, así que antes de perder más tiempo del que tenías esforzándote en quedar mal en sociedad por un cachorro... Vale, si, era guapo, y fuerte, pero era demasiado joven... Tal vez si tuviera los títulos de su hermano... o un par más de galones en su recién estrenado uniforme...

Sacudiste la cabeza, te despediste de Annet y Luinne y subiste a los aposentos reales por las largas escaleras de piedra alfombrada.

Tras llamar con suavidad a la puerta una voz suave te indicó que entraras. Con cuidado cerraste la puerta e hiciste una reverencia como correspondía a una reina, con la seguridad de la familiaridad y la amistad pero con el decoro de quien falta a su deber. Eras toda una experta en la expresión corporal y la teatralidad, así que no te quedó nada forzada.

-Se puede saber donde te habías metido?

La voz de la reina era suave como la leche tibia sobre la piel, pero fuerte e implacable como una montaña. Hablabais vuestra propia lengua, el nemedio culto que se enseña en las casas ricas, no ese galimatias gutural que braman los campesinos sucios.

La reina había cambiado mucho, sin duda. Había pasado de ser una Laidy-Nadie a ser la reina de Aquilonia. Era cierto, el reino era muy decadente, y su marido un bárbaro bruto y sucio, y por el camino había estado haciendo de ramera de ¿Tarascus?* Pero ahora se comportaba como una reina, hablaba como una reina y miraba como una reina. Depurar toda esa ordinariez sin duda era un gran trabajo de algún consejero real, o puede que también de fuerza de voluntad. Dejó que te escusaras sin prestarte demasiada atención.

-La cena ya está fría, pero coge lo que quieras yo ya he comido.  Un llanto llegó retumbando. Era fuerte, pero no era desesperado.

La reina cogió al joven príncipe y lo meció con dulzura, acariciándole los labios con el dedo mientras sonreía.

-Hoy Conn está muy intranquilo... Es como si estubiera preocupado. El bebé mestizo dejó de llorar, pero emitía de tan en tanto algún sonido característico de los niños inteligible para ningún adulto. Yo también tengo un mal resentimiento... Es como si algo malo fuera a pasarnos dentro de poco.

Si la reina estaba nerviosa o preocupada, lo guardaba casi en su mayoría para ella sola. Solo sus ojos podían revelar algo de miedo mientras miraba a su hijo. No los viste, pero lo sabías.

La comida en la mesa era deliciosa, como siempre. Pescado del río horneado con especias aromáticas y unas gotas de eso que los aquilonios llamaban "Verstul", rellena de faisán con arándanos silvestres y una crema de calabaza y otras verduras de las que una chica como tu se molestarías en aprender los nombres y pan blanco, suave y blando. La reina apenas había probado bocado. Su plato estaba limpio como si lo hubieran limpiado con un paño de seda y apenas faltaba un trocito de la tarta, pero la jarra de vino estaba a menos de la mitad.

La reina dejó a Conn en la cuna una vez más y se sentó en su tocador, se quitó la corona y deshizo los lazos de seda de su cabello, soltó la melena y puso el cepillo sobre la mesa, como de costumbre, sin decir nada, esperando que lo cogieras.

Notas de juego

*corrígeme si me equivoco.