Partida Rol por web

Plata de Ley

Capítulo 6 - Regreso a St. Elmo

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16/01/2017, 07:47
James McReady

James entró en la vivienda con el rifle preparado para cualquier posible emboscada. No había que desdeñar la posibilidad de que quedase alguien escondido en la casa. Al llegar a lo que parecía ser el despacho de Grimaud, entró apuntando hacia los lados. Una vez asegurada la habitación. le echó un vistazo. Lo primero que le llamó la atención fue la caja fuerte. Una vieja Wombours. Nada que Juanita no pudiese manejar.

-Realmente es muy...Grimaud-dijo Jame mientras se acercaba a la mesa y curioseaba entre el montón de papeles.

 

- Tiradas (2)

Notas de juego

Uso punto de drama para la tirada de percepción. Rasgo: "fijarse en los detalles".

Bueno, y ahora sí que el resultado final de la tirada es 5,5,2, así que sumo los dos 5 para un total de 20 en la tirada.

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16/01/2017, 17:14
Juanita "Dinamita" Rosales

Entro como un huracán dentro de la casa. Comienzo a revisar todas las puertas sin ton ni son, buscando algún cuarto donde pueda estar aquello que me ha traído hasta aquí.

Cuando llevo revisadas varias habitaciones sin ningún criterio, llegan los chicos que por lo visto han estado preguntando. Decido entonces seguirles. Subo tras ellos cuando veo que se dirigen al piso de arriba. Finalmente encontramos algo que parece un despacho.

En la habitación me llaman la atención un montón de cosas pero, más que la caja fuerte que era algo que esperaba encontrar, no entiendo que pintan allí todos esos cactus.

-No me parecía a mí que El Francés fuera una persona dada a la jardinería- y aunque lo fuera, nadie cultiva esas plantas asquerosas que crecen en el desierto únicamente porque nada más puede crecer. Me acercó a mirarlas con curiosidad, no lo puedo evitar, aunque las reviso solo por encima. Al fin y al cabo son plantas y no hay nada en ellas nada que me interese. No es esto lo que venido a buscar.

Me vuelvo hacia la caja fuerte e intentar abrirla.

- Tiradas (1)
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16/01/2017, 17:30
Director

Notas de juego

Juanita: te has ganado el derecho a una tirada de Intelecto + Cultura con dificultad 18 (solo para el director)

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16/01/2017, 17:33
Juanita "Dinamita" Rosales
Sólo para el director
- Tiradas (1)

Notas de juego

¡Ahí queda eso! Y yo que creía que con dificultad 18 y los niveles de inteligencia y cultura de Juanita no iba a salir de ni de coña...

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16/01/2017, 20:16
Michael Maverick

Michael volvió la vista hacia los indios, sin apenas darle importancia al hecho de que hubiera allí dos docenas de pieles rojas con pinturas de guerra. Se fijo en sus caballos y pensó en el suyo. Los hombres de Morris debían haberlo cogido. ¿Dónde estaría? ¿Seguro que Pancho sabía dónde buscar? ¿Verdad Pancho? se dió la vuelta en busca del afable mejicano y tardó un instante en darse cuenta de la ausencia de Pancho y un instante más en recordar dónde estaba el fornido y sucio hombretón y su sonrisa en la que faltaban algunos dientes.

Las lágrimas asomaron a los ojos del jugador y éste bajó la cabeza, con la pena oprimiéndole el pecho. Lonegan le llamó con la mano y el jugador le siguió arrastrando los pies y con la cabeza gacha mientras seguía apretando con fuerza el anillo con forma de caballo, clavándoselo en la mano.

Mira, que bonito, se dijo cuando el retrato del francés le devolvió la mirada desde la pared.

Lonegan intercambió unas palabras con Juanita, que Michael no alcanzó a entender o no quiso hacerlo. Juanita se acercó a la caja fuerte y Michael, sin pensar demasiado en ello o quizás temiendo que la mujer volara la caja fue junto a ella y aplicó el oido a la caja, ayudando a la mujer, que parecía desenvolverse bastante bien tanto antes como después de la ayuda de Michael.

- Tiradas (1)

Notas de juego

Reflejos + Subterfugio. Tirada 5. Total 16.

He visto al terminar de escribir el post (y hacer la tirada) que Juanita ya había tenido éxito en la tirada. Pero he dejado lo escrito y aplicado lo que haría Michael y más en su estado pseudocatatónico actual. Si el máster quiere la tirada podría valer por un dungeonero "buscar/desactivar trampas" (AD&D like) o bien usar los mismos resultados para la tirada de inteligencia (que si es la misma que la de James, éste también ha superado ya).

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17/01/2017, 22:34
Jack Lonegan

La oferta de Keezheekoni como agradecimiento por encargarse del tal Yietso le resultó graciosa. Bueno, si todo se fuera al carajo, siempre me quedará la opción de refugiarme entre los hopi, quién sabe.

Tras despedirse de la india, siguió a sus compañeros al interior del edificio que les habían indicado. Tras pasar por las zonas que habían sido destrozadas parcialmente por la lucha entre los hombres de Grimauld y los indios, ascendió hasta el segundo piso para adentrarse en lo que sin duda era el despacho del francés.
Viejo bastardo. No pudo evitar sonreír ante el hallazgo del tremendo retrato que presidía la sala. Recordaba bien el ego desmedido de su antiguo compañero, y le vino un ramalazo de nostalgia recordando los tiempos en que la banda contaba con los servicios de Grimauld y el chico. No le guardaba rencor por lo de la mina, sus actos eran dirigidos por aquel demonio y no por Pierre, o eso quería creer.

Inspeccionando el resto del despacho, observó que Juanita ya había localizado la caja fuerte y manejaba con manos ágiles sus mecanismos para abrirla ante la atenta mirada de Maverick. Parecía que el tahúr se había quedado con las ganas de intentarlo, pero la mexicana se le había adelantado. Por fin escucharon el chasquido indicativo de que se había introducido la combinación apropiada, la puerta estaba lista para ser abierta.

-Muy bien, veamos que regalos nos ha dejado el bueno de Pierre.

Notas de juego

Las tiradas con éxito de Juanita y Maverick hacen innecesaria mi correspondiente tirada para intentar abrir la caja fuerte, supongo.

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17/01/2017, 23:19
Director

Juanita y Maverick pronto se pusieron manos a la obra para abrir la caja fuerte. Mientras tanto, Lonegan se quedó unos pasos más atrás contemplando el enorme retrato de Grimauld, y McReady revolvía la maraña de papeles del escritorio. A pesar de su manía de resolver sus problemas con explosivos Juanita era muy mañosa, y pronto la caja fuerte se abrió. Todos contuvisteis la respiración a medida que la puerta se deslizaba lentamente para descubrir en su interior... 5 solitarios lingotes de plata.

No había nada más, la fortuna del asalto al tren del First Bank se había evaporado, y McReady sabía amargamente porqué. Los papeles sobre la mesa de "el Francés" eran todos contratos, papeles de tierras y otros documentos de cuentas sobre la fortuna de Grimauld. "El Francés" no se había dado a los lujos innecesarios, pero no había escatimado ni un centavo para adquirir todas las minas y terrenos posibles alrededor del "valle de la plata" como lo conocían los lugareños, había pagado auténticas fortunas por terrenos miserables que no le valían ni para cultivar en ellos, e incluso los tugurios de St. Elmo se mantenían a duras penas. Las minas que tenían algún valor apenas le habían dado beneficios, una vez contratados nuevos empleados y gastado el dinero en materiales de minería.

En apenas 2 años, Grimauld había dilapidado una fortuna equivalente a la de un noble o un príncipe, dejando tras él solo una pequeña parte, un pellizco del enorme premio que con tanto esfuerzo obtuvisteis en vuestro último golpe como la banda de Lonegan. Un lingote de plata no era nada despreciable, pero no sería suficiente para permitiros a cada uno vivir cómodamente hasta la vejez.

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18/01/2017, 00:20
Director

Había un papel más que llamó tu atención en el escritorio de Grimauld. Un recorte de periódico reciente. A primera vista no tenía nada de especial, pero cuando reconociste una foto en blanco y negro de la portada no pudiste más que leerlo de cabo a rabo. No era nada halagueño... James Carter, el hombre que os había prometido la amnistía si le parabais los pies a Grimauld, había muerto, a buen seguro antes de poder informar al First Bank de vuestro trato.

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(click para agrandar)

Notas de juego

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18/01/2017, 00:25
Director

Apenas echaste un vistazo a los cactus por mera curiosidad antes de dirigirte a la caja fuerte, pero mientras la abrías, tenías la sensación de que algo no encajaba en todo aquello. Descubrir que la mayor parte de la plata había desaparecido casi te hizo olvidar aquellos pensamientos, pero una súbita sensación de frío helado te recorrió la espalda, y entonces volviste a examinar los cactus... solo que no eran cáctus.

En mexico los conocen como "flores de mezcal". Se decía que traían mala suerte y todo tipo de maldiciones a quien las encontraba, y que volvían locos a los animales que las comían, pero por las viejas historias de McReady al calor de la hoguera sabías que los indios usaban esa misma planta para todo tipo de cosas, desde alimentar a guerreros para darles una fuerza imparable en batalla hasta para sus rituales chamánicos en grandes fogatas de vivos colores para invocar a sus espíritus. Los indios tenían un nombre mucho más carácterístico para esa planta, la llaman "peyote", y solo en esa habitación había docenas, tal vez un centenar de esos pequeños cactus engañosos.

Notas de juego

Por si te lo preguntas. Si, conoces más o menos la verdad sobre el peyote.

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18/01/2017, 20:48
Juanita "Dinamita" Rosales

Manipulo la caja y finalmente sonrío mientras abro la pesada puerta. Pero la sonrisa se me congela en la cara.

-No... no puede ser. Seguro que tiene el resto en otro lado. ¡Eso es! Tiene que ser eso- no estoy dispuesta a plantearme otra opción. No hemos pasado por todo esto para nada.

Pero James me saca de mi error y, a medida que habla a mí me crece la ira.

-¡No! Tiene que haber alguna manera de recuperarlo ¡¡Maldita sea su alma!!- Es que no me lo puedo creer -¡No hay plata pero tiene este lugar lleno de asquerosa flor de mezcal! ¡Esos indios pueden subir y llevarse una maravillosa recompensa en condenado peyote que no debería estar aquí, pero de la plata nada!- grito dando un manotazo a una de las macetas

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19/01/2017, 07:51
James McReady

-¿Realmente te sorprende?-le contestó James arqueando una ceja-Eso es algo que sí sería propio del viejo Pierre. Gastarse una fortuna indecente en tres años. Solo que...

De pronto James parece haberse fijado en algo.

-¿Pero qué...?

Con premura coge un ejemplar amarillento de periódico que descansaba sobre la mesa y se pone a leerla. Es obvio que lo que está leyendo le ha cogido por sorpresa.

-Pues esto te va a encantar.

James tiende el ejemplar a sus compañeros para que les echen un vistazo.

-Me temo que nuestro acuerdo habrá muerto con él ¿apostamos algo?
 

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19/01/2017, 13:44
Jack Lonegan

Por detrás de Juanita y Maverick, Lonegan también se asomó para observar el contenido de la caja fuerte. Por un instante la ira se acumuló en su cuerpo al comprobar los escasos lingotes que quedaban. Pero recordó que se trataba del francés, y no pudo sino apoyar el comentario de su compañero.

-James tiene razón. Solo alguien como Beaumont podía dilapidar semejante cantidad de dinero en tan poco tiempo.-Echó una ojeada a los papeles que había estado mirando McReady hace unos instantes.-Se hizo con todas las malditas minas de la zona, realmente tenía que estar obsesionado con encontrar algo allí abajo. Me temo que tendría que ver con esos extraños restos indios y que acabara convertido en ese... engendro infernal.-Dirigiéndose a Juanita, añadió.-Como no quieras intentar vender las minas y el resto de terrenos, aunque dudo mucho que puedas sacar algo por esas tierras.

Mientras tanto, McReady está leyendo la portada de un periódico, que luego enseña al resto. Un accidente ferroviario en el que, como única victima mortal se encuentra James Carter, su "amigo" del First Bank. Lonegan no puede reprimir una carcajada cargada de amargura.

-Opino que deberíamos coger los lingotes que quedan y salir de aquí antes de que el edificio se desplome con nosotros dentro, o que la plata se convierta en arena y se nos escape entre los dedos al intentar cogerla. Todo este encargo parece tocado por alguna maldición, y no me extrañaría que sucedieran más imprevistos misteriosos en cualquier momento. Visto lo visto, esos lingotes es todo lo que vamos a sacar de este puñetero embrollo en el que nos hemos metido por seguir el rastro del francés.

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21/01/2017, 20:43
Michael Maverick

- Cinco lingotes - pensó Michael - y cinco somos. Bueno, éramos - pensó recordando a Pancho y las lágrimas volvieron a aflorar a las comisuras de sus ojos.

- Opino que deberíamos coger los lingotes que quedan y salir de aquí antes de que el edificio se desplome con nosotros dentro - dijo Lonegan.

Michael se volvió con los ojos húmedos hacia el jefe de la banda y le imploró.

- Jack... - dijo empleando, quizás por primera vez el nombre de pila del jefe - sé que la última vez que nos separamos no fue en las mejores condiciones... cuando me fui de la iglesia. Tenía miedo y aún lo tengo ahora. No he dejado de tener miedo desde que te sacamos de aquella diligencia - voz se iba apagando y apenas continuó con un hilo de voz.

- No quiero... no puedo vivir así. Déjame que me vaya. No quiero acabar como Pancho - y las lágrimas de sus ojos escurrieron por sus mejillas. Recordó entonces lo que le dijo el mejicano cuando estaban en el saloon de las Cruces y se lo repitió a Jack a Juanita y McReady tan bien como pudo.

Pancho: El hermano Agustín hace lo que puede y le da a los pobres cuanto tiene, pero nunca tuvo mucho... Siempre he querido volver y llevarle un buen puñado de dólares, pero siempre he gastado todo en tequila.

Casi pudo oir mientras lo hacía al mejicano pronunciando aquellas mismas palabras aquel acento suyo tan particular, que Michael odiaba escuchar y ahora echaba de menos. 

- Me gustaría dejar esto, poder buscar el monasterio y cumplir los deseos de Pancho con su parte. Si te parece bien, claro.

Se limpió las lágrimas y se sonó los mocos con el pañuelo que llevaba en la chaqueta. Como el pañuelo estaba sucio de sangre reseca, el resultado fue que Michael sin saberlo parecía un piel roja con pinturas de guerra o un payaso de rodeo.

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22/01/2017, 23:53
Director

Al cabo de unos minutos, los lingotes estaban a salvo entre vuestros pertrechos y bajábais del piso superior de la casa con los ánimos por los suelos. Habíais perdido a Pancho, la plata se había esfumado y nunca veríais cumplida la amnistía prometida. Un precio excesivo por los pies al "Francés", y que a aquellas alturas era difícil pensar que hubiese merecido la pena.


Al salir por la entrada principal los hopis ya se habían ido junto con sus prisioneros. Tras ellos habían quedado las huellas de sus monturas, y también 4 caballos con bastos arreos y sillas de montar hechos de piel sin curtir que pastaban apaciblemente cerca del camino, sin estar ninguno atado ni vigilado. 3 de ellos eran preciosos caballos manchados de color pardo, y el último era un fuerte ejemplar de un color tan negro que parecía pintado con betún.

Un coyote mordía una bota allí donde los hopis habían atado a los prisioneros, tan pronto como salísteis de la casa se quedó mirándoos fijamente como si tuviera curiosidad, pero pasados unos segundos echó a correr sin más hasta perderse en la distancia.

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23/01/2017, 00:14
Anciano indio

Tus compañeros no podían verlo, pero el coyote no estaba solo. En cuclillas, acariciándo suavemente su pelaje como si se tratase de un fiel amigo estaba el fantasma del viejo índio. El coyote fue el primero en verte, y luego el chamán, que se levantó con mucho esfuerzo del suelo mientras el coyote se iba corriendo.

El fantasma exhibía una sonrisa radiante en su rostro, e incluso parecía más transparente de lo habitual. Inclinó levemente su cabeza hacia ti, y después alzó el puño señalándose el reverso de la mano, justo antes de comenzar a disolverse en e aire, como si se lo llevase el viento hasta desaparecer por completo.


Al mirar el dorso de tu propia mano allí estaba la herida que el anciano te había provocado hacía tres años, y que ni pasado ese tiempo se había curado del todo, pero al mirarla viste algo más. Durante un momento fue como si sobre tu mano hubiera un mapa de costa a costa, y la cicatríz recorría una ruta por el país. Te viste galopando junto con Juanita y McReady, y sí, también con Maverick, asaltando diligencias y robando en Saloons hasta el estado de Nevada. Allí viste el interior de un edificio con los mismos aires que el 4 de Picas de St. Elmo, solo que mucho más grande y lujoso; en lugar de pistoleros y matones, los invitados eran nobles y ricachones, y los adornos eran caros y deslumbrantes.

Viste una mesa de juego donde una multitud se apiñaba alrededor de la ruleta mientras la bola giraba y giraba buscando en qué número detenerse. Al fondo de la sala, unos hombres con uniforme sacaban un arcón que sabías que estaba lleno de sacos a rebosar de billetes. En la mesa de la ruleta, tú mismo, ataviado con un nuevo sombrero negro y con ropas límpias y elegantes sonreías a McReady, enfrente tuyo, con la barba arreglada y también ropas nuevas, aunque aún desentonaba a causa de su raída chaqueta del ejército; un poco más allá Maverick soltaba grandes carcajadas en una mesa de poker, ante la mirada de indignación de casi media docena de oponentes y tres croupiers, y por último Juanita bailaba vestida de corista sobre un escenario muy cerca, más radiante que nunca, y te guiñaba un ojo al tiempo que dejaba entrever lo que sabías que era un cartucho de dinamita escondido. En ese momento le devolvías el guiño en respuesta, tú y McReady os levantábais y sacabais unas armas escondidas la noche anterior bajo la mesa ante la aterradora sorpresa de todo el local...

Entonces la visión retrocedió, y te encontraste de nuevo mirándote el dorso de la mano, contemplando una cicatriz blanquecina, casi totalmente cerrada.

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23/01/2017, 21:43
James McReady

James miró a Michael y luego a Jack.

Michael había demostrado ser un buen chico, pero no estaba hecho para esta vida. Bajo ese traje y ese aspecto que transmitían seguridad, se ocultaba un muchacho demasiado sensible para poder matar a sangre fría o como para seguir cabalgando cuando acababan de perder a un compañero. Nunca sería uno de los suyos. Pero la decisión de qué hacer con Michael y con la parte del mejicano, correspondía a Jack, así que James simplemente, lo miró.

 

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23/01/2017, 22:16
Juanita "Dinamita" Rosales

Michael expresa su deseo de irse y yo miro a Jack encogiendome de hombros con indiferencia. Por mí se podía ir. Que los motivos en la iglesia y aquí fuesen distintos era algo que me daba igual. Lo único que importa es que era una persona que yo no sabría nunca por cuanto tiempo me guardaría las espaldas. Y dado que nuestras perspectivas de abandonar esta vida se acababan de esfumar, necesitabamos gente leal alrededor.

Al salir vemos que no quedan indios. Nos han dejado caballos, eso sí, pero como no estoy dispuesta a darles crédito ni siquiera por esto, gruño entre dientes 

-Caballos... lo que tenían que haber hecho era dejar tranquilo el maldito tren, así ahora tendríamos nuestro indulto-

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24/01/2017, 18:55
Michael Maverick

Michael echó un vistazo a los caballos y al ver lo poco preparados de arreos y echó un vistazo dentro de las cuadras en busca de arreos suficientes para todos y de unas alforjas donde pudieran llevar sus cosas en especial los incómodos y pesados lingotes de plata.

Se dió prisa en buscarlo todo, cargárselo al hombro y volver con los demás, temiendo que si desaparecía un segundo más de la cuenta los demás se marcharían sin él y le dejarían sólo, sin dinero y sin caballos. Viendo la mirada de desprecio de Juanita parecía que era lo que ésta estaba dispuesta a hacer. La mirada de James fue, como otras veces, mucho más empática. El jefe, como siempre, permanecía taciturno y en silencio.

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24/01/2017, 23:05
Jack Lonegan

Michael se quedó mirando durante unos instantes a un punto perdido de la nada, cerca de donde había estado el coyote antes de marcharse del lugar. Con la mirada perdida, permaneció cerca de un minuto sin prestar atención a nada ni a nadie de los que le rodeaban. Cuando pareció volver en sí, Jack miraba el dorso de su mano, donde aun permanecía aquella cicatriz realizada por el viejo indio moribundo. Ahora parecía cerrarse y tener un aspecto más saludable, después de tanto tiempo.

Volvió a tiempo para escuchar el ruego de Maverick por abandonar el grupo, y cuando volvía de los establos con mejores arreos y alforjas para las monturas, le respondió.
-Michael, nadie está atado a permanecer en este grupo contra su voluntad. Un hombre atormentado, con miedo o a disgusto es alguien que no puede estar al cien por cien concentrado en su trabajo. Y en mi banda eso es algo inaceptable. Un despiste o un error en alguna situación peligrosa puede ser fatal, y por desgracia en nuestra rutina solemos vernos en muchas situaciones peligrosas a menudo. Yo confío en cualquiera de mis compañeros para cubrir mis espaldas y salvar mi pellejo aunque para eso tengan que disparar a dos centímetros de mi propia cabeza si hace falta. Del mismo modo que espero que ellos confíen en mí para hacer lo mismo. Eres libre de llevarte tu parte de la plata y hacer con ella lo que mejor prefieras.

Tras decir estas palabras, Lonegan pasó su vista de Maverick hacia sus dos compañeros, esperando intuir su opinión en sus rostros. A los pocos instantes, volvió a abrir la boca para dirigirse a ellos:
-Creo que va siendo hora de coger nuestra plata y pensar en cual puede ser nuestro siguiente destino. Lo he estado pensando antes, y podríamos dirigirnos hacia Nevada. Tengo un par de ideas que podrían ser interesantes. Ya os contaré de camino.

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24/01/2017, 23:27
Director

Las misteriosas palabras de Lonegan, sin ningún tipo de desánimo, llamaron la atención de los demás. A pesar de lo que habían pasado, sin duda era aquella actitud la que le había vuelto un líder, un jefe, siempre con un plan de reserva. Aunque pareciese constantemente que la suerte no os sonreía Lonegan nunca daba un paso atrás ante su destino, lo aceptaba gustoso y seguía avanzando siempre hacia adelante; y con él, los suyos.

El grupo se montó en los caballos indios y juntos comenzaron a seguir el camino por las llanuras a paso lento y descansado siguiendo el corcel negro de Lonegan y aún acompañados por Maverick, que parecía debatirse entre las dudas y la curiosidad. ¿Por qué Nevada, al otro extremo del país? Era un camino largo y tedioso, tal vez lo suficiente para dar un rodeo y honrar el monasterio donde se crió Pancho con el quinto lingote de plata.

Y sobre todo ¿Cuál era el plan de Lonegan?... Eso... ya es otra historia.