Partida Rol por web

La Edad de la Inocencia (+18)

• Catherin Blame •

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25/12/2016, 18:06
James Lloyd

Taberna Drunken Sailor - Noche del 25 de Abril de 1880

La taberna del puerto hace honor a su nombre, marineros y borrachos la atestan. Sentado junto a la barra, vestido con ropas de paisano pues nunca se me ocurriría entrar con uniforme de capitán de la royal navy a un antro cómo aquel, bebo una pinta de cerveza junto a algunos de mis hombres de confianza.

Siempre que un barco llega a puerto tras pasar meses en alta mar las tabernas y los burdeles hacen horas extras. Los marineros tenemos fama de pendencieros, no en balde tras pasar meses de penurias y duro trabajo bajo la férrea disciplina que rige en todo navío, cuando ponemos pie a tierra tendemos al desenfreno.

Ahora que soy capitán ya no acompaño a mis hombres en sus correrías por todas las tabernas y burdeles del puerto, ni quiero, ni puedo, ni debo hacerlo debido a mi condición de oficial pero sigo manteniendo la vieja tradición de tomarme una pinta de cerveza con ellos cuando llegamos a casa.

En la taberna se escuchan las mismas viejas canciones sobre marineros y mujeres que llevan cantándose desde hace siglos.

♫♪ Farewell and adieu to you, Spanish ladies,
     Farewell and adieu to you, ladies of Spain;
     For we have received orders
     For to sail to old England,
     But we hope in a short time to see you again… ♫♪

Estamos bebiendo y brindando animadamente cuando una joven muy hermosa entra en la taberna, haciendo que algunos de mis hombres le silben y le digan algunas groserías que provocan varias carcajadas en los demás, como pedirle si le apetece sentarse sobre nuestros regazos. Me mantengo al margen de las chanzas, pero sin poder evitar reírme con ellos. Hasta que no consigan alguna prostituta y se emborrachen mis hombres son unos bárbaros, aunque inofensivos, por la cuenta que les trae. Los castigos disciplinarios en la armada suelen ser brutalmente ejemplarizantes.  

Mis hombres siguen bebiendo y bromeando, pero yo sigo a la chica con la mirada visiblemente interesado en ella. Parece haber venido buscando a un hombre mayor, un familiar, su padre tal vez, que está tan borracho que apenas se tiene en pie.

Mi vena caballeresca me motiva a ayudarla. El alcohol y que ella sea preciosa también ayudan a tomar la decisión, para qué mentir.

Apuro la pinta de cerveza y dejo algunos chelines sobre la barra para pagar lo consumido -El deber me llama. Divertíos- Les digo a mis hombres a modo de despedida mientras me acerco a la chica y su padre. Mientras me alejo puedo escuchar algunas bromas cuando mis hombres empiezan a cruzar apuestas sobre lo que tardará la joven en mandarme a hacer gárgaras o si me cruzará la cara de un bofetón por atrevido, pero no dejo que ello me disuada.

¿Me permite señorita? -Le pregunto, aunque agarro a su padre por el debajo del brazo izquierdo y lo levanto sin esfuerzo antes de que ella pueda responderme. -Excuse a mis hombres si la han ofendido, son algo…   ruidosos. -Le digo tratando de romper el hielo.

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25/12/2016, 20:41
Catherin Blame

Llegue a casa aquella noche y vi que mi padre no estaba, puse los ojos en blanco suspirando, estaba cansada de todo el día trabajando, pero esto empezaba a ser una rutina. Algunas noches dormía en casa del Doctor, sobretodo en las que se hacía tarde o el frío era elevado, y ahora la gran mayoría que dormía en casa me tocaba buscar a mi padre. Desde la muerte de mi madre y el que yo encontrara trabajo había decidido beberse su sueldo.

Salí por la puerta y comencé mi recorrido, odiaba caminar de noche sola y más por ciertas zonas, los taberneros ya empezaban a conocerme. Fue en la tercera taberna en la que por fin di con el.

Al entrar mi mirada recorrió el lugar hasta que los silbidos y palabras de una grupo de hombres llamo mi atención, me hice la sueca, como si no fuera conmigo, era la mejor forma de responder aquello y no quería perder mucho tiempo. Cuando mis ojos se toparon con los del tabernero el hombre ya con cara de circunstancia me señaló una mesa. Allí estaba enfrascado en sus problemas, bañándolos en alcohol. ¿Como habíamos llegado a esta situación? Pasaba el día cuidando de un hombre al que había que recordarle que comiera y las noches cargando con otro que casi no lograba articular una palabra coherente. Si, me sentía mal conmigo misma, pues jamás lo confesaría en voz alta pero algunas noches dormía en casa del Doctor para tener al menos unas escasas horas para mí, sin tener que cuidar de nadie.

Me acerqué a la mesa suspirando y aflojando mi bufanda.

- Vamos, es hora de ir a casa - Le dije agachándome ycogiendo su mandíbula para que me mirara.

Como siempre balbuceo cuatro cosas, mi nombre, el de mi madre, mi pequeña, y alguna fecha suelta que tanto podía ser una importante para el como nada. Estaba apunto de cargarlo en mi hombro cuando un hombre se acercó y lo cogio. Mi rostro fue de total sorpresa, aquello no me lo esperaba y parpadee mirándolo confusa. Me fijé en su anatomía y ropajes, era un hombre atractivo, de eso no cabía duda.

Al hablarme tarde un poco en reaccionar mirándolo con mis grandes ojos claros.

- No se preocupe, apenas presto atención a esas cosas - Conteste de forma sincera sonriéndole como bien podía, estaba tan saturada de esta situación - Espero que mi padre no les haya importunado, pagaré lo que tenga pendiente y me lo llevaré a casa...- No hacía falta ser muy espabilado para darse cuenta como aparte la mirada un poco y mi tono bajo levemente, me avergonzaba mucho aquello, aquella rutina que parecía que no terminaba.

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25/12/2016, 21:11
James Lloyd

No se preocupe señorita, su padre no tiene mal beber- Le digo sinceramente pues el hombre no ha molestado en absoluto. Otros cuando beben se ponen violentos, pero el hombre solo parece deprimido.

-De cerca es aún más guapa- Pienso admirando sus bonitos ojos azules, devolviéndole la sonrisa sin ser consciente de estar sonriendo.

Desde el primer momento que la vi mi intención ha sido acompañarla a casa, su padre solo me ha proporcionado la excusa que necesitaba para acercarme a hablar con ella, pero tras escucharla no puedo evitar compadecerme; Se la ve cansada y hastiada de la vida que lleva, por lo visto no es la primera vez que tiene que ocuparse de su padre.

-Es alguien demasiado joven para tener ya esa mirada que solo tienen quienes se ven obligados a madurar a la fuerza.

Siendo el pequeño de seis hermanas he aprendido a valorar al mal llamado sexo débil. Yo no habría llegado a donde estoy de no haber tenido a mi madre y mis hermanas realizando ese trabajo silencioso, sin sueldo ni reconocimiento que realizan las mujeres en el hogar.

Si me lo permite, la ayudaré a cargar con su padre hasta casa- Le digo consciente de lo atrevida de mi petición pero mi motivación ya no es meramente egoísta, verdaderamente deseo ayudarla, aunque mi motivación principal siga siendo seducirla y saber más cosas de ella- Su padre pesa, está cansada y es peligroso que vaya sola. Por favor, permítame que les ayude.  

Podría ganar puntos ante ella ofreciéndome a pagar la cuenta de su padre, pero no lo hago. Dejo que sea ella quien pague, pues aunque pueda deducirlo, prefiero no revelar mi condición de persona pudiente. Tanto si me deja acompañarla a casa cómo si no, prefiero que el dinero no influya en esa decisión.

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26/12/2016, 13:44
Catherin Blame

Suspire aliviado con las primeras palabras del hombre, hasta ahora nunca había llegado con golpes, o algo por el estilo, pero nunca se sabia cuando eso podía cambiar, hasta hace unos meses tampoco se pasaba las noches en las tabernas y ahora era su lugar favorito.

"Si me lo permite, la ayudaré a cargar con su padre hasta casa"

Estaba claro que aquel hombre se había propuesto dejarme a cuadros aquella noche, pues ya su acercamiento me había sorprendido, pues no me lo esperaba pero ya cuando dijo lo de acompañarme a llevarlo mis ojos volvieron a mirarlo con sorpresa, algunas veces odiaba ser tan expresiva, ser tan facie de leer con mis gestos. Lo primero que vino a mi mente fue un NO rotundo y gigante, no era apropiado que un desconocido me acompañara a casa por mucho que fuera para cargar a mi padre, y tampoco muy seguro, puede que aquella caballerosidad escondiera a alguien que nos dejara en un callejón en estado lamentable.

Su padre pesa, está cansada y es peligroso que vaya sola. Por favor, permítame que les ayude. 

Lo primero era mas que cierto, mi padre era un hombre grande con un cuerpo ancho de los años en la fabrica. Lo segundo por lo que parecía lo debían llevar grabado en el rostro. Y lo tercero tambien era cierto...

- Disculpeme un segundo... - Me aparte para ir a pagar la cuenta de mi padre, pero no solo eso, de aquellas noches mas que constantes comenzaba a conocer a todos los taberneros de la ciudad, así que aproveche para decirle que aquel hombre me ayudaría a llevar a mi padre, con su reacción podría saber muchas cosas, y por la sonrisa y el asentimiento del hombre tras la barra parecía que lo conocía. 

Al volver me coloque por el otro lado de mi padre y pase su brazo por mis hombros como hacia siempre - Es hora de dormir... - Le susurre antes de elevar la mirada al caballero que estaba al otro lado - No vivimos muy lejos, gracias por ofrecerse ayudarme, siento si le hamos estropeado la noche con sus hombres - Porque así los había llamado ¿No? Si, así había sido.

Fue en aquel momento cuando me di cuenta de algo ¡Que tonta! - Me... Me llamo Catherin y el es Frank - Que menos que presentarnos.

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26/12/2016, 19:04
James Lloyd

-De momento no me ha dado un bofetón por mí atrevimiento. Ya es algo- Pienso tras hacer mi proposición. Sin embargo su reacción es la de cualquier chica que se precie de verse abordada por un desconocido de la forma en la que lo he hecho. Casi puedo augurar las calabazas que va a darme y las carcajadas de mis hombres cuando vuelva con ellos con el rabo entre las piernas, sin embargo, cuando la joven regresa de la barra, tras pagar la cuenta de su padre parece dispuesta a permitir que les acompañe.

Em… ¿de verdad? – Se me escapa siendo el primer sorprendido, sin embargo me apresuro a corregir- Oh, no se preocupe por ellos y en lo que a mí respecta, la noche solo merece la pena desde que usted ha entrado en la taberna. -Le digo, aunque mi vista se desvía al padre para asegurarme de que está demasiado borracho, no sea que reaccione al escucharme flirtear con su hija. El hombre no es que sea un enclenque y tendría razones para querer sacudirme por ser tan descarado.     

Cuando ella se presenta me hago un face-palm mental. -La próxima vez, preséntate idiota-  Me reprocho a mí mismo apresurándome a corregir mi error. -Soy James. James Lloyd. Encantado de conocerte… de conocerla...  de conocerles. -Le respondo, rectificando hasta dos veces en rápida sucesión. -Definitivamente soy idiota.

Al salir de la taberna el frío de la noche me despeja de golpe. Dejo que ella vaya indicándome el camino hacia su casa –Disculpe por mi atrevimiento Catherin. Creo que la he abordado demasiado bruscamente ahí dentro– Le digo mientras caminamos, pese a pedirle perdón por ser demasiado impulsivo al rato de ir caminando empiezo a tutearla cómo si nos conociéramos de toda la vida y lo peor es que ni siquiera me doy cuenta.

Sé que soy demasiado lanzado, no puedo evitarlo, supongo que por eso sigo soltero pese a ser tan apuesto y atractivo. -Bromeo tratando de arrancarle una sonrisa -Eres la primera mujer que no huye despavorida al conocerme.

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26/12/2016, 22:11
Catherin Blame

Su sorpresa ante mi aceptación me resulto curiosa pues era el quien se había ofrecido y su reacción era con si no esperara en absoluto cumplir con ello. ¿Tan extraño era? Quizás era que esta ultima etapa me había cambiado a mi lo suficiente como para perderme en lo social y no saber que era lo normal.

Fue entonces cuando ya estábamos poniendo rumbo a la puerta que mis mejillas se rosaron de golpe, algo que era muy llamativo en mi rostro por la tez tan blanca que poseía, solo manchada por unas cuantas pecas cerca de mi nariz, bajo mis ojos. No fueron las palabras de sus hombres referente a que el saliera de la taberna conmigo, pues las bromas se escuchaban desde nuestra posición, si no las propias dichas por el. No estaba acostumbrada a cumplidos de verdad, a palabras de desconocidos como cuando había llegado, palabras que ignoraba, pero no cumplidos directos.

- No debía ser una noche muy buena si la mejora el tener que acompañar a un... - Hice una leve pausa - Borracho... - Odiaba esa palabra - Y a su hija a su hogar. - Hogar, otra palabra que cada vez tenia menos sentido.

Al presentarse lo mire de nuevo por detrás de la cabeza de mi padre que prácticamente colgaba, daba gracias a que fuera capaz de caminar con nuestra ayuda. - El placer es mío señor Lloyd.

Comenzó hablar de su forma de acercarse, a disculparse y me resulto de lo mas entrañable, estaba claro que no tenia ni idea de mi, y de que no eran muchos los hombres que se me acercaban, tambien no tenia tiempo para que nadie pudiera hacerlo, pues el tiempo que no pasaba trabajando lo pasaba cuidando de mi padre, y antes de eso de mi madre... - ¿Existe alguna manera realmente correcta de acercarse a un completo desconocido? - Pregunte intentando sonreírle para quitar peso al asunto. No, no veía a un hombre mandándome poemas o flores, viniendo a buscarme al trabajo para acompañarme a casa, llevándome a cenar, no... para eso antes tienes que como el había dicho abordar a la mujer. Pues en mi caso no me presentaría nadie, ni me encontraría en celebraciones, ni en ninguno de esos lugares que ayudaban a socializar y conocer gente.

Fueron sus ultimas palabras las que me robaron no una sonrisa, si no una carcajada. Una risa joven y alegre que era fácilmente contagiosa. Puede que el no fuera consciente pero aquello me había echo mucha gracia - Le aseguro que asustarme no es tan sencillo... a día de hoy ya no - Por un momento el Doctor y el tiempo en su hogar vino a mi mente, no, desde el día que lo había conocido y había presenciado como trataba a mi madre, el miedo era algo... abstracto para mi. Si seguía en su casa trabajando pocas cosas podían hacerme temblar.

No me paso por alto como en medio de la broma aclaro que era soltero, por su forma de hacerlo dejaba claro que era una hombre inteligente, de forma sutil pero que se apreciara. - No creo que ser lanzado será un defecto como para estar soltero, seguro que tiene otros defectos peores ¿fuertes ronquidos? ¿adicto al juego? - Pregunte bromeando.

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27/12/2016, 14:50
James Lloyd

Asiento con la cabeza cuando Catherine comenta que no se asusta tan fácilmente. No tengo ninguna duda de que es una mujer fuerte, en muchos sentidos me recuerda a mi madre, una mujer luchadora, aunque eso es algo que nunca le diré. Hace tiempo aprendí una regla básica del cortejo; nunca le digas a la chica pretendida que se parece a tu madre. No entiendo muy bien el porqué de aquello pero lo cierto es que a las chicas no les suele gustar la comparación.

Los gestos de Cath, su nombre, su risa, su rubor, cuando más conozco a la joven más me gusta, solo al llamar borracho a su padre tuerzo un poco el gesto. Verdaderamente es una palabra un poco despectiva. A saber qué problemas han conducido al hombre a su estado actual aunque no puedo juzgarla cuando yo mismo llevo años sin hablar con el mío. Quizás esté harta de este tipo de situaciones, de tener que ir a buscar a su padre día sí día también, pero se nota que le quiere, sino no se habría preocupado en venir a buscarle a estas horas de la noche. Eso dice mucho a su favor.

Escuchar las palabras “…y a su hija a su hogar” toman otra forma en mi cabeza; Camino despejado, a la carga. No le he visto anillo y por sus palabras deduzco no está casada aunque ello no significa que nadie la pretenda, es muy guapa, seguro que tiene otros pretendientes, quizás incluso esté enamorada o amancebada con otro hombre…   Si es el caso me sabría mal por todos ellos, porque Catherin será la madre de mis hijos. -Pienso encaprichado con esta chica a la que apenas conozco pero a la que deseo conocer.  

Mmmm, realmente no sé si ronco pues tengo la mala costumbre de quedarme dormido antes - Le respondo entre risas - Pero ahora que lo dices, eso explicaría muchas cosas.

La risa de Catherin es música para mis oídos, ella es innegablemente bonita incluso estando cansada, pero cuando ríe y se la ve momentáneamente distraída de los problemas cotidianos, es cuando más resalta su belleza.  

Llámame James, por favor- Le pido cuando caigo en la cuenta de que yo la estoy tuteando y ella sigue tratándome de usted. . -Catherin Lloyd queda muy bien- Sigo fantaseando en mi mente. -¿Entonces no hay un señor... ? - Le pregunto dejandolo en el aire pues en ese momento caigo en la cuenta de que no sé su apellido. Lo que quería decir,  es si tendré que batirme en duelo con alguien para volver a verte.

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27/12/2016, 16:17
Catherin Blame

- Seguro que roncáis un montón - Bromee sin poder evitarlo, sabiendo que les mi eso era indiferente pues el poco tiempo que dormía lo hacía más que plácidamente y con ganas. Ya podía venirse la casa abajo que a mí me daría completamente igual.

- Está bien, James pues... - Aunque sabía que lo de tutearse no lo llevaría bien, no era algo a lo que acostumbrará, más bien muy rara vez no trataban a alguien de usted ya fuera por trabajo o educación. Por lo cual sabía que por mucho que dijera me costaría no tratar a alguien de usted, me costaría mucho. Miraba de vez en cuando a James de reojo, fijándome en el sin entender del todo que había allí cargando con mi padre, era un hombre muy atractivo, podría conseguir a cualquier mujer que se propusiera sin tener que pasar por esto.

Y llego la pregunta clave.

- Blame... Catherin y Frank Blame...- Lo que dejaba claro que no, no había señor de nada y aún tenía el apellido de mi familia, de mi padre al que cargábamos.

Pero sus últimas palabras me hicieron apretar los labios y mirarlo de nuevo de reojo, una parte de mi recordó mi día a día y me decía que le mintiera, y otra me recordaba que no tenía vida, así que opte por decir la verdad. Con el tiempo será el duelo... durante el día me ocupo de todas las labores de una casa y las necesidades de su dueño y durante la noche cuido de mi padre...- No es que me sobrara el tiempo para divertirme o algo por el estilo.

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27/12/2016, 21:51
James Lloyd

La confirmación de que sigue soltera dibuja una nueva sonrisa en mi cara aunque la alegría me dura poco. Que alguien tan joven, en la flor de su vida se pase todo el día atendiendo las necesidades de otros y no tenga tiempo para sí misma es un poco triste. Solo se me ocurren dos razones por la que una mujer sacrificaría incluso su propio bienestar y felicidad. Por amor o por dedicación. Deduzco que detrás de la historia de la casa y de ese dueño hay mucho más de lo que Catherin me ha contado, pero no quiero indagar en ello, ni presionarla para hablar de algo que claramente le afecta.

O quizás simplemente sea la excusa para librarse del pesado de turno.

Me quedo en silencio un rato mientras caminamos, finalmente, cuando llegamos ante una casa humilde en el barrio del puerto, una de tantas, nos detenemos. Supongo que será su casa.

¿Ya hemos llegado? - Le pregunto cargando con todo el peso de su padre para que ella pueda abrir la puerta.

Catherin, quisiera volver a verte- Le repito buscando su mirada para que vea que hablo en serio. Mi interés por ella no es un capricho temporal ni algo en lo que vaya a rendirme fácilmente- Si el problema es el tiempo, enviaré una doncella para que cuide de tu padre- Le digo sin darle más detalles, si quiere desanimarme no se lo voy a poner fácil- De lo contrario me veré obligado a secuestrarte -Le digo tratando de seguir siendo serio mientras aguardo una respuesta.

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27/12/2016, 22:46
Catherin Blame

Su silencio con mi respuesta genero que me pusiera algo nerviosa y fuera intercalando miradas de el a mi padre y a la calle, seguí caminando en silencio algo pensativa, pero en parte era mejor, no era una chica corriente, que tuviera todo el tiempo del mundo para que la cortejaran o pasear por los bonitos rincones que podía tener la ciudad. Era alguien que tenia que trabajar para poder mantenerse a ella y a su padre, no podía permitirme el no hacerlo. Y si alguien quería realmente pasar tiempo conmigo tendría que tener aquello en cuenta y valorar el poco tiempo juntos, ingeniárselas para conseguir mas... no era algo sencillo, y entre eso y que no conocía gente era la razón de seguir soltera.

Cuando llegamos a casa me pare y asentí a su pregunta sacando las llaves de mi bolso - Si, es aquí - Era una casa sencilla, pequeña, de dos habitaciones, ahora tenia mejor aspecto que muchas otras porque el doctor me había dejado llevarme muebles antiguos de su desván.

Abrí la puerta y me quede un poco sin saber que hacer, ¿decirle que entrara a dejar a mi padre? ¿cogerlo yo y despedirme? No sabia que era lo apropiado ahora mismo. 

¿Acaba de decir que mandaría una doncella a cuidar de mi padre? - ¿Una doncella? - Pregunte sin mas, sin poder evitar que la sorpresa invadiera mi rostro. De golpe me sentí un poco intimidada, un hombre que tenia doncellas quería volver a verme, aquello si que no sabia como llevarlo. 

No pierdes nada Cath... es atractivo, parece agradable... 

- No... no será necesario, podría salir un poco antes algún día y... ¿cenar? - Propuse sabiendo que solo tenia que dejarle algo listo al Doctor y después me daría tiempo de volver y ver si mi padre estaba en casa o tenia que ir en su búsqueda.

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29/12/2016, 00:47
James Lloyd

En cuanto llegamos a su casa pensé que Catherin me despacharía pero parece que malinterpreté sus intenciones. Nada más lejos, me abre la puerta de su de su casa y yo, sin hacerme de rogar, entro dentro.

Una vez en el interior espero a que ella encienda una vela o un quinqué y me guíe hasta la cama para poder dejar a su padre. Con la tontería, cargar con el hombre desde la taberna se ha hecho algo pesado. –Y ella lo hace sola casi todas las noches- Pienso admirándola por ello. Con su padre roncando en la cama, por fin puedo acercarme a ella.

Mi comentario sobre la doncella la ha pillado por sorpresa, no me extraña, realmente en mi piso no tengo ninguna doncella, pero de ser necesario estaba dispuesto a contratar una para cuidar a su padre. - Em…  sí, pero no me malinterpretes. No soy ningún marqués- Le digo quitándole importancia. No me gustaría que se hiciera la idea de soy un noble con tierras y títulos y después le decepcionara al descubrir que soy un simple capitán de la Armada. – Digamos que mi sueldo me permite vivir bastante bien y darme algún capricho -Le digo sin querer desvelarle más, prefiero que sea una sorpresa para otro día. Mientras hablo, haciéndome el remolón, me voy acercando hasta quedar frente a ella. -Cenar sería perfecto- Respondo con voz suave, mirándola fijamente a los ojos mientras doy otro paso acercándome un poquito más. Estoy tan cerca de ella que siento su respiración agitada, apoyo mis manos en sus caderas y me inclino lentamente hasta que mi nariz acaricia la suya, juguetonamente, anticipando el beso que pienso darle a menos que ella haga algo por impedirlo. Una palabra o un gesto suyo bastarían para sofrenarme, no voy a presionarla, pero está en mi naturaleza llegar hasta donde ella me permita llegar.

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29/12/2016, 01:00
Catherin Blame

Al dejar a mi padre en la cama lo coloque bien y quitándole las botas lo tape con las mantas dejando salir un suspiro de mis labios, uno resignado ante esta situación que había llegado a un punto que ya no sabía cómo afrontar, simplemente seguir esta rutina destructiva que tarde o temprano terminaría estallando.

Escuchaba las palabras del hombre quitándome el abrigo y la bufanda del cuello, los días eran buenos pero las noches aún eran frescas.

- ¿A que os dedicáis? - Pregunté con curiosidad suponiendo que algo tendría que ver con el mar por su apariencia, pero bueno, nunca estaba de más preguntar, yo ya le había dicho que me encargaba de una casa, aunque claro a estas alturas eso podía quedarse pequeño, por me ocupaba de la casa y de el señor de esta, como si fuera un niño pequeño al que había que obligar a comer y acostarse... 

Me giré despuesta a ofrecerle algo de beber o alguna cosa, era lo mínimo tras habernos acompañado y cargado con mi padre. Fue entonces cuando se acercó y me quede estática, como si fuera una estatua, pero una estatua a la que se le corto la respiración y a la que las pulsaciones le subieron de golpe. Era una mujer valiente, sabía que lo vera, había visto y vivido cosas que otras personas no soportarían, muchas que aún me perseguían a días de hoy, no dudaba en recorrer las calles y tabernas a altas horas en busca de mi padre, pasaba el día en una locura constante y aún así, con mi cordura flojeando seguía ahí. Pero en los temas de los hombres era... era otro cantar, a pesar de mi edad no tenía ninguna experiencia con ellos, apenas había tenido siquiera relaciones sociales que no fueran por trabajo y aquel acercamiento tab directo me había paralizado.

¿Y ahora? ¿Que hago? Pensé al ver cómo se acercaba a mi.

Varias imágenes vinieron a mi mente y cuando me di cuenta estaba ladeando el rostro y girándome de forma sutil, pues no quería parecer brusca - ¿Que... queréis beber algo...? - Pregunté con voz algo temblorosa, pasando una mano por mi cabello sin ser capaz de mirar al hombre por la vergüenza que me llenaba ahora mismo, notaba mis mejillas arder en este momento.

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29/12/2016, 19:45
James Lloyd

Carraspeo para disimular ante el intento fallido de beso.  –Em…  sí. Un té estará bien. -Le respondo. Más que avergonzado la situación me resulta divertida, una buscona cualquiera se hubiera dejado besar. Catherin sin embargo ha sabido hacerme un quiebro y dejarme con dos palmos de narices sin ser brusca ni perder la elegancia.

Me encanta verla ruborizada y algo descolocada, tanto que tengo que morderme el labio para no soltar una carcajada.

Trabajo en la armada. Soy capitán. -Le respondo decidiendo ser sincero, no tenía pensado decírselo pero después del bochorno que le he hecho pasar, se lo debo.- Capitán de navío. – puntualizo mirándola de reojo para evaluar su reacción mientras busco la tetera.  En vez que sentarme y esperar a que me sirva intento ayudarla a preparar el té aunque sin saber dónde está cada cosa, soy más un estorbo que otra cosa. Aún así, por mísera que sea mi ayuda prefiero colaborar, aunque solo sea a encender el fuego, que no quedarme sentado esperando a que ella me sirva.

De echo acabo de llegar hoy a Londres, después de siete meses. Desde China. -Le digo con sencillez, como quien dice que viene del pueblo de al lado– Es un país increíble, pero desde las guerras del opio no se puede ir solo por la calle, los chinos nos tienen bastante manía. Por ahora se limitan a matar sacerdotes y misioneros, pero es cuestión de tiempo que estalle alguna rebelión en toda regla contra las colonias y embajadas occidentales y entonces habrá otra masacre de chinos.– Comento indignado al recordar las miradas de odio que nos dedicaban los lugareños. Esta vez me toca a mí sonrojarme al darme cuenta de que me he entusiasmado hablando sobre detalles políticos del otro extremo del mundo que posiblemente a Catherin ni siquiera le interesen-. Córtame cuando te aburra- Le digo en tono jocoso- no quisiera que te durmieras mientras diserto.

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30/12/2016, 13:20
Catherin Blame

No podía evitar estar muy azorada ante la situación, sabía que nadie me creería pero quitando amistades y tonterías de niños jamás había tenido una relación cercana con un hombre y eso implicaba que jamás un hombre había intentado besarme así que estaba que no sabía ni cómo moverme, ni hablar, ni nada...

¿Como podían hacerlo tan simple otras mujeres? ¿Debería haber dejado que me besara? 

Era un hombre muy atractivo, de eso no había duda, muchas mujeres se fijarían en el por la calle, pero... ¿Era eso suficiente? En el fondo sabía que fantaseaba con las historias que leía en los libros, que un hombre me cautivará, que bebiera los vientos por mi como yo por el, que consiguiera que con un simple roce de manos se me erizara la piel y una de sus miradas me diera la vida en un segundo.

Estaba con aquellos pensamientos en mi mente mientras hacía el té, viendo que quería ayudarme deje que lo hiciera sin poder dejar de mirarlo de reojo aún colorada.

Estaba bloqueada.

Por suerte comenzó hablar y algo que dijo hizo que dejara de mirarlo de reojo y pasará a mirarlo de forma directa con un brillo curioso en mis ojos - ¡Capitán de navío! Eso suena increíble ¡China! - Comente ilusionada - ¿Que más lugares habéis visitado? ¿Es muy grande el navío? ¿Que es lo que más os gustó de China? - Aquello me había activado por completo y mi curiosidad inundaba el lugar, estaba claro que me importaba bien poco que eso dejará muy claro ahora que si era suficiente pudiente como para contratar una doncella. 

- No por favor, seguir contando, yo jamás he salido de Londre, ni estado en un navío siquiera - Lo más cerca había sido pasear por el puerto...

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31/12/2016, 01:12
James Lloyd

Em, si.- Su curiosidad es comprensible. Llevo tanto tiempo en la armada que a veces se me olvida que la mayoría de las personas, sobre todo las más humildes mueren sin haberse alejado nunca más de cien kilómetros de su lugar de nacimiento. Pues.. también he estado en Vancouver, en Brisbane, Ciudad del Cabo, doce veces en Gibraltar, tres en el Cairo, Singapur… -Enumero perdiendo la cuenta.- Siempre hay algo que hacer en alguna parte del Imperio. Llevar árboles del caucho a indonesia, trasladar tropas a Sudáfrica para combatir a los zulúes, patrullar el índico en busca de piratas…  quizás suene un poco raro siendo un barco de guerra pero en todos estos años nunca he estado en una batalla. Ni zulúes, ni Boers, ni chinos tienen barcos dignos de tal nombre por lo que normalmente nos dedicamos a patrullar, transportar, escoltar o vigilar.   

Cuando me pregunta por el barco los ojos me brillan, el tema me apasiona, me encanta hablar de mi barco y la conversación se va convirtiendo en un monologo casi sin darme cuenta- La Endurance mide 63 metros de eslora, 16 de manga y 8 de calado… -Digo dándole las dimensiones del barco sin caer en la cuenta de que posiblemente Catherin desconozca la terminología náutica que he usado. Tiene cuatro mástiles, 64 cañones repartidos en tres cubiertas y una bodega de carga. - Soplo el té y le doy un sorbito- Lo cierto es que es un barco anticuado, dentro de diez o veinte años todos los barcos de la armada serán de metal. Algunos en el Almirantazgo piensan que soy demasiado joven, supongo que por eso se niegan a darme un barco más moderno, pero casi lo prefiero así. Prefiero los barcos de madera y a vela, tienen algo…  mágico. -Le digo sin encontrar una palabra mejor que lo defina.

Cuando me dice que nunca ha salido de Londres, ni ha estado en un barco me siento algo culpable, ciertamente soy una persona feliz, me gusta mi trabajo, hago lo que me gusta, gano más dinero del que realmente necesito…   ver a alguien como Catherin me recuerda que mis problemas son irrisorios en comparación a los suyos.

¿Nunca eh? Mmmm.- Murmuro mientras me acabo el té y dejo el vaso sobre la mesa-  Eso tiene fácil solución.- Le respondo riendo anticipadamente- Cuando te cases conmigo, iremos de luna de miel a donde tú elijas.

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02/01/2017, 18:50
Catherin Blame

Lo escuchaba con total atención y fascinación mientras hablaba, era como estar leyendo una de mis novelas en las que hablaban de viajar por el amplio mar y en la que piratas y otros marinos tibian grandes historias, pero hubo a algo de lo que si me di cuenta en el momento.

- ¿No añoráis Londres? Yo no se si podría pasar tanto tiempo embarcada - Comente sabiendo que lo único que me ataba aquí era mi padre, pero aun así... añoraría lo que había sido mi hogar toda la vida, sus calles, su gente... - Puede que ahí tengáis vuestro defecto, un gran trabajo, pero a su vez uno solitario, no toda mujer soportaría tener a su marido mas tiempo fuera de casa que en ella - En mi caso no sabia como seria, nunca había estado enamorada, pero de estarlo no creo que llevara bien esas largas ausencias, no saber si volverá o no, y el poco tiempo de estar juntos.

Termine el te cuando dijo aquellas ultimas palabras y no pude responder de otra manera, riendo, la mas sincera y pura risa - Sin duda seria una bonita luna de miel, pero os veo muy rápido, antes de pedirme la mano a mi deberes pedírsela a mi padre, y a poder ser cuando lo recuerde al día siguiente - Estaba claro que el bromeaba, así que yo no fui menos y seguí la broma como mejor se me ocurrió.

No había olvidado lo que había sucedido hace unos minutos, pero aun así de intentar robar un beso al matrimonio había un trecho muy grande, y mucho que vivir de por medio, por no decir que a día de hoy empezaba a temer que para mi el amor solo existiera en los libros.

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02/01/2017, 22:25
James Lloyd

Prometido- Le digo compartiendo sus risas, solo bromeaba en parte, pedirle en matrimonio a la hora de conocerla es claramente exagerado, pero no puedo negar que fantaseo con ella desde que la he visto. Pese a todo me alegra que ella no se sienta apabullada por mi arrojo y descaro, sino que lo lleve con naturalidad.

Tienes razón. No me estoy comportando como un caballero- Le digo, aún a sabiendas de que no me sale natural comportarme de tal guisa. Muchas veces soy descarado, imprudente y no sería la primera vez que me he ganado un bofetón de una chica, de normal no me importa, pero Catherin de verdad me gusta, no quiero que piense que la tomo por una cualquiera. -Pero mi osadía solo se debe a que me tienes hechizado desde que te he visto.

Cuando saca el tema de Londres y del tiempo que paso en alta mar me quedo unos segundos pensativo, en silencio, ciertamente ha tocado un tema delicado. Cuando tomé la resolución de buscar mujer y casarme lo primero que me vino a la cabeza es que podría acabar haciéndole a mis hijos lo mismo que mi padre nos hizo a mis hermanas y a mi.

Te mentiría si dijera que no he pensado en ello. Mi padre era marinero, lo veía dos o tres veces al mes, como mucho - Niego con la cabeza- No me convertiré en mi padre- Le digo con firmeza –Si consigo ascender a Almirante mis días de largos viajes terminarían y pasaría la mayor parte del tiempo aquí en Londres -Le digo aún a sabiendas de que no puedo optar a entrar en el Almirantazgo hasta haber servido un mínimo de quince años cómo capitán. Ese día está muy lejos.  Es una posibilidad remota.

Pero si encontrara a la mujer adecuada… - Digo mirando a Catherin, con cero sutilidad - Pediré un traslado a algún barco más pequeño, como a alguna corbeta de las que se limitan a patrullar el litoral, lo que me permitiría pasar más tiempo en casa. -Me encojo de hombros- Incluso podría pedir otro destino, a cualquier parte del Imperio Británico. Londres no es particularmente bonita. Hace frío, llueve día sí día también, las chimeneas de las fábricas oscurecen el cielo y nuestra comida…  cuando pruebas la comida francesa, la china o la española uno pensaría que ellos han ganado la guerra y nosotros nos comemos sus sobras y no al revés. -Digo siendo honesto, nuestra gastronomía es penosa en comparación. -Hay lugares en el Imperio mucho más bonitos ¿Has oído hablar de Australia? Es un continente que me encanta, es salvaje y prácticamente despoblado, también tiene ciudades con todas las comodidades. Sería un sitio perfecto para formar una familia…

De nuevo me he ido por las ramas, hablar con Catherin es agradable, pero al darme cuenta de que ya hace rato que me he terminado el té me incorporo dispuesto a dejarla descansar.

-Ella cansada de trabajar y yo aquí dándole la tabarra.

-Creo que ya he abusado demasiado de tu cortesía- Le digo a modo de despedida. Me resulta demasiado impersonal hablarle a una persona con la que me gustaría intimar de usted, pero creo que ella así se siente más cómoda de modo que hago el esfuerzo, para pedirle la cita. - Si aún no se ha arrepentido de la cena, señorita Blame... ¿Puedo pasar a recogerla el viernes a las seis de la tarde?-Le pregunto en mi mejor tono caballeresco. Antes me ha dicho que si, pero nada me garantiza que no haya cambiado de opinión.

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08/01/2017, 17:27
Catherin Blame

- Normal, de todos es sabido que no hay mejor forma de hechizar a un caballero que llegar a una taberna buscando a el padre de una, es un método de seducción infalible en todo el mundo ¿No habéis visto a ninguna mujer usarlo en Asia? - Pregunte siguiendole la broma, pues por mucho que dijera no creo que hechizara a nadie hoy, no había sido el momento ni el lugar, y mi apariencia no era la mejor después de un largo día de trabajo en el que apenas había parado para comer.

Lo escuchaba hablar sobre sus planes, sobre su padre y sobre lo que el quería o había pensado en el caso de encontrar una buena mujer y poder formar una familia, realmente lo miraba con fascinación, algunos podrían pensar que me estaba imaginando siendo esa buena mujer, pero en mi caso me fascinaba el ver a alguien tan seguro de lo que haría en su futuro, yo realmente no sabia que pasaría conmigo ni en un futuro cercano, siempre había querido ser escritora, algo complicado si no tenias contactos, y desde que trabajaba con el doctor la medicina había empezado a fascinarme, quizás pudiera seguir el camino de la enfermería.

Lo que tenia claro es que no quería seguir toda la vida limpiando casas y cocinando para otros, lo que era curioso es que en ninguna de esas cosas veía un hombre, me había resignado hace mucho a que seguramente terminaría sola y no formaría una familia, los años iban pasando y yo seguía sin conocer a nadie, y los que conocía... no eran para mi...

- Es motivante ver a alguien con unas ideas tan claras, sin duda sois afortunado.- Conteste sin perder la sonrisa - Yo creo que no querría irme de Londres, viajar sin duda si, pero... mi vida la veo en esta ciudad gris - Amaba el lugar en el que había nacido y crecido.

Me levante cuando comenzó a despedirse y recoge las tazas del te escuchando, mas cuando hablo de recogerme el viernes no pude evitar ponerme colorada. ¿De verdad iba a tener una cita? A mi mente vinieron recuerdos que sabia que tenia que apartar...

- El viernes a las seis será perfecto, recogerme aquí, así poder cambiarme para la cena - Y no ir con la ropa del trabajo. Aquello era lo correcto, por muy nerviosa que me pusiera la idea sabia que era lo correcto.

Notas de juego

¡Peeeeeeeeerdoooooooon! ¡Siento mucho la tardanza! Por alguna razón pensé que yo ya había posteado y hoy me he dado cuenta de que no >.< ¡Sorryyyyyyyy!

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09/01/2017, 18:54
James Lloyd

Cuando Catherin acepta la propuesta sonrío exultante. - ¡Toma!

Tendré que darte la razón. En verdad soy un hombre afortunado si he conseguido convencerte para cenar conmigo- Le digo agarrando su mano con suavidad para depositar un fugaz beso en sus nudillos a modo de despedida.

Cath es tan hermosa que tengo que hacer uso de toda mi fuerza de voluntad para no estrecharla de la cintura y darle un beso de los que marcan época. Por suerte, el sentido común parece imponerse esta vez y me limito a despedirme.  

Ya es tarde así que me dirijo hacia la puerta caminando junto a ella, aunque antes de salir me giro para mirarla a esos ojos del color del cielo en verano -Hasta el viernes a las seis entonces. Catherin- Le digo costándome romper el contacto visual, como si temiera que al cerrarse la puerta no volviera a verla.

Finalmente salgo a la calle y voy en busca de un carruaje que me lleve a casa aunque no antes de mirar una vez más atrás, para despedirme de ella con un gesto de mano.      

Notas de juego

Nada que perdonar.  ♡ ♡ ♡ ♡ ♡ ♡ ♡ ♡  

El post es cortito pero esque no había mucho más que decir. En el post del viernes te compenso, prometido. :)

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10/01/2017, 01:14
James Lloyd

Casa de Catherin - Viernes 30 de Abril de 1880

Dos horas antes de la cita con Catherin ya estoy en de vuelta en mi casa tras hacer todos los preparativos para la cena, solo falta prepararme.

Me desnudo dejando la ropa en la cesta de la ropa sucia. Sarah no ha pasado aún esta semana y la pila de ropa amenaza con desbordar la cesta. Presumo y me enorgullezco de ser autosuficiente y no necesitar criados, pese a mi posición acomodada me sirve para recordar de dónde vengo, pero lo cierto que para lavar la ropa dependo por completo de mi hermana. No me avergüenza reconocer que es ella quien lava mi ropa, o al menos quien se la lleva y me la devuelve limpia.

La caldera lleva rato encendida, abro el grifo y dejo que la bañera se llene de agua caliente mientras vuelvo a afeitarme por segunda vez en lo que va de día.

De pequeño, bañarme solo era un lujo que no nos podíamos permitir, recurdo con añoranza cómo mi madre calentaba ollas de agua en la lumbre para poder lavarnos de dos en dos en un gigantesco barreño.

El recuerdo me hace sonreír con nostalgia. Tras comprobar que el agua tiene una temperatura adecuada me meto en la bañera sumergiendo cabeza y todo. Tardo un ratito en emerger, disfrutando de la sensación cálida del agua. El jabón de aceite es áspero, casero, pero efectivo y con un olor neutro a jabón que por alguna sinrazón prefiero mil veces a los jabones aromatizados.

Me froto con ansia centrándome en sobacos e ingles y me lavo bien el pelo. El agua está casi fría cuando doy por finalizado el baño sumergiéndome por última vez y saliendo al abrigo de una toalla estratégicamente colocada.

Me seco bien el pelo decidiendo por esta vez, dejarlo suelto sobre mis hombros. Mirando en el armario dudo en que ponerme, el uniforme de gala de la marina es bonito y a las mujeres les gustan los hombres de uniforme, aunque me parece demasiado pretencioso y lo descarto mentalmente.  Tengo un buen surtido de ropa elegante, tras una breve inspección finalmente me decanto por un traje gris, chaleco, pantalones y chaqueta del mismo color, camisa beige a rayas grises y corbata granate. Vestido y satisfecho con mi aspecto me dirijo hacia el exterior no sin antes coger un elegante sombrero de fieltro del perchero y el ramo de rosas rojas que he comprado para la ocasión.

La calesa de caballos me está esperando a la puerta de casa. El trayecto hasta casa de Cath se me hace largo. Cuando por fin llegamos recojo el ramo de flores y le doy instrucciones de esperar al cochero. Con el ramo de flores escondido tras la espalda, llamo a la puerta, apoyándome con un brazo en el umbral, como si nada.

 

Notas de juego

Traje gris y sombrero de fieltro, salvando las distancias XD