Partida Rol por web

La Edad de la Inocencia (+18)

• Lord Preston Ellsworth Parlow •

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15/02/2016, 23:26
Lord Preston Ellsworth Parlow

A medida que la escucho casi puedo ver cómo las emociones la atraviesan y manifiestan todo un espectro de expresiones y gestos que acompañan su belleza, como el arcoíris que se manifiesta cuando la luz atraviesa las gotas de lluvia.
Me embebo de su hermosura, una droga más fuerte que el opio y más adictiva que el absinthe para mí en aquellos momentos, y me siento como embotado en su presencia: todavía no caía en la cuenta de si ese efecto en mí era bueno o malo pero lo disfrutaba intensamente.
Sus palabras me llenan y las escucho con atención, pues es tan refrescante oír a mujeres que no hablen de bordado, posturas y vestidos, sino que expresen sus ideas a viva voz, sin temor, que muestren su inteligencia y pasión sin miedo y sin vergüenza.
Escuchar mi nombre en sus labios me hace sonreír, y tiene razón en sus apreciaciones, claro. -Una rosa espinosa pero bella, apreciar nuestra humanidad y la belleza que nos rodea nos hace a los hombres superiores a los animales, Zona -deslicé con media sonrisa de satisfacción, luego al escuchar su versión del altercado una expresión divertida se me dibujó en el rostro y alzando las cejas aseguré con un hilo de hilaridad -Puedo verle lanzando piedras a los sombreros de los policías, ciertamente.
-Me complace que le agradaran las flores pero más aún me complace que esté aquí conmigo -me sinceré. No obstante, otros pensamientos cruzaban mi mente, si bien hablar con Louis me había aclarado un tanto la mente la idea de cortejar a una muchacha cuando el recuerdo de mi amada Denali estaba fresco en mí me resultaba chocante y, sin embargo, esta joven me hacía sentir que esa parte de mi espíritu dolía menos cuando estaba con ella, pero en ese momento, ¿Qué podía ofrecerle? Estaba tan quebrado que no estaba seguro de quién era yo mismo, entre hundirme en mi miseria y continuar con la vida, dejando que el mundanal ruido del mundo me sanara por erosión, no había ningún camino de rosas que seguir.
¿Debía acercarla a mí o alejarla?

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17/02/2016, 00:43
Zona Fleming Howard

De nuevo mi nombre brota de sus labios, veo su sonrisa, río divertida, imaginando una caricatura de mí, lanzando piedras a los señores agentes. Me da la risa, e intentando esconderme un poco en su hombro, tapo mis labios riéndome. Vale... ya… Zona… para de reír… Suspiro varias veces, pero no puedo para de reír, hasta pasados unos minutos.

- Qué tonto… - farfullo, riendo, y suspirando, vale… ya… se me pasa ya… inspiro, expiro… la caricatura no se me va de la mente. Casi lloro de risa.

Luego me doy cuenta de que quizás me estoy tomando muchas confianzas, no sé qué me pasa, me sale natural. Aprecio su sinceridad en sus últimas palabras, luego su mirada se vuelve algo seria y meditabunda, mientras yo observo sus ojos azules con curiosidad, luego su cabello rubio y sonrío de medio lado. ¿Qué tendrá que me hace sentir tan confiada?

- Esperemos que no llueva hoy… - farfullo, mirando al frente, con una sonrisa maliciosa asomando en la comisura de mis labios, intentando sacarlo de pensamientos que lo alejan – creí que me odiaríais después de cómo me marché del parque… - trago, vale… quizás este tema de conversación que he soltado así sin pensar no sea el mejor... pero.. ya lo he dicho...

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20/02/2016, 16:16
Lord Preston Ellsworth Parlow

Las palabras de mi cuñado son un bálsamo que calma mis ansiedades y mi aflicción, acepto el vaso de whisky sin objeciones y le doy un beso al dorado líquido en cuanto alcanza mi mano. -Agradezco tu apoyo. No estoy seguro de ser un hombre más fuerte que tú, somos diferentes y tenemos nuestras fortalezas y debilidades -tercié conciliando, no me gustaba que se me ensalzara tanto cuando sabía que era un patán en algunas ocasiones -Tú hiciste de Edith una diosa de tu altar, yo trato de olvidar enterrándome en mujeres... No creas que soy un mártir, la verdad es que yo no merecía a Denali -repuse devolviéndole la mirada que me estaba dirigiendo -Y, hablando de ello... -busqué cambiar de tema porque ya podía sentir la espiral descendente de -Hace dos días tuve un encuentro en una librería de los más curioso, conocí a una muchacha de remarcable belleza, casi nos peleamos por un libro de Sade, ¿A que no te resulta de lo más extraño que hayas escuchado?

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20/02/2016, 17:38
Lord Preston Ellsworth Parlow

¡Ah, pero qué cándida y suave es su presencia contra mi hombro! Se ríe tan espontáneamente, tan fresca y sencillamente que no puedo evitar mirarla encandilado por unos segundos.
-¿Por qué no? Buenas cosas pasan bajo el manto de la lluvia al igual que bajo el manto de la noche -sonreí con los labios cerrados, me gustaba que trajera el tema a colación para que quedara zanjado de una vez -¿Odiar? -musité asombrado -Odiar es un sentimiento fuerte y devastador que he experimentado pocas veces en mi vida -aseguré desestimando sus lucubraciones -No iba a odiarte por defenderte de mí, en cierta forma me lo merecía... Me asombré cuando respondiste a mi misiva, supuse que tú me tendrías algo de rencor por lo ocurrido -dije entrecerrando los ojos, tocándome instintivamente en donde me había abofeteado -Me dejé llevar por la ansiedad, debo reconocer. Al pensar en no verte más permití que la idea de obtener algo de ti me cegara, aunque una bofetada no era exactamente lo que planeaba -concedí amainando una risa, luego más seriamente agregué -Te debo una disculpa, no debí tratar de forzarte a que me besaras, aunque quizás deba agregar que pensaba que era parte del juego que estábamos jugando... Has hecho bien en mostrarme tus límites, Zona. Me has enseñado a no subestimarte, me has demostrado que tienes respeto por ti, ¿Sería posible que luego de este mitín, cuando Pankhurst acabe de hablar, pueda invitarte un té o a un paseo? Prometo comportarme.

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20/02/2016, 18:23
Zona Fleming Howard

Notas de juego

:( ey! Yo no te di una bofetada T,T te tape la boca creo recordar o,O
¿te das cuenta de q le hablas de tú? XDDD

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20/02/2016, 18:37
Lord Preston Ellsworth Parlow

Notas de juego

Ohhhh, perdón, debe ser que me quedó la impresión de que lo habías hecho xD, ahora lo arreglo. Pensé que si nos llamábamos por los nombres podíamos tratarnos de tú, ahora lo arreglo también...

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20/02/2016, 18:45
Zona Fleming Howard

Notas de juego

No, no, el tú déjalo si quieres :P yo te contesto a eso, no sabía si era descuido o hecho a posta, que yo estoy estudiando y se me va la pinza :)

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20/02/2016, 21:00
Lord Preston Ellsworth Parlow

¡Ah, pero qué cándida y suave es su presencia contra mi hombro! Se ríe tan espontáneamente, tan fresca y sencillamente que no puedo evitar mirarla encandilado por unos segundos.
-¿Por qué no? Buenas cosas pasan bajo el manto de la lluvia al igual que bajo el manto de la noche -sonreí con los labios cerrados, me gustaba que trajera el tema a colación para que quedara zanjado de una vez -¿Odiar? -musité asombrado -Odiar es un sentimiento fuerte y devastador que he experimentado pocas veces en mi vida -aseguré desestimando sus lucubraciones -No iba a odiarte por defenderte de mí, en cierta forma me lo merecía... Me asombré cuando respondiste a mi misiva, supuse que tú me tendrías algo de rencor por lo ocurrido -dije entrecerrando los ojos, relamiéndome instintivamente en el lugar en donde se habían posado sus dedos -Me dejé llevar por la ansiedad, debo reconocer. Al pensar en no verte más permití que la idea de obtener algo de ti me cegara, aunque que me taparas la boca no era exactamente lo que planeaba -concedí amainando una risa, luego más seriamente agregué -Te debo una disculpa, no debí tratar de forzarte a que me besaras, aunque quizás deba agregar que pensaba que era parte del juego que estábamos jugando... Has hecho bien en mostrarme tus límites, Zona. Me has enseñado a no subestimarte, me has demostrado que tienes respeto por ti, ¿Sería posible que luego de este mitín, cuando Pankhurst acabe de hablar, pueda invitarte un té o a un paseo? Prometo comportarme.

Notas de juego

Emm, no me deja editar, así que he puesto el post corregido otra vez.

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23/02/2016, 02:02
Zona Fleming Howard

 En silencio, recojo cada una de sus palabras, con los labios entreabiertos, me tutea, y a mí se me hace tan descarado de alguien que conozco desde hace unos días, que cada vez que pronuncia tú, ti, te… suena trasgresor y obsceno. Algo tan simple, algo tan sencillo… Trago, estúpidamente ruborizada, le hablo por su nombre, ¿por qué me afectan tanto los tuteos?

- No fue eso, Preston – sonrío de medio lado al pronunciar su nombre de nuevo – aunque debo admitir que esa última promesa me ha gustado. – Suspiro – soy una romántica, no de las de palabras diáfanas y poemas vacíos. Yo quiero huracanes, tormentas, terremotos, no quiero tener que dar permiso por un beso… Y no hablo a modo de petición, simplemente, pienso en voz alta mis desvaríos, perdonadme, oh… perdóname – corrijo el vos por defecto, aunque no lo miro durante mi discurso, me da vergüenza, no sé qué pensará de mí, que estoy loca – yo espero mucho más del amor, quiero que para alguien sea tan imperiosa la necesidad de robarme mi primer beso, que me lo arranque de los labios, aun a pesar de que luego, pudiera perderlo todo.

No lo mires Zona, estás diciendo tonterías, estás mostrando demasiado. Lo recuerdo a él, que se marchó sin decir nada, ni siquiera un beso me robó, aunque rozó mis labios en infinidad de ocasiones. No hubo valor para nada más, o quizás solo fui un juego tonto que creyó sus mentiras, y cando se cansó de la muñeca, se buscó una más nueva. Trago saliva, no hay nadie tan valiente, ni siquiera nadie que me quiera tanto, como para arriesgarse por un solo beso. ¿Quién iba a ser tan loco? Eso solo ocurre en los libros. Frunzo el ceño, pensativa, y miro al suelo un instante. Luego sonrío, intentando avivar mi ánimo.

- La noche cae… Decidme… ehm… dime Preston, perdona… - me disculpo por el vos de nuevo - ¿Eres un gato pardo? – pregunto, haciendo alusión al viejo dicho de “todos los gatos son pardos” - ¿Seguro que podrás ser bueno y te comportarás? ¿Y si no lo haces? – bromeo, sonriente, y ahora sí, lo miro de reojo – puedes acompañarme a casa, paseando tranquilamente, si quieres.

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26/02/2016, 20:28
Louis Kindelanver

Louis había permanecido dándole vueltas a las nubes negras que sobrevolaban su ánimo, sin llegar a contradecir a Preston cuando mencionó no merecer a esa joven. Aunque ciertamente no compartía esa opinión no quiso hurgar más en aquella herida y cuando su cuñado buscó cambiar de tema, lo aceptó sin insistir.

Al escucharlo, sólo dudó un instante. Se había estado preguntando si Preston le contaría algo sobre aquel encuentro, o si por el contrario preferiría guardarlo para sí o no le daría importancia suficiente. Pero al escucharlo de sus propios labios, una tenue sonrisa curvó los de él. 

—Me habría resultado extraño... —comenzó, haciéndose el misterioso por un instante—. Si no fuese porque ya he escuchado de ese encuentro. 

Tamborileó con los dedos sobre el cristal de su vaso  y terminó por llevar el vaso a sus labios de nuevo antes de seguir hablando. 

—La señorita Fleming Howard es una buena amiga mía, aunque nunca nos hemos visto. Llevamos algunos años intercambiando correspondencia y en su última carta me habló de ese encuentro que mencionas —Louis se permitió ampliar su sonrisa de medio lado, con cierta complicidad—. Creo que la dejaste muy impactada, cuñado.

Entonces hizo una pequeña pausa y su expresión recuperó la seriedad mientras buscaba los ojos de su amigo.

—Pero me gustaría pedirte que no le dieras falsas esperanzas. Le tengo mucho aprecio a esa señorita y no me gustaría que sufriese, o que le partieras el corazón. No juegues con ella, Preston. Esa chica es de las que de verdad valen la pena. 

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06/03/2016, 14:36
Lord Preston Ellsworth Parlow

La miré de hito a hito -Eso, my lady, es lo que intentaba hacer pero también soy un hombre que respeta los deseos de las mujeres y no iba a correr esa mano entre nosotros a menos que usted me diera una señal primero de que así lo deseaba -manifesté elocuente -¿Tanto ama sus derechos y luego quiere que se los pase por encima? -inquirí alzando una ceja, deslizando un tono entre gracioso y curioso -Zona, has logrado ver, para tu fortuna o desgracia, un aspecto de mí que casi ninguna mujer ha conocido -. “Ni siquiera Denali lo conoció”-Eso me asusta tanto como me produce curiosidad -reconocí -Es una nueva experiencia para mí mostrar estos aspectos de mi persona y sospecho que te ha ocurrido lo mismo en cierto sentido a ti, ¿O me equivoco? ¿Acaso conversas con tus conocidos sobre Sade? -arriesgué una sonrisa feroz, -No sé qué concepto te estés formando de mí en este momento, pero debe ser uno muy peculiar -sostuve casi riéndome y luego dejando salir una risita por lo bajo cuando cita el refrán de los gatos pardos -¿Y si no lo hago?... -repetí a mi vez dejando la pregunta flotar en el aire -Te acompañaré con gusto, no me quedaría tranquilo dejando que te marches sola, este barrio no es muy apropiado para damas luego de la puesta del sol.

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06/03/2016, 18:56
Lord Preston Ellsworth Parlow

Mis ojos se abrieron y mis cejas se alzaron mientras escuchaba la declaración de Louis, inmediatamente luego una sonrisa entre maléfica y pícara emergió de mis labios, -¿Nunca se han visto? No te creo Louis -casi me reí. A continuación agregué pensativo -Aunque de ti podría creerlo, teniendo en cuenta tu reclusión entre estas cuatro paredes -musité haciendo un gesto alusivo con las manos, señalando la casa en sí misma -Así que una buena amiga... ¿Jamás has tenido curiosidad sobre cómo se ve, nunca has querido, tú sabes, conocerla? ¿Hace cuánto tiempo que son amigos? -pregunté genuinamente intrigado temiendo pecar de entrometido, luego sopesé sus palabras -No voy a negar que es una mujer sumamente interesante y atrevida -deslicé recordando la forma tempestuosa en la que nos habíamos separado en el parque bajo la lluvia, enseguida acoté -Atrevida en el buen sentido de la palabra, tiene agallas, tiene una personalidad arrolladora y una belleza arrebatadora -la elogié -Pero créeme cuando te digo que no le estoy dando esperanzas... No todavía, apenas nos hemos visto una vez y las circunstancias fueron del todo singulares. No puedo negar que existe una conexión entre nosotros, sin embargo todavía no logro identificar de qué tipo -¿Amistosa? ¿Sensual? ¿Acaso el comienzo de un amor? No podía saberlo aún. Por lo menos, no con certeza. -Quizás solo terminemos siendo buenos amigos, a ella le interesa el voto femenino como a mí, como bien debes saber, y compartimos gustos literarios -le conté en confidencia con un rasgo de elegancia y serenidad impropio de la excitación interna que estaba experimentando al hablar de ella, pero había algo más: tenía que saber si él estaba interesado en ella. -¿Quieres que te la describa para que puedas darle una apariencia más real en tu mente? -propuse sonriendo a mi cuñado, examinando sus expresiones, atento a cualquier cambio que expresara su inclinación hacia la señorita Fleming Howard porque si era así... Yo deseaba ante todo la felicidad de mi cuñado, que para mí más hermano que mis hermanos de sangre.

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10/03/2016, 10:06
Zona Fleming Howard

- ¿Tanto ama sus derechos y luego quiere que se los pase por encima?

- No es que yo quiera que pases mis derechos por encima, Preston – murmuro, seria – los derechos no están reñidos con la pasión, si repruebo una actitud, me defenderé de ella, pero pensar que no puedo defenderme es lo que pasa por encima mis derechos, no soy más débil, no me quedaré callada, me gusta la pasión, y no me considero indigan por ello. Yo quiero terremotos y tempestades, quiero algo que sea tan fuerte que arrase con todo, con valor, no porque me pasa por encima, sino porque no puede evitarlo. ¿Cómo explicarlo…? Yo no pierdo mi autonomía, es el otro el que pierde la calma, por algo tan poderoso, que arriesga sin saber cuál será mi reacción – sonrío, estoy diciendo tonterías – por eso me gusta Sa… él… porque transgrede la norma, porque se atreve a escribir sus más profundos deseos, sin tener en cuenta que son indecorosos, no puede evitarlo. Eso… eso es lo que me enamoró de su lectura. Y no, Preston.

Digo su nombre por segunda vez, hablar de derechos me vuelve fuerte, no sé muy bien por qué, será el contexto en el que estoy, será que me siento fuerte y poderosa, incluso el rubor desaparece.

- No suelo conversar con nadie sobre mis lecturas más atrevidas, mis queridas amigas no lo entenderían, me juzgarían, quizás incluso me odiaran... con ellas soy la Zona comedida y testaruda, pero siempre impulsiva. – Sonrío pensando en ellas – de ti… aún no sé qué pensar… contienes un enigma interesante.

Miro al frente, creo que el discurso está finalizando.

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11/03/2016, 14:36
Louis Kindelanver

Louis recibió todas las preguntas de su cuñado llevando el vaso a sus labios para beber un trago y escondiendo tras el cristal que encontraba su curiosidad ciertamente divertida.

Negó con la cabeza a la última pregunta. 

—No, Preston, la verdad es que no quiero —reconoció, haciendo una leve mueca con los labios—. La señorita Fleming Howard empezó a escribirme hace tres años —explicó entonces, sin aclarar con palabras cuál había sido el suceso que había motivado el inicio de aquella correspondencia, pero sin que fuese necesario en realidad hacerlo pues una sombra cubrió su mirada durante un segundo.

—Desde entonces le he abierto mi alma en numerosas ocasiones, quizás demasiadas, y ella ha sido durante todo este tiempo una compañía abstracta, como una sombra etérea que escuchaba mis lamentos. Es por esto que nunca nos hemos visto, no me siento preparado para que se haga de carne y hueso de repente. Creo que necesitaré un poco de tiempo antes de que me la presentes en persona.

Volvió a beber y suspiró, centrando la mirada en Preston y dejando a un lado los recuerdos.

—Aunque no te negaré que curiosidad sí que tengo. Y más ahora que hablas de ella en esos términos, pues ella siempre se ha descrito a sí misma como horrorosa y durante una temporada incluso firmó sus cartas como «Quasimoda» —explicó, poniendo los ojos en blanco para después apresurarse a añadir algo más ,seguramente innecesario—. Espero que no le cuentes que te lo he contado.

Era consciente de la forma en que Preston escrutaba su rostro y negó con la cabeza de nuevo al creer entender a qué se debía aquello.

—No seré un estorbo para esa conexión que está naciendo entre vosotros, cuñado. No te niego que siento muy cercana a esa señorita —reconoció entonces, con cierta melancolía—, e incluso en ocasiones llevado por el alcohol he dejado que mi imaginación flotase hacia ella... pero no creas que voy a interponerme. Es más, creo que verdaderamente tu espíritu y el suyo podrían encajar de una forma especial. Sólo... Trátala con cuidado, pues me consta que ha sufrido desengaños antes y no se merece otro más.

Entonces dejó el vaso sobre la mesa y se frotó la frente con dos dedos, como dudando si era el momento de introducir otro tema. Finalmente, tan sólo añadió una frase más, con cierto misterio y empezando a esbozar una sonrisa.

—Y... Yo también tengo algo que contarte, Preston.

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12/03/2016, 13:06
Lord Preston Ellsworth Parlow

-Entiendo -musité dándole una mirada de lado -Para mí el amor es algo arrebatador, pero también un remanso de paz -expliqué a mi vez, -Un sentimiento tan potente que te invade por completo. La persona amada no solo deleita los sentidos, sino que aviva el pensamiento y complementa el espíritu -dije pensativo y agregué -Y será que he leído demasiada poesía pero cuando lo sabes, lo sabes -me mojé suavemente los labios -Me refiero a que la certeza llega, súbitamente como un vendaval o mansamente como el río que socava la roca, pero llega -suspiro.
La escucho complacido, qué mujer completa y segura tengo frente a mí, volvería loco a cualquier hombre y, sin embargo, por culpa de esta sociedad tiene que ir escondiendo su verdadera esencia, pensando que es desagradable cuando es un alma bella en una sociedad horrible.
-¿Soy un enigma? -dejo salir una risa por lo bajo. -Vaya, qué halagador. Me encanta ser un enigma -le sonrío -Zona, tú también eres un misterio que estoy tratando de figurarme, ¿Cómo es que no tienes a todos los hombres rendidos a tus pies? -deslizo galante -Aunque, claro, tu parte combativa seguramente deberá tener algo que ver, los hombres modernos son muy sosos y presumidos, una mujer como tú los debe alucinar... y atemorizar. No hay poder más fuerte en esta tierra que la inteligencia y la voluntad, y tú tienes ambas, figúrate -alcé las cejas rubias para darle énfasis a mis afirmaciones.

Aplaudí, como el resto de la audiencia, cuando Pankhurst acabó de hablar. Mientras la gente se dispersaba un pequeño grupo de mujeres y hombres se acercaban al estrado a hablar con su heroína. Me di vuelta hacia Zona -Entonces, ¿Tengo permitido acompañarla, señorita Fleming Howard? ¿Hacia dónde nos dirigimos? -inquirí bromeando al ser tan solemne, ofreciéndole mi brazo, dando por asumido que me dejaría caminar a su lado.

Notas de juego

Perdón la tardanza, Zonita :*
 

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12/03/2016, 14:57
Lord Preston Ellsworth Parlow

Ya, la pobre Zona era un hombro en el cual llorar pero nada más. No sabía si sentir pena por ella o alegría por mí, porque de seguro ella debería tener sus esperanzas al respecto. Me sorprendió que no quisiera saber nada sobre ella, me resultaba del todo singular que su existencia fuera tan real para mí, que la conocía hacía unos días, y tan abstracta para Louis, quien la conocía desde hacía 3 años. ¿Cómo decía el refrán? Ojos que no ven, corazón que no siente.

-Con gusto te la presentaré cuando estés preparado, hermano -dije con una sonrisa de labios cerrados, cuán roto debería tener el corazón este hombre para estar así.

Lancé una carcajada, no pude evitarlo. -¿Quasimoda? -apenas pude murmurar entre risas -No te preocupes, no lo mencionaré, ni siquiera tenías que aclararlo -dije a modo de leve reproche -No me atrevería jamás a decir algo semejante sobre la apariencia de una mujer a menos que quisiera ganarme una bofetada -sostuve amainando la risa que quería continuar -Solo voy a decirte esto: he viajado y he conocido a muchas mujeres, ella es una de las más hermosas que he visto -afirmé haciendo un gesto elegante con la mano -Y ciertamente, su conversación es inteligente y animada.

¿Entonces, si te sientes cercano, por qué no la conoces?, quise preguntarle, pero callé. No quería presionarlo, ciertamente. Mucho menos que se enfadara. -La trataré con cuidado -aseguré -Soy un Don Juan, no el Marqués de Sade -sonreí por la broma interna -Pero te repito: todavía no tienes de qué apartarte porque no hay nada entre nosotros y si llega a haberlo, serás el primero en saberlo. Solo quiero que me escuches, y que me escuches con atención: ninguna mujer le escribe durante tres años a un hombre, a un viudo, sin tener una esperanza de algún tipo.

Mis ojos se entrecerraron interesados por su comentario, -Soy todo oídos, Louis.

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12/03/2016, 15:02
Louis Kindelanver

Louis escrutó la mirada de Preston con una sonrisa bailando en sus labios, tratando de dilucidar si verdaderamente la dama era hermosa, su cuñado había perdido el sentido del gusto exquisito que siempre había poseído o si tal vez le estaba tomando el pelo. No le parecía que fuese lo segundo, ni tampoco lo tercero, y aquello confirmaba en su mente algo que siempre había creído.

Sin embargo, con aquella advertencia o consejo, Louis bajó la mirada hacia su vaso por un instante y sus labios se fruncieron en una pequeña mueca. ¿Sabría Preston cuánta razón tenía realmente? 

—El aviso llega demasiado tarde, cuñado —confesó, tomando el vaso de la mesa de nuevo—. Me temo que ya no sé cómo tratar a las mujeres. La señorita Fleming me dejó caer algo hace un tiempo en una de sus cartas y sospecho que debí rechazarla de plano por lo que me decía en la siguiente. Aunque la verdad es que no estoy del todo seguro de lo que escribí, suelo responder a sus misivas bastante ebrio. —Se encogió de hombros, algo incómodo consigo mismo, siendo perfectamente consciente de que le pedía a Preston que tratase a esa joven mejor de lo que él mismo la había tratado. —Pero desde ese momento ella sólo se refiere a mí como su amigo, así que sospecho que ese tren ya pasó para mí. 

Hizo un pequeño gesto para dejar ese tema a un lado y se llevó el vaso a los labios para dar un trago. Sus ojos buscaron la ventana y se preguntó si en el jardín revolotearía alguna de esas mariposas azules que antes acudían con frecuencia. Cuando el jardín era un jardín y no un zarzal. 

—Hace poco mi tía Annabelle me preparó una encerrona en su casa —empezó a explicar, devolviendo la mirada a Preston—. Todo para presentarme a una señorita. En realidad es casi una niña —añadió, frunciendo levemente el ceño—, sólo tiene diecisiete años. Pero desde entonces nos hemos visto en otras tres ocasiones y te juro que es capaz de darle la vuelta a mi humor con sólo escuchar su risa. Es... —dudó un instante— Alegre y vivaz, como un rayo de luz capaz de apartar las sombras que me rodean en todo momento. Revolotea de un tema al siguiente con una rapidez que me obliga a estar atento cada segundo para no perder el hilo. No sé qué tiene, pero podría quedarme horas tan sólo escuchándola hablar. 

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17/03/2016, 01:20
Lord Preston Ellsworth Parlow

Miré las expresiones que poblaban el rostro de Louis mientras hablaba, la forma en la que la luz se reflejaba en su pálido rostro, en su cabello azabache y en sus ojos verdes, como a pesar de estar algo desalineado no perdía la gallardía ni el porte; cuando se es un espíritu grande, se lo es siempre.
Cuando bajó la mirada hacia el vaso y me confesó que había escrito la mayoría de las cartas borracho no supe bien si reírme o abofetearlo por su negligencia, preferí hacer lo primero porque si había algo que creía firmemente era que no había maldad en su corazón.
Posé un dedo índice sobre mis labios meditando con cuidado mis palabras -Seré lo más gentil que pueda con ella, te lo prometo -susurré y moví ligeramente el líquido ambarino en el vaso -Pero por ahora solo la deseo; sí, su conversación es estimulante y es una mujer inteligente, pero no la conozco en profundidad todavía -rematé sin tapujos y apuré otro trago de whisky -Y buscó algo más; es difícil para mí que soy un hombre de letras reconocer que no sé todavía qué, pero necesito una mujer que me estimule, en cuerpo y en mente, que me haga soñar y se convierta en mi musa... Pero que también sea una bella realidad.
Luego mientras me contaba sobre la "encerrona" que le habían hecho para presentarle a una señorita. Fue la primera vez en años que lo vi hablar de esa forma de una mujer así que todas mis cavilaciones desaparecieron para prestarle la debida atención. Escucharlo hablar de otra que no fuera Edith de esa manera era... un verdadero milagro. Mi amada hermana había sido una esposa devota pero este hombre no podía morir a la sombra de su recuerdo, me negaba a dejar que sucediera, y este nuevo aspecto de Louis me daba esperanzas de que su corazón sanara de una vez. -Cuñado, hermano -dije dándole una mirada cómplice -Qué buenas noticias me estás dando. ¿Tienes intereses de algún tipo en esta señorita? ¿Sería demasiada indiscreción preguntarte su nombre? -inquirí pecando de indiscreto, sabía que si él no deseaba contestarme no lo haría, pero era más fuerte que yo: no podía dejar de preguntarle.
 

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17/03/2016, 04:00
Louis Kindelanver

Una sonrisa curvó los labios de Louis, iluminando su rostro en medio de su palidez, sus ojeras y su desaliño, llegando hasta sus ojos y formando arruguitas en sus comisuras. Sentía que Preston se alegraba con él y eso le daba ímpetu para abrirle su pecho y contarle más.

—Se llama Prue. Prue Lascelles —dijo entonces, pronunciando el nombre de la dama con delicadeza y antes de continuar, su sonrisa se amplió, como si estuviese recordando algo—. En realidad se llama Prudence, claro. Pero a ella no le gusta que la llamen por su nombre completo. Es difícil describirla, pues a pesar de ser una chiquilla, con la vivacidad y la curiosidad propias de su edad, también es serena y reflexiva. Adora las historias de terror, ¿sabes? —explicó, enarcando las cejas—. Y tiene los ojos más azules y dulces que jamás he visto. Pero lo más importante es que consigue hacerme reír a carcajadas. Dice que su propósito es que me ría al menos una vez cada día que nos encontremos y te aseguro que lo consigue como nunca imaginé que alguien podría. 

Se quedó callado entonces durante un par de segundos, en los que su expresión se volvió más seria y sus ojos buscaron de nuevo la ventana, como si quisiera ver más allá.

—Está llena de luz. —Devolvió la mirada a Preston antes de seguir. —Quiero hacer las cosas bien con ella, cuñado. Sus padres viven en Devonshire y la verdad es que me ronda la idea de ir a visitarlos para presentarles mis respetos y pedirles permiso para cortejarla. —Y en ese momento un leve brillo divertido asomó a su mirada. —Aunque me temo que antes tendré que pedirle ese permiso a ella. Es menuda, pero no te imaginas el carácter que tiene. 

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20/03/2016, 16:39
Lord Preston Ellsworth Parlow

Prudence Lascelles, qué nombre interesante, tendría que investigar a la familia por supuesto, pero si esta mujer niña lograba que esa sonrisa llena de esperanza se dibujara en el rostro de Louis solo con nombrarla ya la quería, quien hiciera feliz a mi hermano tenía un lugar en mi corazón. Escuché con creciente entusiasmo todo lo que mi cuñado me contó a continuación sobre la muchacha, ¡Qué inesperado!

No pude evitarlo, me levanté del asiento y fui a abrazar a mi cuñado efusivamente. -¡Louis! ¿Cortejarla? Por el amor de Dios, no podría estar más feliz por ti -dije no dándole oportunidad de zafarse de mi abrazo, lo estreché suavemente contra mí y luego lo aparté por decoro, aunque si hubiera sido por mí lo hubiera seguido apretujando, tal era mi felicidad y entusiasmo -Y por ella -acoté -Eres uno de los hombres más buenos que conozco, espero que sepa valorarte -deslicé mientras lo sostenía por los hombros y lo miraba a los ojos.

-Qué agradable noticia, estoy sin palabras -dije, contradiciendo mi afirmación, apartándome de él nuevamente para regresar a mi asiento -Cuéntamelo todo, Louis -lo alenté con una sonrisa en los labios. -¿De Devonshire? ¿A qué se dedica su familia? -sabía que era un descarado por preguntarle, pero tenía que velar por los intereses de mi hermano, aunque él pensara lo contrario era un candidato codiciado y bastante inocente, no quería que nadie se aprovechara de él.