Partida Rol por web

La Gran Carrera (EJDRDLSP)

1er Tramo - Desierto de Arizona

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01/12/2014, 13:38
Director

La carretera se alargaba interminable, rodeada solo por polvo y esporádicos matorrales. La urbe de Los Angeles había sido dejado atrás hacía cientos de kilómetros, y el ritmo de la carrera había sido, en un principio, trepidante. Casi todo el mundo afirmaba haberse puesto en cabeza, con el consiguiente tapón en la primera posición que producen una docena de vehículos al intentar adelantarse mutuamente. Las puyas también volaban desde los puestos de pilotaje a los vehículos contrarios, alimentando pequeñas riñas que serían la delicia de la carrera una vez esta estuviera más avanzada y los insultos se convirtieran en embestidas. Algunos de los participantes se habían quedado atrás por su lenta capacidad de reacción al presionar los pedales. Alain Prost, Alana McRaid y un viejo mago barbudo que parecía competir andando lo tendrían algo más difícil para remontar los kilómetros de ventaja que les llevaba el pelotón, si bien nada era imposible en la Gran Carrera. Por otro lado, una pequeña perrita en triciclo había tragado todo el humo y gases de los demás competidores, aire letal que le provocaría consecuencias en su rendimiento si pretendía seguir pedaleando hasta la victoria.

A la par que se dejaba atrás la carretera, convirtiéndose el asfalto primero en grava gris y finalmente en un polvo arenosos y aplastado, los competidores se internaban en el Desierto. Las más duras condiciones desérticas, propias del Rally Dakar, se mezclaban con los cactus estadounidenses, unas plantas pincha-ruedas que se extendían por el paisaje como chinchetas verdes gigantes. Nada más internarse en la zona plagada de estos matorrales del infierno, de detrás de una elevación del terreno se pudo oír un grito aterrador.

Un megáfono estratégicamente colocado en uno de esos chirimbolos de piedra gigantes y erosionados les demostró a los competidores que estaban, todavía, siendo observados y controlados. 

- ¡Moradores de las Arenas! Se asustan fácilmente, pero volverán, y en grandes números. ¡Mejor tened cuidado! Y por cierto, el recorrido atraviesa el Gran Cañón. ¿Quien iba a decir que un sitio llamado "El Gran Cañón del Colorado" está en el estado de Arizona, ¿eh?- El megáfono se queda en silencio, si bien todavía se puede sentir la sensación de ser observado.

Notas de juego

Alain, Alana y Hodrum reciben una herida por no postear. La Cánida recibe los amores de la crítica en forma de herida adicional. En tanto a los obstáculos, tenemos tres tipos:

Cactus - Trampas Múltiples. 50.

Moradores de las Arenas - Saboteadores. 30.

Gran Cañón - ¡CUIDAO! 1

En la tabla de normas tenéis como dañar cada tipo de obstáculo. En el caso de las trampas múltiples, las heridas restantes de vuestra tirada secundaria no afectan al resto de obstáculos en el cómputo de heridas. Por lo que si hacéis más de las 50, no afectaréis a saboteadores ni al gran Cañón. Cualquier duda, sección de reglas y tal.

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01/12/2014, 16:44
Thor

-¡Vamos, Thor! - exclamaba nuestro valiente piloto. Nadie sabía si se estaba dirigiendo a sí mismo, o a su increíble caballo, que tiraba con fuerza sobrehumana de aquel trasto en el que nuestro conductor se sentaba. El desierto se extendía a su alrededor, lleno de enormes y trepidantes aventuras. Apenas escuchó las palabras del hombre del megáfono, concentrado como estaba en la carrera. Y en su estómago. Tan concentrado como estaba por llegar a los Ángeles y participar en la Gran Carrera, no había comido en días. - ¡Ay! ¡Lo que daría por un tarro de fabada de mi pueblo! - exclamaba el pobre.

Pero no había tiempo para lamentaciones. El resto de pilotos se estaban esforzando por arrebatarle su tan merecido primer puesto, y para colmo un mar de cactus y extraños seres se encontraba entre él y el siguiente punto de control de la carrera. ¡Maldito Loki Loko del pueblo, que intentaba interponerse entre él y sus sueños! ¡Pero Thor no se daría por vencido! Sus entrenados ojos de piloto le permitieron avistar una enorme rampa de madera en llamas convenientemente colocada en su camino. Inmediatamente, dirigió su vehículo hacia allí, a pesar de la aterrorizada mirada del equino. Thor sabía lo que se hacía. Aceleró todo lo que pudo y utilizando la inercia y el impulso salió despedido por los aires. Los bajos de su vehículo habían comenzado a arder e incluso parecía que había perdido parte de una ceja. Pero todo eso era parte de su plan.

En otro punto del desierto, un grupo de moradores de las arenas, cansados de esperar a los corredores, habían comenzado una partida de naipes. Habían decidido que lo más apropiado en un entorno tan caluroso era jugar al strip-poker, y como consecuencia un par de ellos se encontraban prácticamente desnudos. Relajados como estaban, cuál sería su sorpresa al ver caer de los cielos a lo que parecía ser un carromato en llamas proveniente del sol, acompañado por un extraño grito que sonaba como a un relinchar altamente distorsionado.

- ¡El Todopoderoso HELIOS! ¡Gwrrraaaghh! - dijo uno de los moradores semidesnudos. Y fueron sus últimas palabras, al caer Thor sobre él a extraordinaria velocidad. El resto huyeron aterrados, algunos con quemaduras, y otros con un trauma psicológico para toda la vida. De cualquier forma, Thor había salido airoso una vez más, y continuaba la carrera por el desierto sin un rasguño por el momento (Aunque con media ceja menos)

*DISCLAIMER: A pesar de lo que pudiera parecer, ningún animal ha sido herido en el transcurso de esta escena. Verdad, verdadera*

- Tiradas (1)

Motivo: Ye, Dado guay

Tirada: 1d6

Resultado: 5(+1)=6

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01/12/2014, 18:35
Chony Plaker

En el lado izquierdo de la carretera, cerca de un cartel de Coca-Cola estaba la entrada a un viejo camino entre las colinas. Aquel camino solitario llevaba a una antigua mina cerrada hacía muchos años. Como era un lugar peligroso, el camino estaba cerrado con una apolillada valla de madera.

El rugido de un motor acercándose hizo temblar ligeramente la valla hasta que saltó en pedazos ante el poderoso Ciclón.

Chuck "Bravo" derrapó en medio de la carretera cubierto de polvo amarillento frenando. Se levantó sus gafas de pilotar, se sacudió el polvo de la chaqueta y miró a la carretera sonriendo con anticipación.

Su atajo había funcionado. Ahora se trataba de ganar más ventaja todavía.

Salió del coche, se acercó a la valla de Coca-Cola y metió las manos en los matojos que había en su base. Sacó dos garrafas de aceite de oliva de Ozzy Ozbourne (o algo así, el chicano al que había sobornado para que las dejase ahí hablaba rarísimo) y se dedicó a desparrarmarlas por la carretera.

-Bien, esto será suficiente para el próximo que pase-dijo entre risas saltando de nuevo a bordo del Ciclón-Si no me fallan los cálculos, era el coche rojo ese que no sé ni quién lo conducía. Que no le pase nada.

El Ciclón arrancó con un rugido y se perdió en la distancia dejando tras de sí una nube de polvo.

- Tiradas (1)

Motivo: Preparar mancha de aceite

Tirada: 1d6

Resultado: 5

Notas de juego

Rayo McQueernl, te tocó la china.

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01/12/2014, 21:26
Zoraida

Una vez dejada atrás la zorra de Ariana, Zoraida conducía mucho más tranquila. No le gustaba conducir, para eso ya estaban los tíos, pero cuando la imagen de los Ángeles se fue haciendo más pequeñita en el retrovisor se abrió ante ella un bucólico paisaje semidesértico.

Era como ese anuncio en el que el conductor disfrutaba del paisaje mientras conducía. Bajó la ventanilla y sacó la mano.

Todo era perfecto. Una lagrimilla luchaba por recorrer el contorno de su rostro, pero la espesa capa de maquillaje no tardó en devorarla.

De pronto se vio asaltada por merodeadores del camino. Debían ser santurrones que veían la carrera por televisión y que se manifestaban en contra de ésta. Hombres y mujeres sin gusto alguno que, por lo tapados que iban, seguro eran unos mojigatos que pretendían que ella fuera más tapada.

JAMAS.

Con el simple gesto de apretar un botón abrió el maletero dejando a la vista unos potentes bafles. Eran unos PIONEER DEH1600UB. Un sintonizador y cd con ritmos fuertes. Conseguía así un sonido cristalino del amplificador incorporado en el deh-1600ub que proporciona 4 x 50w de pura potencia mosfet. Para obtener más potencia su novio había instalado la salida de previo rca para conectar otro componente estéreo, como un subwoofer o un amplificador adicional para los altavoces posteriores.

La Coñoneta del Kevin estaba tuneada hasta decir basta. Puso en el “ipod” la mejor selección de músca que una choni podía tener. Subió el volumen a tope y siguió disfrutando de la música. Como antes.

- ¡HAAAAAARRDCOOOOOOREEEEEEE!

El estridente sonido hizo reventar los tímpanos de aquellos osados asaltantes del camino.

- Tiradas (1)

Motivo: Matar saboteadores con bafles

Tirada: 1d6

Resultado: 2(+1)=3

Notas de juego

3 saboteadores menos.

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02/12/2014, 08:39
Lester Montgomery

El circuito de Los Ángeles había terminado sin nadie a la cabeza o con todos en ella, nadie lo sabía muy bien. Lester había comprobado en sus propias carnes que el bicho verde interplanetario había entendido su advertencia… y le había contestado cosas inteligibles que no comprendió. De hecho, Lester era tan tonto que aunque le hubiese respondido en el idioma terrícola, no habría entendido los insultos, así que le dio igual. Lo que no le dio igual fue una cosa: tenía que impedir que ese alien ganara. LA GUERRA DE LAS GALAXIAS HABÍA COMENZADO.

[*Para ver la intro currada, pulse aquí. Para ver la intro cutre, siga leyendo*]

Etapa II: EL RETORNO DEL REDNECK

La Gran Carrera sigue su curso mientras la alianza rebelde de participantes

intentan llevarse el premio del billón de dólares. Lo curioso es que en esa alianza

no hay nadie que esté aliado entre sí, pues a la mínima los corredores se atacan mutuamente.

Las cactáceas, enemigos naturales de cualquier criatura

viviente (o no) que no tuviera espinas, se dedican a entorpecer el paso tanto a los

vehículos como a las cámaras que permiten que el Imperio Galáctico de Ricachones

(que ni era galáctico ni era nada) disfruten del transcurso de la carrera a través de sus críticos asientos.

Entre los espejismos de armadillos rabiosos, terracota ávida por una gota de agua

y Moradores de las Arenas que gritan sin cesar, un paleto de pueblo, Lester Montgomery,

es involuntariamente elegido para salvar a su gente y restaurar la libertad en la galaxia…

 

Los dos soles se ponían en el pálido cielo del desierto de Arizona mientras que los pilotos iban a toda pastilla intentando ser el líder de tan variopinto "gusano" formado por hombres y vehículos. Y aliens. Y ya puestos, perros, monos, billetes de azúcar, magos y coches que conducen sin conductor.

Lester estaba ideando una estratagema para dejar a Anadrius Pentatoicus en un relegado lugar tras su imponente LA BESTIAJA, cuando vio que el devastador y peligroso desierto de Arizona empezaba a mostrar sus letales armas naturales: unos cactus por allí y por acá, unos tuaregs (¿y qué más daba que no estuvieran en el desierto correcto?) que gritaban  y una curva que meh. Casi parecía que la naturaleza se manifestaba en contra de que una carrera tan millonariamente absurda se desarrollara en su rojiza tierra. 

Una gota de sudor, bien por la tensión, bien por el calorazo, recorrió la frente de Lester. Al mismo tiempo, de su cinta (por la cara A) empezó a sonar una canción que el redneck conocía bien…

- ¡"Cactus Christmas", de loh Cactus Country Band! ¡Claro, ahora ya lo h'entendíoh! A este desierto solo se le vence con su mayoh enemigo: ¡el espíritu de la navidah! -y pulsando unos botones en el panel de control de LA BESTIAJA, habló con la boca excesivamente pegada a una pantalla que no tenía micrófono- ¡ORDENADOH! ¡CÁMBIATE LA FECHA A DICIEMBRE Y SACA L'ARTILLERÍA DEL RUDOLPH!

- Claro, Michael -respondió la voz de KITT. 9000, el ordenador de a bordo- Aunque, como siempre, todo lo que dices es incompatible con mi sistema. ¡Oh! ¿Qué ve mi ojo de luz roja y redonda? ¿es eso una chumbera? Este ejemplar no lo tengo en mi colección de cactus. Tomaré una muestra.

De un compartimento de LA BESTIAJA salió una pala de excavadora que pretendía hacer de cuidadosa pinza para coger una pequeña "cabeza" de la espinosa planta. Sin embargo, ejerciendo el llamado efecto de "elefante en una cacharrería", en lugar de coger un pequeño hijo sin dañar el ejemplar padre, arrancó a 55 cactus (5 de ellos inexistentes) de cuajo en el intento.

- ¿Por qué me construiste así, Michael? Una mente delicada y tierna en un tosco y basto cuerpo que solo es capaz de destruir todo el amor que ve a su paso -lloró KITT. 9000- ¡Soy un monstruo! ¡Te odio, Dave!

- ¿Quién eh Maikel? ¿Y quién eh Deif? Ordenador, ehtáh tú mu raro, a ver si va a tener un viruh de esos. La Amaleen siempre dice que pa' esoh hay que tomáh arroz blanco y pescao hervío. 

Y dicho esto, apretó el acelerador para seguir avanzando posiciones por delante del extraterrestre.

- Tiradas (4)

Motivo: Saber tirada

Tirada: 1d6

Resultado: 6

Motivo: ¡Saco un 6!

Tirada: 1d6

Resultado: 6

Motivo: ¡Saco otro 6!

Tirada: 1d6

Resultado: 6

Motivo: ¡Ataque Cactus Christmas!

Tirada: 18d6

Resultado: 4, 1, 1, 1, 5, 1, 3, 2, 5, 3, 5, 6, 1, 6, 6, 2, 1, 2

Notas de juego

Creo que se me ha encasquillado el dado en el 6, porque no paraban de salir. Eso, y que he olvidado no darle a "desglosar", por lo que me ha tocado sumar los dados a mano, argh: 55. Si mis cuentas no me fallan, me he cargado a todos los cactus.

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02/12/2014, 11:41
Alain Prost

- Sinceramente, no tengo ni puta idea de que mierdas hago aqui.

Alain Prost mira a su alrededor con aire de total, absoluta y regia indiferencia, propia de un faquer como él. Otro sujeto, posiblemente inglés, se interesaría por los detalles, por conocer el trazado, quien sabe... tal vez incluso por se preocuparía por sus contrincantes.

Pero el Profesor está más allá de todo eso. Es tan técnico y sistemático, que las condiciones en sí se la pelan bastamente. El Método, eso es lo importante. Y el Método es el Cipotismo.

En su día, la Fórmula 1 era un circuito abierto a cualquier desaprensivo que consiguiera el patrocinio de alguna marca dispuesta a pagarle la inscripción (El Corte Inglés o Penthouse, que mas dá), dispusiera de un vehículo (obtenido en las mismas oscuras, vergonzantes y probablemente sórdidas condiciones), y careciera del instinto de autoconservación de modo que se atreviese a entrar en un circuito repleto de gente igual de preparada que él.

Eran los tiempos del Cipotismo Ilustrado, cuando las carreras molaban, cuando un piloto empalmaba una noche de orgías desenfrenadas con una sesión de clasificación, aparcando el coche en la primera curva que encontrase para dormir la mona.

Alain añora esa época. Ciertamente, él nunca la vivió: para cuando entró en el mundillo, ya todo eran escuderías serias que contrataban a pilotos, no al revés. Pero eso es un detalle menor que sólo un tocapelotas de mierda sacaría a relucir, y tu no eres un tocapelotas de mierda, ¿verdad?.

Correcto.

- Bueno, si quiero sacar pasta para comprar los derechos de la F1 y volver a poner las viejas normas para que mole, tengo que ganar la carrera esta de mierda, que tiene un premio suculento y eso. Lo digo por si aún no te ha quedado claro que cojones hago aquí, en lugar de seguir jubilado y disfrutando en el Caribe de los privilegios de ser mejor que tu - Dice Alain mientras mira hacia una cuarta pared.

- Oh, pues la verdad es que si que me lo estaba preguntando - contesta, sonrojada, la cuarta pared interpelada por Alain.

- ¿Y por qué no hiciste una salida rápida, si tanto deseas ganar la carrera para recuerar una Gloriosa Fórmula Uno de pilotos esquizofrénicos, patrocinadores bochornosos, y colisiones berraquiles? - inquiere otra cuarta pared, ésta con cara de ser una gilipollas de mucho cuidado.

- Sencillo - dice Alain rascándose el paquete - Primero, porque me la sopla. Segundo, porque si gano molaré más y el resto, sean quienes sean, molarán menos. Tercero, por el culo te la hinco.

Alain sube a su monoplaza, se coloca el casco y planifica escrupulosamente los movimientos del tramo. Se quita el casco, saca su movil y hace una llamada.

- ¿Kimi? ¿Cómo estas, jodido asaltacunas? ¿Sigue picandote la gonorrea que te regalaron las tailandesas aquellas? Ja, ja, ja, que cabrón. No, en serio, me la suda lo que estés haciendo. Quiero que vengas a... espera - Echa una ojeada a su alrededor - al Gran Cañón, y echamos una carrerilla. Venga, que te folle un pez espada. Más quisieras. Besitos.

Aparece Kimi Raikoñen, Alain pide a una fulana que pasaba por ahí que tire un pañuelo para dar la señal de salida. Antes de que este toque el suelo, Raikoñen sale disparado, riendo enloquecidamente por su malignidad. Alain, en cambio, se queda en su sitio, fumando un puro que le enciende, solícita, la ramera.

Medio segundo después, Kimi Raikoñen se mete una tremebunda hostia contra el Gran Cañón. ¿Cómo de tremebunda? Y yo que sé, voy a tirar ahora el dado y luego sigo con el post. ¿O te pensabas que porque Alain sea francés es un menguado que escribe y luego tira? No, aquí se escribe al vuelo, como el Cipotismo dicta.

Perfecto. Una hostia perfecta, de 2 + 1 por ser Kimi, que revienta el Gran Cañón y lo convierte en la Recta Anodina.

- Joder, Kimi, tu nunca decepcionas, coño. - dice el francés, muy relajado, mientras sale disparado con su bólido y deja sin pagar el francés, valga la redundancia, recibido durante la espectacular, a la par que breve y previsible, participación de Raikoñen en la carrera.

- Tiradas (1)

Motivo: Kimi Raikoñen se pega una hostia contra el Gran Cañón

Tirada: 1d6

Resultado: 2(+1)=3

Notas de juego

Pues no es tan dificil lo de postear sin leerse ni uno sólo post.

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02/12/2014, 13:32
Pe Jota Mackey

Tras dejar atrás la ciudad de Los Ángeles (o El Ei, como le decía su anterior compañero de ruta), el mono peló su una banana, guardó la cáscara en el depósito de cáscaras de su lanzador (como le había dicho el uruguayo que le había vendido el termotanque, "Nada se pierde, todo se transforma", así que contaba con un montón de aparatejos para reciclar ahí adentro) y comenzó a saborearla mientras conducía escuchando música de ruta a todo volumen.

Había varios conductores que se le habían adelantado, pero el mono tenía muy claro que aquello, más que una carrera de velocidad, era una carrera de fondo, así que su estrategia consistiría en permanecer en el medio del pelotón durante los primeros tramos de la carrera, para pisar el acelerador a fondo y gastar su tanque de nitro cuando estuvieran finalizando y el resto ya no tuviera trucos en la manga.

-IH IH IH IH -rió el mono al pensar en lo idiotas que eran los demás competidores.

La ruta dio paso al desierto y con él, la verdadera carrera comenzó. Allí estaban esos cactus malditos, dispuestos a pincharle las orugas del tanque en un intento vano por dejarlo sin llantas (los cactus también eran estúpidos, tendrían que haber notado que las orugas no llevan aire ni cubierta que pueda ser atravesada por sus débiles espinas, pero aquello no era excusa para exculparlos de su intento de sabotaje), algo que el mono no permitiría.

Achinó los ojos para lucir una mirada malvada y perspicaz, activó un par de palanquitas y preparó el cañón lanzador de orina, conectado directamente al papagayo donde descargaba la vejiga y apuntó. Su idea era ahogar a los malditos (o al menos dejarlos incapacitados por el ácido), pero su deseo de vengarse por una afrenta futura se vio interrumpida por la aparición del paleto sureño con cara de hijo de hermanos, equipado con una pala de jardinería que más bien parecía una pala mecánica que arrasó con toda la población verde a la redonda (y con 5 retoños no natos también).

-IIIIIIHHHHH##$@@@@IHIHIHIHIH UH UH UH AH AH AH @H A# %H UHUHU IIIIIIIHHHHHHH

Frustrado en su intento de poder acabar con la amenaza verde, apretó el botón de disparo intentando darle al paleto pero la rabia con que manejaba la mira lo hizo desviarse, descargando la rancia orina del mono sobre unos tipos con cara de pocas pulgas, armados hasta los dientes y con pancartas que rezaban "Abajo la Gran Carrera", "Muerte a Darkhar al organizador", "Liberen al Gran Cañón" y cosas por el estilo.

- Tiradas (1)

Motivo: Mueran saboteadores! (o al menos vomiten del asco)

Tirada: 1d6

Resultado: 5

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03/12/2014, 12:47
Rayo McQueen

El rodaje de "Cars 4: La Gran Carrera" continua con todo el positivismo y entusiasmo de su estrella protagonista.

¿Ahora hay que grabar en un maldito desierto? ¡Dios, ¿pero a quién se le ocurrió esto?! ¡GUIONISTAS! ¡SÍ, A VOSOTROS! —Rayo le habla a un grupillo de técnicos que se encarga de ajustar el megáfono para que al locutor de La Gran Carrera se le oiga de manera adecuada en cualquier piedra de Arizona—. ¿No había peor terreno para rodar? ¡¡Tengo ruedas, por el amor de Cristo!! ¿Os pensáis que estos zapatitos de Bridgestone son baratos? ¡Pues dejadme deciros que valen más que todos vosotros y vuestro sueldo junto! ¿Por qué no nos lleváis al Himalaya, ya que estamos? Así igual se me congelaría el combustible y me quedaría vegetal, al menos me libraría de esta basura de película.

Los técnicos se miran sin comprender y siguen en su trabajo, así que Rayo pone los ojos en blanco en su luna delantera y continua avanzando por tan árido circuito. Visto el infernal calor que hacía en el Gran Cañón del Colorado, el coche que conduce sin conductor desearía haber traído sus gafas de sol. Unas gafas de sol para coche, claro, lo que se traduce en un parasol. 

(Publicidad: De venta en Alibaba.com, como se puede comprobar)

Sin embargo, al recordar el parasol marca "Cars: Official Rayo McQueen's Eyes", se lo piensa mejor: Uff... no, no, ese parasol absurdo está tan mal hecho que en lugar de bloquear los rayos U.V.A, los amplía por quintuplicado produciendo cegueras temporales irreversibles. La de pleitos y demandas que han tenido los de Disney por eso... como con todo el merchandising de Cars, por otra parte. No entiendo como la gente sigue comprando esas patochadas con mi cara si ningún producto cumple la normativa, pero esos fans enloquecidos se llevan cualquier cosa que tenga el nombre de 'Cars Official'. Decide, pues, aguantar la solana en sus impecables cristales.

¡Pequeño Timmy, yo te salvaré! —de vez en cuando el archiconocido coche usa frases genéricas para que puedan ser usadas en las tomas finales de la peli.

Mientras conduce (sin conductor), ve que uno de sus compañero de rodaje es un tractor gigante con una pala, y que por algún motivo que no alcanza a comprender se está dedicando a destrozar todos los cactus habidos y 5 por haber del escenario. Rayo se queda descolocado: ¿También han cambiado al actor que hacía de la grúa de siempre y yo no me he enterado? ¡Pues sí que estamos buenos con la crisis! Seguro que el tío pedía un pastón de sueldo y le han sustituido por otro del montón por listillo. Grúas hay a patadas, y hasta pueden ser sustituidas por un tractor, pero ¿coches rojos que sean jodidos dioses en la interpretación? Ni de coña. Debería pedir un aumento por esto. 

Unos gritos le sacan de sus pensamientos de dinero, y mira hacia las montañas. 

Lo que faltaba... unos espontáneos —murmura Rayo, viendo a los Moradores de las Arenas. Y de repente, se fija bien en que esos "espontáneos" están semidesnudos y siendo atacados por el carro de Thor, por lo que se da cuenta de a qué colectivo pertenecen realmente— ¡...pero si son esas feministas de Femen! ¡Eh, feminazis! ¡Los coches rosas de Cars seguirán siendo personajes femeninos, protestéis lo que protestéis! —dijo, a pesar de que el coche chica de Cars era azul—. ¡Chupaos esa!

Rayo se dispone a atropellarlas, pero se da cuenta de que hay una mancha de aceite en el trazado.

¿Pero qué...? Por Enzo Ferrari, ¿quién ha sido el coche guarro que se ha meado aquí? Me niego en rotundo a seguir por este circuito. ¡SEGURIDAD! ¡SEGURIDAD! —el famoso actor llama a quien sea a voz de grito. Finalmente, aparece un controlador en un Safety Car, que viendo su uniforme, parece querer mucho a Rayo McQueen.

¡Por dios, limpia esa cerdada! Y obliguen a que la gente use pañal si no es capaz de tomarse correctamente la gasolina adulterada del camerino —ordena de muy malas maneras el coche sin conductor al controlador. Éste, obediente, limpia la mancha de aceite para que Rayo no se manche las ruedas (y mucho menos se resbale) y a continuación se dirige con su safety car hasta la altura de Chuck "Bravo" Matas, haciéndole señas para que se detenga.

¡Caballero! —dice el controlador al carismático Chuck Matas— ¡Pare inmediatamente el vehículo y salga con las manos en alto! ¡Tengo un pañal que lleva su nombre!

Mientras tanto, Rayo vuelve a rezar a su espíritu guía. Abuela Sauce, estoy empezando a perder la paciencia que nunca tuve. Dame fuerzas. Mira a su salpicadero, donde está el muñecote sin vida regalo de un Happy Meal: La Abuela Sauce siempre le protege. Y sin embargo, lo que es raro es cómo hace Rayo McQueen para mirar al salpicadero (que está en el interior del vehículo) si él tiene los ojos fuera. Grandes misterios que no da tiempo a desvelar, pues la Gran Carrera continua...

- Tiradas (1)

Motivo: Controlador, ¡obedece a Rayo!

Tirada: 1d6

Dificultad: 5+

Resultado: 6(+1)=7 (Exito)

Notas de juego

El "objeto" es el controlador. 

Vaya, benditos dados: me libro del aceite y contraataco, Chuck :)

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05/12/2014, 11:59
Audevius Lanoris

Audevius se está quedando atrás en la carrera, parece ser que su vehículo Ford de 1931 no es tan veloz como el pensaba... ¿o en realidad si lo es y es posible que el resto de competidores vayan demasiado deprisa? Indaguemos en la mente del viejo y veamos que es lo que piensa al respecto... -Zzzzzzz Zzzzzzz (ronquido) Zzzzzzz (ronquido) Zzzzzzz- ¿¿¿Pero que??? ¿¿¿Como es posible??? ¡¡¡Se ha quedado dormido mientras conduce!!! Claro... es la hora de la siesta y como para todo buen viejales dicha hora es sagrada, es más, podemos escuchar que tiene puesta la radio con la clásica telenovela sudamericana tan importante a la hora de llevar a cabo una buena siesta, -Ay... María Antonia Linda Lupita Del Carmen De La Rosa, no se como pudiste rechasar al guapo de Juan Antonio Rosveldo Luis Pedro Angel Del Valle Coronado. ¡¡¡Si tenía hasta su establo llenito llenito de caballos fuerrrrrrtes y vigorosos con los que montar por praderas verdes llennnnnitas de flores!!!... (lagrimas) (sonido de misterio y emoción) (MAS SONIDO DE MISTERIO Y EMOCIÓN)- y bueno mejor lo dejamos ahí que estas telenovelas son infinitas. 

Pero bueno, volvamos a la carrera que es lo que nos interesa. La cosa es que el Ford de 1931 de Audevius comienza a adentrarse en aquel árido desierto como buenamente puede. A lo lejos comienzan a oírse una especie de gritos y unos seres con pancartas protestan en contra de la carrera, la cual contamina y destroza el paraje natural en el que ellos viven (cosa que es cierta ya que algún que otro Redneck loco se ha cargado toda la plantación de cactus del lugar). El vehículo se acerca poco a poco a aquel grupo y un par de esos tipos se colocan delante con una pancarta para hacerle parar en plan piquete. Estos tipos están locos...

El coche se acerca y no para. El coche se acerca más y no para. El coche está a dos metros y no para. El coche ya está encima y PUM. Lo último que ven aquellos asquerosos hippies saboteadores es al conductor del vehículo con la boca abierta durmiendo la mona mientras un hilo de baba cae por la barbilla de este y su dentadura hace el esfuerzo por aferrarse a las encías y no caer.

Del golpe Audevius se despierta profiriendo gritos sin sentido alguno -Waaargh no quites la radio jodida enfermera no ves que la estaba escuchando, ¿¿Que respeto es ese hacía un anciano??-. A los pocos segundos Audevius se da cuenta de que no está en la residencia y que lo que le ha despertado ha sido el impacto de los dos tipejos. Es más, uno de ellos se encuentra en aún encima del capó del Ford de 1931. -¿¿¿Pero que puñetas???- exclama abriendo bien los ojos y mirando al cuerpo del pobre saboteador. Baja la ventanilla y sacando la cabeza comienza a gritarle al cuerpo sin vida del hombrecillo -¿Que demonios haces ahí? Jodido hippie intentas robarme el coche ¿verdad?, ¡¡Es mío!! ¡¡ES MI COCHE!! ¡¡¡¡ES MI COCHEEEEEEEEE!!!!- y alargando la mano recoge de la parte de atrás del coche su bastón para enderezar jóvenes (véase, una garrota para dar hostias) y sacándolo por la ventana empieza a propinarle leñazos al cuerpo sin vida mientras continúa increpando -¡¡¡BAJA CABRÓN!!! ¡¡¡BAJAAAAAAA!!! ¡¡¡QUE ES MI COCHE Y NO ME LO VA A ROBAR UN JODIDO LADRÓN COMO TU!!! ¡¡¡QUE TE HE DICHO QUE TE BAJEEEEEEES!!!-. Al final tras una buena somanta de ostias el cuerpo acaba cayendo a la ardiente arena del desierto, donde seguramente será devorado por buitres, hamsters o vete a saber que.

Y con esto, Audevius atravesó el lugar enseñando a los jodidos hippies revienta carreras quien cojones manda.

- Tiradas (1)

Motivo: ¡¡Muerte a los hippies (saboteadores)!!

Tirada: 1d6

Resultado: 2

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05/12/2014, 15:39
Anadrius Pentatoicus

Los soles iluminan el desierto de Arizona. Los coches (cajas de cartón, armatostes de chapa que parecen tractores con ametralladoras en el techo (?), armatostes de chapa del año 1931, armatostes de chapa con cadenas de carro de combate, armatostes de chapa en forma de mini-biciclo, armatostes de chapa con ojos, armatostes de chapa tirados por caballos, armatostes de chapa tirados por imbéciles que sólo saben tocarse la polla mientras conducen... y para qué continuar) se disputan los lugares en el Gran Cañón, cuales fieros escuálidos tras su pescado favorito. Con sus motores rugiendo como las gargantas de los bichos... Todos??

No, todos no!! El Alienígena reptiliano se resiste a hacer algo útil! Veamos... Todo sucede a cámara lenta...

Tras llegar de los ángeles, pegado al pueblerino cejudo, ya que a éste le parecía divertido continuar al lado de nuestro amigo recibiendo insultos sin parar, aquí se encontraban...

Juntos, pegados uno al otro golpeándose mutuamente, hasta que el cuello-rojo arrinconó a Ana en la cuneta y éste se iba comiendo pedruscos, baches, golpes, zarigüellas, mientras Ana encajaba los golpes como podía, a cámara lenta abriendo lentamente la boca, sacando su lengua viperina, cerrando la boca al caer de nuevo al suelo tras despues de que pillara un pedrusco y mordiéndosela al cerrar la boca. 

El pueblerino miraba con la boca deformada por la velocidad y el viento y pestañeando, leeentamente a Ana y luego girando la cabeza de nuevo para mirar al frente. De la lengua de Ana salió un líguido verde a modo de sangre que fue cayendo despaaaacio hacia la estructura de su multicacharroso vehículo. Miró hacia abajo y al ver cómo la gota de su propia sangre (?) caía sobre la chapa y la quemaba atravesándola cual ácido, dijo con la voz muuyyyy graaaveee:

-NNNNNNNNNNNOOOOOOOOOOOO.. Maaaaallllldddddiiiiiiiitttttttttaaaaaaaa yyyyyyyy jjjjjjjjjjjjjjjooooooooodddddddddddiiiiiiiiiiiiiddddddddddaaaaaaaaaaaaa eeeeeeessssssscccccccooooooorrrrrrriiiiiiiiiiiiiaaaaaaaaa ccccccccaaaaaaatttttttttteeeeeeeettttttttttaaaaaaaa...

Abrió los ojos de par en par y la boca de sorpresa hasta llegar a una mueca indescriptible mientras se oían crujidos de un cáctus que Lester estaba masacrando "cccccrrrrrrraaaaaaaacccccckkkkkkkk!!". LLevó sus manos hasta la parte inferior, por donde el líquido iba a empezar a gotear, pero fue inútil, no llegó a tiempo... El ácido cayó sobre el ojo de una cabeza de muñeca (?) y siguió avanzando en su camino...

...Tttttttttttteeeeeee rrrrrrrrrrreeeeeeevvvvvveeeeeennnnnntttttttttaaaaaarrrrrrrééééééééééé eeeeeessssssoooooo qqqqqquuuuuueeeeee LLLLLLLLlllllllllllllllaaaaaaammmmmmaaaaaasssssss bbbbbaaaaazzzzzooooooo, hhhhhhhiiiiiiiiiiiijjjjjjjjjjooooooo dddddddddeeeeeee llljjfjjeiifeoiaesjfoeijjjj

En ese momento, el mierdamóvil se elevaba de nuevo lentamente, había pillado el pedrusco más grande del puto Cañón, colega. Lo pilló de tal manera que se elevó hasta alcanzar dos metros por encima del suelo y de los demás armatostes de chapa. Sobrevolando a la vez a dos atónitos moradores que se escondían tras esa roca y que a cámara lenta miraban hacia arriba cómo "eso" los saltaba por encima. Ahora, parecía que Anadrius estaba de nuevo en el espacio. Ahora a cámara lenta y en el aire, observemos lo que ocurre en gravedad cero: 

Tras el terribe salto toda la mierda que andaba por ahí suelta dentro del vehículo, incluído sus conductor, salieron del vehículo lentamente y hacia arriba. Ana atónito con sus ojos de par en par y su lengua fuera chorreando ácido, se desvivía por atrapar cada porquería que estaba flotando junto a él. Un cartón de leche vacío, el esqueleto de un ratón, un trozo de criptonita en el que ponía "Para Superman. Estuve en Krypton y me acordé de tí", medio sandwich mixto cubierto de moho, un condensador de materia, una muñeca hinchable pinchada, la palanca de cambios, un perro de esos de los chinos que asienten con la cabeza... 

Ana ponía curiosas posturas para poder alcanzar cada cachivache. , muy helenísticas todas. 

Entonces.. lo vió.. el Condensador de materia

-Eeeeeeellllllllllll ccccccccoooooonnnnndddddeeeeeennnnnssssssaaaaaadddddooooorrrrrrr ddddeeeee mmmmmaaaaattttteeeeerrrrriiiiiiiiaaaaaaa!!!!!!!!!!!!

Dijo con su cara de asombro. fue a por él buceando leeentamente entre las demás cosas hasta alcanzarlo. Mientras, dos de sus gotas de ácido habían ya atravesado toda la estructura del vehículo y estaban bajo éste, cruzando el espacio que lo separaba de las cabezas de los atónitos moradores que miraban hacia arriba. 

Mientras la chatarra caía al suelo en un leeento descender, Ana, en ingrávidez, introdujo el condensador de materia en el lugar de la palanca de cambios. Ya que éste era como un consolador grande con ranuras y lucecitas que cabía perfectamente en el hueco de la palanca. Justo cuando lo introdujo, cayó sobre la arena del desierto y todo volvió a velocidad normal. Los objetos cayeron de nuevo al vehículo, Anadrius metió segunda y tercera y cuarta, y avanzó puestos y más puestos colocándose entre el cateto y el viejo. 

Dejó tras de sí una nube de polvo y dos moradores de las arenas sujetándose las cabezas por el escozor de dos gotas de ácido que les cayeron encima, y dándo alaridos previos a una muerte segura... 

 

 

 

- Tiradas (1)

Motivo: Yajkoelkroijo!!

Tirada: 1d6

Resultado: 2

Notas de juego

objeto: condensador de materia, pero NO lo ha usado como debe, asi que no tiene ningún efecto. 

La razón por la que Ana ha tirado los dados.. como se puede ver, es indescifrable. No conozco su idioma... 

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05/12/2014, 19:37
Papel de azúcar nº17

Ajeno a haberse convertido en el ídolo sexual de una cánida, nº17 condujo. Sentía la fuerza de sus hermanos que le aprisionaban contra el frontal de la caja en su paso por Arizona. Sorteaba con agilidad todo tipo de obstáculos: exceso de puntos suspensivos, párrafos ininteligibles, frases destrozadas y palabras mal escritas. Al igual que ocurría con el idioma común que casualmente compartían todos los competidores, el dinero estaba en la imaginación de los homínidos. Si un gran grupo no creyese en la firma de Jack Lew, ni en el mensaje imbuido de significado del In God We Trust, el dolar valdría lo mismo que el resto de participantes de la carrera: nada.

Y sin necesidad de mayores explicaciones, algunos de los billetes comenzaron a organizarse, formando un gran paracaídas que se enganchó a la caja de cartón. Solo hizo falta un ligero bache para que la cuna de competición despegara y siguiera el trayecto sin incidentes.

Tratando de lastrar al vehículo, algunos moradores de las arenas se engancharon al invento, para acabar precipitándose uno a uno a una vertiginosa muerte.

- Tiradas (1)

Motivo: Vuelo billetil

Tirada: 1d6

Resultado: 5(+1)=6

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05/12/2014, 20:10
J.R

-Se la vi o lala, rokanrol o lala...-El primo bastardo de Reed cantaba a coro con el motor de su cacharro mientras continuaba la gran carrera, sin darse cuenta llego a lo que parecía el gran cañón y es que conducir con los pies era todo menos incomodo, el asiente reclinado, las manos libres para tocar su ragnarmonica y una voz prodigiosa y rayante como la suya para hacer las delicias de quienes estaban cerca de él, claro que algunos no sabían disfrutar de la buena música como las palomas que no dejaban de cagarse en su tupe o los coyotes que mordisqueaban sus ruedas. Por suerte el nivel de aire en ellas hacia que se dejaran los piños con lo que las convertía en un arma infalible para los cactus y derivados varios de las erráticas estructuras del camino. Ruedas de piños, piñodas las bautizo el cantante con estilo punk japones.

-Osi, nena, estas ruedas lo petan.-Por desgracia antes de que pudiera usarlas un tipejo raro y con un tope mejor que el suyo arraso con todos ellos por lo que solo pudo dedicarle una canción.

-Viejo traidor!¡ No hueles NADA!...
-Pero no supo como seguir así que desvió su odio hacia algo mas efectivo, los que escuchaban sin respetar el convenio de protección de derechos, esos malditos piratas con escafandra y sucia morada, con esos seria con que usaría las piñodas.

Giro en ristre (que a saber que significa) y se fue contra ellos con consignas pegadizas.
-¡Tengo derecho a cobrar por mi trabajo!-Gritaba con el puño alzado, los pies en el volante y los piños de los moradores volado por culpa de sus piñodas.-¡Sois unos ladrones sin escrupulos!-Una de las ruedas salio volando, impacto en una cabeza de los leecher, para volver a su sitio milagrosamente.
-¡Vosotros destruís este maravilloso país de viejos y ladrones! Con vuestras tonterías de libertad cultural.-Una de las manos de esos ladrones salio disparada y le dio un soplamocos a punto estuvo de girar a rematarlo si no lo hubiera hecho ya otro conductor.-¡La cultura se paga ladrones!-Y termino con un derrape, piños, piernas y gente huyendo,mientras el alzaba el puño de quien le había abofeteado.-¡Yo os enseñare a respetar al prójimo!

El coche petardeo y el volvió a la carrera, no sin antes pitar un par de veces a quien estaba delante, -¡Vamos abuelo! ¡Acelere un poco mas!-Algo se encendió en su cabeza.-Coño que buena idea para una canción, ¿Tendra derechos de autor? Que importa, le cambio el final y a correr. ¡¡YAHOOO CODAZO!!-Y acelero un poco mas.

- Tiradas (1)

Motivo: Monedadores

Tirada: 1d6

Resultado: 4

Notas de juego

4 Mamones menos

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05/12/2014, 20:46
Forocochero encantado

La estatua de cera reposaba en medio del asiento trasero del R5, embutida entre las amplias bultosidades de dos señoritas latinoamericanas, de esas que habían dedicado tanto tiempo a maquillarse que se les había hecho tarde a la hora de vestirse. Un océano de carnes que, encerrado en el cuerpo inerte de cera a medio derretir, no era capaz de palpar. Así debió sentirse el ordenador  que encargó a PcComponentes el año anterior, nadando en la tentación del plástico de burbujas sin dedos con los que hacerlas explotar.

“Óyeme Daddy mira si me cambiah la emisora, ¿sí?, que quiero resar el rosario”.

You te me callah, beetch, que aquí my brodel y yo ehtamoh escushando this shit

El tipo que trataba con respeto a su empleada llevaba americana de traje encima de una sudadera, la capucha echada y una gorra de béisbol negra en precario equilibrio sobre la coronilla. Poco se podía decir de su rostro, pues las gafas de sol lo tapaban por completo. Las señoritas lo llamaban Daddy.

El brodel era un fantasma carbonizado, y no escuchaba la radio porque oír con los tímpanos socarrados era complicado. Daddy solo entendía la mitad de lo que decía el presentador del programa, porque la entrevista era íntegramente en inglés. El forocochero no entendía ni una palabra porque el locutor no tenía la voz aguda ni repetía faggot una y otra vez.

Habían dado con el trío en algún lugar del desierto, nadando entre el polvo que levantaban las ruedas de los competidores. Había sido un encuentro providencial. El vehículo se quedó sin gasolina justamente al pasar junto a ellos y tuvieron que detenerlo en el arcén. Papi llevaba un surtidor incorporado entre las piernas y las dos señoritas se apiadaron de la estatua que había encerado cientos de kilómetros de carreteras americanas.

No pudieron meterlo en el maletero, que estaba ya lleno de otras estatuas de cera robadas del museo, así que lo colocaron entre ellas.

La carretera se extendía hasta el horizonte en una línea recta trazada con una regla de dimensiones titánicas. No había forma de perder el camino y, sin embargo, era imposible mantener la percepción del tiempo. Los días se hacían noches y las noches días, y el asfalto y la arena se difuminaban hasta desaparecer.

El fantasma detuvo el vehículo junto a un grupo de enanos con burka para preguntarles por el tiempo perdido. Con la lengua abrasada no era capaz de hablar, así que se limitó a dejar caer varios libros por la ventanilla. Daddy les pidió un essay de 10.000 palabras de cada volumen para el siguiente lunes.

Y la carrera prosiguió.

- Tiradas (1)

Motivo: Direcciones

Tirada: 1d6

Resultado: 4(+1)=5

Notas de juego

5 moradores leyendo a Proust.

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06/12/2014, 17:42
Cánida bicípeda

Cof-cof… ¡Me estaban atacando con humo y gases tóxicos! Esos estúpidos homínidos y “otros” querían alejarme de mi Papel N°17. ¡Guauguauguau! ¡Sobre mi cadáver! Ya iban a ver con quien se habían metido. Eso. Ajusté mi precioso collar  antipulgas y mire hacia arriba-abajo-atrás-adelante-a un lado-al otro, es lo que tiene tener visión de 360° o terminar como bola rodadera dando tumbos por… por… ¿…? ¡…! ¿Dónde estaba? El lugar estaba repleto de retrasados rompiéndolo todo y dando gritos para llamar la atención. ¡Pero claro! ¡Estaban filmando una película! El decorado se caía a pedazos y los extras forcejeaban entre ellos, se hacían zancadillas y se insultaban por dos segundos de cámara. ¡Pero qué filmaban? La respuesta llegó sola cuando aparecieron en escena algunos de los protagonistas. ¿Chewadog? ¿La perrita Leia? ¿Dog Vader? ¡Y el maestro Yo-Dog!

No me lo pensé más y salí corriendo a por el maestro Yo-Dog, segura de que él podía señalarme el camino y así fue.

-Pequeña Cánida bicípeda, vive el momento, no pienses; siente, utiliza tu instinto, siente La Fuerza – me dijo y me entregó su sable de luz.

Ahora yo tenía La Fuerza de mi lado.

- Tiradas (2)

Motivo: Que La fuerza te acompañe!!!

Tirada: 1d6

Resultado: 6(+1)=7

Motivo: Que La fuerza te acompañe!!! (Repito tirada?)

Tirada: 1d6

Resultado: 5

Notas de juego

No me lei las reglas ni los posteos de mis compañeros, pero como que da igual ya que es mi ultimo posteo XDDD

Ataco a lo que quede en pie (heridos primero) o me defiendo si me atacaron con el sable laser del maestro Yo-Dog =P