Partida Rol por web

La Rica Hembra de Granadilla

Escena de Juego

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14/08/2022, 10:46
Rafael Durango

No tardaron mucho en llegar a Zarzales, como les había dicho Narciso, se encontraban en las afueras cuando habían sido atacados por aquellos ladrones.

Esta no era una pequeña aldea, más bien parecía un buen pueblo, incluso más grande de Granadilla. Aprovecho que había algunos lugareños por la calle, para acercarse a uno de ellos y preguntar por el boticario.

-¡Buenos días! Estábamos buscando el boticario, podría indicarnos donde esta su casa. ¡Muchas gracias!- Luego estaba el problema de si estaría en casa, o de viaje, pero al menos sabrían cual era la casa en la que vivía. 

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14/08/2022, 11:51
Vanesa

El tacto del joven me hizo estremecerme de placer y lo acaricié brevemente en la mejilla. Cuando volviéramos, tenía que buscarle para hablar más íntimamente, no todo iba a ser trabajo... también había sitio para que una se divirtiera con un gentil y gallardo muchacho. Su mirada me decía que me deseaba, aún con las feas heridas que tenía. Después de vendarnos como pudimos, seguimos el camino hasta llegar a Zarzales. Era más grande que Granadilla, aunque no tenía castillo. Rafael enseguida empezó a preguntar a las gentes que allí estaban por la casa del boticario. Creía recordar que era un tipo ambulante y me resultaba extraño que tuviera una casa en el pueblo. Pero bueno... el casto soldado era el que sabía desenvolverse mejor. Yo estaba muy dolorida y no me apetecía hablar mucho. Me quedé a su lado, escuchando las respuestas.

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16/08/2022, 10:54
Director

Quedó algo apenada Vanesa al despedirse de Narciso, aunque enseguida, tras alcanzar el pueblo en minutos, preguntasteis por Brío a las gentes del lugar.
¿Su casa? Ese hombre no tiene casa aquí... Vive en una maltrecha cabaña, a la salida de la aldea -se giró el vecino y señaló al final de los tejados de la población-.

No tardásteis mucho el acudir allí, que no se presentaba pérdida alguna, y tal que así encontrasteis una cabaña de madera y paja (cuyo tejado bien podría estar a punto de hundirse). Detrás de la vivienda había una llegua atada a un madero, pastando, y de buen porte. A su lado había un carro con provisiones sobre él, cual estaba siendo cargado poco a poco, como puesto a punto para marchar.

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16/08/2022, 10:55
Brío

Entraba y salía un hombre con sacos y bolsas de varios tamaños, las cuales colocaba poco a poco sobre el transporte. En cierto momento de detuvo, y se os quedó mirando.

A las buenas... ¿Qué mal se le viene? -dijo tal porque acostumbraba a recibir visitas de aquellos quienes necesitaban algo de él, algún remedio, principalmente-

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16/08/2022, 17:04
Rafael Durango

No tardaron mucho en indicarles que el tal Brío tenía una cabaña a las afueras del pueblo, y hacia ella que se dirigieron. Con la suerte de que este allí se encontraba, aunque el parecer próximo a un nuevo viaje. Parece que habían tenido suerte. 

-¡Buenos días tenga usted! Nos han encargado que vengamos a usted para conseguir varias cosas.- Y a continuación usando la lista que les habían dado, solicito las diferentes cosas al hombre. 

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18/08/2022, 12:09
Brío

Brío tomó la nota entre sus manos, la miró, y entrecerró los ojos para poder escudriñar lo que ponía. Cierta edad tenía el tipo, y la vista comenzaba a fallarle.

Licor de garganta... -comenzó a mustiar, en bajito, al leer en alto la nota-, aceite de tomillo... ehm... Dejadme un segundo, señor... -le dijo a Rafael mientras rebuscaba en su yegua, y luego entraba en la vivienda-.

A los pocos minutos reunió en un saquito varios objetos: dos pequeños pellejos, un frasquito con un líquido y una especie de bulbo hecho con hojas anchas, para guardar algún tipo de grasa.

Suerte que, avisado así de pronto, tuviera todo lo necesario, y helo aquí -y no hicísteis sino recoger lo entregado y pagarle unos maravedíes que os había dado la Ricahembra-. Después os contó que viajaría a Trujillo, al sur y al este de allí, y que no volvería a éste, su pueblo, en varios meses.

Y tal que así, habiendo encontrado al boticario Brío, habías cumplido con el encargo de doña Leonor. No hicísteis sino volver a Granadilla, por el mismo camino, encontrádoos con el cuerpo de aquellos dos infames tirados en medio del camino.

* * *

No tardásteis mucho en regresar a la villa de Granadilla. Alertados estábais en el camino, mirando a todas partes, por si se atrevían a volver de nuevo más bandidos. Sin embargo, el regreso fue tranquilo, y Brío os acompañó hasta la misma entrada de la villa (pues le caía de paso hasta Trujillo), lugar donde se despidió de vosotros y desapareció en el horizonte.

Notas de juego

He pegado un salto aprovechando que Vanesa aún tenía que postear. Estáis de nuevo en Granadilla, en la puerta de la entrada de la villa amurallada. Os dejo ahí y ya me contáis si regresáis al castillo o hacéis cualquier otra cosa.

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19/08/2022, 09:17
Rafael Durango

La suerte nos acompaño, ya que el boticario estaba a punto de salir. Este reunió los componentes de la lista, y hasta nos acompañó de regreso a Granadilla, ya que le venía de paso.

-¡Qué tenga usted un buen día, y muchas gracias!- Se despidió de Brio, luego se dirigió hacia el castillo.

-Tendremos que curarnos, que buenas heridas nos hicieron los maleantes, al menos tenemos el encargo de la señora. Aunque poco o nada hemos oído de los rumores de la gente. Tal vez ahora de camino al castillo podamos escuchar algo interesante para contarle.- Le dijo a su herida compañera, aunque tal y como se encontraban, lo que les convenía era ir a descansar y curar las heridas, mas que dar vueltas por la villa. 

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19/08/2022, 18:55
Vanesa

Estuve taciturna durante todo el resto del día. Las heridas me estaban pasando factura y en vez de descansar y curarnos, andábamos ya de vuelta a Granadilla con el encargo de la señora. Solamente le dediqué unas palabras de despedida al boticario antes de marcharnos. Por el camino no dejaba de mirar a todos los lados, temiendo que nuevamente aparecieran más ladrones. Los únicos que vimos fueron los cuerpos inertes de los que nos habían abordado. Allí se pudrirían y serían devorados por las fieras, por tunantes. Al cabo de unas horas, nos encontrábamos en las puertas de la población, con los deberes hechos a medias, ya que no teníamos noticias de los chismorreos que debíamos de escuchar.

-"Será mejor que vayamos a darle estas cosas al catacaldos ese, que dice ser curandero, y vayamos después a ver al matasanos. Si no nos miran estas heridas pronto, lo más seguro es que se infecten y terminemos en breve como esos que dejamos en el camino." Dije dolorida.

Notas de juego

Perdón por el retraso.

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20/08/2022, 10:16
Director

Con aquellos deberes hechos, os adentrásteis tras las murallas y marchásteis directos al castillo. No era menester tratar de averiguar nada más en ese estado, y así lo pensábais ambos, que quizá lo mejor era descansar.

Tras llegar a la fortaleza y adentraros en ella, fuísteis recibidos por Cecilio, quien advirtió enseguida las heridas que presentábais. Después éste, algo asustado, fue a avisar a la señora, quien estaba en la sala del Torreón. La Rica Hembra no tardó en aparecer.

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20/08/2022, 10:16
Leonor de Alburquerque, la "Rica Hembra"

¿Qué os ha pasado? -y tal que así le contásteis los eventos que os había entretenido por el camino, pero le entregásteis los ingredientes que Absalón había pedido-.Tendréis que quedaros bajo custodia del médico Absalón -añadió doña Leonor-. Será mejor que lo llame de inmediato -y no hizo falta que lo hiciera, Cecilio salió en busca de Absalón, quien apareció a los pocos minutos-.

Tened, lo que pedíais -le dijo al médico, entregándole la mercancía que trajísteis, quien hizo una reverencia de agradecimiento-. Y sabed también que éstos dos, quienes cuidaron en las celdas de vos allá abajo, han sido maltratados, como podéis ver -miró el hombre las heridas y las manchas de sangre que ambos teníais-. Ahora vos tenéis que cuidar de ellos y tratarles esas heridas.

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20/08/2022, 10:18
Absalón

Así se hará, señora -respondió-. Seguramente necesitarán reposo unos días*, y de tal manera trataremos que no haya infección en esos cortes...

Notas de juego

*No hay ningún médico más en Granadilla, Absalón es el único. Es posible estar unos días de absoluto reposo en el castillo y aplicar la mecánica de Reposo.
- Para Rafael, con una RES de entre 16 y 20, bastaría con lanzar un 1d5.
- Para Vanesa, con una RES de entre 11 y 15, bastaría con lanzar un 1d4.

Además, en ese tiempo cada uno lanzaréis una tirada de 1d4 que son PV que se restan debido a las heridas por infección, parásitos, etc. Por supuesto, para evitar esta pérdida, Absalón lanzaría por su porcentaje en Medicina para que no restárais por ello PV. Es más, pueden pasar dos cosas en la tirada de Absalón:

- Que el médico obtenga un crítico, por lo cual vuestro resultado de curación se multiplique x2.
- Que el médico obtenga una pifia, por lo que debido a infecciones o poca salubridad se resten 2d4 en vez de 1d4 pv. 

Esos resultados serían los puntos de vida que recuperáis directamente. Luego continuaríamos la narración.

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21/08/2022, 09:04
Rafael Durango

Tras hablar con Doña Leonor y entregarle el encargo, nos vino a ver Absalón, y nos esperaban unos días de reposo, para tratar de evitar que las feas heridas que habíamos recibido, pudiesen acabar empeorando e incluso poniendo en riesgo nuestras vidas. Tocaba tratar de estar tranquilos y descansando, para que se cerrasen los tajos, y la sangre se renovase en el cuerpo. Fueron unos días aburridos, con poco o nada que hacer, excepto alguna que otra conversación en la que pasar el rato. 

En una de esas conversaciones con Vanesa, le dijo: -No me esperaba ese ataque tan cerca, y de forma tan imprevista, esta claro que estos caminos no son seguros. Tendremos que ir con más cuidado la próxima vez.-

- Tiradas (2)

Notas de juego

Como no he visto 1d5, tiro un d10 a la mitad, recuperaría 5 puntos de vida. Y perdería 4 por la infección, sino lo soluciona el médico. 

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21/08/2022, 11:17
Vanesa

Tras entregarle los ingredientes que traíamos para Absalom a la reina, esta nos mandó que tuviéramos reposo y fuéramos atendidos por el falso peregrino, ahora convertido en el médico del castillo. No me gustaba la idea, pero era el único con nociones médicas en los alrededores y las heridas so eran cosa vana, ya que se podían infectar y provocar nuestra muerte. Me dejé tratar por aquel hombre, aunque desconfiaba de él. Estaríamos el eunuco y yo unos días reposando, hasta que nos encontráramos mejor.

-"Nunca son seguros los caminos, tenlo presente. Y yo desde luego solo saldré del castillo con una guarnición a mi lado, si no me quedo aquí." Dije de mal humor.

- Tiradas (2)
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22/08/2022, 18:34
Absalón

Mientras charlábais acerca del camino, apareció Absalón con Cecilio. El primero llevaba vendas, un emplasto y otras viandas que reconocísteis como las que vosotros mismos habíais traído; también unas tijeras de anchísimos ojos. Y el segundo llevaba consigo unas palanganas, agua en un cántaro pequeño y unas toallas lavadas "de aquella manera...".

Maldigo a aquellos que se dedican asaltar a quien no debe... -dijo el médico, acercándose a vosotros-. Con el vuestro permiso, necesito que se quiten esas ropas. Vos, soldado, dese la vuelta mientras comenzamos con la mujer.

Y tal que así, con cierto resquemor y rechazo, Vanesa se dejó curar por Absalón. Aquellas heridas suyas pintaban bastante mal, y por eso comenzó con ella. Cecilio no era mucho de mirar, parecía criado de "sangre floja". Le colocó el médico un extraño emplaste a Vanesa en su costado, lugar donde tenía la más fea herida, y entonces pues le escoció de cierta manera. Aseguraba que podría curar más rápidamente las heridas de la mujer, pero aquellos ungüentos no hacía sino dudar a cualesquiera.

Minutos después, tras lavar y vendar las heridas de Vanesa, se giró hacia Rafael.

Es curioso, soldado, cómo antes estaba yo en las vuestras manos -de los dos, se refería, haciendo hincapié en las horas de encierro días atrás-, y ahora parece que vos estáis en las mías, o casi. Demos gracias que no ha sido algo mayor... -y mientras decía ésto le colocó otro emplaste similar a Rafael en sus cortes, que aquello era similar a la sanación que le practicó a la ramera.

Bien, hemos terminado. No os habréis de lavar demasiado, o mejor dicho, nada, hasta que yo vaya viendo cómo van mejorando esas heridas -os dijo-.

- Tiradas (6)

Notas de juego

Vanesa, después de las heridas y la trata de la infección recupera 1 pv. (quedando a 5 pv --> aún estás débil).

y Rafael, de la misma forma, recupera 5 pv (quedando a 17 pv)

Podéis modificar vuestros PV.

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22/08/2022, 18:45
Director

* * *

Una semana en cama (pero descansando de hombres, claro), se pasó Vanesa postrada con las heridas de su cuerpo. En los días siguientes a tal combate, su cuerpo comenzó a dolerle, fruto de las heridas y la presa que aquel bandido le había perpetrado. Seguramente estuvo la mujer acordándose de toda su parentela. Anduvo más animado Rafael, que estando en compañía durante algunas horas de Vanesa, notaba cierta mejoría, aunque no completa, y ello le hizo ver la cierta capacidad de Absalón para sanar. Incluso la Ricahembra se había interesado por vos, notando la gran compañía, presteza y obediencia que le ofrecía Vanesa, así como notando la poca presencia del soldado pululando y vigilando el castillo y sus alrededores.

Eso sí, estando mejor o peor, os enterásteis en esa semana de descanso de las nuevas en el castillo de Granadilla.

Por lo visto, el estado de salud de la infanta María era mucho mayor. Según habíais oído por boca de algunos criados, tenía mejor color la joven en el rostro, y en ese tiempo de vuestro descanso la joven hablaba y se comportaba dentro de lo normal (sabiendo los episodios que había protagonizado ya). Además, parecía que el judío le había levantado el ánimo a la joven. La Ricahembra, las pocas veces que la habíais visto durante vuestra recuperación, parecía hasta sonreír en ciertos momentos fruto de la dicha.

Y habiendo ya dejado el camastro para comenzar a hacer los quehaceres diarios en el castillo, volvísteis a la vida cotidiana que ofrecía aquella villa.

Notas de juego

Podéis hacer un post transitorio (habéis estado descansando una semana). Además, lanzad cada uno por Empatía (o PER), con bonus del 25%.

Ya va quedando poquito.

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23/08/2022, 12:06
Rafael Durango

No tardo mucho en llegar Absalón a tratar sus heridas, primero las de Vanesa, luego le toco a el el turno. Aquel emplaste le había hecho ver las estrellas, le escocía y molestaba, mucho al principió, pero luego hasta iba notando cierto alivio. En un momento, en un trivial encargo, habían estado a punto de morir a manos de unos ladrones. Pero todo había terminado bien, al menos para ellos. 

Una semana de descanso, se hizo muy larga, el se encontraba bastante bien y con casi todas sus energías ya recuperadas. Pero el temor a que las heridas se abriesen o empeorasen, le hizo contenerse, no quería arriesgarse a empeorar. Paso el tiempo leyendo, y hablando con Vanesa. Algún corto paseo, y algo de charla con el resto de habitantes del castillo.

Fue sorprendente la recuperación de la infanta María, que hasta parecía haberse recuperado de sus dolencias, lo que hacía que Doña Leonor estuviese de buen humor. Tal vez Absalón tenía los conocimientos de medicina de los que habría hablado a la reina.

De esta manera pasaron unos tranquilos días en los que termino su recuperación, Rafael ya tenía ganas de volver a sus labores, a pesar de estas conllevaban ciertos riesgos, el era un hombre de acción al que le resultaba complicado guardar reposo. 

- Tiradas (1)
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23/08/2022, 22:47
Vanesa

Al final tuve que dejarme tratar por Absalón, dado que nadie más sabía hacerlo. Estaba bastante mareada y había perdido más sangre que cuando me venía la regla, por lo que débil me encontraba también. Varios días estuve en cama sin probar una buena verga. Por las noches fantaseaba con el chico que nos asistió camino de Zarzales, dado que Rafael era un mojigato y no era hombre de dar nalgadas. Al cabo de una semana, parecía algo recuperada, por lo que decidí levantarme de la cama y dar un paseo. He de decir que la boñiga de vaca que el médico me había puesto en las heridas había funcionado. Seguramente al día siguiente tendría que reincorporarme a mis quehaceres habituales del castillo.

Las buenas nuevas que oíamos sobre la infanta eran sorprendentes, al igual que la alegría demostrada por la reina. Pocas veces la había visto sonreír. Estaba claro que me había equivocado con Absalón y al final era una buena persona, juiciosa y sabia. ¡Y con un secreto que solo Rafael y yo conocíamos! El del tesoro escondido...

- Tiradas (1)
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24/08/2022, 16:59
Joven María

No parecía sino que los días pasaban, y poco a poco notaste, como mujer dada también a los entresijos amoroso, que la hija de doña Leonor estaba enamorada de Absalón. No es que fuera una verdad comentada entre los muros de la fortaleza, pero se sabía entre muchos de los habitantes del castillo (al menos entre los más "avispados", como tú), aunque no se hubiera comentado como tal. Y por mucha conversación que mantuvieras con Rafael, sabías que él no lo había notado, pues debiera estar, seguramente, a otros menesteres más rudos.

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24/08/2022, 17:05
Director

Las buenas nuevas sobre el estado de la infanta María pronto hizo que en el castillo se contagiara de buen ambiente al personal. Incluso, la Rica Hembra, doña Leonor, diera permiso a Absalón para recorrer la villa a su placer, y las tierras de alrededor, a veces en solitario (¿le habría concedido la merced de buscar el tesoro en sus tierras en pago de los cuidados a su hija?) y a veces en compañía de doña María y algún soldado. 

Sin embargo, la alegría duró poco.

Unos cinco días después de ser atendidos por el médico (habiendo Rafael ya tomado armas y Vanesa algún mozo en su alcoba), se dio la voz de alarma en el castillo durante una noche. Poco antes de la cena, la reina Leonor y sus criados fuísteis testigos de un extraño hecho: María no había regresado de uno de sus típicos paseos vespertinos con el médico sureño, habiendo ya caído el sol por completo (cosa que jamás se había dado).

La preocupación invadió las almas del castillo, y todos sus habitantes temieron que a la joven y al médico les hubiera pasado algo, sobre todo después del incidente del que fuísteis testigos y protagonistas junto a aquellos bandidos.

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24/08/2022, 17:09
Leonor de Alburquerque, la "Rica Hembra"

¡Abrid las puertas de las murallas y buscad a mi hija! -gritó la reina en medio del comedor, habiendo convocado a los pocos soldados del castillo y a los criados y súbditos de los que disponía (entre los que estábais vosotros, claro)-. ¡Buscadla en la villa, en los alrededores! ¡Traédmela de inmediato! -ordenaba, aguantándose la sinrazón que comenzaba a vivir por dentro-. Mientras tantos el siervo Cecilio trataba de sostenerla, pues el equilibrio de la mujer desfalleció por momentos...

Entonces los soldados y criados comenzaron a pulular por el castillo para organizarse. Unos hablaron de tocar campanas de aviso, otros de organizar batida y los menos de salir inmediatamente, en plena noche.

Notas de juego

La infanta María ha desaparecido. Os toca.