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Los hijos de la Sierpe

Los hijos de la Sierpe: Arietis Diary

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25/03/2018, 20:34
- Directora -

Y así, cuando la noche cierne sobre mis hombros acariciando suavemente mi cabello, es cuando las letras fluyen brillando entre tanta oscuridad. 

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01/09/2018, 17:54
Arietis Black D.
Sólo para el director

No sé en qué momento mi mente terminó por sumergirse en el letargo de la impuesta inconsciencia, o quien, bajo la oscuridad de este antifaz que puesto no fui consciente de portar, recorrió cada centímetro de mi cuerpo en un rastro que perduró quizás, durante horas. Solo sé que al despertar, me encontré a solas, con al piel aun erizada, aún marcada y cubierta en sudor. El placer y el dolor se mantuvieron perennes en mi durante no sé en realidad cuanto tiempo, pero el blanquecino y espeso líquido que resbala por entre mis muslos, aun conservaba su calor, aquella viscosa textura con la que insolente, terminaba por manchar las sábanas de mi cama. 

No puedo negar que dulce es la sensación que me invadió al despertar, que entre gemidos aun latentes, terminaron por sacarme de aquel estado de ensoñación donde todo es confuso, borroso, y solo soy capaz de recordar confusas imágenes, flashes de un cuerpo sin rostro, sin nombre...

Pero mientras el aroma de la sangre aún cálida en la copa me traída de vuelta a la realidad, las preguntas incluso ahora, siguen dando vueltas en mi cabeza. ¿Quien pudo entrar en la mansión con tal impunidad? ¿Por qué Andrómeda no atacó? La respuesta se muestra tan obvia, tan clara que bajo el eterno miedo, de la desolación que esto deja en mi, la prefiero ignorar, negándome que dentro de las que, en teoría son las seguras paredes de mi hogar, se encuentra el enemigo. 

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01/09/2018, 17:54
Arietis Black D.
Sólo para el director

No es un misterio que Hogwarts esconde secretos, la mayoría de ellos siempre cubiertos por el tupido velo de la oscuridad, convirtiendo el lugar de estudios y enseñanzas, en una trampa que por lo general, termina siendo mortal. Con una nota que nombra el lugar, hemos sido sido convocados bajo el mandato de una orden, de una secta que por nombre lleva "Los Hijos de la Sierpe", rimbombante como todo lo que dentro del castillo adquiere un nombre. 

La mayoría de los convocados éramos miembros de la casa Slytherin,y a excepción de Bruno, Jonás y una nueva alumna proveniente de tierras lejanas, todos pertenecemos al último curso al ser, al parecer, familiares de Salazar Slytherin. ¿Curioso verdad? Aunque a mi entender, más que curioso suena divertido, y es que aunque no me sorprende que esos dos leones pertenezcan de una manera u otra a la descendencia de Salazar, sabiendo que el sombrero pone a cada uno en la casa que le es deseo y menester, mis preguntas surgen al no comprender porque mi mellizo no se encontraba ahí.

De Hesper incluso lo puedo llegar a entender pero ¿Regulus? Eso es entre muchas otras cosas, lo que no tiene sentido. Pero más allá del nombre y del curioso lugar elegido para la reunión, fueron las palabras de aquella mujer las que llamaron mi atención, y es que intentando hacer parecer un privilegio aquello donde no se nos da opción a recular, poniéndonos pruebas que debemos pasar por obligación para poder pertenecer a lo que no hemos escogido, no fue menos curioso que dando a entender que quizás ya sepamos de dicha orden por nuestros padres, se nos pida hermetismo al hablar. 

Pero aunque no tenemos derecho a elegir, y debemos continuar por el camino que sin querer nos ha sido señalado, las runas me han mostrado la verdad que se alza tras las palabras, encontrar el huevo de basilisco no es más que la excusa para encontrar a quien, al igual que Salazar y Tom Riddle en su momento, pueda hacerse con el control del mismo, volviendo a los demás "reclutas" seres prescindibles, comenzando una guerra encarnizada donde más de uno caerá en las manos de otro. 

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01/09/2018, 18:10
Arietis Black D.
Sólo para el director

¿Es posible enamorarse de golpe? ¿Que de una manera tan repentina, pueda despertar un sentimiento tan profundo, tan difícil de controlar? Eso es lo que durante días, durante largas horas de introspección e intentando averiguar. Y es que hasta hace unos días, solo había sido capaz de comprender el amor por mi familia, ese sentimiento que nacido por la sangre y alimentado de lealtad, se enseña y muestra fidedigno. 

Pero sintiendo de golpe y por primera vez, por alguien que alejado de la amistad, no soy capaz de comprender la razón de un nacer en mi, tan repentino. Y es entonces que miro hacia atrás, que buscando en mis actos pasados una explicación, creo llegar a vislumbrar el por qué ¿Me negué a recibir cada perturbado y pérfido regalo? ¿Pensé en algún momento en parar aquella situación que proveniente de otro había zanjado desde la raíz? La respuesta es clara, concisa y de la manera, igual de perturbante: No. 

Y aunque esto no es más que la razón de preguntarme el ¿por qué? Supongo que es inevitable verme arrastrada hacia la oscuridad, seducida e incluso encandilada por una luz que no perturba en la pregunta pero, que de la misma, atrae con mayor intensidad. Y aunque las runas poco me han mostrado al respecto, aunque nada he querido averiguar en mi interior acerca de lo que en mi, me lleva a sentir, lo único que soy capaz de hacer es sentir, padecer bajo el poderío de esta emoción que albergo en mi interior, que despierta bajo la violencia de sus actos de su perenne letargo, siempre estuvo ahí. Siempre presente aunque silente en este interior destrozado, trastornado y que aunque intentándolo armar, aun le faltan pedazos perdidos en la niñez. 

Pero poco importa ya lo que por sentir se agolpa en mi pecho, no cuando siendo poderoso en el efecto que ejerce sobre mí, moviliza cada uno de mis actos e incluso, me permite descubrir otros sentimientos que de momento, sin saber cómo controlar, como dominar si es que aquello, es realmente posible. 

Más incluso en esta cabeza perturbada por mi propia oscuridad, me veo sumida, entregada en una relación tóxica, enferma desde los dos extremos, una relación que violenta bajo su sadismo y mi amor por el dolor, se mantiene en base a lo que ambos estamos dispuestos a entregar, sin saber a ciencia cierta, en qué momento se detendrá, o si existe un límite que no seamos capaces de saltar. 

Solo sé que estoy enamorada, pero aunque ese sentir me entrega felicidad, no sé hasta que punto es bueno que alguien como yo sea capaz de sentir. 

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01/09/2018, 18:19
Arietis Black D.
Sólo para el director

Dicen que la vida siempre encuentra su camino, y que en las páginas del libro de la vida, hay eventos que se encuentran escritos de por sí, momentos, situaciones y sentires que sin importar cuanto podamos cambiar en nuestro accionar, se mantienen eternos, imborrables e inamovibles. Puntos de ancla que nos llevan siempre hacía ese camino que debemos seguir, incluso cuando nuestro deseo sea evitar. 

Y dentro de aquellas páginas que las runas van pasando para mi, dentro de este presente que se muestra en forma de destino, descubro que en mi vientre anida una vida que sin ser buscada, que sin deseada en su concepción, amo por encima incluso de mi propia existencia. 

Mirando al pasado con ojos plagados de nostalgia, y al futuro desde la curiosidad, comprendo que este siempre fue mi camino. Jamás he poseído la ambición de mi padre o la de mi hermano mayor, nunca he descuidado mi camino en manos del azar como por momentos parece hacer mi otra mitad. No, mi camino, mi vida y pensar siempre han rondado en torno a la sangre, a la familia, al linaje que por encima de todo debe perdurar. 

Asiago es el camino que me espera en este tiempo de embarazo, así es como mis visiones y mi propia madre han vaticinado. Un embarazo que como culmen puede sumirme en el eterno descanso de la muerte de no ir con cuidado, un embarazo que arriesgado, llevarlo hasta su final se ha convertido de forma inmediata en mi prioridad, sin importar lo que pase, sin importar los obstáculos que deba sortear, mi bebé llegará a este mundo aun si debo entregar mi vida para ello. 

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01/09/2018, 18:36
Arietis Black D.
Sólo para el director

 

Jamás he sido dueña de mis silencios, de mis secretos e incluso de mi pensar, no cuando unida a mi hermano mellizo más allá de lo que cualquiera podría imaginar, compartimos mucho más que sangre, que apellido, que amor. Unidos por una conexión telepática que nos mantiene en constante unión, que nos permite hablar entre silencios e incluso, de permitirlo, sentir en nuestra piel lo que en la piel del otro es recibido, siendo nos mitades perfectas de un solo ser, siendo Regulus mi alma gemela, mi todo. 

Pero aunque la soledad de mi mente debería ser algo anhelado, llevo un día sin oír en mi cabeza su voz y esto me destroza por dentro, dejando en mi cuerpo, en mi alma una sensación de intranquilidad que por momentos, se convierte en dolor, una desesperación que imposible de explicar al sentirme incompleta, al sentirme vacía. 

No puedo explicar, ni siquiera a mi misma lo que Regulus significa para mí, y lo que no tenerle es capaz de dejar en mi interior, en este yerma oscuridad que a cada hora que pasa, que a cada minuto que no está, se seca un poco más. Sabiendo que debo esperar, que no puedo controlar las ventiscas que desde diversos puntos rugen por ser contenidas, dejo el fin de este día en manos de mi hermano mayor, y por su bien más le vale encontrarle. 

Pero no podré quedarme de brazos cruzados mucho más tiempo, y con el despuntar del nuevo día, así deba sumir Hogwarts a cenizas, lo terminaré por encontrar... 

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01/09/2018, 18:36
Arietis Black D.
Sólo para el director

A veces me pregunto si mi mente siempre funcionó igual, o si mi naturaleza o el secuestro dejaron en mi aquello que, sin poder ser tomado como normal, reluce entre silencios, entre pensamientos que en ocasiones, creo que deben desistir en su andar dentro de mi. Y dejando de lado esta lujuria que no conoce límite alguno con tal de ser saciado, o de esta sed de sangre que desgarra y quema la garganta al punto de convertir en ensoñación la prematura muerte de quien tenga delante, me refiero a todo lo demás, a todo lo que me aparca, lo que me clasifica como desquiciada. 

La paranoia es un parte de mi, este miedo latente a revivir un cautiverio que marcó en mi un antes y un después, aprendiendo a mirar siempre sobre mi hombro al caminar, al jamás separarme de mi mantícora cuando los silencios me rodean, en busca de vivir con cierta paz, es una parte de mi, una perturbadora parte de mi ser con la que con los años, he aprendido a convivir. 

Pero aunque jamás he llevado a ambicionar nada de manera personal, me descubro mintiendo con facilidad, jugando las cartas que el destino me ha dado para ladear la balanza siempre a mi favor, dispuesta a destronar a quien sea, a culpar a cualquiera con tal de salirme con la mía. Supongo que es algo que llevo en la sangre, lo que me toca por ser una Black. 

Pero así como todo aquello ya es un parte de mi, este masoquismo a ido creciendo con el paso de los años, pasando de leves cortes sobre la piel a necesitar una violencia que se torna extrema, a la que no sé si seré capaz de poner un límite donde mi integridad se mantenga intacta porque ¿Que hay más peligroso que quien desea el dolor para alcanzar el placer? ¿Que quien, dispuesta a lo que sea por un roce doloroso, por una caricia cargada de violencia, ya no padece sino que disfruta de aquello? No sé en qué puede derivar todo este sentir, este dulce deseo que sé, me terminará llevando mis pasos por el fino filo de la mortalidad. 

Pero ahí donde todo esto converge, reluce un nuevo pensar, un nuevo sentir que me lleva a rendir mi voluntad, mis palabras e incluso mis deseos a los de quien, por enfermedad, por obsesión, sé que vive en el desquicio, en la más extrema insanidad mental. Y cuando lo correcto es caminar en la dirección contraria, alejarme de aquello que será sin duda un padecer de su propia oscuridad, me sumerjo en sus brazos, me dejo abrasar por el calor de su piel, sabiendo que esto se aleja de lo sano, de lo normal. Pero aunque sé que Jonás está mal de la cabeza, aunque sé que su locura quizás no conozca un freno con el que poder parar, comienzo a pensar que yo estoy mucho peor al aceptarlo y desear, anhelar sin restricciones el compartir, el beber del mismo cáliz de su enfermedad. 

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01/09/2018, 18:49
Arietis Black D.
Sólo para el director

 

Siempre se ha tomado por verdad aquello de que la gente cambia, de que a base de experiencias, de vivencias en el caminar, nos vamos alejando de lo que en esencia comenzamos por ser, hasta convertirnos es un reflejo lejano de lo que terminamos por ser. Pero tengo mis dudas al respecto. 

Y es sin saber si ha cambiado, si lo hemos hecho los dos, o si bajo aquella idealizada imagen que siempre tuve sobre mi hermano mayor, simplemente me negué a ver la verdad. Pero sin ser capaz de sentirle como tiempo atrás, chocando en ocasiones contra un extraño que me mira con la misma intensidad que tan conocida me es, desconozco a quien desde pequeña, me había acunado entre sus brazos. 

Pero sintiéndole lejano, es inconmensurable el dolor que padezco al sentir que estoy perdiendo a mi hermano mayor, y más aún porque desconozco el por que. Y siendo este sentir, este padecer una herida constantemente sangrante, que no merma en el doblegante dolor que imparte, soy más consciente que nunca que sin importar lo que pase entre nosotros, de cuan distanciado se tornen nuestros caminos, este profundo amor que siento por él, el mismo que se intoxicado por un deseo que debe ser censurado a pesar de ser imposible de esconder, siempre estará presente, al menos por mi parte. Impidiéndome el alejarme del todo de él. 

 

La vida se abre paso sin importar el camino o el momento por el debamos transitar, siendo en ocasiones la única razón que basta en realidad para afrontar aquello que por cautela, se posterga. 

Y gracias a este don que me ha sido entregado, que entre destellos de este mañana que siempre está por llegar he visto como una nueva vida se alberga en el vientre de mi mejor amiga, llenando de luz una oscuridad impuesta por quienes, a su deseo y placer, construyen sobre la sangre de los suyos su presente y futuro. 

Pocas son las razones que mi amiga tiene para sonreír, no cuando sumida en la más profunda desesperanza al no tener consigo a su primogénito, se ve sumida en un dolor que difícilmente encuentre parangón. Pero siendo ella como la hermana por sangre nunca tuve, quiero obsequiarle algo más que la verdad que soy capaz de alcanzar entre visiones, algo que aumentando su poder, le permita encontrar una paz que solo es posible mediante la más cruenta de las guerras. Debo hablar con mi tío para hacerme con uno de los grimorios de magia negra que han pertenecido a mi familia durante esta eternidad, un obsequio que al transcribirlo a una lengua que mi amiga pueda entender, al menos facilite este descenso a los infiernos al que necesita sumirse para encontrar un atisbo de paz. 

 

Curioso es el devenir de los recuerdos cuando manteniendo algunos intactos, y adormeciendo otros en la memoria, perdemos detalles que de haber estado presentes, quizás habrían cambiado el rumbo de presente en el que habitamos. 

Poco después de comenzar el año volví a encontrarme con Lorraine, una hermosa joven que habiendo dejado el colegio en cuarto curso, había sido mi amiga y quizás, la proyección de algo más. 

El reencuentro fue un momento cálido, enternecido por los recuerdos de una latente y dulce amistad, más habiendo olvidado quizás el más importante de los detalles, bajo un beso fugaz en el reencuentro parecen haber resurgido de su letargo. Pero aunque son pocas las veces que entre el caos de los días hemos tenido para hablar, siento la necesidad de compartir con ella un tiempo que pòr su propia salud en años pasados nos fue arrebatado. Consolidar aquella amistad que, aunque viciada por aquella atracción mutua, puede ser tan real, tan tangible y fidedigna como la que más. 

 

Lo prohibido, lo indecente e inmoral siempre se presenta como algo tentador, como aquel secreto que sin ser desvelado a viva voz, se mantiene latente en lo más profundo de nuestro ser. Y mientras las sonrisas esconden las verdades que silentes gritan con fuerza para quien quiera escuchar, no puedo evitar sonreír ante el recuerdo de un fugaz pero intenso encuentro donde todo queda desvelado, para bien o para mal. 

Y sin que pueda negarme cuan seductor, pérfido y excitante fue el encuentro con Brent a las pocas horas de haber regresado a Hogwarts. Es algo que por mera prudencia debo callar, resguardando en la humedad de mi intimidad el morboso y perverso deseo de que se repita.