Jettie estaba saliendo en esos momentos de su hogar, caminando sin miedo alguno bajo la tormenta y con total elegancia dando alcance al médico que se encontraba allí presente, sin embargo algo allí estaba completamente fuera de su lugar... La granjera ni siquiera tenía una gota de humedad sobre de ella, cómo si su cuerpo entero (Incluidas sus prendas) tuvieran algún escudo o repelente contra la tormenta que estaba cayendo sin control en esos momentos fuera de la propiedad de los Learmonth. ¿Sería otra vez su mente jugándole trucos? ¿Acaso aquellas visiones se estaban agravando a tal punto? Sea como fuera en esos momentos el médico allí presente se encontraba totalmente solo contra aquella mujer, que incluso su tono de voz había cambiado ligeramente, una mucho más refinado, incluso dando el aspecto de ser el de una mujer con una educación totalmente a otro nivel de lo que se esperaría dentro de aquel pueblo...
-Señor Palmer, creo que no esta teniendo un buen día hoy ¿Cierto? ¿Acaso esta escuchando cosas? Mire que estar bajo la lluvia de esta manera... Dios lo libre de agarrar una gripe, debería entrar a la casa, recostarse un poco y descansar como es debido- Pese a la reacción inicial que había dejado en claro Jettie, está soltó aquellas palabras de una forma amable y cálida, casi como si tuvieran el único fin de envolver al hombre allí presente y convencerle de no entrar ni a granero y claramente tampoco a aquella trampilla, la sonrisa de un ángel adornaba sus labios en esos instantes -Señor Gregory, piense en su esposa e hijo, debe verles prontó y seguramente no podrá si no consigue tener fuerzas para irse a primera hora mañana ¿Cierto?-
Ante todo pronóstico, la mujer que estaba tratando de convencer a Gregory comenzó a sonar cada vez más convincente en sus palabras, incluso parecía poseer un acento con el que el médico se sentía cómodo, como si estuviera en su natal tierra hablando con un viejo amigo.
¿Aquello sería parte de la actitud de la mujer? O tal vez simplemente estaba utilizando un juego mental qué sin duda podía dar resultados si el señor Palmer bajaba la guardia lo suficiente contra ella, lo único que estaba claro era que ella parecía poseer una habilidad única (Y bastante tétrica si se pensaba lo suficiente) habilidad que está usando en estos momentos y que dejaba claro que ella no era una simple granjera en ese pueblo realmente alejado de la mano de Dios.
Motivo: Sugestión
Tirada: 2d6
Resultado: 9(+2)=11 [5, 4]
Pues está lista la actualización para el buen doctor <33
Y justamente te toca una tirada de combate en este caso psicológico (Tambores resuenan) Cómo puedes ver ya tiré por Jettie, quién con sus palabras intento hacer un golpe de sugestión contra ti. Consiguió una tirada bastante difícil de superar sin embargo no es imposible x99.
Para poder saber qué efecto tendrán aquellas palabras sobre ti tendrás que hacer una tirada de percepción a la dificultad que ella sacó. Si no la llegas a superar no quiere decir qué obedecerás a la primera lo que ella está diciendo sino que más bien empezarás a creer un poco en sus palabras, en caso de que la superes podrás seguir manteniendote firme en cualquier respuesta que quieras dar. Mucha suerte <333
Blanche respiró profundo porque todo estaba pasando demasiado rápido, además de que George estaba bastante enojado. Estaría igual si estuviera en su lugar, pero no pudo evitar irritarse y mirarlo mal, se había escapado de sus manos y prefería matar a Learmonth a que el hombre hubiera matado a George, aunque este anduviera de malagradecido mirándola mal.
A veces andar de pacíficos todo el tiempo no era posible.
—Mejor él que tú. Nos estaba amenazando y de hecho nos atacó ¿No? Si no hubieras intentando quitarme la pistola, lo hubiera podido herir sin que él te atacara también — no pudo evitar responderle, sin embargo, le hizo caso y buscó la manera de cortar su vestido rasgando una larga tela gruesa para comenzar a vendar al médico herido. Comenzó a hacerlo poco a poco, porque a pesar de que el otro estaba enojado con ella, su idea no era causarle más dolor. Pensó que estaba haciendo un buen trabajo, aunque le faltaba aún, si la sangre que salía era una indicación.
Sin embargo, antes de poder mejorar el seudo torniquete que estaba haciendo, unos pasos más allá escuchó a Learmonth comenzar a convulsionar y gritar mientras parecía ahogarse. Suspiró internamente porque realmente si se moría ese loco no tenían que sufrir de más, pero podía meterse en problemas, además el hombre sabía información importante del caso, si Russel lograba sacar de sus galimatías algo entendible, podían resolver el caso. —No te muevas — le pidió al alienista antes de correr a donde estaba el dueño de la casa.
Al acercarse y ver el daño hizo una mueca, pero comenzó a romper más de su vestido, no tenía opciones más que eso, agradeció haberse puesto una falda con muchas capas o estaría en problemas. Hizo un par de vendajes con su ropa y comenzó a atender al hombre, a parar el sangrado lo mejor posible viendo que el otro se calmaba un poco y por lo menos, desangrado no se iba a morir, cuando vio que estaba bajo control, volvió donde su compañero.
—Bien… — sus manos temblaban un poco por toda la sangre y la adrenalina, pero tenía que detener el sangrado eficientemente para poder sacarlos de allí. Rompió nuevamente su vestido y ahora sí, mejoró el vendaje en el cuerpo de Russel, ahora sí, viendo que se detenía la fuga de sangre que había dejado la vez anterior. —¿Puedes moverte así? Tenemos que buscar ayuda.
Motivo: Curar(?)
Tirada: 2d6
Resultado: 3, 4 (Suma: 7)
Motivo: Curar 2
Tirada: 2d6
Resultado: 5, 5 (Suma: 10)
Motivo: Curar 3
Tirada: 2d6
Resultado: 5, 4 (Suma: 9)
Tranquis George! lo entiendo por completo, se cuando es on y off xD (edit: Tirada de 10 para Learmonth y tirada de 9 para Russel)
Al llegar al granero oí a mi espalda la voz de la señora de la casa. Había visto la trampilla en el suelo, pero me interesaban más los disparos, aunque arriba no veía nada más, todo debía venir de abajo. Por educación, me giré hacia la mujer y la miré a los ojos. Eran hermosos y cautivadores. Como su voz.
Me sorprendió que no se mojase con la lluvia. Yo encambio estaba empapado y ella tenía razón, podía coger cualquier cosa en este estado y el frío... empezaba a notar el frío al pararme.
- Yo, oí unos disparos. Si hay alguien herido debo ayudarle. Sé que debí avisar pero... para mí es más importante una vida que un aviso. Siempre puedo pedir disculpas después de salvar una vida, pero si por avisar esa persona muere, no podré hacer nada más. Debe entender que es mi trabajo.
Y volví a mirar hacia la trampilla. Quería bajar, pero tenía miedo de lo que podría pasar allí abajo. Sería un blanco fácil mientras descendía y si me mataban por error, se acabó todo. - Y sí, tiene razón. Estoy deseando verles, no se imagina cuanto. No me gusta estar lejos de ellos y saber que están solos en casa sin mí... No es que sea un matón, pero al menos tengo la cabeza fría cuando debo. De no ser así, perdería a muchos pacientes. - Dije mirando a la mujer, casi convencido por lo que me decía y miré la trampilla otra vez.
- No bajaré, solo... solo déjeme saber si todo está bien ahí abajo. Quizás Cornelius encontró el granero y esté abajo herido, usando su arma para llamar nuestra atención... le... ¿le parece bien? - Pregunté con duda y con ganas de irme de allí, quitarme la ropa mojada, secarme y meterme en la cama. Olvidarme de todo, de Cornelius, de Dexter, de aquella muñeca... despertar y volver a casa. Quería abrazara a mi familia y no soltarla. - A fin de cuentas si está herido necesitará mi ayuda, como cualquier otro... y si todo está bien, iré a la casa y descansaré. Es lo mejor que puedo hacer. Si no hay heridos, no es necesaria mi ayuda y podré descansar tranquilo.
Motivo: Percepción.
Tirada: 2d6
Dificultad: 11+
Resultado: 6(+1)=7 (Fracaso) [1, 5]
Dexter cerró la puerta con su espalda, sentándose estrepitosamente en el suelo. Su respiración, aun acelerada, creaba una pequeña nube de vaho cada vez que salía por su boca completamente seca. Por suerte allí estaba resguardado de aquellas ratas voladoras y de la tormenta que azotaba con fuerza.
Meneó su cabeza intentando así ordenar sus ideas. No sabía dónde se encontraba y si su amigo Gregory le siguió o entró en el granero, en busca del origen de aquel disparo. Pasó su mano mojada por su rostro intentando calmarse, el era un experto rastreador y si se lo proponía seguro que podía volver, pero también sabía que si otro rayo volvía a caer cerca de su posición lo pasaría realmente mal.
Pero un ruido hizo desvelar al guardabosques de sus pensamientos.
— ¿Cornelius? — preguntó al escuchar el zumbido de lo que parecía ser una radio, sabiendo perfectamente que no recibiría respuesta, pero quien sabe, aquella noche había vivido cosas más extrañas y perturbadoras.
A simple vista no veía nada fuera de lo normal, pero la estática seguía sonando. De un salto, y dejando allí sentadas todas las ideas que tenía en mente, Dexter comenzó a remover todo lo que tenía a su alrededor. Encontrar aquella radio era lo más importante, una vía de escape de aquella pesadilla.
La estática sonaba cada vez más fuerte haciendo que Dexter abriera mucho los ojos ¿había encontrado la radio o era su imaginación?
Motivo: Percepción
Tirada: 2d6
Dificultad: 8+
Resultado: 9(+2)=11 (Exito) [6, 3]
Pues parece que la encontré :P
Si bien las acciones de Blanche habían sido las que desencadenaron en primer lugar todas aquellas situaciones de vida o muerte, el conflicto que habían tenido ambos presentes terminó quedando de lado pues la misma detective se encargó de corregir sus propios errores gracias a una pronta respuesta. Entre el nerviosismo, la ansiedad y los propios gritos de furia de George, la mujer logró responder de buena manera, no solo deteniendo el sangrado que tenía encima el alienista gracias a aquel salvaje hachazo que había recibido, sino que también logró parar la propia hemorragía que había causado al granjero en un momento de defensa propia (Sus prendas por supuesto, sufrieron las consecuencias). Esto dejó el ambiente mucho mas calmado pues al menos sabían que la gravedad de las heridas tanto del señor Russell como de Learmonth no causarían una muerte no deseada por la perdida de sangre.
El alienista del equipo poco a poco logró encontrar un poco de alivio gracias al vendaje improvisado de Blanche, y aunque el dolor seguía latente en esos momentos, al menos era lo suficientemente soportable como para que este pudiera ponerse de pie y enfocarse de vuelta a los asuntos que eran importantes. Por supuesto las heridas que no solo él sino que el señor Learmonth tenían debían ser correctamente atendidas, por lo que el siguiente paso era mas que obvio; reagruparse con sus demás compañeros y hacer que el doctor Palmer revisara y atendiera de una mejor manera a ambos, pues aun con los vendajes, podría haber consecuencias si se dejaban de esta manera.
Lamentablemente para ambos, parecía que el problema con el frenético y desquiciado granjero no terminaría tan facilmente y es que, aun con el balazo que había recibido por parte de la detective, el hombre no tardó mucho en volver a su estado de locura, una bizarra y retorcida locura...
Ahora que su hemorragía se había detenido, ambos presentes pudieron ver como se comenzaba a arrastrar como si de un gusano se tratara, como si en su estado actual pudiera escapar de ambos y dejando un rastro de sangre fresca debajo de el en todo momento, sangre que terminaría uniéndose a todo el panorama qué ya de por si había en aquella bizarra habitación en la que se encontraban. Por si esto fuera poco pronto el señor de la casa comenzó a emitir sonidos completamente extraños y dementes, sonidos guturales qué de forma grotesca se comenzaban a mezclar con risas dignas de un demente, dejando claro que aquella pesadilla no hacía más que continuar.
- Qué bien, excelente jugada detective Williams... detener mi muerte para poder encerrarme tras las rejas ¿¡No es asi!? ¡Ya le dije que yo no fui maldita sea!- el hombre grito como un cerdo y aún riéndose en todo momento, estaba más claro que había perdido completamente la cordura y aún así parecía tener una cierta idea de lo que estaba sucediendo a su alrededor -No saben como es ella... ¡No tienen idea! ¡Jamas la tendran! ¿Y saben porque?- comentó sin dejar en claro a lo que se estaba refiriendo, Cómo si simplemente estuviera delirando y diera por hecho que ambos presentes sabían de lo que estaba hablando. Lo más extraño no fueron estas palabras sino que al decirlas el señor de la casa parecía estar sollozando, algo bastante extraño pues las risas aún seguían saliendo de su boca.
-Si... es cierto... ¿Saben porqué? Porque mi niña ya viene, esta enojada por lo que le hicieron a su papi- Y con estas palabras el señor Learmonth les mostró a ambos una sonrisa de lo más bizarra, con una expresión totalmente fuera de sí y es que el sentimiento que está causaba era uno de total preocupación y dudas ¿Se refería a Pennelope? O mas concretamente aquella muñeca que la detective conocía bastante bien para esos momentos -Esta cerca... ¡Mi amor! Ven a ayudar a papi, yo lo logré ¿Cierto? Por eso estas feliz y muy enojada con los hombres malos que le hicieron daño a papi...- el granjero comenzó a gritar a todo pulmón, entre bizarras risas y sin importarle qué para esos momentos estuviera tosiendo sangre debido a la herida que tenía encima. Era como si estuviera en estado de frenesí completo en esos momentos.
Para esos instantes ambos presentes podían asegurar casi sin temor a equivocarse qué el hombre de aquella casa estaba completamente loco y posiblemente delirando si le preguntaban a un experto cómo lo era el alienista, debido evidentemente a la herida que tenía encima y el estado de locura que ya de por sí cargaba desde momentos antes. Sin embargo la sorpresa realmente fue que de un momento a otro la habitación en la que se encontraban comenzó a temblar, cómo si algo debajo de ellos estuviera agitando la tierra de una forma inimaginable o al menos nada lógica para cualquiera que estuviera allí adentro.
Adicional a todo esto, pronto tanto la detective como el alienista qué se encontraban allí, pudieron sentir un mareo y un zumbido en los oídos qué les sacó completamente de balance, a esto se tenía que añadir por supuesto los horribles sonidos que el señor Learmonth soltaba a todo pulmón, esa mezcla entre risas, llantos y gritos guturales poco a poco comenzaba a llenarles y envolverlos de una manera completamente tétrica. Y para esos momentos un nuevo mal pronto comenzaba mostrarse delante de ambos.
-Pagarán... lo que le hicieron... a papi- Blanche seguramente era la única allí qué podía reconocer aquella figura de porcelana que se paraba delante de ellos, y el señor Russell por fin tenía la oportunidad de ver aquella muñeca que la detective le había comentado antes, aquella que la pareja de granjeros consideraba su hija -!Pagarán!- aquel grito penetrante inundó la habitación y la hizo retumbar, era como si una pequeña niña estuviera gritando y rompiendo sus tímpanos con furia.
¿Todo aquello era real? Para ese punto ninguno de los dos podía asegurar absolutamente nada, dentro de aquella habitación nada tenía sentido en lo absoluto. Lo único que quedaba era tratar de aferrarse en dónde estaban parados y aguantar la mezcla de gritos tanto de la niña como del nombre al que acababan de disparar. Por si esto fuera poco la vista de ambos comenzó a nublarse cada tanto, pequeños lapsos donde veían a la muñeca desaparecer y aparecer en diferentes puntos de la habitación, cada vez más cerca y cada vez sintiendo un peligro latente llegando a su momento culmine. No fue hasta que ambos terminaron por rendirse y cerrar los ojos, qué quedaron en total silencio cómo si de un momento a otro la calma hubiera llegado.
Su respiración de ambos, por supuesto aún se encontraba al máximo posible, sus brazos y piernas temblaban y su cuerpo en general parecía que rendirse y caer al suelo, mucho más el señor Russell quién tuvo que aguantar aquella experiencia del demonio con la herida que le había infligido el granjero anteriormente. Para cuando los dos presentes abrieron sus ojos se encontraron con aquella misma habitación completamente libre de la muñeca, y con una escena totalmente grotesca; El señor Learmonth se encontraba en una esquina, recargado en esta y claramente en un estado de descomposición avanzado, era un simple cadaver en esos momentos... ¿Pero como? Su mandibula se encontraba abierta de par en par, la lengua hinchada y completamente de fuera, sin contar que sus orbes parecían haber explotado, su piel estaba putrida y cayendose a pedazos y lo único claro que concordaba con lo que ambos habían hecho, era el agujero de la bala que le había clavado Blanche como forma de defensa.
Nada tenía sentido y aun asi, estaba claro que el señor de la casa había muerto en esos momentos, dejando mas dudas al aire que respuestas para ambos.
¡Lista la actualización! Debido a la cadena de eventos desafortunados, ambos tendrán que lanzar una tirada de percepción a dificultad 11+ debido a toda la carga que se les vino encima, muy dificil tirada pero no imposible :P
Si la fallan queda a su propio juicio como reaccionarían a todo esto, sin ninguna penalización extra mas allá del trauma psicologico. ¡Mucha suerte! <3
Jettie no tardó en sonreir de una forma bizarra, muy semejante a la manera en la que el diablo del vigilante lo había hecho minutos antes de su muerte, sin embargo el aura que soltaba la mujer que estaba delante del médico llegaba mas allá, como si se tratará de una mezcla bizarra de elegancia y terror al mismo tiempo, y es que en esos momentos Jettie parecía estar encantando al señor Palmer con sus palabras sin importar que tan mala espina diera su imagen y expresión. -¡Por supuesto! Quién soy yo para impedir que un hombre adulto y con una capacidad tan excepcional como la suya actué en contra de sus principios, solo le pido... Que piense bien en sus acciones señor Palmer, todas tienen consecuencias- Susurró suavemente la mujer, sin embargo estas palabras llenas de una mezcla extraña entre amenaza y halago quedarón de lado por lo que sucedería a continuación.
Una sacudida comenzó a suceder justo debajo de sus pies, cómo si algo o alguien estuviera removiendo la tierra de una forma brusca y brutal, esto por supuesto causaría que el señor Palmer regresará en sí mismo de golpe, Y es que tan solo tenía que pensarse un poco solamente para saber que aquella sacudida se debía algo que había pasado debajo del granero, estaba claro que tenía que llegar cuanto antes a aquella habitación que ocultaba esa construcción.
Jettie por supuesto tampoco pudo ignorar esta situación y de un momento a otro soltó una risa bastante tétrica y claramente amenazante -Adelante señor Palmer, veamos que tanto daño puede llegar a causar el entrometerce donde no lo llaman ¿Vale? ¡Solo piense en su familia y lo tristes que estarán si no lo ven pronto!- la mujer soltó estas palabras de golpe, esta vez con un tono mucho más altanero y casi burlesco. Cómo si supiera que el efecto que estaba teniendo en el doctor se había interrumpido al menos un poco debido aquel movimiento de tierra qué había sucedido de un momento a otro. Sin embargo esto no fue lo único que la mujer había hecho, sino que de la nada el médico de grupo pudo percatarse como un grupo de salvajes cuervos se comenzaba a formar detrás de la granjera, aquellos animales que había visto casi de inmediato al llegar a la granja y que en esos instantes parecían dispuestos a arremeter contra el cómo si Jettie pudiera controlarlos de alguna manera...
Las piernas del médico comenzaron a temblar, el sudor se hacía cada vez más presente en su frente y es que sí aquellas aves lo alcanzaban seguramente sería su fin o al menos su mente estaba pensando aquello sin poder detenerse ¿Se trataba de otra alucinación? Estaba claro que no había tiempo para averiguarlo -¡Vamos! Corra señor Palmer y cumpla con su profesión- La mujer soltó ahora de forma suave y delicada, como si estuviera ayudando a que Gregory de alguna manera volviera en sí y corriera hacia dentro del granero, el único lugar en el que en esos momentos había refugio para evadir a aquellos cuervos que se acercaban a una velocidad impresionante, y en donde se encontraba la trampilla por la cual seguramente había bajado quien quiera que estuviera allí.
Al menos gracias a la estática que había escuchado el guardabosques en esos instantes, su cabeza puedo dejar de lado todo lo que estaba sucediendo y concentrarse en buscar el origen de aquel sonido, un sonido que dejaba un pequeño rayo de esperanza en toda la situación tan bizarra y extraña que estaba viviendo junto con sus compañeros pues al tener una radio, había forma de contactar con el exterior y más precisamente con la Ciudad de Bostón, seguramente sí lograba contactar con el jefe Green este podría mandar un grupo de apoyo para sacarlos de allí cuanto antes, sin embargo ¿Como diablos podría explicar todo lo que estaba sucediendo allí sin quedar como un loco? ¿Algo de lo que estaba pasando en aquella granja tenía sentido en primer lugar? Aquellas dudas fueron las primeras en aparecer al pensar en pedir ayuda.
Pronto el robusto hombre logró encontrar el origen de aquella estática, una de sus manos logro sujetar la radio que realmente era la que su compañero Cornelius había recibido antes de partir a aquella granja, una radio que estaba llena de lo que parecía ser sangre... O al menos parecía ser el caso al sentir aquella sustancia viscosa qué llenó la mano de Dexter al instante. Esto por supuesto despertó una alarma de inmediato pues solo indicaba que seguramente había pasado algo con su compañero, algo que realmente no podía asegurar de ninguna forma pero debido a la ausencia del inspector de policía, era fácil suponer lo peor en esa situación.
Al tener la radio en su poder, el guardabosques pudo comprobar que está al menos funcionaba correctamente y en esos momentos la estética que estaba escuchando seguramente se debía al hecho de qué no se encontraba correctamente configurada en la señal correcta, por supuesto la profesión del hombre y los años que llevaba trabajando con la policía de su ciudad, le garantizaba qué podría encontrar la frecuencia correcta para poder comunicarse con sus superiores si tan solo se dedicaba un momento a calmarse, tomar asiento en aquella vieja silla qué se encontraba en una esquina de la cabaña y esforzarse por encontrar algún tipo de señal entre aquella tormenta que estaba azotando la granja y obviamente interferiría en sus intentos de comunicarse con su jefe.
Lista tu actualización!! <33
Debido a la profesión de Dexter y la historia que lleva trabajando con la policía, doy por hecho que sabe como configurar correctamente la radio que acaba de encontrar. Tan solo tendrás que burlar por supuesto la interferencia que causará la tormenta, para esto solamente necesito una tirada de conocimiento a nivel 7 sin ningún modificador negativo o positivo a tu favor, para agilizar un poco más las cosas tendrás hasta tres intentos en un mismo turno
Tan solo bastará que me narres cada intento fallido si es que no logras superar la tirada a la primera, en caso de que falles las tres veces tendrás que esperar la siguiente actualización ahora sí que sí x33
¡Mucha suerte!
— Ahí estas, hija de puta — Dexter dibujó una media sonrisa en su rostro, la primera desde que había llegado allí, mientras la recogía de su escondite.
Y aquella media sonrisa volvió a desaparecer cuando vio el estado de dicho aparato. — Joder… — llegó a murmurar al ver la sustancia que recubría la radio. Con un rápido movimiento dejó la radio sobre una mesa de madera que descansaba en una esquina del lugar y comenzó a frotar sus manos manchadas de lo que parecía sangre sobre su pantalón mojado.
Observó el aparato unos segundos mientras notaba ese dolor punzante en el pecho. Los nervios volvían a recorrer con fuerza el cuerpo del guardabosques. — No Cornelius, joder… — apretó los puños y se aproximó a la radio. Ya no era aquella tormenta infernal que azotaba el lugar, ni los malditos cuervos o todo lo que rodeaba aquel siniestro lugar, no, era algo peor. Era que Cornelius había estado allí y al parecer estaba sangrando o algo mucho peor.
Meneó su cabeza mientras su respiración se aceleraba.
— Vamos Dexter, tienes que dar aviso. Pedir ayuda — se dijo a si mismo intentando así despejar su mente y concentrarse, mientras se sentaba en la silla de madera.
Comenzó a limpiar la radio con su pañuelo mojado, dejando el aparato lo más limpio posible. Tras unos segundos de limpieza y sonando la estática en todo momento, tiró el pañuelo en el suelo y comenzó a mover la ruleta del aparato intentando conectar con sus superiores.
— Aquí Dexter desde la granja Learmonth, en Craftsbury. ¿Me reciben en Boston? — aguardó unos segundos y siguió hablando. — Necesitamos refuerzos para salir de aquí, tenemos a un agente herido y en paradero desconocido y el coche completamente calcinado. ¿Jefe de cuartel Green? ¿Alguien me escucha? — y tras esas palabras, aguardó en silencio con aquella tormenta cayendo con fuerza sobre los maderos del rudimentario lugar.
Motivo: Primer intento Radio
Tirada: 2d6
Dificultad: 7+
Resultado: 12 (Exito) [6, 6]
No dijo nada en primera instancia, cegado quizás por todo lo sucedido y la facilidad con la que se había ido la situación al cuerno. Más allá de esto George era bastante considerado con el hecho de que ahora mismo le estaba salvando la vida, así que le sonrió apenas agradeciendo por ello.
—Gracias, puedo.
Si no podía, el orgullo del Alienista estaba primero así que la respuesta iba desde ese lado. Estaba tan conmocionado por todo lo que aconteció que las palabras de aquel jefe de familia no llegaron del todo bien a sus oídos, el dolor lo estaba condicionando en demasía y necesitaba mínimo una dosis de Morfina para lidiar con ello. Y como si fuera poco con todo lo que tenía, la aparición de la muñeca lo dejó en verdad helado. Esa era la famosa niña de la que hablaban, no lo podía creer porque estaban mentalmente rotos.
De repente todo comenzó a colapsar en él, dando vueltas como si estuviera en medio de un brote de ansiedad. Perdió poco a poco la audición, su visión era borrosa y ese pitido, los gritos del Señor Learmonth lo tenían loco. No tuvo más opción que caer el suelo y hacerse un ovillo mientras aquello transcurría, no podía más. Ya no.
El tiempo pasó de repente, la calma ya reinó en el lugar pero al abrir los ojos se encontró con algo peor. Aquel hombre masacrado por esa muñeca, una locura y pensó en un momento que estaba alucinando por su crisis, aunque era demasiado realista todo. Se incorporó como pudo, quejándose por la herida en la espalda que lo tenía bastante adolorido y tras buscar a Blanche con la mirada, prefirió salir de allí. Como sea.
—Vamos, esto es una locura.
Motivo: Percep
Tirada: 2d6
Resultado: 6(+2)=8 [4, 2]
No pudo alegrarse porque George estuviera estable y le respondiera, porque Learmonth comenzó a gritar y moverse por el suelo, arruinando por completo todo el trabajo de Blanche. Estaba por acercarse para intentar tranquilizarlo cuando empezó a gritar por su hija, llamando a la muñeca. Quería ser cínica y sarcástica, bufar por lo bajo y dejar al hombre loco llamar a un objeto inanimado que en su mente había reemplazado a su hija, pero en realidad, dicha muñeca apareció.
Blanche se quedó paralizada sin creer lo que estaba viendo, había buscado tantas excusas para entender porque su compañeros habían visto a la muñeca moverse y ella no. Comenzó a asustarse por las implicaciones de esto, desde que ella también estaba cayendo en la locura (algo factible luego de la duplicación anterior del granjero ante sus ojos) hasta que en realidad no tenía nada que ver con su salud mental y más en que en bueno, todo era verdad. No quería creer que esto último pudiera ser la conclusión final.
Pero antes de que pudiera caer en espiral pensando tantas opciones, la niña gritó, el hombre gritó y todo comenzó a ser un caos. Se nublaba su vista, no soportaba los gritos, estaba sintiéndose realmente mal luego de haber pasado por algo extraño no hace menos de veinte minutos o quizás menos, así que solo pudo taparse los oídos, cerrar los ojos y quedarse allí parada, esperando que todo se detuviera rápido.
Y sucedió. Cuando todo se quedó en el bendito silencio, abrió los ojos para que su vista se fijara en el cuerpo podrido del señor Learmonth. No pudo apartar la mirada de aquello, su cerebro tratando de encontrarle alguna lógica, incluso cuando el alienista habló en voz alta indicando que debían irse de allí. Asintió distraídamente, comenzando a seguirlo para salir por fin de ese lugar, pero aún con el aspecto del cadáver en su mente ¿Cómo podía estar tan descompuesto si acababa de morir?
Motivo: Percepción
Tirada: 2d6
Dificultad: 11+
Resultado: 1(+1)=2, 4(+1)=5 (Suma: 7)
Aquella mujer, o lo que fuese, no me dio opción a nada. Sus palabras se volvían cada vez más peligrosas. - ¿Y si es su marido quien está ahí abajo herido? - Pregunté tratando de calmarla, pero no había manera, era como si la hubiese insultado por mi preocupación por los demás. - Recuerde a lo que vinimos, señora Learmonth, a rescatar a su pequeña y lo hicimos, perdiendo a uno de nuestros amigos por el camino. Creo que es normal que estemos preocupados por él y cualquier cosa que nos haga pensar que está cerca y en peligro nos atráiga. ¿Acaso eso es algo malo?
Esa mujer me asustaba, mis pasos iban retrocediendo según se acercaba. - No... no ha respondido nadie abajo... quizás el disparo fue en otro sitio y me dio la impresión de que fue aquí... - Traté de excusarme, pero aquello no parecía servir, no por como me miraba. Era como si en ese granero se ocultase algo, algo que no quería que se descubriese. - Además, mis acciones han sido buenas y honorables... - Dije al darme cuenta de que aquella mujer era un peligro.
No necesitaba ser Russell para darme cuenta de ello.
- Y créame que pienso en mi familia desde que llegué aquí, creí que esto estaría más cerca de mi hogar... que volveríamos antes... y sí, solo quiero estar con ellos como usted y su marido con su hija. - El miedo se apoderaba de mí cada vez más y sentía como la temía. - ¿Qué hubiese pasado de no venir nosotros a buscarla? ¿Qué pasará cuando de nuevo se pierda en el bosque, recurra a Boston y no acuda nadie porque el equipo de rescate hizo su trabajo pero no volvieron todos a su casa? ¿Realmente va a poner en riesgo la seguridad y la integridad de su hija porque haya decidido hacer mi trabajo? Creéame que nadie volverá por aquí si no regresamos todos a casa y por mucho que rece, como sé que ha hecho, si su hija vuelve a perderse en el bosque, nadie la buscará... su Iglesia y su comisario se lo han demostrado... solo cinco desconocidos nos hemos aventurado a traérsela de vuelta sana y salva... creo que es justo que intentemos recuperar a quienes se perdieron mientras lo hacíamos...
Y seguía retorcediendo más y más y cuando vi a esos cuervos detrás de ella, el miedo se apoderó de mí y corrí al único sitio donde estaría a salvo de ellos: el granero. A mi espalda oía sus palabras, como si se riese de mí y cerré la puerta como pude.
- ¡¿Así es como lo agradece todo?! ¡¿Así es de agradecido Ose con quienes ayudan a sus creyentes?! - Grité desde el interior del granero. No sabía si hacía mal o no en mencionar a aquella deidad suya, pero al menos tenía que intentarlo... porque sentía que mi vida era lo que estaba en juego en aquel momento.
El instinto de supervivencia del médico fue el que se logró accionar a tiempo, haciendo que este entrara por fin al granero y dejando atrás tanto los cuervos que de un momento a otro quisieron atraparle, como a aquella mujer que sin duda algo tenía que ver con todo lo que estaba pasando en aquel lugar del demonio. No tardó mucho en cerrar las puertas de aquella construcción, escuchando como los furiosos aleteos de aquellas aves se iban acumulando y mientras soltaba aquellas palabras indicando el nombre de aquella deidad que había visto anteriormente con su compañero Dexter, la respuesta que pudo o no haber dicho la mujer quedó completamente de lado, lo unico que importaba en esos instantes era que se encontraba a salvo y lejos del peligro que había sentido momento antes.
Al mirar el interior del granero, el hombre podía darse cuenta demasiado rápido de lo descuidado que este estaba, incluso mucho mas maltrecho que la casa principal de los Learmont. El suelo, las paredes y el techo se encontraban totalmente podridos y llenos de musgo, este último estaba cayendose a pedazos y sin duda por puro milagro aquella construcción seguía en pie pese a todo lo que la lógica pudiera indicar ¿Tal vez las creencias locas servían de algo?
Prontó el médico pudo escuchar que el silencio reinaba a su alrededor, los aleteos y cualquier otro indicio de peligro parecían haber desaparecido de la nada y por alguna razón, Jettie Learmonth no parecía tener intenciones de entrar a la fuerza en esos instantes, sin embargo si que había quedado mas que claro que ella era alguién peligrosa, no solo por como había reaccionado y hablado antes de que los cuervos le persiguieran, sino porque de no haber sido por aquel movimiento en la tierra, seguramente sus palabras hubieran seguido encantando a Gregory, y aquello no podía ser nada bueno ¿Cierto? ¿Era posible que una simple granjera tuviera esa clase de habilidades y encantos? Sea como fuera el médico debía tener cuidado.
Con todo esto de lado, ahora si que se podía enfocar en el objetivo inicial que había tenido con Dexter y tratar de localizar el origen de aquel ruido, algo que por fortuna no tardó mucho en hacer pues sus compañeros, tanto la detective Blanche como el señor Russell prontó se dejarían ver, saliendo ruidosamente por una trampilla que seguramente conducía a alguna habitación secreta por debajo del granero y dejando ver que habían pasado por un muy mal momento ambos, estaban bastante maltrechos y en especial el alienista del grupo...
Conforme salían de la trampilla, fue fácil notar que el vestido de la detective estaba rasgado no solo una, sino varias veces de tal forma que había quedado un poco mas corto que el modelo original, prontó el médico podría adivinar la razón de esto; George estaba herido... Su espalda parecía haber sido victima de una arma blanca, y aunque no era el trabajo mas profesional para alguién con el conocimiento del médico allí presente, sin duda Blanche había hecho un grandioso trabajo usando las telas de su propio vestido para hacer un vendaje provicional y asi evitar una posible hemorragia. Sin duda alguna había hecho bien al entrar allí.
Debido a todo el movimiento emocional y fisico, el efecto del opio que tenías encima se comenzara a ir para tus puntos de demencia, por lo que volveras a tener dos puntos de demencia ;)
A seguirse cuidando de nuevo x33
Ambos presentes decidieron salir de aquella habitación del demonio tan pronto como pudieran, dejando el cadáver de lo que en algún momento había sido el señor Learmonth alli abajo junto con las atrocidades que el o su esposa habían hecho. Lo único que estaba claro era que bajar nuavemente allí no era lo mas ideal y tanto Blanche como George tenían una apariencia sin duda maltrecha, la mujer del equipo había rasgado lo suficiente su vestido como para notar el cambio a cada paso que daba y aunque seguramente era un modelo que ya no serviría para un futuro, al menos ahora tenia mayor libertidad para maniobrar si es que lo necesitaba en algún momento.
Por otro lado el alienista se encontraba aun sufriendo el duro golpe que había recibido en la espalda, mermandole levemente por el esfuerzo extra que tuvo que realizar al subir las escaleras que conducían a la parte superior del granero. Afortunadamente no tardaron mucho en abrir la trampilla nuevamente y mirar que fuera de esta, había un rostro conocido... uno que al menos traía cierta esperanza entre todo aquel caos que se había formado para ellos; Era el doctor Gregory el que se encontraba allí.
Juzgando la expresión del médico del grupo, parecía haber entrado al granero con algo de apuro, incluso había cerrado las puertas del mismo detrás de él ¿Había visto a alguién? Sea como fuera era justo la persona que mas les podía ayudar en esos momentos, pues el vendaje de Blanche aunque era efectivo en el alienista, posiblemente sería mucho mejor si se juntaba con una curación del médico, al menos la suerte les podía sonreir aun en esa maldita granja del demonio.
Si bien el encuentro entre Gregory, Blanche y George era un gran alivio para todos, también dejaban muchas dudas al aire para ambos lados de la moneda y es que, en esos momentos tenían que encontrar todos una lógica con la cual poder encontrar cierto alivio de todas las cosas y situaciones que estaban viviendo. Por otro lado, lo primero era sin duda atender al alienista quien para esos momentos había ya aguantado una gran cantidad de dolor, el vendaje que tenía encima prevenía correctamente una hemorragía y sus fatales consecuencias pero aun asi tenía que tener una verdadera atención para encontrar verdadero alivio, algo que afortunadamente Gregory podía ofrecer y aunque su maletín se encontraba algo maltrecho, seguro tenía todo lo necesario para atenderle correctamente.
Aun asi debían estar de igual manera al tanto de sus alrededores, despues de lo que todos habían vivido para esos momentos no podían bajar la guardia de nada. Estaba mas que claro que tenían que compartir información, algo que podían hacer mientras se encontraban dentro de aquel lugar ¿Que diablos estaba pasando en esos momentos?
Lista actualización y reencuentro de algunos camaradas <3
Gregory para atender correctamente a tu compañero tendras que hacer una tirada de conocimiento para primero identificar correctamente la herida. En cuanto la hagas y narres tu parte, me asegurare de estar al pendiente para actualizarte rápido y asi agilizar la otra tirada que sería de medicina. La tirada no tendrá dificultad ya que sera para recibir información (Mas o menos de acuerdo a lo que saques) mucha suerte <3
Dexter había logrado enfocarse correctamente en la labor de poner la radio de nuevo a andar, con el fin de poder comunicarse con su jefe o algún compañero que estuviera en esos momentos en el cuartel de Boston, sabía que debía haber al menos una persona al pendiente de las radios del lugar y es que en esos momentos lo mas importante para él y sus demás compañeros era sin duda alguna el salir de aquella granja del demonio, salir y lograr encontrar un poco de alivio de la pesadilla que había comenzado seguramente desde el primer momento en que pusieron un pie en ese lugar. Sin embargo también quedaban muchas dudas que resolver en aquella propiedad de los Learmonth ¿Que había pasado en realidad? Debían encontrar también pruebas e indicios para resolver correctamente todo.
La radio pronto comenzó a dar señales de que alguién en efecto había escuchado su llamado pidiendo refuerzos y explicando la situación del grupo, sin embargo para mala suerte del guardabosques la señal que recibía era pura estatica en esos instantes, indicando que seguramente tenía que encontrar una posición con mejor recepción para poder comunicarse, pero aquella cabaña se encontraba rodeada por aquella feroz tormenta, una que conocía como la palma de su mano después de los eventos que había vivido anteriormente ¿Como podría salir allí de nuevo?
Sin embargo un solo vistazo a aquella ventana que tenía cerca fue suficiente para ver algo que sin duda le dejaría helado, y dejar completamente en segundo plano la radio que tenía en esos momentos con él; Era Cornelius...
Gracias a un relámpago que caía en la lejanía, el guardabosques logró tener la suficiente en luz como para poder observar a un caballo caminando perdido muy cerca de aquella cabaña en la que se encontraba, aquí el semental se veía imponente debajo de aquella gran tormenta que está azotando el lugar, y es que era bastante improbable que animales de esa magnitud se encontrarán paseando de aquella manera, estaba claro que el caballo era domesticado y estaba en esos momentos perdido y varado a su suerte. Sin embargo esto no era lo importante, sino más bien qué dicho caballo se encontraba arrastrando por el suelo el cuerpo de Cornelius, el cual parecía haberse atorado uno de sus pies en las riendas que sujetaban aún al enorme animal ¿Estaría inconsciente o muerto? Sea como fuera en esos momentos Dexter tenía que vencer una vez más aquel miedo sí quería salvar a su amigo y compañero.
Lista actualización!! <33
Ya puedes etiquetar a Cornelius x3
Lo último que recordaba el señor Cornelius, el haberse encontrado con su compañero Dexter escaneando los alrededores de aquella granja en la que se encontraban, después de aquello... había quedado pura oscuridad. ¿Que había sucedido después? Por más que quisiera pensar en ello era como si no pudiera saberlo, cómo si su mente se hubiera quedado totalmente en blanco y en esos momentos allí se encontraba, abriendo poco a poco los ojos y sintiendo su cuerpo pesado, tanto como si le hubiera caído cubeta tras cubeta de agua encima, asimismo mientras más despierto y consciente se volvía el inspector de policía, más le iba llegando un dolor latente en todo su cuerpo, cómo si su espalda, piernas y nuca estuvieran ardiendo.
Para mala suerte del hombre no tardo mucho en darse cuenta que es lo que estaba pasando y es que en cuanto abrió correctamente sus ojos y miro a su alrededor, se topo con el mismo siendo arrastrado en un lodoso y frío suelo, gotas de lluvia caían como torrente sobre su rostro y solo bastaba con darse cuenta de su alrededor para saber que una tormenta furiosa se encontraba cayendo en toda la zona de aquella granja... Los relámpagos y los truenos caían a la lejanía, llegando a hacer zumbar sus oídos cada tanto debido a su poder ¿Que estaba pasando? ¿Como había llegado allí sin recordar nada en lo absoluto?
Por si esto fuera poco, aquel dolor que estaba sintiendo latente en su cuerpo era debido nada más ni nada menos a que se encontraba siendo arrastrado por un enorme e imponente caballo, por alguna razón la pierna del hombre se encontraba completamente atorada desde la espinilla hasta el muslo con las riendas del corcel, debido a esto el animal sin siquiera quererlo se encontraba maltratando al pobre inspector desde hace quién sabe cuánto tiempo.
Cómo era de esperarse la mezcla de todas estas circunstancias que rodeaban a Cornelius, causó que el pobre hombre se volviera un caos tan pronto como regresó en sí, y es que no era tan solo la mezcla de aquella tormenta y la desorientación con la que había despertado, sino que se tenía que añadir el claro miedo y temor qué el inspector le tenía a los caballos, más aún en esos momentos donde uno de estos animales se encontraba básicamente teniendo como trapo al hombre. Las dudas y el temor empezaron a invadir rápidamente a Cornelius, quién en esos momentos no sabía cómo actuar o qué hacer si quiera para salirse de aquella situación. Una que solamente podría haberse maginado en sus peores pesadillas, y era claro que en esos momentos no estaba soñando de ninguna forma posible.
Sin embargo fue fácil para el poder ver qué muy cerca de su posición se encontraba una cabaña, la cual seguramente le podría brindar un poco de protección mientras se daba a la tarea de entender que es lo que había sucedido con el, y más aún qué es lo que había sucedido con sus compañeros con los granjeros a los que habían ido a ayudar.
Por supuesto antes de poder correr al interior de aquella cabaña tenía que hacer algo con el caballo que lo seguía arrastrando mientras el mismo animal intentaba buscar refugio de la inclemencia del tiempo. afortunadamente aquel corcel no parecía ser salvaje y más bien era domesticado, sobre su lomo se encontraba a simple vista una pequeña navaja, así como un pequeño libro que se encontraba adherido a la misma, tan solo tenía que buscar fortaleza en estos momentos y alcanzar aquella arma para poder tener una oportunidad de zafarse, sin embargo la posición en la que se encontraba y el constante tirón que le daba el caballo cada tanto hacían de esta tarea una bastante complicada debido a la destreza que tenía que tener, sin embargo era la única manera...
Sí quería lograr salir de allí vivo para siquiera poder entender que es lo que había sucedido tenía que intentarlo, más aún, porque parecía ser que dentro de aquella cabaña se encontraba una persona robusta y bastante conocida para el inspector; se trataba nada más y nada menos que de su compañero Dexter. El cual borrosamente podía notar qué se encontraba tan sorprendido como él.
Pues nada tienes lista tu actualización, una bastante intensa Cómo puedes ver y la cual te dará una penalización de 2 puntos de demencia y menos 3 puntos de salud (Lo que sería igual a una herida leve)
Ahora si vayamos con las tiradas que se vienen algunas <33
Primero necesitaría una tirada de percepción a dif. 8+ para saber sí podrás aguantar el shock de ver al caballo, en caso de fallar la tirada se sumaría un punto más de demencia.
Para poder sacarte del caballo por otro lado necesitarás una tirada de agilidad a dif 8+ (Recuerda sumar los puntos de atributo que tengas) al superarla podrás dar por hecho qué tomaste la navaja y cortaste la cuerda. En caso de fallar tendrás que volver a intentarlo, para que te sea más sencillo y agilizar las cosas puedes hacer máximo tres tiradas en este mismo turno, teniendo que narrar por supuesto cada fallo que obtengas (En caso de tenerlo x3) si te acabas todas Tendrás que esperar al siguiente turno o en su defecto pedirle a Dexter que te ayude.
Mucha suerte <33
Poco a poco fue regresando de un abismo tan profundo y oscuro en el cual no recordaba haber caído. Y la caída debía haber sido muy grande porque no creía tener un solo hueso, un solo pedazo de cuerpo por pequeño que éste fuera, que no le doliera horriblemente. Notaba su cuerpo empapado, quizás en su propio sudor al intentar escapar de la oscuridad.
Pero, cuando por fin sus ojos se abrieron del todo y se acostumbraron a lo que le rodeaba, se dio cuenta que la realidad era muy distinta. Una fuerte lluvia le golpeaba con húmedos dedos; el barro, las piedras y las ramas del camino se incrustaban en su piel a pesar de las ropas que llevaba. Los relámpagos le cegaban y el sonido de los truenos retumbaban en su cabeza consiguiendo que el dolor que ya sentía se acenturara.
No entendía qué estaba pasando. Se sentía desconcertado, sorprendido, aturdido. Su último recuerdo era el de estar buscando junto a Dexter pistas en el bosque y ahora... Ahora se encontraba cubierto de lodo, con todo su cuerpo magullado y a merced de una terrible tormenta.
Sin embargo, lo que de verdad aterró a Cornelius, lo que lo dejó completamente paralizado fue comprobar la verdadera razón de sentir su cuerpo dolorido. El caballo en cuya rienda se había enredado seguía cabalgando sin compasión. Un animal enorme y, a ojos del inspector, terrible, con el aspecto de un demoníaco ser que solo pretendía acabar con su vida.
Desesperado, Cornelius miró a su alrededor buscando una forma de escapar de aquella situación que lo superaba. Sin comprender lo que sucedía, con el pánico instalado en su pecho ante la presencia del caballo y con dificultades para moverse, el hombre se sentía frustrado y perdido. Y aún seguía sin saber dónde se encontraban sus compañeros, qué les podía haber sucedido o si tan siquiera se encontraban bien.
A pesar de la implacable lluvia que caía sobre él, consiguió tener un atisbo de esperanza cuando sus ojos se dirigieron hacia una cabaña... Su posible salvación. Pero para poder llegar a ella antes tenía que soltarse del caballo, una cuestión bastante peliaguda ya que ni sabía cómo hacerlo ni se atrevía demasiado a acercarse más al animal.
Sorprendentemente pudo ver que la bestia cargaba sobre ella una navaja y un libro... Si consiguiera al menos alcanzar el mango y así poder cortar las riendas... Pero el miedo al caballo conseguía paralizarlo, bloquearlo de tal forma que era incapaz de reaccionar.
Sin embargo tenía que intentarlo. Tenía que aferrarse a esa leve esperanza de salvación y superar el pánico que el animal le causaba. Con gran esfuerzo, no solo por la incómoda situación en la que se encontraba o el dolor de todo su cuerpo sino también por el irracional terror que sentía, Cornelius intentó incorporarse lo suficiente para alcanzar la navaja. Pero su tentativa terminó en fracaso.
Respiró hondo, intentando calmarse y no pensar en el caballo que seguía a su ritmo. Buscó las pocas fuerzas que aún tenía en su interior y volvió a intentarlo por segunda vez.
¡Bien! Gritó su cabeza cuando rozó con sus dedos el mango de la navaja y, con dedos ateridos por el frío, comenzó a cortar las riendas que lo unían a la terrible bestia que, aunque por suerte era manso, en su imaginación parecía salido de una pesadilla.
Volvió su mirada a la cabaña y, con una mezcla de asombro y alivio, pudo distinguir la inconfundible figura de su amigo y compañero Dexter.
Lo había conseguido. Estaba salvado.
Motivo: Percepción
Tirada: 2d6
Resultado: 6(+1)=7 [4, 2]
Motivo: Agilidad
Tirada: 2d6
Dificultad: 8+
Resultado: 5(+1)=6 (Fracaso) [2, 3]
Motivo: Agilidad
Tirada: 2d6
Dificultad: 8+
Resultado: 9(+1)=10 (Exito) [5, 4]
No supero la tirada de percepción, así que uno más de demencia.
Master: edito para ponerlo visible para Dexter <3
Su frente mostraba gotas brillantes de sudor mientras seguía sujetando la radio. Estaba claro que alguien había parecido recibir la llamada de auxilio de Dexter, pero aquella tormenta que seguía tronando fuera hacía imposible una comunicación correcta.
Su mente seguía pensado a toda velocidad, sin saber si su mensaje había llegado correctamente, o simplemente el receptor de su llamada había escuchado palabras inconexas y entrecortadas. Y en ese momento un relámpago inundó el lugar, lanzando un fogonazo de luz a las inmediaciones de la cabaña y haciendo helar la sangre al guardabosques ante lo que estaba viendo a través de aquella ventana.
— Cor… Cornelius — fue lo que logró pronunciar al ver la escena del caballo y su compañero siendo arrastrado por este.
Aquello había helado más la sangre al guardabosques que aquella tormenta del Demonio y todo lo sucedido hasta ahora. Las dudas inundan la mente de Dexter. No sabía si su compañero estaba vivo o muerto, o cómo había conseguido un caballo…
Dejó la radio de lado y abrió la puerta notando la fuerza del agua al caer de nuevo en su rostro azotada por el viento, sintiendo de nuevo el temor de salir de aquel lugar. Pero la fuerza de ayudar a su compañero era mayor, así que con paso dubitativo comenzó a caminar, lanzando de reojo más de una mirada al cielo, temiendo que un rayo o una bandada de cuervos le acecharan.
Cuando estaba cerca del corcel, comenzó a caminar más despacio e intentando no realizar movimientos bruscos. Parecía un caballo domesticado, de la familia posiblemente, pareciendo más asustado aun que el guardabosques.
— Bonito… Bonito… Cálmate, soy amigo… — levantó las manos intentando focalizar todo a aquel caballo que arrastraba a su amigo. — No te haré daño… — su idea era clara, si el caballo le dejaba, intentaría liberar a su compañero y comprobar su estado.
No sé si tendría que tirar para llegar a la posición del caballo o no. Sí tengo que hacerlo, me dices :3