Partida Rol por web

Rodarán Cabezas (HLdCn)

Capítulo 2: El pan nuestro de cada día

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15/08/2014, 09:22
Alcalde William Hardwicke

Un último rayo de luz se filtró a través de la ventana, señal inequívoca de que la noche se acercaba. Había sido un día muy largo. Tal y como cabía esperar, los aldeanos perdieron el control durante el transcurso de la primera votación popular. Hardwicke se levantó de su sillón a la hora prevista. Una vez hecho el recuento de votos, alzó su voz sobre las demás, que enseguida enmudecieron expectantes. Un silencio sepulcral se adueñó de la sala:

 

-La hermana Katy y el señor Seraphim, dos almas inocentes, decapitados por el jinete sin cabeza. Nathan Siral, la tercera víctima degollada por Seraphim. Sabe dios que motivo tenia el viudo para cometer una barbarie así. ¿Y si el joven ayudante del alguacil no era inocente?. No podemos descartar ninguna hipótesis. Se rascó la barbilla pensativo. -En cualquier caso estamos aquí para juzgar a los brujos que quedan en pie. El juicio ha concluido señores. El jurado ha llegado a un veredicto. Hizo una breve pausa, se aseguró de comprobar bien el resultado de las votaciones no fuera a ser que su vieja vista le jugara una mala pasada. -Usted. Señala con su dedo inquisidor. Juan Ramírez, ha sido acusado de brujería por este tribunal, así como de colaborar con la bruja oscura y otros secuaces del mal para despertar al monstruo que ha puesto en jaque nuestra adorada aldea. Aun está a tiempo de redimirse, díganos quiénes son sus compañeros de fechorías y seguro que obtendrá el perdón de dios. El acusado guardaba silencio. -Usted es uno de los cómplices de los crímenes perpetuados por el jinete por lo que se le ajusticiará aplicándole la pena de muerte. Sentirá el peso de la hoja afilada cayendo sobre su cuello igual que la sintieron las víctimas decapitadas por el jinete. Prepárese para sufrir el terror en carne propia, durante esos breves segundos que para usted serán eternos, antes de que la hoja afilada separe para siempre su cabeza de su cuerpo. Tras estas últimas palabras se dirige al alguacil. -Por favor avise al verdugo del pueblo señor Webb. Procederemos a ejecutar la sentencia de muerte en la plaza mayor. El alguacil acató las órdenes sin rechistar.

 

Inmediatamente dos hombres capaces entraron por la puerta para llevarse al acusado. Encadenaron las manos del panadero con unos grilletes igual que si fuera una bestia. -¡Soy inocente, solo soy un humilde panadero!. Gritaba como un loco. ¿Qué iba a decir el condenado, que era culpable?. Los aldeanos no salían de su asombro. Dios mío muerto en la guillotina. Algunos se llevaron la mano al cuello de manera instintiva. Cualquiera podía perder la cabeza, si no era por la noche atacado por el jinete podía ser por el día condenado por sus propios vecinos. Todos acudieron en procesión uno tras otro hasta la plaza, vigilados por los hombres de Webb, quienes montaban guardia sin descanso por los alrededores de la mansión y las salidas principales del pueblo.

 

 

Todo estaba dispuesto en la plaza. Allí aguardaba la fría y despiadada guillotina lista para sesgar la vida de cualquiera sin ningún tipo de remordimiento. El verdugo esperaba impaciente la señal del alcalde para desmembrar en dos al panadero. Antes de dar la orden, Hardwicke se acercó por última vez al acusado. –¡Dinos quienes son, dínoslo!. Gritó el alcalde. -¡No quiero morir!. Eso fue lo único que dijo Juan, muerto de miedo por lo que iba a suceder en cuestión de pocos minutos. Lo miró con una mirada severa, impasible, sin un ápice de compasión en su rostro. Acto seguido alzó la mirada al cielo buscando algún tipo de respuesta divina:

-¡Que su alma arda en el infierno si se trata de un brujo adorador de Satanás!. ¡Alabado sea dios todopoderoso!. En ti confiamos señor. Acoge a este hijo en tu seno en caso de habernos equivocado con él. Si es así por favor, a partir de ahora ayúdanos a juzgar con un mejor criterio. Obramos por el bien común, solo queremos lanzar al fuego eterno a los brujos que pretenden exterminarnos a todos. Amén. Proceda. El verdugo asintió. Un potente tajo en el cuello acabó con la vida del panadero. Los aldeanos permanecieron inmóviles, atónitos ante el horror. -Que nadie se altere, estamos haciendo lo correcto. Por favor mantengan la calma. Dijo el alcalde intentando que sus palabras sonaran creibles. Sacó un pañuelo de su chaqueta para limpiarse el sudor frío que le caia por la frente. Tampoco olvidó santiguarse varias veces antes de dirigirse de nuevo a los aldeanos, esta vez con un tono mas tranquilo como si lo que acababa de ocurrir fuera de lo mas normal. -Los cadáveres recibirán digna sepultura. No somos unos salvajes. Se oficiará una misa por los caídos.*

 

Notas de juego

*El fray me ha pedido oficiar una misa. Su pc ha muerto por lo que tiene que escribir desde el móvil y no sé si le resultará incómodo escribir. Yo por si acaso lo dejo caer en el post. Si no es el fray podemos entender que han mandado llamar a un religioso del pueblo vecino.

Podéis consultar las votaciones en la escena caza de brujas.

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15/08/2014, 12:36
Muerto Isaac Oaks

Isaac se encontraba junto a su compañero Petrus, pero no habló. Se sentia lleno de dolor, pues Juan Ramirez siempre fue una importante figura en el pueblo... -¿A quién le compro yo el pan ahora?- Pensaba mientras veía como colocaban al pobre panadero en la fría guillotina. Sólo pudo quedarse a mirar, la justicia había actuado, no tal y como debería pero lo hizo. Presenciar una muerte era muy diferente a que alguien muriese en tus manos como doctor, te sientes impotente, pues sabes que ni si quiera pudiste ayudarlo.

-Petrus, si no te importa me tomaré el día libre.

Isaac no podía apartar la mirada de aquella cuchilla... ¿Y si el pobre panadero es inocente? Hay a las que parece no importarles la vida de los demás. Sin más que observar cerró los ojos lagrimosos y dijo:

-Descansa en pan... que diga paz, querido Juan.

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15/08/2014, 13:05
Abigail "Abbie" Irving

Con las últimas palabras de Isaac P, Abbie terminó de decidirse y apretando los puños se acercó a la mesa, tomó uno de los pliegos de papel y con cuidado mojó la pluma en el tintero. Sin embargo, en el momento de escribir el nombre en el papel levantó la mirada indecisa y la paseó por varios de los presentes. Finalmente y tras escribir y tachar varias veces, con un suspiro metió la hoja en la urna y volvió junto a Isaac P.

Durante el tiempo que duró el juicio, la joven se mantuvo de nuevo apartada, viendo cómo las acusaciones cada vez más exaltadas volaban de un lado a otro. Su expresión era asustada, nunca se había visto envuelta en una situación tan violenta y cada vez tenía más claro que era la vida de todos y cada uno de ellos lo que estaba en juego.

Cuando el alcalde se acercó al panadero y ordenó que lo pusieran en la guillotina Abbie apartó la mirada y posó una mano temblorosa en el brazo de Isaac P. La hoja cortó el aire con su filo emitiendo un sonido siseante que terminó con un golpe seco y pegajoso y los ojos de la joven se humedecieron mientras recordaba al panadero contándole chistes cuando iba cada mañana a recoger el pan para la taberna. 

No quiso mirar, evitó que sus ojos se posaran sobre el cuerpo o la cabeza del señor Ramírez y en cambio se dispuso a caminar hacia su casa para acudir a la misa por los difuntos junto a Isaac P. Sin embargo, no llegó a abandonar el lugar, pues antes de salir y tratando de esquivar los restos del panadero llevó sus ojos al recuento de los votos*. Frunció el ceño y pareció buscar algo que no encontraba. Finalmente alzó la mirada y sus ojos se dirigieron primero hacia el doctor Oaks y después hacia el señor Gray para terminar mirando de nuevo a Isaac Pope antes de hablar con voz temblorosa, sosteniéndose de su brazo y parpadeando rápidamente. - Espera... E-esto no está bien. - Dijo, con la mirada desenfocada. - Yo no voté al doctor... P-ero parece mi letra. - Añadió, tapándose la boca con la mano. - C-creo... Creo que alguien ha cambiado mi voto. 

Notas de juego

*He dado por hecho que de alguna manera nos los hacían públicos, pero si no es así, mis disculpas, avísame jefa y lo cambio.

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15/08/2014, 13:29
Director

Notas de juego

Correcto Abbie. El alcalde hace públicas las votaciones antes de dictar su sentencia.

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15/08/2014, 14:52
Muerto Chester Littlebury

Chester miró impasible la ejecución del panadero. No creía que fuera culpable, pero no estaba seguro puesto que cualquiera se declararía inocente ante tal situación. Miró al resto de aldeanos, buscando algún atisbo se quedó un segundo de más mirando a Ethan aunque tampoco le iba a decir nada y al Fraile, a este ultimo le odiaba y si descubría algo contra el tenía claro que iba a ir a por el de forma contundente. Después durante mas rato dirigió su vista a Rosemary. -Ninguna niña debería de vivir estas cosas....

Se apartó de la gente con aire pensativo. Nunca había creído en la historia del jinete. -Y si alguien se está aprovechando de la historia para cometer sus fechorías... 

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15/08/2014, 15:51
Muerta Emma Van Garrett

Que atrocidad era que llevarán a degollar aquel hombre sin tener prueba alguna.

No pude ni mirarle a los ojos desde que salió su nombre a la palestra, ni mucho menos cuando le arrastraban hacía su muerte sin escapadura. 

Sin ninguna duda iría a la misa en señal de respeto hacía los caídos. 

 

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15/08/2014, 16:05
Muerta Lucretzia Andersen

Lucretzia tomo un trozo de papel, tinta ,pluma y un sobre e intento poner un nombre en aquella pequeña tarjeta. Repaso lo echos sucedidos aquella fatídica noche, mas fue incapaz de poner un nombre, no habían pruebas,solo sospechas, por lo que dejó su tarjeta en blanco, la metió en el sobre y se volvió a sentar después de entregara - prefiero dejar libre a un pecador que ser la verdugo de un inocente - susurró para ella mientras volvía a la silla.

Cuando el recuento de votos dio por resultado a un "culpable" la curandera negó con la cabeza, incapaz de creer que Ramirez fuese culpable - en que cabeza cabe pensar que el...- pensó mientras miraba con verdadera tristeza lo que estaba sucediendo. Siguió a la comitiva hasta la plaza del pueblo para ser testigo, de como el miedo de algunos terminaba por cobrarse la vida de un hombre que para ella era inocente. No fue capaz de mirar aquella grotesca escena y solo escuchó cuando la hoja cortó el viento para luego hacer lo mismo con el cuello del pobre panadero.

Cuando aquel circo hubo terminado, Lucretzia se encaminó a su casa para cambiar sus ropajes y descansar un poco antes de la misa en favor de los difuntos.

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15/08/2014, 16:21
Muerto Fray Bernandino Duchamps

El Fray encendio las velas de la pequeña capilla,saco la gran biblia antigua y preparo la oblea de pan y el vino,despues encendio incienso y mirra para alejar las malas vibraciones y coloco una biblia en cada asiento,cambio sus abitos por unos mas nuevos para la ocasion y se puso en la puerta para dar la mano uno a uno a quien entrara sin importar sexo o rango social ya que es la casa del Señor.

En pie hermanos,hoy es un aciago dia,ya que en apenas unas horas nos han abandonado la Hermana, los Señores Seraphim y Nathan y el Maese panadero.

Oremos...( rezos varios y algun salmo)

Hoy he tenido una epifania,quizas desacertata pero creo que el Señor la puso en mi mente por algo,veamos hermanos,estamos halando de lo oscuro y divino y quizas tengamos la vista mal direccionada .. quizas lo de la cabeza sea alguna chiquillada que a coincidido con las sendas muertes que nos han asolado.

Quizas la famosa brujula solo sea un recuerdo y que no los mataran las brujas si nos los humanos llenos de odio ,prejuicios y rencor.

Imagino a Seraphim con su candil esperando a Natn,ambos se ven y se miran a los ojos con el brillo que solo da el amor carnal, Seraphin le saludaria un poco seco intencionadamente, Nathan se reiria y le diria "estas arrestado" "lo que usted ordene" diria Seraphim y ambos se enzarzaron en los mas oscuros deseos del ser humano,mordiendose,besandose y llenandose el uno al otro donde encontraron sus cuerpos.

Manda guardar silencio a la parroquia con un golpe seco en el pulpito

Es de todos sabido las intenciones de Nathan de ser alguacil y eso debia mantenerlo en secreto,como intento mantener las conersaciones entre el y Lucretzia o las que tuvieron el Señor Seraphim con todas, con la dueña del club de alterne la cual no mencionare su nombre para no ofender a los oidos del Señor y Abbie..., quizas todos se encontraron por casualidad,ellas blancas por el dolor al ver a esos hombres enganchados como perros en celo y ellos avergonzados por que se tendrian que ir del pueblo,creo que por eso murieron,ellas dos gracias al Señor Pope ferviente enamorado de Abbie y gran amigo de la puta de babionia a la que debe su ropas nuevas quizas por que mataron a la pareja de calbalgadores pecadores,por eso el Señor Pope hablo y hablo de esa brujula como si la conociera,seguramente estuvo trasteando con ella aun con Nathan recien muerto al aldo.

Oremos Dios mio por que limpies los pecados de todos y cada uno de nosotros y nos lleves a tu Gloria,amen.

Cantemos el cantico del Libro,pagina dos.

Oh, ojo brumoso de debajo de la montaña,
sigue mirando cuidadosamente el alma de mis hermanos,
y debe el cielo llenarse con fuego y humo,

sigue vigilante sobre los hijos de Durin.
Si esto tiene que acabar con fuego,
entonces todos arderemos juntos.
Veremos las llamas escalar alto hacia la noche.
Te convoco padre, oh, espera y
veremos las llamas cobrizas arder sobre la ladera
Y si debemos morir esta noche,
moriremos todos juntos,
levantaremos un vaso de vino por última vez.
Te convoco padre, oh preparados mientras
veremos las llamas cobrizas arder sobre la ladera.
La desolación se cierne sobre el cielo.
Ahora, veo fuego dentro de la montaña,
veo fuego quemando los árboles,
y veo fuego vaciando almas.
Veo fuego, sangre en la brisa,
y espero que me recuerdes.
Oh, (si) mi gente debe caer,
seguro que yo haré lo mismo,
confinados en los corredores de la montaña,
nos acercamos demasiado a las llamas.
Te convoco padre, oh, agárrate rápido y
veremos llamas cobrizas arder sobre la ladera.
La desolación se cierne sobre el cielo.
Ahora, veo fuego dentro de la montaña,
veo fuego quemando los árboles,
y veo fuego vaciando almas.
Veo fuego, sangre en la brisa,
y espero que me recuerdes.
Y si arde la noche,
me taparé los ojos,
ya que si vuelve la oscuridad, entonces
mis hermanos morirán,
y mientras el cielo está cayendo,
se estrella en este solitario pueblo,
y con esa sombra sobre el suelo,
oigo a mi gente gritar.
Y veo fuego dentro de las montañas,
veo fuego quemando los árboles,
y veo fuego vaciando almas.
Veo fuego, sangre en la brisa.

Veo fuego, oh, sabes que vi una ciudad ardiendo (Fuego).
Y veo fuego siento el calor sobre mi piel (Fuego)
Y veo fuego
Y veo fuego cobrizo arder sobre la ladera.

 

Demos las gracias a nuestros cantantes,los monaguillos Luck e Ithan, gracias chicos,para vosotros unos chelines,dadles unos chelines hermanos.

Antes de partir esto va por ti Juan

"mama mama pan! y ella murio,moraleja come piquitos"

El Señor este con vosotros queridos hermanos y ya sabeis a quien votar.

In nomine.....

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15/08/2014, 16:46
Muerta Lucretzia Andersen

Llegó a la pequeña capilla llena de tristeza y pesar por lo ocurrido al panadero y tomó asiento en la primera fila. Escuchó atenta el sermón del frayle, mientras oraba por el alma de los ahora cuatro muertos, seguía sin entender como había podido pasar aquello, mas no fue eso lo que alteró a la joven curandera. No fue solo las palabras sobre un romance entre Nathan y Seraphim lo que la sobresaltó, sino la directa acusación sobre ella,Abby y Pope. 

Como aquél hombre podía acusarles de semejante atrocidad a ellos? como un hombre piadoso podía tener una mente tan retorcida?, en su cabeza aún sonaban las acusaciones hacía el señor Littlebury solo por bailar con una niña,niña que se aburría y a la vez escandalizaba por las bromas subidas de tono del religioso y ahora esto... Ese hombre, ese faro en el camino del tormento había puesto sobre ellos tres una diana para las acusaciones. En que cabeza cabe semejante barbaridad? no solo que ellos fueran los asesinos de tan horribles crímenes , sino que a su vez ellos cayeran en garras de la lujuria...Las lágrimas comenzaron a caer por sus mejillas por la rabia y la pena de aquellas acusaciones, aunque las enjugó con rapidez.

Aunque atónita, se quedó al resto de la homilía , sintiéndose humillada de una manera que no creía posible, y cuando por fin terminó aquello, se retiro en silencio a su casa.

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15/08/2014, 17:43
Muerto Ethan Gray

Cuando las votaciones acabaron y se cantó la sentencia no me lo podía creer. Juan, nuestro querido panadero, el que nos alegraba todas las mañanas con sus chistes, condenado. Iba a ser ajusticiado en la plaza del pueblo y acudimos todos. Me santigué y iba recitando una oración mientras el verdugo hacía caer la fatídica hoja. Estaba convencido que Juan era inocente. Un inocente caído. Apreté los dientes con fuerza. No podíamos permitir que más inocentes perecieran a manos de esas brujas. 

Noté unos segundos la mirada de Chester y se la devolví, con desconfianza. Tenía algunas sospechas pero no había pruebas. Realmente solo eran sensaciones o incluso palabras dichas en un momento de tensión que no demostraban nada. Contra nadie había pruebas. Pero aún y así, un inocente había caído. 

Abbie empezó a ponerse nerviosa y dijo algo totalmente insólito. Votaciones trucadas. Me acerqué a Abbie para preguntarle. -¿Estás segura? ¿Si tu voto no fue hacia el señor Oaks, hacia quién iba dirigido? Puede ser importante. 

Cuando la ejecución terminó, me dirigí a la iglesia, donde Fray celebraría la misa por los caídos. Lo que dijo me dejó realmente perplejo. ¿Nathan y Seraphim? Quien lo hubiera dicho... No me lo esperaba. Oré por ellos y por, el nuevo caído, igual que por la Hermana. Que sus almas vayan al cielo, salvadas por el Señor y que las impuras ardan en los infiernos. 

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15/08/2014, 18:40
Muerta Elizabeth Seik

Llegó a la capilla vestida de luto y con un velo negro en su cara. Cuando el padre terminó se alzó dijo:

Padre, ¿puedo decir unas palabras?

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15/08/2014, 20:15
Abigail "Abbie" Irving

Abbie se mostraba bastante afectada por el asunto de las votaciones y cuando el señor Gray fue el único que se acercó a ella para interesarse por sus palabras la joven sintió un nudo en el estómago. Apretó con más fuerza el brazo de Isaac antes de responder con voz entrecortada al campesino. - Oh... Yo... L-lo siento, se-señor Gray. P-pero es que... Es que yo lo había votado a usted... - Bajó la mirada, suponiendo que el hombre se enfadaría por sus palabras y se apresuró a disculparse. - E-es que no sabía qué hacer... Y me pareció que señalaba us... usted a la gente muy rápido y... y q-que sacaba conclusiones sin pruebas ni... ni nada. L-lo siento mucho. 

Sin embargo, la conversación se vio interrumpida por los preparativos para la misa del fraile y Abbie se apresuró a caminar hacia su casa, escapando temerosa del posible enfado del señor Gray. Allí se cambió de ropa y apenas unos minutos más tarde ya estaba saliendo por la puerta, con un vestido negro que le quedaba un poco justo después de dos años sin usarlo y con los cabellos recogidos debajo de un pañuelo también negro. 

Acudió a la capilla con Isaac P y se santiguó al entrar antes de tomar asiento en algún asiento discreto del fondo. Escuchaba atentamente las palabras del fraile, esperando que la oración calmase de alguna manera el temor que había crecido en su pecho desde que la novicia había irrumpido en la fiesta y que cada vez aumentaba más su intensidad. Pero sin embargo no encontró paz en la homilía, sino todo lo contrario. En un primer momento le llamó la atención escuchar su nombre de labios del fraile, relacionándola con el señor Boone, quien tan sólo había sido un buen cliente de la taberna del señor Adams, y con quien nunca había hablado más allá de sus tareas como camarera. No terminaba de comprender si el sacerdote estaba diciendo que no quería ofender sus oídos, o si estaba insinuando que ella tenía algún tipo de relación con el difunto. Pero su boca terminó de abrirse incrédula cuando él continuó hablando y anunció que Isaac Pope estaba enamorado de ella. 

No terminaba de entender el sermón del fraile que parecía acusar al señor Siral y al señor Boone del pecado de la sodomía y a las señoritas Andersen, Seik y a ella misma como asesinas, junto a Isaac Pope. Su rostro se quedó blanco mientras las palabras del sacerdote iban calando lentamente en su mente y sus manos y sus labios empezaron a temblar. La joven siempre había confiado con naturalidad en el fraile, a pesar de que cuando tomaba una copa de más su lengua se volvía viperina. Al fin y al cabo era un hombre de Dios. Pero lo cierto era que desde la noche anterior el comportamiento del hombre parecía errático, gritando acusaciones y amenazas sin sentido en todas las direcciones. Abbie se tapó la boca con una mano mientras miraba horrorizada a Fray Bernardino, incapaz de decir nada. 

Vio cómo en una nube cómo la señorita Seik se levantaba pidiendo tomar la palabra, pero ella no se sentía capaz de quedarse más tiempo en ese lugar en el que habían mancillado su reputación más de lo que nunca lo habían hecho, pues si lo había entendido bien, no sólo la habían acusado de cometer actos impuros fuera del cobijo del matrimonio, sino también de asesinato. Lo cierto era que ya estaban tardando en culpar a las pelirrojas. Elizabeth, Lucretzia y ella misma... Abbie estaba segura de que alguno ya lo habría pensado, pero no habría esperado que fuese el fraile el primero en hacerlo en voz alta y menos excusándolo en esas supuestas relaciones pecaminosas. Sintió como sus ojos se humedecían y se puso en pie para marcharse. - L-lo siento, Isaac... - Susurró a su acompañante antes de empezar a caminar hacia el exterior. - Pero no p-puedo quedarme aquí.

Salió rápidamente de la iglesia y en cuanto estuvo en el exterior dio un par de pasos indecisos antes de terminar apoyándose en la pared de la iglesia para esconder el rostro entre las manos y dejar que amargas lágrimas de temor y de rabia se deslizasen por sus pecosas mejillas. Se sentía avergonzada por llorar en aquel lugar a la vista de cualquiera que pasara y su pecho se movía con cada sollozo. Pero por muchas ganas que tuviese de irse a su casa en aquel mismo instante, no quería pasear sola de noche mientras el jinete pudiera aparecer por cualquier recodo del camino.

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15/08/2014, 21:33
Alcalde William Hardwicke

Unos nubarrones oscuros empañaban el cielo. Parecía que iba a explotar en lágrimas en cualquier momento igual que los aldeanos que se esforzaban por no exteriorizar su amargura. El alcalde estuvo muy atento escuchando el sermón de Fray Duchamps. Permaneció en silencio observando las reacciones de los aldeanos. Antes de retirarse hacia su casa, ya que se avecinaba tormenta y no quería calarse hasta los huesos por el camino, se levantó para estrechar la mano del fraile y agradecerle su labor, pues aunque no tuviera seguridad de que fuera inocente él era el único que tenia poder moral y eclesiástico para realizar la homilía. Cumplido el protocolo se dirigió hacia los presentes con ojos tristes y tono de voz preocupado. Algunos permanecían ensimismados en sus pensamientos con la mirada fija en algún punto de la capilla, otros rezaban con fervor con la esperanza de que dios no nos dejara desamparados esa noche.

-Les hablo como un hombre temeroso de dios, no como un alcalde frio y distante que se desentiende de los problemas del pueblo. Ya estoy mayor, afortunadamente he vivido suficiente tiempo para disfrutar de la vida. Pero aquí hay muchos que todavía no han alzado el vuelo, ni siquiera creado un nido y tienen derecho a hacerlo. Mis hijos están crecidos, gozan de buena salud y trabajo, mis nietos crecen felices en un ambiente saludable, bien educados y sanos como una manzana. Me preocupa mi mujer, supongo que como a cualquier hombre de familia. Tengan especial cuidado esta noche. Las calles no son seguras para nadie. Aunque mucho me temo que una simple casa pueda interponerse entre el jinete y su victima. Ojalá que mañana no tengamos ninguna muerte que lamentar. Dicho esto se dirigió hacia la puerta de salida, arrastrando sus piernas por el pasillo con un poco de dificultad. La edad no lo perdonaba, la tensión vivida en las ultimas horas tampoco.

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15/08/2014, 22:48
Muerto Fray Bernandino Duchamps

Le cedo paso para que hable a la Señora Seik

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16/08/2014, 08:50
Rosemary Kenway

Se mantiene en silencio el resto de las votaciones, ella ya había dicho lo que tenía que decir, así que, cuando queda poco para el final de las votaciones, se levanta y se acerca a la urna. Coge un papel y escribe un nombre, luego mira a Elizabeth. Sabe perfactamente que ella la votaría, por lo que luego ver su nombre en la lista no le importó mucho, lo sabía después de la acusación que le ha mandado. Pero ver el nombre del panadero le sorprendió, a penas llevaba un par de días en Sleepy Hollow, pero él era una de las pocas personas que había conocido, pues había acompañado a Adele todas las mañanas a por el pan. Por un momento sintió lastima por él, por la forma tan horrible que iba a morir, así que decide no mirar su ejecución, no es lo suficientemente mayor como para aguantarlo sin vomitar. Así que una vez terminada la ejecución, se dispone a ir a casa para cambiarse e ir a la misa. Entonces escucha las palabras de Abbie.

-¿Le han cambiado el voto? -dice en un susurro y niega con la cabeza- No puede ser...

Si más palabras, se va a la caa de Adele, se cambia el vestido por verde muy oscuro de terciopelo, y se va a la iglesia a presenciar la misa.

Allí no puede si no sorprenderse antes las palabras del Fray, acusando a las dos victimas de tener un romance y luego a otros tantos por matarlos por haberlos vistos. Esto es de locos, piensa para si misma y niega con la cabeza.

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16/08/2014, 13:14
Muerta Elizabeth Seik

Elihabeth se alzó ante todos y comenzó a caminar hacia el altar de la pequeña capilla. Tosió un poco, sacó el pañuelo para secarse las lágrimas y comenzó a hablar:

A veces el silencio de tu voz que penetra en mi cabeza, me devuelve la idea de que sigues presente en esta vida y mirando las cosas que dejaste, preguntándome porque te marchaste comprendo que el destino es cruel, que la felicidad no dura para siempre y aunque en mi estas presente, lo tengo que aceptar como lo inevitable y tendré que resignarme hasta el día en que nos volvamos a ver. Te fuiste de repente sin decir adiós, ahora me faltan tus besos, tus caricias, tu dulce y tierna risa que se pierde en la repentina brisa, como  sereno de amanecer. Sera hasta el día de mi partida que estaremos juntos de nuevo y viviremos por siempre sin más necesidad y caminaremos de la mano en el edén dejando atrás la soledad.

Ahora la soledad me acompañará hasta la largura de mis días y se ha convertirá en mi oscura y fiel amiga hasta el momento  en que nos volvamos a encontrar, yo te seguiré extrañando y mientras tanto tu mi amor, DESCANSA EN PAZ.

 

Con esto Elizabeth lloró santificándose. y se volvió a sentar en el banco.

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16/08/2014, 14:14
Muerto James Hancock

La cabeza del panadero rodó y, aunque consternado, James se alegró de que no hubiese sido la suya. Pobre hombre, ajusticiado de esta manera, y maldito sea por casi provocar en mí el castigo que él pena ahora, piensa el abogado, debatido entre la ira y el miedo.
Por si la situación no fuese ya de por sí rocambolesca, con un jurado popular rebanando cuellos para evitar que lo haga el fantasma de un decapitado, la esperpéntica misa por los difuntos del fraile agrega aún más sinsentido. ¡Este hombre está LOCO!

—No sé si el jinete ha acabado con la vida del señor Boone, en paz descanse, pero desde luego que ha terminado con la poca cordura que pudiese tener este hombre —dice en referencia al fray, lamentándose con la cabeza. 

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17/08/2014, 11:22
Muerta Fenna Webb

Fenna siempre había visto con cierta fascinación las ejecuciones, y esta no fue diferente. Sin embargo miró con escepticismo a fray Bernardino cuando habló sobre relaciones entre hombres y sodomía en la misa. Del melenudo se lo creía, ¿pero de Nathan?

Era un hombre peculiar su fraile...

Fenna montó en Jolly y se fue a la cama. Estaba segura de que el día siguiente sería largo. larguísimo.

 

 

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17/08/2014, 20:10
Muerto Isaac Pope

Pope acompañó a Abbie a la ejecución, pero si por él fuera no hubiese asistido a tal acto, los odiaba, además, Juan, con quien mantenía sus mejores negocios al comprar alguna vez pan, pues no podía permitirse mucho más y algunas veces le regalaba algún bollito o un trozo de pan cuando estaba de buenas contando sus famosos y malos chistes.

Cuando todo pasó Pope se preguntó:¿Pero era Juan entonces realmente culpable?¿Como lo sabremos?¿Y si lo era, normalmente a las brujas se las quemaba... podrá resucitar o algo así? Por una parte estaría bien tener aquí a Juan de nuevo pero...sería muy... muy...¿horripilante? 

Cuando Abbie apretaba el brazo de Pope, él, rígido, avergonzado, trataba de calmarla pasando su mano por la espalda de la chica, aunque quería acariciar aquellos rojos cabellos, siempre los llevaba tapados... Al pensar eso se deprimió aun más.

-Pero, ¿como han podido cambiar los votos? ¿Brujería? O a lo mejor...-Se acerco un poco a Ethan y Abbie para que nadie más lo oyese-¿Es posible que el propio alcalde este metido en esto y nos está reteniendo para alguno se sus fines? De todas formas...Ethan, sabes que te aprecio, pero si alguien cambió los votos, debe ser o alguien malvado, pues era la esto...¿razón?¿La voz del pueblo? bueno bueno... tío... ¿Por qué alguien te protegió?

 

Una vez en la misa se sorprendió con la historia que Fray se montó. ¿Pero que es eso? ¿De verdad? No los conocía en profundidad pero... 

 

[...]gracias al Señor Pope ferviente enamorado de Abbie y gran amigo de la puta de babionia a la que debe su ropas nuevas quizas por que mataron a la pareja de calbalgadores pecadores,por eso el Señor Pope hablo y hablo de esa brujula como si la conociera,seguramente estuvo trasteando con ella aun con Nathan recien muerto al aldo.

Pope se puso colorado cuando Fray mencionó su enamoramiento pero al mismo tiempo cayó aun más en la confusión.  No habló esperando una oportunidad para hacerlo pero cuando vio como se ponían los ojos de su Abbie y se fue corriendo no pudo resistirse y se puso de pie en los bancos y gritando a todo pulmón se oyó por todo aquel antro:

-¡Y UNA MIERDA! ¿De donde sacas todas esas hablidurías? Me acusas por preguntar por la curiosa brújula, pero tu puedes montar amoríos lascivos, pues ahora mismo acabas de perder mi respeto hacia ti, si bien eres alguien tocado por la mano del cabrón de arriba, no me lo creo, tu eres una rata, y has llegado a este pueblo con tus malas formas de hablar, indignas para un iglesiastico como tú y creo que estás tocado por la mano de una de esas brujas de las cuales tu tanto crees que existen, ¿Por qué vio la monja a la bruja? ¿No estaría contigo antes de la fiesta o algo parecido? Y te has esperado a tener la oportunidad de que hay bastante gente extranjera y aprovechando la confusión tras una noche de fiesta para empezar tu matanza. ¡ESTOY SEGURO DE ELLO! ¡MIRADLO! ¡NO ES NADIE BENDECIDICTO!

Acto seguido salió corriendo de la iglesia esperando encontrar a Abbie de camino a su casa, pero allí estaba, apoyada en la pared de la iglesia llorando. No pudo resistir, y tragando toda la vergüenza que pudo(y de paso comía algo) se armó de valor para ir hasta donde estaba ella para plantarse justo delante y dudando un poco al levantar la mano, apoya dos dedos sobre su mentón para alzarle la cabeza mientras le quita las manos de la cara con la otra y borrando su rostro serio para dejar ver uno feliz como si estuviese en el cielo, al ver el lindo rostro de la chica humedecido por sus lágrimas, brillante.

-No...no llores, aunque estás preciosa así...-Pope empieza a secarle las lagrimas con un dedo, suavemente, mientras que la otra mano la desliza por detrás a la altura de su cabeza deshaciendo el nudo de su pañuelo para dejar caer su hermosos y rojos cabellos, cálidos como el fuego. Y tras aquel sorprendente momento que paralizó el mundo Pope solo pudo quedarse mirando y dejando salir unas suaves palabras en forma de un suspiro decadente-...prefiero verte sonriendo y feliz...

Su cara empezó a acercarse a la de la chica sin que él mismo de diese cuenta con sus labios deseosos de rozar los de ella y abrazarse como si no hubiese un mañana, olvidando todo lo ocurrido, dejando que su calor sea mutuo y acariciar con sus manos por primera vez esa salvaje melena de fuego y apretarla con todas sus fuerzas contra él...

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17/08/2014, 23:24
Muerto Isaac Oaks

Isaac se llevaba la mano a la cara mientras la movía de lado a lado sintiendo vergüenza ajena. Es ridiculo el comportamiento del pueblo por unas brujas, que se ejecuten las brujas o lo que tengan que hacer pero las peleas entre nosotros sólo las ayuda, a este paso no vamos a avanzar nada en cuanto a ellas.

-Por favor señores y señoras, mantengamos la calma ante las acusaciones, al fin y al cabo son sólo eso, acusaciones, nadie puede demostrar si alguien es bruja o algo, todos unidos o la brujería vencerá, dejad de pelearos como niños chicos ¿Acaso antes de esto erais así? Enserio me dais vergüenza, este pueblo siempre ha sido honrado y amistoso, ahora somos rastreros y odiosos. Creo que esto daña nuestra imagen como pueblo, recordemos que nada nos puede pasar si nos mantenemos juntos.

Dicho esto Isaac mira a Pope y a Fray, como pidiendo calma entre ellos y los demás en la sala por supuesto.