Partida Rol por web

Tercera Génesis

Yuzuru y la vida dentro de un videojuego

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28/03/2017, 23:29
Director

- ¿Yuzuru, estás listo cariño? La Señora Carpenter subía los escalones de la preciosa casa a las afueras de la ciudad de Nueva York donde vivía el chico japonés desde hacía casi tres meses. Cuando abrió la puerta del dormitorio que compartía con su hijo Damon se encontró a Yuzuru luchando por ponerse la camisa nueva que le habían puesto. 

Oh no, Yuzuru, no tienes que ponerte eso aún. Eso es solo para la cena cuando lleguemos a casa de mi hermana. Mañana por la noche. ¿Entiendes?- La Señora Carpenter se esforzaba en hablar despacio para que Yuzuru le entendiera. Estaba en ese punto donde ya parecía entender y hablar todo el idioma y, sin embargo, a veces se producían malentendidos como aquel- Ponte la camiseta de siempre y estáte cómodo. Cuando lleguemos y aprovechando que vienes de fuera vamos a hacer algo de turismo. Espera, deja que te ayude y doble bien la camisa. 

Mientras Yuzuru se ponía la camiseta, la Señora Carpenter notó la cicatriz de su hombro. 

- ¡Ya casi ni se te nota la herida! Recuerdo aún el susto que nos dimos cuando el primer día apareciste con el brazo lleno de sangre y tú no sabías explicarte, jaja ¿recuerdas? 

Yuzuru lo recuerda bien pero sin tanta risa. Antes de volar a Estados Unidos quisieron hacerle un chequeo médico y toda la vacunación que les pedían. Fue todo a última hora y tuvo que ir a un centro médico diferente donde el médico le dijo que había algo incrustado en su hombro y había que hacer una pequeña cirugía local. Así que a los nervios y a las prisas de los preparativos se le sumó tener que pasar por el bisturí. Una pequeña llave de arcilla. ¿Cómo llegó hasta allí? 

En el trayecto del avión se le saltaron los puntos y cuando vio a su familia americana notó como la sangre empezaba a chorrearle por la manga. Fue realmente embarazoso y la familia no se quedó tranquila hasta que ellos mismos le llevaron a un hospital americano. Ahora todo había quedado en una anécdota y en una marca en su hombro. 

 

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28/03/2017, 23:46
Director

En el coche le fue inevitable acabar conectándose a la consola. Damon estaba dormido y se cansaba de estar atento a la conversación de los Carpenter intentando explicarle absolutamente todo de Boston y de ese sitio al que iban a ir de turismo. Había prometido a sus padres en Japón que intentaría no estar tan enganchado a los videojuegos y realmente Yuzuru había hecho progresos pero a veces necesitaba aislarse un poco. También le pasaba en el instituto. Allí la gente no era tan amable como los Carpenter y Damon se había cansado ya un poco de ejercer de mediador en todas las actividades y relaciones. 

Vio el cartel y se quitó los cascos: Salem. 

Rápidamente buscó en wikipedia dónde estaban yendo para así parecer que algo se le había quedado. 
Ciudad histórica... rollo rollo... brujas... ¿Brujas?

Yuzuru alzó la mirada cuando salieron del coche y la familia, incluyendo la de los tíos y primos de Damon, se apuntaban a un tour turístico. 

- Yuzuru, estás muy callado

- Yuzuru, si no entiendes algo dínoslo. 

- Yuzuru, tienes que decirle a mi hermana algo en japonés, que le encantará 

Empezaba a agobiarse mientras todos iban paseando por los alrededores de una réplica medieval de una aldea. Nada parecía realmente terrorífico o de interés pero quiso participar de la conversación y dijo en voz alta. 

- ¿Y las brujas no se defendieron con hechizos cuando empezaron a atacarlas? 

Todo el grupo empezó a reírse. Damon le miró todo avergonzado y aunque los Carpenter empezaron a decir en alto: "Es japonés, es japonés y no sabe, claro" aquello fue aún más embarazoso. 

Damon se alejó del grupo con la consola y se internó en un pequeño bosquecillo que había alrededor de ese pueblo de mentira. Aquella gente no entendía el concepto de vergüenza y honor que tiene un japonés. O tal vez solo estaba buscando alguna excusa para sentarse en algún sitio apartado y ponerse a jugar a la consola. 

Pero entonces surgió una enorme espiral gris en el aire. Toda la tierra crujió y sintió como aquella espiral le engullía. 

Ahí fue como acabó su vida en la Tierra. 

 

 

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28/03/2017, 23:59
Director

Yuzuru no sabe cuánto tiempo lleva viviendo dentro de ese video juego. Es imposible calcular el tiempo en un sitio donde no hay día ni noche y donde su cuerpo no cambia en absoluto desde el primer día. Pero sabe que lleva una eternidad. Se le ocurrió empezar a calcularlo por las distancias que cada día recorría en torno a las cabañas donde ha ido viviendo durante todo ese no-tiempo. Calcula que lleva ocho meses. Puede equivocarse mucho. Yuzuru no es listo y, de hecho, no se le hubiera ocurrido esa idea si no fuera porque no tiene nada que le distraiga de desarrollar esas ideas. Yuzuru está casi solo. De hecho si no fuera por esas ideas se habría vuelto ya loco. 

El video juego donde vive es poco cromático. Solo hay figuras grises y negras y pequeños destellos de color de sus ropas o de las cosas que encuentra. Y por supuesto de las horribles criaturas que allí habitan. Pero sabe por ellas que no está en el mundo real. Que eso debe ser un videojuego. 

Al principio se asustó mucho. Le parecía que seguía en ese bosque alrededor de Salem pero por mucho que avanzaba no encontraba a nadie y todo, hasta la autopista a la que había llegado una vez, estaba vacío y era gris como una visión tenebrosa y distorsionada del mundo real. Pero de nada le sirvió llorar y gritar. Se moría de hambre y sed y pronto tuvo que acostumbrarse a comer hierbas y beber de algunos arroyos. Todo sabía igual de mal. Una vez enfermó tanto que vomitó y tuvo mucha fiebre. Pero poco a poco fue acostumbrándose. Su cuerpo no cambiaría en absoluto. 

Luego tuvo que aprender a cazar a algunas de esas monstruosidades que de cuanto en cuanto aparecían por allí. Las había de muchos tamaños y peligros pero las más frecuentes eran del tamaño de un perro y su carne podía comerse. Cruda hasta que aprendió a hacer fuego, muchas semanas después. Aquellas criaturas le demostraron que no estaba en ningún planeta o dimensión extraña. Que todo aquello era mentira e irreal. Lo supo en el momento que atreviéndose a luchar cuerpo a cuerpo con una, tal vez envalentonado por ir convirtiéndose poco a poco en un superviviente, aquella criatura le arrancó de un mordisco la mano. 

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29/03/2017, 00:12
Director

No le dolió. De hecho no salió sangre. Fue como si le hubiera recortado un montón de píxeles. Aquella criatura le amputó limpiamente y mientras distraída devoraba su mano, Yuzuru la pudo matar al fin. 

Aquel día no comió mientras contemplaba su muñón. Todo era tan artificial. Se le ocurrió que tal vez estaba en shock y que al día siguiente despertaría en medio de dolores y gangrena. Pero no. Al día siguiente su mano había crecido hasta la mitad. Como si de nuevo estuvieran volviéndosela a dibujar. 

Y en los siguientes días, semanas y  meses... igual. Yuzuru jamás sentía dolor si se caía. Si se precipitaba desde enorme altura. Simplemente su cuerpo se deformaba o se cercenaba. Además de una mano perdió un pie y una vez intentando hacer una trampa para una criatura grande se decapitó. 

Hay que aclarar por eso de que un japonés tiene mucho sentido del pudor que no es que fuera tan torpe de caer en su propia trampa sino que aquel día lo que le atacó no fue una criatura sino un hombre encapuchado en una especie de armadura cibernética de samurai, claramente un personaje de videojuego. Aquella criatura le disparó primero un arpón de energía que, por supuesto, le atravesó creándole un agujero de pixeles en su cuerpo. Su atacante se quedó congelado al ver que Yuzuru no había muerto y le saludaba en japonés. Pero después reaccionó y le golpeó y al final le empujó a su trampa y la accionó para decapitarle. Yuzuru pensó que sería sensato cerrar los ojos y dejar que aquel ciber samurai pateara su cabeza y examinara su cuerpo sin cabeza y sin vida. 

Pero Yuzuru seguía totalmente vivo. Vivo y sin dolor alguno Y aunque era incómodo ser una cabeza y rodar o dejarse morder por las criaturas, también le resultaban una compañía entretenida. Una le empujó al fondo de uno de esos arroyos y allí estuvo bajo el agua mientras su cabeza iba poco a poco desarrollando un cuello, un tronco, unos brazos y unas piernas y pudo salir del río. Tardó una eternidad que no pudo medir. Pero salió finalmente del río. Encontró su cuerpo decapitado que ni olía ni se había deteriorado. Lo desvistió y cogió sus ropas. 

Ahora tenía un objetivo. Tal vez era como se pasaba la pantalla. Ya había visto que no era un videojuego de plataformas ni de subir de nivel matando criaturas de todos los tipos. Debía ser un One Player vs One Player y ahora había visto a un ser que parecía también ser una criatura diseñada por algún programador.

Como él. 

Y en eso estaba, haciendo pequeñas incursiones de búsqueda desde una nueva cabaña cuando un día (si es que eso tenía sentido en aquel lugar) encontró una espiral gris en medio del aire. 

Por vez primera en mucho tiempo (si es que eso tenía sentido en aquel lugar) corrió con algo de esperanza. Se había negado a tener demasiados sentimientos y a mantenerse en modo automático pero aquella espiral significaba que tal vez pudiera por fin acabar su tormento en aquel limbo gris. 

La espiral escupió algo en vez de absorberle a él y se cerró. Yuzuru se enjuagó sus lágrimas. 

"No pasa nada. No he matado aún al otro jugador. Es lógico que esa no fuera la clave" 

Se encaminó al lugar donde había visto caer algo. Lo que nunca se imaginó fue que fuera un grupo de cuatro personas. 

¿Estoy en modo multijugador? ¿Tendrán ellos también vidas infinitas como yo? ¿Son aliados míos o del Samurai?

Yuzuru se aproximó sigiloso a aquel grupo.

Notas de juego

FIN DE LA HISTORIA :)