…mirando a Cuenca.
Nunca tan pocas palabras han dicho tanto.
Hey, deja de reírte. Bueno, no, que de eso se trata. De pasárnoslo como enanos todos juntos, y si para eso hay que recurrir al humor más fino, se recurre.
¿Porqué juntarnos en Cuenca? ¿Dónde está eso? ¿Existe realmente Cuenca fuera de la imaginación de los escritores surrealistas? ¿Es la KDD una cosa a tener en Cuenca?
No se si realmente existe como lugar físico, o es un estado mental. Dicen que Cuenca es única. Tal vez no sea la ciudad más bella, o con los monumentos más impresionantes. Tal vez el entorno natural dónde está no es el más espectacular que uno pueda contemplar. Tal vez no es la más friki. Puede incluso que no sea la más fiestera. Pero si es única en su forma de mezclar todo eso en un cóctel que no deja indiferente al visitante.
Es difícil no encontrar algo de tu gusto en esta ciudad, que lo mismo te invita a trasnochar que a aprender curiosidades e historia, a ignorar las convenciones sociales o a contemplar meditabundo la naturaleza.
Si las ciudades fueran personas, Cuenca sería un friki de mucho cuidado. Se te presenta de primeras como una ciudad pequeña, casi un pueblo, y antes de que te des cuenta, te sorprende con leyendas absurdamente divertidas y típicamente españolas, con elementos sacados de una obra dadaísta como si fuera la cosa más normal del mundo, con ganas de pasárselo bien por el simple hecho de pasárselo bien… diría más, pero estoy tan habituado a ella, que ya uno no distingue lo habitual de lo insólito hasta que alguien de fuera se lo recuerda.
Créeme, Cuenca nació para recibir la visita de los umbrianos. O los umbrianos para visitar Cuenca. O quizás estás ya en Cuenca y no te has dado cuenta aun.
¿Quieres más razones para venir? Bien, mira los apartados de este especial. Ahí te desglosaremos la KDD, punto por punto. También hay un apartado de dudas frecuentes, pero si tienes dudas concretas, te las resolveremos a través del foro, del chat o por el correo electrónico de la KDD.
(Foto de lecercle)