El día uno de octubre de 1989, cuarenta y tres mujeres parieron sendos bebés.
Lo raro de todo esto es que ninguna estaba embarazada al comienzo del día...
Aquí es donde entra mi padre, Sir Reginald Hargreeves, excéntrico millonario, aventurero y filántropo que se decidió hacerse con cuantos de esos niños pudiera comprar, a fin de crear su propio equipo de superhéroes.
Y aquí estamos ahora, treinta años después, en el entierro de ese hombre que nos dio todo, menos afecto.