Nos veíamos en el café, cada uno por su tema. Nunca imaginamos que lo que era un día ordinario sería el comienzo de una pesadilla...
Un día, alguien formuló un deseo en apariencia inocente: "Que yo sea tu mundo". Pero, como bien dicen los chinos: "Cuidado con lo que deseas que puede volverse realidad."
En una pequeña aldea donde conviven humanos, enanos, gnomos y elfos, se celebra un casamiento que une a dos jóvenes de pueblos vecinos. Los protagonistas, amigos de toda la vida del novio, participan de los preparativos y la fiesta que debería comenzar al mediodía.
Un día, alguien formuló un deseo en apariencia inocente: "Que yo sea tu mundo". Pero, como bien dicen los chinos: "Cuidado con lo que deseas que puede volverse realidad."