En el Londres de 1890 la oscuridad domina sobre la luz y se dice que hay monstruos en cada esquina. Helen Holmwood sabe, por experiencia propia, que los monstruos existen, y no solo se refiere a hombres capaces de hacer cualquier cosa, sino a seres humanos que presentan alguna clase de condición que les hace vagar por el mundo causando muerte y destrucción a su paso. Ella misma también lo es y por eso se dedica a buscar y recoger a jóvenes antes de que sea demasiado tarde, ayudarlas a aceptar lo que son y darles una oportunidad, lejos de los prejuicios y el miedo de los demás, llevándoles a un lugar fundado por ella y otra mujer a quien encontró en su camino, en donde puedan aprender a convivir con su naturaleza: la Escuela para Jóvenes Especiales de Miss Holmwood.