Partida Rol por web

La Edad de la Inocencia (+18)

• Primeros encuentros •

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10/12/2015, 02:10
z/ Andrew Comstock

Foster Lane, Residencia de Sir Kirk Levine, febrero de 1880

La residencia de sir Kirk Levine, un reputado médico de la sociedad londinense, era el hogar provisional del capitán Andrew Comstock desde que llegó a Londres desde la India hacía una semana escasa. Con la intención de entregarle una invitación a una pequeña recepción privada en el hogar, el padre de Zona le entregó la epístola para que su hija se la hiciera llegar al capitán. Pudiera ser que la risueña muchacha empujara a ser ella misma quien llevara la misiva, pero en cualquier caso ahí estaba Zona frente al portal de la Residencia Levine. Y no lo hacía sola, pues iba acompañada de su amiga Emily Jones, a la que Zona había arrastrado para sacarla a pasear.

En la puerta os vino a recibir una muchacha del servicio, de unos veinticinco años de edad, que os saludó con un marcado acento galés.

Pueden pasar a la sala de estar, mis señoras, ¿puedo servirles algo? Avisaré de inmediato al capitán Comstock. informó con educación, os dirigió a una pequeña sala de espera.

Tal como anunció, la criada se marchó por un lateral de la habitación y tras unos minutos escuchasteis el sonido del picar de la madera contra la madera. Por el pasillo asomó la figura de Andrew Comstock, que Zona reconoció del funeral, llevaba una actitud más suave en su rostro, aunque las secuelas de la tristeza permanecían grabadas en su frente. Se acercó acompañado de su bastón y su cojera que la disimulaba con este.

Miss Howard. Miss Jones. se inclinó con educación frente a las damas, procuró sonreír, aunque a todas luces era por compromiso. Sir Levine no se encuentra en casa ahora, salió a laborar. Me permitirán ser su anfitrión hoy, ¿les han traído un refrigerio? ¿A qué debo tal agradable visita? las palabras del capitán sonaban sinceras, aunque estaban teñidas de una palpable tristeza.

Notas de juego

Me permitiréis, Zona y Emily, describir un poco en el párrafo las circunstancias de vuestra llegada. Entendí que Emily iba a acompañar a Zona para entregar la invitación. Lamento si me excedí o me confundí, y lo corrijo si es menester ^^u

La muchacha del servicio que os abre la puerta.

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10/12/2015, 02:38
Emily Jones

Finalmente Zona había conseguido lo que muchas veces Victoria había intentado, que fuese a conocer a un caballero, a alguien, que salga a pasear lejos de mi casa, que no me encierre bajo mis libros y ensueños. Mientras caminaba hacia la mansión, me sumía en mis pensamientos: "seguro que ha hablado con mi padre y le ha dicho que estuve todo el domingo, luego de la Iglesia, leyendo en la biblioteca. Pero eso no es verdad, salí a caminar un rato. No es mi culpa que la biblioteca tenga tan buenos libros... Además, los libros son más fáciles que la vida. Nadie me podría negar eso." Pero no me podía quejar, amaba la compañía de mi querida amiga, ella era un alma especial, única. Me sentía afortunada.

Cuando vi la mansión quedé un poco anodadada. Iba a decir que era un sitio muy grande cuando nos abrieron la puerta. Me quedé junto a Zona mientras la mujer, la chica, nos invitaba a entrar.

-Muchas gracias -le dije con una sonrisa sincera. Negué con la cabeza ante la pregunta de si nos podía servir algo. -Yo me encuentro bien, gracias -le respondí. Esperé a mi amiga mientras la chica se retiraba. Al momento vi entrar al caballero. Algo oscuro asomaba a sus ojos, el efecto de la pena. Caminaba con un bastón y cojeaba un poco al hacerlo. Tenía un semblante serio y tranquilo: sus ojos eran inteligentes y de un color azul que me hacía acordar al cielo de verano. Vestía como alguien de su rango pero no de forma ostentosa. Yo había llevado un vestido de corte sencillo, con un blusón blanco acampanado debajo del corset. 

Cuando saludó, incliné las rodillas y bajé la cabeza. Volví a juntar luego mis manos en el regazo, mis ojos fueron a Zona. "Ella debe hablar ahora, yo solo la acompaño. ¿No? Es eso. No me siento segura aun para encabezar una conversación. Es inteligente el que escucha, aunque ser inteligente no es una virtud en este mundo, según mi padre."

Él se inclinó para darnos un saludo cortés y nos dijo de ser nuestro anfitrión. Sonreí un segundo, pero no abrí la boca.

"Va a pensar que soy muda..."

En realidad no lo era. Era bastante rebelde y contestona pero no había venido aquí a hacerle pasar un mal rato a mi amiga. Así que me iba a portar bien, además de que el señor parecía agradable.

Notas de juego

Está perfecto n.nU

Como puse en el oft, no es que Zona me lleve para conocer al capitán per sé, es lo que mi pj desconfiado piensa xDXD

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10/12/2015, 17:55
Zona Fleming Howard

 Aquella mañana padre había insistido en que acudiera al hogar del capitán Comstock, y le entregara una pequeña nota sellada, quería invitarlo a casa, no entendí muy bien por qué tanta insistencia, pero lo cierto es que no quería ir sola, y acudí en ayuda de mi adorada Emily.

- Emil, ya has vuelto a abismarte en tus pensamientos, querida – reí, divertida, enhebrando mi brazo al suyo – ya… ya sé que prefieres hundirte en tus páginas, pero alguien tiene que dorar esa pálida piel tuya, tan suave  y pálida. Tiene que darte un poco el sol, querida. Muchas gracias por acompañarme, te adoro por ello – quedo un poco pensativa – miento, te adoro siempre.

Al llegar admiramos la mansión, las dos hacemos un gesto idéntico, íbamos a hablar a la vez, cuando la puerta se abre, y volvemos a hacer el mismo gesto de sorpresa.

- Buenos días… - tengo la costumbre de esperar que la gente del servicio se presente, o al menso diga su nombre, pero nunca lo hacen, es lo normal, sin embargo yo no puedo borrar esa costumbre – oh, no… yo también estoy muy bien, muchas gracias por el ofrecimiento. – Sonrío radiante.

Me mantengo sujeta a Emily, apretando su brazo aún enhebrado al mío. No nos ha dado tiempo siquiera a sentarnos, cuando aparece el capitán. Al verlo se me puede leer casi el pensamiento de: “Ah, ya recuerdo!”, para mi profunda desgracia soy una persona transparente y espontánea a partes iguales.

Lo observo en silencio mientras se acerca, ahora lo recuerdo todo... Veo su gesto es adusto, su figura padece una profunda desolación, y en ese momento siento deseos de matar a padre, por hacer que importune a este hombre, que seguro que no tenía ganas de recibir visitas. ¡Padre! Cuando llegue a casa tendremos una charla…

- Buenos días capitán – no suelto a Emily – siento muchísimo importunarle – mi voz tiembla un poco, hay tristeza también en mi manera de hablar, contagiada por el gesto del capitán, me siento terriblemente mal por molestarlo – mi padre ha insistido mucho en que le entregue esta invitación, es para vos. Parece que quiere que acudáis a casa.

Le tiendo la nota doblada y sellada con una pequeña cinta con lacre.

- Ruego le perdonéis… - me siento culpable – pues hace mucho que… - perdió a madre – y parece que ha olvidado lo que se siente cuando… - no termino las frases ¿Estaré hablando de más, como siempre? – supongo que es algo inoportuna la invitación - intento sonreir, aunque no me sale nada bien - ¿Qué tal se encuentra en Londres? - procuro desesperadamente cambiar de tema.

Notas de juego

Ahí va mi réplica ^,^

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10/12/2015, 20:33
z/ Gary Thompson

 

Visita en la mansión del ayer (14 de marzo de 1880)

 

 

No fué difícil encontrar las tierras que rodeaban la mansión del joven señor Thompson ya que el distrito de Hollan Park era bien conocido. De cualquier parte de la ciudad  se mostraba accesible y rápido en llegar para los carruajes o bien a pie .

Un muro alto en el que había crecido la vegetación trepando por el rodeaba la mayor parte de la finca y en el centro su punto de entrada consitia en un verjado de hierro que mostraba el paso del tiempo por la oxidación de su forjado en hierro.

El jardín tenía detalles de un esplendor pasado, con numerosas y bellas estatuas que ahora ennegrecidas conferían una inquietante visión.

La maleza irrumpía al paso en los caminos sinuosos, escarpados y provistos de escaleras que había que seguir hasta llegar a la mansión.

Llegando a la puerta de entrada tuvisteis que usar el pesado picaporte con forma de puño que hizo resonar la madera con cierto eco en su interior.

Pasos apresurados se hicieron notorios apenas unos segundos después, hasta que la puerta, con un crujido abrió y un rostro asomó por ella.

- ¿Quien son y que se les ofrece señoritas?. Tardó en formular la pregunta, como meditando cada palabra. 

El que se presentara como James, el ayudante personal del señor Thompson, os guió al interior hasta llegar a un amplio salón . En el había apenas mobiliario como escasos complementos que lucieran, unos sillones junto a una pequeña mesa cerca de la chimenea, algunas cortinas así como antiguos tapices y poco mas.

Junto a los grandes ventanales que dejaban pasar una agradable luz al interior se dibujaba la silueta de quien os esperaba. Parecía pensativo, ajeno a cuanto le rodeaba, hasta que su criado anunció vuestra llegada y entonces se giró para recibiros..

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10/12/2015, 23:16
Zona Fleming Howard

Sujeto a Emily por el brazo, contemplando la verja de la puerta y la estatua casi oxidada.

- Siempre que paso por aquí recuerdo a Heathcliff  y sus Cumbres Borrascosas… - comento ensimismada, mirando la puerta sonriente y suspiro… pues Heathcliff   haría suspirar a cualquiera – nunca había pasado de la verja, el jardín es precioso – y lo digo en un tono entusiasmada, como si las figuras no fueran grotescas en su paso por el tiempo. Ain embargo a mí me parecen muy hermosas.

Embelesada entre los jardines y lo hermoso que resulta ver el tiempo reflejado en cada lugar en el que mis ojos deciden posarse. Tan contagiada por la nostalgia, tan hundida en divagaciones sobre el paso de los años… que cuando el hombre nos habla yo suelto un gritito de repente, apretando el brazo de mi querida Emily.

- Vaya susto… - río disimuladamente, qué tonta estoy – señor… - espero a que me diga su nombre, pero es otro hombre del servicio, y está claro que no va a decirme su nombre, qué mala costumbre la mía siempre – somos amigas de Victoria, teníamos una invitación del señor Thompson.

Parece que nos esperaba porque nos conduce a través de algunos pasillos y yo vuelvo a caer en la temporalidad de aquel mágico lugar. Un escalofrío me recorre, voy mirando incluso el techo, nunca he tenido ocasión de estar en un hogar tan, tan, tan descuidado. Cada pared, cada tela de araña, todo me parece melancólico. Al llegar desenhebro mi brazo de Emily con suavidad. Y sonrío, flexionando un poco las piernas e inclinando levemente la cabeza en un gesto tan automatizado que hago casi sin darme cuenta.

-  Buenos días señor Thompson – por si no se acuerda, le presto un poco de ayuda y me presento – yo soy Zona, Zona Fleming Howard – y miro a Emily de reojo, esperando su presentación.

Y normalmente yo estaría parloteando ya, preguntando sobre las ideas para la sorpresa, preguntando qué tal se encuentra en la ciudad, o si el viaje de las Indias aquí es muy largo, pero la atmósfera tan hermosa me ha dejado tan impresionada, es tan lúgubre, tan hermosa, que me encuentro más apaciguada de lo normal.  

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11/12/2015, 00:15
Emily Jones

Acompañaba a Zona a la propiedad de un primo de Victoria. Ella estaba con una sonrisa radiante que hacía que la belleza del paisaje empalideciera, y conversaba con su habitual alegría. Llegamos hasta la fachada de una casa de grandes proporciones. Las estatuas me hicieron sentir entre intimidada y fantasiosa. Me preguntaba qué historia habría guardada tras cada una de ellas. Mi amada amiga, que me conocía muy bien, me invitó a volver a la realidad. Le sonreí.

-Si, es verdad que tiene un aire a ese jardín, pero algo macabro tenía esa historia. ¿Por qué las historias de amor no tienen final feliz? Al menos no las buenas. Debe ser que intentan reflejar la realidad y en nuestra sociedad el amor no tiene final feliz -   me excusé cuando noté que estaba siendo pesimista. Justo nos interrumpieron, un hombre de cara seria, demasiado seria. Apreté sin pensarlo, un poco más, el brazo de Zona. Ella se presentó con un aire natural.

"¿Qué historias esconderá esta casa? Seguro que muchas, muchas que vale la pena contar. "

Interrumpí mis cavilaciones para presentarme a mi vez.

-Soy la señorita Emily Jones-  dije e hice una leve reverencia aunque no sabía si era lo adecuado. No dije a qué habíamos venido puesto que mi hermosa compañera ya lo había hecho. Además que ese hombre me hacía sentir un poco nerviosa. Sin embargo sí sonreí, con una sonrisa angelical, de esas que parecen decir que todo está perfecto. La verdad era que me sentía entusiasmada con la reunión, tenía muchos deseos de conocer al señor y de conseguir armar algo para Victoria, para mi rubia Ángel de la guarda.

-Sí, nos esperan.  

Fue lo único que agregue mientras seguía apretando el brazo de Zona con mis manos un poco frías de los nervios.

"Mucha aventura que leo y cuando se presenta una... soy bastante poco valiente en lo social. Espero poder mejorar en ese aspecto, aunque sea un poco. "

"Es un sitio hermoso, oscuro pero bello. Como estar en medio de un lugar encantado por el tiempo.  "

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11/12/2015, 00:05
z/ Andrew Comstock

Foster Lane, Residencia de Sir Kirk Levine, febrero de 1880

Andrew acogió con educación la carta que le entregó Zona, con talante, con una afable sonrisa que parecía superar las terribles circunstancias. Dirigió un asentimiento a la joven.

Vuestro padre es muy gentil. respondió con sinceridad. La pérdida nunca es fácil, Miss Howard. Mas mis padres murieron hace casi un año, el reciente funeral solo afloró sentimientos aún no sanados. ¿Pero quién no puede entristecerse por perder a alguien querido? sonrió con un deje triste, aunque con un carácter que parecía querer aferrarse a espectro positivo de las cosas. Pero la vida sigue adelante. Quedarse anclado en el pasado solo sirve para enfermar. resumió brevemente.

Abrió la carta y leyó su contenido mientras se aseguraba que las dos damas estuvieran bien atendidas. Sus ojos azules se posaron plácidos sobre las letras del padre de Zona, leyendo con tranquilidad la misiva. Cuando terminó alzó la mirada, haciendo que accidentalmente se encontrara con la de Emily que permanecía callada, rápidamente pasó a Zona.

Vuestro padre es muy amable. empezó mientras dejaba con cuidado la epístola sobre una mesita de la sala. Pero.. me temo que debo declinar por ahora su.. oferta. en este punto a Andrew se le notó algo nervioso, inquieto por algo que no estaba allí. Trató de esconder esa inquietud con una sonrisa afable, aunque con su permanente fondo triste. No quiero ofender a vuestro padre, Dios no quiera que lo entienda así, pero mi vuelta a Londres ha traído consigo.. asuntos que debo atender y solucionar sin demora. se excusó con aparente torpeza, ¿o realmente lo era?

Habían algunos rumores acerca del capitán Comstock. Desde que había llegado a Londres apenas abandonaba la residencia Levine, se había convertido en un morador esquivo y algunos que dicen que había enfermado de tristeza por la pérdida de sus padres. La verdad es que tener enfrente al propio Andrew, no se apreciaba ninguna enfermedad de espíritu, aunque su tristeza era innegable, parecía estar perfectamente salvo el detalle del bastón.

Londres es una ciudad inmensa, Miss Howard. respondió con talante gentil. La India carece de tales colosales urbes, aunque la obra británica se esfuerza por traer la civilización a esas gentes. Admito que estoy perdido.. he pasado la mayor parte de mi vida viviendo fuera del Reino Unido.. y más de doce años en la India. Es.. extraño. se le escapó una sincera sonrisa, que brilló por un instante por encima del lodo del pesar. En ese punto se fijó en Emily que permanecía en escrupuloso silencio.

Miss Jones, espero no haberla importunado.. ¿puedo hacer para que se sienta cómoda? se movió algo inquieto, sin saber como reaccionar. Era obvio que Andrew no estaba demasiado acostumbrado a la estricta educación británica, quizá demasiado tiempo en tierras extranjeras, al capitán se le veía como si un corsé apretara su personalidad. 

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11/12/2015, 01:43
Emily Jones

Zona hizo entrega de la misiva que invitaba al capitán a la casa de su padre. Mi amiga tenía una letra bonita, la de su padre era parecida (sabía que él había escrito la que llevábamos), pero la de mi compañera, era aun mejor. Su caligrafía era casi tan bonita como su persona. Miré la manera en la que el capitán cogía la carta y posaba sus ojos en ella. Antes de eso había hablado de un funeral, me mordí los labios inconscientemente. "Es por eso su gesto de pena... lo siento tanto." Tardó un poco en terminar la lectura y luego declinó la invitación.

"¿Por qué?" me pregunté. Los pocos segundos en que me mira bajo mis ojos. Busco a Zona, la gentil amiga, la que creo que tiene muchas más habilidades sociales que yo.

"No comprendo por qué razón declinaría la oferta. ¿Será que es un caballero que no busca más que soledad, que su viaje lo ha dejado cansado? Tal vez no gusta de estos lugares, o sea tímido. No por ser hombre es necesidad ser impetuoso."

En ese momento él se explicó, al menos en parte y no tardó en volver su atención a mí solamente por otro segundo, para preguntarme si me había importunado. 

-Cof- tosí, sin quererlo, me había quedado nuevamente metida en mi cabeza. Me sentía más cómoda con un plumero en mi mano, o corriendo en un jardín, hablando con el servicio, que en compañía de cualquier persona de sociedad: excepto de Victoria y Zona, por supuesto.

-No, señor. Sabed disculpar mi silencio. Pero ya que me preguntáis, lamento que no vayáis a honrar a la familia con vuestra visita. Para muchos el extranjero, lugares tan lejanos y... exóticos- "son como libros de aventura que cobran vida en nuestras manos" -son atrayentes. 

Tomé un sorbo de aire.

-Espero que lo penséis mejor... - tomé la mano de Zona y me sentí mejor. Ella era mi dirección, mi guía; ella sabía que me costaba mucho salir. Ella y Victoria me iban un día a presentar en sociedad o lo iban a intentarlo, aunque yo no me sentía cómoda en presencia de gente poderosa.

"Mi mejor compañía es un libro y un perro echado a mis pies."

Y ellas, por supuesto ellas dos.

-Lo siento, no quise importunarlo yo ahora. 

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11/12/2015, 17:06
Zona Fleming Howard

Observo la falta total de cortesía de la que hace gala el capitán. Mintiendo sobre los asuntos que le atañen, pues apenas sale de casa, es algo sabido que le vendría bien alguna amistad verdadera que lo hiciera ver un poco el sol.

Y para colmo del todo su desfachatez, ni siquiera disimula un poco, se dirige a Emily y le pregunta si la ha importunado, y si puede hacerla sentir bien. Acaba de rechazarme sin expresar ninguna educación ¿pero quiere hacer sentir bien a Emily? No ha dejado de mirarla, sin disimulo alguno ¿Es momento para eso ahora? Padre sólo quería sacarlo de casa, con todo su buen hacer, y distraerlo un poco, supongo que esperaba disfrutar de su compañía y sus conversaciones patrióticas, qué hombre más presuntuoso.

- Oh, no importa… - murmuro, al pie que me ha dado Emily – comprendo el rotundo rechazo. Teneis vos razón, la vida sigue adelante – sonrío, - no hay que quedarse anclado ¿Verdad? – sin embargo la falsedad de sus palabras se contradicen con sus actos, lleva mucho tiempo aquí encerrado – mi padre no sentirá ofendido, de ninguna manera, no os preocupéis. – Aunque creo sinceramente que no le importa en absoluto. Luego sonrío a Emily, algo aliviada, - me demo que ambas estamos importunando al Capitán, entreteniéndolo demasiado mientras tiene estos asuntos que resolver.

No hablo de marcharnos, sello mis labios y miro a Emily, mi adorada amiga es a la que decidirá si nos quedamos un poco más o nos vamos.

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11/12/2015, 22:25
z/ Andrew Comstock

Foster Lane, Residencia de Sir Kirk Levine, febrero de 1880

De pronto Andrew se sintió como un estúpido, sorprendido en su propia ceguera, pero se aferraba a esa actitud como capitán de un barco que se hundía. Al capitán se le veía la incomodidad, incapaz de enhebrar el rumbo que había perdido al ver a Zona molesta. Bajó ligeramente la cabeza, le vencía aquello que le rondaba por la cabeza y claudicó una vez más. Respondió con tono lacónico, arrebujándose de su actitud marcial como salvavidas.

Lamento mi respuesta. En ningún momento han resultado ser una molestia, mis damas. dijo inclinando la cabeza, la sensación de inquietud persistía en Andrew. Han sido una sorpresa agradable, un soplo de aire fresco para este.. hombre. trató de sonreír ampliamente, pero le salió una sonrisa breve aunque sincera.

Procuró mantener la mirada en Zona, desviándose lo mínimo hacia Emily, ya que le pareció entender que aquello le había causado cierto desagrado a la joven Howard. Al fin y al cabo, era ella quien traía la invitación en nombre de su padre, no había estado un buen anfitrión.

Sigo buscando residencia en Londres, mi familia tiene una casa veraniega en Gales. una pátina de nostalgia mal disimulada flotó cuando mencionó la región. Pero quisiera establecerme en la capital. Estos días.. sigo enfrascado en esa búsqueda y carezco de tiempo para otros menesteres.. se excusó una vez más, no es que aquello fuera mentira, pero también había de mucho de su poca apetencia de salir de casa. El mundo de Andrew había cambiado rápidamente, y ahora se había visto envuelto en la búsqueda de un nuevo hogar, por ahora sin éxito.

Soy yo quien debe disculparme.. por haberles hecho perder su valioso tiempo. inclinó la cabeza acongojado.

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11/12/2015, 23:38
z/ Gary Thompson

Estaba mirando a través del gran ventanal del salón contemplando ese paisaje inalterable en el tiempo en que habia fijado la vista en un punto sin importancia al azar, completamente absorto en mis pensamientos cuando escuché la puerta. La voz de James me llegó difusa por la lejanía y no presté mas atención hasta que mi visita entraba en la sala. 

Con cierto aire de melancolía hechizada desperté de mi trance ya cuando una voz femenina se dirigía sin dudas a mi persona.

Me aparté de la ventana y dejé a un lado esos recuerdos de mi mente para centrarme en el presente que ahora me ocupaba.

- Buenos dias y gracias a ambas, señoritas, por haber venido aceptando mi invitación. Dos bellas flores arrojaban luz con su presencia en el salón. No había imaginado que fueran tan hermosas, aunque bien es cierto que una de ellas en particular tenía algo en su mirada que me atraía en cierto modo a querer saber mas acerca de ella.

Sentí a James carraspear, sin duda era el un amante del protocolo y así me hacia saber que me saltaba algo. Besar su mano cual caballero junto al saludo. Me recordé.

Yo era un joven demasiado apegado mi vida anterior en la que todas esas florituras eran innecesarias. En el áfrica habia de todo menos refinamiento social.

- Por favor, tomen asiento, y disculpen el estado de ..todo. Miré a mi buen amigo de forma rápida pero tranquila.

- James, haz algo de te por favor. Sonrei y pasé mi mirada por la de las dos jóvenes aunque me detuve un segundo mas en esos ojos que tanto me intrigaban.

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12/12/2015, 00:19
Emily Jones

Mi amiga no hizo esperar una reacción de lo que pensaba, en cierto sentido, del rechazo del capitán. No lo dijo con palabras pero en sus gestos pude entrever que ella no creía sus excusas. Que eran eso, escudos para quedarse allí. Yo pensaba eso al menos, que el hombre intentaba una manera de evadir salir de su resguardada mansión.

Él se disculpó, a su manera. No me miró ni una vez mientras explicaba sus motivos. El tiempo era la principal, del cual carecía desde que había vuelto de la India para establecerse en Londres. Zona esperaba mi palabra, aguardaba si nos quedábamos o nos íbamos, lo dejaba a mi decisión. Yo estaba confundida, sobre todo porque no podía saber si esta persona que me parecía tan misteriosa, quería realmente que nos fuésemos.

“Dijo que éramos un soplo de aire fresco, ¿no es así?”

-Mi señor –dije, aunque no sabía si esa frase era la correcta. No tenía idea de lo social, estaba un poco perdida –si os… si estáis ocupado, no queremos quitaros tiempo.

Miré a Zona, quería adivinar si ella deseaba quedarse o no. Yo estaba cómoda, dentro de lo posible, no era una joven dada a salir. Pero me estaban tratando con corrección aunque el capitán parecía un poco hosco.

Me acomodé un mechón de cabello castaño que se había caído del peinado.

“En la India… una podría ir a explorar en soledad, sin que eso sea visto como inmoral?? ¿Cómo serán sus gentes, sus costumbres? Tengo que buscar un autor que hable de ello…”

 

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12/12/2015, 00:21
Emily Jones

Nos hizo pasar. Era una caballero de buen aspecto, ojos verdes y llenos de vida. Los miré solo apenas pues no quería parecer una desubicada. "Debería aprender bien esto del comportamiento social, le preguntaré a Zona más abiertamente cuando estemos a solas. O a Victoria, ambas saben aconsejarme. Es que... me cuesta recordarlo. Son demasiadas reglas: la sociedad tiene reglas para todo. ¿Por qué simplemente no podemos ser auténticas? Victoria y Zona lo son, pero en sociedad se comportan como corresponden, han sido educadas para ser así. Perfectas." Estaba nuevamente divagando, mi amiga me reprendería. Tenía que volver a la realidad, al presente, al anfitrión. 

"No nací para esto, padre. Nací para leer y escribir y pasear por el campo mientras el cielo se encapota con la promesa de una tormenta."

Nos invitó a tomar asiento y esperé a que mi amiga lo hiciera para acomodarme junto a ella. Sonreí, amablemente, aunque en mi interior tenía un remolino de mariposas de colores. Junté mis manos sobre el regazo. 

-Muchas gracias, señor Thompson -me animé a decir. Y eso fue todo lo que dije porque definitivamente no me salía comenzar la conversación. "¿De qué puedo hablar sin parecer un poco loca? De qué hoy había corrido tras una mariposa hasta quedar casi enlodada en un charco fangoso que no vi venir." 

Me mordí el labio y miré a Zona de reojo. Su porte era el de una princesa. 

"Ella empieza la conversación, sí."

Notas de juego

XD editado

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12/12/2015, 01:13
z/ Gary Thompson

- Por favor, podeis llamarme Gary. Lo de señor me hace sentir mas mayor. Mis labios arquearon hacia arriba dibujando una ténue sonrisa.

Se había creado un pequeño pero incómodo silencio a la espera de que regresara James con el té. Así que decidí actuar con normalidad y romper así el hielo.

- ¿Emily verdad?. Escuché como te presentabas en la puerta al llegar. Quise aclararlo, aunque restando importancia y dando así algo de conversación a quien parecía mas nerviosa de las dos. Nada mas hacerlo desvié mis verdosos ojos hacia Zona.

- Tengo algunas ideas para el cumpleaños de Victoria y me gustaría escuchar vuestras opiniones. Cambie al tema que nos habia reunido, seguro que eso animaria la conversación.

- Animación exótica nada menos. Esperé que eso despertara su interés- En mi estancia en el África he visto toda clase de criaturas salvajes que dejarían helada la sangre de cualquier valiente. Animales de una gran belleza, pero mortalmente peligrosos, aunque también los hay imponentes y amaestrados. Al decir la palabra belleza miré bien esos ojos bonitos de la mujer que tanto me atraian.

- No intento traer todo un zoo a casa de mi tio, pero algún elefante con su cuidador, y puede que alguna leona enjaulada y..ah, el te. Gracias James. Dije en la medida que nos lo servía aderezando la bebida con unas pastas.

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12/12/2015, 15:33
Zona Fleming Howard

Cuando nos recibe y nos besa la mano yo no puedo evitar sonrojarme ligeramente, el contacto de unos labios desconocidos en el dorso de mi mano aún me produce escalofríos, no me acostumbro jamás, siempre noto el rubor en mis mejillas. Sonrío, algo avergonzada y terminamos sentándonos, una al lado de la otra. Puedo apreciar a Emily, mordiendo su labio, inquieta, ensimismada cada dos por tres, esperando a que yo empiece a parlotear como suelo hacer, pero es el señor de ojos verdes y mirada penetrante el que toma la iniciativa. Yo no interrumpo ni añado nada, observo la nostalgia que se respira en el ambiente. Éste lugar me ha enamorado definitivamente.

La belleza natural de mi querida Emily siempre llama más la atención, aunque ella no suele notarlo, lo sé, así que dejo que el señor Thompson hable a Emily mientras sigo en silencio, sin perder detalle de casi cada telaraña de este lugar. Se respira tiempo aquí adentro, es como si aquel Cronos del que hablan los griegos, lo hubiera corroído todo. Pues está en cada pliegue de papel despegado de las pareces, está en el polvo de las lámparas, en algunos jirones de las cortinas.

Absorta me hallo hasta escuchar “leona enjaulada”, y me doy cuenta de todo lo que ha dicho, estaba prestando atención, sí, pero a medias, no quiero robarle el protagonismo a mi adorada amiga.

Ilusionada por todas las imágenes mentales que acuden a mi mente potenciadas por mi imaginación, pregunto

- ¿Podría traer a un elefante? – la pregunta se sale del tono que debe conservar una dama al hablar, pero ni me doy cuenta, estoy tan ilusionada… - ¿Y una Leona? No le creo señor Thompson… - bromeo, pero lo observo incrédula - sería hermoso que pudiéramos decorar la casa con motivos exóticos, si por mí fuera llenaría una sala de arena del desierto ¿Te imaginas Emily la cara de Victoria? - río divertida, mirando de reojo a Emily - Lástima que eso exceda los límites de nuestras manos… - suspiro -  ¿Y quizás algún instrumento del continente africano?

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12/12/2015, 15:55
Zona Fleming Howard

En mi mente, resuena Baptist, veo los ojos azules de mi hermano, oscurecidos, he sido impertinente y contestona, Baptist siempre me regala, me dice que tengo muy mal genio y soy muy rebelde para ser una señorita, que tengo que controlar mi temperamento. Y sé que lo dice para bien, como cuando me salto todo lo decoroso y digno de una dama de bien, y actúo espontáneamente, como ahora.

El capitán parece incómodo, Emily también, veo los ojos negros de mi querida amiga, mirarme de reojo, creo que está cómoda aquí, aunque espera que yo decida. Por su parte el capitán ha desviado toda la atención que quería brindarle a Emily, para obligarse a centrarla en mí. Lo cierto es que no me encuentro nada cómoda, sin embargo parece que al hombre le viene bien tener cerca a Emily, pues sonríe cuando la mira, y eso es digno de admiración dada su situación. Tras mi silencio, la reacción del Capitán y las escasas palabras de mi amiga, decido retomar un tema más inocuo.

- Emily, ¿uno de tus vecinos no se marchaba dentro de poco? – quedo pensativa – recuerdo que nos lo comentó hace poco… El de la puerta ver oscura ¿Cómo se llamaba?... Por fuera parecía acogedora, – no recuerdo ahora el nombre, pero devuelvo la atención a su legítima dueña, cuando empiecen a hablar yo quedaré algo absorta, pensando en cómo voy a reprender a padre.

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12/12/2015, 16:43
z/ Andrew Comstock

Foster Lane, Residencia de Sir Kirk Levine, febrero de 1880

Andrew se mantuvo en silencio un poco más, rumiando como encauzar la conversación. Se sentía culpable por su comportamiento, procuraba pensar como resarcirse, pero se sentía bloqueado. Un nostálgico pensamiento afloró en su cabeza, pensando en que la India las cosas eran más sencillas. Desde que había llegado a Londres se sentía atravesando un campo minado, Kennard se había preocupado de instruirle, pero a todas luces no se sentía preparado. Sí, en la India las cosas eran más fáciles.

Cuando Zona lanzó el comentario sobre la residencia que quedaba libre, Andrew no se esperó aquella salida ya que estaba convencido de que se iban a marchar. Se mantuvo en pie, apoyándose con el bastón, mientras miraba alternativamente a Zona y Emily. Dejó que se explicaran, manteniendo su actitud taciturna, pero cordial.

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12/12/2015, 21:04
Emily Jones

"¿No me presenté? ¡Bien, oh no sirvo para esto!!!" -Sí, Emily, señor -dije. Estaba toda nerviosa y cuando mi amiga habló fue como si la brisa del lugar comenzara a llegar a mí. El muchacho fijó sus ojos verdes en Zona, fue solo un momento pero vi algo en su mirada. No noté que mi amiga lo hubiese alertado, como si no se diese cuenta. De golpe me entraron ganas de reírme, mezcla de nervios y qué se yo.

Él comenzó a contar sobre cosas de África, y trajeron mientras tanto el té. 

-Los elefantes y leones... simplemente es, grandioso. Pero, pero... no es un poco ¿mucho? Digo que...- "¿un poco mucho, parece que no sé hilvanar dos palabras con sentido", me quise aclarar:

-Digo, no me gustaría ver un león en Inglaterra porque ellos pertenecen a África. Es una pena cuando a una la sacan de su ambiente. 

 

"Como cuando intentan que yo socialice...". Mis ojos volaron a Zona, no me iba a pellizcar delante del joven de ojos de jardín, pero definitivamente me iba a decir que era terrible. Tomé una taza de té y la acerqué a mis labios levantando el meñique.

-Aunque lo de decorar la casa con esculturas indígenas de hombres de alabastro.

"Eso... así te callas, Emily."

Notas de juego

xD yo leo todo mal o miró a Zona? xD xD Zona te miró a ti. En fin xD cero en interpretación de textos tengo jaja

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12/12/2015, 21:19
Emily Jones

Mientras el capitán nos miraba, Zona me dio algo que ofrecer. Era verdad que uno de los vecinos se marchaba, pero ese no era el motivo. Creía que ella estaba brindándome la posibilidad de permitirle al capitán la chance de pensar en otros aires. Y nos dejaba la posibilidad a nosotras de conocerlo un poco más.

-La señora Stevenson. Es verdad, es una mujer grande y ha decidido ir a vivir con su familia en Londres.

Digo, sonriendo. El hecho de que el capitán sea un poco hosco de alguna manera me relaja. Es como que estoy frente a un sujeto que no busca nada de mí, no que le muestre a una señorita perfecta. Es un hombre que creo sufrió su cuota de pena, y quizás por eso, no le interesen tanto las apariencias.

-Podría preguntarle cuánto pide por su propiedad. Y decirle sobre usted, para que le brinde un recorrido de la casa, a ver si gusta a su señor.

No sabía bien expresarme en sociedad, y él era sociedad aunque tuviese los modales de alguien sencillo.

-¿Le parece bien, señor capitán, si le pregunto?

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12/12/2015, 23:05
z/ Gary Thompson

- Pues puede creerlo señorita Zona, en mi mano esta , me duele que me subestime de esa forma. Seguro que se sorprendería de lo que soy capaz. Lo dije en tono de humor, no como un reproche ni para fanfarronear y así se pudo notar por como afilé mi sonrisa. 

- Bromas aparte, y desde mi humilde posición creo saber que teclas tocar para que tengamos la melodía apropiada ese día. Emily mencionó su opinión, le parecía excesivo todo lo de los animales y injusto en sacarlos de la selva - Es un día muy especial para Victoria, se merece que sea recordado. Pero teneis razón señorita Emily, no hay que perder el buen gusto y sabremos dosificar para que no sea demasiado cargante.

No iba a estar a tiempo de hacerlos venir en un navío desde el África, pero tampoco era necesario. Conocía ciertos feriantes de una población cercana a Londres que bien seguro por una suma ofrecerían sus servicios y los del animal. De esa forma también haría que Emily no se sintiera mal, ya que eran criaturas ya domesticadas y no arrebatadas a causa de un capricho de su lugar natal, al menos no por nosotros.

- Leones... hay quien dice que en nuestro interior duerme una fiera que lucha por despertar, por revelarse de aquello que nos ha sido impuesto para llevarnos a nuestro verdadero hogar. ¿Que cosas verdad?. No se preocupe señorita, usaré animales circenses.

Cambiando de tema volví a ofrecer te rellenando las tazas una a una.

- Y hablando de música..¿les parece añadir una orquesta?. No les aconsejaría instrumentos o el folclore de los nativos. Es demasiado..diferente a lo que se esta acostumbrado por aquí a ver en las reuniones y fiestas.

Quería escuchar sus ideas, no deseaba imponer las mias ni abrumarlas.