Pues sí. A partir de ahora voy a intentar sortear material entre los participantes de los Desafíos Mensuales.
Este mes, aprovechando unos códigos que me cedió amablemente Sendel, de Tesoros de la Marca, empezaremos con un ejemplar en PDF de «Magia Insondable», publicado por Nosolorol. Tenéis información sobre el manual en este enlace:
https://www.nosolorol.com/es/srd-5-edicion/1274/magia-insondable-papel
¿Y de que van los Desafíos Mensuales? Pues son partidas que deben jugarse íntegras en un mes. En este caso empezando el día 1 y finalizando el día 30 de marzo. Así de fácil: juegas y encima te puedes llevar premio.
A ver si así revitalizamos esta propuesta que ya lleva en marcha ¡6 años!
Si tienes preguntas o quieres saber más sobre el Desafío Mensual de marzo, pincha en este enlace: Desafío Mensual en el foro.
A las buenas.
Llevamos toda la mañana sufriendo una sobrecarga del sistema que, de momento, no tiene explicación. No la tiene porque no he podido diagnosticar nada, llevo un día de trabajo muy liado. No se ha cambiado nada, por lo que no hay un motivo razonable para que suceda. Este tipo de cosas lleva un poco de tiempo analizarlas para encontrar soluciones, pero hasta la tarde noche no lo tendré.
Así que ya sabéis: paciencia y, si hoy no os va Umbría, pues esperad a mañana. En cuanto sea posible, intentaré dar con el quid de la cuestión.
Dejo aquí enlace al hilo del foro donde notificaré las novedades: https://www.comunidadumbria.com/comunidad/foros/tema/59074
A Bill Baxton le apodaban el Rojo porque todo lo que hacía terminaba en un baño de sangre. No importaba que tratase de robar unos caballos o asaltar una diligencia, siempre tenía que escupir una salva de polvo. Le gustaba el dinero, las mujeres y el alcohol, cuanto más barato e impuro, mejor, casaba mejor con su alma de serpiente. Por encima de todo, le gustaba matar. Sus ojos brillaban como el relámpago en la tormenta cuando alguien hacia trampas en las cartas o le paraba en mitad de una calle polvorienta preguntándole si era él el hombre que aparecía en los carteles de diez mil dólares. Adoraba la violencia. El gatillo y su dedo eran la misma cosa.
Decir que sembró el terror en el estado de Arizona sería ser benévolo con sus hazañas. No era cruel, no se ensañaba, pero disparaba a todo lo que se movía. Viajaba con su banda de forajidos de una ciudad a otra, como una plaga, diezmando la población. Por dos veces los agentes de la ley, y otra los federales, trataron de apresarle. Nómada, Cuerno de Toro, Aspex. Esas ciudades fueron la tumba de un buen puñado de buenos hombres.
Y cuando ya nadie se pensaba que Bill el Rojo pudiera ser detenido, apareció Max Walker. Tenía pinta de europeo, como caído del cielo. No pertenecía a ninguna oficina del sheriff, pero era un hombre de ley. Nadie supo de donde vino ni como llegó a Arizona. Max Walker no tenía conocidos, amantes o familiares. No aparecía en ningún libro de registros. Tampoco tenía un apodo.
Se enfrentó solo a Bill el Rojo y su banda de sanguinarios. Un hombre contra más de veinte. Tucson, casi en la frontera. Envió a muchos de esos canallas al infierno. Tragaron plomo hasta vomitar sus entrañas. Detuvo a otros cuantos, a los que se rindieron. A Bill no le ofreció esa posibilidad. Le mostró el único rojo que debía haber buscado en su vida; el de su propia sangre.
Y así terminaba la leyenda de Bill el Rojo. Y comenzaba la de Max Walker, Estrella Solitaria.
No salió muy bien parado. Walker recibió tres disparos en el estómago, quedó cojo de una pierna y sufrió la perdida de visión en su ojo derecho. Dicen que seguía siendo tan rápido como una estrella fugaz y que le bastaba solo un ojo para colocar una bala de buen calibre entre las cejas de cualquier desgraciado que tratase de tomar venganza. Se le consideró un héroe. Y se le trató como tal. Le dieron una estrella, la de Tucson.
Él no quería quedarse. En su estado, tampoco podía marcharse.
Cuando le preguntaron porque había venido a Arizona él respondió que buscaba a un hombre peligroso. Debía darle caza. Todos pensaron que hablaba de Bill el Rojo. Ese desgraciado, decía, no era nadie comparado con el hombre que estaba buscando. Hasta ese momento, nadie había visto el miedo en los ojos de Walker. Hasta ese momento, nadie había oído hablar de Montana John.
Esta partida durará un mes o dos, con posibilidad de volverse una más larga y con más gente, pero es como la muestra gratuita del supermercado.
Desafiar la voluntad de los cielos, luchar para proteger lo que amamos, llorar y reír con aquellos que viajan con nosotros, disfrutar de como la lluvia se clava y se escurre por vuestra piel; y sonreír cuando la peor de las tormentas pasa y la luz del día acaricia vuestra piel... La vida está llena de sorpresas y misterios. Un día saldréis al mundo y entenderéis lo cortos de miras que habéis sido hasta entonces...
Uno de los muchos sermones de vuestro maestro
Durante siglos, hombres y mujeres, niños y niñas, ancianas y ancianos de todas las razas han estado desapareciendo, nadie sabe quien se los lleva, a algunos los secuestran durante la noche, mientras descansan en sus lechos, otros mientras están de aventuras, muchos de ellos chicos de la calle que nadie echará de menos.
¿Por qué nadie los busca? Todos saben dónde están, en la Cosecha anual.
Todos los secuestrados son enviados a unas instalaciones donde deberán mostrar de lo que son capaces, ¿su objetivo? Conseguir patrocinadores que hagan alargar su vida. Una vez se han dado a conocer, serán teletransportados a un misterioso lugar, a una torre, donde deben encontrar la salida. ¿Cuál es la trampa? La puerta final solo se abrirá cuando el último de ellos (o aquellos del mismo distrito) quede en pie.
Torneo de Vadoceniza del año 301. Vinculado a la historia de Tormenta de Acero y Sangre.
Se podrá jugar como caballero (participante) o como espectador.
Formato: Desafío Mensual de Abril 2026.
Enlace al reclutamiento aquí.
Actualmente somos 21486 umbrianos roleando en la web.
El último umbriano que se ha apuntado a esta casa de locos ha sido Hikaru.