Partida Rol por web

La Madriguera

Averiguaciones Matutinas

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06/02/2012, 15:55
Robert Peabody

Escucho con calma a mis compañeros y luego lanzo los resultados de mi indagación:

- Yo también encontré la esquela de nuestro malogrado Boucher, aunque por lo que veo el señor Kellemport ha sido mucho más diligente al recavar la información sobre el sujeto. En el lugar de los hechos, en la zona de Westwood, hubo hace cinco años varias desapariciones de niños cuya investigación sigue en curso. La coincidencia me parece, cuanto menos, siniestra. ¿Y si en esa casa hubiera pruebas de esas desapariciones?- siento un escalofrío al imaginarme a Jerry metido en semejante lío - No quiero ni pensarlo.

Mientras examino el certificado que nos tiende Kellemport pregunto:

- ¿Nos narrará la historia que ha descubierto usted señor O'Rick? Puede que no sea más que una patraña pero quisiera escucharla.

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08/02/2012, 17:17
Maurice O’Rick

No puede ser... Esa mujer... Priscilla... Muerta después de dar a luz... Dios mío... NO PUEDE SER UNA COINCIDENCIA... O tal vez sí... Los demonios del pasado siempre vuelven... Sobre todo cuando uno menos se lo espera... No bajaré la guardia... Oh Dios santo... Incluso aquí me persigue el recuerdo...

Visiblemente afectado, escucho la pregunta de Robert como en un sueño. Pestañeo fuerte para recomponerme, cerrando los ojos para dejar la mente en blanco. Tras exhalar un suspiro, comienzo a hablar.

-De acuerdo señor Peabody; se trata de una historia realmente estrafalaria, de hecho, la relataron dos sujetos embriagados por los jugos de Baco...

Tras una pausa dramática, recurso que uso con frecuencia en mis clases magistrales para dejar con interés a mis estudiantes, y que ahora sirve para terminar de tranquilizarme, continuo:

-Como les decía, un artículo en el periódico recogía el testimonio de dos hombres en evidente estado de embriaguez. Antes de proceder a un nada sutil ejercicio de sorna, el periodista refleja el testimonio de los dos hombres; a saber, que en un callejón se encontraron con algo que definieron como "una criatura grande y vagamente humana". Uno de ellos chocó con el sujeto (llamémosle así para evitar participar de los delirios del alcohol) y afirmó que al tacto y al olfato recordaba a un cadáver no bien conservado, ya me entienden...

Digo mientras me llevo dos dedos a la nariz.

-Obviamente la historia es muy fantástica; no obstante me llama la atención lo que ha comentado usted John sobre... tranquilo Maurice ...las mordeduras y laceraciones producidas por un gran perro... Puesto que terminaron su descripción del sujeto con el que chocaron diciendo de él que "tenía unos ojos rojizos que parecían brillar en su cara perruna."

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10/02/2012, 08:14
John Kellemport

- Puede que sea una coincidencia, y puede que no. A lo mejor los dos sujetos no estaban en estado de embriaguez, pero puede que fueran drogados. - John se quedó pensativo. - Hay muchas opciones para explicar lo que vieron o creen que vieron. - La mente de John trabajaba rapidamente pues casi se volvían a quedar sin opciones.

- Bien caballeros, ahora disponemos de muchos más datos que antes. No descartemos nada por el momento y prosigamos con nuestra investigación. Cuando tengamos los datos suficientes averiguaremos el misterio. De momento lo único que se me ocurre es ir a investigar a la casa que supuestamente Jerry demolió. ¿Qué opinan? -

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10/02/2012, 09:51
Robert Peabody

- Me parece perfecto. Sobre su historia, señor O'Rick, existen enfermedades que pueden causar tal desastre al cuerpo que un encuentro en el que se mezcle embriaguez, oscuridad y nervios puede dar lugar a confusiones tan extrañas como las que narra ese artículo. - al hablar de su oficio el tono de voz de Peabody varía, haciéndose más seguro y académico -  Por ejemplo un enfermo de hipertricosis puede ser confundido por gente sin estudios con un hombre lobo, o un leproso con un nosferatu o un zombie. La mayor parte de estas historias tienen fundamentos reales en enfermedades explicables por la ciencia. En cuanto a las laceraciones... me temo que ahí ya entramos dentro de un campo más siniestro, como es la patología forense.

No me siento nada tranquilo pensando en el lugar hacia el cual nos dirigimos pero es la única pista que tenemos sobre nuestro desaparecido amigo.

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10/02/2012, 11:17
Maurice O’Rick

Me giro hacia Peabody, realmente asombrado por su autoconfianza mostrada por primera vez.

Realmente, cuando cada cual habla de su campo, muestra una enorme seguridad.

-Son muy interesantes sus apuntes sobre medicina señor Peabody; realmente espero no tener que recurrir a la rama forense de su profesión. Por otra parte, nuestras averiguaciones nos han conducido de forma irrevocable al razonamiento que ha expresado el seor Kellemport: Debemos ir a la finca Boucher y continuar allí nuestras pesquisas.

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13/02/2012, 12:33
Director

Notas de juego

A la casa?

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13/02/2012, 13:59
John Kellemport

Notas de juego

Intuyo que sí, que nos encaminamos todos a la finca Boucher

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13/02/2012, 14:19
Maurice O’Rick

Notas de juego

Lo mismo digo ;-)

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13/02/2012, 15:40
Robert Peabody

Notas de juego

Allá vamos de cabeza.

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13/02/2012, 19:54
Director

Así pues, los tres compañeros "a la fuerza" o compañeros "en virtud de las circunstancias" que decían los cursis, se encaminaron al automóvil del señor Kellemport el cuál arrancó el motor antes de suspirar y mirarse con sus otros dos compañeros, ya no había vuelta atrás.

¿ Qué destino les deparaba al médico, al profesor y al investigador?

Con esta pregunta en la mente de los tres hombres, Kellemport condujo en dirección a Westwood, el pequeño pueblecito en que estaba enclavada la ya archiconocida Finca Boucher. Aunque no teníais la dirección exacta sabíais que en un pueblo de escasas dimensiones eso no era problema.

Notas de juego

Siguiente escena en breve.