En la Corte, es de sobra conocido el origen de Koji. Lo que nadie parece tener claro del todo, es lo que alberga el interior de este hombre lobo. Es hijo de Hanneshiro, pero también discípulo de Bae Dal; colabora de vez en cuando con las fuerzas del clan Hakken cuando se lo piden, pero sirve a las Cortes en un Sentai Hengeyokai. Eso lo vuelve impredecible a ojos de muchos, poco claro, como sus lealtades y objetivos. Y es algo que resulta demasiado incómodo entre según quiénes.
La suya es una historia de violencia, como no cabía esperar otra cosa de un hombre lobo nacido en plena luna llena. Pero, sobre todo, es una historia de fracasos, salpicada por algún éxito notable que no todos son capaces de concebir. Eso lo vuelve una especie de héroe para unos pocos, un héroe oscuro de los que se manchan de barro, sin brillo ni gloria, pero una incómoda molestia para otros. Y a veces parecen ser mayoría.
Mientras tanto, Koji parece inmune a lo que unos y otros puedan pensar o esperar de él. Tiene demasiada rabia que liberar como para perderse en esas cuestiones. Sólo precisa que le señalen el camino a seguir, un objetivo. A veces parece que lo que más aprecia de la vida junto a su Sentai es precisamente eso, el modo en que sus amigos obtienen información y le marcan una dirección hacia donde enfocar su rabia. Después de todo, cuando los Hakken le muestran otro objetivo, también acepta ir con ellos a librar la guerra. Pero nada más lejos de la verdad, porque sí, aprecia ese valor que le aportan, pero no es lo que más le importa del Sentai.
Koji aprecia a los suyos, mataría por ellos, moriría por ellos. Algunos dirían que se debe a un instinto exacerbado por ser el lobo un animal de manada, otros que se toma con demasiado celo los deberes como Puño, o que el distanciamiento respecto a su padre a temprana edad le ha hecho padecer una intensa soledad que sólo ha logrado llenar con ellos. El origen poco importa, pero la realidad es incuestionable: los suyos son lo primero.
La relación de Koji y Ren se basa en el más absoluto respeto y confianza. Ambos confían en el otro para hacer aquello que les gustaría y no pueden. Koji envidia la capacidad de Ren para tomar las mejores decisiones, incluso aunque muchas de ellas tengan que ser apresuradamente, sobre la marcha. Y Ren, aunque se las apaña con la guerra baja, sabe que cuando el enemigo alza sus espadas siempre puede contar con Koji. Eso ha forjado entre ellos una fuerte amistad, aunque al Nezumi no parecen agradarle los escarceos de Koji con su clan, y ya han tenido varias conversaciones demasiado serias acerca de ello.
Con Kaito la relación es mucho menos profunda. Con base en el respeto mutuo, comparten lo que ambos deciden, y se dan distancia cuando toca. Koji sabe que el hombre cuervo necesita su espacio y ocuparse de sus asuntos, y no le preocupa mientras siempre regrese junto a ellos. Pero ha empezado a temer qué pasaría si un día no regresara, cómo podrían seguir sus pasos e ir en su busca.
Rina desconcierta a Koji tanto como le divierte, aunque con él la diversión siempre vaya por dentro. La Zhong Lung es probablemente quien más habla con él, y del modo más cercano e incluso cariñoso. Eso también la convierte en quien con más facilidad puede echarle una bronca y lograr que agache las orejas en lugar de gruñir.
Raja fue la última en unirse al Sentai, pero eso nunca le importó una mierda a Koji. Él sólo vi a una Hengeyokai que era despreciada por todos, como él mismo, y eso fue suficiente para convertirla en objeto de su protección y abrirle las puertas de su vida y de su Sentai. Curiosamente, a la Nagah le costó menos que a nadie traspasar ese escudo de tipo duro que Koji levanta a su alrededor.
Koji no espera recibir reconocimiento ni respeto por parte de las Cortes, mucho menos de su clan. Las prioridades de Koji son claras: primero, proteger a los suyos; segundo, liberar la rabia que alberga en su interior de vez en cuándo, llevándose a cuantos más enemigos de la Madre Esmeralda mejor. Devolver a esas pútridas Calles Voraces al menos una parte del dolor que él y otros tantos hayan sufrido.
Cuando la historia comienza...
En lugares, he escrito sobre Nihommbashi. Koji vive en un pequeño apartamento aquí. No, no lo compró él. La zona en los 90 era de clase media-alta, de familias tradicionales y orgullo por el país. Era un barrio muy apreciado por los japoneses, antes de que en los 2000 otras zonas de la ciudad se convirtieran distritos económicos más importantes.
Si quieres, puedes escribir cómo es el lugar en el que vive Koji. A qué se dedica en su día a día, si conoce o hace algo por o con su comunidad, etc. un poco la descripción de tu Refugio.