Esta partida está en revisión. Si el director no da señales de vida o es aprobada por un cuervo será borrada esta noche
Pero Nathan se salva. Sus antiguos guías solo se acercan para despedirse. Se frotan los hocicos a modo de despedida y se alejan por donde han venido un rato antes.
Amanecer. Ya.
Dice el que parece el jefe de expedición. Shelby asiente. Parece que a Nathan le va a costar acostumbrarse al lenguaje ratil porque no sabe si lo que dicen es que ya es de madrugada o que al amanecer pasará algo. Lo que si sabe es que la expedición se pone en marcha, dejando atrás el jaleo del sótano y las bolsas negras que esconden los manjares más ricos que ha probado el paladar ratil de Nathan.
Partir. Eso es bueno...ya basta de perder tiempo. Entiendo que haya que esperar guias si es que nos hacen falta pero esoo no prolonga el tiempo de que dispongo. Sigo a las guías y a Shelby, encargandome de vigilar la retaguardia, por si acaso algo pasa. Nunca se sabe, y los gatos acechan muy bien.
¿Dónde vamos ahora?
No es Shelby quien contesta, es la rata que hay delante. Parece que manda imágenes de una anciana junto al fuego que cuenta historias a las ratas que hay en un pequeño hueco de la chimenea. Y también le envía imágenes de peligro. Parece que hay gatos en la casa... muchos gatos.
Así que es peligroso adentrarse en la casa. Es seguro quedarse en el agujero de las ratas, lejos del alcance de esos seres del demonio.
Estas dos nuevas guías parecen más dispuestas a hablar de cosas serias que las anteriores... al menos, cosas más serias que Oreja Partida.
No tengo miedo a los gatos.
Mando una imagen de un enorme pastor alemán gruñendo a los gatos. Antes de darme cuenta de que, claro, ellas no saben que puedo transformarme y tal.
Pero mejor que no nos cojan los seres del demonio, sí. ¿Por qué cuenta historias la anciana a las ratas?
Anciana interesante.
Quizá la anciana se aburre mucho, quizá está loca y le habla a los gatos y a las ratas. No saben el motivo así que no pueden responder. La charla deriva a otras cosas. La charla ahora es más entretenida. Las dos ratas guías nuevas son más interesantes. Hablan de sus familias y de sus comidas favoritas. De sus lugares favoritos para ir a asustar a los humanos.
Despensas. Las despensas son el paraiso. Hay comida y los humanos se asustan muchísimo si nos ven ahi ¿Verdad?
Río. Al ver a Shelby mirándome me encojo de hombros. Solo me integro. No es malo ¿No?
Mantengo el ritmo de las ratas guía, ni más ni menos. Resignado ya a morir a manos de mis padres...y sin necesidad de huir de Oreja Partida. Quizá sea buen chico pero...mú pesáo.
Salvo la amenaza de morir a manos de sus padres, Nathan no corre ningún peligro inminente. El camino continúa sin ningún contratiempo, pero a medida que avanza se siente más cansado. No sabe cuanto habrán recorrido, pero lleva casi toda la noche corriendo hacia algún sitio perdido donde vive una anciana amante de los gatos y con ganas de contar historias a las ratas. Una anciana probablemente loca.
Por el cansancio, quizá porque su cuerpo ratil se ha acostumbrado, sabe que se acerca el amanecer. El momento de descansar.
¿Descansaremos en la casa? ¿O fuera en algún agujero? No lo sabré hasta que lleguemos...pero desde luego si el cuerpo de rata no vale para algo es para estirarse en condiciones...tengo unas ganas de hacerlo tales que me pican las articulaciones.
Sigo a Shelby, por si se da el caso de que tengamos que separarnos...no perderla de vista. E incluso si hace falta protegerla,lo haría.
Todo un caballero...
En algún momento, las cloacas han sido sustituidas por pequeños pasos por el interior de los setos de algunas casas. No se escuchan coches y parece que el ambiente es más puro que en la ciudad, aunque sea una ciudad pequeña. Por los pocos ruidos ambientales que hay, Nathan se da cuenta que están en una zona tranquila y alejada de la ciudad. En algún momento, tienen que abandonar la seguridad de los setos y se da cuenta que están en el campo.
Han recorrido bastante tramo.
Cerca.
Dice la guía con una imagen de ellas acercándose a su destino.
¿Gatos cerca? ¿Salen fuera?
Por supuesto, independientemente de lo que diga voy sper atento a todo. O más...nadie me va a cazar.
Es agradable el campo ¿Verdad Shelby? Mejor que la ciudad.
Le doy un pequeño empujón con el lomo, de colegas.
Se detienen justo al borde de la carretera.
Ahí. Casa.
Dice la guía, mandado una imagen de la casa que tienen delante, al otro lado de la carretera. Está amaneciendo ya. No parece haber gatos fuera, pero puede ser porque hace un frío de narices. La carretera está helada y parece que ahí ya ha nevado alguna vez en esos últimos días.
Según para qué... dice Shelby.
Si tienes una casa en el campo, sin duda es un buen lugar para vivir. Pero ella no tiene una casa en el campo y ahí es difícil encontrar refugio los días de mal tiempo.
¿Dónde está la entrada?
La entrada ratil, claro.
Puedo ir primero por si hay peligro. Si me indicáis por donde, claro.
Me rasco una oreja pensando en que no lo van a entender. Mando una imágen de las ratas entrando a la casa y después otra de yo primero, por si hay gatos.
Nathan ve claramente como Shelby rueda los ojos al escuchar su actitud caballeresca. Aunque más que eso, parece una actitud suicida. Muy confiado está el en poder cambiar de forma cuando le plazca y donde le plazca. Que será cierto, pero no todos los lugares son buenos para transformarse.
También podemos presentarnos como humanos que somos. Antes de entrar por la "entrada ratil".
¿Y nos contará las historias que cuenta a las ratas si vamos como humanos? Si crees que servirá pues por mi perfecto. Quiero estirarme. ¿Nos despedimos de las guias? Para que no se asusten cuando nos transformemos.
Me la quedo mirando esperando que responda. Y la miro ¬¬
Ruedas mucho los ojos tú ¿Eh?
Claro. Ella les ha pedido a las ratas que nos busquen.
Cree ver como alza una ceja, aunque es imposible en forma de rata.
Es que pareces inteligente, pero de pensamiento práctico nada.
Se acerca a la guía y le manda imágenes. Le dice que a partir de ese momento pueden seguir solas. Las guías asienten. Tienen familias a las que atender y esa jornada de viaje les habrá hecho perder comida para alimentar a las crías. Frotan las narices y se alejan.
¿Cómo voy a pensar práctico si me ocultas información? Es imposible.
Cuando las guías se marchan, y tras asegurarme de que no me verá nadie, regreso a mi forma humana y me estiro.
-Si no me cuentas las cosas, no las puedo adivinar. Me quedó esa asignatura cuando fui a Hogwarts. ¿Cómo voy a saber que la vieja esta nos busca si no me lo dices? Como espía igual tienes futuro...si te capturan no dirás nada...pero como guía...mal. En fin ¿Vamos?
Una vez libre de las guías, deja atrás su forma de rata para volver a su forma humana
-Las guías son ellas - dice refiriéndose a las ratas -. Yo sé lo mismo que tú, pero llevo más tiempo entre ellas.
Camina hacia la entrada. Presidiendo la marcha. No hay ni un alma en esa zona y la nieve se ha acumulado. La carretera que cruza la zona también ha sufrido y está helada. Ante ellos, solo hay una pequeña casa que parece haber vivido tiempos mejores.
¿Qué les espera dentro?