
Algo malvado está atrapando las almas de los difuntos y absorbiendo la vida de aquellos a los que les ha sido devuelta mediante la magia. Esta “maldición de muerte” mundial no solo impide alzar a los muertos, sino que también hace que las criaturas a las que se les había devuelto la vida se marchiten y mueran. La fuente de esta maldición yace en una tumba plagada de trampas, escondida en una ciudad perdida en las profundidades de una vasta selva.