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La Edad de la Inocencia (+18)

• Catherin Blame •

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10/01/2017, 15:30
Catherin Blame

Aquellos días habian sido muy confusos para mi, estaba acostumbrada a una rutina y una vida... sencilla dentro de lo que cabe, en pocos días había vuelto a encontrarme con gente que pensé que ya no volvería a ver y había otros sucesos que aun no era capaz ni de digerir, sin saber muy bien como enfrentarme algunas cosas. 

Lo que no pude obviar fue la cita que tenia el viernes, ese mismo día apenas pegue ojo, tenia mil cosas rondándome la mente. ¿Era correcto? No conocía aquel hombre apenas y no sabia si era adecuado, había aceptado sin mas y no... ¿Realmente estaba bien? Pero en los últimos días mi idea sobre el bien y el mal comenzaba a flaquear un poco. Sabia porque tenia todas aquellas dudas. Jamas había tenido una cita. Era algo que no decir porque me avergonzaba, a mi edad era normal que las mujeres las tuvieran y ya hubieran tenido mas de una, pero en mi caso nunca me había citado con un hombre y los nervios me habían invadido.

Pase la mañana haciendo mi trabajo en casa del Doctor, pensando en que ponerme, en que debía decir, que comportamiento debía tener, y todo ello me confundía.

Por primera vez en el tiempo que trabajaba allí evite al Doctor, incluso cuando le serví la comida me disculpe saliendo del comedor para hacer alguna tarea. Era como si tuviera miedo de que leyera mi mente o algo así, era una idea estupida si, pero no podía evitar sentirme rara con la idea de tener una cita. Por lo cual termine diciendole que esta noche no estaría para la cena por mi padre. Era la primera vez que le mentía y me sentí horrible, pero la idea de decirle la verdad me causaba aun mas miedo y nervios.

Mi padre aun estaría en la fabrica así que al llegar caliente agua para asearme y cuando ya estuve limpia sale de la tina dedicándome a preparar mi cabello, era muy abundante y ondulado así que dominarlo no era una tarea sencilla precisamente y yo no era un experta en peinados.

La elección de la ropa no fue tan complicada, apenas tenia un par de vestidos que fueran adecuados, por lo cual solo quedaba elegír entre uno y otro, el resto de mi ropa era sencilla y comoda pues era la que usaba para trabajar normalmente.

Me puse una bonita camisa clara que tenía las mangas semi transparentes, en mis pies iban unos zapatos con algo de tacón del mismo color. Todo ellos iba acompañado de una falda de un color azul intenso, en mi cabello puse un lazo de la misma tela y color, y el último toque era la chaqueta a juego.

Mi maquillaje era suave, un poco de polvos y algo de tono rojizo en mis labios, ya no sólo porque no tenía muchos productos de ese estilo si no porque me gustaba más el ir natural.

Bastante antes de la hora ya estaba lista y dando vueltas por la casa, mirándome en el espejo mas veces en la ultima hora de lo que me había mirado casi en toda mi vida. Cada vez que escuchaba un carruaje me daba un vuelco el corazón, estaba atacada con los nervios, seguramente pasaría la noche diciendo tonterías o quedándome muda, realmente no sabia que era peor de las dos opciones ¿Como otras mujeres podían hacer esto con tanta tranquilidad? Quizás era yo que no estaba diseñada para ello... 

Cuando llamaron a la puerta di un leve respingo y memore por ultima vez en el espejo antes de ir abrir.

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13/01/2017, 19:23
James Lloyd

Toda la seguridad en mí mismo que traía se esfuma por arte de magia cuando Catherin abre la puerta. -Es… preciosa- Pienso mirándola embelesado sin decir nada, olvidándome del comentario frívolo que llevaba barruntando desde casa.

Emm, esto...  Hola. Me alegro de verte– Acierto a decirle. Llevo intentando auto-convencerme de que Catherin solo es otra chica desde la noche que nos conocimos, sin embargo no me la quito de la cabeza y cuando estoy con ella me pongo tan nervioso que parece que me vuelva idiota.

Finalmente, cuando recuerdo que llevo unas flores, le doy el ramo- A tu lado, palidecen –Le digo sinceramente, en otro caso podría ser un cumplido, en el de Cath es verdad.  

Entre lo de la otra noche y ahora esto, temo que vamos a dar de qué hablar en el vecindario.- Le digo divertido al ver a alguna vecina cotilla observándonos sin disimular un ápice. Personalmente me importa un bledo lo que un vecino cotilla pueda pensar sobre mi, pero me sabría mal que chismorreen sobre ella.- Seguro que mañana la tratan de fresca -  Me sorprendo preocupándome por lo que otros puedan pensar de ella.

La calesa nos espera- Le digo mientras le ofrezco mi brazo para acompañarla hasta el vehículo de caballos -Aunque disfruto del tacto de tu brazo mientras caminamos, el lugar al que nos dirigimos está demasiado lejos para ir paseando. Ante su previsible pregunta, antes de que ella pueda preguntar levanto un dedo- Aaaa -Digo enigmáticamente. El lugar al que vamos es una sorpresa y te advierto que cómo oficial de la marina estoy preparado para no hablar aunque me tortures- Bromeo disfrutando de su compañía y de su dulce risa. Al llegar a la calesa abro la puerta y ayudo a Catherin a subir. Posteriormente subiría yo, sentándome a su lado -No hay forma humana de que puedas hacerme hablar… bueno- Rectifico - al menos ninguna forma decente.

Notas de juego

Disculpa por la demora. Estoy con la gripe y me cuesta hasta pensar. 

PD. Deja al doctor y cuida de mi, Cath yo te necesito más. ♡  }:D  

 

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14/01/2017, 00:16
Catherin Blame

Al abrir la puerta me tope con el hombre que había conocido dias atrás, en aquella noche llevaba un traje espectacular y tenía un porte increíble, lo cual me hizo parpadear varias veces. Guau... Me puse roja al instante y baje la mirada a mis ropas ¿serían adecuadas? Yo no iba tan arreglada, bueno, más bien yo no tenía un fondo de armario muy extenso para ciertas ocasiones y para algunas no tendría ropa adecuada.

- Ho... hola... estáis increíble - Murmuré mordiéndome el labio más que nerviosa, era mi primera cita y tenía la impresión de que en menos de una hora ya había metido la pata unas mil veces - Yo... ¿voy bien? - Pregunté con humildad y miedo a no haber escogido un atuendo adecuado.

Saco las flores y di gracias a que ya estaba colorada si no tenía claro que mis mejillas hubieran cogido color al instante. - Gracias, son preciosas - No pude evitar acercarlas a mi nariz para olerlas, fue entonces cuando me percaté de la mirada de algunos vecinos y no pude evitar pensar si estaban sorprendidos por verme socializar, si alucinados por verme tener una cita a estas alturas o escandalizados por qué la tuviera... pero vamos me importaba bien poco lo que pensaran o dijeran. No era alguien que diera importancia a las habladurías.- Mi madre siempre decía que los rumores solo alimentan a los aburridos.

Me disculpe un segundo y entre rápidamente dejando la puerta abierta, metiendo a toda velocidad las flores en agua antes de salir y mirar su brazo cuando me lo ofreció, Dios debia parecer idiota, como un cachorro que ve algo por primera vez, era sencillo, me cogia y punto, pero para mí era tan nuevo.... Finalmente me cogi de su brazo y camine con el mirándolo todo con mis grandes ojos azules mientras lo escuchaba, sin duda tenía mucha curiosidad por qué había planeado para aquella noche y a que lugares iríamos. Aunque tenía claro que lo que más me intrigaba era el, incluso yo ¿cómo reaccionaría estas cosas? Los últimos días habían sido... difíciles, dejar la casa del Doctor, encontrar un nuevo trabajo, salir de mi rutina a la que me había acostumbrado, centrar mi mente. Si, esto es lo que tenía que hacer, esto es lo que debía hacer.

Subi al carro y entre cerré mis ojos mirándolo con una media sonrisa - Duda de mi inteligencia caballero, podría decirle una forma de conseguir esa respuesta sin necesidad de torturas ni formas.... poco decentes... - Y si, las últimas palabras fueron pronunciadas en un tono algo más bajo, se podía ver que aquellos temas me avergonzaban.

 

Notas de juego

No pasa nada, la gripe tiene a medio mundo ko estos días :(

Jajaja Necesitarme más lo dudo, que ese hombre no comería de no recordárselo, tener otros intereses en mi seguro :P

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15/01/2017, 01:43
James Lloyd

No me atrevería a dudar de tu inteligencia, juraría que es imposible, pero has conseguido intrigarme- Le respondo siguiendo el juego – Adelante ¿Cual ese método misterioso?  Veamos como consigues hacerme hablar.

No puedo evitar fijarme en cómo se ruboriza cuando le insinuó cosas “indecentes”, pero es parte de lo que me encanta de ella; lo tímida que es en esos aspectos. Aunque por mi experiencia, muchas de las mujeres que he conocido que parecían más tímidas o reservadas en esos aspectos a la hora de la verdad eran las más echadas pa´lante.

¿Catherin será virgen? - Pienso sin poder evitarlo, no es que sea algo raro, a las chicas se les inculca desde pequeñas que deben tener las piernas bien cerradas y reprimirse hasta el matrimonio, de ahí que la mayoría se casen tan jóvenes pero Cath tendrá…  ¿20? No. Alguno más. -Veintipocos- Le calculo a ojo. Con lo bonita que es, los chicos habrán empezado a mostrar interés en ella desde los doce o los trece… me cuesta creer que en todo este tiempo no le haya interesado ningún chico, ni haya sentido ganas de…  Esta vez me toca a mi removerme inquieto en el asiento y ruborizarme al imaginarme cosas que no debo.   

Espero no haber trastocado mucho tus planes- Le digo para pensar en otra cosa. -El otro día, cuando nos conocimos, comentaste que siempre estabas trabajando por el día atendiendo al dueño de una casa y que por la noche cuidas de tu padre, lo que apenas te deja tiempo para ti misma… -Hago una pausa, no quiero ofenderla-  Entiendo que necesitas ganarte el pan ¿Pero no es excesivo? Quiero decir, si quieres, podría encontrarte un trabajo bien remunerado que te deje más tiempo libre. Solo dímelo. -Le ofrezco aún a sabiendas de que posiblemente lo rechace. Quizás solo sean cosas mías pero sospecho que parte de ese trabajo suyo es más por devoción, que por obligación.

La conversación discurre animada mientras la calesa se adentra en la avenida del puerto, con la puesta de sol de fondo.  

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15/01/2017, 01:56
Catherin Blame

- Podría ofreceros la promesa de un segundo encuentro, un café por ejemplo, a cambio de esa preciada información, así sabríais que pase lo que pase en esta cena estaré en la obligación de no faltar a mi palabra y volver a veros, aunque mastiquéis con la boca abierta o confeséis que roncáis - Lo último lo dije bromeando en referencia a lo que habíamos hablado sobre que defectos podía tener el para seguir soltero a estas alturas siendo un hombre de recuerdos y con facilidad social.

Observaba el paisaje de la ciudad intebtando mantenerme tranquila o más bien controlando mis nervios, la voz de James llegaba a mis oídos haciendo que sonriera, el no parecía tan nervioso, pero claro... dudaba que fuera la primera vez que llevará a una mujer a cenar y menos la primera que tuviera interés en una y se lo demostrará, lo que me hacía pensar en... ¿que interés podía tener un hombre así en mi? Pues seguro que no necesitaba de todo esto para conseguir que una bonita dama calentara su cama, no llegaba a entender que podía interesarle de una sirvienta que había encontrado recogiendo de una taberna a su padre...

- En realidad... ayer fui a una reunión para un trabajo en otra casa... así que lo más seguro es que ahora deba cambiar mis horarios, pero el trabajo es bueno, será más sencillo que el que tenía, y seguramente me dará más tiempo para mí - Le explique mientras mi mente pensó en el Doctor y tuve que contener un segundo un suspiro, sabía que había echo lo correcto, pero a veces lo correcto no es fácil y por mucho que mi mente me dijera que había actuado como debía otra parte de mi no podía evitar preocuparse por aquel hombre, pensando en si volvería aquella rutina de mal comer, apenas dormir y no apartarse de sus experimentos e investigaciones... No deseaba eso, pero ya no tenía fuerzas. - Sois muy amable pero... me gusta trabajar y mantenerme ocupada, es a lo que estoy acostumbrada y... cómo pudisteis ver mi padre está en un estado que muchos días no va a trabajar así que el dinero es necesario para poder mantenernos a los dos y poder disfrutar de algún capricho como ir a la librería y traer conmigo a casa alguna historia que me lleve a otros mundos, a vos os lleva un navío, a mí las palabras escritas.

Todo lo que le decía era cierto, si algún día llegaba a tener mucho tiempo libre sabía que pasados los días terminaría sin saber en que usarlo.

- ¿Y vos? ¿Cuánto tiempo estaréis en Londres? - Pregunté deduciendo que tarde o temprano volvería a embarcarse y fuera como fuera en aquel encuentro que podía derivar en algo que desconocía o en nada a su vez era un detalle que me gustaría conocer.

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15/01/2017, 17:36
James Lloyd

Me río a gusto con su idea-  Touché – Reconozco sabiéndome vencido - Por una segunda cita contigo estaría dispuesto a dejarme emplumar, pero te lo advierto, corres el riesgo de enamorarte perdidamente de mí. Tengo el don de hipnotizar a las mujeres.

Déjame que te lo demuestre- Le digo aprovechando la excusa para tomar sus manos entre las mías- Te gusto mucho. Me amas con locura. Soy el hombre de tu vida- Le digo mirándola fijamente, intentando no reírme – Ahora ya no tienes escapatoria, me amarás durante el resto de tus días. Ya lo verás.

Cuando me cuenta lo de su nuevo trabajo asiento con la cabeza- Me alegro- Le digo siendo verdad a medias pues no puedo evitar sentir celos de aquel señor que aún no conozco. En mi mente el señor de la casa en la que trabaja es alguien joven y apuesto que intenta seducirla. Sería mucho más feliz si trabajara de cualquier otra cosa, aunque supongo que los trabajos bien remunerados no abundan.

Acabamos de llegar de un viaje en largo, de no haber alguna emergencia, permaneceremos en puerto mientras carenan y calafatean la Endurance. En principio tenemos unas cuantas semanas de permiso, quizás un mes- Le explico – En cuanto el barco esté listo el Almirantazgo nos encargará alguna nueva misión. Quizás llevar tropas a Irlanda, para combatir a los rebeldes independentistas, quizás llevar suministros a Gibraltar, esos españoles quieren rendir el peñón de hambre y sed. ¿Quién sabe? Espero que sea algún destino cercano, no me importa viajar, pero espero que tarden un poco antes de enviarme de nuevo a los confines del imperio

Al girar por una esquina el Támesis sale a nuestra derecha. -Ya llegamos- Comento cuando veo las dársenas reales. Los guardias encargados de evitar que el personal civil acceda a la zona miran hacia otro lado cuando pasa la calesa. Les dedico un gesto de complicidad y gratitud a os guardias por hacer la vista gorda.

La Endurance permanece amarrada junto a otros navíos similares. -Quizás no sea lo que te esperabas. No es un restaurante caro, pero el otro día dijiste que nunca habías estado en un barco...  me pareció adecuado mostrarte el mío y de paso demostrarte lo mucho que me importas, ya que me estoy arriesgando a un consejo de guerra solo para impresionarte- Le digo exagerando solo un poquito mientras bajo de la calesa y ayudo a Cath a hacer lo mismo.

Uno de los botes del barco nos espera con varios de mis hombres. Tirando de varias poleas nos izan hasta la altura de la cubierta principal.  Allí, en cubierta, hay una mesa con dos sillas arreglada y dispuesta para una cena romántica.

Todos los hombres se apresuran a esfumarse excepto uno, el cocinero del barco, que permanece con el traje de etiqueta que le he obligado a ponerse. El aspecto del hombre, vestido de etiqueta es cómico cuanto menos.

Cath te presento al señor Bishop. -Le presento - Nos servirá la cena. Que no te engañe su aspecto, es el mejor cocinero del barco…  bueno, para ser honestos es el único cocinero del barco. -Le digo bromeando sobre él con la confianza que dan los años de servicio que llevamos juntos. Em ¿Nos sentamos?- Le digo apartando su silla para ayudarla a sentarse. Luego puedo enseñarte el barco si quieres.  

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17/01/2017, 15:43
Catherin Blame

Me quede mirando la escena mientras cogía mis manos y no pude evitar reírme con sus palabras y su broma - Si fuera tan fácilmente hechizarme haría mucho que mi corazón pertenecería al primero mozo que intento seducirme cuando trabaje en casa del Duque de Bedford - Pues en aquella casa el libertinaje estaba orden del día y yo había conseguido esquivarlo con mucha suerte y destreza.

Aun no es nada seguro, la verdad es que Lord Parlow es una gran opción, acaba de prometerse y su hogar no es muy grande, pero tambien mande una misiva a trabajos anteriores que tuve que dejar en su día por cuidar de mi madre, y no descartare un trabajo que me mantenga cerca de la medicina de nuevo - Le explique sabiendo que tenia los próximos días para decidirme, pero no lo alargaría mas de una semana, no podía permitirme mas días sin trabajar.

Su respuesta sobre cuanto tardaría en marcharse me alegro de forma sincera - Entonces aun podéis disfrutar de Londres unos días mas, de forma egoísta diré que me alegro, seria una pena conoceros y no volver a veros hasta dentro de algunos meses - Era cierto, no estaba siendo coqueta o algo parecido si no mas bien realista, sabia que esta noche no sucedería nada entre nosotros, eso lo tenia muy claro ya que me conocía lo suficiente como para saber que una noche no era suficiente para entregarme a alguien.

Lo que nos esperaba era mil veces mejor de lo que podía imaginar, era una maravilla ante mi e incluso me eleve un poco en mi asiento para mirar con fascinación el novio - ¿Vamos a cenar en el navío? - Pregunte con los ojos cargados de ilusión ante la idea - ¿Restaurante? Esto es mil veces mejor que un restaurante - Y no era una exageración, para mi lo era, en un restaurante rodeada de gente me sentiría mas incomoda, observada, no sabría muy bien como comportarme, pues estaría claro que aquel no era mi lugar, pero poder cenar con la puesta de sol en un gran navío... aquella idea me parecía simplemente perfecta. - Me alegro de gustaros tanto como para arriesgaros a traerme aquí - Comente algo sonrojada, pues por mucho que no dijera no entendía que podía gustarle de mi, pues no me conocía apenas, no era mas que una dama con la que se había cruzado.

Mis ojos miraban todo con absoluta fascinación, la idea de subirme a unos de esos barcos me embriagaba, por un momento me sentía como uno de los personajes de las novelas que leía. Seguramente otra mujer pensara que aquello era una tontería y valorara mas el restaurante caro, pero esa no era yo, a mi aquello me hechizaba sin duda, todo era nuevo, todo era grandioso y enorme.

- Encantada señor Bishop - Conteste sonriéndole al hombre con ternura mientras me movie dando vueltas por aquella cubierta sobre mi misma, disfrutando del paisaje precioso que había ante nuestros ojos, los tonos anaranjados del anochecer bañándolo todo.

Me senté en la silla que me ofrecía y lo mire sin poder dejar de sonreír - Gracias... es... es perfecto, todo es perfecto.

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24/01/2017, 20:21
James Lloyd

Tú si que eres perfecta- Le digo halagado al verla tan contenta. Por un instante temí que no le gustara mi sorpresa pero verla tan sorprendida y feliz es un regalo para mi ego -Me alegra que te guste. Para serte sincero yo tampoco me aclaro en esos restaurantes que te sacan siete tipos diferentes de tenedores.  

El olor de la carne asada asciende desde la cubierta inferior mientras Bishop prepara la cena. -Espero que te guste la carne, puedo pedirle que te prepare pescado, si lo prefieres.-Le digo mientras descorcho la botella de vino y se la acerco a su copa- ¿Quieres un poco de vino? -Le pregunto antes de escanciarle- No entiendo mucho de vinos, pero el tabernero me ha sacado los cuartos, así que debe de ser bueno.  

Tras llenar mi vaso hasta la mitad, me acercaría la copa a la boca para darle un pequeño sorbo. Prefiero la cerveza, pero la ocasión merece beber algo más que agua o cerveza. Además, según se dice el vino es afrodisíaco. Quién sabe.

¿Medicina!? -Le pregunto sin poder disimular mi sorpresa, no es una profesión muy común en una mujer- ¿Pero medicina, medicina o enfermería? -Le pregunto con curiosidad. No hay acritud en mi pregunta, no es que tenga nada en contra simplemente una mujer médico es algo un poco…   difícil de concebir. Nunca he conocido una doctora. ¿Quién iría a la consulta de una doctora? Bueno, yo me desnudaría y me dejaría examinar por Cath sin dudar un instante, pero muchos otros se lo tomarían a risa.

Emm ¿Eres autodidacta? No te ofendas, me parece fascinante que practiques la medicina, es solo que me sorprende. No estoy muy puesto al día, pero las trabas legales para que una mujer pueda ir a la universidad creo que son infinitas ¿Cómo lo haces?  

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24/01/2017, 20:43
Catherin Blame

No pude evitar reír un poco con el tema de los restaurantes y su variedad de cuberteria - Algún día puedo enseñaros el truco para saber la función de cada cubierto, lo bueno de trabajar en casas de gente muy adinerada es que al final acabas aprendiendo todos esos detalles, al igual que el vino que convine mejor con cada comida, el tipo de licor que tomar después... - Había un sin fin de detalles, ademas de lo personal, había acostumbrado a fijarme en algunas cosas, como que comidas o bebidas preferían algunos según si eran hombre o mujer, la edad...

Cuando abrió el vino mis ojos siguieron su mano y como sabia el corcho de la botella para terminar de nuevo en los ojos de James, era curioso pero no me sentía tan nerviosa, lo había estado mucho mas antes de la cita que ahora - Una copa estará bien - No era de beber, no solo porque ya tenia en casa una demostración de lo que le hacia el alcohol a la gente, si no porque me parecía un gasto de dinero innecesario.- La carne será perfecto, ademas huele muy bien, soy mas de carne que de pescado.

Su exaltación ante el tema de la medicina me hizo reír un poco, esa risa suave y algo infantil que me caracterizaba, aunque mis mejillas se pusieron un poco rosadas ante tanta sorpresa.

- Siempre quise escribir, me apasiona la lectura y la idea de poder crear historias para otros me parece maravillosa, desde niña tenia esa idea en la cabeza pero... - Suspire un segundo y di un trago a la copa, quería beber despacio pues no estaba acostumbrada a ello - La casa en la que trabajaba era de un Doctor, y comencé a interesarme por lo que hacia, era curioso verlo trabajar, así que le pedí si me podía instruir algunos días al terminar mis tareas, ademas leí gran parte de los libros que tenia de medicina en su biblioteca y el tema comenzó a interesarme mucho - Me resultaba tan extraño hablar del Doctor en pasado, aun no me había echo a la idea de no estar en su casa y seguramente hasta que comience a trabajar en la nueva no dejara de parecerme raro...

- En realidad a día de hoy ya apenas hay trabas legales para la universidad y las mujeres pero sigue siendo algo muy caro, sumamente caro, por lo cual solo podré aspirar a la enfermería si consigo ahorrar lo suficiente, pues es mucho menos dinero - Vivía con los pies en la tierra y sabia hasta donde podían llegar mis aspiraciones.

- ¿Como acabasteis siendo capitán de barco? ¿Es lo que siempre quisisteis hacer? - Pregunte con interés dando otro sorbo a la copa.

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25/01/2017, 03:16
James Lloyd

Cuando me dice lo de los tenedores me apresuro a negar con la cabeza, fingiendo estar horrorizado ante la idea.-No por Dios. Ya intentaron en la academia de oficiales que aprendiera todas esas cosas y protocolo era con diferencia lo que peor se me daba. No quisiera pasar por ese suplicio otra vez- Le digo bromeando.

Los españoles tienen un dicho que viene a decir “aunque el mono se vista con trajes de seda, el mono se queda en su sitio” o algo así. -Me rio - A mi me ocurre parecido. Crecí en una familia humilde y creo que el fondo nunca he dejado de serlo. En Mayfair, donde resido creo que soy el único que no tiene una docena de criados o sirvientas. Para los vecinos soy el mendigo del barrio.  

No lo sabía.- Respondo cuando le escucho decir lo de la universidad- Vivimos tiempos modernos ¿Quién sabe?  Tal vez algún día incluso haya mujeres en la armada. Desde luego, ir a trabajar sería mucho más divertido - Le digo acercando mi vaso al suyo para rozarlo en un delicado brindis. -Así que doctora y escritora de vocación…  Yo leo para entretenerme, me gusta Julio Verne, pero la idea de estar pegado a un libro estudiando se me hace soporífera,  tiene mucho mérito que hayas conseguido aprender medicina por ti misma, sin casi recursos.

Cuando me pregunta por mi dudo unos instantes.

Si, supe que quería navegar y ver mundo desde que era niño. Nací en Plymouth. Desde pequeño admiré el mar, supongo que lo tengo en la sangre, mi padre era… es marinero - corrijo rápidamente- Siempre me ha gustado navegar, en cuanto tuve la edad me alisté en la HMS Bounty como guardamarina. En mi primer viaje nos enviaron a Australia, la falta de viento hizo que el viaje se alargara mucho más de lo previsto, y tras meses de penurias la tripulación se amotinó. Son cosas que no se piensan, en aquel momento hubo que elegir y escogí permanecer leal al capitán. Los amotinados estuvieron a punto de colgarnos a los pocos que permanecimos leales- Le digo, haciendo una pausa para bajarme un poco el pañuelo del cuello mostrándole la cicatriz que dejó la soga en mi cuello de lado a lado. Aquello me acompleja un poco así que me apresuro en volver a ponerme bien el pañuelo - Al final optaron por abandonarnos en un bote en medio de alta mar, para que no pudieran acusarles de asesinato si les pillaban.

Apuro la copa de un trago y respiro hondo al rememorar aquello.

Tras una semana de periplo en un bote de remos llegamos a la costa chilena desde donde fuimos repatriados. Desde entonces el Capitán me acogió como si fuera su hijo. Sin su ayuda nunca habría llegado a ser más un simple suboficial. Gracias a él se me han abierto puertas que de cualquier otra forma habría sido imposible franquear. Supongo que en realidad mi único mérito es tener suerte. Podría haber acabado en aquella soga o en el bote y sin embargo estoy aquí, cenando contigo.-Le digo optimistamente, sin querer hacer un drama de ello. - Creo que no tengo motivos para quejarme.

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25/01/2017, 20:45
Catherin Blame

Sonreí ante su negativa de aprender a usar lo cubiertos mientras reía, era un hombre bastante peculiar y no me paso por alto el bario en el que decía que vivir sin sirvientes, no eran casas pequeñas precisamente aunque si siempre pasaba parte del tiempo embarcado era normal que quizás no contratara a alguien para cortos plazos en Londres.

Lo miraba atentamente con su relato de como llego al lugar que tenia ahora, mi atención estaba completamente puesta en el y al mostrar la marca de su cuello parpadee un par de veces ladeando la cabeza, mis grandes ojos azules ahora subieron a los suyos buscando algo en su mirada, me sorprendió topar vergüenza en sus ojos. Entorne un poco los míos frunciendo levemente el ceño.

- No deberíais avergonzaros de esa marca, es una muestra de vuestra firmeza y lealtad por lo que contáis, yo no la ocultaría - Al decir aquellas palabras pensé en lo que había pasado hasta hoy, en la ultima semana, en los días que había tenido y en que mis marcas no eran visibles, no estaban marcadas en la piel si no en mi interior, había cambiado, quizás madurado o quizás dado un paso atrás, pero sabia que estaba haciendo lo correcto, estaba intentando avanzar, hace un mes pensar en tener una cita me parecería un chiste, y ahora allí estaba, con aquella preciosa vista y acompañada de lo que parecía un buen hombre.

Di un trago al vino nuevamente sin apartar mi mirada azul de el - No creo en la suerte, mas bien en las acciones las vuestras os llevaron a donde estáis ahora, si hubierais decidido amotinaros no seria así, por lo cual vuestro lugar es el resultado de vuestros paso - Si, leía demasiado y si, me gustaba ver lo bueno en las acciones de la gente - ¿Tenéis familia? - Pregunte con interés el ya sabia que yo tenia solo a mi padre - Dejando a un lado las bromas del otro día, me resulta extraño que no estéis casado o prometido, esta claro que tenéis el don de palabra y sois atractivo. Puede que sea mi eterna imaginación pero me da la sensación de que se debe a algo ¿Estuvisteis prometido y elegisteis el mar a la mujer? - Bromee con esa ultima pregunta, no quería que me endulzaran los oídos y después enterarme de cosas que quizás no me gustaran, o puede que no terminara de verme en una cita o con una hombre prestando atención, aunque quizás mi corazón tenia un sombra sobre el que no permitía entrar ninguna luz.

Paso a paso Catherin, debes ir paso a paso... Me dije intentando tener valor.

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27/01/2017, 19:49
James Lloyd

Esbozo una media sonrisa al ver que a Cath no la horroriza la marca de mi cuello. Me he sentido lo suficientemente cómodo con ella como para mostrársela sin miedo. - Eres una mujer muy valiente Catherin Blame.- Le digo reconociendo la verdad en sus palabras. Pese a toda mi confianza en mí mismo el instinto de ocultar aquella marca es algo superior a mí, todo el mundo relaciona esa marca con ser un criminal. -No me importa lo que los demás piensan de mí, pero al final uno se cansa de ser siempre el blanco de todas las miradas y cuchicheos.

Asiento con la cabeza cuando me pregunta por mi familia. -Un padre y cinco hermanas- Le explico resignado, solo yo sé el “suplicio” que tuve que soportar durante mi infancia, ser el único chico y encima el menor me convirtió en el blanco de todas las bromas. De mayor a menor; Devon, Victoria, Helen, Courtney, Sarah y yo- Enumero- Tenía otra hermanita, Maude, pero murió cuando aún era muy pequeño y apenas la recuerdo.

¿Así que piensas que soy atractivo y tengo labia?-Le pregunto muy ufano, fingiendo creérmelo. -Tú que me miras con buenos ojos.     

Ante sus dudas sobre mi soltería o sobre si elegí el mar antes que a la mujer suelto una carcajada sin poder evitarlo. -No, nada de eso – Le digo riendo - Nunca me he casado, ni he estado prometido. – Le digo mostrándole mi mano desnuda, para que vea que ni llevo anillo ni hay marca de haberlo llevado.

Ante su curiosidad suspiro tomándomelo en serio– Para serte sincero, nunca me he casado porque he estado mucho tiempo enamorado de la mujer equivocada. -Quizás no debería contarle eso a una mujer a la que pretendo, pero con Cath me siento cómodo hablando de cualquier cosa- El mar ha sido más una solución que un problema, me ha ayudado a olvidarme de ella.  

Finalmente Bishop sube con la cena.

 

Si te gusta más hecha... - Le comento. La carne está a mi gusto, el brócoli y las patatas de guarnición me encantan, pero aún no conozco los gustos de Cath y quiero que cene a gusto.  Ahora te toca a ti- Le digo - Venga, nunca has tenido un prometido o algún…  ¿Amigo íntimo? Ya me entiendes. Habría que estar ciego para no ver lo hermosa que eres. Se han iniciado guerras por mujeres menos bonitas que tú.

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27/01/2017, 23:45
Catherin Blame

Eres una mujer muy valiente Catherin Blame... ¿Lo era? ¿Realmente era una mujer valiente? Hace poco pensaba que si, a día de hoy para algunas cosas sigo pensando que si, pero ahora... ahora no me consideraba tan valiente, pues había preferido alejarme de los problemas a enfrentarlos y sabia que era por miedo. Simplemente le sonreí sin decir nada al respecto y escuchando sus siguientes palabras. - Nunca he sido de esas personas a las que le importe la opinión de los demás o los cuchicheos, supongo que tambien porque nunca he dado que hablar en ningún lugar, pero... no se, debería importaros la opinión de los cercanos y el resto darte igual.

Pero entonces dijo lo de su familia y hasta me atragante un poco con el vino - ¡Cof! ¡Cof! - Tosí un par de veces mirándolo con clara sorpresa - ¡Cinco hermanas! Ahora entiendo que escaparais a embarcarte - Bromee riendo y limpiando un poco los labios con la servilleta. No me paso por alto que no nombro a su madre así que no pregunte por ello, aunque la parte de que era el pequeño me hizo reír de nuevo - Cinco mujeres y erais el pequeño, no se si compadeceros o no, aunque tenéis que ser un experto en mujeres como mínimo con esas referencias.

¿Así que piensas que soy atractivo y tengo labia? Dicha por mi no me pareció mucho pero que el la repitiera hizo que me pusiera roja como el vino al instante y apartara la mirada ¿De verdad había dicho eso? Si, lo había echo... 

Sus siguiente palabras llamaron mi atención y mi curiosidad - Sabéis que no podéis decirme eso y no entrar en mas detalles como quien es esa mujer y porque opináis que es la equivocada - Pero entonces hubo algo que se activo en mi cerebro y apreté los labios un segundo - ¿Realmente la distancia ha sido una solución? No se... podéis llamarme romantica o estupida pero creo que si el amor es de verdad la distancia no acaba con el nunca, pues en el momento que veáis al ser amado volveréis a sentir lo mismo. ¿No?

Al llegar la carne mire el plato y a Bishop - Que buena pinta tiene, y huele estupendamente - Ellos no lo sabían pero de alguien como yo que cocinaba cada día eso era un halago - Así esta perfecta - Respondí a James y moviendo mis manos hacia la bandeja y sirviéndole a el una plato y otro a mi después, lo cual me hizo ponerme roja de nuevo por la vergüenza - Perdón, quizás queríais serviros, es la costumbre de servir los platos, no me di cuenta.

Cundo me dijo que ahora me tocaba a mi eleve la cabeza de la carne que estaba cortando y lo mire como si acabara de preguntar la mayor tontería del mundo - Pues Londres debe estar plagado de ciegos, nunca he tenido pareja de ningún tipo y...- Baje la mirada de nuevo notando mis mejillas arder por completo ahora mismo - Puede que no me creas pero... esta es mi... mi primera... cita... - Confesé sin atreverme a mirarlo por la vergüenza que sentía ahora mismo. Cualquiera podía pensar que estaba mintiendo teniendo en cuenta mi edad pero era una verdad absoluta, jamas había tenido una cita, y apenas tenia vida social, por lo cual... aquí estaba, con veinticuatro años en mi primera cita, cuando la mayoría de mujeres ya están casadas y teniendo su segundo o tercer hijo...

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30/01/2017, 02:00
James Lloyd

En ese caso, me alegra ser tu primera cita- Le digo, confiando en ella. -La otra noche se te veía cansada y algo triste. Me alegra haberte hecho sonreír, aunque solo sea un poquito. Solo lamento no haberte conocido antes.  

No te preocupes- Le digo cuando me sirve. Nunca le hubiera pedido que me sirviera, pero lo cierto es que esa faceta de mujer hogareña y trabajadora suya me encanta. -Eres la criatura más adorable que conozco. Me recuerdas a mi madre. -A medida que digo esto último me arrepiento de inmediato.  Regla nº 1. Nunca le digas a la chica a la que pretendes que se parece a tu madre. No sé muy bien porqué, pero está comprobado que no suele gustarles la comparación. Aunque en mi caso, es todo bueno lo que puedo decir de ella. -Idiota- Me reprendo a mi mismo.

Cuando dice que soy un experto en mujeres me río muy a gusto. Me gustaría creer que sí. Pero pese a ser tan guapo, tener tanta labia y ser un experto en mujeres todavía no he conseguido robarte un beso - Le respondo. No se lo reprocho, ninguna chica decente se hubiera dejado besar, pero es mi intención pincharla un poquito– La otra noche me hiciste un quiebro que ya quisieran muchos toreros españoles. Hundiste toda mi autoestima.  

Cuando me pregunta si el mar fue realmente una solución, asiento con la cabeza- Cuando una relación es tan tóxica que solo produce dolor a ambas partes, al final no hay amor que valga- Le digo- Pero quiero creer que tienes razón y el amor puro no se acaba con la distancia, porque eso solo sería señal de que lo que tuve con ella, nunca fue amor verdadero.

Cuando me pide que le revele el nombre y el por qué pienso que es la mujer equivocada me muerdo el labio. -No es justo, esta noche es para nosotros. No quiero hablar de ella. Pero te prometo una cosa; voy a cortejarte hasta que aceptes desposarte conmigo y entonces te lo diré. Nunca tendré secretos contigo. Te lo prometo.

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02/02/2017, 18:41
Catherin Blame

Me sorprende un poco cuando comento mi estado de la noche anterior, pues la verdad es que si estaba cansada y algo triste, en general los días cada vez se me habían echo mas difíciles y complicado, tener que ir a por mi padre aquella noche no había sido el mejor final la verdad, pero al menos había conocido a James.

Abrí los ojos sorprendida y algo colorada cuando me comparo con su madre - Debía ser una mujer maravillosa entonces - Y si, hable en pasado pues por como hablaba de ella, y que no la nombrara antes me dejaba intuir que como ya mía ya no estaba entre nosotros, algo en lo que no entraría a preguntar si el no me daba pie a ello, había temas algo mas duros para unos que para otros. En mi caso no me dolía hablar de la mía o de lo que le había sucedido, había pasado tantos años enferma que el tiempo de luto y de asimilación había llegado casi antes de que nos dejara.

Salí de mis pensamientos y me quede con el tenedor en la mano, con carne en el, a medio camino de mi boca mirándolo completamente roja, co las mejillas ardiendo, y los ojos muy abiertos antes de apartar la mirada de el al tenedor y llevármelo a la boca disimulando. Traga y calla, traga y calla... Miraba a los lados avergonzada y dando un sorbo al vino - No... no esperaba que me intentarais besar tan rápido ni en esa situación... - Confesé deseando una vez mas que el mar me tragara allí mismo - No se me dan bien los hombres... - Mas bien no se me daban a secas.

Por suerte sus siguientes palabras me sacaron de mi azoramiento y me quede pensativa mientras cortaba los últimos pedazos de carne. ¿Realmente no hay amor que valga? Mi lado romántico quería hacerme creer que el amor lo podía todo, pero el mundo real demostraba que no era así, y que algunas veces lo que realmente puede a todo es el dolor. 

Finalmente sus ultimas palabras me hicieron reír a carcajadas - Intentar besarme la primera noche y hablar de matrimonio la segunda, ¿en la tercera decidiréis el nombre de nuestros hijos? - Pregunte divertida evidentemente tomándome completamente a broma sus palabras, pues no me creía que las dijera en serio en absoluto.

Notas de juego

Siento el retraso pero llevo unos días enferma :(

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08/02/2017, 19:47
James Lloyd

Em..  bueno, en realidad ya los tengo pensados - Le respondo en relación a los nombres de nuestros hijos, mientras corto un trozo de carne y la saboreo acompañándola con un trago de vino. – Elisabeth, Connie, Catherine, James, Luke y Horace… me gustan para los seis primeros. -Digo tratando de parecer serio- Para los seis o siete que vengan después puedes escoger tú sus nombres – Viendo la cara que pone Cath mientras le sugiero tener una docena de hijos ya no puedo aguantar la risa. -Es broma, es broma. Pero vengo de familia numerosa, no me conformaría con menos de tres.  

Cuando Cath se queda un poco pensativa por el tema del amor eterno me sabe mal haber sacado el tema. No era mi intención quitarle su idealismo sobre el amor ni su adorable inocencia, bueno, siendo honestos la inocencia si que me gustaría quitársela, pero de otra forma.   

Creo que el amor acaba agotándose y que el respeto mutuo es más importante en una relación. Pero no me hagas caso. Antes también era de los que pensaba que el amor no existía, solo el deseo físico…  hasta que me enamoré como un pipiolo y tuve que tragarme mis palabras- Me encojo de hombros – ¿Quién dice que no exista un amor verdadero que pueda con todo? Quizás solo sea cuestión de encontrar a la persona adecuada.

No me doy cuenta de que los platos están vacíos hasta que Bishop llega con la tarta de zanahoria de postre y una tetera con dos tazas.

Gracias Bishop. Tu tarta de zanahoria es mi perdición - Confieso. - Sirve a la señorita primero, por favor.     

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11/02/2017, 17:29
Catherin Blame

Empezó a decir aquella serie de nombres y eleve una ceja sin poder creérmelo, yo no había pensado ni uno, supongo que en parte hace un tiempo que había dejado de pensar en casarme o formar una familia, mas bien había empezado a vivir como si fuera a estar sola.

- ¿Catherine lo decidisteis antes o después de conocerme? - Pregunte bromeando - Sabéis... mi nombre se escribe sin la e final, pues mi madre quería que no fuera como el del resto - Le explique sin saber muy bien porque le contaba aquello, era un tontería como cualquier otra... Pero al ver lo confiado que estaba mi ceja se elevo aun mas. Hasta que comenzó a reír y termine por lanzarle una miga de pan - Pues creo que deberíais buscar otra mujer que cortejar... Yo ni pensé un nombre, ni nada... supongo que será un bicho raro entre las mujeres, al no tener ya planeado como me gustaría una boda o cuantos hijos tener - Prefería decirlo así pues sabia que era demasiado serio el comentar que... no creía que fuera a casarme nunca y mi corazón empezaba a sentir que sus grietas eran demasiado profundas.

Al comentarme su idea del amor negué un par de veces con la cabeza - No creo que el amor se acabe, quizás si el ideal romántico de matar dragones por el ser amado, pero mientras al amanecer abras los ojos y sonrisa por poder contemplar a la persona que duerme a tu lado, el amor seguirá ahí - Y que lo dijera yo que jamas había despertado con alguien a mi lado tenia delito... - Supongo que lo importante es encontrar a quien te complemente y haga que tu corazón palpite con mas fuerza.

¿Si encontrabas eso el amor podría con todo? Me pregunte por un momento, pues últimamente empezaba a creer que el amor no era mas que un espejismo...

Al llegar el postre sonreí al cocinero y pare su mano - Para nada, bastante habéis echo en cocinar cosas que huelen tan bien, ya nos sirvo yo - Le dije con toda la amabilidad del mundo cogiendo el cuchillo y cortando dos porciones - Y vos capitán serviréis el té - Puse una porción en su plato y otro en el mío mirando la tarta, si sabia tan bien como olía seria deliciosa y le pediría la receta a Bishop.

- ¿Que os gusta hacer en vuestro tiempo libre? - Pregunte al hombre cogiendo el tenedor y cortando un cacho de tarta antes de llevarlo a mis labios.

 

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26/02/2017, 16:24
James Lloyd

Riendo me cubro con una mano para protegerme de la miga de pan que Cath me lanza. -¿Otra mujer? ¿Para qué?  Le pregunto mientras localizo la miga de pan que ha caído en la mesa y me la como.  Ya he conocido a la adecuada.  Insisto por mucho que ella sea haga la sueca.   

Em…  si...  por supuesto – Le respondo cuando dice que yo serviré el té. -Puedes retirarte Bishop, creo que ya nos apañamos solos. Gracias por todo. -Digo aprovechando para despedir al cocinero, para así tener ya completa intimidad con Cath.

Pongo unas hojas de té en la tetera y luego añado el agua hirviendo, hacía tiempo que no me preparaba yo mismo un té, pero no me supone ningún problema. Vuelvo a la mesa portando la tetera, el azucarero, una jarrita con leche y dos tazas en una bandeja.

-¿Lo quieres con leche?  -Le pregunto a Cath dejándolo todo en la mesa con soltura. En contra de la costumbre más arraigada yo suelo tomarme el té solo con azúcar. Tras dejar un ratito para que se entibie la bebida nos sirvo en las tazas.

En mis ratos libres me gusta seducir a inocentes señoritas y traerlas a mi barco con la intención de arrebatarles su doncellez- Le respondo riendo mientras doy un sorbito de la taza de té. Aunque al momento niego con la cabeza por lo inapropiado de mi broma- No tengo mucho tiempo libre, pero te confieso que ir a los almacenes Harrods y pasar el día comprando es uno de mis rituales preferidos cada vez que vuelvo a Londres. Leer me entretiene, pero solo leo cuando estoy en alta mar, hay demasiadas horas muertas sin nada que hacer. Cuando estoy en tierra me gusta el Rugby y el boxeo, también el teatro. Ocasionalmente también me paso por el Reform Club para leer el periódico y jugar a las cartas con otros caballeros, aunque casi siempre acabamos discutiendo de política. Le confieso.

Del postre no queda nada y las tazas están vacías. ¿Quieres ver mi camarote? Le pregunto tratando de parecer todo lo inocente que puedo.

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03/03/2017, 19:52
Catherin Blame

Cuando dijo que ya había encontrado a la adecuada mire a un lado avergonzada, en parte me fascinaba la gente con esa seguridad, para mí los temas sentimentales eran un terreno tan desconocido que no sabía nunca como sentirme o que debía hacer, haciendo que dudará en todo momento y me sintiera completamente perdida.

Sonreí a Bishop despidiéndome de el y después mire de nuevo a James - Lo tomó solo con dos de azúcar - Respondí dedicándole ahora a el una sonrisa dándole cuenta que estábamos solos en aquel barco, era curioso cómo algo tan normal en mi vida de golpe me intimidaba, había estado sola en casas o habitaciones con muchos hombres, pero claro siempre había sido por trabajo, porque yo me ocupaba de su casa no por una cita.

Su comentario sobre su tiempo libre me hizo mirarlo mal de broma - ¿Y os funciona a menudo esa estrategia? - Pregubte con algo de maldad.

- Me apasiona la lectura, es mi mayor afición, podría pasarme horas enteras leyendo y no darme cuenta del paso del tiempo - Confesé dando un sorbo al te - Cocinar me relaja mucho, es una de las cosas que más me gusta de mi trabajo y adoro el teatro aunque no pueda ir a menudo. - Ya no solo por el coste de ir si no también por la falta de tiempo. Lo que comento del boxeo me sorprendió bastante aunque suponía que entre hombres podía ser algo habitual, nunca había visto un combate, lo más cercano era una pelea en el barrio.

Lo que no me esperaba fue su última pregunta, ir me hizo mirarlo sorprendida y con mis mejillas completamente rojas. Había sido bastante clara durante la cena así que esperaba que no pensara que era una mujer que se iba con el primero que conocía a la cama, aún así aquella propuesta me dejo descolocada - Realmente me gustaría ver todo él navío si es posible, sería una pena no aprovechar la oportunidad estando en uno. - Muy bien, si le quitaba importancia al tema de su camarote y si me lo enseñaba sería en un recorrido.

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04/03/2017, 02:56
James Lloyd

Para nada- Le respondo riendo cuando me pregunta si mi táctica me da buenos resultados- Hasta ahora solo he conseguido algunos bofetones y una patada en la entrepierna. -Le digo tratando de hacerla reír.

Que va, solo bromeaba- Le digo con sinceridad- Lo cierto es que eres la primera mujer en pisar la Endurance. Si hiciera esto a menudo mis hombres se amotinarían. En pleno siglo diecinueve y aún hay quienes piensan que llevar una mujer en el barco atrae el mal fario. Por desgracia las viejas supersticiones siguen arraigadas.

Noto su duda al preguntarle si quiere visitar mi camarote y al ver cómo se pone toda roja comprendo el porqué. Mentiría si dijera que no se me ha pasado por la cabeza yacer con ella en mi camarote, pero no era esa mi intención, bueno, a menos que ella no quiera. -Por supuesto. Todo el barco, así el paseo ayudará a bajar la cena.

En mi ruta empezamos intencionadamente por las bodegas, que tampoco tienen nada fuera de lo común, ahora están prácticamente vacías.

Pasamos por la cubierta inferior del barco, donde se encuentra la Santabárbara, las baterías de los cañones, las hamacas donde duerme la tripulación se intercalan entre los cañones. En un barco hay muy poco sitio y se aprovecha cada centímetro.

Finalmente volvemos a salir a la cubierta principal, donde hemos cenado. Entre unas cosas y otras ha anochecido pero la luz de la luna llena alumbra lo justo para poder moverse sin necesidad de luz artificial. En esta cubierta se encuentra la cocina y la despensa del barco donde se almacena el agua dulce y los víveres, siempre bajo llave y por supuesto, mi camarote.

Y por último el camarote del capitán - Le digo abriendo la puerta con mi llave. La estancia no tiene más de veinte metros cuadrados, pero en comparación a donde duerme el resto de la tripulación aquel cuarto para mi solo es todo un lujo. Los ventanales dan a la parte trasera del barco, el puerto se ve a través de ellos. La luz de la luna se filtra a través de los ventanales alumbrando un escritorio pulcramente recogido y ordenado, con un tintero, una pluma, el cuaderno de bitácora y varias cartas náuticas. Enciendo el quinqué que cuelga del techo para iluminar la habitación. A un lado está mi cama, aunque más que cama, es un camastro. Sobre ella hay una pequeña estantería con toda una colección de libros de Julio Verne. La vuelta al mundo en 80 días. De la Tierra a la Luna. 20.000 Leguas de Viaje Submarino. La Isla Misteriosa. Viaje al Centro de la Tierra.  La Esfinge de los Hielos. Las Tribulaciones de un chino en China.  Miguel Strogoff, el correo del Zar. Una Ciudad Flotante. El rayo verde. Aventuras de tres rusos y tres ingleses en el áfrica austral. Los hijos del capitán Grant. El pueblo aéreo. La casa de vapor….   entre otros títulos del escritor galo.

Supongo que no es una lectura culta. - Le digo a modo de disculpa. Posiblemente no sean el tipo de libros que a ella le gusta leer- Para muchos, estos libros que hablan de cosas tan absurdas como viajar a la luna o navegar por debajo del agua son solo idioteces y cuentos para niños, pero a mí me encantan. -Me encojo de hombros-Los encuentro muy entretenidos.