- Está bien, supongo que me puedo quedar un día o dos, hasta que se recupere la mano y eso...- dijo, como si la excusa la estuviera poniendo para convencerse ella misma.
OK, pues vosotros diréis. Si la idea es meter a Aurora a bordo, ya diréis si le explicáis toda la historia...
Zoe ahogó un gruñido cuando escuchó lo de "experta en armamento". Decir eso de ella era como comentar que un escritor era bueno deletreando.
— Encantada, Aurora. En realidad soy inventora y me dedico a todo tipo de mecanismos y automatismos, no sólo armamento. Aunque he de reconocer que algunas armas tienes mecanismos ciertamente interesantes. ¿Habéis visto alguna vez esas ametralladoras de tubo? Sincronizan su giro con un percutor y un mecanismo de arrastre de la cinta con la munición... Es bastante interesante, porque todo debe estar perfectamente medido para que no se atasque en ningún momento. La simple deformación térmica de la cinta podría desajustar las medidas y llevar al arma a encasquillarse...
Como siempre, se dio cuenta de que la mayoría de la gente no le estaba prestando mucha atención.
— Pero, no has contestado a mi pregunta. ¿Qué te ha llevado a juntarte con el Doctor? Ayer estabas peleando en su club y hoy jugándote la vida en un tiroteo. ¿Qué necesitas de él tan desesperadamente? — Preguntó sin andarse con muchos rodeos. La sutileza tampoco era su especialidad.
- No es que necesite nada de ese miserable, pero por desgracia sí que tengo algunas deudas con él... y esta ha sido la única manera que he tenido de poder saldarlas.- respondió, encogiéndose de hombros, como si fuera lo más normal del mundo jugarse la vida por ello. Y como si no fuera la primera vez que había tenido que recurrir a algo así.
Joe miró a Aurora empatizando con ella. Sabía lo que era que las cosas vinieran mal dadas y que las opciones disponibles se fueran reduciendo y reduciendo hasta tenerse que agarrar a cualquier salida disponible. - Ya te dije que estás con los buenos – aseveró a Aurora. – Si tus problemas son económicos, seguro que trabajando para los Frostbite podrás sacarte las deudas de encima, y sin tener que agujerearme más el sombrero, jajaja.- Esperaba que eso le ayudara a decidir, pero ya no podía hacer más, era ella la que tenía que decidir su futuro.
Wendolyn sonrió amablemente, complacida por la intervención de su primo y como había sabido convencer a la muchacha, estaba segura que valdría la pena y como las recientes circunstancias habían demostrado una pistola más no vendría mal en el futuro.
-Eres muy amable Johann. No se preocupe señorita Aurora, podrá descansar hasta que se recupere y si necesita cualquier cosa no dude en comunicármelo. ¿Le apetece que le mande preparar un buen baño? ¡Estoy segura que se lo merece! Pero antes terminemos el té. ¿Nadie más quiere? Os advierto que estas pastitas están deliciosas, no os vayáis sin probar una.
La intervención de Zoe también le sacó una sonrisa, aunque lamentó haber dicho lo de las armas pues enseguida empezó a hablar de ellas, tan solo había querido buscar un punto en común con Aurora.
-¡Oh! ¡Por supuesto! La señorita Zoe se dedica a muchas más cosas, a veces me pregunto como sería la vida de aburrida si no estuviera cerca. ¿Has pensado en lo que te dije de mi motocarro? Creo que podría ir más rápido aún.
Los motocarros eran un tema más entretenido de conversación con Zoe y a ella le encantaba pilotar el suyo, aunque extrañamente Zoe no solía sugerirle ninguna mejora, lo cual era un poco extraño conociéndola.
¿Le habrá dicho algo Johann? Seguro que es eso, siempre preocupándose por mi. ¿Piensan que me voy a matar?
Bueno, algún que otro golpe se había llevado, pero nada importante, en general conducía bastante bien, quizás más rápido de lo que debiera, pero ponerse a los mandos de uno de esos vehículos la transformaba de alguna manera, se preguntaba si Zoe sentía lo mismo cuando se enzarzaba en alguno de sus proyectos.
-Muchas gracias por sus palabras Señor Adams. -Estaba segura que Aurora apreciaría las palabras del pistolero.- Y no se preocupe, en la calle principal hay una tienda de sombreros que me encanta, podríamos ir juntos a comprar uno nuevo.
Wendoyn se tapó la boca con la mano mientras se reía, ya se estaba imaginando a Joe mientras se probaba todo tipo de sombreros a la última moda de la alta sociedad, sin duda causaría sensación en el próximo baile, y el su siguiente tiroteo.
Si no tuviera tantas cosas rondando por la cabeza posiblemente hubiera soltado una carcajada al ver el ímpetu que mostraba Wen con la invitada. La conocía suficiente para saber que no era una falsa modestia por ser buena anfitriona sino que realmente así era su prima, la gentil inocencia de una flor.
- No atosiguéis a nuestra invitada, prima.- Le dedicó una sonrisa al no hablarle con reproche.- Estáis en vuestra casa, señorita Aurora. Cualquier cosa que necesitéis, podéis hablar directamente con uno de nosotros o con el servicio.- Asintió con la cabeza, orgulloso de sus empleados.
Johann se dirigió a la mesa y tomó la silla que le correspondía, la que estaría al lado de su padre, presidiendo en parte la mesa, sentándose con cuidado de no arrastrarla y hacer ruido.
- Tomaré un té.- Indicó con otra sonrisa tenue, esta vez alargándola en el tiempo mientras depositaba sus manos en el regazo. Esperó a que Wen llenara su taza para darle un ligero sorbo, dejando que sus labios notaran la calidez de la bebida.- Si aceptáis un consejo, os recomendaría visitar los jardines. Dicen que son la joya de los Frostbite.- Los famosos “setos” donde había ocurrido el terrible asesinato habían cubierto de gloria su hogar y no dejaría que un desagradable episodio lo destruyera.
- Ehmmm... sí, de acuerdo, creo que me daré un paseo por los jardines.- dijo Aurora, que no parecía tener muy claro si la estaban echando sutilmente o no.- Con su... ¿permiso?- le preguntó a Johann. La pobre chica definitivamente no estaba acostumbrada a tratar con nobles y desconocía si había algún protocolo a seguir. La mujer segura de sí misma que habían visto en el ring y en el duelo parecía un pez fuera del agua en aquella mansión de grandes salones y sirvientes educados.
Ok, en los siguientes turnos podéis incluir que se pira, y seguir con vuestros planes.
Zoe sonrió, girándose hacia Wen y olvidándose de golpe de Aurora, los policías que les seguían y todo lo demás.
— La verdad es que he estado atareada con el otro trabajo que me encargasteis. Pero dado que era un tema puramente químico sí me dió tiempo a pensar en los procesos de combustión de tu motocarro... Estoy segura de que si la quema de combustible se realizase sobre aire previamente comprimido se podría aumentar el rendimiento de ese motor... Claro que eso tal vez presentase problemas de transmisión y habría que revisar esos engranajes. Tal vez poniendo una rueda de engranajes cónica que se fuera ajustando al mismo tiempo que varía la velocidad permitiría optimizar mucho mejor la potencia...
Miró alrededor y se volvió un momento hacia Johann.
— ¿Tienes papel y boli? — En seguida se fijó en su bolsa de herramientas y cogió de ella una libreta y un lapicero. — Ya está, da lo mismo... — Se sentó en una silla y empezó a hacer un dibujo muy esquemático, que pronto se llenó de letras y, un par de minutos después, de ecuaciones casi completamente incomprensibles.
aunque extrañamente Zoe no solía sugerirle ninguna mejora, lo cual era un poco extraño conociéndola.
¿Por qué me picas? ¿Se ha inventado ya el cambio de marcha? XD
- Disfruta del paseo.- Se despidió mientras dejaba lentamente la tacita sobre el plato, dejando que la pistolera se marchara. Esperó igualmente a que sus pasos fueran mudos, desapareciendo en la lejanía junto al sonido de las puertas que abría y cerraba a su paso hasta asegurarse que estaba lo suficientemente lejos como para no escucharlos.
El rostro de Johann se ensombreció mientras miraba la calma del té. Sus dedos habían dejado de sostener la taza para hacer una pequeña percusión sobre la mesa, algunos “tic tic” con los dedos que le ayudaban a pensar.
- Voy a ser claro. No quiero que Aurora salga de esta casa hasta que mi padre esté de regreso, ¿entendido? – Su voz era grave y firme, no dando pie a ningún tipo de broma en sus palabras. Estaba hablando muy en serio.- Estoy en el punto de mira de Mathecan, no descarto que vigilen mis pasos estos días.- Sus dedos se flexionaron para dar ahora cortos golpes con los nudillos.- Si me han seguido desde el duelo me habrán visto hablar con el Doctor y por consiguiente verían a Wendolyn con Aurora. Si la dejamos escapar estoy convencido de que la interrogarán.- Un cabo suelto, una amenaza que podría poner en peligro el acuerdo con los Ases.
- Tenemos que movernos con cuidado y comprobar si realmente van a estar ahí esperando a que salga. Sobre todo evitar que nos sigan al punto de reunión con los Ases.- Tenían todavía dos días para ello, ¿se presentaría Mathecan antes? No más fallos.
Joe asintió con la cabeza. Tenía sentido, la chica era un problema si salía por todo lo que sabía, y las deudas con el Doctor la hacían más susceptible de irse de la lengua, aparte de la obvia tortura.
-¿No tendréis alguna salida subterránea que nos permita salir mientras nuestros vigilantes piensen que seguimos en casa? - Los ricos solían tenerlas para cuando los pobres se hartaban de pasar hambre e iban a sus casoplones para quedarse con todos los objetos de valor.
-Aurora, querida, deberías disfrutar de nuestro laberinto de setos, solo si tienes buena orientación claro. -La verdad es que no le traía buenos recuerdos ese laberinto, quizás sería conveniente cambiarlo más adelante, pero ahora tenían otros asuntos pendientes.- Y si necesitas cualquier cosa solo tienes que pedirlo.
La despidió con su más cálida sonrisa, en verdad estaba contenta de que la muchacha hubiera aceptado la invitación de Johann, aunque al parecer se había convertido también en un inconveniente y lo lamentaba.
-Lo siento Johann, no pensé que traerla nos pudiera perjudicar, creí que tal y como estaban las cosas nos vendrían bien un par de manos, claro que de momento habrá que esperar a que se recupere para eso... -Realmente esperaba no haber disgustado a su primo con aquella decisión, necesitaban que todo saliera bien, rescatar a su tío y volver a poner a su familia donde merecían. Asintió ante la decisión de que Aurora no abandonara la casa, de momento parecía dispuesta a quedarse así que esperaba que todo siguiera así.- Se quedará, creo que necesita descansar unos días. Señor Joe ¿Qué actividades cree que podrían gustarle a la señorita Aurora? La clave es mantenerla ocupada y entretenida, no debería ser difícil durante un par de días.
Se le ocurrían muchas cosas pero quizás Aurora fuera más afín al tipo de actividades que pudiera sugerir alguien como Joe que a las que se le ocurrieran a ella. Quizás Zoe podía ser de ayuda, aunque en aquellos momentos estaba concentrada dibujando algo, probablemente relacionado con su motocarro, eso la hizo sonreír y acercarse para cotillear la libreta.
-No entendí prácticamente nada de lo que has dicho, pero me encantará probar lo que sea que estás dibujando. ¿Podré ir más rápido, verdad? -Eso le dio una idea, miró de nuevo a Johann y a Joe.- Esos hombres... ¿Os seguían a pie? Entonces será fácil despistarlos con un carruaje o un motocarro.
Voy cerrando esta escena, y empezamos escena nueva. ;-)