Partida Rol por web

Taller de relatos cortos

Relato D3J4

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22/01/2013, 09:28
lobosol

 

El tiempo hace estragos en la memoria, pero lo que ocurrió en aquellos días de 1940 jamás lo olvidaré.

Me llamo Justine Girard, por aquel entonces yo era enfermera en el St Michelle de París. Las primeras semanas de la guerra transcurrieron tranquilas, parecía que la guerra era algo lejano e irreal, pero de pronto las cosas se precipitaron. Bueno, no deseo hablar de la guerra, ya está suficientemente documentada, lo que quiero contar la historia de un soldado, un soldado francés que fue herido defendiendo a su patria.

Llegó junto con los primeros heridos, la primera semana, tan al inicio y el hospital ya había ocupado la mitad de sus plazas, el soldado en cuestión estaba en una de las camas que me correspondían, tenía una venda que le cubría toda la cabeza y estaba inconsciente. El doctor cerró las cortinas y procedí a retirar la venda que habían improvisado en el campo de batalla.

Durante mi carrera he visto muchas heridas, pero una no es de hierro y sé que detrás de cada paciente hay una historia. Las de este soldado me impresionaron, la parte frontal de su cráneo estaba destrozada y donde debían de estar sus ojos... Bueno, no entraré en detalles morbosos, pero lo que parecía increíble era que siguiese con vida.

El doctor negó con la cabeza y dijo – No hay nada que hacer, limpie las heridas y véndelo de nuevo, está en coma y... sólo es cuestión de tiempo, que Dios acoja su alma

Me mordí el labio tratando de no pensar y asentí. Me puse a hacerlo de inmediato, haciendo mi labor con el esmero que me caracteriza. Sentía mi corazón encogido, pero nada se podía hacer, cuando terminé proseguí con otros heridos.

Pero dos días más tarde por la noche, sucedió algo insólito. Me encontraba de guardia y escuché a uno de los pacientes hablar, estaba llamando a alguien que no entendí, “Teniente...” y algo más. Pensé que sería cualquier otro soldado con una pesadilla, pero se trataba de él, había despertado del coma.

Lo increíble es que no deliraba, no sabía donde estaba pero por lo demás se encontraba completamente consciente. Me afané en tranquilizarlo, le expliqué que se encontraba en un hospital y que yo me encargaría de cuidarlo. Tras ver que no tenía información sobre sus compañeros me preguntó por sus heridas, mentí, no fue algo premeditado, pero me sentí incapaz de decirle que sus posibilidades de supervivencia eran remotas. Le dije que debería llevar la venda durante unos días y que yo sería sus ojos.

Aquella noche no quiso dormir, no lo dijo, pero sabía que tenía miedo de dormir y no despertar, estuvimos charlando, como si fuésemos dos viejos amigos. Me rogó que le mandara una carta a sus familiares, me redactó una bonita y emotiva carta a sus padres, yo bromeé diciéndole que como era que con lo apuesto que era no tenía novia y me respondió que su chica especial no había llegado, pero presentía que estaba al caer.

Tras un incómodo momento de silencio me derrumbé, actué de forma incorrecta y le conté que quizás esas heridas no sanaran nunca. Me arrepentí nada más decirlo pero su forma de reaccionar me sorprendió totalmente – Calma – Me dijo – Yo estuve allí cuando estalló el obús, sentí como se desprendía una parte de mi cara.

Su frialdad al relatarlo me hizo estremecer, solo pude decirle que si podía hacer algo por él solo tenía que decirlo. No tardó realizar una petición, me dijo que quería dar un paseo fuera de este lugar con olor a

desinfectante. Me negué como no podía ser de otra forma, pero él insistió, me dijo que como podía negarle el ultimo deseo, su forma de convencerme fue demoledora y accedí, aun sin tenerlo muy claro, a llevarlo a dar un paso nocturno.

Siempre me gustó el jardín del St Michelle y ahora en primavera estaba precioso, me recordó que yo le dije que sería sus ojos y comprendí. Comencé a describirle la luna sobre nuestras cabezas, las flores, la glorieta, sinceramente, no se veía mucho, pero sabía como era de día y al resto... le eché imaginación.

Fue un paseo agradable, pero luego me pidió que me describiera a mi misma, eso hizo que me ruborizara, me describí superficialmente, me daba vergüenza. No se conformó y me pidió permiso para tocarme la cara con sus manos, eso encendió aún más mis mejillas pero accedí, era todo un caballero y me sorprendí a mi misma deseando que lo hiciera.

Posó sus manos en mi y tanteó con las yemas de sus dedos, fue delicado, no me molestaba, hasta me hizo reír un poco con las cosquillas que me produjo. Y así, tras pasar sus dedos por mis labios me dijo – Dijiste que serías mis ojos ¿Sabes que te digo yo? Que quiero ser tus labios.

Jamás me imaginé que haría algo así, pero lo besé. Fue el beso más sentido, dulce y apasionado que me han dado, un beso que valía por toda una vida, tan bello que me dolió el corazón cuando pude pensar.

Volvimos al hospital y lo acosté, la noche mágica había finalizado y el destino no nos perdonó. Al día siguiente el soldado volvió a entrar en coma y murió, la guerra se llevó a otro buen hombre y una parte de mí se fue con él.

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23/01/2013, 03:38
Bosque.

En lo personal, creo que no te tocaron buenos jueces para este relato. Es una historia que creo que una mujer entendería muy bien, y quizás hasta soltaría un par de lágrimas. Los hombres buscamos otras cosas, otro tipo de emociones. Sabemos que no se puede sentir como una explosíón nos arranca la cara y que un obús no es un arma muy adecuada para tal fin (una granada que te llena la cara de metralla es perfecta para enceguecer a alguien y arruinarle la cara, el obús es demasiado potente). Pero más allá del hecho de que mi género no me prepare del todo para este tipo de cosas, más allá de que mi médico interno me diga que algo no cuadra :P, más allá de los párrafos que sacaría de la introducción (por un gusto personal por el "in media res") y un par de repeticiones que a todos nos pasan tu historia me resultó fascinante. Poético a su manera, cautivador, inspirador y hasta me emociono un poco. No es un sabor que esperaba estar disfrutando, pero termina siendo una revisión interesantísima del típico "¿Que harías antes de morir?". Un soldado que de vuelta a la guerra tiene que conformarse con besar, asustar y dejarle un sabor amargo a una enfermera. En vez de buscar una novia en su pueblo natal, casarse, y contarle a sus nietos sus historias. Me gustó, más que nada por que es algo nuevo para mi. Pero no sigas que ya es muy meloso xD

Notas de juego

Aparto las cosas más "formales" por que no me gustan, valga la redundancia, las cosas muy formales: Forma: Como decía, un par de repeticiones y un par de párrafos de más, pero el resto está bien. 3.5 Contenido: La idea es lo que más me gustó del relato, más que nada cuando te ponés en el lugar del soldado. 4 Comentario personal: Bue, creo que queda claro que me gustó mucho tu historia. 4.5

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25/01/2013, 02:14
Meharis

FORMA 3

La sección de forma corresponde a la técnica narrativa, a la construcción de las frases, la puntuación, las metáforas utilizadas, el tamaño de las descripciones, el lenguaje utilizado por el narrador, por los personajes, el empleo de los tiempos verbales, el uso de determinadas palabras, la narración más directa o más detallista, la fluidez del relato, etc. Tras realizar el comentario de texto se puntuarán estos aspectos con un valor entre 1 y 5. Si bien no es algo que se reitere a lo largo del texto sí que podemos ver algunos casos de palabras y expresiones que se repiten excesivamente a lo largo del texto, incluso en el mismo párrafo. Esto, desde mi perspectiva es antiestético a parte de dar sensación de falta de expresividad. Por citar un par de ejemplos del relato respecto a lo que comento, la palabra “guerra” que se encuentra tres veces en el segundo párrafo o “dormir” casi consecutivo en el noveno. Un ligero abuso de la coma que puede llegar a resultar pesado y resulta algo confuso a lo largo de la lectura, por ejemplo en:

Cita:

Llegó junto con los primeros heridos, la primera semana, tan al inicio y el hospital ya había ocupado la mitad de sus plazas, el soldado en cuestión estaba en una de las camas que me correspondían, tenía una venda que le cubría toda la cabeza y estaba inconsciente…

Podría reducirse a:

Cita:

Llegó junto con los primeros heridos la primera semana. Tan al inicio y el hospital ya había ocupado la mitad de sus plazas. El soldado en cuestión estaba en una de las camas que me correspondían, tenía una venda que le cubría toda la cabeza y estaba inconsciente…

Elimino una coma que ralentiza la lectura en la primera frase. Al ser la segunda parte una reflexión personal el punto marca la separación respecto a la línea principal del relato y el punto al final da la vuelta al mismo sin llegar a usar el cambio de párrafo. Quizá esté cometiendo algún error garrafal al hablarte acerca de esto, así que si algo de lo que digo te plantea alguna sombra de duda coméntalo en el offtoppic o por privado. Hay algún pequeño error un tanto raro de palabras omitidas o mal conjugadas que probablemente se pueda achacar a escribir de un tirón o a un desvarío del corrector ortográfico, por ejemplo en:

Cita:

… lo que quiero contar la historia de un soldado…

Falta una coma o un “es”.

Contenido: 3.5

Dentro de la limitación de novecientas resulta difícil contar una historia con tantos detalles como se han intentado incluir por lo que resultan algo vagos. Se echa en falta algo más de descripción de las situaciones que transcurren de una forma algo precipitada. La historia no tiene grandes sorpresas (ni creo lo pretenda), sin por ello llegar a resultar predecible.

Comentario personal. 3.5

Quizá situando la acción más adelante del tiempo en vez de describir toda la historia se podría haber profundizado más en los detalles de trascendencia pero teniendo en cuenta las limitaciones de espacio es un relato completo y sin grandes errores. Puliendo detalles nimios podría resultar excelente.

Notas de juego

Coloco aquí la valoración del relato a la espera de tu aprobación. Solicito lo revises y me digas si he podido resultar hiriente u ofensivo. Coloco las puntuaciones dudando de si puede o no usarse decimales.

MÁSTER: Está correcto :)

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25/01/2013, 23:15
Donbarbosa

FORMA (3)

La retrospectiva empleada para la narrar el suceso es indudablemente acertada y, además, tienes la habilidad de retratar a la narradora anciana con una bella frase impresionista: "El tiempo hace estragos en la memoria", que a la vez viene a destacar la importancia del hecho narrado.

La preferencia que le das a la narración frente al diálogo es acertada, pues me figuro que la narradora recordará mejor los hechos generales que las palabras concretas. No me gusta, de todas formas, ese verbo dicendi para introducir las palabras del doctor porque entiendo que entrecorta innecesariamente el relato. Yo probaría con alguna técnica mimética como el estilo indirecto libre.

La selección léxica, además de ser sencilla, sin ínfulas literarias indecorosas para el tema tratado, recoge a la perfección la dimensión espiritual "bonita y emotiva carta" y sensorial "olor a desinfectante" del recuerdo.

Es una lástima, sin embargo, que la belleza literaria del relato se vea empañada por algunas deficiencias en los planos más pedestres de la ortografía y la gramática. Algunos apuntes en este sentido son:

- Puntuación:

   Punto y seguido después de "impresionaron", "hacer" y "nuevo" en el párrafo 4.

   Coma después de "tarde" en el párrafo 7.

   Hay más pero no sigo. La recomendación general es sustituir muchas de las comas que usas por puntos.

- Ortografía:

  La tilde diacrítica: cómo, mí, qué.

- Morfología y sintaxis:

   Concordancia con el sujeto: "“Una no es de hierro y sabe

   El pasado del pasado es el pluscuamperfecto: "Me recordó que yo le había dicho"

   El futuro del pasado es el condicional: "Quizás esas heridas no sanarían nunca"

   En el penúltimo párrafo creo que sería acertado marcar la cohesión con una perífrasis: "cuando pude volver a pensar"

- Deixis: "me dijo que quería dar un paseo fuera de aquel lugar"

             "Siempre me gustó el jardín del St. Michelle y entonces en primavera estaba precioso"

CONTENIDO (5)

Un tema limpio que es capaz de evocarnos la nostalgia del amor perdido y que relatas con la debida pausa y detallismo.

El contraste ojos-labios como leimotiv de la parte del relato, muy logrado.

La venganza del destino en el último párrafo le da al relato un alcance trascendental que actúa como un eficaz contrapunto a lo efímero de la historia.

El temor a la muerte del soldado, una velada anticipación de signo trágico muy buen usada.

COMENTARIO PERSONAL (4)

Ha sido muy refrescante leer tu historia después de la violencia gratuita a la que los tienen acostumbrados los medios en general y el rol en particular. El marco de la guerra que usas para contar esta historia de amor fatal, la guerra, es un escenario que viene a realzar, por contraste, la belleza del amor humano, que da sentido a tantas vidas.

He visto, además, destellos de maestría para pintar con unos pocos trazos a personajes muy creíbles: la enfermera tímida y enamoradiza, y el soldado que desea apurar hasta el último día de su vida con un romance en la antesala de la muerte.

Solo te daría el consejo de revisar mejor la gramática y la puntuación, que son condiciones indispensable para expresr de forma más precisa los pensamientos. Lo más difícil, la sensibilidad y el talento literarios, ya los tienes.

 

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28/01/2013, 11:59

Éste relato no podía ser de otro umbriano que lobosol ^^

Muy bueno, sí señor. Te felicito ;)

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28/01/2013, 12:49
lobosol

Ohhhh *_*

Muchas gracias Medea, me alegro de que te haya gustado ^^