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Las Crónicas del Acero. [Partida Finalizada]

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05/01/2020, 15:21
Editado: 05/01/2020, 15:22

Introducción:

“Que los maestros, los sacerdotes y los filósofos reflexionen acerca de la realidad y la ilusión. Yo solo sé esto: que si la vida es ilusión, yo no soy más que eso, una ilusión, y ella, por consiguiente, es una realidad para mí. Estoy vivo, me consume la pasión, amo y mato; con eso me doy por contento.”

Sinopsis:

Ponthia, la Fronteriza.

Nadie en su sano juicio hubiera construido una ciudad en mitad del Desierto Rojo, en los límites del reino de Aquelon. ¿Y qué clase de dementes vivirían en una ciudad que lida con las tierra salvajes del oeste, dónde se dice que la arena es roja no por su composición, sino porque está teñida con la sangre de los vivos? Un lugar así solo podría prosperar por un motivo; dinero. Sucio y vil, cruel amo, pero poderoso aliado. Dinero, siempre servil, útil. Y un reclamo.

Ponthia era la única ciudad entre las salvajes tierras del oeste y el mundo civilizado. Aquellos que regresaban de sus misteriosas arenas, los llamados saqueadores, lo hacían con las alforjas repletas de extraños tesoros; perlas negras que no reflejaban la luz, tomos mohosos que exhalaban un suspiro o un siseo cada vez que eran abiertos, gemas multicolores que era imposible mirar fijamente o estatuillas de antiguos dioses deformes que se vendían muy bien en el mercado de la ciudad.

Todo el mundo era bienvenido e Ponthia. Viajeros de todas partes del mundo acudían a la ciudad estado porque la ley era rígida y firme, pero permisiva con los negocios. El patricio, Alk-tor manejaba con puño de hierro el ejército y la guardia de la ciudad. Era un hombre adusto que solo conocía la vida militar. Su mano derecha, Enather, el proclamado “falso emperador”, era un orondo sabio que controlaba los mercados y los negocios de la ciudad. Y gracias a la entereza del primero y a la visión comercial del segundo, la ciudad prosperaba.

Porque la ley en Ponthia permitía vender esclavos,y que esa venta fuese legal y segura. También permitía todo tipo de prostitución…si se pagaban los impuestos adecuados. Todo se podía vender en Ponthia; extraños licores y drogas, mujeres e infantes, carne de todo tipo que pudiera saciar los más bajos apetitos, objetos robados, falsificaciones. En Ponthia era legal contratar sicarios y asesinos, negociar con la vida de los prisioneros de guerra o disfrutar de espectáculos de toda índole, a veces sensuales, generalmente sangrientos. La vida era otra mercancía más. Podías acudir a Ponthia la Fronteriza sin nada en los bolsillos y hacerte rico porque tu vida tenía un precio con el que podías jugar.

El circo de Ponthia era la mayor atracción en todo el Viejo Continente. Más inclusos que las peleas de perros de los Barrios Bajos, o que los duelos a muerte de las Danzantes del Acero; mujeres semidesnudas que se enfrentaban entre sí rodeadas de una selecta clientela. El circo ofrecía todo tipo de espectáculos. Hombres contra bestias. Hombres contra hombres. Hombres, en ocasiones, contra algo que no podía considerarse ni humano, ni bestia. Existían variantes; recreaciones de batallas históricas, masacres a manos de un campeón, la lucha encadenada o sobre el foso de fuego o ácido, la cacería o el preferido de todos; el último hombre en pie.

Y las apuestas corrían como la sangre; dioses y diablos cosechaban almas, los codiciosos, dinero.

Buscaban sangre, claro. El pueblo quería sangre, violencia. Quería algo real. El circo atraía todo tipo de clientes. Había palcos selectos en los que los reyes se habían sentado, agasajados por sus súbditos, y asientos de primera línea, donde el dinero y los contactos hacían el resto. Existía también una zona humilde para los menos pudientes, pero enorme, que olía a orines, sudor y desolación; aquí uno podía encontrar su dosis de violencia por un precio casi regalado.

El Falso Emperador acudía a los juegos más notables siendo la voz del poder y la razón, otorgando la vida y la libertad a los campeones y la muerte o la tortura a los desertores o cobarde. Peleaban esclavos, gladiadores, criminales o soldados. Poco importaba el sexo, la raza o la religión. A veces ni siquiera primaba la habilidad con el acero, solo la habilidad para morir.

Ponthia, una joya enferma en medio de ninguna parte. Ciudad de mercaderes y viajeros, también de proscritos, ideal para esconderse entre la variopinta multitud. Las leyes de otros reinos no tenían valor allí. Todo hombre era válido, al menos mientras su bolsa estuviera repleta.

Y allí llegas tú, aventurero, por tus propios motivos, buscando refugio, comida y agua tras una ardua travesía por el desierto. El Cerdo Alado tiene fama de tener buen precio y las habitaciones son limpias. El conglomerado incluye establos, una taberna y la zona de habitaciones, que también es burdel.

En el Cerdo Alado han empezado muchas historias, y también han terminado otras tantas…

Notas sobre la partida:

Partida narrativa.

Ambientación; medieval, fantasía épica. Existe la magia, pero no es algo usual, igual que otras razas. Tomaremos como base el reino de Hiperbórea, de Conan, pero no voy a ser fidedigno. Es solo para tener una base. Los jugadores serán humanos, de diferentes razas. Pero humanos.

Las tiradas serán escasas, solo cuando dos jugadores se enfrenten (para que haya imparcialidad) y cuando la situación sea tan grave que el pj se esté jugando la existencia. También cuando el azar deba tocar la trama.

Las acciones se narran, los diálogos son interactivos, las relaciones con otros pjs y pnjs son profundas. En combate, los jugadores deberán compenetrarse para salir adelante. Pero el combate es solo una parte. Existen mil y un formas de solventar los problemas/situaciones; depende de los jugadores. No hay un guion predefinido, libre albedrío. Podéis llevar el pj que deseéis, si, incluso alguien malvado. Trabajar en grupo es un plus. Las acciones estúpidas y las bravatas se pagan con la vida. Es una partida de supervivencia.

Busco chacales del desierto, lobos de la tundra, leones de la estepa. Almas bravías que no teman enfrentarse a situaciones con astucia, acero y valor. Los pj´s serán profesionales en su campo, pero nada especial. Podrán desarrollar sus habilidades a lo largo de la aventura, la cual será por capítulos, si así lo desean los jugadores tras superar el primer arco argumental y no me mandan a la fosa.

La partida pretende ser realista en el sentido de que un solo hombre no puede derrotar a veinte en un combate cuerpo a cuerpo. A no ser que tenga un plan, y haga trampas, y cuente con algún amigo escondido en las sombras.

La partida es +18, toda historia épica tiene dos caras; la brillante y luminosa, de la victoria y los héroes, y la parte oscura; la de los cadáveres hediondos sobre la que se sustenta la primera.

Insondables misterios, fabulosos tesoros, enrevesados enigmas, complots entre reinos, reyes y nobles, luchas de gremios en las sombras, seducción, manipulación, luchas con acero y con palabras, pruebas de honor, traiciones...lo que viene a ser una aventura.

Duración: 11 meses

Jugadores: Drakkon D, Elfered, Savir, Kylar.

Master: Ragman711

Recuento: 1 jugador desaparecido a mitad de partida, otro desaparecido casi al final. Un pj muerto al final de la partida. 1 superviviente.

Ha sido un placer!

Eyra
 
Carné Umbriano nº316
05/01/2020, 15:35

Enhorabuena Ragman. Una gran partida con grandes jugadores ;)

06/01/2020, 12:35

Enhorabuena a los participantes. Se ven unos posts muy currados.

06/01/2020, 13:19

¡Enhorabuena!

guli
 
06/01/2020, 16:50

¡Enhorabuena, Ragman! :D

06/01/2020, 17:32

Una gran partida, como todas las de Ragman. Lamento haber fallado al final. Fue un privilegio participar.

Minsc
 
07/01/2020, 22:00

Enhorabuena, ragman!

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