
“Seis niños, Seis dragones y una guerra inevitable: crecer unidos al fuego será la única esperanza para un mundo al borde de la ceniza.”
Durante generaciones, la tierra conocida fue un mosaico de reinos enfrentados, alianzas frágiles y guerras breves. Hasta que Azhrael el Conquistador Carmesí alzó su estandarte con todo el poderío que ostenta. Este rey sin corona lleno de ambiciones, no conquista para gobernar: adora arrasar para someter. Su ejército no deja ciudades con un pequeño hálito de vida, solo ruinas humeantes y nombres olvidados. Uno a uno, los territorios cayeron con una rapidez imposible de contener. Murallas antiguas fueron quebradas, linajes extinguidos, y los viejos pactos se volvieron polvo.
Hoy, solo dos pueblos resisten.
Al oeste, entre llanuras agrietadas y ríos ennegrecidos, sobrevive Valekar, una nación endurecida por el acero y la disciplina, aislada tras fortalezas que apenas contienen el avance enemigo. Al este, abrazado por montañas volcánicas y nubes perpetuas, se alza Thar-Zyra, el último pueblo que aún guarda el legado de los dragones. Por desgracia, ellos si lucharon y también perdieron.
Sus jinetes cayeron, sus dragones murieron o desaparecieron, y las montañas mismas quedaron marcadas por el fuego de la guerra. Cuando la derrota fue inevitable, el Consejo tomó una decisión prohibida durante siglos: despertar los últimos huevos. Tan sólo seis huevos que jamás han eclosionado. Los mismos son antiguos, están sellados por rituales y juramentos, reliquias de una era que no debía volver. No cualquiera puede acercarse a ellos. No cualquiera puede hacerlos eclosionar.
Como último acto de esperanza, las familias que aún prevalecen en Thar-Zyra han sido llamadas a ofrecer uno de sus hijos. No como sacrificio… sino como vínculo. Sólo que estos niños serán marcados por la guerra antes de comprenderla, y lo peor es que crecerán junto al fuego yendo directo hacia la muerte.
.Reclutamiento cerrado.
Especial agradecimiento a @LyAgio que me estuvo dando una mano enorme con la partida.