Partida Rol por web

Amanecer: El Renacer de las Almas

Amanecer: Creación

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17/09/2017, 00:42
Conocimientos Universales

Queridos niños humanos,

 

Yo soy la voz de la Tierra. Yo los conozco desde siempre. Cada paso vuestro es sentido y reconocido por mí. Al nivel más profundo somos uno. Hay una conciencia que nos envuelve a ambos. Esta conciencia es majestuosa e indesignable. Es el espíritu de Dios. Es misteriosa y al mismo tiempo profundamente familiar. De la mano de esta Conciencia creativa se despliega el juego de nuestra unidad. Juntos jugamos un juego; somos compañeros en una relación que ha evolucionado a través del tiempo. Esta relación ahora está preparada para una transformación. Estamos entrando en una nueva era. Pero primero les contaré más acerca del comienzo del proceso de nuestra cooperación juntos. Es diferente de lo que ustedes podrían esperar.

 En un principio comenzamos este proceso de cooperación, ustedes no eran humanos sino ángeles. Vuestra conciencia aún no se había unido a ninguna forma material y ustedes se sentían fuertemente conectados a los otros ángeles que los rodeaban, vuestros hermanos y hermanas. Había una unión tan fuerte entre ustedes que se sentían como las células de un organismo. Ustedes trabajarían para un bien común de un modo obvio, desinteresado, siendo de la misma mentalidad y corazón. En un cierto momento ustedes oyeron un llamado de la Tierra. Fueron invitados a embarcarse en un viaje con este planeta. ¿Por qué ustedes? Para hacer corta una larga historia: entre los ángeles ustedes fueron los valientes. Eran intrépidos, apasionados y sí algo tercos y obstinados. Ustedes eran curiosos y un poco revoltosos también. ¡Pero así era precisamente como se esperaba que fueran! 

[…]

Déjense llevar por vuestra imaginación por un momento. Recuerden quiénes eran en aquella época antigua. ¡Es posible! Vuestra alma es abierta e ilimitada. No conoce el tiempo ni el espacio. Imaginen que flotan sobre los océanos y bosques de un cuerpo muy refinado y etéreo. Se sienten hechizados por la belleza que ven, por la aventura que va a tener lugar aquí. Véanse como un ser angelical guiado por la alegría y la pasión. Se sienten tan libres como un niño que puede hacer todo lo que quiera. Ahora imaginen que unen vuestros poderes para expresar vuestra sensación de alegría y respeto por la vida en una magnífica flor. Permítanlo e imaginen que aparecen de una flor que particularmente les fascina. Vean sus colores y siéntanla desde adentro. Oigan la risa de la flor brotando de su corazón como pequeñas campanitas sonando – es como música para vuestra alma. Ahora pasen esta imagen a mí, la Tierra- Imaginen cómo cae dentro de mis entrañas y cómo es nutrida ahí por poderes físicos y etéreos que ayudan a que esta semilla espiritual gane forma material. Esto es lo que ustedes hicieron en aquellos tiempos antiguos. Ustedes se dejaron llevar por la flor de vuestra inspiración y me impregnaron con eso. Y yo fui receptiva. Yo, la conciencia presente en este reino material quería ser impregnada y absorber vuestras formas de pensamiento. 

La energía del mensaje, de ese ser en el desarrollo de su materialidad (en la que participaste, y que al mismo tiempo aún estás a punto de participar) es cálida, poderosa, profunda, y ligeramente aturdidora.

Un mensaje sin tiempo... un mensaje sin espacio... Tu percepción es una caricia de imágenes y sensaciones, la vibración del mensaje resonando con la energía de tu manifestación.Los dibujos de mil mundos flotan frente a ti, millones de posibilidades, infinitos nacimientos, múltiples reflejos. 

Pedacitos de momentos. Cristales que se rompen estallando en mil espejos. Espejos de mercurio que flotan casi sin gravedad.

Pedacitos de momentos que se vuelven de cristal.
El vidrio besado por el metal plateado flota en el aire como si se tratara de agua, en algún lugar donde el folclore de la magia logra mantener suspendido estos pedazos, suspendidos como el momento presente, que flota acuoso, plateado, brillante. 

La explosión de la supernova de cristal, que explota en luces y fragmentos. Fragmentos del alma que corren salvajes por la nebulosa negra del espacio. Trazos de cristal que trozan el cielo nocturno.

Cristal que flota en el aire desafiando la gravedad del asunto, negándose a aceptar el adiós del momento que menguó, del momento que ya no es más… que pedacitos de momentos

Lentamente comienzas a digerir ese impresionante caudal de energía. La voz de la tierra. La participación en la creación de estos momentos. El planeta gestando su forma material, en la que las almas dispuestas , y que resonaran participarían.

EL Amor frente a esta nueva aventura, recibiendo la información  de mensajes pasados, presentes, y futuros. 

Sabes que en esta primera etapa comienzan los trazos a grandes rasgos: Ayudar al planeta en la materialización de distintos sectores que luego servirán de lienzo para pintar la vida que sienten en vuestros corazones.

Por tu reciente experiencia, recuerdas fácilmente toda la información sobre la materialidad del mundo en el cual participaste en el proceso de evolución de consciencia, el planeta donde vivían los humanos, tal vez te sirva de inspiración. 

Pero este momento de libertad, de creación, donde todo es posible, es algo muy íntimo, y la creación no tiene porqué estar regidas por las ideas que contemplaron en otro mundo. En su interior saben que tienen la libertad y la capacidad para proyectar ideas nuevas, sueños diferentes, y caminos distintos. Proyectar las ideas desde tu corazón al planeta, para que este se inspire y tome forma de las ideas que propones. 

Todo frente a ustedes es un lienzo en blanco, y las reglas están por definirse.

¿Cómo deseas que sea la materialidad de este lugar?

Al mirar a tu alrededor tres seres vibran junto a tí...

Notas de juego

Texto citado:

Fragmentos seleccionados de una Canalización de la Voz de Gaia.

Canalizadora: Pamela Kribbe 2011

Traducción: Sandra Gusella

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20/09/2017, 04:49
Lúthien

Luthien permanece en silencio perdida entre la inmensidad de sus ideas, de aquel fluir que en definitiva la hacía especial y una con la consciencia colectiva a través de una magia que fluía desde su profundo amor hacia la creación misma, hacia el eterno despertar de un todo. 

Dispuesta a dar el primer paso aún centrada en su propio mantra que le traía bellos recuerdos de tantas vidas, reencarnaciones y viajes que sólo dejan huellas eternas en el transcurso del tiempo, datando su verdadero origen. Uno que construye, recrea y juega con él hasta darle un sentido crucial en su mera existencia. Pensando en la forma de materializar tanto sentir, desde la gratitud infinita a través de dulces pinceladas que con su propia mano realizará, construyendo, co- creando. 

Y así mediante una delicioso suspiro que peina la llanura, un destello de luz plateada se mece hasta caer sobre el suelo con la intención de conformar un enorme largo. Uno que refleja la tranquilidad del mismo ser, aquella fuente de inspiración que los Mayas tuvieron en cuenta por su tranquilidad constante y ese reflejo del "uno mismo" que jamás se debe obviar. Sólo que aquella extensión de agua impregnada de dulzura, no era suficiente para satisfacer aquel deseo que la misma Diosa quería materializar. Volvió a suspirar y a través de su aliento, de ese mismo aire que surge de sus labios un destello marrón emergió de repente. Arremolinado, determinante y muy confiado en su ubicación, se instauró en el costado derecho de aquel lago como un fiel guardián de la paz que emana ese precioso lugar. 

Unas montañas tomaron forma reflejando la conexión con ella misma, el "uno con Dios", aunque en este caso sería con la Diosa. Como un fiel recuerdo de su pasado, donde cada paso del mismo tiempo queda grabado en la piedra siendo imborrable ante la mano de cualquier tempestad. Sólo que ella no sería quien dejará esa huella, sino los mismos habitantes de este lugar que al pasar, una marca dejarán para que sus descendencias siempre tengan conexión con su origen. Algo que Luthien adoraba. 

Y así, un último suspiro emergió de su corazón a través de una luz verde que centelleando traviesa formaba círculos en el aire mientras la Diosa sonríe complacida, cumpliendo con su cometido mientras ese suspiro se transforma en semillas que la misma tierra se encargará de cobijar con tal de fortalecer su crecimiento y así dar vida. Dictaminado por el mismo tiempo, que es establecido por la misma luthien al acariciar el suelo mientras siente el latido creciente de sus propios semillas, que pronto se convertirán en frondosos árboles repletos de energía y vitalidad. 

Ya decidiendo que aquello era suficiente de momento, esperó que los demás Dioses tengan la posibilidad de dibujar en este lienzo lo que más le apetece. 

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20/09/2017, 23:21
Sikis

Un cuerpo voluptuoso y masivo ocupaba un espacio cerca de criaturas semejantes a él. Los vivos colores de su piel se deslizaban y sus manchas cambiaban de forma a medida que el ente reflexionaba sobre lo que había oído y lo que oiría en un futuro. Estaba recibiendo y asimilando las vibraciones que le rodeaban, tanto del mundo que tenía delante como de los seres que le acompañaban.

Iban a empezar un nuevo mundo. Esta vez, Sikis tendría un gran papel en su desarrollo desde los inicios. Había observado las maravillas y las desgracias del mundo anterior y creía haber aprendido. Ahora era distinto, se había desarrollado gracias a esa experiencia. ¿Lograría crear aquello que más deseaba? ¿Podría llegar a la armonía con sus iguales? Sin duda lo deseaba, y lo deseaba con fuerza. Tanto, que su propia vibración aumentó y llegó con más claridad a los seres que le habían acompañado en su nueva misión.

El mundo era un lienzo en blanco y era el momento de ponerlo en marcha. Plantar las primeras semillas del crecimiento y la prosperidad. El cuerpo de Sikis se balanceaba de un lado a otro con una emoción tranquila. Estaba impaciente y a la vez quería esperar al momento adecuado. Fue entonces cuando Lúthien infundió el mundo con la fuerza de su aliento, dotándolo de una belleza y una paz que no podrían haber reflejado mejor los deseos de Sikis.

Justo después, invitándose a sí mismo a participar, Sikis se precipitó sobre el mundo que a partir de ahora guiaría. Cayó en un punto aleatorio, transformando al instante lo que tocó en agua, un agua parecida a la del lago de Lúthien, un agua cristalina que podría albergar infinita vida si eso fuera posible.

Justo en el punto donde impactó surgió una isla tan voluptuosa como él mismo que se alzó hacia los cielos y se extendió hasta las profundidades. Una isla en mitad de un océano turquesa e impoluto, una isla que prácticamente conectaba el cielo con el punto más fondo del mundo. El aislamiento perfecto para él, un lugar de recogimiento y máximo potencial.

Todo esto sucedió solo en un segundo, y Sikis rebotó, saliendo despedido hacia las alturas y dejando detrás de él una vegetación alta y frondosa. A medida que se alzó y regresó a los cielos, Sikis cubrió el cielo de nubes de colores y de formas variadas que inspirarían a los futuros seres que vivieran allí.

Al regresar junto a sus compañeros, Sikis emitió un sonido excitado semejante a una risa humana.

Notas de juego

Fuente de la imagen

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21/09/2017, 15:54
Naareth

El profundo silencio de la inmensidad del universo rodeaba el espíritu de Naareth, así había sido nombrado milenios atrás, aunque en ninguna de sus encarnaciones usó ese nombre. Era su esencia lo único que lo acompañaba, y los recuerdos de cada una de las vidas que vivió. Cada vez comprendía más los misterios de la creación, aunque su visión no era tan profunda para atravesar lo insondable, aún quedaba mucho por aprender. Galaxias enteras nacían en los rincones de su percepción, mientras otras desaparecían consumidas por una singularidad, había en todo ello un equilibrio que apenas podía vislumbrar.

Su profunda contemplación fue atravesada por un llamado, la posibilidad de ser co creador junto a otros tres espíritus de servicio, de un mundo por nacer. La invitación vino en el momento justo, su eternidad necesitaba dar un nuevo paso en su aprendizaje y ésta experiencia lo llenaría de sabiduría y permitiría plasmar en la nueva creación todo lo aprendido. Apenas tuvo la intención de aceptar, se vio en medio de la absoluta potencialidad que esos cristales flotando le ofrecían, era un escenario nuevo para él, que en sus milenios a veces creía haberlo visto todo.

La impronta de su última vida humana era la mas fuerte, tal vez por eso algunos paisajes terrestres predominaban mas que otros. Por un momento intentó crear algo nuevo, algo que permitiese la evolución de ese planeta y los seres que iban a habitarlo, algo que plasmara la potencialidad. Sonrió al descubrir que sin duda otros como él habían creado con el mismo propósito algunos paisajes que se le venían a la mente de los diferentes mundos que había habitado. En su inmóvil contemplación, su intensión dio lugar a que comenzase la manifestación, cada uno de los cristales que estaban a su alrededor respondieron rápidamente a su voluntad.

Una nube de polvo comenzó a formarse, la luz dorada del sol central se reflejaba en cada partícula, mientras se acomodaba una a una, de modo que su minúsculo tamaño formaba parte de un todo mayor, mutable, silencioso, equilibrado. Nubes en el cielo y extensiones kilométricas de arena definieron el paisaje, en el que la estrella dorada era la soberana. Los suaves vientos modificaban el relieve continuamente, nada era igual entre un día y otro, aunque a simple vista parecía lo mismo. En ese cambio continuo era imposible apegarse a una forma, en ese silencio no era posible no escucharse a si mismo ni escuchar al universo, con el dominio de la luz no había cabida para oscuridades profundas ni había aguas estancas que paralizaran el fluir, no había rocas que sirviesen de pilares que luego podían destruirse ni que funcionasen como limitantes a quienes fuesen a habitar esa creación. Todo ese lugar era una escuela, un sitio de evolución, en cada rincón podían aprenderse los misterios del universo en una escala reducida, lo eterno y lo mutable, lo inmenso y lo diminuto, el desapego y la contemplación. Lo aprendido en su larga existencia dejaba su impronta en esa creación, bajo el sello dorado del fuego y la luz.

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24/09/2017, 20:27
Conocimientos Universales

Un ente de energía paternal es observador del nacimiento de un nuevo Mundo. Un lienzo en blanco donde una tríada de energías complementarias dibujan sus emociones en una compleja danza.

El ente siente el amor que las une y se manifiesta como la hebra en el telar de su creación. El método de creación de la triada es distinto al de él. Es energético, es emocional y es tremendamente visual, luminoso. Pero el ente no tiene visión, su método es auditivo, vibrante. Percibe la muda musicalidad del proceso, percibe la silenciosa sonoridad del resultado y siente la necesidad de ser partícipe de algún modo.

Decide obsequiar al nuevo mundo con un don, como las viejas tradiciones, y comienza a moldear su regalo.

Una infinitésima parte de la energía que compone el ente se desprende de él y comienza a vibrar. La energía vibrante comienza a crecer, extendiéndose y cobrando sonido. Las vibraciones se vuelven ordenadas, se manifiestan con la semilla del orden que genera y es generado por la matemática, y así el sonido se vuelve melodía.

La melodía comienza a crecer y cobra forma, adquiere masa y volumen, adquiere textura, adquiere dinamismo. Empieza a moverse trazando una gran curva, tan grande que parece recta. Primero se mueve lentamente, después, cada vez a mayor velocidad hasta que adquiere su velocidad final.

La melodía sigue sonando y ahora es una materia esferiforme y sólida que viaja por el espacio.

La melodía sigue sonando y su materia comienza a sublimarse. Los gases que se componen comienzan a desprenderse trazando dos líneas, dos largas colas de colores centelleantes.

La música sigue sonando y las colas centellean en iridiscencia. Se alternan al compás de la melodía las chispas verde brillante del boro, azul del selenio, rojo y dorado del hierro, blanco del hielo seco.

En su eterno viaje, la melodía, ahora ya conformada en un bello e inmenso cometa de dos colas, se dirige al cielo nocturno del nuevo Mundo.

Pero el ente no ha terminado. Imbuído y conformado de su propia energía, el obsequio celestial adquiere trascendencia.

La melodía sólida itinerante que viajará por el espacio se vuelve inspiradora. Su presencia despertará la autocomprensión metafísica de quienes la observen. Su pincelada iridiscente sobre el horizonte elevará la espiritualidad. Su doble cola evocará al dualismo, a la complementariedad de los duales en un mismo todo: masculino y femenino, luz y oscuridad, calor y su ausencia...

La melodía alcanza al fin el cielo próximo del nuevo Mundo y sus colas brillan intensas reflejando la luminosidad del astro rey. Sus colas adquieren anchura y dibujan un ángulo abierto al Universo y a su comprensión.

El trabajo al fin se ha terminado. El ente paternal se retira de nuevo a su observación. Una parte de él viajará eternamente en forma de melodía itinerante dispuesta a imbuir serenidad en quienes estén dispuestos a escucharla.

Notas de juego

Este es uno de los cuerpos celestes que habita esta galaxia. Fue creado por el usuario VIP: Rocynante, como parte de la interactividad de los VIPS en la partida. Como la creación del mundo depende de ustedes, de esta manera algunos vips fueron invitados a crear algunos de los cuerpos celestes de este sistema solar, para agregar diversidad al sistema y no sea sólo mi visión. 

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24/09/2017, 23:08
Valadhiel

La felicidad y la gratitud vibran en mí ser, contemplando la creación de los corazones a mi lado, creando, moldeando, pintando paisajes con la esencia de sus deseos, sueños, aventuras, recuerdos. El  Amor que emana de ellos, el brillo en sus auras parece emular el de uno de los soles que rodean el planeta. Un lago cristalino y calmo como el espejo del alma, una isla en un mar turquesa emulando una joya de tierra que corona un anillo de agua, un desierto dorado que refleja la luz de una de las estrellas que iluminan este planeta.

Observo todo con mucha atención, con fuertes deseos de crear, y al mismo tiempo tanto placer de contemplar las creaciones. Entonces lo oigo.

Un bello cometa de dos colas pasa por sobre el planeta. Sus colores poesía, su vibración música.

La escena es en mi interior un infinito universo en constante expansión, sintiendo una calma y un reposo cálido, dulce como cristales de luz rosados. Cálido como tragar la luz de un sol particularmente amable.

Mi corazón escucha la música. Estoy lista…

Cierro los ojos unos instantes, concentrándome en resonar con el lugar exacto en donde comenzar a pintar mi sentir. Busco con suavidad las energías que rodean la parte ahora iluminada por la luna de este planeta. La emocionalidad profunda que resuena en mi interior húmeda, cálida, y delicada.

Mi Ser completo vibra con paz y felicidad ante la sensación de ligereza que siento mientras vuelo a ese lugar. Cuantas veces había volado en mis sueños cuando participaba en la tierra como mortal. Tantas veces había sentido esa sensación, ese recuerdo profundo. Escalofríos atravesaban mi cuerpo cada vez que recordaba en mi cuerpo mortal la sensación de volar, la ligereza, la alegría, pero sobre todo: La libertad. Desde que dejé la manifestación física más densa, la paz de sentir la levedad de mi cuerpo es un éxtasis constante.

Concentrada en mi sentir llego al lugar donde todo se ilumina por una luna rosa, que emana una vibración dulce, sensible. Mi pie derecho toca levemente la energía no materializada, que comienza a materializarse al unirse a la energía creativa que proyecto. Lentamente el suelo se vuelve de una especie de metal que destella entre blanco, dorado, y plateado, sin embargo rigidez no es lo que deseo, así que proyecto la sensación de fluidez en su consistencia.  Deseo un material firme para que los seres que caminen por aquí lo hagan sin problemas, pero a la vez un material que fluya, donde las emociones puedan crecer. Un destello iridiscente baña la materia.

La luna rosa brilla sobre mí. Siento que me invita a cerrar los ojos, y escuchar la música de su corazón. Música…

Mi sentir baila a mí alrededor, mientras siento como el suelo absorbe su energía.

Cientos y cientos de flores de cristales, que recuerdan al cuarzo, comienzan a brotar del suelo. Pienso en su dulce aroma, pero no tienen olor, sino que poseen sonido. Todas lucen del mismo color, pero algo en mi interior me dice que puede programarse en ellas una emoción, y eso cambiará su canción y su color.

Alegría… y una flor destella con una cadencia cálida y motivante. Paz… y una flor irradia su luz con sonidos suaves y lentos. Dulzura… y el rosa baila en una de ellas mientras su música se oye como la lluvia convertida en una flauta.

Veo ese campo lleno de las flores de cristal, escuchando su música, sus emociones. Ahora guardan una historia. Guardan mi energía, cantan la canción de la creación, de los inicios de este lugar.

Vuelvo a sentir la liviandad del vuelo mientras regreso con mis hermanos.

Gracias por esta oportunidad…

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05/10/2017, 04:00
Naareth

Naareth contemplaba como la materia tomaba forma y plasmaba su pensamiento en algo tangible, capaz de ser parte del nuevo mundo que estaba creando en conjunto con otros seres que al igual que él habían venido a asistir en la evolución del nuevo planeta y los seres que fueran a habitarlo. Cada cual reflejaba aspectos diferentes de la manifestación, pero no por ello antagónicos, y que en conjunto formaban algo mas grande de lo que cada uno podía haber imaginado. 

Un cometa pasó delante de ellos, surcando el espacio, como signo de buen augurio y como recordatorio de algo que no debían olvidar. Su doble cola daba testimonio de la polaridad, la dualidad que había permitido a muchos seres aprender hasta trascenderla. Aceptó y agradeció en silencio aquél gesto, pero no se apresuró a hacer nada. Contempló como el cometa surcaba el espacio a una velocidad inverosímil, y se deleitó con su belleza.

Es acaso la dualidad el camino evolutivo que quiero para este planeta? se preguntó, consciente de las implicaciones de tomar una decisión como esa. El bien y el mal, el amor y el odio, la luz y la sombra... todo ello había servido a su existencia humana para crecer, pero era un camino lento y doloroso, el cual para algunos seres podía requerir de cientos de encarnaciones para trascenderlo. No. Esta vez tenía la oportunidad de probar algo diferente. Se detuvo ... diferente. Compendió que la dualidad era una forma extrema de denotar la diferencia, que podía elegir mostrar lo distinto sin ir tan lejos como en la polaridad. Recordó que trascenderla implicaba comprender la unión del todo, y eso podía darse tanto con lo polar como con lo diferente. 

Aceptó su propio desafío e incorporó del mensaje del cielo aquello que le pareció apropiado. Ubicó su gran desierto en un lugar del planeta que permitía que hubiese día y noche. El primero estaba gobernado por un inmenso sol dorado que sería la fuente de la cual todo lo creado en ese lugar bebería, la segunda no sería algo opuesto, no habría oscuridad absoluta en esa creación. Se aseguró de colocarlo en un lugar dónde las estrellas generaban un resplandor perpetuo e inundaban el cielo de luz, reflejando diferencias entre las galaxias y constelaciones, y por sobre todo, acompañando en todo momento el paisaje sin sombra, porque la luminiscencia provenía de todos lados a la vez, y alumbraba todos los rincones por igual. La luz en ese mundo, aunque pequeña, estaría siempre presente.

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05/10/2017, 04:44
Naareth

Lo que había materializado era suficiente para dar sustento a lo que estaba por venir, sin embargo vio con buenos ojos darle a ese lugar un legado diferente, un obsequio para que tengan luz aún cuando el sol no alcance para iluminar su angustia, un espacio que marque el camino, un pilar dónde apoyarse cuando todo temblase, y no vio mejor modo de sostener lo creado que desde los cielos.

Una aurora luminosa y de suaves colores iluminó la región, era algo que podía verse desde lejos pero que se posaba solo sobre un sector, un punto en el espacio que aparecía en la noche y a la vez la luz que de él emanaba no tenía par.

 

Decidió que aparecería en la zona central del desierto, pero no lo haría siempre en el mismo lugar, de modo que siempre serían diferentes los que se beneficiaran de su luz. Y aunque su resplandor podría verse desde lejos, llegar a estar bajo esa aurora requería un largo camino.

Aparecería por una semana, dando tiempo a que quienes quisieran, pudieran acudir. Luego se desvanecería sin saber de dónde vino ni dónde volvería a aparecer.

Su esplendor alumbraría la noche, pero durante el día se vería como si fuesen cristales suspendidos de la nada, muy en lo alto, reflejando los destellos del sol dorado.

Cada año vendría sin falta sobre algún punto, pero habrá veces que viniese dos, tres o tal vez más, siempre en distintos lugares, dejando su huella por dónde pasara, inolvidable e impredecible por igual.

Cuando se disipase, una brisa fuerte pero no violenta surgiría de su epicentro y recorrería no solo el desierto, sino todas las otras creaciones. El polvo que levantaría sería brillante tanto de día como de noche y en unas horas llegaría hasta el otro extremo del planeta, marcando un tiempo y repartiendo esa bendición por igual a todos. 

Podría ser llamado por los seres que habitasen el desierto, pero eso requeriría de una gran voluntad colectiva y de la humildad de cada uno que lo convocase, de modo que el ego no pudiese interferir con ella en modo alguno, ni por individualismo ni por vanidad.

Y del baño de esa luz vendrían dos bendiciones que en realidad son lo mismo. La visión de las cosas tal cual son y la elevación hacia un peldaño en la escalera hacia esa aurora. La visión permitiría comprender con claridad lo que se quiera comprender, lo cual incluye ver la verdad de lo que se dice o de lo que está escrito, ver la verdad en las intensiones del prójimo, ver y comprender algo que antes estaba vedado. La elevación brindaría un modo de trascender una etapa para ir a la siguiente, en las células permitiría evolucionar, en los animales tal vez sea una raza nueva o una especie si es lo que hiciera falta, en una cultura podría llevar a trascender una injusticia por un sistema que puede mejorarse, y en un ser inteligente podría lograr que un defecto se supere, o que una virtud se eleve aún mas.

De la brisa que alcanzaría a todos, vendría otro beneficio, la renovación. Sería un signo de algo especial, un recordatorio del trabajo evolutivo que se vino a hacer, una invitación a estar alerta. En las culturas tendría la fuerza para desvanecer una creencia, mientras dure la brisa, como para permitir que ratifiquen o cambien sus elecciones colectivas. En un ser inteligente, podría permitir mover su propio modo de pensar, de modo que cada individuo tuviese la oportunidad de retomar su camino evolutivo. Y en los seres menos evolucionados, permitiría cambiar su dirección evolutiva hacia dónde sea mas conveniente, tanto en adaptarse al medio como en mutar su estructura hacia nuevas formas mas evolucionadas. 

Una aurora de luz, una brisa brillante, dos regalos que no dejarían solos al planeta y sus hijos en la dura y hermosa tarea de evolucionar.

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06/10/2017, 18:26
Sikis

Sikis levantó la vista cuando empezó a oír la melodía que provenía de una fuerza observadora. Observó cómo el cometa cruzaba el firmamento dejando tras de sí un rastro de serenidad, belleza y sabiduría. Contempló su trayectoria hasta que llegó lejos, momento en el cual Sikis deseó que regresara pronto para poder continuar escuchando la música. La vibración que desprendía aquel cuerpo celeste le causaba sensaciones tan buenas como las que recibía de sus iguales y del planeta que estaban empezando a proyectar.

Seguidamente observó con la misma atención lo que creaban dos de sus hermanos. Desiertos, campos de flores que refulgían con sentimientos, una luz celeste que inspiraba paz e ímpetu. Sikis emitió varios sonidos de emoción a medida que el mundo iba tomando forma gracias a la intervención de los demás, pues la variedad de acción no hacía sino embellecer el planeta. Sikis se quedó maravillado al contemplar esas creaciones que él no hubiera sido capaz de idear.

Feliz y excitado, el voluptuoso ser dio un par de vueltas sobre sí mismo y se dejó caer de nuevo sobre la superficie de la tierra de su nuevo mundo. Cayó con velocidad pero al llegar a su destino solo rebotó como si su cuerpo estuviera hecho de aire. Allá donde cayó se removió la tierra. Botó tres veces más por lugares aleatorios y alejados unos de otros, y la tierra siguió sacudiéndose lentamente.

Sikis se elevó lentamente mientras continuaba emitiendo sonidos alegres. La tierra de esos cuatro puntos por fin se abrió y de ella empezaron a surgir columnas robustas y gruesas que se alzaban hacia las alturas, igual que lo había hecho la isla creada anteriormente. Estas rocas llegaron a rozar los cielos y de ellas empezaron a brotar hojas y flores. Las columnas, agrupadas en esos cuatro puntos del mundo, parecían bosques de roca. Su altura competía con la de la isla de Sikis, como si todas aspiraran traspasar la barrera del cielo.

Sikis se revolvió emocionado por el poder de su creación. Sin embargo, al analizar mejor lo que había hecho se dio cuenta de que las grandes columnas arrojaban unas sombras extensas. Eso le hizo reflexionar mientras seguía flotando entre las nubes de colores. Acababa de ver cómo su hermano concedía un don perfecto para el mundo: una luz preciosa que inspiraría a todos los seres. ¿Por qué no podía inspirarle a él también?

Recobrando la emoción en un instante, Sikis empezó emitió una risa que borboteaba desde sus entrañas. Su cuerpo empezó a hincharse e hincharse, asemejándose cada vez mas a una de las nubes que le acompañaban. Parecía que fuera a estallar... e hizo eso mismo. Aunque no con violencia, sino liberando luz desde cada ápice de su cuerpo voluptuoso. Unas pequeñas luces descendieron hasta la superficie y se posaron sobre ella. Sikis había dejado que partes minúsculas de su esencia cayeran al mundo, igual que había hecho es ser observador con ese cometa. Las luces de Sikis empezaron a moverse como si tuvieran luz propia, buscando lentamente la sombra para servir como punto de encuentro en los lugares tenebrosos.

Más que feliz por lo que había hecho, Sikis se dispuso a elevarse de nuevo para regresar con sus hermanos. Sin embargo, le faltaba algo. Llevado por un impulso impetuoso como los que ya había tenido, se precipitó de nuevo hacia la superficie del mundo, cayendo esta vez en el agua que él mismo había creado. Se hundió hasta cierta profundidad y allí empezó a girar sobre sí mismo como una peonza. A su alrededor el agua se removió, se dividió y se volvió a mezclar.

Sikis absorbió algo de agua y la expulsó al instante en forma de rocas verdes que se reorganizaron de forma armónica pero dispersa. Sikis dejó de girar y salió disparado hacia más allá del cielo, dejando tras de sí una brecha cercana a la orilla donde las rocas verdes empezaron a brillar y el agua fluía de forma distinta; iba en todas las direcciones, ajena a las leyes que regían el agua corriente. Cualquier ser que se dejara llevar por el flujo de esas aguas distorsionadas podría acercarse a la sabiduría reflejada en el brillo verde de las rocas y, por gracia de Sikis, el viaje submarino por las corrientes enfrentadas le purificaría de cualquier cosa negativa que sufriese.

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27/10/2017, 05:51
Conocimientos Universales

Cuando los últimos arboles de piedra se alzaron en la superficie, el silencio pobló el planeta. Silencio, sólo silencio. Una extraña calma. El agua no producía sonido al fluir, y los granos de arena del desierto dorado no se movían ni una milésima.

La sensación en sus cuerpos etéreos era aquella de estar presenciando un bosque en total silencio, percibían el silencio, pero que algo era extraño.

Parecía como si el magnetismo de la tierra aumentara, tragando todo el sonido en su superficie y periferia. Cada vez más y más intensa.

Silencio, solo silencio, el mundo iba a implosionar en sí mismo en un agujero de silencio.

Y luego no lo hizo.

En su lugar la tierra empezó a agitarse. Podían ver su materialidad perfectamente quieta, pero su energía empezó a vibrar, lentamente al principio, un leve murmullo de vibración, luego una voz, y luego un mar vibratorio, expandiéndose en todas las direcciones.

La tierra enviaba en todas las direcciones un llamado a ser poblada, un llamado a todas las almas que la escuchen a embarcarse en esta aventura de mutuo conocimiento, y dinámico crecimiento.

Y ahí la oyeron cantar.

Su voz era dulce y melodiosa, y dibujaba colores en el aire. Azules, violetas, cristales de luz flotando en el aire. Cientos y cientos de mensajes acústicos, visuales, y vibracionales llamando a las almas para esta nueva etapa.

 

En su interior podían sentir que pronto las almas comenzarían a encarnar en la tierra y dar nacimiento a un nuevo tipo de Ser jamás visto en la historia del universo.

El Amor poblaría la tierra, y serían ustedes quienes decidieran con que formas y energías contaría.

Era hora de diseñar qué forma tomarían los seres de esta tierra. La o las razas en ella.

El planeta los asistiría en la creación de todo cuanto desearan crear, y se encargaría de equilibrar aquellas fuerzas que ustedes no desearan moldear.

El momento había llegado.

 

Confía…

Notas de juego

Se abre así la escena de Nacimiento <3 Allí podrán poner su siguiente post, y podrán decidir cómo crear aquellos nuevos seres que desean para poblar esta tierra.

Pueden empezar por algún animal especial que deseen crear, o por la raza consciente que deseen. El planeta también irá creando cosas para que no deban preocuparse por cada mínimo detalle como crear el pasto para x animal que crean coma, con establecer qué desean que sus razas coman, la tierra podrá crear su alimento.

Lxs Amo Y continuamos <3