Partida Rol por web

Ciudad de Cuervos

En las ruinas de Mordheim

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02/03/2012, 12:22
Director

Tu fiel primo llamó la atención de Mandíbulas, a la vez que le dió un hueso de buen tamaño para que este los royera.

Pronto se pusieron a la zaga del caballero que se dirigía en dirección a su destino, a las ruinas de Mordheim.

El viaje se hizo tranquilo, el cielo se mostraba encapotado, de color plomizo, amenazador, anunciando lluvia tarde o temprano, pero no sería eso lo que retrasaría el paso del caballero.

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02/03/2012, 12:22
Sir Tymos Fowlhust de Audfolk

Todas aquellas ruinas se hacían bien tristes.  Según las descubrían restos quemados, derrumbados señalaban lugares que antes habían estado rebosante de vida y alegría. Pero no era esto lo que entristeció el corazón del bretoniano. Había esperado algún tipo de aventura, quizás son el favor de los dioses alguna modesta hazaña a la que poder llevar a cabo. Pero aquellas tierras eran mucho más tranquilas do lo que le habían apenas insinuado.

-Vamos Foyle, no te demores. Cuanto antes lleguemos, antes habremos cumplido y podremos dar una vuelta por el sitio para ver si podemos encontrar algún caballero con necesidad de liberarle de algún voto hecho, o con ganas de romper alguna lanza.- Sir Tymos pensó que se sentiría afortunado de volver a encontrarse con los hombre de Gotliet o alguien de valía equitativa.

Su escudero tan solo resopló una vez más.

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02/03/2012, 12:26
Director

 Sin lugar a dudas para tratarse de unas tierras tan malditas en tantos idiomas como había escuchado el bretón, no parecían tan malignas o tremendas. El joven había imaginado que el acceder a ellas sería toda una proeza, una gesta en si mismo... pero de momento el único peligro era torcerse un tobillo al andar entre los cascotes que bañaban la calzada.

 Pero la sensación fue cambiando a medida que se iba a proximando a las ruinas, viendo como las murallas se alzaban imponentes, a pesar de su lamentable estado fruto del impacto del meteorito. En la base de aquellas murallas se adivinaban siluetas siniestras que a medida que se acercaba el caballero pudo ver como estas eran, tal y como había supuesto, cruces de madera con cuerpos clavados a ellas...

 A pesara de que no era una visión agradable, su presencia atraían la mirada del viajero. Varios cuerpos estaban colgando de los postes, la mayoría de ellos mostraban perturbadores mutaciones que ni siquiera las ropas y capuchas podían ocultar. Cabezas que salían de las bísceras, cuerpos con colas imposibles, o con tentáculos en lugar de piernas eran cosas que mostraban algunos de los cuerpos allí clavados.

 Quizás el peligro no se presentara en froam de un dragón o un demonio, sinó en forma de maldita maga mutadora y una turba de fanáticos religiosos deseosos de purgar cualquier mal.

 No obstante el gallardo caballero, con su fiel siervo, se adentró en lo que parecía una de las vías de acceso a la ciudad, a su izquierda a buena distancia se veía, y escuchaba, el fluir de un río que salía de las ruinas. Por la orientación del sol, supuso que debía ser una de las entradas situadas al sur de la antigua ciudad.

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04/03/2012, 11:27
Sir Tymos Fowlhust de Audfolk

-Villanos.- Escupió al detenerse el bretoniano junto a las cruces.

Lo que no sabemos es si con ello culpaba a los autores de aquella atrocidad o si argumentaba la razón por la que estarían ahí expuestos. Sus cuerpos se retorcían grotescamente, como deformados, miró a su primo quién parecía más normal que nunca seguramente aquello debía de ser producto de su alterada imaginación pero no dejaba de inquietarle. Igual no eran humanos como había pensado al verlos de lejos.

Al cabo de un rato prosiguió su camino intentando no pensar en lo que ya no tenía solución alguna pues él ya tenía su propia misión la cual había prometido llevar a cabo. –Vamos Foyle no te demores, los muertos… muertos están nosotros recorremos la senda de los vivos, aunque bien parece la boca del mismo infierno.- Dijo entrando aunque atenazado sin temor alguno, tal es la suerte de los inconscientes.