Partida Rol por web

El concurso

Jennifer Ross

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01/12/2009, 23:00
Jennifer Ross
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Cuando me resondió el chico que era gay sonreí y le guiñé un ojo, la verdad es que no me molestaba para nada que lo fuera, no era que me molestara demasiado la sexualidad de la gente y comprendía perfectamente la postura, es más, yo misma era de las típicas personas que agradecían la franqueza.

Tampoco iba a ponerle ninguna objeción al que quisiera acompañarme, ya que me iba a servir a parte de para hacer dos pruebas, para saber dónde acudir en caso de necesitar otra vez a dos hombros o a un gay.. nunca se sabía.

- Como gustéis, os lo ofrecería a los dos, pero siendo familia sería un poco raro teneros ahí a los dos juntos ¿ no? - Respondí encogiéndome de hombros. - Sois muy amables por ayudarme con ambas pruebas.. - Esta vez casi que me hice la tonta hablando, a los hombres les solían gustar las guapas tontas para echar un polvo y olvidarse del tema..

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01/12/2009, 23:10
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Tiran una moneda al aire, y sale cruz. El padre ríe divertido, y el hijo comienza a cagarse en todo...

Se arrodilla y besa los pies del padre, que se habia quitado los tenis para ello. La foto sale perfecta.

 

Tras ello el padre, se acerca a ti y pasa su brazo por tu espalda, directamente a tu trasero, el cual aprieta con ganas.

-Bueno, ¿De que se trata esa prueba? Y por favor, dame una copia de esa foto...-

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01/12/2009, 23:22
Jennifer Ross
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Contenta de haberme acordado de estos hombres mientras observaba el jardín mostré una sonrisa triunfadora al haber conseguido mi foto. Luego le daría las gracias a Nik, ya que si no hubiera sido porque me enfadé con ella y salí disparada de mi habitación quizás ni me hubiera fijado en que existían.

- Simplemente se trata de que nos lo montemos ahí dentro ¿ te apetece? - Respondí como si le estuviera hablando de echar unos tragos en un bar.. Que le apetecía me quedaba bastante claro con su mano agarrando mi trasero, pero de todas formas pregunté, además, así de paso lo oiría el hijo quien quizás me hiciera falta en otra ocasión.

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01/12/2009, 23:37
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Nik os sigue a una cierta distancia, dejandoos intimidad.

 

Cuando entráis al laberinto, el hombre, que se llama Jasón, se gira hacia ti.

-¿Aquí mismo- estáis apenas pasados dos paso el umbral del laberinto -o algo más adentro?-

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01/12/2009, 23:43
Jennifer Ross
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La verdad es que ahora que lo preguntaba no tenía ni idea, la prueba decía que sexo en el laberinto, no especificaba en qué parte, así que supuse que aquí mismo serviría. También se me ocurrió que aquel hombre quizás podría ser mi guía hasta el centro, pero tampoco iba a abusar ya que me habían hecho un gran favor con eso de lo de la foto. Luego pasaría la mañana o el día entero tratando de llegar a su centro.

- Creo que aquí es suficiente. - Respondí acercándome al hombre y llevando mi mano directamente a acariciar su entrepierna. Sin entretenerme demasiado desabroché su pantalón y metí la mano en su interior para acariciar suavemente lo que escondía en él. - Tengo que volver a darte las gracias por ayudarme con mis pruebas.. - y dicho esto llevé una se sus manos a uno de mis pechos mientras le miraba con ojos de viciosa total, que a estas alturas, creía que iba a acabar siendo mi expresión habitual.

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02/12/2009, 00:34
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No se hace de rogar. Su boca busca la tuya con vehemencia, mientras notas su ya casi erecto pene.

Poco le falta para arrancar tu ropa, su violencia y olor a sudor rancio no dejan de tener un punto de excitante y morboso.

En muy poco tiempo te tiene con la espalda apoyada en el seto del labernto mientras te penetra a fondo, con ansias y cara de estar disfrutando horrores, todo hay que decirlo, no lo hace nada mal, la jsuta fuerza y velocidad, perfectas para el descomunal tamaño de su aparato.

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02/12/2009, 00:39
Jennifer Ross
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Como tampoco esperaba disfrutar demasiado con esto, me limité a recibir el placer que pudiera ofrecerme ya que no lo había del todo mal y a ser un poco teatrera con el resto. No habían hecho falta muchos jueguecitos antes y esto ya no podía ni considerarse sexo, al menos en la escasa escala de valores que tenía mi forma de verlo.

Parecía que el hombre no requería demasiado por mi parte a parte de tener las puiernas abiertas así que tampoco me fue necesario pensar mucho ni jugar, tan sólo quedarme quieta, gemir y esperar a que terminase sin que notase que tenía ganas de que lo hiciera. Nada que una mujer no haya tenido que hacer como mil veces anteriormente en su vida.

Mientras tanto, giré ligeramente mi cabeza, fingiendo apoyarla en su cuerpo debido a cualquier otra cosa, mi mirada se desvió hacia Nik, quien sinceramente me excitaba bastante más que el hombre que tenía entre las piernas.

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02/12/2009, 00:46
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Su ritmo se acelera, pero entonces se para.

-No me gusta que me tomen el pelo, si no vas a colaborar, disfrutaré a mi modo.-

 

En ese momento todo pasa muy rápido...te gira, haciendo que ya no sea tu espalda, sino tu cara la que pega contra el seto, lo que es bastante incómodo. Abre con fuerza tus piernas antes de metertela una vez más, sin ningún cuidados, después la saca, y notas como la coloca en tu ano. Después, dolor. El dolor más intenso de tu vida. Su gorda polla te ha destrozado el culo, como se suele decir, te ha roto el culo. Sin ningun preliminar, ni ayudar a su dilatción, tan solo con el lubricante de tus propios fluidos.

Puedes notar la sangre, el dolor candente mientras el bombea sin parar. Sin duda le ha tenido que doler también a él, pero no tanto como a ti. Imposible.

Ignora tus gritos, y lo cierto es que poco puedes hacer para librarte de él, menos aún en esa posición. Pese a todo, cada vez estás más cachonda, notas como el dolor no disminuye en absoluto, pero a la vez empiezas a sentir placer.

 

Aparte, Nik no hace nada, pero se la ve con lágrimas en los ojos ¿Rabia?¿Impotencia? mientras se muerde un puño cerrado, el otro aprieta uno de los setos, sus nudillos están blancos.

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02/12/2009, 00:59
Jennifer Ross
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Increiblemente me había topado con el único hombre que parecía de otra especie y que era capaz de distinguir cuando una mujer esta fingiendo, pero ya era demasiado tarde para hacer nada. Grité y traté de soltarme pero no pude hacerlo, además cuanto más trataba de escapar más daño me hacía. Me quedé quieta, tan quieta como me lo permitían cada una de sus embestidas, mientras las lágrimas resbalaban por mis mejillas. Sabía que esto iba a funcionar así aquí dentro, y tendría que pasar por esto y cosas peores, así qie apreté los dientes y cerré los ojos, deseando que esto terminara lo antes posible..

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02/12/2009, 01:10
Nik
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Finalmente acaba, dentro de ti, uno..dos...tres chorros densos y calientes...aunque apenas lo notas en tu dolorido recto.

Se separa y te deja caer, con suavidad, al suelo.

-Ha sido...divertido. Cuando quieras más, avisame.- se marcha, palmenado el culo de Nik cuando esta le fulmina con la mirada.

Te duele horrores, pero pese a todo, te notas terriblemente húmeda, caliente, ardiendo. Para tu sorpresa te das cuenta que has estado a muy poco de correrte junto a él.

 

Nik se apresura a acercarse a ti.

-¿Estás bien Jen? Yo..yo no podía hacer nada sin que me lo ordenases...es parte de las reglas...- de nuevo las lágrimas de frustración acuden a sus ojos. -lo siento.-

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02/12/2009, 01:17
Jennifer Ross
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No dije nada y ni siquiera miré a Nik. Me limite a quedarme en el suelo y a echarme a llorar sin moverme hasta que fui incapaz de soltar una lágrima más. Sin que hubiera sucedido ayer nada ya estaba pensando en que quería irme de aquí, así que ahora ya me sentía como si me hubieran atado una cuerda al cuello con una enorme piedra y me viera obligada a tratar de salir del agua sabiendo que no iba a poder levantarla.

Cuando recuperé algo las fuerzas, a pesar del dolor que sentía me puse de pie y dando pasos corto, continué adentrándome en el laberinto. Lo unico que se me pasó por la cabeza fue que con un poco de suerte perdía la suficiente sangre como para pasarme el resto del programa en un hospital..

No respondí nada a Nik, a pesar de que sabía cuales eran las normas del programa estaba dolida, y no sólo físicamente. Era como tener que fiarte de alguien que no iba a estar ahí cuando lo necesitaras y que no haría nada al menos que yo no le dijera que lo haría.

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02/12/2009, 01:27
Nik
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-Jen ¿Vamos a la enfermería? Por favor...-

Te ha vuelto a llamar Jen...

-Seguro que no es grave pero mejor que te vea el médico...-

Parece realmente preocupada por ti, pero parece claro que no hará nada que rompa las normas...

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02/12/2009, 02:03
Jennifer Ross
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No tardé en caer de rodillas en el suelo de nuevo y volver a echarme a llorar cuando pensaba que ya no podría hacerlo más. En estos momentos odiaba todo a mi alrededor, incluyéndome a mi misma pero la calidez de las palabras de Nik me hicieron tener que pararme y volver a desahogarme de la única forma que podía hacerlo.

Cuando medianamente conseguí recuperarme me puse en pie y me di la vuelta, sin decir ni una palabra, en un total y absoluto silencio me vestí y entonces miré a la muchacha, con los ojos rojísimos e hincados de tanto llorar.

- Está bien, vayamos a esa enfermería.. - dije comenzando a caminar hacia fuera con todo el cuidado con el que pude.

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09/12/2009, 13:52
Nik
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La enfermería es una sala perfectamente equipada, la envidia de cualquier urgencia de hospital.

La puerta, la cual se cierra con código numérico, parece blindada. Cuando Nik la abre y entráis, se cierra a vuestras espaldas.

Dentro, está el médico....una pantalla.

-Hola, Nik. ¿Qué ocurre?-

-La..la han violado...desgarros en el recto, probablemente.-

 

Nik procede a mostrar a la pantalla, mediante un aparato extraño, que debe ser una cámara. Tras ello, sigue las instrucciones del médico, y te hace una ecografía. Mientras hace todo eso, te explica que todas las criadas son enfermeras y tienen un gran entrenamiento en primeros auxilios, incluso pueden operar bajo la supervisión del médico, si es necesario.

 

-Por suerte, señorita Jen, no ha pasado nada grave, tan solo un leve desgarro que no es necesario tratar siquiera. Simplemente procure no frozar la zona. Si tuviera más molestias aparte de un leve dolor al sentarse y levantarse, venga a verme de nuevo.-

 

No te ha pasado desapercibido el nerviosismo de Nik, que te mira ansiosa y se retuerce las manos.

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10/12/2009, 11:56
Jennifer Ross
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Caminé junto a Nik, no desmasiado deprisa ya que no podía, pero al menos, había aguantado lo suficiente para llegar en bastantes buenas condiciones a la enfermería, es decir, sin estar llorando, aunque con los ojos totalmente hinchados y rojos de haberlo estado haciendo.

La verdad es que no esperaba una enfermería así, y nada más escuché las palabras del médico preguntando a Nik qué era lo que había sucedido, mis mejillas cobraron un color que no tenía nada que envidiar al de mi pelo. - ¿ Cómo le explico yo al médico esto? - Por suerte, antes de que me muriera de la vergüenza, Nik, pareció desenvolverse bastante bien, así que la miré sorprendida, en silencio, sin decir nada, ya que hubiera sido capaz hasta de medio " tartamudear " en esos momentos.

Dejé que me miraban, haciendo lo que me dijeran que hiciera. No me sorprendió el hecho de que mi " compañera " tuviera conocimientos sobre primeros auxilios y enfermería, pero era algo que desconocía. La charla me pareció algo insulta en esos momentos, lo que menos me apetecía era escuchar la cháchara de nadie, aunque ya no sentía la rabia de hacia un rato, al fin y al cabo, la única culpable de lo que acababa de suceder era yo, y tendría que " joderme " durante unos días.

Escuché mi diagnóstico que era más o menos lo que me esperaba, nada grave, y por fin, abrí la boca desde que había pisado aquella enfermería.

- Bien, doctor, muchas gracias. - Respondí tanto como respuesta como despedida.

Esperé a que me abrieran la puerta para poder salir y volví a agarrarme a Nik para hacer más sencillo lo de llegar hasta mi habitación. Una vez en ella, abrí el armario para depositar la cámara de fotos en el mismo lugar de dónde la había sacado, suponiendo que era donde la debía dejar, y que ahora, el mensaje de la pantalla habría cambiado, ya que había hecho la prueba que en ella se pedía. no me paré ni a mirar lo que ponía, ya que en estos momentos hasta me costaba enfocar las letras después de la llorera, así que en silencio me desvestí y me puse únicamente una camiseta con idea de tirarme sobre la cama y pasarme allí el resto de aquel maldito día, eso sí, boca abajo.

Antes de hacerlo y viendo que Nik estaba nerviosa, porque ya me había percatado de ello hace un rato me acerqué a ella y la cogí de las manos, mirándola.

- Nik, estate tranquila ¿ vale? Esto ha sido culpa mía y nunca, te daría una orden si pudieran hacerte daño como hubiera sido el caso hoy. Tampoco me gusta darte órdenes y creo que hasta ahora no lo he hecho, pero voy a dártela: Quiero que cuando estemos a solas en esta habitación dejes de comportarte como si fueras mi esclava y lo hagas cómo realmente quieras hacerlo. Agradezco mucho tenerte aquí..