Partida Rol por web

El Lobo

II. La batida

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Director Cargando pj
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14/03/2016, 13:44
Director

Os despertásteis bastante temprano. El ruido, abajo, del tabernerlo limpiarno su establecimiento y el olor a comida frita (pan y carne) os hizo avisar el estómago. Además, un pequeño griterío parecía proceder del exterior. Tras asomaros por una pequeña ventana de la diminuta habitación (aún con los calzones y sin vestir) vísteis a un tumulto de gente como el del día anterior. Esta vez no había cadáver alguno, si no que el señor Mateo (el hijo del Barón) y los suyos hombres, estaban hablando con los aldeanos (el noble sobre su caballo). Poco a poco se les acercaba a la gente.

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Teolfo Cargando pj
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14/03/2016, 19:13
Teolfo

-Si van a ir a cazar, gustoso me he de ofrecer a acompañarles- Exclamó con excitación Teolfo, para retirarse de la ventana y rápidamente se comenzó a vestir mientras continuaba -Compañeros, creo que podemos ganar unas monedas. Así no necesitaréis invitarme a comer por una temporada. Su sinceridad desarmante y la manera torpe de vestirse, como la de un niño, delataban su juventud.

Una vez vestido, sacó el arco de su bolsa, antes de echársela a la espalda, y ya una vez en la puerta, miró hacía atrás para detectar si la intención de sus compañeros era acompañarle. Les hizo un gesto de premura abriendo los ojos, y se lanzó hacia la calle.

Al cruzal el umbral de la puerta Teolfó se dirigió hacia el señor Mateo y sus hombres, pero iba mirando de lado a lado para ver si veía al leñador de la noche anterior. Quería hacerle un par de preguntas. Había esperado que Íñigo o Prudencio le hubieran abordado, ya que tenían más labia. Pero al no haber ocurrido, se había arrepentido de no haberlo hecho el mismo una vez en la cama. No tanto como para impedirle dormir.

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Íñigo de Urrutia Cargando pj
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14/03/2016, 21:29
Íñigo de Urrutia

Iñigo se despierta sobresaltado por las palabras y el repentino salto de la cama de Teolfo. Aun dormido sigue sus movimientos por la habitacion y decide acompañarle abajo tras ver al noble su caballo. -Voy a bajar a ver que se cuece esta mañana en este pueblo- le dice a Prudencio -Espero no llegar demasiado tarde y que Teolfo no se haya tirado al cuello de Don Mateo y que este se lo agradezca colgandole de los huevos en una higuera

Lo mas rapido que puede, Iñigo se adecenta y saca sus ropajes a lo que intenta acicalar livianamente para presentarse antes Mateo. Cuelga su crucifijo de su cuello y se ajusta su daga al cinto

Ya en la puerta de la posada se dirige hacia el grupo de personas que se arremolinan en el pueblo. Una vez cerca del noble a caballo dice proyectando su voz sin que parezca altaneria -Mi muy estimado señor, permitame que me presente como es menester, pues ayer cuando le ví en la posada no quise importunarle por verle en compañia de sus soldados. Mi nombre es Iñigo de Urrutia. Yo y mis compañeros hemos llegado desde Santaigo despues de visitar los restos del Santo. Veniamos de camino cuando vimos lo que acaeció ayer con el pobre muchacho. Ya le comentamos al parroco que nada mas tranquilizador para nuestras almas que poder ayudar en lo que sea menester-

 

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Prudencio Cargando pj
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15/03/2016, 04:56
Prudencio

Prudencio se desperezó y miró por la ventana de su alcoba por ver qué día hacía, algo que era costumbre en él nada más levantarse, siempre que tuviese una ventana para hacerlo. Además la algarabía que provenía de fuera, invitaba a hacerlo. Desde aquel lugar pudo al noble aquel y su séquito, al cual se estaban acercando, entre otras gentes, sus compañeros de viaje. Así que se mesó un tanto los cabellos, se puso sus ropas y sin más dilación, dirigióse a la planta baja donde alcanzó a agarrar un mendrugo de pan y un trozo de queso rancio por el que soltó algunos dineros al tabernero y saliendo al exterior, intentó averiguar qué era lo que allí acontecía. Mas a sabiendas de que con estos nobles, más vale hablar de menos, que hablar de más, lo hizo sin hacerse notar. Salvo para sus compañeros, a quienes advirtió de su presencia tocándoles en un brazo.

 

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Mateo de Andrade Cargando pj
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15/03/2016, 09:44
Mateo de Andrade

En saliendo rápido de la taberna, alcanzásteis con rapidez la pequeña algarabía que iba formándose en una especie de plaza malamente empedrada. Allí, Íñigo habló cortésmente al don Mateo de noble linaje. Asique, aldeanos de Castrelo, la batida está destinada a exterminar a los lobos que pueda haber aún en el bosque... -decía con voz alta-. No podemos permitir tales sucesos de nuevo.

Los aldeanos, clamaban un poco, alentados por esa esperanza de que el hijo del noble de la comarca procurara por el bienestar. Acto seguido, don Mateo asentía  las presentación de Íñigo.

Gustoso el placer -le dijo, et él ni siquiera se presentó, pues suponía que ya sabría quién era-. Pues su vosotros tres, a quien ayer ví en la taberna -recordásteis ese pequeño cruce de miradas-, podéis y gustáis de venir a la batida de lobos, invitados estáis. ¡¡EAAA!! -azuzó al caballo y sus hombres que estaban a su lado salieron con él en dirección al bosque-. Tras de sí le acompañaba la retahila de aldeanos, con palos, cuchillos y algún hacha (dispuestos a acabar con la manada de lobos que tal mala cosa estuviera haciendo).

Notas de juego

¿Supongo que váis a la batida o como sospecho de Íñigo alguno se queda en el pueblo?

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Íñigo de Urrutia Cargando pj
26736/13491451
15/03/2016, 10:12
Íñigo de Urrutia

Con un gesto de manos acompañado de una plegaria Iñigo se encomienda al altisimo para que la batida sea lo mas exitosa posible.

-Teolfo, creo que sin duda tu eres el mas indicado para lo que necesitan las gentes de este pueblo. Sin duda tu destreza con el arco sera de mas utilidad que mis plegarias, por bien encaminadas que estas esten. Rezare por que el señor guie tu arco y acabe con esas bestias asesinas

-Amigo Prudencio, ¿que haras pues? Te animas a cazar con estas gentes?. A mi ganas no me faltan de darle un escarmiento a estas bestias pero no soy hombre de monte y allí entorpeceré mas que ayudaré. Creo que ire a hablar con el sacerdote para ver si precisa de mi ayuda en estos dificiles momentos para la poblacion y de paso le preguntaré por el tal Xan de Castrelo. Quiza el sepa decirme algo mas sobre el paradero de esas bestias que acabaron con el muchacho.

De esta guisa Iñigo ve partir al gentio que marcha hacia el monte siguiendo al noble a caballo y se encamina hacia la iglesia para buscar al sacerdote

Notas de juego

Yo no voy a la batida, no pintaría mucho alli con mi daga. Me quedaré en el pueblo investigando un poco mas.

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Teolfo Cargando pj
26736/13494409
15/03/2016, 23:49
Teolfo

A Teolfo, la historia del día anterior le había impresionado, y por otro lado nunca había ido a cazar con tanta gente. Por un lado sentía un miedo que no confesable hacía lo que se pudieran encontrar por delante, y por otra parte, le preocupaba no entenderse los hombres de Mateo y los paisanos de Castrelo. Necesitaba a Prudencio. Y así se lo dijo abriendo bien los ojos -Prudencio, creo que necesito tu ayuda. Esto no es una cacería sino una batida. Vamos a acompañar a una multitud, y no vienen de más un par de ojos de más.

Y se lanzó corriendo detrás de los campesinos mientras se echaba la bolsa al hombro. 

Notas de juego

¿Tengo que describir como llevo el equipo para la cacería?

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Prudencio Cargando pj
26736/13494770
16/03/2016, 01:15
Prudencio

-No creo que haya mucho que yo pueda hacer a decir verdad-contesta Prudencio dubitativo ante las sugerencias de sus compañeros-mas creo que seré de más ayuda en la batida que en la Iglesia y desde luego que no me quedaré con los brazos cruzados. Don Iñigo, haced pues el favor de hablar con el abad por si fuera menester el presentar respetos a la madre del joven fallecido, tal como convinimos que yo acompañaré a Teófilo en pos de esas fieras. Vamos pues, mi buen Teófilo y explicadme pues como funciona esta cuestión de la batida, pues nunca he participado en una. 

 

 

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Íñigo de Urrutia Cargando pj
26736/13495251
16/03/2016, 08:55
Íñigo de Urrutia

Descuidad, amigo Prudencio que le hare llegar vuesas condolencias a la madre del muchacho y tened cuidado alli en el monte y seguid los acertados consejos de Teolfo, que no Teófilo, que habiendo pasado buena parte del camino junto aun seguid en vuestras trece de cambiarle el nombre que su padre el puso al buen mozo

Con un gesto de la mano les santigua -Id con Dios hermanos, y no os demoreis en contadme como ha ido todo en cuanto regreseis que ardere en deseos por saberlo-

Viendo partir a Prudencio y a Teolfo tras las gentes del lugar me encamino hacia la iglesia para hablar con el sacerdote

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Director Cargando pj
26736/13496683
16/03/2016, 16:46
Director

En éstas que Prudencio y Teófilo, ambos más cercanos a dichos menesteres que a la propia plegaria (no como el de Urrutia), que salísteis tras la comitiva de súbditos del noble y aldeanos de Castrelo (también súbditos del primero en verdad). Los habitantes que iban a la batida pronto se internaron en el bosque más próximo (y vosotros con ellos). El noble y sus hombres parecían dirigir la actividad, mandando a través de los segundos a la gente que buscaba los lobos (que érais unos veinte o veinticinco).

Teolfo llevaba todos sus aperos de caza, por si se sucedía la ocasión, y Prudencio tampoco había olvidado sus cosas en la posada. Asi que, tras unas horas dando vueltas a un sector controlado y bien ubicado, os informaron que os acercábais al coto privado del barón (donde una pequeñísima fortaleza se erigía por allí). A mitad de mañana comenzásteis a separaros en grupos: Mateo de Andrade y sus hombres por un lado y grupos de cinco aldeanos por otro. Vosotros estábais con otros dos hombres, y no muy lejos de vosotros veíais que el grupo contiguo, con gritos y golpes, comenzaron a encontrar algunas bestias y las lograron arrinconarlas abatirlas a palos y a cuchillo.

Tras unas horas en las que alguna pieza había caído (aunque no por vuestra mano directamente), quiso el destino que el hijo del barón se cruzara en vuestro camino. Él iba a caballo.

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Mateo de Andrade Cargando pj
26736/13496758
16/03/2016, 16:57
Mateo de Andrade

¿No vos acompañaba a vosotros un cura? -os dijo al veros, y al detener su montura-. Pensándolo bien -mirando un poco al frente, pensativo-, no es menester el bosque para tales hombres -entonces se fijo en el arco de Teolfo-. ¡Venid conmigo! Mis hombres están repartidos por la maleza. Andando.

Don Mateo os estaba invitando a ir con él. Más bien no era una invitación, sino una suposición del propio noble de que así lo haríais. Entonces comenzó a avanzar a paso lento con su caballo.

Notas de juego

Postead sólo para vosotros dos. Podéis tirar por Descubrir (PER) o Escuchar (PER)

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Director Cargando pj
26736/13496798
16/03/2016, 17:13
Director

Viste marchar a la comitiva de lugareños. Tú te diste la vuelta y te encaminaste hacia la pequeña iglesia de estilo románico. Tras unos segundo, comprendiste que hallábase cerrada. Un vecino que vió tu presencia te comentó que el cura estaba en casa de Andreia, la viuda del panadero y madre del desgraciado que apareció muerto el día anterior. Tras indicarte donde vivía, te acercaste allí, doblando una esquina, casi al final de la aldea. Los alrededores de la choza estaba acompañada por varias personas y la viuda, incluyendo al cura de Castrelo. Debían ser parientes y amigos consolando a la viuda. La desconsolada madre seguía llorando, y seguramente habría velado el cadáver toda la noche (el cuál aún se encontraba allí dentro). Tras unos segundos observando la escena sin acercarte, te pareció que la madre estaba al borde de la histeria (y no era para menos).

Notas de juego

Postea para tí solo.

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Teolfo Cargando pj
26736/13497979
16/03/2016, 21:56
Teolfo

La cara del niño mutilado asaltó de improviso a Teolfo. Hasta ese momento no se había acordado del pequeño. Las heridas no le habían impresionado. Pero ahora entre la maleza, Teolfo se imaginó la angustia del pobre, huyendo de algo desconocido. Se le secó la boca, y sin darse cuenta se encontró tensando el arco que llevaba entre las manos, sin flecha. 

A pesar de su ensimismamiento intentaba aguzar el oído. 

- Tiradas (1)

Notas de juego

Al menos no es una pifia.

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Íñigo de Urrutia Cargando pj
26736/13498238
16/03/2016, 22:44
Íñigo de Urrutia

Con el mayor tacto posible Iñigo se acercó a la pobre madre - Buena mujer, se que ninguna palabra que pueda decirle servirá de consuelo pero permitame al menos que rece una plegaria por el alma de su hijo y por que tenga el descanso eterno que se merece a la derecha del Altísimo-

Iñigo se inclino junto a la mujer y comenzo a rezar piadosamente. A continuacion buscó con la mirada al sacerdote y se acerco a él para intentar entablar una conversacion casi a susurros

Padre, permitame que me una en sus plegarias por el alma del pobre muchacho. En verdad que esta ha sido una gran desgracia y mi corazon se encuentra muy conmovido por lo aqui ocurrido.

Tras una calma tensa y una cuantas oraciones Iñigo le comenta al sacerdote de forma que solo el pudiese oirle. - Padre, ayer en la taberna las gentes del pueblo nos comentaron que el muchacho fue encontrado por un tal Xan de Casrtrelo. Vos sabria indicarme donde podría encontrarle. Se que estos son momentos de recogimiento pero es de suma importancia que se encuentre la causa de esta desgracia antes de que esto vuelva a ocurrir a otro muchacho.

- Tiradas (2)

Notas de juego

Dejo hechas tiradas de Teologia para lo acertado de mis oraciones y plegarias por el alma del muchacho y de Elocuencia para hablar con el sacerdote

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Prudencio Cargando pj
26736/13498392
16/03/2016, 23:14
Prudencio

Prudencio se movía con torpeza por medio del bosque, pero gracias a su vara de caminar, conseguía no caerse. Siguió al noble y a Teolfo sin decir nada, pues nada se esperaba que dijese y fue cerrando el paso mientras intentaba buscar algo que fuere de interés. 

- Tiradas (1)
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Mujer Cargando pj
26736/13499512
17/03/2016, 10:18
Mujer

La mujer asintió un momento ante las palabras de consuelo de Íñigo, pero después rompió a llorar en los brazos de un familiar suyo. Estaba desquiciada. Y no era para menos.

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Director Cargando pj
26736/13499527
17/03/2016, 10:20
Director

¿Xan? Claro -respondió-, es el leñador de esta aldea. Vive cerca de la plaza, junto a la posada. Claro que, quizá haya ido a por leña al bosque. Suele ir por hacia la parte norte -la parte norte era la misma dirección por la que los aldeanos y tus amigos se habían ido a la batida-, aunque no se adentra mucho. Quizá esté allí.

Tras un saludo de agradecimiento por tu preocupación, volvió con la mujer, para intentar calmarla y orar con ella lo que pudiera.

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Director Cargando pj
26736/13499532
17/03/2016, 10:23
Director

Nada pudísteis ver ni oir. Estábais pendiente de seguir a Mateo sobre su caballo, pues éste apretaba el paso como el que más. Otro de sus súbditos vino y requirió de los otros dos aldeanos que os acompañaban, puesto que habían encontrado, por lo visto, una guarida con lobeznos pequeños (y quizá los padres anduvieran cerca). Claro que vosotros os quedásteis con el hijo del Barón.

Mientras andábais, Mateo de Andrade os recordaba que estábais en sus dominios, que no muy lejos, tras un cerro, encontrábase la casa de recreo del suyo padre en aquestas tierras. Vosotros no teníais ni la menor idea de dónde estábais (habíais perdido un poco la orientación), ya que el que guiaba era el propio noble, conocedor de sus tierras.

Cargando editor
Mateo de Andrade Cargando pj
26736/13499540
17/03/2016, 10:27
Mateo de Andrade

Ahora mismo vuelvo -espetó en cierto momento-. ¡¡Eaaa!!

Y era como si hubiera oído algo, y sacudió al caballo y las riendas para hacerlo trotar y galopar entre los árboles de forma magistral (obviamente, los de noble alcurnia tenían dichas habilidades y otras muchas más de alta cuna). Et que os quedásteis solos, en mitad del bosque. Ningún otro aldeano en batida se oía ya.

Cargando editor
Íñigo de Urrutia Cargando pj
26736/13500115
17/03/2016, 13:44
Íñigo de Urrutia

Iñigo despisiose de los alli reunidos y marcho en busca del leñador Xan. Pasó por delante de su casa para ver si alguien habia. Si Xan estuviese alli hablaría con él para ver que sabia el hombre, si no estuviese en su casa la intencion de Iñigo seria la de ir al bosque en busca del leñador siguiendo las indicaciones que le habia dado el sacerdote