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Juramentos de la Marca de los Jinetes - Amanecen días rojos

Epílogo

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18/01/2020, 06:09
Rey Thengel, hijo de Fengel

Una vez que el ambiente de Meduseld vuelve a su cauce natural, Narieth toma la palabra y Thengel la escucha con suma atención.

-¿El viejo bardo todavía vive? Había oído de su destierro cuando estuve en Gondor pero siempre pensé que había sido ejecutado o que se había marchado a otras tierras -os dice el Rey con una evidente sorpresa- De cualquier forma, no hace falta que comparezca ante mí, se perfectamente que su condena fue arbitraria. Además, ningún inocente merece seguir sufriendo a causa de las acciones de mi padre y por eso me encargaré de enviar mensajeros a todos los pueblos de la Marca para que anuncien que el destierro de Léothere ha finalizado. Os agradezco por llamarme la atención sobre este asunto y darme la oportunidad de enmendar una injusticia.

Notas de juego

Todos: Si queréis decir y preguntar algo más, todavía estáis a tiempo ya que recién el domingo o a más tardar el lunes os pondré el turno con vuestra llegada a la granja.

Falenthal: El bardo se llama Léothere Cinco-Dedos, no Seis Dedos (le has agregado uno de más xDD).

Nerghan: En Meduseld no hay vino aguado así que tendrás que echarle un poco de agua a tu trato o sino aprender a beber con moderación xDD.

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19/01/2020, 22:02
Dengal

Me sentí aliviado de que Narieth haya podido realizar el pedido por Leothere, no me atrevía a hacerlo yo debido a que un pedido semejante al Rey de parte de un muchacho me parecía demasiado, pero si venía de una doncella élfica con mucho tacto nadie lo tomaría como una falta de educación. Mejor me sentí al escuchar las palabras del Rey Thengel deshaciendo las órdenes de su padre contra el gran bardo. Me animo a levantarme y alzar mi copa para decir unas palabras.

-Mi gran Rey, perdone si mis palabras molestan -digo algo tímido-A cada momento mi admiración por usted va creciendo, sepa que mi lealtad estará siempre con usted y con su linaje. Siempre que necesite los servicios de un joven juglar, tenga por seguro que los tendrá.

Bebo y me vuelvo a sentar, pensando en lo que le contaré a mi padre cuando vuelva con él y además le muestre los dos corceles que gané esta vez.

Notas de juego

-El corcel regalado por el mariscal y Vilfar, el palafren que tenía, los dejaré para que lo cuide mi padre y que le sirva para mejorar el criadero. Me quedo con el corcel del rey

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20/01/2020, 10:00
Narieth Linduin

Notas de juego

:D

¡Es que toca tan rápido el laúd y el arpa que parece que tenga 6 dedos en vez de 5!

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23/01/2020, 19:10
Director

Mientras coméis y bebéis, le narráis al Rey vuestras aventuras intentando no omitir ningún detalle y este os escucha con suma atención, sobre todo cuando relatáis vuestros encuentros con los Mariscales. Incluso la Reina Morwen, amable pero siempre de expresión seria, parece interesada en lo que decís.

Luego de una breve sobremesa, Thengel os pide que le sigáis y tras salir de Meduseld junto con Earn, Heáfod y cuatro miembros de la Guardia Real, os dirigís hacia los establos. Una vez allí, todos subís a lomos de vuestras respectivas monturas aunque vosotros sois los últimos ya que os quedáis unos minutos admirando al caballo del Rey. Se trata de un hermoso e imponente animal, de un pelaje blanco tan impoluto como la nieve de las cimas de las montañas y de un brillo en su mirada que os hace sospechar que tiene una inteligencia casi a la altura de cualquier persona. Sin lugar a duda es uno de los mearas, un linaje de caballos que solo puede montar el Rey de Rohan y sus herederos y que descienden de Felaróf, la leal montura de Eorl el Joven.
Después de salir de los establos, avanzáis a paso tranquilo por las calles de Edoras hasta llegar a la entrada de la ciudad y tras dejar atrás las murallas y las tumbas de los viejos reyes, Thengel y su escolta os guían al trote, a campo traviesa y dirección este.

Al cabo de poco más de un cuarto de hora de marcha, llegáis a una granja bastante similar a las que habéis visto en vuestros viajes por la Marca y que está compuesta por una casa comunal con los establos adosados para que ambas estructuras puedan recibir el ambiente cálido que desprende la chimenea, un ahumadero, un granero, un gallinero, una huerta, unos corrales, un pozo y un perímetro protegido por una valla de madera.

Al acercaros a la casa comunal, la cual ahora de cerca os dais cuenta que es más grande de lo que creíais, Thengel y su escolta desmontan y vosotros hacéis lo mismo.

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23/01/2020, 19:11
Rey Thengel, hijo de Fengel

-Esta granja pertenecía a Olderth, uno de mis súbditos, quien falleció el invierno anterior -os dice el Rey mientras acaricia la frente de su caballo- Sin embargo, al no tener herederos ni familiares vivos que pudieran reclamarla, la granja pasó a ser propiedad de la corona. Como es habitual, iba a ser puesta a la venta al año del fallecimiento de su dueño pero decidí esperar un poco más y ahora, después de ver lo que habéis conseguido, creo que fue la decisión correcta -agrega Thengel con una sonrisa.

Antes de que el Señor de la Marca pueda seguir hablando, del interior de la casa salen dos personas, quienes a paso rápido se acercan hacia donde estáis y se arrodillan ante el Rey, se tratan de dos jóvenes de una edad parecida a la de Dengal y Eothred. El primero es un muchacho de cabello rubio relativamente corto y facciones algo angulosas, va vestido con ropas sencillas y de su cintura pende un hacha; mientras que la segunda es una joven de rostro redondeado y también rubia, lleva un pañuelo en la cabeza y un vestido azul y marrón rojizo.

-Mi Rey, no os esperábamos -dice el muchacho- Pasad y calentaros junto al fuego, yo me encargaré de atender a vuestro caballo y a los de vuestros hombres.

-No hace falta, solo estamos de paso -le responde Thengel mientras le hace una seña para que se pongan de pie, luego se gira hacia vosotros- Amigos míos, estos son Leofstan y Eafled, ambos se encargan de mantener en buen estado la granja y de cuidar a los animales.

Al ver el gesto del Rey, los dos jóvenes se ponen de pie y al ser presentados se inclinan ligeramente ante vosotros.

-Como os iba diciendo, para evitarnos futuros problemas legales, la granja seguirá siendo propiedad de la corona pero aún así podéis disponer de ella como creáis más apropiado. Además, Leofstan y Eafled se quedarán con vosotros y se encargarán de las tareas diarias y de cuidar la granja cuando os ausentéis. Los conozco desde mi coronación y ambos cuentan con mi absoluta confianza, y espero que con el tiempo también cuenten con la vuestra.

Notas de juego

Todos: Como os dije antes, esta es la última escena así que sois libres para interactuar con cualquiera de los presentes. Una vez que no tengáis nada más que decir, avisadme y daré por finalizada la partida.
Y por último, un par de aclaraciones:
-Lo de que la corona sigue siendo el dueño legal de la granja es para así evitarnos problemas cuando algún personaje se marche y otro nuevo aparezca. Como ya os mencioné, la idea es que viváis en el lugar con el resto de los escuderos, tanto los activos (vosotros) como los nuevos y los viejos (los personajes que pasaron a ser PNJs).
-La coronación de Thengel fue hace siete años (antes de ello se encontraba en Gondor), por lo que no os resulta muy difícil imaginar que el Rey conoció a Leofstan y a Eafled cuando estos tenían alrededor de diez u once años.

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27/01/2020, 09:52
Narieth Linduin

Contemplo la preciosa casa larga con sorpresa: su techo cubierto de hierba y musgo verde, las flores blancas que crecen junto al sendero que asciende hasta la entrada, las impresionantes montañas recortándose contra el cielo de plomo, el olor a la humedad de una mañana limpia y calma,... 

Me giro hacia el Rey y realizo una reverencia montada aun en Hevblwe.

Señor, le doy las gracias por darnos un lugar entre los suyos. Algunos de nosotros venimos de tierras lejanas a las que llamamos "hogar", e incluso con su generosa hospitalidad en Meduseld no dejamos de sentirnos invitados en la Marca. -

Paseo mi mirada hacia Aldor, Barald y Galadan, que tampoco tienen una casa propia en estas tierras, y son tan extranjeros como yo misma.

Este sitio será perfecto, y aunque sea propiedad de la corona, tener un lugar al que volver tras largas jornadas de viaje siempre da esperanza al corazón, y fuerza a los pies para caminar.

Desmonto de mi corcel, sin bridas ni silla, y me dirijo a Leofstan y a Eafled con una sonrisa.

Este es Hevblwe, mi corcel -les presento mientras acaricio la crin del caballo-. No necesita aparejos para montar, ni hará falta que lo guieis al establo cada noche. Dejad que paza con libertad por las llanuras, y que vuelva bajo techo cuando él lo desee. Sé que no se alejará más de lo necesario, y vendrá cuando lo necesite. 

- Y respecto a vosotros, me gustaría que esta noche nos acompañárais en la cena. Desearía poder conoceros un poco más, y compartir el pan con vosotros.

Me giro entonces hacia Earn, que nos ha acompañado silencioso todo el trayecto.

- ¿Y vos, Earn? ¿Nos acompañaréis también en nuestra primera noche aquí? ¡Esta vez tengo una larga aventura que contar, y estoy segura que no será aburrida!

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07/02/2020, 06:31
Barald Viento de Lanza

Después de la comida montó junto el Rey por las praderas de la Marca, a pesar del tiempo que hacía que conocía esas tierras, tan distintas a las suyas, a Barald seguían maravillandole, le resultaba un paisaje muy placido.

Iba callado, perdido en sus pensamientos hasta que llegaron a su destino, ante ellos apareció un gran caserón, le pareció enorme en comparación con las viviendas que construían sus ancestros y parecía que iba a ser su nuevo hogar.

Escuchó con atención las palabras de Thengel, en ese momento empezó a tener un sentimiento de arraigo con Rohan ya que después de tanto tiempo de vagabundeos y viajes desde que dejó su tierra sería bonito tener un sitio donde regresar a descansar.

Imitando a la elfa, el beornida también le hizo una reverecia al señor de estas tierras, -Mi Rey, no tengo palabras para expresar mi gratitud, es un regalo maravilloso el que nos habeis hecho.

Luego miró a la elfa, -Hoy escucharé todas las historias que quieras narrar solo espero que en la despensa haya alguna botella de hidromiel. Luego soltó una estruendosa risotada mientras se bajaba de su montura, realmente se encontraba de muy buen humor.

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09/02/2020, 22:23
Rey Thengel, hijo de Fengel

Al escuchar vuestras palabras, Thengel niega con un movimiento de la cabeza.

-Nada de agradecimientos, es lo que os merecéis. Pésimo rey sería sino recompensara adecuadamente un excelente servicio como el que vosotros no solo me habéis prestado a mi sino también a toda la Marca -os dice el soberano con total sinceridad- Además, ahora sois por juramento miembros de la casa real y no puedo dejar que la mayoría de vosotros sigáis pagando por un cuarto en la Casa de Cépa -agrega con una sincera sonrisa en los labios.

Notas de juego

Todos: Por si no lo recordáis, os aclaro que la “Casa de Cépa” es la posada principal de Edoras.

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09/02/2020, 22:24
Léofstan

Después de que Narieth termina de hablarles a los jóvenes que el Rey Thengel ha asignado como “encargados” de la finca, es Leofstan quien toma la palabra.

-Así… se hará, mi señora -responde el muchacho mientras realiza una fugaz reverencia, además todos podéis notar que está algo confuso, tanto por el inusual pedido como por estar frente a una elfa- Aunque… antes avisadle a vuestro corcel… que tenga cuidado cuando se aleje a pastar… -agrega titubeando hasta que finalmente su voz recupera su tono normal- En las temporadas cálidas no suele haber ningún problema pero siempre es posible que una manada de lobos baje de las montañas o salga de los bosques, sobretodo en invierno. Y por supuesto que compartiremos cena con vosotros, aunque antes he de avisaros que Eafled no cocina muy bien… -finaliza bromeando el joven.

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09/02/2020, 22:25
Eafled

-¡Ey! -exclama Eafled mientras le da un suave empujón a Leofstan- Ya quisieras cocinar como yo, las últimas liebres que asaste estaban tan crudas que tuvimos que dejarlas para el almuerzo del día siguiente -dice la muchacha siguiéndole la corriente.

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09/02/2020, 22:26
Léofstan

Luego de que ambos jóvenes se ríen, el muchacho le responde a Barald.

-¡Por supuesto que hay hidromiel! -dice Leofstan con entusiasmo- Hace unos días el Rey nos envió un mensajero diciendo que pronto la granja tendría ocupantes de la casa real y desde entonces me he encargado de que la despensa y la bodega estén llenas tanto de comida como de bebida. Además, ayer mismo he traído de Meduseld dos barriles de hidromiel y tres de cerveza recién hecha.

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09/02/2020, 22:27
Earn / "El Águila"

Mientras el resto de vosotros os dedicáis a bajar de vuestras monturas o a hablar con el Rey y los jóvenes, Earn le responde a Narieth.

-Todavía tengo asuntos que atender en Edoras pero si mis obligaciones y el Rey me lo permiten, estaré aquí después del atardecer -le dice el consejero a vuestra compañera elfa- Además, será un honor ser uno de los primeros que escuchen el relato de la aventura que tanto anhelabas -finaliza esbozando una fugaz sonrisa.

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09/02/2020, 22:27
Director

Luego de una amena charla, el Rey y su escolta vuelven a subir a lomos de sus caballos y después de desearos buena fortuna y deciros que si vuelve a necesitar de vuestra ayuda os enviará un mensajero, el Señor de la Marca se marcha al trote siendo seguido de cerca por Earn, Heáfod y los cuatro miembros de la Guardia Real que le acompañan.

Tras ver como el Rey Thengel y sus hombres se alejan de regreso a Edoras y con Leofstan y Eafled como guías, dejáis vuestras monturas en el establo que está adosado a la parte este del gran salón y siguiendo la galería que bordea el mismo, ingresáis a éste usando la entrada más cercana. Al entrar a la amplia estructura, rápidamente os dais cuenta que ésta se divide en dos evidentes mitades: En el extremo sur se ubican dos entradas, la oeste que es la que acabáis de usar y la este que es la que visteis ni bien llegasteis a la granja, y una espaciosa la sala común con un hogar central flanqueado por dos largas mesas en las que podrían sentarse cómodamente una veintena de comensales; mientras que en el extremo norte hay dos pasillos, uno en el oeste que es bastante largo y desemboca en otra entrada y otro en el este que es mucho más corto y que lleva a la cocina, la despensa y las habitaciones.
Siguiendo a los jóvenes, cruzáis la puerta que lleva a las habitaciones y al hacerlo os sorprende no encontrar una estancia sencilla con varias camas sino una sala de estar rodeada por poco más de una docena de puertas que dan casi a la misma cantidad de cuartos individuales. También veis que al fondo se encuentra lo que parece ser la habitación principal aunque Eafled no tarda en aclararos que ahora la utilizan como depósito, además Leofstan no pierde la oportunidad de relataros con un tono algo jocoso que quien construyó el lugar fue uno de los ancestros del fallecido Olderth, un hombre que se dice que fue bastante rico y “prolífico” y que construyó la casa comunal de manera que todos sus hijos y nietos pudieran vivir en ella.

Una vez acomodados en los cuartos que habéis escogidos vosotros mismos y después de un rápido almuerzo, pasáis toda la tarde ocupados con diversos asuntos: algunos os dedicáis a familiarizaros con la granja y a explorar los alrededores, otros volvéis a Edoras para vender los caballos que habéis ganado durante vuestra recién aventura, y los que tenéis familia en la capital os marcháis para visitarlos. Aun así, al atardecer todos regresáis a vuestra recién adquirida granja y para cuando cae la noche os encontráis sentados en una de las mesas del salón principal disfrutando del delicioso y bien especiado estofado de cordero que Eafled ha preparado y compartiendo jarras y relatos con los jóvenes y vuestro invitado Earn.

Notas de juego

Todos: Este turno es para que vayáis conociendo a vuestros “compis de casa” (Leofstan y Eafled) y charléis un poco con Earn, a quien Narieth ha invitado. Cuando no tengáis nada más que hacer, avisadme y ahora si daré por finalizada la partida.
Y por último, os dejo un improvisado diagrama de la casa para que así os vayáis guiando.

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10/02/2020, 21:00
Barald Viento de Lanza

Barald vió alejarse al Rey y a su séquito, cuando se perdieron en la distancia se acercó a los muchachos y les dio la mano -Mi nombre es Barald, un placer el conoceros, seguro que nos hacemos buenos amigos y, además, debéis contarme historias de vuestra tierra que como veís soy de un tierra lejana.

Después llevó sus cosas a la nueva habitación, acostumbrado a dormir en el suelo le pareció muy lujosa. Salió al exterior, le dió agua a su montura, -Bueno Ocaso, parece que tenemos un nuevo hogar, se subió  a su lomo y galopó por las fincas que rodeaban la casa, era un placer inmenso poder disfrutar sin una guerra en ciernes, sin tener la lanza preparada, simplemente dejar pasar el tiempo hasta la cena.

Al final del día se reunió con el resto del grupo, se llenó hasta rebosar un cuerno hidromiel y arrimando un taburete a la pared se recostó contra el muro, -Amigos míos, este es un buen lugar para que cicatricen las heridas de los últimos meses, un buen lugar para recuperarse de la fatiga y del cansancio y un buen lugar para dejar reposar nuestras armas durante una buena temporada. La hidromiel empezaba a hacer su efecto y el beornida comenzaba a divagar hasta que centró su atención en la elfa, -Querida amiga, ?¿nos contarás alguna historia de tus ancestros?¿Nos describirás tu hogar? Cuando era niño soñaba conocer lugares exóticos y culturas diferentes a la mía pero nunca soñé en compartir andanzas con una mujer de los primeros nacidos.

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12/02/2020, 09:29
Narieth Linduin

El lugar es agradable, y la presencia de los jóvenes Leofstan y Eafled da una vida fresca a la casa. Agradezco sus advertencias sobre los lobos invernales, y pido cautela a Hevblwe, de manera que evite pastar en las faldas de las montañas y no se aleje del hogar.

La cena de ese atardecer es encantadora, con historias y canciones, risas y juegos. Barald nos describía el brillo celestial del Anduin bajo la luna llena, allá en el norte. Y Dengal cantaba al mar de hierba fresca de las llanuras del Folde Este. Galadan parecía soñar mientras recordaba el blanco de los muros y las torres de Minas Tirith, y Eothred nos explicaba la diferencia entre un palafrén y un corcel como si hablara de sus hijos. Aldor, por su parte, callaba la mayor parte, pero no abandonó la sala. Empezaba a conocerlo lo suficiente como para considerar que eso era una señal de que se encontraba a gusto en nuestra compañía.

No me había dado cuenta hasta ahora, pero aunque en Meduseld siempre me había sentido bien acogida, había una cierta tensión en mí mientras habitaba allí. La presencia de la familia real, el recuerdo de mi posición como enviada de la Dama y el Señor de Lothlórien, encontrarme rodeada de gente que no me conocía y me consideraba siempre una extranjera,...

Aquí, sin embargo, comparto la cena con compañeros, incluso con amigos. Podemos hablar todos con sinceridad, y sin necesidad de cuidar cada una de nuestras palabras.

Una vez cae la noche, y tras acompañar a Earn a los establos cuando llega su hora de volver a Edoras, nos dirigimos una últimas palabras antes de su marcha.

Bien, Narieth -me dice-, parece que estás encontrando tu lugar no sólo en la Marca, si no también en tu larga vida. Espero que no olvides tu paso por estas tierras cuando tus ojos contemplen el paso de una Edad, o tus pies inmortales te conduzcan a otros lugares.

 Esa idea me deja pensando, sobre si recordaré de aquí a 100 años el día de hoy, el de ayer o el de mañana. Entro al salón de nuevo, donde el fuego se está convirtiendo en brasas, y la mayoría de mis compañeros se están preparando para ir a descansar. Miro las columnas de madera desnudas, como lisos troncos de árboles. Saco mi pequeño cuchillo de su funda, y me arrodillo frente a la primera de las vigas que hay junto a la puerta de entrada.

Empiezo a tallar la madera desde abajo, subiendo poco a poco en una espiral: siete figuras en el gran salón de Meduseld, frente a un Rey de los Jinetes. A continuación, las figuras cabalgan hacia el vado de un río, donde dos guerreros discuten desde orillas enfrentadas... 

Levanto un momento la vista de mi trabajo, y veo las columnas en fila a lo largo del salón de la casa. ¿Viviré suficientes aventuras en esta tierra como para llenarlas? ¿O quizás solo estoy empezando un trabajo que otros deberán acabar? El tiempo lo dirá.

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20/02/2020, 06:32
Director

A medida que la noche avanza, el cansancio acumulado y también el alcohol de las bebidas comienzan a hacer mella en vosotros y de uno en uno, os vais retirando a vuestras respectivas habitaciones aunque no sin antes despediros de los que todavía permanecen junto al fuego.
Para antes de medianoche, todos os encontráis durmiendo plácidamente en vuestras camas, las cuales a pesar de no ser lujosas os resultan sumamente cómodas, sobretodo después de haber pasado las últimas tres semanas durmiendo al raso o en campamentos.

A la mañana siguiente y luego de un profundo y reparador sueño, todos os despertáis con el agradable aroma del pan recién horneado y os reunís para desayunar en la pequeña sala que hay junto a las habitaciones.
Aunque ahora es el momento para disfrutar del merecido tiempo de descanso que os habéis ganado, sabéis perfectamente que vuestro juramento os ata a la Marca y que solo es cuestión de tiempo para que vuestro valor, vuestra habilidad y vuestra lealtad vuelvan a ser requeridas. Ahora sois Escuderos de la Casa de Eorl, sois guardianes de la paz del Rey, sois los protectores de la Marca.

FIN