Esta partida está en revisión. Si el director no da señales de vida o es aprobada por un cuervo será borrada en 10 días
Veis entrar a un soldado humano, parece veterano por la calma y experiencia que delatan sus movimientos. Hace una pequeña reverencia hacia Lady Mara y os saluda al resto con un ligero cabeceo.
—Mi señora, se espera que el enemigo llegue pronto. Han usado un sortilegio para oscurecer toda la zona de la fortaleza, el sol debería guarnecernos pero los Magos de Thay han cambiado las tornas. Y desde las murallas... No se ve absolutamente nada más allá de cien pies.—carraspea, como si eso fuera un interludio para dar ahora las buenas noticias.— Por otra parte, Armdur, el enano de Mithral Hal ha terminado de forjar las lanzas que le pedísteis.
Mara se queda unos segundos callada, procesando toda la información.
—Bien, Bernard. Reparte las lanzas entre todos los trabajadores que decidieron quedarse a defender Espinaferro, necesitaremos a todos los hombres a nuestra disposición. Cuando pueda iré a organizarlos.
El soldado hace otra reverencia para despedirse y sale por la puerta. Mara se gira hacia vosotros de nuevo, mirando específicamente a Brakar.
—¿Querías que alguien os enseñara vuestra sección de la muralla? Os acompaño.— dice de manera firme mientras os deja espacio para que salgáis por la puerta y os encaminéis hacia la salida del edificio.— Aunque antes quiero saber si Orso me dijo la verdad, ¿Tienes la espada solar?
La exploradora mira a Sulma y arquea una ceja al escuchar sus tenicismos mientras habla consigo misma. Le dió la impresión de que se estaba inventando la mitad de las cosas y en cualquier caso buena suerte para hacer tantas cosas con los enemigos a las puertas.
Luego mira de soslayo a Xoco y su comentario poco chistoso sobre el sombrero. Se le escapa una sonrisa sin alegria. Desde luego que iba a tener trabajo defendiendo la muralla junto al paladín.
La sonrisa hueca se le ensanchó, imaginandose a si misma luchando codo a codo con Brakar, acto seguido le dió un escalofrio.
-¿Donde te has metido, Ulrika? -Emitió un fuerte suspiro y luego iba a llanzar otra cuestión que se respondió por si misma cuando se produjo la interrupción.
-Ya están aquí. -Se relamió ante el combate inminente.
Ya estaba dispuesta para salir cuando escuchó mencionar la espada solar, miró de reojo al paladín y esta vez si que sonrió de manera genuina. No se detuvo a verla, si era verdad la podría contemplar en acción que es como se debe admirar un arma.
-Alguien ha venido bien preparado para la ocasión. - Murmuró satisfecha.
Tras el aviso por parte del soldado, el paladín sintió el fuego recorrer todo su cuerpo
-"Parece ser que vamos a empezar antes de lo esperado."- Pensó
Empezó a estirar hombros y brazos hasta que Lady Mara nombró su espada.
-No es que sea un secreto, pero no sabía que Orso conocía de su existencia.-
Brakar se volvió a colocar el escudo en el antebrazo y con su mano diestra sustrajo la espada de la vaina. Para sorpresa de algunos esta espada no tenía un filo normal, poseía una hoja de pura luz radiante.
-Así es Lady Mara, aquí porto la Espada Solar. Parece ser que nos vendrá bastante bien para esta ocasión.-
Se acercó a la señora de la fortaleza y puso la mano que portaba la espada cruzada sobre su propio pecho, como si de un saludo militar se tratara.
-Aquí estoy para serviros contra los engendros de Thay, guieme mi señora.-
El brillo desapareció repentinamente de los ojos de Sulma al escuchar de los seguidores de gond, algo decepcionada... Si, vale que eran competentes y todo eso, pero... Les faltaba imaginación y eran demasiado "tradicionales". Sulma sin duda haría un trabajo mucho más elaborado y eficiente.
Por otro lado, no disponían de tiempo para mejoras en aquel momento. Una pena. Pero al menos sí que le haría una pequeña puesta a punto antes de entrar en acción.
Se disponía a salir de la estancia tras la semielfa de aspecto peligroso cuando algo llamó su atención... ¡Una maldita espada de luz!. Desde luego, a la ingeniera no le faltaron ganas de saltar sobre el escamoso y ponerle sus zarpas encima, estudiarla, averiguar su funcionamiento, planear miles de formas sobre cómo mejorarla...
Aquella aventura desde luego que iba a merecer la pena... Montones de juguetes nuevos, gente curiosa y, bueno... estaba el detallito de encontrarse rodeados por un ejército de no muertos. pero... ¿qué es la vida sin un poquito de picante?
Sulma contuvo sus ganas con todas sus fuerzas, tenía trabajo por delante. Siguió a la comandante hasta su sección de la muralla, seguida de cerca por Wukee y deseando ver las aberraciones modificaciones que esos puñeteros gondianos le habrían hecho a su fundíbulo...
Aquella niebla oscura al fondo resultaba ser una visión inquietante. El show estaba a punto de comenzar.
Xoco se pone de pie, va por los bocadillos, tomando un par, dandole uno a chéel y tomando otro para ella.
Bueno lo de la oscuridad no deberia ser un problema, ellos tampoco deben de poder ver a travez de ella o la mayoria no debe de poder, solo es cosa de esperarlos al borde de la oscuridad y hacerles frente mientras tambien estan confusos o sorprendidos.
Xoco sigue a los demas rumbo al puesto de vigilancia que les asignadon. Parece ver un momento a Chéel y luego hace algunas preguntas en el camino.
¿podemos disparar a discrecion? ¿hay que llevar conteo de bajas? ¿hay alguien o algo a lo que no debamos disparar fuera de los muros? ¿hay que reportar algo cada tiempo? ¿algun problema si suena un boom con los ataques?
Mara asintió al dracónido con algo de esperanza renovada al saber que portaba aquella espada. Parecía que Orso no mentía, por una vez. Recogió su escudo y esperó a que todos salierais de la estancia mientras respondía a las preguntas de Xoco.
-No sé yo si funcionaría algo así.- Había contado con poder utilizar las armas de la fortaleza y la pericia de los arqueros para diezmar las tropas, ahora era más que probable que la horda se echase a los muros sin que fueran prácticamente vistos.-En principio, tu dispara todo lo que haya fuera de los muros Xoco. Todo lo que nos espera fuera de estos muros es muerte y putrefacción.
Mara se encaminó hacia la salida y os llevó al norte, donde se encontraba la muralla de la Puerta de Baldur.
Cuando salís al exterior de la fortaleza la encontráis como si fuera de noche a pesar de que no debe ser más de la primera hora de la tarde. Los soldados han colocado antorchas para iluminar el lugar. Lady Mara va delante de vosotros con decisión y sube las escaleras del recinto amurallado para llegar a vuestra sección. Ahí os espera un trabuquete automático con una buena cantidad de piedras como munición. Han colocado algunas antorchas en las almenas, pero si que es cierto lo que decía el soldado. A más de 100 pies hay una oscuridad absoluta.
Xoco sale al exterior estirandose en las escaleras, pero al llegar hasta arriba se inclina y mira en dirección a la oscuridad.
Mmm ¿asi que esa es la oscuridad? no parece gran cosa desde aqui.
Xoco se inclina y se acerca hasta el borde (esquina superior derecha del mapa) mirando entre los merlones(esos bloques que sirven de defensa) enfocando su mirada para intentar ver un poco dentro de la oscuridad, por si llega a ver algo dentro de ese espacio. Sobre su hombreo, Chéel también está mirando, aunque mueve un poco más la cabeza a los lados y los alrededores.
Sulma sube los escalones de la muralla con paso ligero, pero en cuanto el aire frío y espeso de la oscuridad mágica le golpea el rostro, se detiene un instante. Entrecierra los ojos detrás de su scouter y deja escapar un chasquido de lengua.
-Claro... niebla oscura invocada mediante métodos arcanos sobrenaturales, muy conveniente para evitar la dispersión atmosférica del viento y otros factores ambientales... No podemos verlos, pero... ¿Qué hay de ellos? eso debería ser un arma de doble filo si no tienen forma de contrarrestarlo... Cosa que es de suponer que tienen, o de lo contrario me decepcionaría su nivel de inteligencia.- Analizó.
Wukee avanzaba tras ella, haciendo temblar la roca de las murallas con cada golpe de sus nudillos mientras mira hacia la oscuridad, vigilante, alerta. Un grave gruñido escapa de entre sus fauces. Sus ojos amarillos intensifican su brillo, pasando a ser constante en lugar de emitir pequeños pulsos.
Pero entonces fue cuando Sulma vio el trebuchet.
Se acerca con rapidez y posa una mano sobre la estructura, palpando los refuerzos, los engranajes, las placas... y la expresión de su rostro pasa por varias fases: esperanza, decepción, indignación profesional... y un toque de desprecio académico.
-Ajá… claro… esto eran las "mejoras" de los seguidores de Gond.- dice, pronunciando la palabra mejoras con un sarcasmo tan espeso que podría cortarse con un hacha -Qué previsibles... Un anticuado y aburrido mecanismo de relojería-
Dio unos golpecitos al armazón con los nudillos, escuchando el sonido con un gesto de desaprobación
-Montura estable, vale. Palancas sobradas. Un par de actuadores decentes… pero ¿qué es esto? ¿Un reforzador de torsión sin compensación? Por todos los engranajes santos, lo han dejado todo desalineado ¿qué clase de chapuza es esta?-
Mueve un engranaje con una llave pequeña que saca del guante, hace un ajuste menor (solo un cuarto de giro) y asiente, aunque sin mucha convicción. -Al menos esto compensará la desviación en un 12%, algo es algo.-
-Ni un mísero módulo de estabilización. Ni un oscilador giroscópico incremental. Nada. Ni siquiera un adaptador de vector de inercia reticulada.- Suspira dramáticamente -Pero bueno. Hará su trabajo. Aunque con mis ajustes lo hará mucho mejor...-
Sulma no veía el momento de sustituir todos aquellos engranajes sobrantes y palancas por un sistema hidráulico de vapor presurizado y polipastos de tensión calibrada. Podría recuperar al menos la mitad de todo el material malgastado en aquella aberración y utilizarlo en nuevas mejoras.
Luego miró de nuevo hacia la niebla. -Sin duda eso limitará nuestro espacio de maniobra... Esa niebla limita nuestro rango efectivo a unos 40 pies* de terreno en línea recta... Hmmm. quizás si le añado un mecanismo de liberación retardado a la honda podría reducir el rango mínimo de 60 a 40... quizás 30 pies, algo hará, pero seguiremos limitados.- "aaaagh... si al menos dispusiese de un par de horas..."
Finalmente se dirigió a la comandante antes de que marchase a su puesto. -¿y qué hay del personal? Por lo que veo, bastaría con un par de soldados para operarla... o incluso un par de canteros servirían, supongo que no habrá problema en que prescinda de ellos por un rato, así de paso les puedo instruir sobre algunas mejoras en la munición.- Le dijo poniendo una gran sonrisa (una gran sonrisa que sólo una genio confiada o una loca de remate podrían poner)
*el trebuchet no puede apuntar objetivos a menos de 60 pies, y la niebla está a 100, es una franja limitada. No podemos estar jugando a hundir la flota XD
Ulrika no puede evitar recibir esa noche antinatural con jubilo, como a una vieja amiga .
- Que recuerdos... -Alcanzó a decir sin que fuese dirigido a nadie en concreto. Igualmente y por alguna razón saco de entrenar sus ropas un colgante sencilla, cadena de cuerda trenzada y una piedra blanca pequeña pero que brillaba con la fuerza de una vela, lo suficiente para que su alrededor más próximo estuviese iluminado.
Siguió al grupo con calma preguntándose si tendrían cierto material alli, quizá si tenía un instante se pasaría. Ya en lo alto de la muralla, tras las almenas miró más allá al campo abierto, llegaba sobradamente con su arco . A continuación y con serenidad se asomó para ver la altura desde esa posición.
Si el enemigo no tenían muchos proyectiles y usaban escalas podría dar un pequeño espectáculo desde fuera.
Volvió su atención al suelo de la muralla y concretamente a uno de los braseros cercanos, encendidos para iluminarla zona, le dedico una nueva de disgusto. Se dirigió a la líder para hacer una petición.- Necesitaría que alejen uno de esos unos cuantos pies y dejen una pequeña zona oscura, un punto ciego. Me desempeño mucho mejor con algo de intimidad. Podía haberlo apagado sin más pero quizá en otro sitio a alguien podría serle útil.
Mara observó a Sulma hacer su análisis con atención, seria y con una mano acomodada en su cintura.
—Ahora mismo no puedo prescindir de hombres, Sulma. Somos muy pocos y necesito a todos para defender las otras secciones de la muralla.—se mantiene unos segundos callada, sin saber procesar exactamente cómo continuar o si confiar en ti. —Esto nos lo envió el propio Puño Ardiente, que trabaja junto a la iglesia de Gond, pero si crees que puedes mejorarlo tienes los materiales y las herramientas en la forja más cercana. Orso dijo que eras algo así como una de las grandes mentes de la Costa de la Espada. Espero que la confianza que depositó en ti sea correcta porque de estas máquinas puede depender nuestra supervivencia.
Por último respondió a la petición de Ulrika, aunque dirigiéndose a todos.
—Podéis disponer de esta zona como queráis, si quieres dejar un hueco de oscuridad en una esquina, por mí adelante. ¿Una última pregunta antes de irme?

El rango del trabuquete es 200 pies normal, 800 pies con desventaja para acertar al objetivo. Lo que no puede es disparar a objetivos que se encuentren a 30 pies de él. De la línea roja hacia vosotros es el rango donde no puede acertar a ningún objetivo.
Digamos que hay tres braseros en vuestra sección de la muralla, en orden de izquierda a derecha en el mapa. Uno a la derecha de la cuerda que tenéis atada a un merlón, otro donde está Brakar y otro donde estaría Chéel. Si apagas el brasero (con prestidigitación se podría apagar y encender sin problema) o lo mueves una distancia suficiente podrías dejar las dos últimas casillas de la derecha como zona oscura para hacer tus cosas
Asiente y se queda mirando los tres braseros pensando cual sería el mas adecuado de retirar. Duda mucho de que Sulma vea en la oscuridad así que lo necesitará. Se decide y procede a mover con cuidado de no quemarse el de la derecha del todo. Según lo hace efectivamente se va creando una zona oscura cada vez mas grande, como un rio negro que crece.
- ¡Excelente! -Exclamó sacudiéndose las manos satisfecha con el resultado. -Por mi parte no, la duda con que me queda es para el herrero. Que lleguéis viva a mañana mi Señora. -Aunque era un deseo sincero de que sobreviviese había un extraño tono burlón o divertido en sus palabras.
Muevo el de la derecha una distancia suficiente para dejar las dos últimas casillas de la derecha como zona oscura.
Sulma arquea la ceja ante la denegación de personal para operar la maquina. -¿En serio...? ¿Nadie? Me valdría incluso el pinche de cocina, Wukee puede hacer todo el trabajo pesado.- La respuesta parecía definitiva.
Con un simple gesto, el ozaru metálico comprendió su función e inmediatamente, tras golpearse el pecho varias veces con sus puños metálicos y emitir un poderoso rugido, comenzó a preparar el aparato para poder realizar de inmediato su primer disparo.
Es entonces que la ingeniera se fija en Xoco. O más bien... En su pequeño acompañante
-Xoco... Querida. ¿Necesitas que tu...? eeehm... ¿Cheel? ¿Necesitas tenerlo cerca? ¿crees que podría dedicarse a tirar de esta palanquita?- Dijo señalando el sistema de liberación del trebuchet.
Era obvio que trataba de optimizar la línea defensiva contando con todas las armas a distancia posibles, lo cual incluía su increíblemente compacta ballesta pesada de repetición fásica multicanal*. En fin... Si no quedaba más remedio o se presentaba alguien voluntariamente, operaría ella misma el aparato, o bien lo haría el gran simio en solitario a consecuencia de reducir a la mitad la cadencia de disparo.
-Tendré que buscar el modo de añadir un disparador remoto o simplificar el mecanismo de liberación pendular... (para convertir la acción de disparo en acción adicional, reduciendo a 1 el personal necesario para operarla por turno)-
*Ballesta pesada con infusión de artífice, tiro de repetición: 1d10 perforante, cuenta como arma mágica +1, ignora la propiedad "recarga", no requiere munición (desaparece tras impactar o fallar)
Los ojos de Xoco se ponen como los de un gato que nota una presa, esta mira fijamente, algo, abre los ojos como plato, algo llamo su atención, aun estando cubierta por el muro, de forma que desde fuera solo pudieran ver su cabeza, hace una seña con el brazo a Sulma, Chéel parece asentir y gira su cabeza para ver, como buscando a Sulma, al reconocerla, Chéel fija la mirada un momento en Sulma.
Shhh hay un mirón, le podemos disparar con la cosa esa, no puedo moverme o sabrá que los estoy viendo directamente veamos que tan buena es esa máquina, si falla yo me hago cargo. ¿Puedes ubicar ese punto sulma? Chéel siempre me cubre las espaldas, es el arco y yo las flechas.
Chéel suele quedarse en mi misma casilla, como si fuera un equipo, salvo se diga lo contrario
-hmmm... Ya veo.- suspiró con resignación -cono siempre, parece que tendremos que apañarnos como podamos-
Una serie de imagenes atravesaron la mente de Sulma que, no sin cierta expresión de sorpresa, logró triangular la posición indicada realizando una serie de rapidos calculos con su scouter. Bueno... Aunque ese Cheel no quisiese hacer de artillero, al menos su labor de vigía ayudaría a designar objetivos.
-Wukee, coordenadas: X627.558, Y279.116, elevación 65... Hmmm, viento oeste de 5 nudos, corrige la trayectoria en 0.3- ordenó
El simio comenzó a operar una serie de manivelas y el trebuchet comenzo a girar sobre su eje con un crujido seco de madera. Una vez estuvo en la posición requerida, Sulma se acercó a los controles con un brillo en los ojos, visiblemente emocionada. Observó un instante la palanca de disparo y acercó su mano lentamente para acariciarla con una sonrisa casi lasciva en su rostro...
Y sucedió... Apretó con su mano el mecanismo de freno y tiró rapidamente de la palanca hacia atrás, liberando el pasador que bloqueaba el eje del brazo. Se pudo escuchar un leve traqueteo mientras el grupo observaba como el contrapeso impulsaba el movimiento pendular del brazo, arrastrando consigo una pesada roca colocada en la honda del extremo, que se elevó en el aire como un halcón a punto de lanzarse en picado en busca de su presa.
La roca cayó, sin poder estar segura de si habia acertado a su objetivo o no, pero su expresión no parecia del todo satisfecha, chasqueó la lengua...
-Tsch... Aún sigue algo desviado...- murmuró
Motivo: Trebuchet
Tirada: 1d20
Resultado: 7(+5)=12 [7]
Motivo: Trebuchet dmg
Tirada: 5d10
Resultado: 28 [9, 2, 10, 6, 1]
Cuando Mara a responder a los ánimos de Ulrika, Sulma dispara el trabuquete. La piedra se interna en la niebla, sin que podáis ver exactamente donde ha caído. Parece como si la oscuridad se hubiera tragado el pedazo de roca. Sin embargo, lo que rompe el silencio de la "noche" es el sonido de una corneta que pone en alerta a Mara. Veis que el sonido se repite otra vez, y una última más.
—Ya han llegado —la comandante os mira uno a uno, con unos ojos que parecen ganar fuerza por cada segundo que pasa.— Siento no haber podido ser de más ayuda, pero de verdad os agradezco que estéis aquí. Os entregaré la recompensa cuando hayamos devuelto a esos nigromantes a la tumba. ¡Por Espinaferro!
Veis como se lleva un puño al pecho y abandona la sección de la muralla bajando por las escaleras, lista para coordinar la defensa del resto de secciones de la muralla.
Tirada oculta
Tirada oculta
Tirada oculta
Tirada oculta
Tirada oculta
Tirada oculta
Tirada oculta
Tirada oculta
Tirada oculta
Tirada oculta
Motivo: Iniciativa Brakar Silverwind
Tirada: 1d20
Resultado: 9 [9]
Motivo: Iniciativa Sulma Briar
Tirada: 1d20
Resultado: 16(+3)=19 [16]
Motivo: Iniciativa Ulrika Shadowblade
Tirada: 1d20
Resultado: 16(+4)=20 [16]
Motivo: Iniciativa Xoco d'Hur-Akan
Tirada: 1d20
Resultado: 13(+3)=16 [13]
FIN DE LA ESCENA 1
Muy bien, empezamos el primer combate. Voy a hacer yo las tiradas de iniciativa para que así, cuando sea vuestro turno de posteo, podáis empezar con vuestras acciones. Para que os hagáis una idea de la situación con las reglas de oscuridad, vosotros tenéis braseros en la sección de la muralla, por lo que todo se considera luz brillante excepto el hueco que ha dejado Ulrika moviendo el otro brasero.
Hay antorchas en los muros de la muralla y alrededor, lo que os da 20 pies desde el inicio de la muralla de luz brillante y otros 20 de luz tenue. Más allá son 60 pies de oscuridad que podéis vislumbrar si tenéis visión en la oscuridad, pero al llegar a los 100 pies se da una oscuridad mágica que os impide ver lo que sucede. A no ser que tengáis una habilidad especial para ello, claro.
¡Le diste! se quedo aplastado.
Xoco avisa sobe el impacto y de la misma forma que amtes, trasmite la imagen a sulma, del momento en que la piedra lo aplasta, para que pueda tener confirmación, en la imagen se puede ver como algunos otros enemigos.
Veamos son... veo veo 2 enormes gordos con escaleras grandes, una linea de esqueletos al frente y engendros por doquier.