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La Edad de la Inocencia (+18)

• El Baile de Máscaras del Conde de Arrow - II •

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26/01/2016, 15:11
z/ Lord Arrow "Alexander Lucas"

Alexander afiló la vista inquieto al ver llegar a los dos primeros invitados. El porte de uno de ellos era inconfundible para el anfitrión. Su traje y su máscara brillaban como el sol. Hacian honor a su seudónimo. El poseedor de los cabellos rubios que en un tiempo atrás llegaron a brillar mas de lo que ahora lo hacian fue uno de los mejores amigos de Alexander en la adolescencia. El Conde sonrió al contemplar a su amigo enmascarado subiendo por la escalinata.

Lo acompañaba su cuñado Louis Kindelanver. El marido de Edith, a la que el conde habia tenido el gusto de tratar en varias ocasiones gracias a la relación de negocios que mantenían sus padres.

Cuando Preston se acercó para estrecharle la mano el conde lo agarró con fuerza de la muñeca y lo estiró para si dándole un fuerte abrazo. Hacia meses que le habia perdido la pista. La relación de amistad del conde y Preston iba y venia. Podían estar largas temporadas sin hablarse sin saber nada del otro como si no les importara. Lo curioso era que después retomaban el contacto y se ponían rápidamente al día.

-Maldito explorador aventurero. Se separó de él y lo cogió por la solapa de la camisa dándole un par de golpes furioso contra el pecho. Estaba claro que el protocolo no le importaba absolutamente nada. -Me aburres. Te vas y no escribes en meses. Le dijo en tono recriminatorio a su amigo como pidiéndole una explicación. Era ironico porque el conde no era el único que desaparecía del mapa y ahora le reprochaba a su amigo la falta de contacto. Finalmente esbozó una sonrisa. -Me alegro de verte Rey Sol.  Pero tutéame son demasiados años de encuentros y desencuentros. Bromeó. Alexander estaba de buen humor. Se habia tomado ya varias copas de vino.

Mientras tanto Louis Kindelanver permanecía en silencio observando la escena. ¿Qué le habría parecido la efusividad del conde?. Cuando Preston lo presentó, Alexander se fijó especialmente en la mirada del viudo, verde como el chaleco de seda a juego con sus ojos. Él no era un hombre que empatizara mucho con el sufrimiento ajeno. Era un egoísta por naturaleza vivía mas preocupado por cumplir sus deseos que por satisfacer las necesidades de los demás. Pero conocer a la difunta Edith y pensar por un momento lo que amó aquellos ojos lo hizo reflexionar sobre la fragilidad del amor y la vida humana.

Alexander hizo una leve reverencia volviendo el saludo cortésmente a Louis.

-El placer es mío señor Cramer. Al comentario siguiente hecho por el viudo Alexander respondió con una gran sonrisa. -Espero que lo que haya escuchado de mi sea lo bastante malo como para no perder mi título oficial de juerguista. Dijo sin perder la sonrisa. Estaba en su salsa.

Agradeció las buenas palabras de Louis e invitó a ambos caballeros a disfrutar de la fiesta. -Carpe diem señores. Preston conocía perfectamente el significado de aquellas dos palabras y a la persona que se evocaba en nuestras mentes: El profesor Maurice.

Con un movimiento de brazo los invitó a pasar a una de las salas donde se estaban sirviendo canapés y bebidas. El ambiente era fresco y muy animoso. -Pidan lo que les apetezca tomar. Dijo en confianza. -Me reuniré con el resto de invitados cuando termine de recibirlos a todos. La cena se servirá a las siete en punto. Alexander se terminó de despedir de ellos y se dio media vuelta para seguir atendiendo sus labor como anfitrión mientras los dos señores accedian juntos al salón.

 

 

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26/01/2016, 15:12
z/ Lord Arrow "Alexander Lucas"

La siguiente pareja de invitados hizo acto de presencia. Alexander tragó saliva. Respiró profundamente. Se puso recto luciendo su traje rojo sangre. Volvía a ver a su amigo Michael y a su hermana Lydia. Ricitos de oro perversa. Pensó. Había sido tan cruel con él en su última misiva, que ni esperanzas tenia de verla en el baile. Después de leer su odiosa carta enfureció. Quiso romper cosas, asfixiarla, partirle el cuello. Era arrogante y estúpida. Tenía su corazón en sus manos pero la niña lo pisoteó hasta destrozarlo.

Michael guardó silencio consciente de la situación tensa que había entre ambos. Su hermana se presentó como Alicia en el país de las maravillas.

Lydia ofreció su mano al conde y él dolido como estaba se tragó su orgullo para complacerla. La aceptó y besó su mano con cariño. Por un momento recordó la sensación de amor que le despertaba Lydia pero rápidamente se evaporó. ¿Quién era ella para él?. ¿Y ella que sentía?. La había querido, la había adorado, había llorado lágrimas de sangre por su desprecio delante de Michael. Humillado, despreciado y aún así era incapaz de odiarla. Su niña era todo amor en el fondo. Se negaba a creer lo contrario.

-Alicia que grata sorpresa. Dijo en tono sarcástico. Aunque dejó entrever con su sonrisa que estaba encantado de contar con su presencia. -No pensaba que fuerais a venir my lady después de... No terminó la frase. Parecía que el conde y Lydia ocultaban además de su pelea abierta algo bochornoso. Un secreto. Observó a Lydia ruborizarse.  -Lo importante es que estáis aquí y deseo que lo paséis bien. Concluyó Alexander tras esos breves segundos incómodos. Sonrió a la rubia y desvió su mirada hacia Michael.

Gracias al cielo no se habían vuelto a pelear. Parecía que la calma llegaba o quizás era el preludio de la tempestad. -¡Moriarty, mi querido archienemigo!. Dijo abrazando con fuerza a su amigo. Le dedicó una amplia sonrisa y avanzó unos pasos más allá con él para que Lydia no escuchara su conversación. -Lo siento Lydia, asuntos de hombres. Bromeó ladeando la cabeza poniendo cara triste.

-Esta noche vas a conocerla por fin amigo mío. La chica mas bella del mundo. Inocente, delicada, una criatura sublime. Espero que no estés nervioso. Se refería a la señorita Abigale.

Alexander también le informó sobre la asistencia de la señorita Lascelles. -Adivina quien ha venido. Sonrió. El Ángel del orfanato. Sabía que la noticia entusiasmaría a Michael. -Le pedí disculpas a través de varias misivas. Finalmente accedió a venir con su prima. ¿Serás capaz de encontrarla en la mascarada?. La pregunta sonó como un reto.

Con un movimiento de brazo los invitó a pasar a una de las salas donde se estaban sirviendo canapés y bebidas. El ambiente era fresco y muy animoso. -Pidan lo que les apetezca tomar. Dijo en confianza. -Me reuniré con el resto de invitados cuando termine de recibirlos a todos. La cena se servirá a las siete en punto. Alexander se terminó de despedir de ellos y se dio media vuelta para seguir atendiendo su labor como anfitrión mientras los dos hermanos accedian juntos al salón.

 

 

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26/01/2016, 15:15
z/ Lord Arrow "Alexander Lucas"

La imagen de la siguiente dama que se presentó ante él lo cautivó. Era las más bonita que había visto hasta el momento. La joven avanzaba delicada hacia él portando un precioso vestido rosa que nada tenía que envidiarle a otros más pomposos y elaborados de la fiesta.

A veces el buen gusto no estaba tanto en recargar sino en simplificar, potenciar la sencillez con elegancia. Ella era una profesional. Sabia como encandilar. El corazón de Alexander se aceleró al contemplar la belleza de aquella figura femenina esbelta y cándida. Su cintura de avispa provocó en el hombre que tragara saliva nervioso y cerrara la boca para no quedar en evidencia ante su belleza.

-Mi querida Abigale. Se acercó lo bastante a ella para susurrarle al oído sin que nadie los escuchara. -Estás radiante, hermosa. Mi sangre corre caliente. Has conseguido que mi corazón bombee rápido y mi entrepierna se alegre de verte. Le dijo con picardia.

El deseo del conde por Abigale no se había apagado. La joven era una preciosidad y el se había quedado con las ganas de probarla. En ese momento no recordaba a Elizabetha, a Roxanne ni a Lydia. Solo veía al dulce que tenía enfrente y como hombre quería probar.

-Querida mía... Cogió su mano suavemente y la llevó hasta su brazo para acompañarla a la siguiente estancia donde se estaban sirviendo canapés y bebidas. -Esta noche es tu gran noche. Besó su mano con delicadeza. Lo era, Alexander volvía a encontrarse personalmente con Abigale después de varios meses sin verse tras la estafa que ella intentó realizar sin éxito mientras el conde todavía estaba con Roxanne. Alexander no le fue infiel por pura suerte, si Abigale hubiera sido virgen no lo habria dudado ni un momento. La habria poseído y quizás a estas alturas ya sería su esposa y condesa de Arrow.

Pero él era una fetichista de las jóvenes inexpertas y ella una prostituta de alto standing. –Más tarde te presentaré a mi amigo Michael. El ambiente en el salón era fresco, animoso y acogedor. -Pide lo que te apetezca tomar. Dijo en confianza. -Me reuniré con el resto de invitados cuando termine de recibirlos a todos. La cena se servirá a las siete en punto. Tengo que dejarte dulce de fresa. Alexander volvió a besar su mano entregado y se dio media vuelta para seguir atendiendo su labor como anfitrión mientras Abigale se despidió y accedió al salón repleto de enmascarados.

 

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26/01/2016, 15:15
z/ Lord Arrow "Alexander Lucas"

La siguiente invitada cuya presencia en la fiesta llenó de gozo a Alexander no tardó en aparecer.

El conde se sentia en deuda con Prudence Lascelles por haberla hecho sufrir en casa de Sir Michael Blackwood. Finalmente sus misivas disculpándose con ella obtuvieron resultado, aunque la joven no le habia otorgado el perdón completo si habia disculpado su falta y sobre esa base debía trabajar el conde para que algún día llegara a perdonarlo, tener un buen concepto de él o incluso llegar a tener la posibilidad de ser amigos. 

Una cálida sonrisa se dibujó en su rostro al contemplar a las dos jóvenes acercándose para hablar con él.

Asintió a la pregunta de la pequeña Prue confirmando su identidad. -Soy Sherlock Holmes y vengo directo del infierno. Rió a carcajadas saltándose a la torera el protocolo. -El placer es todo mío señorita Shelley. Dichosos los ojos los que se cruzan con los suyos de nuevo bajo el encanto de la mascarada. Dijo haciendo una reverencia a la dama. Si algo bueno habia heredado el conde de su madre, tan elegante y estirada, era su buen porte. Sin desmerecer la presencia de Prue, desvió la mirada hacia su acompañante la cual extendió su mano al caballero para que la besara. Alexander tomó su mano con delicadeza y la besó. La miró a los ojos, sonrió y le dijo: -Es un gusto conocer a la prima de Mary Shelley, Milady de Winter. Confío en que el trayecto en carruaje se les haya hecho corto y agradable. Disfruten de la fiesta. Mi casa es su casa. Los ojos de Alexander brillaban chispeantes bajo su máscara blanca. ¿Qué tenia aquel hombre que parecia un diablo a veces y otras un caballero?.

Con un movimiento de brazo las invitó a pasar a una de las salas donde se estaban sirviendo canapés y bebidas. El ambiente era fresco y muy animoso. -Pidan lo que les apetezca tomar. Dijo en confianza. -Me reuniré con el resto de invitados cuando termine de recibirlos a todos. La cena se servirá a las siete en punto. Alexander se dio media vuelta y siguió atendiendo sus labores como anfitrión mientras las dos señoritas se despedian y accedian juntas al salón.

 

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26/01/2016, 15:16
z/ Lord Arrow "Alexander Lucas"

Uno de los últimos invitados en hacer acto de presencia fue Andrew Comstock. Alexander contaba con su asistencia. El Capitán había notificado al igual que el resto de invitados su seudónimo al anfitrión mostrando su aceptación a la invitación extendida por el Conde.

Pero el carácter del Capitán aunque cordial y amable en las distancias cortas con aquellos que tenia a bien tratar con naturalidad, no era fácil de torear. El Conde pensó que se echaría atrás. El trato entre ellos era más bien frio quizás porque el Capitán no se fiaba de las supuestas buenas intenciones que llevaba Alexander, uno de los nobles más criticados de Londres. Su fama lo precedía y para alguien honorable como él, Alexander Lucas era un espécimen de caballero del cual no podía esperar nada bueno.

Alexander se sorprendió al ver acercarse al hombre caminando hasta él sin ninguna dificultad. Frunció el ceño preguntándose: ¿Dónde está su bastón?. Recordó la última vez que vio al Capitán en el entierro de sus padres. No podía caminar por la pena ni por la pierna lisiada. Tal vez había recurrido a algún doctor especializado en nuevas técnicas médicas.

Fuera como fuera Zachary Ryan estaba allí y él haría lo posible para que disfrutara de la velada con tal de ganarse su confianza y establecer con él nuevos negocios. El duelo del capitán no le importaba lo más mínimo. Solo el beneficio que pudiera sacar de su relación.

Alexander devolvió la reverencia a Andrew. No sonrió al hombre que prefería mantener las distancias. Los ojos azules gélidos del Capitán se cruzaron con los ojos marrones escrutadores del Conde.

Tras su presentación protocolaria añadió en un tono más distendido: -Es bienvenido a mi casa Zachary. Y no se preocupe, hay mas rezagados a los que he de esperar. La puntualidad inglesa no era el punto fuerte del Conde, por ende disculpaba al resto de invitados que pecaban como él de impuntualidad.

Con un movimiento de brazo lo invitó a pasar a una de las salas donde se estaban sirviendo canapés y bebidas. El ambiente era fresco y muy animoso. -Pida lo que le apetezca tomar. Dijo en confianza. -Me reuniré con el resto de invitados cuando termine de recibirlos a todos. La cena se servirá a las siete en punto. Alexander se dio media vuelta y siguió atendiendo su labor como anfitrión mientras Zach accedia al salón.

 

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26/01/2016, 15:16
z/ Lord Arrow "Alexander Lucas"

Alexander abrió los ojos de par en par. Annie estaba espectacular. Sonrió al ver a la pelirroja ataviada con el vestido que le había regalado. La máscara, las joyas, su corpiño todo relucía como un diamante. Un diamante en bruto como era ella.

Annie bajó las escaleras por su cuenta sin ir agarrada del brazo de Ethan James. Este hecho llamó la atención del conde. Parecía que Ethan había acercado posturas con su sirvienta. Al menos esa fue la sensación que le dio a Alexander cuando hablaron sobre la posibilidad de que Annie asistiera al baile en calidad de invitada.

Era probable que se hubieran peleado. ¿El motivo?. ¿Tal vez el vestido?. Alexander no preguntó nada. No quería crear tensión. Simplemente hizo un regalo a la joven por haberse portado bien con él. En principio no tenía nada de malo. Solo los unía un vinculo de amistad. Amistad como simbolizaban las flores de jazmín que él le había regalado y ella habia tenido presente a la hora de elegir su peinado.

-Selene querida. Esta noche la luna brillará mas fuerte que nunca para opacar vuestra belleza. Alexander era consciente del resquemor que sentiría Ethan por alabar a su sirvienta. Se pondría celoso. Estaba acostumbrado a tenerla solo para él. El conde hubiera besado su mano para saludarla como un buen caballero pero se limitó a hacer una leve reverencia.  Protocolo ante todo y respeto por la "propiedad" de su amigo Ethan.

-Disfrutaremos de la comida, la bebida, la música, el baile y el amor. Sonrió al pronunciar la  última palabra. Hoy es tu noche cenicienta. Pensó.

Miró seguidamente a Ethan y estrechó su mano. -Gulliver. Sonrió. -Tengo el convencimiento de que esta noche será única amigo mío. El conde se acercó a él para susurrarle algo con disimulo: -La mansión está llena de jovencitas, apuesto que la mayoría  todavía son vírgenes. Se apartó de él y volvió a sonreír. -Espero que sepas pasártelo bien... Hizo el comentario con segundas intenciones.

Con un movimiento de brazo los invitó a pasar a una de las salas donde se estaban sirviendo canapés y bebidas. El ambiente era fresco y muy animoso. -Pedir lo que os apetezca tomar. Dijo en confianza. -Me reuniré con el resto de invitados cuando termine de recibirlos a todos. La cena se servirá a las siete en punto. Alexander se terminó de despedir de ellos y se dio media vuelta para seguir atendiendo sus labores como anfitrión mientras los dos invitados accedian juntos al salón.

 


 

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28/01/2016, 17:58
z/ Lord Arrow "Alexander Lucas"

El último invitado en llegar al baile se presenta ante Sherlock Holmes como Orfeo. El conde sonríe con picardía al ver de nuevo a su "pupilo”. Esta vez en unas circunstancias completamente diferentes.

Hace una reverencia y devuelve el saludo al caballero. -Orfeo. Sonríe. Estoy seguro de que será una velada digna de recordar. Por mi parte no hay problema alguno. Todo olvidado. Espero que disfrute de la fiesta. Hay muchas jovencitas a las que hincarles el diente. Bromea con malicia.

El conde recordó el verdadero motivo por el cual lo había invitado. -Estaré encantado de ilustrarle con las mujeres si es necesario... O presentárselas formalmente. Por cierto. Lydia Blackwood está aquí. El rostro del conde se ensombreció. Espero que no se deje manipular por esa niña consentida. Todo lo que tiene de bella lo tiene de caprichosa. Era evidente que Alexander no habia perdonado a Lydia por sus desprecios.

Con un movimiento de brazo lo invitó a pasar a una de las salas donde se estaban sirviendo canapés y bebidas. El ambiente era fresco y muy animoso. -Pida lo que le apetezca tomar. Dijo en confianza. -Me reuniré con el resto de invitados cuando termine de recibirlos a todos. La cena se servirá a las siete en punto. Alexander se dio media vuelta y siguió atendiendo su labor como anfitrión mientras el caballero accedia al salón.

 

 

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28/01/2016, 18:26
z/ Sir Michael Blackwood

 Tras separarnos de nuestro anfitrión, acompañé a mi hermana donde se estaban sirviendo canapés y bebidas, esperando a que a su hermana le apeteciera algo, como a mi:

 - Bueno, ¿y que te parece todo hasta  ahora?. - Le pregunté a Lydia, mientras nos acercábamos a la mesa, confiando en que todo estuviera a su gusto, incluido el comportamiento de Alexander.

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28/01/2016, 19:05
z/ Lady Lydia Blackwood

Con los ojos fijos en él seguí su ritual que me dejó aún más confusa. Era sarcasmo y era felicidad también, cuando me besó la mano por alguna razón temí que sus labios estuvieran envenenados.

Pero no me pasó nada , por el contrario, una descarga excitante e igual de extraña que siempre que estaba a su lado recorrió mi cuerpo. Me ruboricé porque él lo provocaba sin esfuerzo.

Una vez que se marchó y después de haberle visto cuchichear con Michael de "cosas de chicos", nos dejó en la zona de los canapés y de la exquisita música de piano, sonreí a mi hermano.

- Bueno, de momento parece una fiesta fastuosa, con un genial pianista pero que no se si al final diferirá mucho de las que habitualmente se hacen- Ese tono en mi sobre una reunión no era muy habitual - De Alexander aún no me fío, pero hay que reconocer que está más agradable...Oh canapés!-

Arrastré a mi hermano hacia la mesa y con avidez cogí unos cuantos para empezar a comerlos con hambre.

- Ah si ¿De que habéis hablado Alexander y tú? Miré alrededor y la cantidad de gente que ya charlaba por allí - Porque no vendrá, pero sería tan romántico que os encontraraís la señorita Lascelles y tú aquí?-

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28/01/2016, 19:24
z/ Sir Michael Blackwood

 Me reí de buena gana ante las ocurrencias de mi hermanita:

 - Lydia, ya te he dicho que la señorita Lascelles apenas hemos empezado a conocernos. ¿No es un poco pronto para que ya nos cases y nos hagas padres?. - Le respondí, de buen humor, ante el evidente deseo de esta por casarme con la belleza de ojos azules.

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28/01/2016, 19:41
z/ Lady Lydia Blackwood

Alcé las cejas en tono de fingido enfado pero con la mascara ni se vió.

- ¿Es que no puedo querer lo mejor para mi hermano?- Y cogí otros tres canapés más para seguir comiendo - Ya sé que te parece un poco exagerado pero ya no eres tan joven, y me haría tan feliz tener un sobrino y una cuñada como ella...-

Sonreí con dulzura antes de recordar que el también tenía un cometido, y no me había dicho nada, hablar con Lord Dorset. ¿Seguía nuestro compromiso en pie? ¿ Aún teníamos algo? No creía que fuera a ser invitado a esta fiesta, igualmente.

- ¿ Crees que nos integraremos?- De repente me había entrado una tremenda inseguridad - Lo único que me da tranquilidad es ese pianista- La música siempre nos había unido - No te alejes de mí ¿ De acuerdo?-

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28/01/2016, 20:09
z/ Sir Michael Blackwood

 Sonreí antes de responder:

 - Estaré contigo, aunque luego Alexander quiere presentarme algunas personas, cosas de negocios. No te preocupes, seguro que encontraremos a algún conocido con quien hablar.

 Escuchamos con atención al pianista, mientras yo comía un canapé con mesura, divertido como mi hermana los devoraba.

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28/01/2016, 21:45
z/ Lady Lydia Blackwood

Eso de si pero luego me tendría que ir no me dió muy buena espina pero igualmente asentí.

- Bueno, siempre me puedo quedar comiendo canapés- Sonreí porque estaban increíblemente deliciosos.

¿ La verdad? Tenía un mal presentimiento de esa noche, y no sabia si era eso lo que me generaba un estado extraño que hacía que no pudiera parar de comer y desear más, o que me estaba volviendo una tragona cuando nunca antes lo había sido.

- Los negocios de Alexander no me gustan, y la gente con la que trata menos. Me gustaría saber qué fué de aquella chica con la que vino a la cena, si aún la sigue tratando o si está por aquí...-

Le dejé claro a mi hermano lo que opino de esa parte del Lord, lo mismo que de aquella mujer.En el fondo ella parecía quererle por mucho que a mí me fastidiara, y hasta casi me dió pena cuando salió rodeada de todo ese veneno.

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28/01/2016, 22:10
z/ Sir Michael Blackwood

 Me encogí de hombros antes de respondedle:

 - No lo se, no le he preguntado sobre el tema, me parecía poco delicado hacerlo. Ignoro si hicieron las paces o siguen enfadados, tal vez se lo pregunte esta noche, si surge la ocasión. ¿Has sabido algo de Lord Dorset?.

 Como ya le había dicho a Lydia, le estuve buscando por los sitios comunes que frecuentábamos, pero, por alguna razón, no habíamos llegado a coincidir.

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28/01/2016, 22:22
z/ Lady Lydia Blackwood

Ante la pronunciación de su nombre dejé de masticar y bajé la mirada.

- Creía que tú tendrías más suerte, no, no he vuelto a saber nada de él - ¿Debería aún querer buscarle? Él no había hecho nada para hacerlo conmigo y sin embargo, se prometió a mi, merecíamos una conversación al respecto.

Aunque después de lo que había hecho en los últimos días, mi moral fuera bastante reprochable. Una náusea extraña se instaló en la boca de mi estómago y tragué a duras penas lo que quedaba de canapé.

- Es igual, no le preguntes, puede que le siente mal- Miré algo taciturna al pianista - Michael, si pudieras pedir un deseo para esta noche ¿ Cuál sería?-

Era como cuando me sumergía en los cuentos que solía leer, siempre hay un deseo que nos anima.

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28/01/2016, 22:40
z/ Sir Michael Blackwood

 Con una sonrisa, le ofrecí mi mano a Lydia:

 - Bailar con la dama más hermosa de la fiesta. ¿Me concede este baile, madame?.

 Esperaba a que aceptara, para sacarla a bailar y divertirnos un poco, bailando con e resto de parejas.

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28/01/2016, 22:30
Louis Kindelanver

El señor Cramer amplió su sonrisa al ver el efusivo saludo que el anfitrión otorgaba al Rey Sol. Le gustaba comprobar que aquel al que consideraba más que un amigo, prácticamente un hermano, era un hombre querido y apreciado. El sol y el infierno relucían juntos y comprendió al contemplar esa imagen por qué congeniaban. 

Un brillo divertido asomó en sus ojos cuando el señor Holmes se dirigió a él, mezclándose con la melancolía que se anclaba en ellos de forma permanente y con esa leve pátina de distancia que le daba el alcohol. 

—Puede dar por seguro que ese título le sigue perteneciendo —apuntó, devolviéndole la sonrisa y decidiendo en aquel instante que le agradaba el sentido del humor de ese hombre—. Y algo me dice que no va a dejar que se lo arrebaten fácilmente. 

Con una pequeña reverencia se despidió de él para que pudiera continuar atendiendo al resto de invitados y traspasó la puerta hacia aquella nueva sala junto al Rey Sol. Sin embargo, antes de poner un pie en su interior, tomó aire lentamente, preparándose y cogiendo las fuerzas que necesitaría para seguir manteniendo la mascarada. 

Dedicó una breve mirada de reojo a su cuñado y la comprensión se entrelazó con la admiración por su entereza. Aquella noche sentía que el esfuerzo era compartido y con él, tal vez el dolor se atenuase en ambos. Cuando las mriadas de ambos se cruzaron, Samuel sonrió de medio lado con cara de circunstancias e hizo un gesto con la cabeza, como queriendo decir "pues vamos allá"

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29/01/2016, 06:13
Abigale Forge Rabbit

No pudo sino sentirse halagada al ver la mirada del Conde, quien incluso antes de hablar, había recitado el discurso más elocuente y hermoso que jamás se hubiera escrito solo con sus ojos. Le sonrió, fingiendo aún a la distancia por quienes pudieran verlos, sonrojándose levemente y sonriendo con timidez, pero dentro de ella la tentación crecía al ver al apuesto e irresistible hombre vestido como el padre de la mentira. Solo Lucifer podría vestir los colores del infierno y traer la lujuria y la pasión al cuerpo de las mujeres con apenas un vistazo de sus ropajes, ni hablar de lo que causaría si se desprendiera de ellos. Y sin embargo, era el mismo Satanás el que quedaba boquiabierto frente a ella, haciéndole casi imposible reprimir una mueca divertida y victoriosa en el rostro.

Y la mía se humedezca en respuesta, Lord - le susurra antes de que se separe, con una mirada efímera pero que bien podría haber actuado de ventana al mismo infierno, revelando cada una de las perversidades que había pensado hacerle y las que aún no se le habían pasado por la cabeza. No podía evitarlo, era un asunto inconcluso para ella. Y además de muy caprichoso, uno muy seductor. Un demonio sin temor a mostrar sus cuernos, tan similar a ella en esencia, pero tan distinto en su camuflaje. - Muchas gracias por sus amables cumplidos - agradece un poco más fuerte, con una sonrisa perfectamente dibujada. 

Cuando el hombre la guió, se aferró a su brazo con suavidad, dónde se sirvieran los brebajes y alimentos de la noche. Inevitablemente sonrió al escuchar que se trataba de su gran noche. Ella misma no lo creía, pero la idea de que algo de esta esplendorosa decoración guardara un evento importante para ella era algo que la entusiasmaba. Un palacio así no se comparaba con la basura de orfanato en la que había crecido, y si dos minutos de aquel lugar la tenían como protagonista, entonces valía todo lo robado y sufrido en aquel vertedero de niños. Probablemente jamás se perdonaría el dejar escapar la oportunidad de su vida con el Conde, donde podría haberse convertido en dueña y poseedora de todo lo que alcanzaran sus sueños, pero Abigale no había crecido con la filosofía de lamentarse, sino que se había endurecido con la ley del más fuerte y de tomar lo que quieres cuando lo quieres. Si realmente quisiera aquel castillo, sería capaz de tomarlo a la fuerza, o de quemarlo para que nadie más lo tuviera.

¡Ya era hora! - sonrió, volviendo sus pensamientos al joven Blackwood, tan entusiasmado con invitaciones y financiar su educación, mas desaparecido en acción al primer rechazo. Hombres, tan predecibles a veces, tan manipulables el resto. - Muchas gracias por la recepción, Sherlock - agradece mientras el roce de los labios del hombre se graba a fuego en la piel de su mano. Mientras él se volteaba, y en voz baja para que solo él escuchara, añadió - Selina lo va a estar esperando - guiñándole un ojo antes de despedirse y entrar al salón de enmascarados.

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29/01/2016, 09:11
z/ Lady Lydia Blackwood

Dejé de mirar al pianista con esa melancolía rara que me había aflorado para sonreir a Michael, menos mal que seguía a mi lado ¿ Lo haría si se enteraba de lo que había hecho?

-Pues claro, no tenía pensado hacerlo con nadie mas aquí-

Agarré su mano y aunque la musica aun no era exactamente de baile, el ritmo lo marcamos los dos hermanos

- Espero que antes de que acabe el año estés haciendo esto mismo con la señorita Lascelles...-

Me reí, yo nunca cejaba en mi empeño de conseguir lo que fuera que se había metido en la cabeza.

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29/01/2016, 12:51
z/ Sir Michael Blackwood

 Reí de buen humor, meneando la cabeza, ante la incorregible insistencia de mi hermana, mientras empezamos a bailar los dos juntos, disfrutando de la experiencia.

 Los dos nos deslizábamos por la pista de baile, disfrutando del momento, mientras sonaba la alegre música, junto al resto de las parejas que se movían a su compás.