Partida Rol por web

La Edad de la Inocencia (+18)

• Louis Kindelanver •

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01/12/2016, 14:56
Louis Kindelanver

La risa de Preston no tardó en contagiar a Louis, que negó despacio con la cabeza, con un gesto que parecía decir que su cuñado no tenía remedio. Sin embargo, en cuanto dejó la tetera en esa pausa dramática, Louis se inclinó un poco hacia delante, expectante por escuchar lo que Preston tuviera que decir. Bien sabía que esa atención extra era lo que pretendía con sus pequeños trucos, pero nunca le había molestado darle el gusto y si la historia la narraba Lord Parlow, no había duda de que sería digna de ser escuchada. En ocasiones Louis pensaba que su cuñado sería capaz de sacar una maravillosa aventura del simple hecho de atarse un zapato.

En cuanto comenzó a hablar de nuevo, la mirada y la atención de Louis quedaron atrapadas en sus palabras y en la ilusión que veía asomar al rostro de aquel al que apreciaba como a un hermano. Una sonrisa sincera se fue instalando poco a poco en sus labios y cuando Preston terminó de hablar, aún Louis tardó un par de segundos en hacerlo él, pendiente todavía de su cuñado.

—Ah, Preston... Cómo me alegro por ti —manifestó, asintiendo con la cabeza, como si con ese gesto enfatizase sus palabras—. Te deseo toda la felicidad del mundo. A Emily... —añadió, ladeando un poco la sonrisa, anticipando una broma—. Oh, a ella le deseo mucha paciencia para lidiar contigo.

Se rió entre dientes y tomó la taza de té entre los dedos para darle algunas vueltas.

—No perdí la cabeza, cuñado... Pero la perdí a ella —confesó, frunciendo los labios en una pequeña mueca—. La busqué donde habíamos acordado, pero ella ya no estaba. Quizá me retrasé, o tal vez no pudo acudir... Pero no volví a verla esa noche y sin tener idea de quién se trataba, no creo que vuelva a verla nunca. No obstante, guardaré el recuerdo de una noche mágica en mi memoria.

Tomó aire en una inspiración rápida, apartando esos pensamientos de su mente y centrándola en otros más tangibles que el rayo de luna que aún oprimía su aliento.

—¿Ya lo saben tus padres? ¿Me pediste que fuese tu padrino... O eso lo soñé? —preguntó con cierto tono jocoso.

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05/12/2016, 14:30
Lord Preston Ellsworth Parlow

Te deseo toda la felicidad del mundo. A Emily... —añadió, ladeando un poco la sonrisa, anticipando una broma—. Oh, a ella le deseo mucha paciencia para lidiar contigo.

Lancé una carcajada que me apresuré en reprimir porque algunas cabezas se voltearon a mirarnos reprochándonos que no estuviéramos en un bar teniendo ese comportamiento. -Ohhh, la necesitará, créeme -dije con mi mejor sonrisa de diablo. Me tomé una solapa como si fuera un gran señor -Aunque debo decirte que, modestia aparte, me estoy portando muy bien... -giré la cabeza y miré al mantel como buscando las palabras adecuadas, luego volví a mirar a Louis -Hay algo en ella que me impide hacerle daño, simplemente no soporto la idea... -fruncí los labios -La vulnerabilidad que me causa su existencia es hermosa y terrible -reflexioné.

Luego escuché sus palabras sobre la muchacha del baile y los engranajes de mi mente comenzaron a moverse. Sin embargo, contesté a sus preguntas antes de expresar cualquier otro pensamiento con respecto a lo anterior. -Emily conoció a mi madre -musité con una sonrisa pícara y alcé las cejas como diciendo "Te imaginarás" -Increíblemente, se la ganó. Aunque no tan increíblemente, la señorita Jones tiene unos modos tan candorosos que hay que ser de piedra para no quedar atrapado por su espíritu y su forma de ser -suspiré -Claro que mi madre no aprueba la familia de la que viene Emily ni su clase social, pero creo que ha visto que está realmente enamorada y eso le basta. No hay otra forma de aguantarme a mí y a mis excentricidades -bromeé -Así que la trampa está cerrada -dije y me reí un poco -Solo estoy esperando un tiempo prudencial para proponerle casamiento, si fuera por mí ya lo habría hecho. Pero ya sabes, la sociedad es rápida en juzgar y si nos casamos del día a la noche la chusma no podrá creer que es por amor verdadero. Personalmente, me importa poco lo que digan los demás, pero no quiero dañarla a ella, que después de todo es una dama -expresé con sinceridad. -Por lo tanto, prepárate para ser mi padrino, lo reitero ahora que estamos sobrios -sonreí con todo el amor fraternal que se puede sentir -No podría pensar en nadie mejor ni más idóneo.

Luego, más serio volví al tema del baile, dejé una breve pausa para cambiar de tema -Yo podría tratar de averiguar quién es la dama del baile -deslicé -¿Recuerdas su pseudónimo? -saqué la libreta en la que anotaba mis ideas para mis escritos -Podría escribirle a Alexander, si él no la recuerda Amandine lo hará. No me costaría nada, claro, si es que quieres que lo investigue.

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09/12/2016, 00:52
Louis Kindelanver

No había que ser un gran observador para notar que la sonrisa de Louis fue tornando su jocosidad en cierta ternura al escuchar a su cuñado hablar de la joven Emily. Le sorprendían y agradaban sus palabras, inesperadas pero gratas en sus oídos. Casi podía sentir la felicidad de Preston derramándose por sus poros y sin duda aquella señorita le hacía bien, pues no recordaba haberlo visto tan centrado en toda su vida.

Rió con suavidad con el gesto con el que acompañó la explicación sobre el encuentro entre Emily y Lady Parlow y por un instante los recuerdos arañaron su pecho. Porque ciertamente recordaba estar él mismo en una situación similar a la de la señorita Jones y la mirada desdeñosa de la madre de Edith llamándolo «nuevo rico» era algo que nunca olvidaría. Con un leve suspiro abandonó ese pensamiento cuando Preston reiteró su petición y la curva en los labios de Louis se volvió más profunda al regresar su mente al presente.

—Llevo preparándome para serlo toda mi vida, cuñado —afirmó, medio en broma medio en serio, antes de llevar la taza a sus labios para dar un pequeño sorbo.

La generosa oferta de Preston hizo que Louis lo mirase con cariño por un segundo, para después negar con la cabeza.

—Oh, no, no —dijo entonces con una sombra de travesura asomando en la comisura de sus labios—. Eso sería hacer trampas —explicó—. La perdí, pero antes me dejó una pista y yo le dejé otra a ella a través de Lord Arrow. Dudo que eso sea suficiente para encontrarla en una ciudad abarrotada como es Londres, pero no voy a forzar al destino para que suceda. —Negó de nuevo con la cabeza y su rostro reflejó una leve confusión cuando continuó hablando. —Además... Está Prue. No puedo borrar su luz de un plumazo por un baile de máscaras en una noche llena de alcohol... Por muy mágica que resultase.

Hizo una pausa en la que su mente le dio vueltas una vez más a aquello y con un pestañeo rápido cambió de tema radicalmente.

—Hay algo muy importante que quiero contarte, Preston —dijo, mirando a su cuñado con intensidad—: me he comprado un periódico.

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14/12/2016, 12:33
Lord Preston Ellsworth Parlow

Era tan agradable compartir mi alegría con Louis, de alguna extraña manera sentía que me comprendía más que cualquier familiar directo, quizás porque ambos habíamos sufrido por culpa de mi familia, porque ambos nos habíamos fortalecido en el amor de Edith y nos habíamos apoyado en el dolor de su muerte. Edith, cuyo recuerdo sobrevoló sobre nosotros como una mariposa aletea en la brisa veraniega, etérea y omnipresente.

Sonreí ante su explicación, entonces era una cuestión de destino el volver a encontrarse con esa mujer... Quise decirle que si bien era verdad que no podía borrar a Prudence de un plumazo tampoco podía atarse a ella por deber, pero en verdad creía comprender en qué radicaba el asunto: la pasión y la ternura se estaban batiendo a duelo en su espíritu. Iba a intervenir cuando cambió de tema y decidí callar, quizás ese vino necesitaba más maduración, pero sin duda sentía una verdadera curiosidad por ver el resultado.

Fue entonces cuando su declaración me dejó helado de sorpresa -¡¿Cómo?!-pregunté atontado mientras la sonrisa emergía de mis labios sin que pudiera reprimirla. Me reí deleitado, tanto que tuve que cubrir mi boca con una servilleta. -¡Pero qué idea magnífica, Louis! Tenemos que brindar -lo felicité -Tienes que contarme todo: ¿Cómo es que surgió la oportunidad? ¿A quién se lo compraste y cuándo? Y lo más importante, ¿En qué manera tienes planeado influir en las mentes tus lectores con tu información?

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19/12/2016, 15:53
Louis Kindelanver

La risa de Preston era contagiosa y así Louis también rió, más comedidamente que su cuñado, pero satisfecho con la sorpresa que veía bailar en los ojos de éste. Y no tardaron los suyos en adquirir un brillo ilusionado como no se había visto en ellos durante los últimos tres años. Se echó un poco hacia delante, apoyando el antebrazo en el borde de la mesa y una sonrisa sincera y libre de cargas asomó a sus labios.

—Cuando mi cabeza se liberó de la resaca de ese baile al que me llevaste lo primero que vi delante de mí fue un periódico. Y ahí, ante mis ojos, estaba el anuncio poniendo en venta el News of the World. No sé qué me pasó, Preston —confesó—, pero en ese momento lo vi claro. Yo no quiero estar asistiendo a esas aburridas reuniones en la Kindelanver Co, no soporto a esos accionistas estirados e insulsos. Me repelen tanto como los necesito. Nunca podré ser un gran escritor como tú, cuñado. Pero creo que por primera vez puedo decir que estoy a punto de hacer lo que realmente quiero con mi vida. Y será algo mío, no heredado, por una vez.

Hizo una pausa y su sonrisa se amplió todavía un poco más.

—No sé si te conté que la empresa absorbió una fábrica textil en expansión, la Hamilton... Pues eso trajo bastante liquidez a la empresa y con mi parte me compré la mitad del periódico. Esta mañana encontré a otro caballero que adquirirá la otra mitad, Lord Lance Lakesword, y en cuanto puedo pienso ponerme manos a la obra. Ese caballero y yo hemos decidido darle un tinte social a la publicación, ¿sabes? Claro que habrá columna de sociedad y trataremos las noticias continentales... —Un gesto de su mano parecía desestimar esos asuntos en favor de sus siguientes palabras—. Pero queremos hablar de la realidad de las calles en lugar de esconderla tras una cortina de eventos sociales de la clase alta. Queremos hablar de esclavitud infantil, de la situación de las madres solteras de la zona baja de la ciudad, incluso del estado real de las colonias —añadió, mirando a su cuñado con intensidad al mencionar aquel tema que sabía le tocaba de cerca.

Esto verdaderamente muy emocionado con este proyecto —confesó, aunque no eran necesarias sus palabras, ya que el brillo de sus ojos y su sonrisa hablaban por sí solos—. Y precisamente quería hablarte de Emily sobre este asunto. Ella es escritora y pensé que tal vez podría interesarle un puesto como redactora en el periódico, o quizá una columna donde publicar sus relatos... Sé que pronto la convertirás en una lady y no necesitará trabajar —agregó, esbozando una sonrisa que llevaba cierta picardía—, pero podría ser una buena plataforma para darse a conocer. Y si la llevas contigo en tus viajes ambos podríais escribir reportajes conjuntos que publicaríamos. ¿Qué me dices, Preston? —preguntó, enderezando su postura—. ¿Pedimos ya el champagne o estas buenas señoras se escandalizarán demasiado?

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27/12/2016, 13:54
Lord Preston Ellsworth Parlow

A medida que Louis hablaba me embargaban la sorpresa y el entusiasmo a partes iguales, estaba tan asombrado que me quedé callado. Era grato cuando la vida te dejaba sin palabras. Escuchaba atentamente, sin perderme cada entonación y cada giro, como un niño que es presa de la fantasía abrumadora de relato, a diferencia de que esto era la vida real y no un sueño tejido en la mente de un infante.

-Querido hermano, tu capacidad de sorprenderme siempre me arranca una sonrisa -repuse y me apoyé la mano en el corazón por un instante, haciendo ademán de que necesitaba reponerme -¡Por supuesto que pedimos ahora mismo el champagne! -exclamé quizás demasiado alto para la hora y el lugar, pero qué diablos, ¡Mi cuñado tenía un periódico! Cuando el empleado se acercó le hice el pedido del champagne más costoso y francés que tuviera en la bodega. Mientras venía la bebida comenté -Emily estará deleitada y yo también, por más que pronto sea una lady -sonreí de lado correspondiendo a su picardía -Sé que ella no me permitirá no dejarle trabajar -alcé la mano y la giré suavemente en el aire -Ser escritor es una pasión de la que depende la vida misma del que escribe -expliqué algo arrobado -No es una afición ni un oficio, es una necesidad -amplié mi sonrisa -No puedo responderte por ella, pero créeme: dirá que sí -le dije bajando la voz como en confidencia, luego volví a enderezarme en el asiento y alisé las solapas de mi traje -Por mi parte, ahora mismo firmo el contrato que quieras -me reí -Será un honor para mí trabajar para ti cuando lo requieras -afirmé luego -Y por supuesto que me llevaré a Emily a mis viajes, a menos que ella no quiera viajar aunque… Lo dudo.

Hice una breve pausa, el dependiente vino con el champagne y dos copas labradas, me puse de pie e insistí en abrir la botella yo mismo, una especialización con tintes dramáticos que había adquirido en las fiestas de embajadores a las que había asistido. Le di la orden de que se marchara y serví el líquido espumante y dorado en cada copa -No me habías contado que habías absorbido la Hamilton, solo recuerdo que estaban haciendo negocios, ¿Por eso no volvimos a saber de la señorita Elizabetha? -inquirí curioso. Además, mi padre tenía negocios con ellos, o sea que ahora tenía negocios con Louis… Oh, de entre todos los que se opusieron al casamiento de Louis y Edith él debería de estar encantado: no pude evitar reir para mis adentros. -Por News of the World -alcé la copa -Por su intrépido editor y sus audaces periodistas. Debes presentarme a tu socio -comenté, mi instinto de protección hacia mi cuñado me movía a inspeccionar cada persona que se acercaba a él y a evaluar sus intenciones.

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30/12/2016, 21:22
Louis Kindelanver

Louis pareció hincharse un poco más con el entusiasmo que su cuñado insuflaba en él y recibió su exclamación con una risa breve. Escuchó con atención todo lo que Preston dijo y sus ojos empezaron a brillar en determinado momento, poco antes de que llegase el camarero con el champagne. 

Chocó las palmas de sus manos un par de veces cuando la botella se abrió con un sonoro «Plop» y después cogió su copa y la alzó en un gesto gemelo al de Preston.

—Por News of the World —corroboró, con una enorme sonrisa, antes de llevarla a sus labios para beber un sorbo y hacer un gesto de deleite—. Por todos los cielos, Preston, está delicioso. 

Dejó la copa sobre la mesa tras ese primer sorbo, tan entusiasmado con el asunto que sus manos se movieron en el aire acompañando a sus palabras. 

—Por supuesto que lo conocerás. Es un hombre muy agradable, estoy seguro de que te caerá bien y tú a él —aseguró, convencido como estaba de que no era humanamente concebible que su cuñado no le agradase a todo el mundo—. Y por lo que sé, la señorita Elizabetha se prometió con un capitán y ambos se marcharon a... ¿Gales? ¿Edimburgo? —Frunció el ceño por un instante, pero no tardó en abandonar el esfuerzo—. Como sea, no lo recuerdo bien, pero el caso es que se marcharon para casarse. Y su hermano Jaime no deseaba llevar el negocio solo así que nos vendió la fábrica y creo que se marchó con ellos. Fue todo muy rápido y lo gestionaron mis socios. Prácticamente me lo encontré todo hecho. 

»Pero escucha... —dijo, echándose un poco hacia delante en el asiento—. ¿Te gustaría trabajar para el periódico? Sé que no necesitas un trabajo, pero sería un verdadero honor contar contigo como redactor. ¿O querrías tener una columna? O podríamos publicar tus relatos... ¿Qué te gustaría hacer? Puedes considerar sin duda las puertas del periódico abiertas para ti. Aunque ten en cuenta que tal vez participar en una publicación como la que pretendemos podría ensuciar tu reputación entre la nobleza... —Se rió entonces, al pensar en Lady Lucille—. Oh, por Dios bendito, Preston, tu madre va a matarme por arrastrarte a esto. 

Notas de juego

La pregunta es en serio XD. ¿Quieres trabajar en el periódico de forma regular o puntual? Si es así te meto en la plantilla y te damos paso ^^.

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03/01/2017, 03:12
Lord Preston Ellsworth Parlow

Le di un sorbo al champagne y asentí ante el comentario de Louis dándole la razón. Alcé las cejas demostrando mi asombro -¿La señorita Hamilton se prometió a un capitán y se fue de Londres? Habría de estar muy enamorada… -deduje, teniendo en cuenta que tenían una vida sólidamente establecida aquí en la ciudad. No pude evitar pensar en que su belleza me había atraído en cierto momento, pero su personalidad no terminó de cuajar con mis expectativas de mujer.

Después vino la verdadera pregunta, ¿Quería trabajar en el periódico? La idea era sumamente tentadora pero otros pensamientos devinieron en mi mente, corriendo como pulsos eléctricos por mi cuero cabelludo. Apoyé el borde de la copa contra mis labios pensativo, tras unos segundos de meditación manifesté a mi cuñado cuanto estaba en mi mente confiando plenamente en que me entendería, o al menos, sería empático -Me encanta la idea, sobre todo la parte de ensuciar mi reputación entre la nobleza -dije con una sonrisa irónica en los labios y un gesto elegante de mi mano de compañía -Pero no podría trabajar permanentemente allí, lamento decir -solté con un dejo de incomodidad -No solo porque mis novelas insumen mucho tiempo… Si no que… La idea de tener un trabajo fijo… Me perturba -confesé sinceramente, me aclaré la garganta -Me encantaría, eso sí si estás dispuesto a brindarme ese privilegio, realizar críticas literarias cuando salgan libros cuya reseña sigan el espíritu del periódico -afirmé -O colaborar con notas específicas que tú creas que debo llevar a buen puerto.

Posé mi dedo índice sobre mi labio superior y un nombre me vino a la mente -Querido cuñado, si es que necesitas reporteros tengo un amigo escritor de mis años universitarios que creo que te vendría como anillo al dedo, su nombre es Alexander Tisdale.

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08/01/2017, 04:13
Louis Kindelanver

Louis tan sólo realizó un gesto a medio camino entre asentimiento y encogimiento de hombros ante la consideración de Preston sobre la señorita Hamilton. Lo cierto era que lo poco que sabía se lo había contado su hermano someramente, así que no sabía hasta qué punto aquel matrimonio había sido por amor o por algún tipo de conveniencia.

Sin embargo, el tema de los Hamilton quedó atrás cuando una risa breve abandonó su garganta como respuesta a la aseveración de su cuñado sobre su reputación. Después hizo un gesto con la mano, como quitándole importancia al asunto.

—El privilegio será para el News of the World si podemos contar con tus reseñas. No te sientas atado, Preston. Tú envíame lo que desees publicar justo en el momento en que se te antoje. Aunque sí que me gustaría publicar algún reportaje sobre tus viajes—añadió, pensativo—. Ya sabes... El punto de vista real de cómo es la realidad en esos lugares lejanos. No creo que ningún otro pudiera expresarlo como tú. Pero sin ningún tipo de compromiso ni presión —aclaró entonces, recuperando la sonrisa—. Sólo si te apetece y cuando suceda.

Se llevó la copa a los labios y paladeó un sorbo del champán antes de seguir hablando.

—Alexander Tisdale... Me suena vagamente. ¿Tiene alguna obra conocida? Tal vez tenga algún libro suyo en mi biblioteca. Cuéntame más —pidió, echándose un poco hacia delante en el asiento.

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08/01/2017, 16:51
Lord Preston Ellsworth Parlow

Me sentía profundamente apenado por no poder lidiar con la negativa que le había dado a Louis. -Te agradezco la comprensión y la libertad, cuñado -dije y me tomé el resto del champagne -Me encanta la idea de preparar un reportaje sobre mis aventuras en la India -aseguré y le serví más a él y a mí -Además de intrépido y vívido hará sentir incómodo a más de un noble en Londres -sonreí con malignidad -En todos lados se cuecen habas... -me encogí de hombros -Eso sí, ahora que eres el editor podrás hacer de censor hasta cierto punto, procurando que todo en el diario refleje su línea de publicación... Inclusive mis escritos, así que si ves algo que no te parece correcto siéntete en completa libertad de discutirlo -comenté, tal vez adelantándome demasiado a los hechos.

Tomé un pequeño sandwich y le di un mordisco -Con respecto a Tisdale: tiene un par de obras en su haber, novelas la mayoría. Zapatos para una lady es una de ellas, quizás habrás oído hablar de ella, trata sobre el amorío entre un zapatero y una joven de noble cuna y cómo ambos desafían los prejuicios de clase -lo miré de lado preguntándome si la historia le parecería conocida -Otra se titula La Corona del Pueblo y es su novela más vendida. En ella campesino hereda el trono de Inglaterra -alcé las cejas dándole énfasis a mis palabras, era una idea provocadora y el hecho de que fuera lejanamente posible le erizaba la piel a más de uno, cosa que me agradaba sobremanera.

Me tomé unos instantes en los que rumié una idea que hacía mucho rondaba por mi cabeza y luego de una pausa sentí que era el momento ir dándole forma -¿Recuerdas que hablamos hace un tiempo de realizar una sesión espiritista en la casa de mi madre? ¿Todavía te sientes afín a la idea? -quise saber mientras jugaba con los cubiertos.

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17/01/2017, 02:47
Louis Kindelanver

La mano de Louis hizo un leve ademán, quitándole importancia al asunto que Preston agradecía. Era muy consciente de que el viento no podía encadenarse y su cuñado siempre le había recordado a un soplo de brisa, volátil y viajero. Iba a ser verdaderamente curioso verlo atarse a una mujer, aunque más bien tenía la sensación de que él se la llevaría con él en su vuelo.

Sonrió después cuando él comenzó a hablar sobre ese reportaje que prepararía y se preguntó si las aventuras del belga figurarían en él. Verdaderamente esperaba que sí, todas las anécdotas de Preston resultaban deliciosas, pero le había terminado por coger cierto cariño extraño a ese belga que había terminado en la panza de un cocodrilo.

Apuró su copa de champagne y se echó un poco hacia delante en la butaca cuando Preston retomó el tema de su colega escritor. Una leve sonrisa ladeada estiró entonces la comisura de sus labios al escuchar sobre qué versaban sus obras. No le sonaba haberlas leído, pero ciertamente eran el tipo de lectura que agradaba a Edith y pensándolo bien no le sorprendería encontrar alguno de esos ejemplares entre sus libros. Asintió con la cabeza para que su cuñado viese que seguía escuchándole e iba a añadir algo más cuando se dio cuenta de que Preston estaba dándole vueltas a algo y decidió esperar.

La propuesta vestida de pregunta hizo que soltase el aire entre dientes, pensativo. Pero no lo caviló demasiado, pues enseguida asintió con la cabeza al tiempo que daba un pequeño golpecito sobre el borde de la mesa con la mano, como reafirmando así su aprobación por la idea.

—Sí, sí que quiero. Me gustaría estar seguro de que Edith está de acuerdo con el rumbo que está tomando mi vida. Con Prue, con el periódico... —Tomó aire por la nariz—. Con todo. Nunca haría nada que pudiera incomodarla, ni siquiera ahora. Y poder hablar con ella una vez más...

Fue entonces él quien se tomó algunos segundos en silencio, colocando las cosas en su lugar dentro de su pecho antes de volver al tema anterior.

—Me encantará conocer a tu colega, Preston —afirmó—. ¿Podrías escribirle y preguntarle si le interesa la idea? Puedo hacerle una entrevista la semana que viene, aunque viniendo de ti confío plenamente en sus capacidades.

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21/01/2017, 22:58
Lord Preston Ellsworth Parlow

Ver el abanico de emociones cruzando brevemente el rostro de Louis me desarmó un poco, verdaderamente esa sesión espiritista iba a a exorcizar muchos fantasmas y temores, solo esperaba que Edith no se lo pusiera difícil, si es que aparecía, y que lo dejara continuar con su vida y ser feliz.

Me llevé una mano a un lado de la cara y luego cerré los ojos unos instantes, imaginando mientras él hablaba que mi hermana aparecía una vez más y le transmitía sus pareceres, en verdad, era tan fascinante como escalofriante. Abrí los ojos -Sí, te comprendo Louis y creo que será lo mejor para ti, así podrás tomar el camino que desees en paz -manifesté y nos llené las copas con champagne de nuevo, quedaba ya media botella -Arreglaré todo para la sesión y te informaré día y hora, déjalo todo en mis manos.

Agradecí que cambiara de tema. -Por supuesto, faltaba más. Mañana mismo le escribiré sin falta -afirmé -Es inestimable la confianza que me tienes pero preferiría que le hicieras una entrevista como a cualquier otro aspirante al puesto, no solo por sus capacidades, sino también por su carácter, puede ser el mejor escritor del mundo pero si intuyes que no encajará con el espíritu de tu proyecto... No servirá de nada -reconocí con algo de crudeza, pero con necesaria sinceridad -De todos modos, comenzaré a escribir los recuerdos de mis viajes, a modo de diario, para que los publiques semanal o quincenalmente -afirmé.

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13/02/2017, 03:36
Louis Kindelanver

Asintió en silencio, aceptando que fuese Preston quien organizase todo aquel asunto de la sesión espiritista. Suficiente iba a tener él con ordenar el revoltijo de emociones que le asaltaba tan sólo con pensar en ello. Había pasado tres años sintiendo cómo la presencia de Edith se le escurría entre los dedos y cuando creía haberla perdido por completo se presentaba esa oportunidad de volver a encontrarse con ella. Ni siquiera estaba seguro de si aquello funcionaría, pero tan sólo la posibilidad era suficiente para que se ilusionase, preocupase, entristeciera y esperanzase, al mismo tiempo y por igual. 

—Lo entrevistaré —confirmó entonces, agradecido de ese cambio de tema que liberaba en parte la opresión de sus propios pensamientos—. Tú háblale del proyecto y que contacte conmigo. 

Estaba feliz con la idea de publicar los viajes de su cuñado de forma regular y no se molestó en ocultar la sonrisa que se acomodó en su rostro. No era sólo por la seguridad que tenía de que al público le encantaría leer aquellos relatos, sino también porque sabía que él mismo disfrutaría de trabajar mano a mano con el que consideraba un hermano. Asintió de nuevo, dejando en manos de Preston su propia organización y bebió un sorbo de su copa antes de recolocar su postura en la silla. 

—A finales de mes viajaré con Prue hasta Littleham —comentó, algo inseguro con ese tema—. Para conocer a sus padres. Si todo va bien espero pedirles su permiso para comenzar a cortejarla. Ya tengo el de ella.

Su mirada se desvió un poco hacia un punto indefinido del aire. Antes de la mascarada había estado totalmente seguro de aquello. Incluso unos días atrás, cuando estaba junto a Prue, lo había estado. Pero hacía unos minutos Preston y él habían hablado de esa mujer pelirroja del baile y lo cierto era que su aroma todavía visitaba a Louis en sueños, creando en su estómago cierta sensación de culpabilidad. 

 

Notas de juego

Yo también te extrañaba, cuñado-bro :3

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21/02/2017, 20:35
Lord Preston Ellsworth Parlow

Me puse derecho en mi asiento, ladeé suavemente la cabeza y entrecrucé mis manos enlazando mis dedos unos con otros, a pesar de que esta pose podría parecer rígida en realidad estaba prestando toda la atención de la que era capaz a Louis y a sus palabras con una sonrisa en los labios.

La verdad es que no sabía qué decir a mi cuñado, era una noticia feliz pero la forma en que lo decía no demostraba eso exactamente. Observé su postura, su mirada, el timbre de su voz -Louis, hermano mío, perdóname la sinceridad pero, ¿Eres feliz? -era una pregunta difícil y lo sabía, pero no sería su hermano de verdad si no se la hiciera. -Porque me estás dando en este momento una noticia increíblemente feliz y no parece serlo para ti, por lo menos no del todo -odiaba poner el dedo tan profundo en la llaga, pero era necesario.

Permanecí en silencio unos instantes, me cuestioné antes de proseguir si estaba bien venir a señalar estas cosas justo en este momento cuando Louis comenzaba a arar su camino de vuelta a la felicidad en la tierra endurecida de su vida, pero una voz más profunda todavía me decía que si mi cuñado se ataba a una idea que luego se desvanecía por ser un sueño y no una posibilidad, no me lo perdonaría jamás y ese sueño que se desvanecía bien podía ser una dama misteriosa que le había robado el corazón, aunque él no lo creyera así, o un matrimonio que se concreta por deber y no por amor, por seguridad y no por pasión.

Él era la voz de mi conciencia y yo no podía ser menos para él, no cuando nuestras conciencias nos pedían a gritos ser verdaderos a nosotros mismos. -¿En quién da vueltas tu pensamiento como una sombra?

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24/02/2017, 04:30
Louis Kindelanver

Louis dio un pequeño respingo cuando llego la pregunta directa de Preston. Abandonó ese punto indefinido del aire, centrando en él su mirada y se quedó en un silencio pensativo algunos segundos. Quería responder que sí, que era total y absolutamente feliz, pero una pequeña parte de su pecho se oponía a pronunciar esas palabras con el énfasis que merecían. Por un momento odió la facilidad con la que su cuñado había aprendido a leer en él, pero esa misma parte de su interior se alegraba secretamente de que alguien lo comprendiese como Preston hacía. 

Suspiró entre dientes con la siguiente pregunta, que daba en el clavo certera y punzante, y se tomó varios segundos antes de responder. Durante ellos trató de ordenar sus ideas y sus deseos, sin demasiado éxito.

—Dios sabe que trato de apartar a esa mujer de mi mente, hermano —confesó, tamborileando inquieto con los dedos de una mano sobre el dorso de la otra—. Me esfuerzo cada minuto para no pensar en ella, pero te juro que la veo en todas partes —reconoció finalmente, frunciendo los labios en una pequeña mueca mientras su mirada adquiría cierto tono ensoñado—. En cada joven de cabellos rojizos con la que me cruzo me parece vislumbrarla a ella, en ocasiones un aroma me la trae al pensamiento y en sueños vuelvo a probar sus labios bajo la bendición de la luna. Es una locura y sabes que no creo en brujerías, pero he llegado a pensar que tal vez he sido hechizado. 

Hizo una pausa breve, el tiempo que tardó en tomar aire dos veces y sus pupilas se centraron cuando sacudió la cabeza. 

Quiero a Prue —dijo entonces—. Ella me ha salvado de la autodestrucción y me ha dado una luz que había perdido. Ella ha sido capaz de doblegar los tentáculos de sombras que me ahogaban... Y quiero volver a sentirme a su lado como me sentía antes de ese baile, de verdad que quiero. —Abrió las manos sobre la mesa—. Cuando estoy a su lado es sencillo pensar sólo en ella, el problema es el resto del tiempo... Es cuestión de tiempo, seguro. Las cosas volverán a su cauce y los sueños terminarán por disolverse. —Miró a su cuñado, como si esperase que Preston confirmase esas palabras para poder creerlas del todo—. ¿No es así?

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10/03/2017, 16:21
Lord Preston Ellsworth Parlow

Si fuera una mujer me habría enamorado de Louis sin pensarlo; bueno tampoco hacía falta que fuera una mujer realmente, pero nuestros sentimientos poseían estadios más profundos, menos profanos, ligados a una hermandad más pura. Sin embargo, como conocedor y cazador de la belleza que ronda este mundo, escondida o a simple vista, una parte de mí disfrutaba culposa, placentera y dolorosamente del espectáculo que daba mi cuñado cada vez que sus gestos suspendían el aire alrededor de suyo como si el universo estuviera a la espera de desvelar el misterio de su próximo gesto, expresión, palabra.

Las motas de polvo al sol del atardecer que entraba por el ventanal a nuestra izquierda parecían polvo de oro flotando en danza estática a su alrededor, las luces y las sombras teñían su rostro de los más exquisitos matices, profundizaban la recta nariz, hundían los ojos que refulgían como esmeraldas escondidas en algún cofre recóndito, lleno de secretos. Hasta la luz del día que declinaba acariciaba gentilmente su ser, abrazándolo, comprendiéndolo, consolándolo en esas dolorosas deliberaciones internas que lo atormentaban en silencio. Sonreí con los labios cerrados, herido por la desgarradora belleza del momento y cerré los ojos un instante, para grabarlo en mi memoria.

-Es una tarea compleja, un arte que requiere de la mayor delicadeza, escuchar a la vez a la mente y al corazón -dije todavía con los ojos cerrados, reclinándome sobre el asiento, sintiendo el respaldo contra mí, alzando el mentón suavemente hacia el techo mientras enlazaba los dedos de mis manos. -El instinto, aunque ligado inexorablemente a nuestro ser animal, no deja de ser parte de quienes somos -abrí mis ojos lentamente jugando con las luces y sombras hasta que la imagen de mi cuñado se volvió clara ante mí -Y el instinto, nunca se equivoca, hay... una conexión invisible que nos mueve hacia ciertas personas, lugares -bebo un poco para mojarme los labios y prosigo -Y nos aleja de otros.

-Conozco a qué te refieres -confesé -Cuando conocí a Emily también sentí que estaba envuelto en algo sobrenatural, en una especie de influjo. No quiero echar más leña a la confusión que esa mujer genera en ti, pero -alcé el dedo índice -No ignores aquello que tu mente busca sin cesar, es raro que razón y sentimiento trabajen a la par... Y tu mente definitivamente la está buscando, por eso la ves en todos lados.

-La decisión es tuya, por supuesto -afirmé -Pero piensa qué teclas ha pulsado esa mujer para que con una sola vez ya hiciera que te sintieras diferente, para cambiar el cristal con el que ves a Prue y a ti mismo -apoyé las manos en la mesa pero solo un instante, porque inmediatamente me llevé un dedo índice a los labios, pensativo. Finalmente dije -Quizás has estado demasiado tiempo solo -deslicé con cierta dubitación en mi voz, no porque no creyera en lo que estaba diciendo, sino porque implícitamente estaba trayendo el recuerdo de mi hermana nuevamente a la mesa -Voy a darte mi consejo, puedes tomarlo o dejarlo, como lo consideres mejor: busca a esa mujer -dije mirándolo a los ojos -Si cuando la encuentras la ilusión se desvanece y te das cuenta de que ha sido todo un enamoramiento momentáneo, como el romance de los jovencitos, puedes cerrar esa puerta y seguir con tus planes con Prue como los tenías ideados -me mojé los labios con la lengua y suspiré -Pero si la ilusión no se desvanece y te das cuenta de que hay algo más, permítete explorar qué hay detrás de esa puerta -sabía que lo que le estaba diciendo estaba mal, en pensamiento de la época, y si Prue se enteraba de seguro me cocinaba a la sartén, pero tenía que pensar en el bien de Louis, y a veces el bien de una persona es el descontento de otra. -En ambos casos esa mujer es una interferencia: si no la buscas te obsesionarás con su idea y estará en medio de Prue y tú; si la buscas podrás saber de una vez por todas si tiene sentido que tu mente la anhele tanto o si solo ha sido una ilusión.

Hice una breve pausa -Lo que menos quiero es que Prue y tú salgan lastimados de esta situación, pero creo que peor sería para ella intuir que estás pensando en otra, y las mujeres tienen un don para eso.