Partida Rol por web

La Edad de la Inocencia (+18)

• William Galiard •

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05/01/2017, 03:43
Eloise du Villone

 

Ten Bell, Whitechapel, 15 de Abril, 1880

 

Ah, mon Dieu! No puedo creerme que me haya perdido otra vez. Resoplo entre dientes y me paro un momento para girar sobre mis talones y contemplar la calle en la que me encuentro. Les édifices se parecen todavía a los que hay cerca de la iglesia de la que acabo de salir después de confesarme con el prête Field, así que no creo que me haya alejado demasiado... Pero c'est clair que he extraviado el rumbo una vez más.

Frunzo la nariz fastidiada y poco me falta para no dar un pisotón contra el suelo. Pero una señorita no hace esas cosas, casi puedo escuchar a soeur Agnes diciéndomelo una y otra vez, así que me limito a resoplar frustrada entre dientes y seguir buscando con la mirada algo que me resulte familiar... Sin éxito ninguno.

La calle está completamente vacía en este momento y no veo a nadie para preguntar... Pero lo que sí encuentran mis ojos es una taberna. "Ten Bell". La miro dubitativa. No parece un lugar al que vayan las señoritas, vraiment. Pero seguramente dentro habrá alguien que sepa indicarme el camino, ne c'est pas?

Tardo medio segundo en decidirme y empujar la puerta para asomar la naricilla al interior. Mis ojos están abiertos como platos, enormes y brillantes por la inevitable curiosité por conocer un nuevo lugar. Y uno tan pintoresco como una taberna, mon Dieu!

Un momento después ya estoy entrando y no es difícil ver que desentono con el ambiente del barrio, con un mi vestido verde claro, mi abrigo azul oscuro y mis cabellos largos y rubios cuidadosamente cepillados y recogidos en la zona de arriba para caer como una cascada dorada a mi espalda. Sin embargo, no parece que eso me importe lo más mínimo y bon... Eso es porque no me importa, certainement.

Me acerco directamente hacia la barra tratando de fingir que soy una señorita adulta de mundo en lugar de la chiquilla perdida que soy en realidad, pero quizá mis puños apretados a ambos lados de mi cuerpo me delaten para un observador atento.

-Bonjour, monsieur -digo al camarero en cuanto llego allí, poniéndome un poco de puntillas para parecer algo más alta. No es que sea pequeña para mi edad, pero al fin y al cabo sólo tengo quince años-. Me temo que iba caminando y he perdido el rumbo -sigo en inglés, con un marcado acento francés que refuerzas las erres- y me preguntaba si usted podría eh... Si sería tan amable de indicarme el camino. Y tal vez... -sigo, mirando alrededor por un instante, tengo la garganta sequísima y aún me espera una buena caminata. Mis mejillas se sonrojan cuando me decido a terminar con una petición, lo sé porque las noto ardiendo y querría taparlas con mis manos para atenuar el rubor, pero no lo hago porque me muero de vergüenza-... ¿Podría darme un poco de agua, s'il vous plaît?

Notas de juego

La fecha la puedo cambiar si no te va bien ^_^

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08/01/2017, 11:44
William Galiard

Esta mañana la taberna estaba más tranquila de lo normal, no habían muchos más que los trabajadores que normalmente pasaban a tomar el almuerzo. Así que me dedico a limpiar un poco las mesas, aunque ya están limpias, mamá las deja bien limpitas por la mañana, pero nunca está de más limpiar sobre limpio. Una vez limpias las mesas, empiezo con la barra. No pasa mucho rato, cuando escucho la puerta abrirse y me giro con mi mejor sonrisa.

-Buenos dí... -me quedo callado y arqueo una ceja al ver entrar a una chiquilla, además, una chiquilla de bien por la ropa que lleva. La observo en silencio esperando a ver que hace. Normalmente no suelo ver a damitas de este tipo por la taberna, ni por la zona, y menos solas como parece que va esta. Dejo el trapo a un lado, apoyo mis brazos en la barra y observo a ver que hace. La veo como va mirando con curiosidad al rededor y luego acercarse a la barra. Esbozo una sonrisa al escuchar su saludo en francés y su acento. ¿Por qué francesa?- Bonjour, mademoiselle. -sigo apoyado en la barra, saludándole con una sonrisa. Me yergo cuando termina de hablar y le doy un vaso de agua.- ¿Te has perdido, dices? Me parece extraño ver por aquí alguien como... -carraspeo un poco aclarándome la voz, y cambiando un poco mi tono de voz. Es una dama, no puedo hablarle de tu...- de su estatus social. -De reojo, disimuladamente, miro a los clientes que hay. Algunos miran con curiosidad, pero otros siguen a lo suyo comiendo. Aunque intento evitar ladrones en la taberna, siempre acaba colándose algún pillo. Y lo último que quiero ahora es tener problemas con la alta sociedad. Vuelvo a mirarla y le sonrío, con tranquilidad. Se le nota que está nerviosa, a lo mejor porque es la primera vez que anda sola por la zona.- Y digame, señorita, ¿a dónde iba? ¿Cómo ha llegado hasta aquí? A lo mejor puedo ayudarla si me dice hacía donde se dirigía.

Notas de juego

¿Pero que?? No me avisó el mail de que habías escrito, y encima me salía como leído >____<

Sorry por tardar tanto...

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10/01/2017, 03:30
Eloise du Villone

Sonrío encantada en cuanto el camarero responde a mi saludo en francés y sólo con eso mi postura ya se relaja un tanto. No llevo mucho tiempo en Londres, pero oh là là, echo ya de menos mi idioma y un pequeño saludo es como un regalo para mis oídos, demasiado maltratados por el inglés constante.

-Merci beaucoup -digo en voz baja antes de estirar una mano para tomar el vaso y llevármelo a los labios. Bebo un sorbito y asiento con la cabeza, confirmando con ese gesto que sí, que estoy de lo más perdida.

La mirada del chico se lleva la mía tras ella, hacia el resto de gente que se encuentra en el local y les echo un vistazo curioso. Me cruzo con los ojos de uno que me miran a su vez y le dedico una sonrisa tímida antes de girarme rápido, de vuelta hacia la barra.

-Pues yo vengo de la iglesia del prête Peter Field -empiezo a explicar-, ¿lo conoce? Es un hombre vraiment charmant... Eh... Muy amable. St. Mary Matfelon. Así se llama la iglesia. Está por aquí cerca. O eso creo, voyons. -Frunzo la nariz graciosamente al retomar la historia-. El caso es que siempre que puedo vengo a confesarme con él. Adeline dice que debería ir a la que está más cerca de la maison donde me alojo y el dueño, que es un ami de mi madre, si supiera que vengo hasta tan lejos a lo mejor se enfadaría... Pero bon, una vez que una ha elegido un confesor no puede cambiarlo así como así, ¿no le parece? Además, el orfanato de Prue está muy cerca también y así aprovecho para ir a verla. Prue es mi primera amie en Londres, ¿sabe? Salvo Adeline, bien sûr.

Me callo de golpe cuando me doy cuenta de que ya lo he hecho otra vez y me he puesto a parlotear divagando. Ah, mon Dieu, soeur Agnes me reprendería por ello y mis mejillas se sonrojan de nuevo aunque esta vez escondo mi vergüenza bebiendo otro sorbito de agua.

-Intento llegar cerca de Regent's Park, vivo por allí. Y si tardo mucho se darán cuenta de que he salido y... -No termino esa frase porque no quiero reconocer en voz alta que me he escapado de casa. Otra vez. Así que la dejo en el aire y rápidamente intento cambiar de tema-. A Regent's Park, oui. ¿Conoce usted al prête Field? Nunca había estado en una taberna, ¿sabe? Pensaba que sería un antro de perversiones del diablo, eso decía siempre soeur Agnes, pero parece un sitio bastante acogedor, ne c'est pas?

Notas de juego

Sorry por tardar tanto...

Nada que disculpar, no tardaste tanto xD. Sólo fueron tres días y eran fiestas =3

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19/01/2017, 13:37
William Galiard

Cruzo los brazos mientras habla, y voy asintiendo con la cabeza según va contando.- Conozco la iglesia, no está lejos de aquí... -No digo mucho más, pues sigue hablando, y yo la miro parpadeando. ¿Adeline? ¿Quien se llama así? La sigo escuchando mientras sigo asintiendo, en silencio, dejándola hablar, mucho... Cuando termina, no puedo evitar sonreír al verla sonrojarse de vergüenza. Vaya historia me acaba de contar en un momento.- Bueno, tranq...- le empiezo a decir para tranquilizarla un poco, cuando me dice que tiene que ir a Regent's Park. Me callo de golpe y la miro con los ojos abiertos de par en par. Frunzo el ceño ligeramente y miro el techo. Madre mía, vaya paseo que se ha dado para llegar hasta aquí solo para confesarse.- No, no conozco al padre Field, otro día tráigalo también y le invito a una copa, jaja. -le digo riendo.- Y como verá, -le digo guiñandole un ojo- esto no es un antro de perversiones del diablo. -Aunque mejor que no vaya al piso de arriba, a veces vienen algunos caballeros acompañados de señoritas de la edad de esta dama... -O mejor, traiga también a esa soeur Agnes. Mi madre prepara el mejor estofado de carne de todo Londres. -me llevo la punta de los dedos a la boca y les doy un beso, abriendo la mano, como diciendo que está buenísimo.- Eso si... Me da que anda un poco lejos de casa, señorita. - Vuelvo a apoyar los brazos en la barra.- Es... tranquilamente... Como más de una hora andando desde aquí. Entiendo que elegido un confesor... -repito sus palabras, pero es que me ha hecho gracia el comentario, más bien el hecho de darse tal caminata para ir a la iglesia...- Supongo que podría ayudarla, pero tengo la sensación, de que en futuras ocasiones, debería de venir acompañada. Londres esta lleno de callejuelas por las que perderse.

Notas de juego

Ya está, sorry la tardanza. Estuve todas las navidades mala, y como trabajo desde casa, pues tenía trabajo acumulado. Pero ya está, ya lo tengo todo adelantado y ya puedo postear mucho más a menudo :)
Como le dije a la master el otro día, es que digo, luego posteo, y con tanto curro, cuando me doy cuenta, pasan como 5 días, y es como, hola??

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24/01/2017, 21:17
Eloise du Villone

Me río con el hombre de la taberna lo hace, contagiada de su buen humor. Aunque vraiment no tengo claro del todo por qué nos reímos y él me parece muy gentil por invitar al prête Field. Asiento con la cabeza cuando termina de hablar, pero antes de responder bebo otro sorbito de agua y cuando lo hago, vuelvo a lo de antes, contenta de haber encontrado un hombre tan charmant como este. Es merveilleaux la gente que una puede conocer sólo caminando un poco por la ciudad, ne c'est pas?

-Se lo diré al prête Field, bien sûr. Seguro que acepta y en cuanto lo conozca verá usted por qué tengo que venir a su iglesia -aseguro, convencidísima-. A soeur Agnes no puedo traerla, porque ella está en Paris y no puede salir del convento. Pero a lo mejor puedo convencer a Adeline para que venga conmigo. Si le digo la verdad, extraño un poco la comida de la France, savez vous? El pudding no está tan mal, pero... Aquí todo es como un poco pegajoso, ne c'est pas? Pero si el estofado de su madre está tan bueno... ¡ahora tengo ganas de probarlo!

Sonrío de oreja a oreja y entonces me doy cuenta. Oh, là là, estoy yéndome por las ramas otra vez. Pero es que este hombre es tan symphatique que me pongo a hablar y hablar y ni me entero. Bebo un sorbito un poco más largo y trato de centrarme en el motivo que me ha traído al interior de la taberna.

-Mais oui. Sé que estoy un poco lejos -asiento, frunciendo la nariz graciosamente-. Y me pierdo a menudo, bien sûr! Pero amo pasear, así que no me importa tener que caminar un poco. Lo malo es lo de no poder decir en casa donde vo... -me paro en seco y parpadeo un par de veces. Ah, mon Dieu, casi confieso que me he escapado para venir, así que enseguida intento cambiar de tema-. ¿Y usted hace mucho que trabaja en esta taberna? Si algún día vuelvo a ver a soeur Agnes le diré que no todas las tabernas son antros del diablo. ¿Puedo preguntarle su nombre, monsieur? Yo soy Eloise du Villone.

Notas de juego

No te preocupes, yo te espero cuando andes atareado ^_^

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13/02/2017, 10:08
William Galiard

-Es una lastima que no pueda venir soeur Agnes, pero estaré encantado de recibir a prête Field. -le digo con una sonrisa. Aunque claro... A lo mejor se escandalizan...- Y si... la comida, como la de casa, en ningún sitio. Pero no crea -muevo la mano delante de mi cara de un lado a otro, como negando- la comida en Londres no es tan pegajosa, tiene su encanto según como se mire, jeje.- Sonrío mirándola, no es una mujer de pocas palabras. Cuando dice que esta un poco lejos, asiento.- ¿Se pierde a menudo? Sigo diciendo que debería de ir acompañada, algún día puede no encontrar una taberna y acabar a saber donde. -o peor, en algún callejón oscuro siendo perseguida por vete a saber quien. Aunque bueno... "no poder decir en casa donde voy"... Se ha escapado. A lo mejor no es tan buena chica como parece. Arqueo una ceja cuando cambia de conversación.- ¿En la taberna? Bueno, digamos que si que llevo un tiempo trabajando. Era de mi padre anteriormente. Ahora estamos mi madre y yo. -le digo sonriendo, aunque, claramente, se nota que es una sonrisa algo más triste que las anteriores. Aun es reciente la muerte de mi padre, así que no puedo evitar entristecerme.- Mi nombre es William Galiard. -Hago una pequeña reverencia con la cabeza, y con la mano derecha hago como si me quitara un sombrero invisible.- Y ahora que nos conocemos, señorita du Villone -doy unos golpecitos con las manos en la barra.- Usted, tiene que volver a casa antes de que se empiecen a preocupar. Así que... -Miro la taberna, está muy tranquila a estas horas, así que si me ausento un ratito, no creo que pase nada. Le quito el vaso de las manos y lo deja en la barra.- Andando. -me dirijo hacia la puerta y la miro a la espera de que me siga- ¡Mamá! ¡Ahora vuelvo! -no espero que me conteste. Seguro que estará refunfuñando porque tiene que ponerse en barra, pero en realidad le gusta más que estar en las cocinas, así que...

Notas de juego

Oh, matame por favor xD Pensaba que te había contestado, y parece que no le di a enviar, y llevo unos días extrañándome, vaya, no contesta, no contesta... Hoy digo, va, voy a mirar, porque a veces se le va la pinza al mail y no me manda los mails de contestación... NO! Fui yo quien no contestó!! Deshonra para mi! Matame!

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27/02/2017, 02:51
Eloise du Villone

Me encojo graciosamente de hombros cuando me pregunta si me pierdo a menudo, sin decir ni que sí, ni que no, ni todo lo contrario. Vraiment eso depende de lo que se considere a menudo, n'est-ce pas? aunque c'est clair que me pierdo más de lo que debería, bien sûr

Y me doy cuenta de que de pronto su sonrisa ya no es tan vivaz como antes y lo miro contrita. He debido decir algo inapropiado y eso me pasa por hablar demasiado, soeur Agnes siempre me lo decía. ¡Ah, pero es tan difícil controlarme! Las palabras me salen solas y no me doy ni cuenta. Me quedo dándole vueltas hasta que se presenta y entonces me río suavemente con ese gesto que hace como si tuviera un sombrero hecho de aire. 

Lo miro curiosa cuando se pone en marcha y pestañeo sin estar segura de si se está ofreciendo para acompañarme o sólo para salir a la calle a indicarme el camino. Como sea me siento totalement agradecida y cuando alza la voz para despedirse de su madre, yo también subo un poco la mía.

-Au revoir, madame Galiard! -digo, aunque no conozca de nada a esa mujer, mientras giro sobre mis talones y sigo al tabernero hacia la calle. 

Es cuando pongo un pie sobre el empedrado que miro hacia arriba, intentando calcular la hora que debe ser y cuánto tiempo llevo fuera de casa. Demasiado supongo, pero espero que no el suficiente como para que se hayan dado cuenta de mi ausencia. Cruzo mis manos por delante de mí, pero antes de que haya dado un par de pasos ya me giro para mirar al hombre, con la curiosité bailando en mis ojos que se abren bien grandes. 

-¿Me va a acompañar? -pregunto directamente, sin esos rodeos para decir las cosas que suelen usar los ingleses. Todavía me cuesta comprender por qué hacen esas cosas, pero antes de darle tiempo a que me responda ladeo un poco el rostro y sigo hablando-. No tiene por qué si está ocupado, no quiero ser una... Eh... -Me detengo un instante a buscar la palabra en inglés en mi mente- molestia. Y... Ah, mon Dieu! Je suis desolée, monsieur Galiard. Antes se puso triste por algo que dije, n'est-ce pas? Lo siento mucho, me pongo a hablar y a hablar y no me doy cuenta de que a veces digo cosas inapropiadas o pregunto de más. ¿Me perdonará usted? ¿Sí?

Notas de juego

Ais, perdóname ahora tú a mí. No me había dado cuenta de que habían pasado tantos días D= Pardon pardon!