Partida Rol por web

Mil balas sobre Avalon Hill.

Cap. 2. La acechanza de los lestrigones.

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17/12/2008, 17:58
Josephine "Josie" Wales
Sólo para el director

Josie miró a su madre, no estaba el horno para bollos y por suerte ella se dio cuenta porque puso paños fríos de inmediato a la situación y procuró no exasperar más a la de por sí molesta Josie.

Cogió el rifle y se hizo con la caja de cartuchos. Se aseguró de tener el Winchesters cargado y tomó ubicación junto a la ventana que daba justo hacia el establo.

-Gertrudis asegúrate de trancar bien las puertas y ventanas de allá atrás... Madre revisa también las de los cuartos, en especial el de Jeremyy luego ayúdenme acá.

Miró a su madre con expresión ceñuda.

-Luego quiero que me digas lo que sabes de ese Speaker, hasta ahora lo que he podido apreciar es que tiene una sangre fría y una puntería que intimida a cualquiera...

La actividad de afuera fue disminuyendo, luego vino el relincho de un caballo y el galope de éste alejándose. Silencio.

-Debería ir a ver...

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18/12/2008, 12:30
Lee Miles

Levantó a su montura y comprobó que se encontrara bien. Con alivió vio que se encontraba bien, ese caballo y él habían estado juntos por demasiados años y ambos se habían convertido en buenos compañeros.

Cogió las riendas y acarición el cuello del caballo hasta la cruz, cariñosamente. - Bien hecho... eres un tipo duro, Plomo. - le animó, como si el noble animal pudiera entenderle. Plomo piafó y bocezó antes de comenzar a moverse siguiendole.

 

Llegó hasta donde se encontraba Buckner con las reses y llevo a plomo cerca de la casa, donde el suelo parecía más firme. - ¿Como va, Buckner? - preguntó al tiempo que se acercaba a observar como progresaba.

Notas de juego

Solo pongo a Buckner y a mí.

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19/12/2008, 13:44
Zacharias Buckner

Una sonrisa encubierta por el sombrero que acababa de calarse asomó a los labios de Zach cuando Miles profesó esas palabras de aliento con el animal, él nunca había tenido un caballo que pudiera considerarse “propio”, algunas veces le sorprendían estas cosas de los vaqueros más veteranos.

Supongo que bien, aunque también supongo que podría ir mejor, contestó en voz alta, mientras maniobra con alguna que otra dificultad para evitar que una de las reses arrastrara al resto por un camino inadecuado, mover el ganado con sólo dos hombres podía hacerse, pero con dos expertos, aún así, compensaba con inteligencia su falta de habilidad. Cuando consiguió solventar aquel pequeño problema, se acercó un poco su compañero, como si temiera preguntar a voces.

Miles, ¿crees que realmente el rancho era el objetivo de todo esto?, ¿alguien se tomaría tantas molestias para buscar algo allí? uso deliberadamente algo en vez de alguien, eso le aterraba más, Miles llevaba muchos años en el lugar, seguramente sabría más sobre esa posibilidad.

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19/12/2008, 18:40
Director

En ese instante, desde su posición, Josie distinguió una silueta que regresaba. Se trataba de aquel tipo a quien Speakear había tildado de “mestizo”. Cojeaba de una pierna y se disponía a cruzar en dirección a la parte posterior de la casa, recargando en movimiento su rifle. La luz diurna concretaba sus facciones rudas y oscuras.

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19/12/2008, 19:39
Director

Los dos hombres conversaban a medida que sus sombras se alargaban; el sol había triunfado una vez más sobre lo cerrado de la noche, si bien el día que se abría tenía la calidad del plomo. Hasta sesenta y siete longhorns se removían con displicencia sobre la falda de la colina, y entre ellas, pastaba el caballo sin dueño.

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19/12/2008, 22:40
Josephine "Josie" Wales
Sólo para el director

No terminó de decir aquello cuando, recortándose contra la luz diurna, Josie pudo distinguir la silueta de aquél hombre. Era el mestizo, no tuvo la menor duda y al ver que recargaba su rifle en dirección a la parte trasera de la casa, lugar en el que ella había dejado a Zaina precisamente para resguardarla de cualquier peligro, supo que el peligro no había pasado.

Desde la ventana apuntó con el rifle. Primero apuntó a su cabeza, lo tenía justo en la mira y el tiro era seguro, pero casi en el instante mismo en que su respiración se detenía para oprimir el gatillo, pues no quería que nada la hiciera errar el tiro, decidió que le dispararía en la pierna. El mestizo cojeaba de una y Josie apuntó a la que estaba buena, justo a la rodilla, sabedora que con una pierna herida y la rodilla destrozada de la otra él estaba perdido.

Disparó. Fue un tiro limpio, certero. El mestizo cayó al suelo y al hacerlo soltó el rifle, quedando éste fuera de su alcance. El hombre intentó pararse pero fue incapaz de hacerlo, sus piernas no le sostenían y comenzó a arrastrarse para alcanzar el arma.

Josie recargó el arma y ordenó a Gertrudis que la siguiera, que llevara unas cuerdas para atar al mestizo. Así fue como ambas mujeres salieron de la casa, Josie apuntando con el Winchesters al mestizo y la negra Gertrudis con las sogas en las manos. Caminaron directo hacia él que no hacía más que maldecirlas y jurar venganza. Había conseguido llegar hasta el rifle y poner la mano sobre éste, pero Josie apuró el tranco y sin dejar de apuntarle puso el pie sobre su mano y lo removió como quien intenta moler algo con el pie. Le propinó un puntapié en el rostro y alejó el rifle con el pie.

-¡Amárralo! -ordenó a Gertrudis quien no tardó en obedecer a la joven amarrándole con fuerza las manos a la espalda y los pies.

Josie apuntaba al mestizo directo al rostro.

-Como intentes hacer algo te vuelo la tapa de los sesos -le dijo entre dientes- ¡Ahora dime quién eres y quiénes eran esos hombres! -le espetó y luego lo escupió en la cara.

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20/12/2008, 12:07
Director

El hombre se rindió por fin, y permaneció sentado y quieto, su rostro ensangrentado se mantenía inclinado y goteaba sangre. La criada negra se afanaba alrededor de él, enredándolo torpemente con la soga, trastabillando en el barro como un enorme búfalo.

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20/12/2008, 12:08
Carlos Príamo.

Finalmente, el prisionero levantó la mirada y declaró:

-Has cometido un grave error. Sólo quería montar en mi caballo, y ahora Speaker ha escapado.