Partida Rol por web

Mil balas sobre Avalon Hill.

Cap. 4. Los epígonos.

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12/03/2009, 16:51
Tommy "Bonito" Smith

Mala espina... Son peores que coyotes, no hay duda.

Mil y una ideas se agolpaban en la mente del veterano. Mil y una muertes que dar y recibir...

Solo espero que además del lazo, mis compañeros manejen sus armas... Esto termina en carnicería.

Los dedos de cowboy parecían pequeñas serpientes, prontas a saltar contra algún cuis del desierto, pero su rostro mostraba lo que siempre: Nada. 

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13/03/2009, 11:32
Thomas Lewis

Lewis tuvo que esforzarse por contenerse, pero su ceño fruncido y su mandíbula apretada dejaban bien claro que el monatñés empezaba a estar más que harto y algo ofendido ante la actitud del sheriff y su retahíla de faltas de respeto.
Por suerte sabía que Potter haría lo correcto, y se convencía a sí mismo que ahora más que nunca debía seguir sus indicaciones si no quería que la situación se les fuera de las manos y se convirtiera en una desagradable matanza.

Finalmente chasqueó la lengua al recibir la orden y se giró, sin soltar su rifle, empezando a andar con paso rápido en dirección a la parte trasera de la casa, donde había abandonado el cadáver del bandido.
Se podía distinguir el rastro del cuerpo arrastrado y parte de su sangre sin demasiada dificultad, pero la atención de Lewis se centraba en los movimientos y en la actitud de los dos hombres que le seguían de cerca.
Se sentía cómo si fuera a ser fusilado de manera inminente y eso no le agradaba en absoluto.

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14/03/2009, 12:31
Director

El que respondía por Richmond tenía aspecto de mexicano, mientras que el que lo hacía por Taylor era un tipo obeso y barbudo. Ambos descabalgaron y siguieron a Lewis hasta un punto detrás de la casa, rezongando y murmurando entre ellos. Pronto, el terno quedó fuera de la vista.

Una de las bestias se removió inquieta. El mestizo que seguía en el carro carraspeó y lanzó un escupitajo. El viento desapacible transportaba el mugido de las vacas en el cercado y el piafar de los caballos en el establo. Nubio, el perro de lanas negras de Jeremy, apareció en el porche y lamió la mano izquierda de Josephine. El sheriff miraba alternativamente a Catherine y a su hija, sin pudor, y permanecía en silencio, inclinándose sobre el pomo de la silla, mientras los segundos corrían. Potter se erguía junto a las dos mujeres con expresión adusta.

Los dos agentes divisaron el cadáver que Lewis les señalaba y se acercaron con cuidado; Richmond lo hizo sin dejar de vigilar al explorador, con la mano descansando sobre la canana y sonriendo desdeñoso. Taylor golpeó con el pie el cuerpo y, cuando decidió que no era peligroso, se arrodilló para examinarlo.

-Vaya, le han volado los sesos –anunció. –Ayúdame, Mond, cógelo de ese brazo.

El mexicano obedeció y entre los dos arrastraron el cuerpo hasta la fachada, boca abajo, mostrando una flor de sesos y huesos en la parte posterior de la cabeza, que iba por delante. De esta guisa comparecieron ante el sheriff.

-Un tiro certero, jefe, entre ceja y ceja. Y mire, parece ser un perro desertor sudista o algo así. Lo digo por las ropas –comenzó Taylor.

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14/03/2009, 12:39
Gabriel "Buentino" Garrison.

-Ya me fijo, estúpido –repuso Garrison. – Así que los confederados se dedican ahora a robar ganado y asaltar diligencias… A quién iba a extrañarle. Subidlo al carro, muchachos. Señora Wales, por el poder que me confiere la ley del condado de Dardanelles, ese carro queda confiscado. Cananeo –le ordenó al mestizo-, condúcelo. –Mientras Richmond y Taylor cargaban el cuerpo, el sheriff fue exponiendo, agorero: -Al general Grant le interesará mucho este dato. Ha llegado hace poco al Fuerte Aegeos, dispuesto a aplastar cualquier reducto sudista en Texas –Acto seguido, Garrison se descubrió brevemente y se despidió: -Señora, Josephine: que tengan un buen día. Y ustedes, cowboys, pórtense bien.

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15/03/2009, 15:41
Tommy "Bonito" Smith

Esos individuos no poseían escrúpulo alguno según Tommy veía. Dentro de sus entrañas, sentimientos encontrados le hacían ver con desprecio a estos tipejos hablar de quienes fueran otrora sus hermanos de armas... Pero al mismo tiempo, era verdad que poca gallardía se podía encontrar en ese monton de despojos humanos con la cecera abierta como una lata perforada por un 22...

Robar ganado y asaltar diligencias... Es verdad... Pero, ¿acaso no le estan robando la carreta a la Señora Wales? Nah... No son mejores los unos que los otros, y nosotros tampoco... Quizá Zak, Sarah y la Señorita Wales... Los demás somos harina del mismo asqueroso costal... En fin, en breve nadie recordará al pobre muchacho, que pudo ser cualquiera de nosotros... Las tripas me piden licor para pasar el mal trago...

Impotencia plasmada en mas de uno por el robo mal llamado "confiscación", tranquilidad que no llegaría según se le ocurría a Bonito, ni siquiera una vez marchados los justicieros...

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15/03/2009, 22:17
Sarah Hudson-Parker

Sarah no levantó la vista bajo el ala del sombrero, sentía un poco de frío pero se mantuvo en el lugar; no era momento de separarse y lo mejor era estar todos donde pudieran verse los unos a otro. No le gustaba el sheriff y a juzgar por las actitudes de los que tenía más cerca, Bonito y Zack, se dio cuenta que a ellos tampoco pero no dijo nada. Los observó marcharse, en silencio, siempre recapacitando sobre lo que les iba a decir apenas tuviera oportunidad. Miró a la señora, parecía realmente consternada pero algo le decía a la joven vaquera que su señora era fuerte. Y de algún modo se sentía por completo segura entre esa gente, aunque sabía que tendrían que defenderse de algo más que simples cuaqueros.

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15/03/2009, 23:15
Lee Miles

Si había venido con otras intenciones o no, el pistolero que ahora era llamado scheriff se había ido con el rabo entre las piernas. Había cogido lo que le habían ofrecido y se había marchado... seguramente no sería igual la próxima vez.

Aunque sus ayudantes fueran pistoleros, la situación nunca fue favorable para él. Lo sabía pero había ido de farol, mostrando su hermosa placa y sabiendo que no haríamos nada si no veíamos en peligro a la dueña.

Y por eso se iba de una pieza. Por lo que había visto, tan sólo Sarah o Buckner habrían dudado en disparar contra la "ley" y Garrison se había dado cuenta de ello, tenía la certeza de que así era.

 

Observó como se marchaba y cuando se perdió de vista recogió el lazo y miró a los otros - ¿a qué estáis esperando? no nos pagan por disfrutar del paisaje... aun tenemos que marcar treinta cabezas más de ganado antes del anochecer. - les exhortó mientras avanzaba hacia el interior del cerco - Buckner, ve a por otra res... Sarah, coge los hierros y aviva las brasas... - ordenó sacandoles de su estupor. - Maldita sea, no quiero tener que repetirlo. - renegó y se metió un poco de cecina seca a la boca.

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17/03/2009, 10:29
Director

Potter apretaba los puños a sus flancos mientras observaba cómo la expedición se alejaba por la vereda. Catherine Wales, advertida de la cólera que éste irradiaba, colocó una mano en su espalda; después de unos segundos de turbación, el capataz se limitó a fruncir el ceño y se retiró al interior de la casa, siempre en silencio. La voz exasperada y rigurosa de Miles aún retuvo a Catherine en el porche por unos minutos, y la mujer no pudo sino admirar a aquellos vaqueros que, pese al conocimiento del destino aciago que se cernía sobre el rancho Ithaca, no habían manifestado ninguna intención de renuncia y que, ahora, lejos de entregarse a las emociones naturales derivadas de una noche de persecuciones y asesinatos, se afanaban en sus cotidianos quehaceres.

Siempre ha sido así, reflexionó Catherine: los actores demuelen las presas de los acontecimientos del mundo, y son los que vienen después, sus epígonos, los responsables de encauzarlos. Que Dios nos asista.