Partida Rol por web

Mundo Kappa

Hada

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12/05/2016, 02:22
Director

Cortejo y reproducción: Las hembras en celo, aprovechan su entorno para decorarse, ya sea con aromas, algas que emergen del mar, propias flores de candyland, etc.. luego, comienza a volar de forma hipnótica de manera que embelese a los machos. El macho corteja a la hembra construyendo un nido o buscando un territorio a salvo, una vez conseguido, guía a la hembra mediante un baile. Una vez la hembra es embelesada, ésta accede mediante cánticos que suenan como campanillas. Las hadas son ponedoras de huevos, fertilizan los huevos en el interior de la hembra y luego los ponen en o cerca del agua (que bien puede ser una charca como una zona empantanada). Cuando nieva, los huevos no eclosionan y se mantienen en estado latente. Una vez han nacido las ninfas, permanecen en el agua (o tierra si ésta se ha secado lo suficiente para no poder flotar) hasta que desarrollan las alas. Las madres amamantan las ninfas y las cuida sobre su primera etapa de vida.

Habitat natural: Viven en zonas acuáticas tales como la orilla del mar de la garra de hielo, los rios, pantanos y charcas de candyland ya que sus ninfas son acuáticas. 

Movimiento: Pueden caminar o pueden volar, también saben flotar en el agua.
Físico: Su cuerpo frágil y las alas largas hacen de las hadas la bestia más veloz. Son delicadas y aprovechan su entorno para camuflarse ya que no tienen mucha más defensa.
Carácter: les gustan construir nidos, cuanto más espectaculares los crea el macho puede elegir mejor la hembra. También se divierten mucho volando y haciendo carreras y su pasatiempo favorito es plantar y crear jardines. Viven en comunidad.

Son criaturas no muy inteligentes, sin un idioma extendido. Son cautelosas y temerosas, tratan de construir sus nidos en los huecos de los árboles y entre las ramas, construyéndolos como refugios para poder desplazarse de uno a otro, y no quedarse mucho tiempo revoloteando sin un lugar donde esconderse. Son criaturas de pocas aspiraciones que acostumbran a seguir a una reina ambiciosa capaz de emitir sonidos más musicales. Algunas pueden imitar palabras gnarnianas y establecer una comunicación.

Alimentación: Herbívoro             Consumo 3 raciones
Crecimiento: Vida normal 45años , Desarrollo normal (anual)
Zona: Candyland

Atributos: Fuerza 0, Destreza 1d6, Tamaño 1, Constitución 0, Inteligencia 1d6+6, Poder 1d6, Carisma 1d6+6
Movimiento: 1  Marcha: 0.5

Desarrollos
-Carpintería 05-35%
- Oratoria, forman tribus de 20 individuos.

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15/05/2016, 17:54
Kairos

Las Hadas no recuerdan el día que llegaron a Kappa, simplemente supusieron que siempre estuvieron ahí, no eran seres extremadamente granes, ni fuertes, ni resistentes, pero eran graciosos de observar y muy listos. Kairos se pasaba decenas de años mirándolas cuando los Yordles dejaban la época de celo, terminaban las guerrillas y comenzaban a buscar refugio para las nuevas familias. 

Kairos retiró con un bufido las nubes que cubrían el firmamento para buscar algo que la distrajera cuando algo le llamó la atención. Las hadas todavía no habían inventado un idioma entendible y se iban comunicando a base de gruñidos, gimoteos y demás sonidos que podían hacer, para los oídos de cualquier otro que no las entendiera como a veces podían ser las propias hadas eran como campanillas que se agitaban. 

Las hadas se pasaban el día jugando en el agua, haciendo competiciones de vuelo, bailando o haciendo jardines. Y en una de éstas que estaban cuatro hadas que volaban en un arroyo de Candyland. No muy lejos de ahí, las cascadas de la isla flotante cuyo nombre era los jardines del conocimiento llenaban la zona de arcoiris. La poca nieve que caía en candyland poco a poco se iba derritiendo y las plantas comenzaban a florecer. Casi al momento, en el mismo momento que una de las primeras flores de un arbusto cercano se abrió, las hadas tuvieron una especie de exhalación. Una de ellas llegó a la edad adulta y las hormonas clamaron la atención de los machos que estaban a su alrededor. Uno de ellos se impuso por encima de los demás haciendo acopio de sus grandes alas pero la hembra no parecía estar conforme así pues el resto intentaron conquistarla de diferentes modos.

Algunos fueron hasta la orilla del mar de la garra de hielo que no andaba muy lejos y recogieron luminarias con las que hicieron lindos, brillantes y coloridos vestidos para impresionarla. Otros le trajeron flores. Y finalmente la hembra escogió al macho que, inteligente, había construido un pequeño nido, a base hojas y ramitas secas. Ambos volaron juntos en formación y a la noche salieron a bailar con el resto de hadas de la zona junto a las luminarias.

Allí, llegaron al momento cuspide ella soltó sus huevos en una pequeña charca que había en el suelo, él ya había fertilizado los huevos dentro de ella y la miró campanienando a su alrededor mientras lo hacía. Ambos se posaron en unas hojas cercanas y pasaron la noche. A la mañana fueron al arroyo, donde habían plantas para comer y mientras recogían semillas, ocurrió.

Como de la nada, una criatura gigantesca saltó encima de él y la hada no tuvo tiempo mas que de mirar el trágico destino de su pareja y huir como pudo. Vio como era aplastado por las fauces de aquel animal violento y salvaje y como lo paseó por delante de la orilla hasta llevarlo hacia otro de su misma especie. Ella voló hasta sus huevos y por suerte, aún seguían allí. 

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15/05/2016, 20:20
Kairos

                                                        

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18/05/2016, 23:10
Kairos

El lenguaje de las hadas

Ha diferencia de los Yordles, las hadas habían encontrado un gusto extraño por juntarse en pequeños grupos, sea debido a la inevitable caza que los salvajes Yordles las y los tenían sometidos, ésta contrariedad con sus contemporáneos vecinos les había hecho crecer no como comunidad pero si podría decirse que en pequeñas plurifamilias.

Así pues, cuando una hada decidía tener un hado como pareja podría encontrarse en la tesitura de marcharse de casa o continuar bajo el cobijo de su familia o la de su pareja, a fin de asegurar una mejor defensa y por lo tanto... estabilidad.

Las hadas no solamente habían empezado a crear un lenguaje claramente primitivo al igual que los Yordles con palabras que señalaban su entorno, ya viniera de cielo, tierra o agua sino que había creado palabras que sus cazadores no habían todavía ni imaginado.

Así pues, conceptos como -abuela-, -hogar-, -peligro-,-volar- no solamente podían ser nuevos sino que adquirían una connotación más.

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23/05/2016, 10:58
Kairos

Supervivencia de las Hadas

Zumbi volaba asustada por encima de la superficie del arroyo en el que solía bañarse. Había tenido la increible suerte de haber hecho un picado cuando un enorme Yordle saltó por encima de ella y cayó al agua. Asustada había volado hacia arriba justo para esquivar un zarpazo que le hubiera costado la vida. Se había encontrado quizás con un Yordle que estaba aprendiendo o el más patoso de todos.

Zumbi sabía que no tenia mucho tiempo y que cada segundo era quizás el último. Voló rápido intentando despistar al Yordle pero sabía que era imposible, cruzar el agua era algo que le daba tiempo pero cuando un Yordle te localizaba no te perdía. Las hadas no terminaban de entenderlo pero siempre sabían encontrarlas por mucho que se escondieran. El hada miró hacia atrás, el Yordle ya había salido del agua y se había parado un momento oteando a su alrededor, parecía estar buscándola y entonces, Zumbi chocó contra un árbol, se quedó pegada a él, el sudor se apoderó de su cara, y el miedo de su corazón. Vio al Yordle acercándose a la Dulcinea y como algo despistado pasaba de largo.

Se quedó quieta, con el corazón saliendose por su boca, no supo cuanto permaneció ahí pero cuando por fin reunió el valor para moverse se dio cuenta que no podía hacerlo. Había aterrizado en una mancha de cera y miel y como tecnicamente no había hecho daño a la colonia y las snicht no le habían atacado. Se quedó ahí mirandolas, zumbonas y redondas, y entonces lo entendió, el Yordle no la había encontrado porque el ruido de las snicht le había despistado.

 

 

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28/05/2016, 00:53
Kairos
Sólo para el director

Los sabores de Candyland: Guía de un Groumet

Pix y Pixie estaban jugando salpicándose la una a la otra. Era mediodia y ambas estaban mojadas y sonrientes, estaban fuera de territorio de Yordle así que reinaba cierta tranquilidad, ambas volaron hasta las lascivias y allí otearon a su alrededor.

Casi todas las plantas eran más grandes que ellas y para éstas, tenían muchísimas opciones. Pix voló hacia una roca cercana y rascó de una roca un poco de glaseado. Era fresco, esponjoso y turgente, cuando se lo metía en la boca tenía el tacto de un soufle y sabía a menta. Ofreció un poco a Pixie que gustosa aceptó y lo unió al trocito de Haribo que tenía medio partido. Y fue así como se hizo el primer bocadillo de Candyland.

Los ojos de Pixie brillaron gustosos y ofreciéndole a Pix, juntas degustaron semejante manjar. Era al fin y al cabo, una de las comidas más trabajadas.

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31/05/2016, 17:11
Kairos
Sólo para el director

Pim era un hado con el pelo verde y los ojos violetas. Y hoy era un día muy especial.

Era el día que debía abandonar su nido familiar y encontrar una buena pareja y empezar nueva familia. Y Pim tenía puestos los ojos en Ore. Desde que la vió adornada con un precioso vestido de algas y un tocado de hilos de lascivias se había quedado prendado de ella. Ore había usado además los colores del Haribo para pintarse los labios de color de las cerezas y su pelo brillaba como las luminarias en la noche.

Pim se levantó a la primera luz de Kairos (jeje) y voló hacia el arroyo donde todos los aspirantes de la carrera se iban a batir en duelo. Se trataba de un recorrido lleno de Snichts y trampas que hacían las propias Hadas por pura diversión para entorpecerles. Al final del recorrido, quién ganara, tendría el gran derecho de escojer hembra. Y Pim estaba enamorado de Ore.

 

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02/06/2016, 17:40
Kairos
Sólo para el director

El día a día

-Yo Pim!- grité

-Yo Ore-ore...- le contestó

Pim se acercó al otro hada y le acarició levemente las alas, entonces ambos se pusieron a volar y se posaron en una rama. Desde allí contemplaron lo poco que podían ver alrededor.

-comer- le dijo dándole un trozo de tierracate y así ambos comieron.

Pim alzó el vuelo y comenzó a dar vueltas alrededor del arbusto haciendo cuadrados en el aire mientras decía de vez en cuando su nombre - pim, pim, pim-

Y así se hizo de noche, la luna de morrslieb sonreía e iluminaba Kappa junto a mannanlieb. Pim se acercó a Ore e hizo revolotear sus alas. -miiicu.... micu?- le dijo de forma seductora mientras levantaba las cejas. Ore le miró duditativa y contestó - Micu!-

Y juntos se fueron a hacer micu, micu.

 

Notas de juego

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09/06/2016, 01:11
Kairos

Priscilla era un hada bastante amable. Le gustaba estar con sus amigos pero a diferencia de ellos tenia unas inquietudes que no eran muy normales. Se pasaba mucho tiempo observando la naturaleza y a veces se quedaba rato mirando a los Yordles desde la lejanía, a los poros retozar entre la nieve o las snicht volar.

Y así fue un día que se quedó observando a éstas criaturas doradas y oriundas. 

Se fijó en la Dulcinea, y se acercó volando a uno de los poros que sobresalían, y como una de las thermitias sobresalía. Del agujero salió un polvo que Priscilla recogió con sus manos, miró el nido de Snichts y observándolas se llevó la madera a la boca e intentó hacer una pasta. Fue desagradable aunque funcionara. Priscilla voló hasta una rama alta y ahí dejó caer la masa, bajo los rayos de sol ésta se fue secando y pronto quedó una superficie porosa y dura. Volvió y continuó el proceso hasta que se fijó que en uno de sus viajes, cuando iba a meter la mano extrajo de ése polvo algo de savia que le pegó los dedos entre sí. 

Priscilla pronto entendió que podía ir más rápido si la usaba pero sus manos se acababan pegando la una la otra. Así que después de limpiarse ideó un plan. Recogió una rama y voló hasta una roca, rascándola, le dio forma plana y sonriendo se dirigió hasta donde había encontrado la savia.

-¿Pris?.- preguntó una amiga que pasaba por ahí.

- Yo hacer pala.-luego la miró.- ¿Ayudar?- Lo que fuera que estuviera ideando Priscilla pareció divertirle a la otra hada así que la observó y asintió.

Priscilla usó la pala para recoger la savia y le sonrió a su amiga Arwar pero pronto arrugó el gesto. -Aguantar- le dijo dándole la pala con la savia. Corrió hasta donde había una esquirla de roca y sujetándola con muchísima dificultad voló hasta una rama, allí bajo la atenta mirada de Arwar comenzó a cavar un agujero. Allí dejó caer serrín con saliva y con la pala comenzó a mezclarlo con la savia. De ésa masa pronto hizo una pared. Pero a pesar de la dureza se dió cuenta que no era suficiente, si lo hacían demasiado alto pronto se desmoronaba. -Esto no pared, esto pegamento.

Priscilla supo que necesitaba algo tan duro como una Dulcinea, así que completamente determinada usó una piedra afilada para empezar a quitarle la corteza y usó el pegamento para juntas las piezas.

Con el pasar de los dias entre Arwar y Priscilla, hicieron una casa. Descubrieron que si les daba el sol era mucho más rápido que se secara, y si hacían una capa de savia y encima espolvoreaban serrín, el resultado era mejor.

Era el escondite perfecto, y dentro las mantenía calientes.

Priscilla quiso agradecerle a Arwar su ayuda así que con algo de gracia junto diferentes hojas y pétalos y le hizo un bonito vestido. - regalo, tú amiga

La hada no se quedó allí, su inquietud era tal que comenzó a experimentar con ramas, dándoles formas. Le fue 

sumamente fácil colocar una serie de ramas juntas y recubrirlas de hojas para hacer un camastro - cama- la nombró enseñándosela al resto de hadas. Para poder trabajar, al cabo de los años en vez de escarbar en la rama hizo cuencos. Y a las camas les puso pies para trabajar sin estar agachada.- Mesa

 

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28/07/2016, 14:52
Kairos

Y la llamaron Titania, la reina de las hadas

Calipso miraba entre las sombras. Un horrible y asqueroso Yordle andaba trotando, llevaba encima cosas de colores y portaba en las manos un artilugio que no terminaba de entender. Estaba lleno de agujeros y lo iba balanceando por el aire. Llevaba una bolsa que se sacudía, signo inequívoco que estaba llena de hadas.

La noche llegó y Calipso volvió al lugar donde se encontraban las hadas.

- ¿Dónde Calipso? Misa asustada...-le dijo una nada más aterrizó en un tronco.

-Morgana... juntarnos, o morir.- le respondió.- Juntas podemos.-

Morgana sabía de qué le hablaba, ella sabía de las ideas de Calipso que debían estar juntas, vivir en comunidad... pero las hadas eran testarudas, necesitaban un lider, y todas lo querían ser. 

Calipso se pasó la noche mirando a las familias desconsoladas. Los Yordles las cazaban y las deboraban. Algunas veces incluso se dedicaban a cogerlas y simplemente arrancarles las alas y dejarlas tiradas. La hadas eran seres libres, que volaban y se bañaban en los rayos del sol, hacía tantos años que se escondían en sus casas de madera que algunas habían incluso perdido el apetito de volar.

- Unirnos o morir.- les dijo.

- Estúpida, tú querer que juntarnos y cazarnos más fácil.- Freya era la principal opositora, ella pensaba que debían separarse y vivir como se pudiera.

-Yo... no segura... Freya tener razón, Calipso.- le respondió Krisella, y como ella casi todas las hadas.

- ¡Nosotras morir!.- gritó Calipso poniendo su puño en el pecho.- ¡NOSOTRAS MORIR!.- gritó con lágrimas en los ojos.

Pero las hadas no la escucharon, algunas se quedaron, aún aturdidas por la violenta caza, otras bajaron la mirada y se marcharon y la mayoría cogió sus cosas y se marcharon a buscar un agujero más profundo donde desaparecer.

Calipso lo sabía, sabía que si estaban juntas podrían defenderse, se pasaban mucho tiempo buscando alimento o construyendo, si se repartían las tareas harían mejor las cosas, porque cuando llegaran los Yordles... debían tener un refugio seguro... y se tenía que elegir entre comer o tener un refugio seguro. Calipso lo veía en su cabeza, había un tipo de casa que las protegería a todas, se enroscaba alrededor de las partes más alta de las Dulcineas y se camuflaba a la perfección pero necesitaba ayuda... no podía construir ella sola el Palacio de la Hadas.

Era medianoche, y se encontraba mirando las lunas de Kappa. Estaba sentada en una rama y tenía los mofletes apoyados en sus manos y entonces lo escuchó. El Yordle estaba aquí.

Voló hacia donde estaban los gritos de las hadas y vio al Yordle saltando y atrapando a sus compañeras. No podía permitirlo. Algo le impulsó a saltar a por él. Con una ramita voló hacia él para atacarle.

- ¡¡¡CALIPSO NOOOOO!!! .- le gritó Krisella.

Pero Calipso solamente veía al Yordle perseguir a Morgana, saltó directo a su cabeza, a atravesarle con su vara y chocó con él. Notó que ella se hundía levemente dentro del Yordle, y se le mojaban las manos. El Yordle soltó lo que llevaba en la mano y se fue a llevar una mano hacia donde se encontraba Calipso. Ella puso salir de aquello que parecía ser el ojo del Yordle y éste se tapó el ojo. Gritó y dio un paso para atrás. Y entonces ocurrió lo inaudito. El Yordle medio cegado no vio la rama de árbol que sobresalía, y éste se tropezó. Cayendo su cabeza contra una roca que se empapó de su sangre.

Calipso estaba empapada y en el suelo, se encontraba aturdida pero pronto remontó el vuelo. Morgana que era la que más cerca estaba había volado hacia ella y la estaba arrastrando de un brazo para sacarla de ahí pero se paró de golpe. El Yordle parecía no moverse.

- ¿El Yordle?.- se preguntaban las hadas que habían. Poco a poco, se fueron acercando a donde estaba Calipso pero el Yordle no se levantaba.

- Calipso ha vencido al Yordle.- dijeron en susurros. 

- Calipso... ¿Estás bien?.- le preguntó Morgana pero ella no respondía.

- ¡Ha vencido al gigante! ¡Calipso ha vencido al gigante! ¡Es TITANIA!.- gritó Krisella.

- ¡TITANIA! ¡TITANIA! ¡TITANIA! ¡TITANIA! .- comenzaron a corear las hadas. Krisella se acercó a la aturdida Calipso y le levantó un brazo en señal de victoria. - ¡Titania! ¡La reina de las hadas!.

Calipso miró al cielo, sin entender qué había pasado y porqué todas las hadas de su alrededor parecían celebrar una gran victoria. Y entonces lo vio. Un cometa cruzó el cielo, como un parpadeo, un guiño del cielo. Y fue la señal que estaba esperando pues no todos los días se podía ver un cometa de dos colas.

La ahora conocida como Titania, título que ostentaría la reina de las hadas, las condujo a todas a un lugar más seguro, al que llamaron Ávalon, que se convertiría en el legendario reino de las hadas, un lugar que solamente se podía acceder escalando una montaña o sobrevolandola, la montaña se había venido abajo en una parte y se había convertido en un paradisíaco cenote.

Notas de juego

https://www.youtube.com/watch?v=L8HxKTty1WU  BSO El reinado de Titania

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04/08/2016, 22:55
Kairos
Sólo para el director

Peter pan y Wendy

Sus cabellos castaño se mecían en el viento, no paraba de intentar pasar al exterior y Wendy se sentía cada vez más atrapada. Había algo que no la dejaba pasar, sabía que había cometido una estupidez, había entrado en la casa de un Yordle y se había quedado atrapada, escuchó un fuerte vendabal y un gran golpe, y luego apareció un gran muro invisible que no le dejaba pasar. El Yordle se aproximaba y ella no sabía donde meterse, sabía que su fin estaba cerca y no le quedaba otra que aceptarlo con dignidad. Así que voló hacia una mesa de madera y se sentó en un vaso. El Yordle 

apareció y se la quedó mirando. Por alguna casualidad de Kairos, quizás porque no era un Yordle agresivo solamente se quedó allí.

-No matar...- le decía el hada, aunque era obvio que no la entendía. El Hada vio una oportunidad, parecía que se le brindaba un nuevo camino, así pues metió una mano en su bolsa y sacó un pequeño juguete de madera.

El Yordle se acercó, era enorme para el hada pero no parecía agresivo, o al menos, como mínimo no había sacado colmillos y garras y le estaba devorando.

El Yordle tomó aquella pequeña cosa, imposible de hacer por un Yordle y sus garras y pareció gustarle.

Wendy intentó decir su nombre, señal de paz entre hadas pero el Yordle no le entendía así pues le llamó Peter Pan.

Ella voló, temerosa, hasta su hombro y éste pareció dejarse hacer. Hasta que pareció sacar los colmillos, Wendy intentó correr hacia lo primero que cogió, se metió detrás de una jarra de arcilla que había que parecía enorme para ella pero eso no pareció protegerla del Yordle... cerró los ojos, sabiendo que ahora sí era su final. Pero... ¿no llegaba? Los abrió y lo vio ahí, sus colmillos aún relucían bajo la luz de las velas, hasta que algo se le iluminó a Wendy.

-¿Tú sonreir? ¿tú amigo?.- el Yordle parecía divertido por el extraño ruido que hacía el hada, seguramente era de los pocos que se había quedado escuchándolo en toda su historia.

Un movimiento demasiado rápido para el hada pareció encerrarla otra vez entre invisibles muros.

Wendy no supo cuando tiempo estuvo allí, por suerte, tenía agua y tenía comida que aquel Yordle le proporcionaba, se pasaba las horas mirándole pues le llevaba a casi todas partes, parecía enseñarla como trofeo a otros Yordles que parecían ser más grandes que él e incluso encontró un patrón en sus gruñinos. -Dulcinea- dijo un día el hada en gnarniano un día. El Yordle se giró algo asombrado, sin saber quién había hablado hasta que vio a su hada de compañía. Entonces supo que era un ser inteligente.

Peter y Wendy tomaron años juntos, Wendy cuando supo alguna palabra suelta de gnarniano y entablaron una amistad, pudo ser liberada.

- ¿Tú protección? Yo puedo construir cosas pequeñas.- Peter y wendy todavía se encontraban, Wendy era constantemente atacada en Avalon por otros Yordles.

-¿Dónde más hadas?.- le preguntó un día Peter.

Wendy meditó, aquella era una propuesta un tanto peligrosa, ¿Debía traicionar a su raza? Podría ser posible, pero entonces se acordó de Titania, su reina. Recordaba sus dificultades para poder gobernar pues el reinado era una y otra vez llevado a la destrucción por hadas envidiosas que boicoteaban la vida cívica.

- Tú protección, yo llevar a comida hada mala, y yo construir cada muñeca para tu ninfa.- Peter con el pasar de los años había comenzado una nueva familia y su hija, trigilia, era una gran aficionada a la carpintería de las hadas, o mejor dicho, a la casa de muñecas que le estaba haciendo.

Peter pareció aceptar, Wendy lo llevó a una pequeña familia malintencionada de las afueras de ávalon y simplemente le dejó hacer. Al finalizar ambos estrecharon las manos, o brazos de Wendy y dedo de Peter y Wendy voló hacia su hogar.

- Titania.- se presentó hacia su reina.- comercio Yordle, él  protección, yo construir casa.-

Titania sonrió satisfecha, parecía que se iba a inaugurar una nueva... paz.

- Hadas , yo, Titania, digo Wendy comerciante, digo Wendy hablar Yordle.-

-¡ Titania comerciante!.- gritó el pueblo de Avalon.