
Alemania ganó la tercera guerra mundial. Un ejército neonazi que comenzó extendiéndose por los Países Bajos, que convirtió en un muro frente al peligroso rival de Reino Unido. Fundó una central nuclear en la vieja sede central de Greenpeace en Ámsterdam, y tomó el país como rehén. Años después había colonizado Austria, había conseguido el apoyo de Suiza y la hermandad de Italia, salvando el Vaticano, que se mantenía refugiado en su pequeña ciudad estado, inmune al carecer de ejército y no suponer una amenaza.
Polonia y Francia no tardaron en caer, y tras ellos, España, Portugal, Suecia y Noruega. Europa pasó a ser controlada por el Cuarto Reich.
Vivimos en una sociedad interesada y desnaturalizada, donde los hijos están mejor valorados si se tienen mediante fecundación in vitro. Por lo general, cuanto más bajo es el nivel económico y social de los padres, más posibilidades hay de que el niño nazca de forma natural, sin ciencia de por medio. Los más adinerados pueden permitirse el lujo de seleccionar en su descendencia los mejores carácteres, seleccionando lo mejor de cada uno y favoreciendo así la "selección natural", contribuyendo a desarrollar individuos de la raza humana que se encuentren más cerca de su máximo potencial. Más cerca del Superhombre que pretendían conseguir los nazis.
Atendiendo a estas razones encontramos que el amor romántico suele ser cosa de pobres. Y el sexo, también. En los estamentos sociales altos se persigue el matrimonio de conveniencia, intentando emparejarse para conseguir alguien de un estatus social igual o superior, con quien la convivencia sea fácil y sencilla, y con el cual los hijos sean de naturaleza óptima a través de la selección artificial de carácteres. Es muy normal, por ello, que los Vitalistas sean endogámicos, exigentes y cerrados a la hora de buscar pareja.
Por lo general el amor real suele estar exento en este tipo de relaciones, aunque con el tiempo suele surgir algo parecido que podríamos considerar mero afecto por un compañero de piso con quien se comparten facturas, conversaciones y en ocasiones, cama, con todo lo que ello implica.
En líneas generales el sexo suele valorarse como una mera necesidad fisiológica que hay que satisfacer para que no influya en la vida diaria, provocando una sensación de abstinencia o necesidad, distrayendo de las necesidades reales. Generalmente se disfruta de ello, aunque la cantidad de gente frígida ha aumentado considerablemente en las últimas décadas. Lo más normal es que la gente tienda a ocultar estos impulsos, en algunas ocasiones incluso durante el propio acto, especialmente si se realiza únicamente por necesidad.
Es una concepción que pudiera parecer extraña hoy día, pero que en una sociedad donde la familia, el amor y la pareja han perdido su sentido, el sexo ha pasado a tener otro significado. No por ello uno tiende a acostarse con cualquiera. Generalmente la gente es muy discreta en este aspecto, y sólo tiende a hacerlo con aquellas personas con quien tenga pensado, a la larga, tener descendencia, o en su defecto con aquellos de un estatus aceptable con quien sea posible compartir meses, años, o toda una vida. En parte, esto se debe a que el sexo, se quiera o no, sigue liberando hormonas que generan vínculos afectivos y románticos.
Hay millones de casos de arrebatos de pasión atendiendo a las necesidades más bajas, claro, y la gente aún se permite hacerlo por amor, pero generalmente, esto nunca se sabe, y se esconde en el armario como una vergüenza más. Es raro que alguien se case por amor, salvo que por bendita coincidencia posible sea una persona apta para un matrimonio de conveniencia fructífero, o porque sencillamente la persona sea capaz de, en detrimento de su calidad de vida y de favorecer su descendencia idónea, optar por abrazar como marido o mujer a una persona que verdaderamente se ame.
Aunque el proletariado es más dado a mostrar deseo sexual y promiscuidad, asumiéndose que al fin y al cabo no deja de ser "una distracción de pobres", gratuita, adictiva, sencilla y hormonal y psicológicamente satisfactoria, esto es algo que en el fondo, no todos los miembros de la clase alta reprimen, aunque es lo normal.
Generalmente, hay auténticos hombres y mujeres adinerados que acaban utilizando su atractivo social, su influencia o su patrimonio para conseguir sexo de múltiples personas, dándolas a cambio dinero u objetos por los servicios, haciendo de ello una prostitución, o simplemente otorgando favores, regalos u protección o calidad de vida en algún ámbito. Aunque existen los burdeles y locales de alterne, y los hay incluso sólo para la alta sociedad, son generalmente algo más destinado a los estratos sociales bajos.
Podría decirse, en resumidas cuentas, que en materia de sexo lo usual en la clase alta es guardar las apariencias y reprimir los impulsos, especialmente en público, aunque hay quien cambia esto segundo por un hedonismo que aprovecha esa clase de placer sin preocuparse por antigua función biológica de mantener la raza humana. Verdaderamente el deseo sexual es algo obsoleto y prescindible, pero que todavía impera por desgracia en la sociedad, y que es, quizás, uno de los aspectos más delicados, tabús y presentes.
En cuanto a la educación, es muy normal recurrir a internados, y aunque los hay públicos para la clase baja, lo mejor es acudir a los privados, cuanto más caros y reputados mejor. Hay incluso quien se desentiende de sus hijos, poniendo simplemente óvulos y semen por separado en bancos, y dejando que sea la sociedad quien llene esos huecos generando a individuos sin familia, útiles para la sociedad y más baratos que las máquinas.
También hay quien únicamente busca, o le buscan, una pareja apta, y a través de la fecundación in vitro y la selección de carácteres generan un individuo óptimo con quien tienen más o menos grado de relación, desde ninguna hasta una visita al año, o cada tres meses, o cada dos semanas. Eso depende del nivel de implicación de los progenitores, o de uno de ellos.
Y por último, está quien decide criar a sus hijos. Para ello generalmente lo más normal es recurrir a la figura de padre y madre, aunque hay quienes tienen un hijo siendo un matrimonio homosexualidad, y quien es padre o madre soltera. Todo depende del estatus social y del niño en cuestión. En la clase alta impera educar a tu hijo, pagarle los mejores estudios y favorecer que sea un individuo valioso para la sociedad, obteniendo así más patrimonio, prestigio, lazos relacionales y alguien a quien buscar un matrimonio de conveniencia para, así, obtener más de lo mismo. Y suma, y sigue.
"No tememos la libertad, sino un uso inadecuado de ella"
También conocidos antiguamente con el sencillo nombre de Illuminati, se trata de una sociedad piramidal y generalmente religiosa dedicada a la conservación de valores éticos y espirituales fundamentales. O dicho de otro modo, son una facción de poder en la sombra que vigila y ejerce de titiritero, controlando la información y coartando a los medios de comunicación de forma directa o indirecta.
Antiguamente eran una vieja sociedad de Vitalistas cuyo apogeo tuvo lugar en el Siglo XVIII. Se extinguieron como los demás en la época victoriana, la también conocida como "Muerte de Dios" o "Supremacía del hombre", refiriéndose al hecho de que todos los seres humanos dotados de capacidades sobrenaturales, considerados semidivinos por algunos, se extinguieron.
Sólo sus allegados que carecían de facultades sobrenaturales, amigos, familia y afines a la causa hicieron perdurar el legado de sus enseñanzas y su creencias, transmitiéndolo de generación en generación hasta que aconteció la famosa y criticada segunda guerra mundial. Cuando los experimentos en los campos de concentración estallaron y volvieron a existir individuos con facultades sobrenaturales, todo cambió. "El segundo advenimiento" como fue llamado trajo consigo la resurrección de los Illuminati, pero con una serie de cambios.
Mayoritariamente judío, con un objetivo centrado en la supervivencia y la autoconservación antes que en controlar a la población, Los Iluminados se consideraron a si mismos una hermandad de refugiados de guerra, mutilados y experimentos científicos. Lejos de atacar o beneficiarse de sus habilidades sobrenaturales, se escondieron como ratas al abrigo de la sombra mientras la guerra terminaba y alemania dejaba de ser una amenaza.
Al menos en teoría.
Durante décadas las facciones ocultistas nazis supervivientes intentaron dar caza con mayor o menor porcentaje de éxito a los supervivientes afectados por la semilla del Vitalismo. Y aún así, la perseguida organización fue creciendo lentamente en las sombras, atesorando poder y recursos en su puño.
A día de hoy se consideran a si mismos un brazo ejecutor de Dios, encargados de proteger a la humanidad de si misma. Temen que los poderes sobrenaturales y los avances científicos brinden capacidades que los seres humanos no sepan emplear de forma adecuada, destruyéndose a si mismos de forma total o parcial, y no sólo de una forma física, sino también espiritual. No se trata sólo del fin del mundo, sino del fin de una era, la raza humana tal y como se conocía.
Con el poder de los dioses, dotados de armas y facultades demasiado poderosas para recaer sobre simples personas, la amenaza de que todo se venga a bajo es cada vez mayor. Cuantos más años pasan más individuos existen que atesoren en sus almas el don de la inmortalidad y cuotas de poder verdaderamente divinas. En manos de los Iluminati está encargarse de que esto no sea el fin.
Ellos contienen la guerra de poder entre Vitalistas, y evitan que su peso recaiga de forma excesiva sobre la población, limitando a ambos bandos. De ellos se dice que hacen desaparecer a determinados vitalistas cuando no queda más remedio, ya sea atrapando sus espíritus, inmovilizando el cuerpo o, en el peor de los casos, destruyendo las almas si las consideran demasiado corruptas y poderosas.
Grafeno magnético con tejido vivo. Neuronas sobre el grafeno.
Control mental de las máquinas con electrodos inalámbricos.
Hologramas.
http://es.wikipedia.org/wiki/Cuarta_dimensió...
Cambio climático --> Predicción metereológica de catástrofes.
Chip como los perros. Identificación bajo la piel.
Control de la natalidad.
Eugenesia. Selección artificial.
Matrimonios de conveniencia. Amantes.
Reconocimiento vocal para escribir. Táctil a distancia.
Educación americana no española (lo que te gusta, no obligado tonterías). Educación real (alimentación, filosofía de vida, ser persona, no tonterías). Exámenes prácticos y orales a modo de entrevista, no meros test (que son sólo barrera).