Partida Rol por web

Quid pro Quo

Mathias Kung

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07/04/2008, 12:47
Mathias Kung

Se muestra complaciente al menos de que su local hubiese pasado lo suficiente desapercibido, es bien sabido que una profunda oscuridad siempre hace retroceder.
No quiso si quiera reflexionar sobre la noche, pues debía de dejar su asuntos bien atados. En fin muchachos, ha sido una noche un tanto dura y complicada. Hwang sacale lo que puedas al coche, haz que lo recojan pronto y consigue otro mientras tanto. Intenta enterarte además de que harán con el gitano. Mantén la red ocupada, ya sabes. Finalizó guiñándole un ojo, para darle ánimos, su voz fue lo suficientemente dulce para mostrar paciencia y así no agobiar al joven Hwang. Al darse la vuelta sobre el gran salón del ático, cruzó su mirada con Lil, le pareció estar cansada, por lo que invitó o provocó podría decirse con un gesto a retirarse para descansar con él. ¿Qué me dices? Mañana promete ser otra noche larga. Y se dirigió al ascensor para retirarse a sus aposentos. Fue quizás un gesto exagerado, intentanto deshacer la furia acumulada al perder su coche y los proyectos que se le habían brindado de forma ilusoria.

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07/04/2008, 19:05
Hwang

Jefe, no se vaya todavía, hay un mensaje para usted.

Dice sentado delante del PC.

Es del Príncipe, dice que mañana también habrá reunión para tratar el tema del estacado, presentación de los que llegaron durante el combate y para hablar sobre la defensa de la ciudad.

En cuanto a lo del coche no se preocupe, mañana tendrá aquí uno, no hay problema.

Tras esta breve información te retiras a tu cuarto, mientras Hwang intenta quitarse un poco el cansancio de encima tocándose los lagrimales con el pulgar y el índice, como si tuviera legañas, tras lo cual empieza a teclear a gran velocidad.

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08/04/2008, 21:33
Mathias Kung

Una vez en su santuario los pensamientos sobre otra reunion con el príncipe son inevitables, demasiados extranjeros y demasiados encuentros, no me gusta ser el centro de atención. Pero su descanso es un regalo que nadie le puede quitar, abrazado a Lil como si otro de esos regalos se tratase.

Notas de juego

EDIT: Me avisas del despertar? o comienzo a rolearlo ya?

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15/04/2008, 22:54
Director

Notas de juego

Vete despertando ya y rolea de paso de un tirón como vas al Eliseo... o no.

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16/04/2008, 00:40
Mathias Kung

La llamada de la sangre hizo abrir sus ojos, estrepitosamente, puesto que se trataba como todas las noches, de un despertar involuntario. Una noche más se dibuja una sonrisa en su rostro, con la mirada traviesa que contempla el hermoso cuerpo de Lil. Le despierta entre besos como acostumbra hacer, hace años que dejó de sentir algo por ese tipo de actos, pero no era motivo para despojarselos a ella, puesto que además, ella tambien le ofrecía ciertos sentimientos especiales.
No se demoraron mucho más y se dirigieron hacia el ático, donde Hwang los estaría esperando. Lil sabía que debía de cambiarse y prepararse para la reunión que el príncipe cito para esta noche.
Buenas noches querido Hwang ¿Qué tal fue todo? Preguntó animado Mathias, nada como las nuevas noticias que alteren la rutina del tiempo. Al tiempo depositaba su mano en el hombro del fiel muchacho, para animarle y demostrarle afecto. Al comenzar este a hablar, se dirgió hacia el frigorífico, sirviéndose una copa de una botella de las muchas que se amontonaban en el estante inferior. Cogió además otra vacía, y la depósito sobre la mesa en la que Hwang tecleaba el ordenador con destreza. Mientras bebía la fría sangre de la copa, como si de el típico café matutino se tratase. No era demasiado exclusiva, al contrario, nada más que otra de las rutinas que su naturaleza requiere, no disfrutaba del sabor que dejaba la sangre caliente bombeada por un corazón muerto de miedo. Disfrutaba sin embargo de las palabras de Hwang, ese chico nunca llegó a defraudarle, gestionaba todo con mucha soltura, sin duda fue un hermoso regalo.

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17/04/2008, 00:27
Director

Hwang está delante del PC con unas ojeras que no sabes cómo se mantiene despierto.

Buenas noches señor, he estado trabajando casi todo el día, tiene un coche en la puerta, y he conseguido arreglar un par de fallos en la seguridad, nimiedades que seguramente saltaron anoche con el barullo, nada de lo que tenga que preocuparse.

A Hwang se le abre la boca en un bostezo interminable, que intenta ocultar un su mano izquierda.

Ahora, con su permiso señor, iré a descansar un buen rato, apenas he dormido dos horas en todo el día y necesito descansar.

Acto seguido se levanta de la silla y apaga el monitor con el meñique de la mano derecha, tras lo cual se retira a su habitación.

Te das cuenta de que encima de la mesa hay unas llaves de coche, que corresponden a un C7 plateado aparcado en la puerta del cabaret.

La noche en el exterior es silenciosa y cálida, como la calma que precede a la tormenta, y este calor no es normal en Praga...

Notas de juego

Intenta rolear ya hasta que llegas al eliseo.

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17/04/2008, 11:54
Mathias Kung

Cuando Hwang se levanta de su asiento, dirigiendose a su cuarto, éste no evita acercarse a al monitor de la mesa. Bien hecho, no esperaba menos de ti. Comenta de espaldas al cansado, pero eficiente ghoul. Cogió las llaves observándolas con curiosidad, esperando a que Lil saliese de su dormitorio. Volvió a sentarse mientras terminaba su copa, y leía el periódico local de ese mismo día. Se mostraba bastante calmado a pesar de los acontecimientos, procurando no pensar demasiado en las cosas que debía de dejar claras en la reunión de esta noche.
Al rato salió Lil, vestida con ropa cómoda, toda de color negro, bastante normal, resistente en cierto modo, su figura daba la elegancia necesaria, eso y el color negro que contrastaba con su pálida piel.
Vamos preciosa, vas a estrenarlo, dijo guiñandole un ojo a la vez que sonria medio lado de su cara. Le arrojó las llaves del nuevo coche. Y se dirigió hacia abajo, para encargarse de ver que por el local todo iba como era debido. Saludo a sus compañeros, dió instrucciones al jefe de camareros, al de bailarinas y sobretodo, reforzó la seguridad de las puertas. Se cancelaron todas las reuniones extraoficiales de la primera planta, tan sólo matendría el negocio básico. La pareja cruzó las puertas del local, observando los primeros esbozos de cola, mientras cruzaban a lo largo del callejón. Al llegar afuera se enconraron con una hilera de coches aparcados en Mustek, la gran avenida. Es un C7, plaetado. Una vez localizado se montaron en el coche, Lil tuvo que soltar algunos de sus juguetes en el asiento trasero. Ya sólo quedaba arrancar el coche, para dirigirse de nuevo al Eliseo, con cierta tranquilidad, a fin de cuentas, Lil debía de ir conociendo el coche.