Partida Rol por web

Rodarán Cabezas (HLdCn)

Capítulo 13: Bajo tierra

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18/09/2014, 23:04
Alguacil Nicholas Webb

Un nuevo amanecer asomaba por el horizonte. La extraña pesadilla que os atormentó tras la fiesta de la cosecha seguía repitiéndose cada noche. Los ataques de la bruja oscura se incrementaban con el paso de los días. Llegasteis a la mansión del alcalde cansados y apesadumbrados. Tanta muerte debilitaba la mente de cualquiera. Os bastó una sola mirada para daros cuenta de que el alguacil no tenía buenas noticias para vosotros. Nada parecía haber cambiado. Las muertes seguían aumentando. Esa mañana le tocaba el turno a Ethan Gray. El campesino ya no se encuentra entre nosotros. El jinete lo ha… Bajó la cabeza en señal de respeto al difunto. Era un buen joven, trabajador, honrado. Tenia toda la vida por delante... El mal sigue vivo dentro de uno o varios de ustedes. No importa lo que hagamos, ni donde nos encontremos, nunca nos dejarán en paz. ¿Quieren que Sleepy Hollow se convierta en una aldea fantasma?. Yo no. El circulo se va estrechando, pero muy a mi pesar me temo que el mal es mas poderoso. No sé si saldremos vivos de aquí...

 

Notas de juego

Votaciones abiertas hasta las 22 horas del domingo.

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19/09/2014, 00:23
Abigail "Abbie" Irving

Abbie entró una mañana más en la casa del alcalde y frunció el ceño al ver la expresión del alguacil. Llevaba entre los brazos un paquetito y una botella de leche, al igual que los dos días anteriores, y depositó su carga sobre una mesa antes de sentarse a escuchar el discurso del señor Webb en silencio. Hizo una mueca al escuchar que había habido una nueva víctima durante la noche. Se llevó la mano a la frente y se la frotó despacio mientras su mirada recorría el lugar, analizando a los pocos que quedaban en pie, como seleccionando y descartando. 

Sus ojos pasaron de largo sobre Lucretzia y Rosemary, para detenerse en Seraphim primero y en Isaac P. después. Finalmente volvió a mirar al alguacil para dirigirse a él con voz temblorosa. - Señor Webb... ¿Dónde está el señor Hardwicke? 

No tenía muchas esperanzas de que el alguacil respondiese, así que tras esperar un par de segundos se puso en pie y se alisó la falta con un gesto nervioso. Tomando aire se acercó a Isaac y ladeó la cabeza mirándolo directamente a los ojos. - No voy a votarte. Me dijiste que eras inocente y creo en ti. Más después de que ayer intentaras ofrecerte a ti mismo para protegerme. Sé que Rosemary y Lucretzia son inocentes, así que voy a votar al único que queda. - Su mirada volvió a dirigirse a Seraphim por un segundo antes de seguir hablando, mirando a Isaac una vez más. - Él dice que puede proteger a la gente, pero no tenemos más que su palabra. ¿Votarás conmigo esperando que sea la última vez, Isaac? - Preguntó finalmente con voz esperanzada.

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19/09/2014, 00:43
Muerto Isaac Pope

Isaac llegó a aquel ya asqueroso lugar donde nos reuníamos todos los días y al ver la cara del alguacil, simplemente aparto la mirada y continuo andando hasta sentarse en un a silla cercana a Abbie.
Tras escuchar las palabras del alguacil y empezar a hablar Abbie, asintió con la cabeza cuando dijo que confiaba en él, y en su rostro se dibujó una pequeña sonrisa y se le ensanchó el corazón por dentro y cuando finalmente le pregunto si la apoyaría, volvió a asentir y con sus dos manos cogió la de ella, acariciándola con los pulgares.

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19/09/2014, 01:46
Rosemary Kenway

Rosemary entra tras Abbie en casa del alcalde, mira a los presentes, pero alguien falta. Entonces escucha al alguacil decir que esa noche había muerto Ethan Gray.

-No puede ser... ¿Aún no se ha acabado esto? -Se gira para mirar a Abbie, y luego a los demás supervivientes que quedan. Asiente ante Abbie.- Si tu confias en él, yo también lo haré. -mira seguidamente a Seraphim.

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19/09/2014, 15:17
Muerta Lucretzia Andersen

No podía creer lo que estaba pasando, ahora era el campesino quien moría en mano de alguno de los tres que estaban en la sala, mas las palabras de Abbie hicieron el que el alma se le cayera a los pies - de verdad votarás por quien veló tu cuerpo para que no acabaras bajo tierra ?- era una pregunta retórica, al fin y al cabo que importaba todo ya?  - supongo pues que seré yo la siguiente, gracias por tener la deferencia de mantenerme con vida hasta tan tarde, habéis sido muy amables, pero os advierto, si Seraphim muere y con el no acaban los asesinatos, será mi mano quien corte un cuello, ya que habéis sido vosotros quienes nos habéis condenado.

Dicho esto se levanto de la sala, y salió del lugar para esperar a Seraphim fuera, no tenía nada mas que decir a aquellos tres y mucho menos tenía ganas de escuchar la replica de estos si es que había una.

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20/09/2014, 12:18
Abigail "Abbie" Irving

Abbie contempló en silencio cómo se marchaba Lucretzia. No parecía dispuesta a dialogar ni a escuchar y la joven estaba cansada de discutir un día tras otro. No iba a seguir haciéndolo si podía evitarlo. Hacía ya una semana de aquella fiesta que Abbie había creído que guardaría como un bonito recuerdo. Finalmente se había convertido en una pesadilla que nunca parecía terminar. 

Pero Abbie tenía la esperanza de que ya faltase poco. Acarició las manos de Isaac con los pulgares y tiró suavemente de él para que se sentara de nuevo a su lado. Estiró la otra mano para tomar la de Rosemary y suspiró, apretando con delicadeza las manos de ambos. - Vamos a salir de aquí. Tiene que funcionar. - Susurró, mirando a uno y a la otra. De alguna manera, a pesar de todos los horrores vividos, había ganado algo. Los había ganado a ellos. Pensando en ello, esbozó una pequeña sonrisa y esperó a que el juicio terminase una vez más. 

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20/09/2014, 13:34
Muerto Isaac Pope

Pope también observo a Lucretzia y al parecer, como Abbie y seguramente como todos los allí presentes, estaba harto de discutir, por lo que todo era más fácil en silencio.
Se dejó llevar por Abbie, sentándose a su lado y pensando, su rosotro parecía ausente, y a la vez asustado, temeroso. Sus ojos se perdían en un profundo caos de enrevesadas situaciones en las que todo aquello podía acabar, cada una peor que la anterior y mejor que ninguna. Lo único que en ese momento lo aferraba a la realidad, a que de verdad de encontraba en aquella sala, en aquel pueblo, en aquellas circunstancias, que demostraba que todo aquello era real, que todo aquello había ocurrido, impregnando de sudor todo su cuerpo el día, sudor que por la noche enfriaban las gélidas calles, produciendo en el una sensación de falsa muerte, inmóvil en el suelo, con el único calor que el de su pequeño corazón, lo único, era la mano de Abbie.