Partida Rol por web

Santiago, Dios y el Rey

V - Caza de bruxas

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Jofre de Castellvell Cargando pj
20662/11698374
21/10/2014, 10:33
Jofre de Castellvell

Miré pues al obispo, asitiendo con la cabeza. Et en acercándome entonces a Fernando, díjele:

-Hemos de llevarte donde te puedan curar, vamos amigo, menester no es que perdamos más tiempo observando el fuego, por purificador que sea. ¡Mauricio, mi buen amigo! ¿Puedes ayudarme a llevarlo? Malherido se encuentra et es preciso que lo llevemos a donde puedan sanarlo... -et en voz más baja añadí- ...et por el camino nos cuentas de tus averiguaciones. 

Entonces, alzando la voz de nuevo, pregunté:

-¿Tendría a bien el señor obispo acompañarnos también? -luego quedeme un momento pensando- mas un momento, ¿dónde está el curandero? Bien nos vendría ahora mesmo la ayuda del joven Pablo.

Notas de juego

Y esta pregunta es doble XD la hace Jofre y la hago yo jajaja, ¿entendí que no hay jugador para Pablo ahora mismo o me estoy equivocando?

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Director Cargando pj
20662/11698505
21/10/2014, 11:21
Director

Notas de juego

Entendiste bien, no hay jugador que lleve a Pablo ahora mismo. Y tampoco se sabe nada de su paradero, de momento...

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Director Cargando pj
20662/11698515
21/10/2014, 11:22
Director

Cambiadas ya las impresiones, sostuvieron entre Mauricio et Jofre al pobre Fernando, que estaba al borde del desmoronamiento debido a las sus feridas et el inevitable cansancio. Muy cerca de ellos, una inmensa pira fue al fin encendida, mientras la voz autoritaria de don Diego de Castro dirigía a hombres et bestias sin posibilidad de duda, et todos acatábanle. Ardía al fin la guarida de la bruxa, o al menos una dellas, pues, si lo que decía Mauricio et parescían corroborar las palabras de Jorge (peligrosas pero valiosas, al fin et cabo), la bruxa había de gozar de cobijo entre el servicio del castillo.

Pronto era para saber aquesto, mas, con la oscurecida cerniéndose sobre ellos, lejos la seguridad de los muros, temblaban los hombres de frío* et de miedo al pensar que aquella sierva del demonio Guland (como sabría Mauricio más tarde por aclaraciones que habrían de fazerle sus compañeros) campaba a las suyas anchas.

Notas de juego

* Os recuerdo que es invierno.

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Don Diego de Castro Cargando pj
20662/11698526
21/10/2014, 11:26
Don Diego de Castro

Observaba el maestre, imperturbable et autoritario, arder el lugar. Fizo controlar las llamas a los hombres para evitar que aquestas se extendiesen por el monte, et cuando por fin hubiéronse consumido, dio por finalizada la purga del lugar, et dio las órdenes pertinentes para abandonar aqueste.

- ¡Caballeros, hombres! - gritó - ¡Aqueste lugar ya ha ardido, para que sepa la sierva del Maligno que andan nuestras espadas tras su pista, et que non detendremonos hasta que démosle muerte! Sirva aquesto de lección para cuantos abandonan el camino del Señor et se doblegan a las tentaciones del demonio. ¡No habrá paz para los malvados, ni descanso para quienes traen el mal a la Tierra por satisfazer las suyas ambiciones.

Dicho lo cual, un clamor de vítores ensordeció brevemente al maestre, pues con tal discurso exaltó a los presentes (et el que no hallárase exaltado guardose de mostrarlo).

- Aquí et agora quiero declarar la probada inocencia de don Jofre, et restituirle en la labor de hallar a la bruxa causante de los nuestros males et muerte de nuestro hermano don Martín Salcedo, et con aquesto dar por terminada la falsa acusación contra él. Queden los presentes como testigos.

Dicho todo aquesto, dio orden de tornar de vuelta al castillo, et así fízose.

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Director Cargando pj
20662/11698555
21/10/2014, 11:31
Director

Pese a la oscuridad, los siervos continuaban esperando con los caballos a las afueras de la arboleda, muertos de frío et miedo. Montaron los caballeros, prestándole a don Jofre uno de sus jamelgos un sargento, et en la grupa dotros fueron Jorge, et Mauricio. Fernando fue subido a otro corcel, que don Diego ordenó que se le prestara como honor a sus servicios et para su buen traslado.

Por el camino, que hubo de recorrerse a menor ritmo por miedo a un tropiezo de un caballo, et por el mal estado de salud del alguacil, Mauricio fue informado de cuanto había ocurrido en la arboleda: que su señor et Fernando, con gran valor et ayuda de Dios, habíanse enfrentado al remolino, al que más tarde don Onofre había identificado como un ser demoníaco llamado Silfo, siervo de uno de los lugartenientes de Lucifer: Guland. Et habíanlo vencido, en una gesta que sería digna de cantar por los juglares de toda Castilla. Et de aqueste modo habían penetrado en la cueva de la bruxa, donde mil tropelías habían visto: frascos llenos de componentes impíos, instrumentos de tormento, et restos de sangre maloliente, mas ni rastro de Ostatxu, la bruxa.

Al tiempo, fueron informados don Jofre, Fernando, et de rebote Jorge et pedro, del devenir de Mauricio, quién había confundido al párroco para ocupar su lugar et confesar falsamente (¡et menudo pecado era aqueste!) a uno de los mozos del castillo, lo que bien le había valido para saber que aqueste había podido ver a Ostatxu entre el servicio del castillo. Informado de aquesto, había acudido presto en busca de Pablo Tomás, el párroco, para toparse en su lugar con la guardia de Santiago, que, reconociéndolo, habíale conducido hasta el Maestre, et allí había sido sincero Mauricio et había servido aquel improvisado rescate para su señor.

Con estas historias tornaron de vuelta a la seguridad de las murallas, donde la guardia de la Villa abrioles las puertas, et las gentes recibiéronles expectantes, sólo para ver que tornaban sin bruxa los caballeros, aunque en parte victoriosos. Et del mismo modo subieron las calles, et, viendo el orgulloso castillo en lo más alto, sintiéronse en parte confortados por su poder, en parte temerosos por la posibilidad de que una sierva del Maligno hallárase entre sus muros.

Notas de juego

Os sugiero leer con atención, pues aquí resumo y comparto la información que habéis recopilado por separado (parte de ella al menos).

Cambiamos de escena (aunque podéis postear si queréis).

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Pedro de Alarcón Cargando pj
20662/11699966
21/10/2014, 16:52
Pedro de Alarcón

El obispo acercóse a don Jofre, que portaba al herido Fernando junto a Mauricio. Jorge caminaba a su lado, et non habían cruzado palabra alguna en todo el viaje. Bajó el Obispo la voz cuanto pudo, buscando la máxima discreción, pues non sabía cuándo gozaría de tempo para fablar a solas con aquellos que eran los pocos aliados que tenía en el castillo.

-Non andaba desencaminado el zagal. Poned a buen recaudo al herido, et non tardéis en reunir a la servidumbre. Yo, mientras tanto, reuniréme con el caballero Llorenç, et luego vos acompañaré oficiando la inspección de los criados.

Aceleró el paso entonces, alejándose de ellos, et faciendo que Jorge también aumentara el suyo paso.

Notas de juego

*Máster, no  sé si hará falta alguna tirada para el "sigilo" y que nadie pueda oírnos.

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Jofre de Castellvell Cargando pj
20662/11701469
21/10/2014, 22:21
Jofre de Castellvell

Le di las gracias a mi señor don Diego con una breve reverencia. Partí después, junto con mis amigos et agora de nuevo aliados, rumbo al castillo. 

Por el camino, tras que Mauricio contáranos sus hazañas et nosotros las nuestras, acercóseme el buen obispo et sospechosas palabras díjome por lo bajo, dando pasos apresurados nada más terminar, para adelantársenos. 

-¡Señor obispo, esperad por favor! -lo llamé cuando vi que se alejaba- ¡preguntarvos gustaríame algo urgente!

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Pedro de Alarcón Cargando pj
20662/11701790
21/10/2014, 23:17
Pedro de Alarcón

Redujo el paso don Pedro, confiando en la discreción de don Jofre. Había llamado la atención llamándole en voz alta, et quizá más de una oreja habíase aguzado.

-Decidme, buen Jofre.

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Jofre de Castellvell Cargando pj
20662/11702195
22/10/2014, 00:20
Jofre de Castellvell

Bajé entonces la voz reduciendo mis palabras a un quedo murmullo, habiéndome dado cuenta de lo inadecuado del volumen utilizado al llamarlo, et preguntéle directamente lo que pretendía.

-¿Cómo queréis que reúna a la servidumbre sin sembrar sospecha entre ellos et poner sobre aviso pues a la bruxa o quienes sean los suyos aliados? Et soy hombre de armas, señor, no de palabra -añadí dubitativo- non sabría ni cómo empezar a hacer averiguaciones teniéndolos a todos delante et firmes. 

Entonces aquesta otra pregunta rondó mi mente et de seguido la hice, sin pensarlo demasiado, mas bajando la voz más todavía, si cabía.

-Et ¿qué fue lo que vuestro muchacho dijo acerca de don Fernando Carrillo et Damián?

Et aún una pregunta más llegó a mis labios previo a que yo pensáralo, si bien, tras hacerla arrepentíme por miedo a que el buen obispo pudiese pensar que desconfiaba de él, lo cual non era el caso. Así que intenté arreglarlo:

-Et ¿qué pretendéis hacer con Llorenç? Cuidado que es hombre inteligente, rápido de lengua y presto a sacar la espada... si él tiene algo que ver et pensare sólo por un instante que vos habédeslo descubierto... temo por vuestra seguridad...

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Pedro de Alarcón Cargando pj
20662/11702605
22/10/2014, 02:02
Pedro de Alarcón

-Habremos de dejar aquesta conversación para más adelante, don Jofre -dijo el obispo, de nuevo intentando evitar el tema. ¿Por qué habíale dado a todo el mundo por cometer imprudencias? ¿O es que acaso don Pedro estaba volviéndose paranoico con el asunto de la conspiración? Sea como fuere, más valía pecar de precavido que tener que lamentar una puñalada mientras dormía por saber (o decir) más de la cuenta en lugares et situaciones poco discretas-. Por agora tan sólo habéis de saber que, si diérase el caso de mi fenecimiento, Llorenç de Avelló es el hilo del cual tirar para desenmarañar aquesta trama, et la mía muerte será la llama que prenda la mecha de tal hebra. Vos lo contaré cuando gocemos de intimidad, mas agradezco el vuestro aviso et preocupación -dejando a un lado el tema de Carrillo, Llorenç et la bruxa, respondió también el Obispo al caballero de Santiago-. Con respecto a la otra cuestión, temo que habréis de ingeniároslas. Bien pudiéreis convencer a don Diego de facerlo, pues quizá la suya llamada a los siervos llamare menos la atención, agora que cree en la vuestra inocencia. Desde luego, non eran vuestras aquellas malignas pertenencias que encontráronse en los vuestros aposentos... ¿Quién pudo colocarlas allí, si no alguien del castillo? ¿O acaso non pudisteis ver ninguna actitud sospechosa de algún criado durante el vuestro cautiverio, et aquesa es la excusa para sospechar de su relación con la bruxa et examinarlos a todos? En cualquier caso, bien faríais en ganaros el apoyo de alguna de las facciones del castillo, preferiblemente la de don Diego antes que la de ningún otro. Seguramente sea de los pocos de fiar, junto a Onofre... Sea como sea, una vez consigáis reunir a los criados non habréis de realizar averiguación alguna, pues yo encargaréme de rociarlos con agua bendita et de enfrentarlos a la cruz de Nuestro Señor Jesucristo, como fice con Mauricio, aunque aquesta vez con sinceras intenciones de encontrar en ellos el mal.

El obispo explicaría a los conspiradores la suya colaboración en tal ritual bajo petición del maestre, de modo que non podría haberse negado sin levantar sospechas. Seguía jugando a dos bandas, et, a pesar del peligro, creía estar manteniendo bien el equilibrio en aquella cuerda floja. La reunión con Llorenç cuando llegara al castillo podría ser decisiva.

Entre tanto cavilaba, alzó la voz, disimulando la conversación para oídos ajenos et volviendo a alejarse para alejar las posibles sospechas.

-¡Por supuesto, don Jofre, que sentaréme junto a vos durante la cena! Después de tanto escuchar fablar del infame caballero de Santiago, agora inocente, no quepo en mí de impaciencia para que contéisme los detalles de la vuestra aventura et podamos dilucidar una forma de acabar con la bruxa durante la sobremesa.

Notas de juego

Edit: he añadido lo de la sobremesa, había olvidado el detalle del voto de silencio durante las comidas xD

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Director Cargando pj
20662/11703329
22/10/2014, 11:23
Director

Notas de juego

Ahora sí, cambio de escena, continuamos aquí

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Mauricio de Alconétar Cargando pj
20662/11705393
22/10/2014, 20:17
Mauricio de Alconétar

Seguía tras de mi amo, el cual intentaba arrancarle algunas palabras más al obipo de Cáceres. Et aunque no lo lograba por ser de indiscreción la cosa (al menos de momento), recordé algo de las peripecias del día anterior. El alguacil herido* tenía la prueba de que lo que había dijo el pupilo y siervo de don Pedro no era incierto. Una prueba física (algo muy valioso), realmente, et una prueba verbal, d'esas que no se pueden demostrar.

Mi señor Jofre, tiene razón su Ilustrísima -le aconsejé-. Cautela, paciencia y "pruebas"... -señalé a conciencia-. Et habemos de nutrirnos de éstas tres "virtudes" que a buen seguro tenemos...

Notas de juego

*¿Cómo está de herido Fernando?

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Director Cargando pj
20662/11705950
22/10/2014, 22:13
Director

Notas de juego

Fernando está muy malherido. Se le ve débil, y tiene marcas por todo el cuerpo (al menos por donde se ve)