Partida Rol por web

¡Traga plomo, cobarde!

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Datos de la partida

¡Traga plomo, cobarde!

 

Director: Ragman711
Reglamento: Rápido y Fácil
Sistema: Rol por web
Jugadores: 4
Nivel requerido: Novato: no hace falta ni conocer el juego
Ritmo de juego: Medio: un mensaje cada 2-3 días
Fecha de comienzo: 11/04/2026
Estado: Abierta

Introducción

A Bill Baxton le apodaban el Rojo porque todo lo que hacía terminaba en un baño de sangre. No importaba que tratase de robar unos caballos o asaltar una diligencia, siempre tenía que escupir una salva de polvo. Le gustaba el dinero, las mujeres y el alcohol, cuanto más barato e impuro, mejor, casaba mejor con su alma de serpiente. Por encima de todo, le gustaba matar. Sus ojos brillaban como el relámpago en la tormenta cuando alguien hacia trampas en las cartas o le paraba en mitad de una calle polvorienta preguntándole si era él el hombre que aparecía en los carteles de diez mil dólares. Adoraba la violencia. El gatillo y su dedo eran la misma cosa.

Decir que sembró el terror en el estado de Arizona sería ser benévolo con sus hazañas. No era cruel, no se ensañaba, pero disparaba a todo lo que se movía. Viajaba con su banda de forajidos de una ciudad a otra, como una plaga, diezmando la población. Por dos veces los agentes de la ley, y otra los federales, trataron de apresarle. Nómada, Cuerno de Toro, Aspex. Esas ciudades fueron la tumba de un buen puñado de buenos hombres.

Y cuando ya nadie se pensaba que Bill el Rojo pudiera ser detenido, apareció Max Walker. Tenía pinta de europeo, como caído del cielo. No pertenecía a ninguna oficina del sheriff, pero era un hombre de ley. Nadie supo de donde vino ni como llegó a Arizona. Max Walker no tenía conocidos, amantes o familiares. No aparecía en ningún libro de registros. Tampoco tenía un apodo.

Se enfrentó solo a Bill el Rojo y su banda de sanguinarios. Un hombre contra más de veinte. Tucson, casi en la frontera. Envió a muchos de esos canallas al infierno. Tragaron plomo hasta vomitar sus entrañas. Detuvo a otros cuantos, a los que se rindieron. A Bill no le ofreció esa posibilidad. Le mostró el único rojo que debía haber buscado en su vida; el de su propia sangre.

Y así terminaba la leyenda de Bill el Rojo. Y comenzaba la de Max Walker, Estrella Solitaria.

 

No salió muy bien parado. Walker recibió tres disparos en el estómago, quedó cojo de una pierna y sufrió la perdida de visión en su ojo derecho. Dicen que seguía siendo tan rápido como una estrella fugaz y que le bastaba solo un ojo para colocar una bala de buen calibre entre las cejas de cualquier desgraciado que tratase de tomar venganza. Se le consideró un héroe. Y se le trató como tal. Le dieron una estrella, la de Tucson.

Él no quería quedarse. En su estado, tampoco podía marcharse.

Cuando le preguntaron porque había venido a Arizona él respondió que buscaba a un hombre peligroso. Debía darle caza. Todos pensaron que hablaba de Bill el Rojo. Ese desgraciado, decía, no era nadie comparado con el hombre que estaba buscando. Hasta ese momento, nadie había visto el miedo en los ojos de Walker. Hasta ese momento, nadie había oído hablar de Montana John.

Sinopsis

Casi diez meses en la banda de Bill el Rojo. Joder, como había corrido el alcohol, como habían bailado las putas y como habías reído junto a los tuyos. Como habían ido cayendo esos pocos hombres buenos que habían tratado de deteneros. Estabas en la cima. Intocable. El gatillo era la única ley. El diablo se sentaba todos los días con vosotros a echar un trago y contar los billetes robados. Dios miraba hacia otro lado.

Pero Max Walker no lo hizo.

Tucson fue el fin de Bill, de los amigos, de la banda. Se acabó todo. Estabas en la cárcel, con ese mamonazo de Walker vigilándote, a ti a los otros. Las posibilidades de fuga eran pequeñas como las de ver una cabra presidiendo el país. Iban a colgaros. La gente del pueblo quería venganza. Walker, sin embargo, ofrecía redención.

—Vine aquí buscando a un hombre y ahora no puedo cazarlo.

Hablaba desde la silla, no podía mantenerse mucho tiempo en pie. Se mantenía lejos. Físicamente, pero también en el apartado mental. Ese tipo daba la impresión de ser un extranjero, como si viniera de un lugar muy lejano del que nadie había escuchado hablar. Como supiera que no iba a encajar allí.

Fumar le gustaba. Se tomaba su tiempo. Liarse un cigarro era un arte para él.

—Ese hombre, y aquellos dos que vinieron con él, no pueden vivir. Hay, además, tres hermanas a las que debo salvar —sacó la lengua para mojar el papel, cerrando el cigarrillo —. Solo os tengo a vosotros. Una carta de salida de la cárcel a cambio de arrebatar tres vidas —serían más, seguro — y salvar otras tres.

Notas sobre la partida

Ambientación: Arizona, el salvaje oeste, con sus chicas bonitas y sus tipos duros, polvo en el camino y un cuchillo siempre en la bota. Un grupo de desgraciados en busca de redención. Una aventura llena de nudillos apretados, miradas que prenden fuego y tabaco de mascar.

Palabras clave: Salvaje oeste / Redención / Persecución / Plomo, puños y cuchillos / Un lupanar, un tren, hombres viciados y pérfidos / Tres mujeres inocentes de fuerte carácter / Decisiones morales / El bien y el mal / Una sorpresa / Oh, si que hay una muy buena sorpresa...

Sistema: Narrativo, con apoyo de Rápido y Fácil.

Calificación: +18 Cruel, despiadado, sádico e implacable.

Reclutamiento: ¿Qué tienes que hacer? Ver los apartados abiertos de la partida y, si te encaja, envíame un concepto de 4 líneas por MP. No la ficha del personaje, aún no estás dentro de la partida. Un concepto, básico. ¿Ok? También necesito que me respondas a esta pregunta. ¿Por qué una aventura narrativa? ¿No ves que va a ser injusto? ¿No te importa no poder resolverlo todo con dados?

Saloon.

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