Partida Rol por web

Dragonlance - Reconquistando Silvanesti

La Prueba

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02/10/2019, 08:10
Elspeth

Elspeth frunció el ceño y rehízo los cálculos mentalmente. Efectivamente, se había equivocado en una cifra. La elfa silvanesti se pasó la mano por la cara en un gesto de cansancio.

-Es cierto, Maestros del Cónclave, me he equivocado.

Suspiró y tomó la tiara que le tendían.

-Espero ser digna de ella y de la confianza que habéis depositado en mi -respondió Elspeth-. Maestros... ¿puedo haceros una pregunta?

Rebulló inquieta en el sitio, esperando la aquiescencia del tribunal.

-Lo que me contó Lairon durante la prueba... -se atragantó-. ¿Qué hay de real en ello?

- Tiradas (1)

Motivo: int

Tirada: 1d20

Dificultad: 20+

Resultado: 4(+6)=10 (Fracaso)

Notas de juego

No sabía si incluir o no el bono de la tiara, pero vaya, da igual. Es fallo. Pues sí que estamos buenos, tanto mi pj como yo.

Me voy a proponer no postear por la noche: el cansancio me hace postear tonterías.

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02/10/2019, 21:54
Director

Te ciñes la diadema sobre tus sienes y no puedes evitar emocionarte al escuchar la voz de tu madre diciendo dulcemente en lengua élfica:

—Tranquila, cariño, yo siempre estaré contigo.

—¿Cuánto de real hay en las visiones de la Prueba? —pregunta Par-Salian para confirmar si es eso lo que estás tratando de averiguar, antes de responder de forma críptica—: Todo. O nada.

—Hazle caso a la diadema parlante y quédate tranquila, silvanesti —te recomienda la Túnica Negra en un tono que te suena algo cínico.

—Lo que intenta decirte el Señor de Wayreth es que no podemos saber cuánto de lo que revelan las Pruebas se hará realidad en el futuro —interviene en ademán conciliador el Túnica Roja—, pero no debes temer por la suerte de tu patria más que por lo que ya conoces. Ni los minotauros ni nadie osan adentrarse en el corazón de Silvanesti después de que nuestro hermano Lorac Caladon desatara de forma imprudente el poder del Orbe de los Dragones.

—Algo que nos lleva a un asunto de cierta urgencia —comenta el anciano Par-Salian, señalando la misma puerta metálica que te llevó al comienzo de tu Prueba a los bosques de tu patria, asolados por la Pesadilla del último Orador de las Estrellas—. Se te espera en la biblioteca de la Torre para tratar contigo tu primera empresa como maga de Alta Hechicería. Si no tienes nada más que tratar con nosotros, te deseo en ella la mejor de las fortunas.

—Espero que volvamos a vernos. Buena suerte, Elspeth de los Túnicas Blancas —te desea el encapuchado seguidor de Lunitari. La Túnica Negra en cambio, guarda silencio mientras te despacha con un ademán de su mano como quien espanta a un insecto o intenta quitarse de encima a la servidumbre.

Notas de juego

La ficha ha sido actualizada. Encontrarás la descripción de la tiara en la sección de "Notas".

Realiza una tirada de 1d4 para determinar el incremento de PG por la subida de nivel.

Reparte 7 puntos de habilidad entre las habilidades cláseas de los magos de Alta Hechicería: artesanía, concentración, conocimiento de conjuros, intimidar, oficio, saber.

Escoge una nueva escuela prohibida entre Ilusión o Transmutación. A partir de ahora podrás seguir lanzando los conjuros que conocieras hasta el momento de dicha escuela pero no podrás aprender ni lanzar ninguno nuevo.

Elige dos nuevos conjuros que no pertenezcan a ninguna de tus escuelas prohibidas y sean como máximo de nivel 3.

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02/10/2019, 22:52
Elspeth

Si no hubiera dedicado toda mi vida a convertirme en una Túnica Blanca -pensó Elspeth-, me habría unido a vuestras filas, Maestro -le dedicó el pensamiento al túnica roja1

Elspeth se llevó las manos al regazo y dedicó una reverencia a todos los miembros del Cónclave: a todos, pero, por increíble que pareciera, dedicó una genuflexión más sentida a la túnica negra. Más que nunca, por mucho que la hubieran educado en lo contrario, consideraba que el equilibrio que aportaba la seguidora de Nuitari a todas las cosas era necesario. 

¿De verdad eres una Túnica Blanca, Elspeth, o es sólo de boquilla? -respondió una vocecita interna, con desdén.

-Yo también lo espero, Maestro -le dijo la recién ordenada Túnica Blanca-. Ahora, si me disculpan, mi deber me reclama.

Notas de juego

1: Literalmente. Creo que está muy mal llevado -dramáticamente- el tema de la elección de la túnica de un mago. Al pedir requisitos en forma de clase de prestigio, dotes y demás, niega la capacidad del jugador de tomar una decisión dramática de última hora y cualificar para una túnica distinta a la que se ha preparado en los niveles anteriores. Creo que considerando la Prueba en conjunto, Elspeth habría elegido la Túnica Blanca, pero si la última prueba hubiera discurrido por otros caminos, habría tomado la Roja. Sin duda alguna.

Actualizaré mi ficha lo antes posible.

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03/10/2019, 01:06
Director

Cuando cruzas las puertas dobles del gran salón en el que te encuentras, apareces en una gran biblioteca repleta de libros, rollos de pergaminos y artefactos arcanos de naturaleza ignota.

En el centro hay una enorme y brillante esfera armilar que describe el movimiento de las tres lunas alrededor de Krynn. Nuitari es la más cercana, después está Lunitari y finalmente Solinari, que es la que describe la órbita más amplia. Cuando las tres lunas llenas se alinean en la llamada Noche del Ojo, un evento que ocurre exactamente cada dos años, todos los magos de Alta Hechicería ven notablemente incrementados sus propios poderes y eso hace que esa noche sea ideal para llevar a cabo rituales y sortilegios de gran importancia.

Aunque has presenciado a lo largo de tu vida muchas Noches del Ojo y has disfrutado de las grandes fiestas organizadas por la Casa de Mística el penúltimo día del año, nunca has disfrutado de su poder hasta la fecha.

Pero el interés por todo lo que te rodea queda relegado a un segundo plano cuando reparas en la presencia de una figura conocida que acude a tu encuentro con gesto complacido: la maestra Briliann Dülcimer.

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03/10/2019, 09:00
Briliann Dülcimer

—Estaba segura de que superarías la Prueba, Elspeth —te saluda con una sonrisa sincera y expresión de madre orgullosa—, eras la postulante con más talento que enviábamos en décadas desde la Casa de Mística. Ten, tengo un regalo para ti, aunque ya veo que no es el primero que te hacen hoy —añade en clara alusión a la tiara de tu madre—, ni el más valioso tampoco.

Te hace entrega de un paquete primorosamente envuelto en grandes y fragantes hojas de vallenwood y, al abrirlo, descubres una primorosa túnica de satén y seda de un blanco resplandeciente con bordados de plata. Decorando el pecho, el símbolo de tu Casa: un roble plateado de cuyas ramas cuelga la blanca Solinari en sus distintas fases lunares.

—Ha sido encargada especialmente para ti y encantada de tal modo que, una vez cada noche, cuando los rayos de Solinari incidan sobre la túnica por vez primera, ésta quedará totalemnte restaurada y limpia como si acabase de ser confeccionada —te explica tu mentora con cierto aire de vanidad—. Exceptuando, por supuesto, las noches de luna nueva. Vamos, pruébatela, ahora que eres una maga de Alta Hechicería de pleno derecho no deberías ir con esas ropas ensangrentadas nunca más.

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04/10/2019, 21:00
Elspeth

Elspeth zangoloteó la cabeza enérgicamente, agitando su melena dorada.

-He sobrevivido de milagro. La humana ha estado a punto de matarme, Briliann -replicó Elspeth-. Ha habido partes de la Prueba que he pasado holgadamente: cuando se ha probado mi ingenio, mis conocimientos o mis recursos, pero aún tengo mucho que aprender del combate. 

Cosa que, por otro lado, era lógica. Ella nunca había peleado. 

Y entonces cayó en la cuenta: era la primera vez que mataba a otro ser vivo. No era una criatura malvada, ni un monstruo: era una persona de carne de hueso, ni más malvada ni más buena que cualquiera. Los sentimientos afloraron de nuevo, atenazándole las tripas y se llevó el índice y el pulgar a los ojos para contener las lágrimas.

La Túnica Negra tenía razón: aquella muerte no era responsabilidad del Cónclave. Habían forzado su mano, sí, pero al final, quien había cerrado sus mandíbulas en torno a su cuello había sido ella. 

-Te agradezco el regalo, maestra -dijo después de unos segundos.

Pero si en el futuro yo tengo a mi cargo a una alumna de la Casa de la Mística para prepararla la Prueba, estaré segura de que esté preparada para esta... brutalidad y esta barbarie. 

Se miró la túnica, estaba hecha un asco, pero las manchas de su túnica le parecían adecuadas a la mácula de haber matado a otra candidata. Sea como fuere, no expresó este pensamiento en voz alta. Tomó su nueva túnica y le dijo a Dülcimer:

-Me dijo Par-Salian que me aguarda mi primera tarea -continuó, y entonces en un gesto totalmente emocional agarró a su maestra por el brazo-. Por favor, te lo ruego, dime que no es relativo a Silvanost... y a los minotauros.

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04/10/2019, 21:29
Briliann Dülcimer

—¿Minotauros? ¿Por qué minotauros? —tu maestra parece visiblemente confundida con la alusión pero no tarda en desestimarla como un comentario sin importancia— No, que yo sepa no tiene nada que ver con esas bestias brutales y malolientes, pero sí con nuestra patria como no podría ser de otro modo. ¿Es que acaso hay algo más importante que la reconquista de Silvanesti tras estos casi cuatro años de exilio?

»Efectivamente tu tarea tiene que ver con Silvanost, no cabe duda de que eres una joven muy intuitiva y me enorgullezco de haberte enseñado tan bien. Hay un objeto perdido en la capital, un objeto que la reina Alhana no pudo recuperar cuando ella y los mal llamados Héroes de la Lanza pusieron fin al control que el Orbe de los Dragones ejercía sobre el difunto Orador de las Estrellas acabando con su vida.

»Aunque la magia que animaba la Pesadilla se ha terminado, los horrores que creó aún persisten y el ejército, a las órdenes del general Konnal está resultando exasperantemente ineficiente a la hora de recuperar nuestra tierra y limpiarla de la corrupción que todavía la habita.

»Aseguran que será una campaña militar larga, que se han visto dragones Verdes y que tal vez pasen varios años antes de que podamos regresar a nuestros hogares. Un tiempo inasumible que ha hecho sospechar a algunos miembros del Sinthal-Elish que la realidad haya sido dramáticamente exagerada por Konnal para dar a la Protectoría una preponderancia que de otro modo jamás tendría.

»Se ha solicitado el envío de una delegación para llegar hasta Silvanost, evaluar la verdadera criticidad de la situación y recuperar el Medallón de las Estrellas para lady Alhana Starbreeze, un objeto antiguo y sagrado que ha pasado de un Orador a su sucesor a lo largo de los siglos. Fue visto por última vez en el palacio de Quinnari y creemos que allí debe seguir todavía.

»Algunos tememos que lord Belthanos o cualquier otro miembro de la Casa Real pretenda aspirar a convertirse en Orador antes de que lady Alhana pueda reclamar el legado de su padre y creemos que el Medallón de las Estrellas ayudará a su causa. Por razones obvias, no queremos atraer demasiado la atención sobre este punto y evitar así que pueda caer en malas manos.

»La Casa Presbiterial piensa enviar a un hijo venerable de Astarin y la Casa de Mística te había escogido a ti con la certeza de que lograrías superar la Prueba. Soy una de las personas que con más vehemencia ha abogado por que fueras tú, de modo que no puedes fallarme. Viajaréis juntos a Silvanost escoltados por una guardia de kiraths, o al menos así nos lo han asegurado desde la Protectoría.

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05/10/2019, 23:15
Elspeth

Elspeth desvió la vista, no sintiéndose digna de la arrolladora confianza que su maestra depositaba en ella. ¡Pero si había estado a punto de morir en la Prueba! ¿Y ahora una guardia completa de kiraths iba a escoltarla, a ella, hasta el corazón de Silvanost para recuperar uno de los artefactos más poderosos de aquella edad?

Tragó saliva.

-Creo... creo que podré reconocer el Medallón de las Estrellas cuando lo vea -balbuceó Elspeth. Había leído sobre él, por supuesto, y tenía una idea en la cabeza de su aspecto-. ¿Hay alguna precaución que deba tomar a la hora de manejar el artefacto? ¿Qué podemos encontrarnos allí?

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06/10/2019, 00:26
Briliann Dülcimer

—Es sabido que el Medallón de las Estrellas trata de defender a su portador si alguien trata de arrebatárselo pero tenemos razones para pensar que nadie se lo ha puesto después de su último propietario y tampoco tú debes hacerlo. Cualquiera que no sea un descendiente directo de Silvanos y trate de reclamar para sí el amuleto, será presa de una desconocida maldición. Al menos, eso es lo que se rumorea, pues no sabemos de nadie que haya tratado de hacer tal cosa jamás.

»Nadie sabe a ciencia cierta qué horrores alberga la capital de nuestra patria en estos momentos. Ningún kirath que se haya aventurado a acercarse ha regresado. Dragones, no-muertos, demonios del Abismo... podría haber cualquier cosa acechando en el palacio de Quinari y esta es una de las razones para que un clérigo de Astarin y tú misma toméis parte activa en la misión. No se trata de que venzáis por la fuerza a lo que quiera que haya allí, sino que tengáis el ingenio y la sabiduría suficientes como para evitar los peligros y regresar triunfantes.

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06/10/2019, 20:34
Elspeth

Elspeth asintió.

-¿Qué me puedes decir del clérigo de Astarin y de la escolta kirath?

Notas de juego

¿Qué tipo de dios es Astarin? No te tenido tiempo de hacer los deberes.

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06/10/2019, 21:17
Briliann Dülcimer

—Muy poco, la verdad —reconoce tu mentora con un ligero rubor—. Hemos investigado al hijo venerable Nalviusduil pero no es mucho lo que la Casa Presbiterial divulga de sus miembros menos afamados. Sabemos que es un compositor de cierto talento y con fama de ser hombre discreto, cosa nada desdeñable en estos tiempos. No queremos que vuestra misión en Silvanost atraiga demasiadas miradas ni de propios ni de extraños.

»De vuestra escolta nada puedo decirte. La Protectoría se ha vuelto muy reservada a la hora de compartir información con otras Casas y nadie puede culparles, a fin de cuentas ahora tienen un poder e influencia que hasta ahora les era ajeno y desean conservarlo a toda costa. Los oficiales de los kirath pondrán a vuestro servicio a quienes ellos consideren mejor, pero recuerda siempre que tus acompañantes seguramente tengan sus propias lealtades a las que servir del mismo modo que las tienes tú.

- Tiradas (1)

Tirada oculta

Motivo: Prueba de Saber(religión)

Tirada: 1d20

Resultado: 10(+13)=23

Notas de juego

Astarin es el nombre que los silvanesti dan a Branchala, el Rey Bardo, el Arpa, el dios de la música y la poesía. En Silvanesti es una de las deidades principales y tiene un templo en su honor en todas las poblaciones, aunque su catedral se encuentra en la ciudad de Sithelnost, que es la sede de su culto en la región.

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07/10/2019, 22:20
Elspeth

-Así que al final, estoy sola -señaló Elspeth.

No era ninguna pregunta. La elfa silvanesti suspiró hondamente antes de frotarse los ojos. Apenas había pasado su ordalía y ahora se le venía una misión imposible en la que ni siquiera podía confiar en sus acompañantes.

-¿Cuando partiré? -hizo su pregunta final.

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07/10/2019, 22:54
Briliann Dülcimer

—Todos estamos solos al final, querida —reconoce tu mentora, asintiendo comprensivamente antes de responder a tu pregunta—: Partirás pronto, muy pronto. Hasta entonces, disfruta de la biblioteca, descansa unas horas y recupérate de la Prueba. Te lo has ganado.

Notas de juego

Seguiremos cuando tengas tiempo para actualizar la ficha ;) Si tienes dudas, estoy a tu disposición.

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12/10/2019, 19:28
Director

Medir el tiempo en el interior de la Torre de Wayreth resulta complicado incluso para ti. Hay magos de las tres Órdenes de Alta Hechicería yendo y viniendo pero todos parecen tan ocupados como tú misma en sus propios trabajos. El tuyo es transcribir un par de conjuros interesantes en tu propio libro de hechizos antes de que te llegue la hora de regresar a tu patria.

Cada vez que tienes hambre, una bandeja bien surtida de comida aparece junto a ti; y cuando estás cansada, siempre encuentras una litera no muy lejos donde hasta hace un momento no había ninguna.

Para cuando finalmente Briliann regresa a tu encuentro para informarte de que ha llegado el momento de partir, estás deseando hacerlo. Por los caminos de la magia eres llevada hasta el exterior de la Arboleda, donde Lairon y su grifo están esperándote. Después de las horribles visiones mostradas por la Prueba, te alegras de verlos a ambos con vida e indemnes.

—¡Sabía que lo lograrías! —te saluda tu ocasional amante, fundiéndose contigo en un prolongado abrazo— ¿Cómo han ido las cosas con esos magos? Parece que bien a juzgar por tu nueva túnica.

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12/10/2019, 22:44
Elspeth

Elspeth cruzó el espacio entre Lairon y ella con rapidez y se lanzó a sus brazos, estrellándose contra su fuerte torso. Hundió la cara en su cuello y lo agarró para impedir que los minotauros se lo arrebataran de nuevo.

-Te vi en la Prueba... -confesó, sollozando-. Eras prisionero de una banda de minotauros. Me dijiste que habían conquistado nuestra querida Silvanost y que habían esclavizado a nuestro pueblo.

Lloraba ahora abiertamente, y eso le impedía hablar con claridad. Le cogió la camisa, necesitaba tocarle, que no se alejara.

-¡Me contaste que se comieron a Thosdor! -gimoteó-. Y... yo... te vi tan mal que... te di... te di...

Se cubrió la cara con las manos.

-Yo te di mi daga para que te quitaras la vida cuando debí haber intentado salvarte.

Elspeth lloró.

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13/10/2019, 00:49
Lairon

—Mi pobre Elspeth, no llores intenta consolante tu íntimo amigo qualinesti, acariciándote el pelo—. Lo que has visto no ha sido más que un engaño, un mal sueño. Mírame, yo estoy bien, sano y salvo y feliz de tenerte de nuevo entre mis brazos. No llores, te lo ruego. Esos crueles magos te hicieron creer cosas horribles y sin sentido, pero ahora estás conmigo y yo no dejaré que te ocurra nada, ¿de acuerdo?

Te aparta de su lado apenas lo suficiente como para poder besarte en los labios.

—¿Te encuentras mejor? Vamos, tenemos que ponernos en marcha. Me han dicho que tengo que llevarte hasta a frontera con Silvanesti y ese es un viaje de cuatrocientas millas en línea recta. Espero que esa túnica sea cálida porque, aunque estemos a comienzos del verano, ahí arriba va a hacer frío —añade, señalando a las nubes—. Tendremos que volar alto si queremos pasar desapercibidos a los ojos de los dragones y preferiblemente de noche.

»Si todo va bien, llegaremos allí en siete u ocho días, pero primero tenemos que encontrarnos con alguien. Tenemos que llevar a otro silvanesti, me han dicho.

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17/10/2019, 23:08
Elspeth

¿Vamos?

Había pocas palabras que podían herir más rápidamente a la hija de la Casa de la Mística. ¿Había desdeñado su dolor de un plumazo, como un mero incordio, y la había exhortado a seguir su camino? Ella... ella había esperado...

Lo que ella había esperado de aquel reencuentro distaba mucho de lo que iba a ser en realidad. Jurándose encontrarse un amante humano, más sentimental y más... fogoso, Elspeth se echó un chal por los hombros y se obligó a retomar su compostura.

-Entonces, guíame a tan dichoso encuentro oh Laironderil, Jinete de Grifos -replicó con toda la altanería y frialdad que supo reunir.

Notas de juego

Perdón por el retraso.

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18/10/2019, 18:54
Director

Si Lairon se percata de tu repentina frialdad, no da muestras de ello. Te ayuda a montar a lomos de su grifo y éste el vuelo para poner rumbo al este mientras el sol brilla en lo más alto del cielo.

A pesar de estar a comienzos del verano, ahí arriba hace frío. Tu capa encantada te ofrece cierto grado de protección contra los elementos pero la prolongada exposición a los vientos gélidos hace que termines entumecida y algo dolorida al final de esta primera jornada de viaje.

Con la ayuda de tu compañero, descabalgas de Thosdor y observas el paisaje montañoso que os rodea. Cualquier cosa parece mejor que pensar en una semana de travesía aérea como la de esta tarde. No reconoces nada a tu alrededor, aunque supones que debéis estar en algún lugar indeterminado de las montañas Kharolis.

Te sientes hambrienta y no puedes evitar lamentarte al reparar en que no tienes nada que llevarte a la boca. Probablemente te bastaría con haberlo deseado para conseguir de la Torre de Wayreth provisiones para el viaje, pero lo cierto es que ahora no tienes más que un odre vacío y otro a medio llenar con agua de hace varios días.

Lairon no tarda en encender un fuego para que entres en calor y se dispone rápidamente a montar el campamento para que paséis la noche. Todavía está en ello cuando un segundo grifo aterriza cerca de vosotros con dos jinetes en su lomo. El primero es un qualinesti como tu ocasional amante, el otro es un compatriota tuyo vestido con ropas amarillas y verdes, con un llamativo medallón de plata en forma de arpa.

- Tiradas (4)

Motivo: TS Fort.

Tirada: 1d20

Dificultad: 15+

Resultado: 5(+3)=8 (Fracaso)

Motivo: Daño no letal

Tirada: 1d6

Resultado: 4

Motivo: Prueba de Saber (geografía)

Tirada: 1d20

Resultado: 2(+7)=9

Motivo: Prueba de Saber (religión)

Tirada: 1d20

Resultado: 1(+14)=15

Notas de juego

Sufres 4 puntos de daño no letal a causa de la exposición prolongada al frío.

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20/10/2019, 01:59
Nalviusduil

—Elspeth de la Casa de Mística, ¿verdad? —pregunta el silvanesti, dedicándote una radiante y amistosa sonrisa muy poco común entre tu gente—. Soy Nalvius, de la Casa Presbiterial; encantado de conocerte. Que la música divina guíe tus pasos en el baile de la vida.

Sin dejar de sonreír, te tiende su enguantada diestra, dispuesto a estrechártela si quieres corresponder su gesto.