1956.
En el punto más crítico de la Guerra Fría, un búnker nuclear estadounidense entra en estado de emergencia.
Una célula de espías soviéticos logró infiltrarse en la instalación y activar una bomba nuclear oculta dentro del complejo. El sistema de detonación ya comenzó la cuenta regresiva, y no existe forma de detenerla… excepto reuniendo las tarjetas perforadas de seguridad robadas durante el sabotaje.
Una de las tarjetas fue recuperada del cadáver de un oficial asesinado. Las otras dos siguen desaparecidas dentro del búnker.
Atrapados bajo tierra, sin posibilidad de escapar y sin saber en quién confiar, científicos, militares y personal de seguridad deberán descubrir quiénes son los infiltrados antes de que sea demasiado tarde.
Los estadounidenses deben encontrar las tarjetas y eliminar a los espías soviéticos para detener la detonación.
Los espías soviéticos deberán ocultarse, manipular y sobrevivir el tiempo suficiente para impedir que las tarjetas sean reunidas.
Cada discusión puede salvar vidas.
Cada sospechoso puede ser inocente.
Y cada minuto acerca más el fin.
Año 1925:
... En las montañas de África, hordas de sectarios enloquecidos se retuercen y azotan al ritmo de un tambor...
... En los sórdidos callejones de América, asesinos enloquecidos sienten la llamada en sus almas perdidas...
... En barcos perdidos en la inmensidad del pacífico, marineros de grotesco aspecto degollan sus víctimas...
... en los desiertos de Arabia empiezan a agitarse horrores sin nombre en ciudades perdidas...
Todos ellos saben que las estrellas se van a alinear pronto, que su momento llegará. El apocalipsis de sangre y libertad.
Su único obstáculo es el periodista Jackson Elias, que antes de ser eviscerado por cultistas en Nueva York, reunió a un grupo de sus amigos para poner fin a la amenaza global.
Después de desarticular el Culto a la Lengua Sangrienta en la Gran Manzana, vais a Londres para la siguiente parte de la aventura.
El final de la historia de mano de los valientes que se atrevan a volver a cruzar el vórtice hacia la dimensión que esconde el castillo de Game Over.
Vuestra vida anterior a Game Over no importa.
Habéis sido secuestrados para el entretenimiento del anfitrión del palacio.
Escoged cara, arma y prepararos para escapar de una trampa tras otra en las salas que os rodean.
O rendiros, por que entre vuestros compañeros hay aliados del dueño de todo.