Partida Rol por web

Cronicas de la Alianza de los Navegantes.

Hablemos de Furya

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03/11/2017, 02:44
Director

Para coordinar la ficha y la historia de Furya.

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03/11/2017, 02:46
Director

Lugar de Origen: Gundabar es una enorme urbe, de casi 90.000 habitantes, ubicada en el Norte de los Reinos Meridionales. Es un lugar enorme, donde los barbaros tienen su mayor ciudad. Es una tierra despiadada, donde sobreviven los mas fuertes, pero tambien un enorme lugar donde lucrar, con competencias, y culto a los dioses.
Y un lugar donde los ladrones pueden obtener muchas riquezas... si no son atrapados.

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04/11/2017, 03:28
Furya
Sólo para el director

Furya

Tierras del norte – Gundabar –

Nacida en el seno de una familia prominente de la urbe, su Padre era un gran guerrero, al igual que su hermano. Su Madre era una mujer joven, no era de Gundabar y no estaba acostumbrada a aquella gente tan “rauda y salvaje” como ella misma decía, por lo que Furya creció siendo “educada como una dama” de niña seguía obedientemente las diligencias de su madre, pero cuando comenzó a entrar en la adolescencia (11-12 años) la niña mostró una faceta que ocasiono a su pobre mama más disgustos que placeres. Se volvió intrépida, bastante inquieta y muy hermosa, su hermano, mucho mayor que ella, la animaba a ser aquella muchachita salvaje y su padre poco se preocupaba por su pequeña hija.

Furya se escapaba por las noches y se dirigía al centro de la ciudad, donde le gustaba pasar el tiempo, solo eran un par de horas y nada sucedería, se repetía cada vez que abandonaba su casa. Una noche como cualquier otra Furya dejo su hogar para dar sus paseos nocturnos, pero esta vez tomaría un camino distinto, se adentró por unas callejuelas que circundaban su casa y poco a poco se fue perdiendo, por supuesto ella creía estar siempre en el camino correcto y, cuando se percató de que estaba en uno de los barrios pobres, ya era demasiado tarde, presa del pánico comenzó a dar vuelta en círculos por aquellas calles desconocidas, donde todos la miraban de manera siniestra. Cada paso que daba se adentraba más en el laberinto que formaban aquellas construcciones precarias y calles de tierra, estaba exhausta, se sentó sobre los adoquines y miro hacia arriba, las lágrimas se agolpaban en sus ojos. No estaba asustada, no, lo que ella sentía era rabia, se había perdido.

Estuvo varios minutos inmersa en ese sentimiento de enojo, cuando una mano le apretó con fuerza el hombro, su ensoñación termino abruptamente y Furya levanto la vista para encontrarse con un hombretón de cara redonda y congestionada, olía a alcohol barato y tabaco, intento sacárselo de encima pero la mano del hombre era tan grande como su cabeza y la triplicaba en fuerza. Vamos pequeña, te pagaré bien, ella lo miró con los ojos desorbitados, volvió a revolverse con todas sus fuerzas y logro ponerse de pie, Suéltame ebrio idiota, dijo mientras comenzaba a correr, lo próximo que sintió fue un golpe seco en la nuca y vio como el mundo giraba en torno a ella, cayó de bruces al suelo y se desmayó.

Un dolor sórdido la despertó aquella mañana, apoyo sus manos sobre la cabeza y sintió la sangre seca en su cabello, comenzó a recordar lo que había sucedido pero sus recuerdos terminaban con ella cayendo en cámara lenta, de repente tomo conciencia de que no era su casa, ni tampoco su cama donde se encontraba, una sensación de pánico la invadió, intento levantarse pero tenía las manos atadas a la cama. Comenzó a gritar, patear y maldecir, hasta que luego de un rato un niño que no parecía tener más de 6 años apareció, tenía un vaso en la mano y se lo acerco a la boca, Furya pataleo con fuerzas y el agua fue a parar sobre la ropa del niño, este solo se encogió de hombros y abandono la habitación, ella gritó, insultó y lloro hasta el cansancio, pero aquel pequeño rufián no regreso nuevamente, cuando finalmente perdió todas las fuerzas volvió a dormirse.

Esta vez se despertó sin sentir tanto dolor, aunque todavía la cabeza le daba vueltas, tenía sed y hambre, miro a su alrededor, debía ser de noche pues la habitación había quedado en penumbras, seguía con ambas muñecas amarradas a la cama. No se escuchaba ni un solo ruido a su alrededor, Debes mantener la calma, se decía todo el tiempo. Sintió un movimiento en la oscuridad y una sombra avanzo hacia ella, esta vez no era aquel niño pequeño, no esta figura le recordaba a su hermano mayor, alto, de hombros amplios. Se fue acercando hasta llegar al borde de la cama, no podía distinguir su rostro pero el hombre tomo asiento en una punta, Furya se revolvió violentamente en la cama, Soltadme ya, le espetó a los gritos, pero la sombra no se inmutó, permaneció en silencio por unos minutos, hasta que la joven recuperara la compostura.
Sí que eres una salvaje, dijo finalmente, has dado mucho trabajo a mis niños, al final decidieron que atarte sería lo mejor para ti… y para seguridad de ellos mismos, no te preocupes, sigues siendo virgen, el tono burlón hizo que Furya se enojara e intentara patear a la sombra. Aquel borracho no pudo con mis niños, son pequeños, pero hábiles ¿Sabes? Mañana por la mañana podrás irte, te sacaran de aquí y te dejaran en un lugar seguro, no vuelvas a vagar sola por un lugar como este, no eres lo suficientemente hábil para hacerlo, eres solo una chiquilla estúpida y deberías estar agradecida de que no hicimos la vista gorda contigo, pequeña sabandija.

En ese momento la muchacha estallo en cólera, comenzó a dar patadas hacia todos lados pero sin poder golpear realmente a nadie, el hombre comenzó a reír de manera estruendosa y le asesto una bofetada, lo cual calmo a la muchacha, si sigues así hare que te dejen en el medio de la calle y esta vez no tendrás tanta suerte, le dijo aquel hombre. Tras el apareció otro niño, este debería unos 12 años, con una vela y un vaso de agua. Era un joven tan hermoso como la propia Furya y fue un enamoramiento instantáneo, los dos cruzaron apenas una fugaz mirada pero lo supieron en aquel mismo instante. Sus destinos estaban emparejados.

A la mañana siguiente Furya era llevada hacia su casa, para ello le taparon los ojos, la oscuridad era absoluta y tuvo que dejarse guiar por aquellos extraños niños, una vez llegaron a un lugar seguro, le quitaron la venda y desaparecieron en aquellas callejuelas, eran rapidísimos, como pequeñas ratas. Furya sintió un vacío en el pecho, al entrar a casa, encontró a su madre bañada en lágrimas, corrió a abrazarla y las dos lloraron un largo rato, su padre y su hermano habían salido a buscarla esa misma noche, todavía no habían regresado. El castigo que le impusieron fue ejemplar y a joven no pensó en el hecho por varios meses, se dedicó a ser aquella Dama que su madre tanto quería que fuera.

Cuando todo se había olvidado y la vida volvió a la normalidad, el destino volvió a jugarle a la joven una mala pasada, esta vez su madre caía enferma y al cabo de unos días perdía la vida, su padre no tardo en volver a casarse y su hermano partía hacia tierras desconocidas, Furya se sentía la muchacha más sola del mundo, la nueva mujer de su padre era amable pero no se llevaban, al cabo de un año, Gorik (su padre) decidió que la, ahora adolescente, Furya debía hacer algo bueno por la familia y la ofreció en matrimonio a un viejo acaudalado, que había visto a la muchacha en una reunión y se había enamorado perdidamente. Ella lo acepto sin más, parecía no importarle, el trato era que partía esa misma noche, la joven hizo un pequeño bolso con sus objetos más preciados y se despidió así de su hogar, esa noche partiría hacia su nuevo hogar.

La caravana emprendió viaje apenas el sol comenzó a esconderse, cuando el camino se hizo demasiado oscuro para proseguir, decidieron acampar, ya habían salido de la ciudad y aquel pequeño bosque era un lugar tranquilo, la caravana era pequeña, sin contar a Furya, 4 hombres la escotaban. Montarían guardia de 2 en 2, los primeros serían los más jóvenes. Cuando el sol despuntó en el horizonte, los veteranos se levantaron sobresaltados, debían despertarlos mucho antes, los jóvenes yacían en el suelo al lado de la fogata que parecía haberse extinguido hace varias horas y no había rastro de la joven doncella. Todas las cosas de valor habían sido saqueadas, hasta sus propias armas habían desaparecido.

Por varias semanas un grupo de hombres busco a Furya por aquel pequeño bosque, cuando ya habían buscado hasta en el último rincón, se dieron por vencidos, la muchacha había desaparecido de la faz de la tierra, no había ni un pequeño rastro de ella. Gorik ofreció una jugosa recompensa por información pero la mayoría de las pistas no llevaban a ninguna parte, siempre aparecían unos locos que juraban haberla visto aquí o allá, decían que se había unido a un clan de ladrones y que ahora robaba junto a uno de los más “respetados” ladrones de Gundabar, pero Gorik siempre reía a carcajadas y decía que su pequeña hija no era capaz de convertirse en una ladrona.

Aquella noche, en el bosque los ladronzuelos cayeron sobre los jóvenes que custodiaban a Furya como rayos, rápidamente los dejaron inconscientes y los despojaron de todas sus pertenencias, Kivlov despertó a su joven amante y se marcharon de allí. Los años pasaron, Kivlov y Furya se convirtieron en los mejores ladrones del Clan de la Cicatriz, pero como toda historia de amor, no termino feliz, al cumplir 18 años los integrantes del clan podían decidir si se quedaban o se iban, Kivlov decidió quedarse y volverse la cabeza del clan, Furya por su lado, decidió que era hora de dejar el pasado atrás y comenzar una nueva historia, se despidieron así, sin más, el amor de antaño ya era un simple vestigio, los dos sabían que era lo mejor separarse.

Notas de juego

Si escribi mucho :P

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07/11/2017, 18:23
Director

Hola, Furya.
Bueno, me gusta la historia que planteas, es interesante, y aunque no ocurrió mucho, y solo narra el principio de porque se convirtió en aventurera, sirve a modo de comienzo.
Algo que me gustaría cambiar es que su enamorado, luego de que ella se fue con todo ese dinero, de muchas noches de pasión y besos, el desapareció llevándose todo, rompiendo su corazón y haciéndola mas fría, descarada y despechada. Así fue el comienzo de muchas noches robando, hasta que una noche cansada, decidió irse a climas más agradables que una nieve permanente.

Se encontró con un socio, Bran un bárbaro bonachón, pero terrible con su hacha, y hizo un grupo con él durante algunos años, hasta que una trampa mágica fallida lo convirtió en piedra, terminando con su sociedad.
Ya en el sur, se dedico a realizar otras búsquedas aventureras, quedándose con diversos objetos.

Respecto a tu personaje, no es un personaje frontal. Si bien es muy ágil, no tiene mucha armadura, ni demasiada vida para ir combatiendo de frente. Es mucho mejor para ella, golpear desde el costado, o mejor aún, por la espalda, donde consigue un multiplicador al daño si logra hacerlo por sorpresa. (Considera que atacar por el flanco, te da +2, y por la espalda +4 a pegar.)
Aun asi, es considerablemente mejor que el mago haciéndolo.
Tus habilidades porcentuales, es tu mayor fortaleza. Es lo que el ladrón (y en menor medida el bardo) pueden hacer como nadie. Puedes robar casi sin ser descubierta, escalar paredes con una facilidad absoluta, ocultarte y que no te encuentren, etc, etc)

[Nombre]: Furya.
[Clase]: Ladrona 8[75.000xp]
[Raza]: Humana.
[Alineamiento]: CB.
[Características]: Fue 12, Dex 18, Con 13, Int 11, Sab 06, Car 16.
[Ataque Base]: +4
[Clase de Armadura]: Cuero Tachonado (reformado) (4+2)6
[Puntos de Golpe][d6]
[Lenguajes]:
Común [Comercial Reinos Meridionales], Jerga de Gundabar.
[Tiradas de Salvación]:
Paralización, Veneno, Muerte Mágica:
Cetro Vara o Varita:
Petrificación o Poliformización:
Arma de Aliento:
Conjuro:
[Dotes]: Desenfundado rápido. Soltura con un Arma: Daga. Esquiva. Movilidad.
[Pericias en Armas]:
Daga
Espada Corta
[Pericias en No Armas]:
Pericia: Conocimiento de la Ciudad de Gundabar. [Gratuita]
[Objetos Mágicos]

Ladrón [Dex]:270
Vaciar Bolsillos (15%)[10]: 40% =65%
Abrir Cerraduras (10%)[15]: 50% =75%
Hallar/Retirar Trampas (5%)[5]:30% =40%
Moverse en Silencio (10%)[10]: 30% = 50%
Detectar Ruidos (15%)[10]: 45% =70%
Escalar Paredes (60%): 30%= 90%
Leer Lenguajes (0%):35% =35%