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Crónicas de los Condenados. [+18] Cap 2: Intrigas Palaciegas

Capitulo 2: Krista - Llegada al Castillo Brisa

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20/12/2017, 05:48
Director

El viento agito los cabellos larguísimos y muy rojos de Krista, al tiempo que el barco se despedía de ella, con el, su amor, el enorme y mestizo Señor de la Guerra, Felix Daragon. Él le había devuelto la libertad, dado riqueza, además de varias noches de pasión.
Además de ello, le había dado algo, algo que no tenía hacia muchísimo tiempo. Un propósito.
Tenía una misión y con ella, el respaldo de al menos cincuenta mercenarios listos para intentar tomar el castillo por asalto. Pero hacerlo de forma frontal era poco menos que una locura, de modo que había una sola forma de hacerlo, mediante la mejor ladrona que tenían. Ella misma.
Así que allí estaba ahora, acompañada por aquellos de aspecto más inofensivos entre la lista de mercenarios que servían bajo el mando de la compañía del Lobo de Invierno.
El Castillo Brisa. La última frontera del Reino de Meridian. Según los últimos informes, el ultimo Bastión de esta parte del reino que había sido tomada por el enemigo que había arrasado con todo. El Señor, el mismísimo Duque Yves Yannur, un malnacido con todas las letras, un abusivo, esclavista que hacia tratos con la peor ralea y con el más alto Rey, sin distinción. Alguien que vende sus intereses al mejor postor, y el castillo Brisa es el más necesario para pasar al resto de los reinos.
La idea, era hacerse pasar por comerciante. Del saqueo en el que se había envuelto durante la venganza con quien se atrevió a venderla como esclava, habían sacado muchas mercaderías, entre ellas una selección de vinos antiguos y al parecer de mucho valor. También, algo de joyas, y finalmente ropa distinguida.
Ahora había pasado al interior del castillo aprovechando que unas nobles se habían retrasado, de modo que las compuertas del castillo. Un paje se ocupo de alojarla en una de las alas del castillo, luego de sobornarlo y sus hombres se quedarían allí.
Ella debía abrir las puertas del castillo o encontrar la entrada que seguramente existía, y poner una vela azul en su ventana, y al dia siguiente una roja. Tenia velas de todos los colores. Si quería que pasaran al ataque, debía poner una verde y vendrían a la noche siguiente.

Notas de juego

Bienvenida!
Realizame tus consultas, dudas, o todo lo que quieras

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21/12/2017, 00:43
Krista

El destino es curioso, primero se habia comportado como una puta rabiosa, solo para despues dejarme en manos de Felix, que fue quien me salvo de la esclavitud, cuando el entro en escena ya habia perdido toda esperanza pero gracias a su voluntad volví a la vida. Estaría eternamente agradecida con este hombre, no solo me devolvió el poder sobre mi, sino también me dejo decidir si seguirlo o no, no hubo dudas en mi entrega hacia su persona, aun así tantos años bajo el yugo de hombres despiadados me habian convertido en una vasija sin alma y Felix lo sabia, supo encontrar en mí lealtad y amor, pero le habia costado mas de la cuenta.

El aire salobre me recordaba a muchas cosas, sobre todo al sudor, sudor, sudor, agite la cabeza con desgana, algunos fantasmas no se irían nunca de mi lado, me quede parada en el muelle, contemplando como la embarcacion se perdía entre la niebla y el agua, una sensacion de vacío comenzó a crecer desde mi vientre hasta el pecho. Siempre que me enviaban en una mision sabia que volver a verlo seria algo que quizas no ocurriría, suspire, no era debilidad, pero Felix era mas que un amante, un amigo y un hermano. Me había salvado y ahora me encomendaba esta misión, no podia fallar, aunque me costase la vida.

Había tenido algunas clases de instrucción sobre con quien me encontraría en el castillo, este tal Yannur parecía ser de aquellos hombres a los que me gustaria arrancar el corazón y comérmelo. Mi caravana se quedaria en las barracas, me dirigí al castillo ligera, con mis pertenencias, un regalo para el Duque y muestras de mis mercancias, ese dia el destino parecia haberse amigado conmigo y tras un pequeño soborno logre que un paje me alojara en el lugar. Allí era una comerciante, por lo que vestía como tal, nunca pasaba desapercibida, todo gracias al intenso rojo de mis cabellos y al verde de mis ojos, era un contraste bastante grotesco y no habia nada que pudiera hacer para evitarlo.
Llevame a una habitación bonita cariño, no soporto el aroma a humedad ¿sabes? Seras bien correspondido si me haces ese favor... dije al joven que ya habia recibido una "buena propina" por ayudarme. ¿Hay muchas visitas en el Castillo durante estos tiempos que corren? Eso seria bueno para mi negocio. Le guiñe un ojo, sonriendo de oreja a oreja, era una sonrisa socarrona, divertida, el chico no parecía la gran cosa.

Notas de juego

Gracias

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21/12/2017, 22:01
Director

Fue bien recibida, siendo una simple ladrona, no estaba acostumbrada a ello, aunque las pocas veces que se había disfrazado lo había hecho bien, sintiendo bien que la invitaran.
Pasar por el Castillo ultima, luego de un par de nobles mujeres, y toda una caravana de comerciantes de diferente clase y grado, desde los ricos, hasta los que vendían un poco de fruta e iban con sus cerdos. Ella paso ultima para aprender los movimientos de los mercaderes. El guardia, una especie de soldado de rango, recibía pagos y cuando ella dio el suyo, pasado rápidamente, se dio cuenta que había sido demasiado. Te acomodo en una habitación importante.
Luego, mientras sus siervos eran asignados a unas barracas, y tus mercancías eran subidas a tu cuarto, o asignadas en almacenes, te dedicaste a jugar con el Guardia que habías sobornado. Krista decidió averiguar cosas y ampliar sus habilidades, usando su seducción, casi involuntariamente, usaba su mano para pasarla por los bordes de su escote.
El hombre, al ver la oferta implícita de la joven, pareció ponerse nervioso y su rostro se lleno de color.
- Han llegado varios nombres, algunos no han dicho sus nombres, pero se los reconoce por el porte. Entre ellas, las ultimas dos, se llaman Dalla y Alanna. Hay algunos comerciantes, Uric, Marna, Berinian y la Dama Harper. Sus habitaciones estarán cerca de ellas señora…-

Notas de juego

Algunas notas.
Sobre Félix Daragon. Es un señor de la Guerra con el que tuvieron un encontronazo desde el primer momento. Entregada a él como regalo, Intento por varias formas someterte, y se terminaron sometiendo entre ambos y formando un vínculo muy fuerte de amantes, y rivales. Podrían haberse matado en varias ocasiones y ambos volvieron a rescatarse el uno al otro. Es un sujeto enorme, bordeando el metro noventa, largos cabellos y piel oscura, con ojos verdes. Tiene sangre elfica, y lo que parece ser un bárbaro o alguna raza muy grande.
Es un Señor de la Guerra, comanda a más de doscientos mercenarios, pero no todos ingresaban en el barco, así que eligió a los cincuenta más selectos, mientras el resto accedía por tierra, tardando más.
Sobre el Castillo Brisa y su dueño.
Es un Castillo Fronterizo, en el borde justo entre Vania, y Grendopolan, los otros dos reinos que conforman la isla. Tiene varias plantas, y el último piso, el cuarto, corresponde a los nobles. Krista tiene bonitas habitaciones en el segundo.
Rumores sobre el Castillo: es un lugar peligroso. El Duque es un tipo muy inteligente, y muy sádico, con escasos (o ningún) valor moral. Lo que le convenga le sirve. Es además, un coleccionista de tesoros, y objetos extraños asiduo al mercado negro, y que fluctúa con el tráfico de esclavos, compañías mercenarias, ladrones y contrabandistas, e interactúa con nobles, comerciantes y embajadores por igual.

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22/12/2017, 00:59
Krista

Espere con paciencia a que pasara toda la fila delante de mí, intentaba aprender algo de toda esta muchedumbre. No habían sido muchas las veces que me había hecho pasar por algo que no era, estas situaciones no me ponían en extremo nerviosa pero si me obligaban a estar más alerta que de costumbre. El pago al soldado fue uno de esos errores inocentes, no sabía exactamente cuánto estaría bien, por lo que me excedí, aunque al final creo que fue una de esas decisiones inteligentes que se toman casi de forma inconsciente. Pedí que la mayoría de mis pertenencias se alojaran conmigo, luego los excesos podrían ser destinados a los almacenes, el joven soldado parecía algo nervioso a mi lado, lo que tome como una oportunidad. Mm, comenté como si me importase poco quien se hospedaba a mi lado, Parece que hay mucha gente aquí ¿Es siempre así o se debe a algo en particular? 

Mire al joven de reojo, mientras los movimientos que daba con el cuerpo se hacían más felinos y pronunciados, tu custodias a todos los que entran al castillo ¿no?, debes conocer a muchas mujeres de esta forma... Estoy segura que muchas han caído bajo tu encanto, acomodé mi largo cabello a un lado, con un movimiento de mi mano izquierda, lo que me obligo a mirar hacia el lado derecho, el rostro del guardia y el mío quedaron enfrentados. Le sonreí inocentemente, apretando la comisura de los labios. 

Notas de juego

Ok es bueno saberlo, me encantan las relaciones amor/odio jajjaja

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25/12/2017, 22:00
Director

El trago saliva antes de responder. Ya estaba excediéndose en sus obligaciones al responder, pero no había nada de malo en responder preguntas inocentes de alguien tan bonita, ¿no era así?
- Señora, con el reino en guerra, quien puede decir que es normal y que no. Han estado llegando comerciantes toda la semana. Y teníamos orden de no dejaros pasar. Ha sido la visita de aquellas dos nobles, Dama Dalla del Lago Serpiente, y Dama Allana Velazko del Bosque de Frutos lo que ha permitido a nosotros abrir las puertas y darle paso a usted.-

El Sargento de guardia, alguien joven que no parecía entender del todo a lo que se refería la joven ladrona, asintió rápidamente, aunque ella pudo ver que era más el desconcierto que cualquier cosa. No era rival para alguien como Krista, y podía manejarlo a gusto, pero, cualquier cosa podía detonar su desconfianza. Debía saber llevarlo sabiamente, si lo hacía con promesas, insinuaciones o quería tenerlo completamente de su lado, debía tomar acciones decisivas y comprometidas.
Quizás tampoco valiera la pena, era un Soldado de bajo rango, aunque no se sabía que aliado podía resultar útil aquí.

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31/12/2017, 01:13
Krista

Asentí, aun entretenida, quizás estaba yendo demasiado rápido con él. No parecía entender del todo mis insinuaciones y como de costumbre mi mente iba mas rápido que el tiempo mismo. Mi expresión se tornó mas seria, debía ser meticulosa, aunque no me gustaba eso de "ir despacio" esta proeza requeriría cierto tiempo y paciencia. No resolvería todo en 2 días, de eso estaba segura, Tenéis razón, a estas alturas es difícil decir que es normal y que no, pero hay que conservar la calma ¿No crees? Sonreí de medio lado, A propósito de ello... no me ha dicho su nombre Sargento ...? Lo miré fija y detenidamente a los ojos, como si estuviese intentando adivinar su nombre, luego aparte la mirada, como si sintiera vergüenza por haberlo mirado de esa forma, supuse que a este soldado no le gustaban las mujeres con carácter, si no mas bien las débiles florecillas que necesitaran de su ayuda.

 

Disculpa tantas preguntas, estoy un poco nerviosa, he tratado con toda clase de gentes en mi vida, pero nunca he conocido a un Duque, digamos que esta es mi... -primera vez- dije en tono inocente. Tú tratas con gente importante todo el tiempo, ¿Qué consejo me darías para tratar con el Duque? Supuse que nos estaríamos acercando ya a mis aposentos, sería mas fácil si estuviéramos donde nadie nos viera, pensé, pero otra vez mi mente iba demasiado rápido y todavía no sabia si tener a este soldado sería beneficioso.

 

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03/01/2018, 18:43
Director

Luego del jueguito que había empezado la pelirroja, el guardia noto que empezó a entrar en confianza. Le tomo la muñeca, sujetándola con suavidad, pero firmeza. Sus ojos bajaron al escote que el corse contenía y alzaba, mostrando la carne blanca de la mujer, ligeramente pecosa.
- Erik es mi nombre. Sargento Erik.-
Luego de apoyar la muñeca contra si, de forma que la mano se apoyara en su pecho, le ciño el talle.
- Los consejos no son gratuitos. – dijo, ya con la voz cargada de emoción tensa.- ¿Que estarías dispuesta a pagar por ello.?
Ella pudo visualizar como estaba la puerta abierta, y una criada los miraba, notando la actitud complice de ambos y se iba caminando apresurada. Probablemente acababa de empezar un rumor, pero ahora, noto con firmeza la mano en el cuello de ella, incitándola a ingresar en el cuarto.

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06/01/2018, 00:09
Krista

Erik ¿eh? reflexioné unos instantes. "Erik, Erik, Erik... "Algunos hombres eran tan fáciles de convencer, este por supuesto no pensaba con la cabeza y en cuanto la sangre comenzaba a bombear a sus partes intimas, su juicio se veía nublado. Me deje llevar, oponiendo una resistencia sumisa. Bueno, mi paga dependerá de que tan bueno sea el consejo ¿Sabes? dije sonriendo tímidamente,  a juzgar por su reacción esa era la mezcla que ponía al Sargento a tono, un poco de niña inexperta mezclado con zorra, lo entendía, a muchos hombres le excitaba esa fusión. 

La criada me incomodó un poco, comenzar un rumor no era exactamente lo que tenía en mente, pero ya vería como arreglarme con aquello, el juego se había iniciado, no podía dar marcha atrás con Erik en este momento, al menos no sin dejarlo profundamente ofendido. 

Entré al cuarto, dando una rápida mirada a la habitación, con movimientos gráciles pude quitarme al soldadito de encima, me paré en uno de los extremos de la cama, mirándolo fijamente, esbocé sonrisa mezcla de diversión y duda, mis ojos se cerraron un poco, como quien mira a hurtadillas. Esperé a que sea el quien hable primero, mientras seguía dibujando las líneas de mi escote.

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23/01/2018, 21:14
Director

El juego había sido declarado y había comenzado. El había respondido a su juego, y ahora había comenzado la negociación. El sargento era alguien básico, pero no por ello alguien que pudiera subestimar libremente. Para empezar, era mucho más fuerte que ella, lo sintió cuando la mano de él se cerró sobre su cuello por la espalda. Ella decidió jugar, dejándose llevar de forma sumisa hacia el interior de sus propias habitaciones. Se libero con una maniobra rápida, más apta para una ladrona que para una mercader, pero necesitaba espacio para continuar el juego del gato y el ratón. Claro que el otro no sabía que ella era la depredadora.
- Así que esto será, yo te brindo un servicio, y a cambio, tu me das una paga.-
La mirada del sargento de guardia iba al ligeramente pecoso y abultado pecho que la mano de Krista no paraba de mover, llamando su atención como aquel flautista a la plaga de roedores.
De un golpe cerró la puerta, brindándoles intimidad.
- Y bien. ¿Que deseas saber? -

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02/02/2018, 01:52
Krista

Solté una risita infantil, digamos que me gustaría saber, un poco sobre el duque... pero no esos cuentecillos que oyes de todo el mundo, ¿Sabes?  No haría preguntas muy concretas, quizás hasta haría las preguntas mas tontas que me vinieran a la mente, mi cometido no era saber sobre el duque, ni tampoco vender la mercancía a un alto precio. Debía hacerme con el maldito castillo y el sargento Erik sería mi puerta de entrada. Mis dedos se detuvieron en seco sobre el escote, me senté sobre la punta de la cama y miré de reojo al Sargento. Pero todo esto será con una condición Erik, no te pagaré mas de la cuenta por la informacion que me des, será como un juego, lo que yo haga será en consecuencia de la informacion que me brindes. Ahí estaba de nuevo la zorra, sería divertido, o al menos eso pensaba. Me arreglé el cabello de manera que quedara sobre uno de mis hombros, dejando al descubierto la espalda.

Sonreí de medio lado al soldado, ¿Os parece un trato justo?

Notas de juego

:) disculpe la tardanza.-

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03/02/2018, 02:31
Director

El Sargento realizo un rápido movimiento y se quito la chaqueta exterior, dejando el sobretodo sobre el respaldo de una silla, quedándose solo con la casaca roja de los colores de Yannur.
- Ya veo como serán las cosas – índico, devorándola con los ojos. – Muy bien, que así sea. Pero ten en cuenta que si me siento… insatisfecho con el resultado, se acaba mi ayuda y negociación para el futuro.-
Apreto las sienes con las manos y con los ojos cerrados dijo.
- El Duque tiene escasez de leña. También escasez de abrigos y sin embargo lo malgasta con las putas del subsuelo. Ha contratado mercenarios de dudosa moral, y que les ha pagado directamente, pero me han dicho que se le acaba el oro…-
Dijo el Sargento de Guardia. Eric, y espero a ver que ocurria con la información que habia soltado.

Notas de juego

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09/02/2018, 00:10
Krista

Aun seguía del lado opuesto de la cama, sentada sobre el borde, antes de que el sargento tuviese tiempo de reaccionar, di un giro sobre mi costado izquierdo, miré a Erik a los ojos y sin perderlo de vista recorrí toda la longitud de la cama a gatas, con movimientos lentos, hipnóticos me deslicé hacia él.

Lentamente fui reptando por su pierna, abrazándome a ella como quien se abraza a un salvavidas, mis ojos seguían clavados en los suyos, mis manos seguían los movimientos de mi cuerpo pero iban aún mas despacio, finalmente llegué a incorporarme totalmente, nuestros cuerpos estaban tan pegados el uno al otro que ni la mas fina hebra de cabello cabría entre ellos, mi respiración se acompaso a la suya y mientras calentaba su rostro con el aire que salía de mi boca, utilicé la mano izquierda para escurrirla entre sus pantalones, sujetando su miembro con una firmeza delicada y con el brazo derecho lo atraje aún más hacia mí, mi lengua dibujó un circulo sobre su mejilla, recorriendo el trayecto desde allí hasta el lóbulo de su oreja, que mordí suavemente durante unos segundos.

En ningún momento la mano que estaba sujetando el pene del sargento se había movido, pero en cuanto termine de jugar con él, comencé a mover los dedos, suave, lenta y sostenidamente, como quien juega con pelotas entre los dedos. -Erik, sé que puedes hacerlo mejor que eso...- dije en un susurro, mi pecho se hinchaba con cada bocanada de aire, la idea era que el sargento no tuviese tiempo de pensar demasiado en lo que decía, así que los movimientos lentos de mi mano iban aumentando de a poco, pero aumentaban, seguía mordisqueando su oreja de vez en vez, mientras mi mano subía por su espalda para depositarse sobre su cabeza, estirándole levemente los cabellos.

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11/02/2018, 05:53
Director

Tal vez fue una sorpresa para ella, pero el empujón que la arrojo sobre la cama, fue una indicación clara de que el juego había terminado. Eso significaba que se había sobrepasado, tal vez había ido muy rápido, lo siguiente era forcejear con el guardia para evitar ser sometida, o lo que termino ocurriendo.
- Te crees que por una promesa vacía, de enrollarme contigo en la cama, te contare los secretos de mi Señor?
Se acomodo los pantalones, y se dio media vuelta, cerrando la puerta de un portazo que sacudió la ventana.
Krista, aun sin reponerse de la sorpresa se dio cuenta de algo. Había mas que lealtad en lo que había pasado allí. Había miedo. Fuera quien Fuera el señor de estas tierras, incitaba miedo en el corazón de sus siervos.
El sentimiento de rechazo se mesclo con otro, tal vez peor, que era el de la insatisfacción, pues ese hombre, ese sargento de guardia no le generaba nada, pero si ella misma al entregarse en medio de un juego, y ahora sentía su cuerpo latiendo con fuerza, su nivel de necesidad creciendo.
Golpearon la puerta discretamente dos veces, recién lo noto cuando la abrieron con cuidado, tan absorta había estado con sus pensamientos, lo que le apetecía ahora era un trago.
La muchacha empezó a traer sabanas limpias, y toallas, y le respondió.
- El Primer nivel de la torre tiene una taberna, Señora. Puede ir si asi lo gusta.-

Notas de juego

[...Continua en La Taberna]

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11/02/2018, 23:39
Krista

Notas de juego

El empujón me descolocó por completo, las siguientes palabras tras el aún más, cuando al fin me recompuse, escupí al suelo, maldiciendo al soldado, la sangre me recorría hirviendo entre las venas y mi cuerpo temblaba, no podía controlar esa sensación de odio mezclada con un profundo sentimiento de desprecio hacia mi misma, Erik no sería la gran cosa pero podría haberme abierto una pequeña puerta, aunque con lo que me había dicho tenía información útil, aunque eso no era lo que me interesaba.

Me senté nuevamente sobre la cama, fijando la mirada en un punto vacío, mi cabeza al igual que mi cuerpo no podía dejar de repetir la escena una y otra vez, una furia palaciega se iba apoderando de mi, y, aunque sabía que debía controlarla no podía dejar de pensar en aquel maldito soldado, mil veces maldito. Al chillido de la puerta me sacó del hueco a donde se dirigía a mi mente, me levanté casi de un salto, dedicándole una mirada fuera de mi misma a la criada, que claramente se había percatado de la situación. ¿Donde encuentro al Sargento esta noche? le dije casi sin pensármelo dos veces, esto no quedaría así, cuando obtuve su respuesta le di unas monedas, por supuesto siempre mas de lo necesario, con eso mantendría la muchachita callada, al menos por este día.

Asentí y salí de allí tan rápido como me dieron las piernas, maldito Erik, seguía pensando en él... ¿A qué le tendría tanto miedo?

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23/03/2018, 20:25
Director

Notas de juego

Hola. Si vas a tomar algun recaudo para la cena, dimelo aqui. :)