Empieza a beber de su tarro.
—Tomate las cosas con calma chico, si a penas llegamos aquí. Mira que cuando empiece nuestro trabajo no hay marcha atras... Y la estadía aquí es tranquila, creo que mucho...—
Se escuchan las arcadas que hace mientras bebe, pero repentinamente azota el tarro contra la mesa, por suerte no se riega nada, porque casi ya esta acabado su trago. Entonces, en un susurro dice.
—Además ¿No ves donde estamos? Claramente nadie aquí se tiene que enterar de esto, es más...—
Entrecierra sus ojos y enfoca sus ojos en los alrededores.
—No sabemos si alguien, ya tiene sus ojos puestos sobre nosotros—
Motivo: Percepción check
Tirada: 1d20
Resultado: 14(+1)=15 [14]
- "Siempre tan paranoico, viejo", dijo Atricen dibujando una sonrisa en su rostro al mirar a Toggor, "no creo que nadie de interés esté por aquí."
- "Y tu, muchacho, cual es la prisa? tenemos un poco menos de un día para conversar, a menos que hayas hecho un voto de silencio del cual no estamos enterados, eh?", Atricen codea a Toggor buscando complicidad en su chiste.
- "Pero díganme, creen que están preparados para lo que sigue?"
Mira algo decepcionado a los alrededores, efectivamente, el bar esta lleno de borrachos y un tipo que babea en la barra, pero ningún maestro de la conspiración o asesino a sueldo.
—Tienes razón hombre, soy un jodido paranoico de esos, solo esperaba encontrar a uno de mis conocidos o alguna cara familiar, no es que sean dificiles de identifiar, mira que tienen cicatrices por delinquir y así—
Vuelve a tomar de su jarra y se termina el trago, ante el comentario de Atricen solo suelta una carcajada.
—¡Y ni que se diga hombre! Creo que el chico tiene un voto de castidad, porque ni a tocado su cerveza! Y como nos terminemos los tragos ¡Estoy seguro que estamos listos para todo! ¿Qué tan díficil puede ser meter un artefacto raro de esos que usa la realeza en una caja? ¡Hasta un orco manco con deficiencia mental y las manos atadas podría hacerlo! Estamos listos para descuartizar lo que se nos ponga en frente!—
Taryn volvio a sentarse
" No suelo visitar tabernas tan llenas de gente, a no ser que haya algo de mi interes. Prefiero los ambientes detranquilos donde meditar. Ademas, acabamos de llegar a esta ciudad, seguro que hay algo mas interesante que alcohol y alboroto"
El monje miro en su bolsa.
"Seguro que hay algun mercado por aqui, teneis todo lo que necesitais antes de partir?"
- "Muchacho," dice Atricen, "es que ni siquiera sabemos hacia donde tenemos que ir! solo que es hacia el sur. Mañana será un día para planear y pensar, pero hoy disfrutemos, quizás sea la última cerveza en un largo tiempo. Hace mucho no nos vemos, que anduvieron haciendo? Que harán con la recompensa? Vamos, que no hay secretos entre nosotros, por mas que este monje así lo quiera!", Atricen ríe nuevamente.
Para este punto, la mesa del rincón se ha convertido en un pequeño oasis de calma relativa entre el bullicio general. Las jarras ya están casi vacías (excepto la de Taryn, que permanece intacta).
Toggor, con su jarra recién terminada, suelta una risotada que hace girar algunas cabezas cercanas, pero nadie presta demasiada atención. El pergamino sellado sigue allí, en el centro, intacto. Nadie lo ha tocado todavía.
De pronto, el semi-elfo pasa cerca limpiando una mesa vecina y os lanza una mirada de reojo, solo curiosa por el grupo que lleva ya un buen rato hablando en voz baja.
—"¿Otra ronda, señores? ¿O ya se van a mudar a la calle a filosofar?" —dice con media sonrisa, limpiando con un trapo—.
—"¿Otra ronda, señores? ¿O ya se van a mudar a la calle a filosofar?" —dice con media sonrisa, limpiando con un trap—.
—No, no, el gordo y yo no filosofamos, es más vamos a salir a la calle a darle este mágico berbaje a un sabio en la calle para brindarle el poderoso conocimiento de una buena rubia. Nuestro amigo iluminado de aquí no es capaz de pasar una gota de este liquido pagano por su garganta ya que es un hombre que no pertenece a este plano, sin embargo alguien de la plebe lo apreciara—
Dice en un tono genuino, sin ningún apice de sarcasmo, mientras toma la cerveza de Taryn.
—¡Pero! Muchas gracias por preguntar camarero, mire, le dejo esto por aquí por atendernos tan bien—
Coloca 1 gema sobre la mesa. Y retoma la conversación con sus compañeros.
—Deberíamos ir directo a donde nos indique esa carta, y reponemos en un mercado de por alla, es temprano por lo que no deberíamos perder el tiempo en un mercado aquí—
El tabernero, que ya se había dado la vuelta hacia la barra con la jarra sucia en una mano y el trapo en la otra, se detiene en seco cuando la gema toca la madera de la mesa con ese clink limpio y pesado y regresa a la mesa. Se inclina lo justo para tapar la gema con la palma de la mano y la arrastra hasta su delantal.
—"Eh.. que tenga buen día, hombre..?" dice confundido de haber recibido una propina tan gigantezca.
El pergamino se despliega con un leve crujido, revelando una caligrafía elegante y precisa, escrita con tinta negra. El texto dice:
A quien corresponda:
Por la presente, la Casa Dravaryn, en ejercicio de sus legítimos derechos y prerrogativas, formula la siguiente oferta contractual, bajo juramento ante los Diez y con validez plena en los 5 reinos y más allá.
El objeto de encargo consiste en el transporte seguro y expedito de un contenedor sellado (denominado a partir de ahora como “Caja de Plomo”) desde la ciudad de Vassas hasta el castillo señorial de Khar Vethis, en las Tierras Bajas meridionales, en Brynn.
Las dimensiones aproximadas y peso estimado de la caja son las siguientes:
A manera de ruta recomendada, la Ruta de los Tres Pasos, con duración estimada de 18 jornadas. Cualquier alternativa por senderos secundario queda a discreción de los contratados, siempre que se preserve la integridad de la caja.
Está prohibido, bajo pena de ruptura contractual y pena capital, intentar abrirlo, forzar sus cerraduras o someterlo a cualquier forma de escrutinio arcano o físico no autorizado.
Como compensación por la finalización del trabajo, se ofrecen tres mil seiscientos (3.600) soberanos de oro, distribuidos como sigue:
Se presume que el adelanto por 600 piezas de oro cubrirá peajes, raciones, forraje y animales de carga. Se estima que también una parte de el deberá destinarse para evitar inspecciones rutinarias de la guardia y/o cualquier ejército.
Es preciso señalar que es sabido que ciertas personas tendrían un interés en dicha carga. Se anticipa la posibilidad de interferencia hostil y se solicita mantener absoluta discreción respecto al encargo y su naturaleza. Toda divulgación no autorizada se considerará traición contractual.