Partida Rol por web

Detroit Bajo el Terror de los Zombies

En las Calles de Detroit

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28/10/2020, 09:18
Director

En cuanto enfiláis hacia la autovía os preguntáis si vuestra decisión es la correcta. Está claro que un túnel dadas las circunstancias, suena muy muy peligroso. Pero transitar por la autovía es un verdadero calvario, vais prácticamente parados, esquivando coches, ruedas, trozos (y no solo de metal), el humo queda por fortuna a vuestra espalda y ahora podeis respirar bastante mejor.

Los podridos con los que os encontráis están prácticamente quietos, entretenidos mordiendo algo, unos sentados y otros con la mirada perdida, como mucho alguno extiende los brazos a vuestro paso para intentar agarraros.

Lo más preocupante de todo, es que no encontráis ni un solo superviviente. Nadie vivo. Vehículos sinietrados, otros abandonados, basura, enseres, ropa, trozos de carne y metal en el suelo. Pero nadie vivo.

Cuando habéis recorrido algo más de cuarto de milla, veis ante vosotros una furgoneta prácticamente idéntica a la del pandillero. Las cubiertas de las ruedas se ven lustrosas, sin duda encajan. Aminoráis velocidad para verlo todo bien, hay una mujer convertida sentada de rodillas, apoyada en la rueda trasera izquierda de la camioneta, que cuando os ve comienza a levantarse. A vuestra espada se escuchan gemidos, avanza el humo negro que viene del centro y a lo lejos algunos se ponen en movimiento.

Por experiencia ya sabéis que tenéis que tener mucho cuidado, son lentos pero el tiempo pasa rápido y hay que actuar prestos si queréis cambiar las ruedas para no veros rodeados. La otra opción es continuar fuera de la ciudad y rezar para que la rueda de repuesto aguante muchas millas.

A lo lejos se escuchan aviones. No podéis determinar la distancia ni la dirección.

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02/11/2020, 12:32
Jesucristo Hitler Paracelso Zeta Montoya Hernández

Continuo por la autovía en dirección a la salvación dejando atrás mis objetivos esperando volver a por ellos muy pronto, por la carretera solo encuentro muerte y destrucción, voy esquivando coches y objetos, veo la clase de vehículos que dejo atrás, por si merece la pena volver en otro momento a inspeccionarlos, al cabo de un rato logro ver un vehículo parecido al mío  que lleva ruedas aptas para mi camioneta, ay un zombi al lado de la camioneta que al vernos se levanta y yo la atropello y me paro al lado de la camioneta bajo de la camioneta y me pongo hablar unos segundo con el cura padre esta camioneta lleva las ruedas que necesito usted vigila y yo pillo las ruedas ok?. Doy un vistazo alrededor para calcular el tiempo que tengo y me pongo manos a la obra, de la camioneta verde busco la rueda de repuesto dentro de la camioneta una vez que he conseguido la rueda, la cambio por la pinchada mía, si tengo tiempo aprovecho y quito otra rueda para tener de repuesto y nos largamos de alli

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05/11/2020, 02:08
Colt Hawker

No me gustaba la idea de detenernos allí, no con aquellos hijos del diablo detrás nuestra. Pero necesitábamos esa dichosa rueda. - Vale, pero deten el motor de tu vehículo. - Le dije al hombre metido en su armadura. - Si se acercan demasiado, métete en él y no hagas ruído. Trataré de alejarles con la moto para ganar tiempo. Podrás alcanzarme cuando este trasto pueda correr de nuevo. - Le dije refiriéndome a su tuneado vehículo. - Pero tendrás que apañártelas tu solo mientras me llevo a todos esos.

Me subí en el tejado de un coche adjacente, para ver todo mejor. Los que venía por detrás eran multitud, por el frente no parecía que viniese ninguno aún y a nuestro alrededor todo parecía en calma. Mi moto permanecía a mi lado, con el motor arrancado y yo no me quité nada del vestuario por si tenía que salir zumbando.

Pero la visión de aquellos caminantes del demonio hizo que mi cuerpo volviese a entrar en calor. Podía sentir aquella energía nuevamente dentro de mí y me pregunté si dañaría solamente a uno o a varios aquel Rayo Divino. Apreté mis puños con fuerza, mientras mis ojos seguían buscando a quien lanzarlo. Sabía que solo podía usarlo una vez y que me dejararía bastante cansado después... pero si me llevaba a más de uno por delante, merecería la pena el esfuerzo.

- Date prisa, se están acercando demasiado. - Le dije al hombre, sintiendo cada vez con mayor intensidad aquel poder dentro de mí. Aquel ardor que me indicaba que estaba listo. Alcé mi mirada al Cielo, mientras mi mano sostenía mi crucifijo de madera que llevaba colgado en el cuello y recé al Todopoderoso para que me diese fuerzas para soportarlo y poder usarlo en el momento oportuno, así como poder hacer más daño al mal con él.

Ahora no era el inocente sacerdote de la Santa Iglesia. Ahora sabía que don tenía y como usarlo, pero no quería desperdiciarlo y enfrentarnos cuerpo a cuerpo contra todo aquello era un suicidio. Así que debía aguantar, aguantar ese calor, esas ganas de descargar la Ira de Dios sobre la infernarles criaturas y lograr ganar algo de tiempo con mi moto si a mi compañero de viaje no se le daba bien aquel cambio de rueda.

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06/11/2020, 20:28
Jesucristo Hitler Paracelso Zeta Montoya Hernández

Si el motor está apagado para no hacer más ruido del necesario, en unos 10 minutos creo que puedo sacar la rueda de repuesto, quitar la mía, montar la nueva y sacar otra rueda de la camioneta, meterla en la parte de atrás recoger todo e irnos

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07/11/2020, 00:15
Colt Hawker

Me giré y miré al hombre con severidad. No sabía que demonios estaba haciendo hablando conmigo en lugar de estar ya cambiando la rueda. No dije nada, mi mirada debía ser suficiente para que entendiese lo que estaba pensando. Al final el sujeto iba a resultar ser un lastre para mí más que una ayuda, sobre todo si seguía de cháchara y sin moverse.

Mi ojo más claro brilló con intensidad en ese momento. El ardor aumentaba a pesar de mirar a aquel hombre y por mi cabeza pasó el usar el don que El Señor me había dado con él. Pero sería desperdiciarlo cuando tenía otros métodos más útiles y bien definidos para gente de su clase.

Sí. Sus tatuajes lo decían todo. Pandillero de los pies a la cabeza. Seguramente un ladrón, camello o chulo. Justamente uno de esos que me gustaba tanto encontrarme en las noches de Detroit, cuando mi mente y mi cuerpo necesitaban liberarse y hacerle aquella ofrenda a Nuestro Señor en modo de sacrificio.

Pero no era el momento...

Volví a mirar a aquellas rastreras criaturas demoníacas que ahora eran el mayor problema y peligro. Aquel hombre, dejaría de serlo en cuanto volviese a abrir la boca y no se pusiese manos a la obra, porque no me iba a jugar la vida por un pandillero, charlatán y vago, cuando podía salir de allí sin su ayuda y con mi moto y perderme por las carreteras de Estados Unidos con la Bendición de Mi Señor y su Ira en mis manos.

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09/11/2020, 17:12
Director

El pandillero aparca justo encima de la mujer que está al lado de la camioneta compatible. La rueda no acaba con ella pero la deja atrapada, aplastándole la caja torácica. El pandillero se pone manos a la obra, desatornillando la rueda de la camioneta y luego la de su vehículo para hacer el cambio de una por otra.

A lo lejos se ve ya una masa de podridos, de pecadores, que se acerca lentamente. Lo más sorprendente para el sacerdote es que parecen hipnotizarle, tienen algo que le llama la atención: ¿la forma de moverse? ¿los gemidos que emiten? ¿el bamboleo de la horda compacta que se acerca? no lo sabe pero cuando parpadea, se han acercado bastante.

El pandillero no ha terminado y el sacerdote empieza a preparase para expulsar su poder contra la masa informe de carne que se acerca.

Mientras todo esto ocurre, los aviones ahora se escuchan muy muy cerca. De hecho, el sacerdote ve claramente en el horizonte, cómo un par de cazas hacen una pasada ¡JUSTO FRENTE A ELLOS! ¡ PARACEN SEGUIR LA AUTOVÍA!

Empiezan a disparar ¿misiles? ¿torpedos? las explosiones se suceden por doquier. ¿Os tiráis al suelo a cubierto? ¿aceleráis y salís de allí? ¿esperáis a que el pandillero termine de cambiar la rueda?*

El sacerdote ve cómo una de las bombas o de los misiles estalla en la cola de la horda y los trozos de carne salen despedidos en todas direcciones: brazos, piernas, cabezas, torsos, manos, pies...

El ruido es ensordecedor, es imposible que os comuniquéis, cada uno debe tirar por su lado, si es que queréis sobrevivir claro.

Notas de juego

* quedan unos pocos segundos, estás en el penúltimo tornillo/tuerca. Faltaría la rueda de repuesto.

Puedes igualmente lanzar Fuego Sagrado.

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10/11/2020, 18:37
Colt Hawker

Estoy más que dispuesto cuando  me doy cuenta de que aquellos hijos de Satanás están tan cerca, de soltar la Ira de Dios que siento que me consume en llamas por dentro, cuando cazas comienzan a pasar sobre nuestras cabezas y disparar bombas sobre aquellos endemoniados.

Veo como los pedazos de aquellos malnacidos, hijos y siervos ahora de Satanás, vuelan en pedazos y sonrío levemente. Lo justo para sentir como la onda expansiva me alcanza y me hace tambalearme hacia atrás. Esta vez he tenido suerte, pues el impacto ha sido lejos, pero los cazas parecen dar la vuelta, mientras que el bombardeo continúa.

- ¡Tenemos que irnos ya! - Le grito al hombre de la coraza, quien parece no escucharme y la siguiente bomba si me hace caer de culo sobre el coche donde estoy subido. No se cuanto tiempo le queda, pero los descerebrados más cercanos nos alcanzarán pronto si no lo hacen los cazas. Necesito ganar tiempo... unos segundos.

Mi cuerpo arde por dentro. Quizás sea eso lo que necesitemos. Que esa horda se frene y los cazas detengan su fuego al ver lo que ocurre abajo... solo unos segundos. - Señor, ruego por mi alma y por tu bondad. Haz que esto funcione y si perezco en el intento, espero que acojas en tu Reino de los Cielos a este humilde siervo tuyo, que siempre fue fiel a la Palabra de Dios y a si Justicia Eterna. Amen.

Tras mi plegaria, extendí mis manos hacia el frente, sintiendo aquella descarga de energía salir por mi cuerpo. Y como la primera vez, siento aquel cansancio en mi cuerpo, que no me impide llegar a mi moto y arrancarla. Espero que eso nos haya dado tiempo a los dos... quizás no ha servido para nada. Pero bordeo el vehículo que nos separa y me coloco en su campo de visión, para que vea que me marcho.

Quizás me de alcance más adelante o puede que no lo logremos ninguno de los dos.

Solo se que mi vida, está ahora en manos de Mi Señor y que mi prioridad es salir de la autopista a campo abierto, donde los cazas no bombardearán y rezar por encontrar un lugar donde descansar sin tener que temer a esas cosas. Y que me siento en paz conmigo mismo tras mi acción, puesto que no podía hacer nada más por ese hombre ni por mí, salvo desatar el poder que Dios me había concedido sobre aquella masa...

... sobre el mal que ha consumido Detroit...

... sobre el mal que consumirá a La Tierra.

 

- Tiradas (1)

Notas de juego

50 de daño a quien sea.

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10/11/2020, 19:53
Jesucristo Hitler Paracelso Zeta Montoya Hernández

Termino de apretar las 2 últimas tuercas que me faltan, retiro el gato y lo meto en la parte de atrás veo, como unos aviones de guerra sobrevuelan la zona y lanzan las bombas y cohetes que algunas caen el la autopista levantando una llamarada y haciendo sonar las alarmas de los vehículos,,algunos cohetes impactan en la ciudad, los zombis se vuelven locos con tanto ruido que alguno se para a golpear algún coche mientras otros continúan andando, voy a por la rueda de repuesto y cuando regreso con ella oigo al cura meterme prisa,  ya voy 1 minuto y nos vamos, le veo que hace unos gestos y yo meto ya la rueda en la camioneta, he recogido todo(gato, herramientas y demas cosas)  vamonos padreee , me monto en el vehiculo y me pongo en marcha el cura en 2 segundos me adelanta con su moto,yo voy a velocidad segura,no quiero matarme,ponemos rumbo a la salvacion

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13/11/2020, 12:20
Director

El sacerdote empieza a temblar y a sudar copiosamente, parece consumirse mientras un gran calor le invade y lanza una maldición expulsando el poder fuera de su cuerpo,  despliega un poder inmenso y por un momento veis cómo un halo de luz violácea cae directamente desde el cielo

atravesando limpiamente una nube, cayendo justo en el lugar que ocupaba la masa de malditos, ahora semicubierta por el humo y el fuego de las explosiones. No podéis ver examente el efecto de tanto poder, pero el pandillero queda un segundo paralizado por la visión del sacerdote, sin poderla asimilar realmente.

 

Porque...

Los cazas dan la vuelta mientras el pandillero recoge las herramientas tras haber terminado y enfilan la autopista hacia vosotros. Sueltan un racimo de bombas sobre vuestras cabezas. Los vehículos avanzan a toda velocidad mientras las bombas explotan a vuestras espaldas. No hay tiempo para pensar, el instinto de supervivencia os impulsa a conducir temerariamente a todo lo que dan los vehículos para escapar de las explosiones. Por el retrovisor veis cómo caen y cómo un segundo grupo de cazas vuelan sobre vuestras cabezas en sentido contrario, hacia la ciudad, dejando caer otro racimo de bombas más allá, en la propia Detroit.

El pensamiento es que poco o nada va a quedar de la ciudad y de los que allí sigan vivos, como vosotros, porque no todos se habrán convertido. Es un genocidio en toda regla. ¿Se ha acabado el mundo¿ ¿ya no impera la Ley? ¿o es que realmente es tan grave la situación como para sacrificar a los vivos en aras de eliminar a la mayor cantidad de esos hijos de puta? por la tele y radio sabéis que está ocurriendo lo mismo en todas partes.

Conducís durante más de media hora, dejando atrás ya Detroit y el área residencial, camino a Lansing, os paráis para estirar las piernas, beber agua y recuperaros un poco de tantísimo estrés. Sois espectadores de lujo desde un paso a nivel de la autovía, en un saliente en el que os detenéis, de cómo Detroit está ardiendo, totalmente arruinada. Una nube de proporciones bíblicas, negra como un pozo sin fondo, os sigue a varios kilómetros.

Una cosa está clara, en las afueras no hay ningún campamento del ejército. No habéis visto más que coches destrozados, accidentes, podridos vagando sin rumbo y ni un solo ser humano. ¿Os han engañado?¿dónde están los supervivientes? Michigan es muy grande y se os ocurre que quizás en Lansing haya más suerte o puede que en el campo, directamente buscar granjas, ir al medio rural y buscar campamentos.

Notas de juego

Podéis hacer un último post y de paso pensar en hacia dónde os dirigís.

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14/11/2020, 16:43
Colt Hawker

Para mi desgracia, no logro ver si afecta a uno o más de aquellos inhumanos seres salidos del Infierno y no tengo tiempo de comprobar nada. Los cazas, ignoran lo ocurrido y siguen con su bombardeo. Así pues, cansado por aquel esfuerzo, subo en mi moto y me alejo tan deprisa como puedo.

Al menos el arcén parece limpio de vehículos y me muevo por él con mayor soltura, sin prestar atención ni al vehículo blindado de quien me encontré en Detroit ni de los cazas que venían detrás descargando muerte y destrucción. Si sobrevivía a aquello, rezaría una plegaria por aquel hombre, pero antes debía salir de esta y esta vez solo importaba yo y el designio de Mi Señor.

Está claro que Detroit será destruida, con supervivientes incluídos y si había algún humano sin ser víctima del mal dentro de aquellos vehículos, tendría que rezar por sus almas también. Me esperaba una dura jornada antes de descansar y mi ahora viejo y cansado cuerpo solo quería un lugar donde tumbarse y recuperar algo de fuerzas.

Pronto, comencé a escuchar el ronroneo del motor de mi moto y al usar los espejos vi que iba dejando cada vez más atras a los cazas, las bombas y las explosiones y para mi sorpresa, el vehículo del pandillero no estaba demasiado alejado de mí. Reduje la velocidad al sentirme más seguro, para que el hombre pudiese darme alcance, aunque aún debíamos esquivar algún que otro coche por el camino y sin ocupantes en su interior ni en las cercanías. Solo las criaturas del Averno caminando libres por la Tierra.

En un lugar seguro o que al menos así lo consideré por estar limpio de vehículos y caminantes de Satanás, detuve mi moto y descendí de ella. Necesitaba estirarme, aliviar el estrés y que mis piernas descansasen de la tensión acumulada en el cuerpo.

Me quité la chupa de cuerpo y el casco. Necesitaba sentirme de nuevo como lo que era: un sacerdote, un siervo de Dios. Las luces del vehículo del hombre aún estaban a mi espalda igual que el humo incesante de la ciudad, ahora que había dejado de mirarla para dedicarle unas palabras a Mi Señor y Justo Salvador, agradeciéndole la oportunidad de seguir con vida y poder seguir siendo su fiel sirviente. Sentí como el vehículo del pandillero se detenía a mi lado y me volví a mirar la ciudad de nuevo.

Donde hubo vida, ahora no quedaba nada más que humo, fuego y muerte. Los edificios pronto comenzarían a caer con sus estructuras dañadas y aquello se convertiría en un solar de piedras y metal, acompañado de cuerpos putrefactos, esta vez sin vida. Ya no habría nada que recuperar allí.

- Si en tres días Satanás doblegó Detroit y nuestro ejército lo destruyó, sin darle oportunidad alguna a los supervivientes, quiere decir que esto es más serio de lo que pensamos. En la radio, a nivel estatal, recomendaban alejarse de las ciudades e ir a zonas rurales. Por lo tanto el Mal debe estar extendido por toda la región. - Hablé sin mirar a mi acompañante, solo a la ciudad que pronto no sería nada.

- No se cual será tu camino, hijo mío, pero yo tengo claro que no iré a ciudad alguna. Ni pueblos. La carretera está infectada de estos engendros de Satanás y cuanta más población, mayor cantidad de ellos. Además, si han bombardeado Detroit, ninguna ciudad grande será segura. El campo, las zonas rurales, las granjas solitarias son la mejor alternativa ahora mismo. Montar un campamento base en un lugar con animales sanos. Protegerlo de los pocos hijos de Satanás y de sus bestias demoníacas que anden en las cercanías y buscar más supervivientes para hacernos más fuertes, será mi misión. Ese es el camino. Reunir de nuevo a las ovejas descarriadas y ponerlas bajo la protección y tutela de El Señor. O al menos eso es lo que debo hacer. - Sentencié al final sin saber que haría aquel hombre para mirarle a continuación.

- Con más supervivientes, se podría valorar la opción a entrar en pequeños pueblos para obtener recursos. Pero mientras tanto... Con tener un techo, agua y comida, facilitada por la Tierra que creó Nuestro Señor hace miles de años, tendrá que ser suficiente hasta que ganemos esta guerra... Será como volver atrás en el tiempo, donde la luz acabará por extinguirse y con ello toda la tecnología. Los libros volverán a recuperar la fuerza que perdieron antaño y el conocimiento del hombre deberá transmitirse de generación en generación. Volverán los trabajos manuales, como la forja... y con el tiempo, las armas volverán a ser ballestas, arcos y espadas...

Volví a mirar a la ciudad. - Solo espero vivir lo suficiente, como para poder dejar un buen legado a quienes me acompañen en esta nueva Era de la Humanidad. En esta batalla entre Dios y Satanás.

Ahora aquella canción, cobraba sentido para mí...

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16/11/2020, 20:00
Jesucristo Hitler Paracelso Zeta Montoya Hernández

Por fin ya puedo usar la camioneta como una persona normal y he tomado notas mentales de los puntos débiles de mi vehículo y de todo lo que ha pasado estos días, de que ir en moto te da movilidad, puedes moverte más libremente, puedes explorar, pero estás muy expuesto a los ataques, pero es una buena combinación, fuera se escucha el ruido de las explosiones, pero no me paro a mirar atrás, el cura me adelanta con su moto, toma una buena delantera como si quisiera dejar todo atrás e incluso ami, pero al cabo de unos cientos de metros en una zona segura veo que el cura para su moto y me pongo a su altura, veo al cura con la mirada perdida en la ciudad en ruinas.

Tienes razón es mejor evitar ciudades y pueblos grandes, lo ideal seria coger carretera secundaria y buscar una casa aislada y que sea segura, que no sea endeble, si tiene huerto mejor que mejor y mientras encontramos ese lugar y por el camino encontramos árboles frutales o huertos podemos parar si es seguro y coger algo de comida para 1-2 dias y luego ver que hacer

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26/11/2020, 11:00
Director

Acordaron, pues, lo más inteligente dadas las circunstancias. Hacia la parte del estado menos poblada, más agreste, en la que abundaban las granjas aisladas. A menos población menos podridos, claro. Además en estos tiempos, las granjas habían cambiado mucho: placas solares, pozos de geotermia, aerotermia, etc.  Con un poco de suerte aguantarían lo peor de la pandemia a resguardo y quizás, volver a empezar, intentando no cometer los mismos errores que condujeron a la humanidad a este desastre.

Pero esa es otra historia...

FIN